viernes, 24 de julio de 2026

LOS NADIES, de Eduardo Galeano - 24/7/2026

Sueñan las pulgas con comprarse un perro, y sueñan los Nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte.
Que llueva a cántaros la buena suerte.
Pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca: ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte.

Por mucho que los 
Nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.

Los 
Nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.

Los 
Nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos.

Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.

Los 
Nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

El libro de los abrazos (1989)

jueves, 23 de julio de 2026

EL PAÍS MAS RACISTA DEL MUNDO, por Martín Caparrós - 23/7/2026

Me tiene impresionado nuestro nuevo racismo
Me dieron ganas de escribir sobre eso pero no de publicarlo en algún medio. Prefiero que quede aquí, al alcance de quien quiera leerlo.

Una conciencia nueva recorre el planeta. 
No lo sabíamos pero ahora sí: el saber progresa incontenible
En estos días he escuchado y leído varias veces que la Argentina es “el país más racista del mundo”
Es cierto que, según dicen esos mismos, queremos ganar todo y no sabemos perder: quizá nos ofrecen este primer lugar para compensar nuestras derrotas futboleras
En cualquier caso la noción es brutal y me dio ganas de contarles cómo es el racismo en la Argentina para que ustedes juzguen. 
A veces, muy de tanto en tanto, conocer los hechos puede ser una ayuda.

Antes del desembarco de los españoles no se sabe: no queda registro de esa gente, pero eran pocos y vivían en grupos laxos, no había estados, la discriminación era difícil. 
El primer racismo rioplatense registrado fue, entonces, el de aquellos soldados que llegaron para tratar de ocupar aquellas pampas, habitadas por seres inferiores a los que había que ordenar, educar, catequizar y explotar todo lo posible para salvar sus almas, pobrecitos.

El problema, en toda América, fue que los locales no alcanzaban para extraerlo todo y además se morían casi siempre
Por suerte los grandes del reino dieron con la solución: llevar otros trabajadores.

Entre 1550 y 1800, grosso modo, el reino de España secuestró o hizo secuestrar a tres o cuatro millones de africanos para llevarlos a trabajar a sus colonias americanas
El viaje era duro: alrededor de un tercio moría en alta mar

Para los que llegaban la vida era casi peor: el trabajo de todo el día todos los días para un dueño más o menos implacable según los casos y la estrategia comercial

Algunos pensaban que era mejor negocio cuidar a sus esclavos y explotarlos durante muchos años; otros, que convenía explotarlos más aunque duraran poco, porque tampoco eran tan caros

No estamos hablando de la Edad de piedra en Baluchistán: es aquí mismo y son los grandes reyes cuyos nombres nombran calles y escuelas y orgullos españoles.

Nuestros racismos más extremos tienen su base en este tráfico. 
Los dueños de los esclavos justificaban su violencia arguyendo que los negros eran inferiores porque eran negros y, al ser inferiores, podían ser secuestrados y reventados a fuerza de trabajo. 
El racismo como excusa y consecuencia de la explotación.

(Siglos después esa historia incómoda también se solucionaría con un relato simple en que la diferencia venía de la raza o la nacionalidad: los malvados imperialistas europeos abusando de los pobres africanos
Los malvados imperialistas europeos abusaron, por supuesto, de los africanos pobres, pero la diferencia fundamental, una vez más, era la clase: reyes y nobles y poderosos africanos apoyaban y aprovechaban la caza y tráfico de africanos para la exportación
Algunos usaban el mito de la Patria: los capturados eran extranjeros, decían, gentes de otros reinos
Faltaba mucho para que se inventara la negritud, la noción de que todos los africanos tenían en común la raza, el sufrimiento...)

La actual Argentina y su puerto, Buenos Aires, no compraron muchos esclavos: no había minas ni plantaciones donde usarlos
Fueron sobre todo trabajadoras y trabajadores domésticos. 
Buenos Aires en 1810 tenía menos de 40.000 habitantes; los negros serían unos 10.000. 
Empezaban las guerras de la independencia contra España y algunos fueron a pelear. 
La mayoría eran soldados rasos, pero no por ser negros; por ser pobres.

En 1813 una Asamblea Constituyente pre - argentina decretó la “libertad de vientres”.
Sonaba a abolición de la esclavitud pero no lo era: significaba que los nuevos hijos de esclavas no serían esclavos pero que los esclavos ya existentes no dejarían de serlo hasta su muerte
Así, los honorables diputados calmaban sus conciencias y los dueños de los esclavos - a menudo ellos mismos - no perdían dinero resignando sus propiedades de dos patas
Solo cuarenta años después la Argentina abolió por fin la esclavitud. 
Para ese entonces Estados Unidos y Brasil la mantenían como una base decisiva de su economía.

La mayoría de los negros de Buenos Aires no sobrevivió al siglo XIX. 
En 1865 una “Triple Alianza” de argentinos, brasileños y uruguayos se lanzó a la guerra contra Paraguay para cortar sus veleidades de desarrollo autónomo
En el ejército porteño había soldados negros, y muchos fueron muertos. 
Lo mismo en la siguiente guerra, cuando los ricos porteños decidieron matar a los indios que vivían en las pampas para apropiarse de sus tierras
Y la puntilla fue, probablemente, la gran epidemia de fiebre amarilla de 1871, que se encarnizó con los negros, porque vivían en los lugares con la peor higiene.

En Argentina, tras todo ese desastre, no quedaron muchos. 
Ahora, junto con Chile, es el país latinoamericano donde hay menos. 
Por eso, entre otras cosas, fue patético cuando una serie de medios “serios” de Estados Unidos denunciaron que la Argentina era tan racista que en su selección de fútbol no había ningún jugador negro, en un país donde no llegan al 0,7 por ciento de la población.

Su marca más profunda en la cultura argentina es una palabra: el tango era un lugar donde los negros se juntaban para cantar y bailar. 
Pero la música del tango es, como casi todo en esas tierras, producto de la mezcla de la inmigración.
En 1880 el país tenía unos dos millones de habitantes; en 1920, alrededor de diez millones: la mayoría eran inmigrantes
Se destacaban los italianos y los españoles pero también había franceses, ingleses, alemanes, polacos, rusos, turcos, sirios, portugueses, griegos, japoneses, tantos más. 

En esos años la mitad de la población de Buenos Aires había nacido en otra parte y el preámbulo de la Constitución prometía “los beneficios de la Libertad para nosotros, para nuestra posteridad y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino”.

Por supuesto, hubo un intento de reacción racista de parte de los ricos argentinos que los habían convocado imaginando que sólo recibirían contadores suizos y poetas toscanos
En cambio llegaron pobres sin educación, mucho anarquista y socialista, gente inconveniente
Hubo peleas pero, a largo plazo, los recién llegados se impusieron.

Y entre ellos se pelearon poco. 
Siempre hubo chistes y pequeñas reyertas, por supuesto, de tanos y gallegos y moishes y franchutes pero la mezcla sucedió enseguida: fueron comunes, ya desde el principio, las bodas entre gentes de orígenes distintos
Y la escuela pública, gran logro de esos años, fue el mejor instrumento de amalgama, la fábrica incesante de argentinos.

Hacia 1930 el país prosperaba. 
Seguía siendo el gran exportador de carne y grano de sus latifundios sin vergüenza, pero empezaba a sostener ciertas industrias. 
El desarrollo necesitaba brazos; los europeos, envueltos en sus crisis y guerras, ya no migraban tanto. 
Empezaron los desplazamientos internos: millones de argentinos de las provincias - que allí llamamos “el interior” - bajaron a la capital a buscar mejores vidas. 

Muchos tenían la piel un poco más oscura por viejos mestizajes. 
Los porteños ricos - y los que querían parecerlo - los llamaron “cabecitas negras”.
Era un racismo sin leyes, social, una pelea, y fue quedando aislado. 
Pronto el peronismo se ofreció a representar a los recién llegados y ellos lo abrazaron. 
Con el tiempo el peronismo fue variando – si algo hace es variar todo el tiempo – y buena parte de esos inmigrantes internos se integró. 
A partir de 1960 – y cada vez más – empezó a fluir otra corriente de ciudadanos de los países limítrofes que llegaban a buscarse la vida. 
Nunca tuvieron trabas burocráticas o policiales y ahora mismo se supone que son dos o tres millones, si acaso un cinco por ciento del total.

Y sin embargo en ese país en crisis, cuyos ciudadanos eligieron uno de los gobiernos más desagradables del planeta, no hay un uso político del rechazo a estos inmigrantes más recientes. 
Debe ser que esos politicastros dispuestos a todo lo han hecho medir y descubrieron que los votantes argentinos no lo agradecerían tanto como los españoles o alemanes o italianos o franceses o ingleses. 
La xenofobia no es, en Argentina, ese tema central que la ultraderecha y la derecha ha impuesto en nuestros países europeos.

Y tiene sentido: en la Argentina, por suerte, no hay pureza posible
Somos pura mezcla, somos los mismos y distintos: no podemos descalificar a ningún otro, porque nosotros mismos somos otros.
Hay, por supuesto, esa discriminación hacia los pobres que está por todas partes y ninguna FIFA, ninguna ONU, ningún gobierno condena. 
En Madrid, donde muchos inmigrantes islámicos no la pasan bien, el otro día vi una caravana de coches oficiales, brillosos, alemanes, bruta custodia policial, que paraba en la puerta del museo del Prado para que lo visitaran, obviando cualquier cola, cinco o seis jeques impecables. 
Esos jeques eran tan “moros” cómo cualquier víctima de Vox; la diferencia no está en la piel sino en la caja fuerte.

Yo soy español (una sola vez) y soy argentino (otra sola vez) y también soy un poco polaco, judío, ruso, todas esas cosas que me hacen parecido a algunos y muy distinto de otros que podrían definirse igual. 
Está claro que en las últimas décadas la Argentina fracasó en muchas cosas. 
Ya estamos en las semifinales mundiales del fracaso, pero triunfamos en mezclarnos
Por eso no nos resulta fácil ser racistas. Lo siento. 
Pero, por el amor de dios, no desesperen: si eso es lo que quieren, lo seguiremos intentando.

LOS ARGENTINOS SOMOS RACISTAS..?, de Hernán Brienza - 22/7/2026

Pero Alemania mató 14 millones de personas en campos de concentraciones solo por no ser arios.
España asesinó 140 mil republicanos en la Guerra Civil y la dictadura franquistas y expulsó musulmanes y judíos durante siglos...
Estados Unidos, vive masacrando a la humanidad: segregacionismo racial hasta 1970, bombas nucleares contra Japón, miles y miles de muertos en Latinoamérica, África, Asia u Oceanía.
Japón asesinó a 20 millones de chinos.
China, 30 millones durante la revolución cultural.
Turquía un millón y medio de armenios.
Francia, masacró Argelia y medio continente africano
.
Holanda y Gran Bretaña traficaron 20 millones de africanos a América.
Rusia con Stalin mató a 30 millones.
Gran Bretaña colonizó y sometió a medio mundo y hoy ocupa ilegalmente Malvinas.
Israel está cometiendo un genocidio en Gaza.
En Colombia, la guerra civil se llevó 300 mil muertos.
En Mexico, el narcotráfico se cobró 360 mil víctimas.
En Argentina, la dictadura militar mató 30 mil personas y los responsables fueron juzgados como en ningún lugar de la tierra.

Y ahora resulta que los argentinos somos irrespetuosos, cancheros, soberbios, chamuyeros, violentos, despectivos, rascistas... cosas que pueden ser ciertas en parte, claro... pero al lado de las hipocresías de otros Estados - Naciones son apenas pequeños detalles.

Todos los países y los pueblos tienen aspectos horribles. 
Dicen que los argentinos somos maleducados. 
Puede ser. 
Pero, bueno, otras nacionalidades más educaditas bombardean, matan, torturan y masacran, con una sonrisa en los labios y el manual de la civilización debajo del brazo.

miércoles, 22 de julio de 2026

CAMPAÑA ANTIARGENTINA, de Gabriel Link - 22/7/2026


Tenemos un presidente que habla desde un banquito frente a las cámaras y se declara "estéticamente superior".
Tenemos un presidente que dice que habla de economía con un perro muerto al que conoció hace 2000 años en Roma.
Tenemos un presidente que contrata "novias".
Tenemos un presidente que les llamó "mononeuronales" a los jugadores que reclamaron por Malvinas.
Tenemos un presidente que les dice "marrones" a los morochos.
Tenemos un presidente que fue a Davos a decir que los gays son todos pedófilos.
Tenemos un presidente que le gritó "mogólico" a un economista en la tele.
Tenemos un presidente que insulta a un chico autista.
Tenemos un presidente que insulta a nuestras artistas por ser feministas.
Tenemos un presidente que les quitó pensiones a los discapacitados que no pueden trabajar.
Tenemos un presidente que gasta miles de millones al año solo para golpear a jubilados cada miércoles.
Tenemos un presidente que admira a una criminal de Guerra inglesa que asesinó a cientos de soldados argentinos.
Tenemos un presidente que es devoto de genocidas como Netanyahu y Trump.
Tenemos un presidente que se declara amigo de Bolsonaro, Orbán, Abascal, Bukele y lo peor de cada casa... ...y no quieren que haya una "campaña antiargentina" en el mundo?


Pero, además, tenemos una "Justicia" que le permite al presidente cometer todos esos delitos, abiertamente sin encausarlo...
¿Y querés que a un país que votó a esta cosa no le digan racista, xenófobo, misógino y homofóbico?

Días atrás escribí que desde hace un tiempo me siento avergonzado de ser argentino, y el número de insultos fue descomunal, incluso de parte de compañeros que leen rápido y razonan lento.
No me molestan los insultos, tengo el cuero duro y, además, cuantos más sean los insultos a más gente llega lo que escribo. 
Ojalá en esta haya muchos, esa nota que menciono tuvo más de 1300 comentarios y eso permitió que la leyeran 54.000 personas...

Lo que sí me sorprende es la falta de reacción de muchos compañeros que siguen ocupados 24/7 en insultar a Axel o Cristina mientras nos quedamos sin país. Empiezo a desconfiar que cobran para eso. 
No encuentro otra explicación.

Pero volviendo a la vergüenza, honestamente no sé como hacen para no sentirse avergonzados con el país que nos toca sufrir desde hace más de una década...
Los envidio, los vuelvo a envidiar.

En 2021 un ex vicecanciller inglés publicó en su libro de memorias que una noche de 2016 emborrachó en su casa al vicecanciller argentino de un gobierno entreguista, y que le hizo firmar un papel cediendo soberanía sobre Malvinas.
Diez años más tarde, en otro gobierno entreguista se cristaliza lo que el borracho firmó, y aparecen unos israelíes armando una plataforma de petróleo en las islas para que a la tarasca se la lleven los genocidas de Israel y el reino Unido.
Y Argentina no protesta.
¿En serio no les da vergüenza un país así?

"Campaña antiargentina", dicen los libertos, ¿y cómo quieren que nos vean afuera, cómo un país serio?

Tenemos 35% de inflación y tasas de 200%, buscame un ejemplo en el mundo de una locura así, solamente diseñada para que los pobres paguemos el dólar planchado y el carry trade de los megaricos.
Y no es nuevo, el presidente, su jefe de asesores y todo el ejército de sicarios de redes acusan desde hace mucho al kirchnerismo de llevar adelante una "campaña antiargentina" en el mundo.
"Campaña antiargentina"...

¿Sabés cuándo fue la última vez que un Gobierno se quejó de que había una campaña antiargentina durante un mundial de fútbol?
Exacto, la dictadura de Videla
Unos meses antes del mundial del 78 Massera armó el "Centro Piloto de París", una oficina en la embajada en Francia para contrarrestar las críticas a la dictadura argentina con información positiva falsa que se distribuía en los medios europeos.

¿Y sabés, principalmente, a quiénes culpaban de hacer una "campaña antiargentina" en el mundo? a las viejas, claro. A tus viejas. A mis viejas. 
A "las locas de los pañuelos blancos". A Hebe, a Chicha, a Estela...

¿Casualidad? Naaaa
¿Lo viste a Messi llegar hoy a Rosario como escondido en la parte de atrás de una camioneta?; 
¿Viste las caras de los pibes cuando bajaron ayer del avión y vieron esa recepción espantosa que les habían organizado, adentro de un hangar, con puros milicos y con la gente a mil metros de distancia?

Todavía hay remedio, lo que no nos queda es mucho tiempo para aplicar el tratamiento. 
Dejen de perder el tiempo en pelearse entre ustedes, queridos chichipíos, y enfoquen sus miras al enano fascista, antes de que sea tarde!

martes, 21 de julio de 2026

CIVILIZACIÓN O BARBARIE..?, de Myriam Bregman - 21/7/2026

La pelota no se mancha y cada cuál puede hinchar por quién quiere.
Es imposible no disfrutar de las asistencias de Olise o esperar el gol de Haaland.
Aunque en una situación mundial tan polarizada, atravesada por guerras, genocidios, levantamientos de masas, era impensado que todo eso no terminara colándose en este mundial de fútbol.
Las y los fanáticos nos queríamos concentrar en la pelota y todo irrumpía: el maltrato histórico al equipo de Irán, la posibilidad de que juegue Estados Unidos que no le dieron a Rusia en 2022 ya que la FIFA la suspendió por la guerra con Ucrania, la discriminación hacia el árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan, la intromisión de Trump para que se retire una tarjeta roja, el técnico de la selección de Egipto blandiendo la bandera palestina, la silbatina al propio Trump el día de la final y otros hechos.

En ese contexto, que daría para horas de debate, asoló la ubicación de sectores progresistas de distintas partes del mundo, incluso de la izquierda, buscando argumentos para no hinchar - algo que nadie puede pedirles - ni apoyar a Argentina, aún después que esa bandera de “Las Malvinas son argentinas” cayera flotando sobre la cancha, sea tomada por las manos de los jugadores de la selección y llevada a las tapas de los diarios y redes sociales de todo el planeta.

Argentina estalló.
No es para menos, tenemos una ocupación colonial en Las Malvinas y un presidente que admira a Thatcher.
¿Cómo no gritarlo como (otro) gol? ¿Cómo no salir a la calle y cantar contra la potencia usurpadora?

El conservador diario británico The Telegraph lanzó un ataque delirante contra la selección argentina.
Tituló: “España gana el Mundial en un triunfo del fútbol sobre la delincuencia argentina”.
Un diario que apoyó el colonialismo inglés.
Claro, para ellos, en la vida hecha ajedrez, nunca el peón se come al rey.
Tanto en los medios de comunicación de Inglaterra como en España, hubo voceros que trataron de poner a la Selección argentina como los malos de la película, como una forma de sacar el foco de la presencia, primero, colonial, y luego imperialista de esos dos países en Argentina y en América Latina.
No comemos vidrio.

No solo aparecería Milei llamando “termos mononeuronales” a quienes reclaman en forma popular la soberanía, también surgiría “fuego amigo”.

Acá está el problema; algunos dijeron que el reclamo por Las Malvinas “era de la dictadura”, otros se pusieron a buscar más argumentos; fueron desde que “Argentina no es un país oprimido” hasta tratar de instalar que lo único que divide al mundo es el apoyo a Palestina y que la selección española sería pro Palestina y la de Argentina, sionista.

No creo que sean casualidades.
Una cosa es denunciar crímenes en otras tierras, otra es denunciar a sus propios imperialismos, colonialistas y cómplices del genocidio, que no dejaron de venderle armas a Israel porque un jugador como Yamal levantó la bandera palestina.

La prueba del carácter de una persona progresista, de izquierda o socialista en un país central, es justamente esa.
Ser capaces, como decía el Che, de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo.
Pero, agrego, sobre todo en las regiones oprimidas por el país donde reside uno.

Santiago Lupe desde Barcelona escribió “La victoria deportiva de la selección española ha desatado celebraciones multitudinarias en todo el Estado. Más allá de la comprensible alegría por un éxito deportivo, el fenómeno vuelve a poner sobre la mesa el papel político que desempeña la selección en la promoción del nacionalismo español: la normalización de los símbolos del régimen del 78 (de transición post franquista), la negación del derecho de autodeterminación de las naciones del Estado español - cuyas selecciones tienen vetada su participación en los campeonatos internacionales - y el refuerzo de un marco ideológico que blanquea el imperialismo español con un discurso "progre", al tiempo que alimenta el crecimiento de la derecha y la extrema derecha”.

Y agrega sobre el Estado Español “no es el Estado amigo del pueblo palestino que se pretende vender.
Si bien los gestos de algunos deportistas, como Lamine Yamal, han supuesto un importante apoyo mediático a su causa, el papel del Estado español y del Gobierno de PSOE - Sumar es bien distinto.
Más allá de algunos discursos y decisiones simbólicas, el Estado español es plenamente cómplice del genocidio contra el pueblo palestino, tal y como siguen denunciando las organizaciones pro palestinas en cada movilización”
.

A ninguno de esos pensadores progresistas que fueron tan rápidos para asimilar a toda la Argentina al pensamiento de Milei, se les escuchó una palabra sobre los festejos del corrupto rey de España con sus princesas, ni sobre la naturalización de la existencia de esa monarquía, bastante colonialista, además.

¿Por qué me parecen tan graves esas posturas en este momento?

Porque toda América Latina está bajo un fuerte asedio imperialista, Venezuela, Cuba, la intromisión en procesos políticos y un largo etcétera.
Argentina es un caso particular porque ese avance imperialista se lleva adelante con la anuencia - y promoción - de su Presidente y con la complicidad de la mayoría de los gobernadores y de sectores de la oposición tradicional del radicalismo y el peronismo.

Están aplastando la más elemental soberanía: con la deuda externa, el RIGI, super RIGI, la reforma de la Ley de Glaciares, la reforma laboral que pidieron las multinacionales extranjeras.
Ahora preparan una Ley de inviolabilidad de la propiedad privada, que en realidad es una ley para saquear la propiedad pública y extranjerizar nuestras tierras.

Trump quiere convertir nuestro país en un enclave colonial.
Las grandes empresas del mundo entero se relamen.
Y un porcentaje cada vez mayor del pueblo trabajador de nuestro país se resiste a ese destino.

Es raro que se los tenga que contar yo, pero eso grandes sabiondos de la política internacional ¿no pensaron que quienes más nos opusimos a esas políticas de entrega y saqueo, al alineamiento del gobierno con Israel, hoy encabezamos las encuestas de reconocimiento público?
¿No les indica nada?

Es un gran momento para volver a discutir las categorías clásicas de imperialismo, países dependientes y tantas otras.
Ante todo, es momento de no ser cínicos.

Hinchen por quién quieran, esto es fútbol, pero si tienen ganas de ser parte de los gobiernos imperialistas o directamente gestionar esos imperialismos, no busquen excusas.

Algunos tenemos familiares que murieron peleando contra la ocupación colonial.
Roberto Bordoy tenía 19 años, era hijo de la tía Angélica Becker, hermana de mi abuela María.
Fue uno de los soldados que estaba en el Crucero General Belgrano y no volvió.

Ni olvido ni perdón para Margaret Thatcher, ni para ninguna de las acciones coloniales que están vigentes en el mundo, ni para los indignos cómplices locales.

La izquierda será anti imperialista, o seguramente, no será.

lunes, 20 de julio de 2026

LA PELOTA SÍ SE MANCHA, de Horacio Verbitzky - 19/7/2026


Diseño, Alejandro Ros. Animación, Silvia Canosa

El primer domingo del campeonato que culmina hoy en Norteamérica te dije que la Argentina encabezaba el podio como el mejor equipo del mundo en casi el último medio siglo
Creo que no había mucha conciencia de eso. 
Desde el campeonato ganado en 1978 hasta el actual, había llegado a cinco finales, de las que ganó tres y fue subcampeón en dos. 
Al revés de Alemania, que fue dos veces campeón y tres sub, y por delante de Francia, Brasil, Italia y España. 
En el mismo lapso, la Argentina ganó seis mundiales juveniles sub 20, más que nadie, tres sub 23 y dos medallas de oro olímpicas. 
Tiene a dos de los tres mejores jugadores de la historia (Pelé, Maradona y Messi), al segundo máximo goleador y al primer asistidor en mundiales. 
La de hoy será la sexta final.

Además del entrenador Lionel Scaloni, siete técnicos argentinos dirigieron a los seleccionados de otros países, de los cuales seis pasaron las eliminatorias y jugaron el mundial (Bielsa, Pochettino, Lorenzo, Beccacece, Alfaro y los que no se clasificaron, Gareca de chile y Batista de Venezuela). 
Paraguay, dirigido por Gustavo Alfaro, eliminó a Alemania, que antes había perdido con Ecuador, con el técnico argentino Sebastián Beccacece. 
Francia, que venía haciendo de a cuatro goles por partido, necesitó 70 minutos y un penal para eliminar a Paraguay, en un anticipo de su eliminación por España, el rival de esta tarde, y por Inglaterra, que le arrebató el tercer puesto.

La semifinal entre la Argentina e Inglaterra generó una gran incomodidad para el gobierno del Presidente Javier Milei, quien no puede ocultar su admiración por su primera ministra en 1982, Margaret Thatcher, quien ordenó el hundimiento del crucero General Belgrano, donde murieron 323 tripulantes, casi la mitad del total de bajas argentinas. 
Milei llegó al extremo de colocar retratos de Thatcher y Ronald Reagan en su escritorio de la Casa Rosada.


Reagan y Thatcher en el escritorio de Milei.

Explicó que reconocía el liderazgo de un adversario histórico, aunque sin compartir todas sus decisiones, como si se tratara de un tema menor.
Precisó que se refería a su política económica, que cuestionó el estatismo keynesiano, debilitó al sindicalismo y privatizó empresas públicas. 
Al mismo tiempo se declaró interesado en la recuperación de las Malvinas, por medios diplomáticos. 
A la cadena británica BBC le dijo que "nos tocó perder la guerra. Eso no quiere decir que uno no pueda considerar que quienes estaban enfrente eran personas que hacen bien su trabajo. […] 
He escuchado muchos discursos de Margaret Thatcher. Ella era brillante. Entonces, ¿cuál es el problema?" 
El problema es que familiares de las víctimas del hundimiento denunciaron a la ex premier por ese crimen horrendo. 
El buque estaba fuera de la zona de exclusión y se alejaba de las islas cuando fue torpedeado. 
Y Milei no es un catador imparcial de liderazgos, sino el Presidente del país que padeció el de Thatcher.

En vísperas de la semifinal, la FIFA, el FBI, la Policía de Georgia y las autoridades de Seguridad argentinas e inglesas acordaron vedar el ingreso al estadio con carteles o banderas de contenido político. 
La ministra argentina Alejandra Monteoliva aclaró que la prohibición se extendía a la silueta de las islas y a la frase "Las Malvinas son Argentinas", porque constituyen un mensaje político. 
Nada más parecido al decreto 4161/56, de los dictadores Pedro Aramburu e Isaac Rojas. 
Inspirado en la política alemana de desnazificación, penalizó hasta el nombre y la imagen del derrocado Presidente Juan Perón y su esposa. 
Se castigaba con prisión de 30 días a 6 años, hasta las marchas Los Muchachos Peronistas y Evita Capitana, y los sucedáneos justicialismo, tercera posición y la sigla PP. El humorista Landrú acuñó la denominación General 4161.

El director técnico Lionel Scaloni dijo en conferencia de prensa que se trataba sólo de un partido de fútbol y lo mismo repitieron con férrea disciplina todos los jugadores consultados por el periodismo. 
La Argentina batió a Inglaterra por 2 a 1, el mismo resultado que en el Mundial de 1986, jugado en México, donde se remontó el barrilete cósmico y Maradona hizo dos goles legendarios, el de la mano de Dios y el del pase de Héctor Enrique en la mitad de la cancha, para que el Diego recorriera 60 metros eludiendo a cinco ingleses y convirtiera el gol que la FIFA votó como el mejor del siglo XX.

El miércoles 15 de julio, Inglaterra se puso en ventaja, que conservó hasta el minuto 85, cuando una asistencia de Messi puso a Enzo Fernández frente al arco, fuera del área grande, cuyo remate dejó sin chances al mejor jugador inglés hasta entonces, Jordan Pickford. 
A los 92 minutos otro pase de Messi, esta vez con la derecha, porque los defensores ingleses le bloqueaban la zurda, fue alojado en la red por un cabezazo del Toro Martínez.

Una vez terminado el partido, Giovanni Lo Celso se acercó a la tribuna donde estaban los familiares de varios jugadores y un grupo de hinchas le alcanzó el cartel artesanal que habían pintado sobre una sábana del hotel, e ingresado escondida en su cuerpo. 
Una tela blanca, con la consigna candente pintada a mano con tinta negra. 
Lo Celso, el Cuti y Licha Martínez la sostuvieron en alto y otros jugadores se reunieron junto a ella, saltando y cantando, entre ellos Messi. 
Esos jugadores que llegan a los entrenamientos en autos suntuosos, cuyas bodas ocupan páginas enteras de revistas sociales, cantaron "Un minuto de silencio… para Inglaterra que está muerta"
Varios recordaron los sacrificios de sus padres para que ellos pudieran recorrer esa difícil carrera, que de ser exitosa los extrae del sótano social y los coloca en la cumbre. 
Licha Martínez dijo con una sonrisa pícara: "No podíamos fallarle al pueblo argentino"
El Toro Martínez no podía contener el llanto mientras evocaba el primer par de botines que le compró su padre, postergando al resto de la familia.


La bandera de la discordia.

Milei entró en su atolondramiento habitual ante este revés inesperado. 
En vez de festejar como todos insistió en separar la pelota de la política, reiteró que "las Malvinas se recuperan con diplomacia sabia y no con gestos de patrioterismo baratos, berretas".
 Alcanzó a entender que se estaba poniendo de frente a la mayor alegría popular en años y al día siguiente retrocedió: "Es un sentimiento que está dentro de todos los argentinos y es perfectamente válido y lícito que los jugadores se quieran expresar y lo hagan"
Pero, aun así, el jueves, en un nuevo tuit anunció una presunta novedad sobre la recuperación de las islas. 
Pero lo fundamentó en una opinión de un lobista del partido de Donald Trump en Israel, de absoluta irrelevancia.

Sus declaraciones revelaron que restarle trascendencia al tema antes del partido fue una decisión colectiva, pero que la valoración que todos le daban al enfrentamiento se pudo observar desde la forma apasionada en que cantaron el himno, que fue silbado por los partidarios de Inglaterra. 
Después de los interminables festejos en el campo de juego y en el vestuario, y una vez duchados y vestidos, al salir del estadio, los jugadores siguieron hablando. Las palabras más sorprendentes fueron la del billonario Messi. 
Dijo que para todos era un partido muy especial y que querían regalarle una alegría al pueblo argentino. 
"Hay gente que la pasa mal, que no tiene trabajo, que no llega a fin de mes o que la vive peleando. Es la vida nuestra, lo que nos tocó siempre"; también hizo una alusión a las Malvinas y declaró su admiración por Maradona, a quien considera único. 
El vocero presidencial replicó que no estaban de acuerdo en que la gente no llegaba a fin de mes, pero su credibilidad es nula.



Pero es llamativa la falta de repercusión aquí del retiro de la reja que separaba el Peñón de Gibraltar del resto de España, que se efectuó el mismo día del partido entre la Argentina e Inglaterra.


La reja de Gibraltar

Medios sensacionalistas ingleses llamaron arrogantes a los argentinos por la exhibición de la sábana. 
Pero el diario progresista The Guardian afirmó que esa bandera debería inducir a Inglaterra a reabrir la negociación que se interrumpió en 1982 por la decisión de la dictadura argentina, ya que las Malvinas "no pueden ser británicas para siempre"
Pero en Inglaterra tampoco se privaron de referirse a la guerra, antes del partido y en forma más agresiva.

Ese video realizado con Inteligencia Artificial, en el que Harry Kane, Jude Bellingham y el técnico Thomas Tuchel, con uniformes y camuflaje militar, desembarcan en las Malvinas, donde son recibidos por Thatcher, fue obra de la red antisocial Crewkerne Gazette.

Channel 4 News identificó al responsable de la cuenta como Joshua Bonehill - Paine, quien fue encarcelado en el Reino Unido por delitos de odio contra líderes políticos como Keir Starmer, Angela Rayner y Andy Burnham y personas judías.

Según The Guardian, Bonehill - Paine, de 33 años, se describió a sí mismo como un "nacionalista, fascista, teórico y defensor de los derechos de los blancos".
Su especialidad es la difusión de historias falsas, como la de un pub en Leicestershire que se negó a admitir a miembros de las fuerzas armadas para no ofender a los inmigrantes, y la de un niño de seis años secuestrado por una banda asiática de proxenetas en Croydon. 
Fue condenado a tres años y cuatro meses de cárcel por incitar al odio contra los judíos. 
Pero le dijo a The Guardian que había desterrado las opiniones antisemitas, después de seguir el curso de sensibilización oficial Prevent y en la educación contra el extremismo.
Ahora dice sentir "un profundo afecto por Israel"
Pero en 2016, fue declarado culpable de acoso con agravante racial por insultos dirigidos a la entonces diputada laborista Luciana Berger, que es judía. 
La llamó rata y le superpuso a su rostro la foto de un roedor. 
Le sumaron otros dos años de condena. 
El Times lo apodó el "Banksy de la política".


Joshua Bonehill-Paine.

En 2024 Milei había postulado que era necesaria una "reconciliación" con las Fuerzas Armadas, como prerrequisito para la recuperación de las islas Malvinas, ocupadas por Gran Bretaña e igual que Galtieri imaginó que contaría con el beneplácito de Estados Unidos. 
En el 42° aniversario del desembarco, Karina Milei y Manuel Adorni rebautizaron el salón de la Casa Rosada Pueblos Originarios como Héroes de Malvinas. 
La canciller Diana Mondino reconoció los presuntos derechos de los ocupantes ingleses, Patio Bullrich ya había propuesto entregar las islas a cambio de vacunas de Pfizer, el gobierno repuso el Memorandum Duncan Foradori Merlot (que favorece las conexiones aéreas con las islas, la depredación de la pesca y la explotación de hidrocarburos).

El Presidente exaltó a Julio Roca como padre de la Argentina moderna, desde el cenotafio de la Plaza San Martín, construido por el ex Presidente Néstor Kirchner, a quien, sin embargo, presentó como la contracara de Roca, por haber hostigado y humillado a las fuerzas, mientras financiaba grupos y organizaciones que las desprestigiaron.

Otra diferencia

¿Se referirá al Informe Rattenbach?
Luego de la guerra, la Junta Militar acordó formar una Comisión de Análisis y Evaluación, integrada por seis oficiales que condujeron las tres Fuerzas Armadas antes del golpe militar de 1976. 
La presidió el octogenario teniente general Benjamín Rattenbach, de impecables credenciales antiperonistas
El 16 de septiembre de 1983, entregaron a la Junta su informe.

Concluyeron que los comandantes en jefe dispusieron la ocupación de las islas sin preparación previa, carecieron de coordinación conjunta, y esta improvisación causó pérdidas de material y bajas de personal. 
Entre ellos el capitán de la Fuerza Aérea Gustavo García Cuerva, tío del actual arzobispo católico de Buenos Aires, quien fue abatido y perdió la vida por el fuego de la artillería del Ejército.

Esa Comisión Militar recomendó conducir ante un pelotón de fusilamiento a los ex comandantes en jefe Galtieri, Jorge Anaya y Arturo Lami Dozo, y al gobernador militar de las Malvinas, Mario Menéndez, por haber “lesionado gravemente el honor de nuestras armas y dañado profundamente la fe de la Nación en su valor y eficiencia profesional”
El Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas dictó en mayo de 1986 estas penas de prisión:

14 años a Anaya,
12 a Galtieri y
8 a Lami Dozo.


En octubre de 1988, la Cámara Federal de la Capital absolvió a Menéndez y unificó en 12 años de reclusión la pena de los ex comandantes. 
Es decir que la justicia civil fue menos drástica que la Comisión Rattenbach y que el Consejo Supremo. 
Kirchner no había sido electo intendente de Río Gallegos.

La confianza en Estados Unidos era desmesurada e ingenua, como la que hoy pregona el Presidente Milei, con idéntica retórica sobre la defensa de Occidente y sus valores.
Esto fue ostensible en el ripioso discurso de bienvenida a la entonces jefa del Comando Sur, que Milei profirió en la base naval de Ushuaia, uno de los lugares menos apropiados para exaltar como lo hizo una supuesta alianza estratégica con Estados Unidos. 
Uno de los objetivos de la visita de la generala Laura Richardson fue presionar para que la Argentina persista en los errores señalados, compartiendo con Estados Unidos el Polo Logístico Antártico en Tierra del Fuego, a poco más de 500 km de las islas Malvinas y puerta de entrada a la Antártida. 
En 2024 Milei anunció que se construirá en forma conjunta con Estados Unidos, por supuesto sin la imprescindible autorización del Congreso
Han pasado dos años más y no hay noticias de nada de esto.

Héroes e impunidad

La expresión "Héroes de Malvinas" ha sido la voz de orden para minimizar los crímenes y los desatinos de las Fuerzas Armadas. 
Es la que usó Raúl Alfonsín en su discurso más célebre. 
Y reconciliación es la palabra clave por impunidad, tal como lo plantea desde 1981 el Episcopado Católico, en su fallido intento de rescatar a las Fuerzas Armadas de sus extravíos. 
Hasta el día de hoy sigue abierto en el Sistema Interamericano de Derechos Humanos el caso iniciado hace dos décadas por soldados conscriptos que fueron torturados por sus oficiales en las islas. 
En 2023 la CIDH declaró admisible el reclamo y recordó que los hechos denunciados y no desmentidos ocurrieron durante una dictadura responsable de hechos aberrantes, como desapariciones y asesinatos. 
¿Quién desprestigia entonces a las Fuerzas Armadas?

El Poder Ejecutivo se proponía que el Senado tratara el jueves la ley denominada de inviolabilidad de la propiedad privada, que en realidad suprimiría cualquier restricción a la compra de tierras por extranjeros en cualquier sitio del país. 
Hubo tal resistencia incluso de los aliados del gobierno, que el dictamen se modificó 15 veces, y aun así debió posponerse para el 6 de agosto. 
Una gresca de insultos enfrentó a la senadora Patio Bullrich, que insistía en sesionar, y a la Vicepresidenta Victoria Villarruel, que la llamó vendepatria.

Como se ve, la confusión se expande. 
En nombre de las Malvinas, el gobierno intenta reivindicar a la dictadura que postergó no menos de medio siglo la retoma del camino hacia su recuperación. 
Lo hace Milei, pero también Villarruel, quien cuenta con el apoyo de Guillermo Moreno, con quien Máximo Kirchner cree fortalecerse ante la flojedad del futurismo.

Tampoco se preocupa por el presente y el futuro de las Fuerzas Armadas. 
Pese a los acuerdos vigentes, buques británicos salen de la base naval de las Islas Malvinas y cruzan el estrecho de Magallanes, sin el previo aviso obligatorio, y el gobierno no se apura en pedir las explicaciones que corresponden. 
En esta misma edición podés encontrar una nota de fondo sobre el tema, del especialista Sergio Eissa. 
Y al mismo tiempo el ministro desregulador Federico Sturzenegger resucita el proyecto de Horacio Jaunarena (ministro de Defensa de Raúl Alfonsín, Fernando De la Rúa y Eduardo Duhalde) de fusionar la Armada con la Prefectura Naval, es decir una fuerza militar con otra policial. 
Su proyecto fue rechazado en 2001 y 2002, por un acuerdo entre todas las fuerzas de oposición. 
La Prefectura anunció este año un plan de acción que incluye actividades de Defensa en la Antártida. 
La Marina de Guerra teme que esto implique su desaparición.

 

martes, 14 de julio de 2026

ARGENTINA, POTENCIA TECNOLÓGICA..?, de Rodolfo Terragno - 13/7/2026

La experiencia con los reactores nucleares y satélites debería servir de modelo para la creación de otras nuevas industrias, de cuya creatividad y precisión hoy dependen el desarrollo económico y social.

Hay cuatro clases de países: los desarrollados, los subdesarrollados, Japón y Argentina.
El autor de esta ironía fue un Premio Nobel: el economista Simon Kuznets (1901-1985).
Kuznets alegaba que Japón era “un país pobre que se volvió rico” y Argentina “un país rico que se volvió pobre”.

Sobre Argentina, Kuznets basaba su juicio en cifras macroeconómicas seleccionadas y las frecuentes crisis financieras.
Sin embargo, hay sectores de la economía argentina que forman parte de la vanguardia mundial.

Reactores nucleares

Argentina ha exportado reactores nucleares a Australia, Egipto, Argelia, Países Bajos y Arabia Saudita.
En algunos casos por haberles ganado licitaciones internacionales a potencias tecnológicas como Alemania.

En Países Bajos (2018) le ganó a Francia y Corea del Sur una licitación internacional para diseñar y construir un reactor nuclear de investigación destinado a producir radioisótopos medicinales.

En el caso de Australia, les ganó a Alemania, Francia y Canadá una licitación “llave en mano” para diseñar y construir un reactor para investigación, aplicable a medicina, ciencia e industria.
Sus éxitos están vinculadas a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CONEA, 1950), en particular a una empresa creada por la propia CONEA: Investigación Aplicada (INVAP, 1976).

Satélites

En industria aeroespacial, Argentina también goza de prestigio internacional.

Satélites íntegramente argentinos

ARSAT-1 (2014) fue el primer satélite argentino diseñado fabricado en el país. Se trata de un satélite geoestacionario de telecomunicaciones, concebido para proveer telefonía, televisión e Internet a zonas aisladas de Argentina y países vecinos.
Fue complementado por el ARSAT-2 (2015) también diseñado, construido en Argentina, que cubre desde el norte de Canadá hasta la Antártida.
Ambos satélites están en órbita y proveyendo servicios.
Sistema ítalo - argentino de satélites para la gestión de emergencias.

Argentina tiene en órbita el SAOCOM 1 y el SAOCOM1b - capaces de anticipar catástrofes - que se unen a cuatro satélites de la Agencia Espacial Italiana, especializados en la observación sistemática de la Tierra.

Se crea así el sistema ítalo - argentino, que predice inundaciones, monitorea incendios forestales, identifica derrames de petróleo en el mar, registra la evolución de sequías y elabora mapas confiables para facilitar la recuperación y reconstrucción.
Funciona día y noche, puede capturar imágenes de cualquier zona del planeta y está disponible para autoridades nacionales y provinciales, organismos de protección civil e instituciones científicas y asociaciones internacionales.

También cumple tareas preventivas, como la medición de la humedad del suelo en zonas agrícolas.
Envían a determinadas regiones de la Tierra una señal que rebota y, al volver, revela si un terreno carece de agua suficiente para la siembra.

Sociedad argentino - turca para fabricar satélites de última generación.

Creada por Argentina y Turquía, GSATCOM Space Technologies espaciales, una empresa conjunta a partes iguales para la fabricación de satélites geoestacionarios de telecomunicaciones de nueva generación, como el Small-GEO: pequeños, de alto rendimiento y destinados a competir en el mercado internacional.

El primer proyecto fue el ARSAT-SG1, un satélite argentino diseñado para incrementar la conectividad de internet.
GSATCOM desarrolló la plataforma y participa en la fabricación, pero el proyecto ha sufrido demoras

Acuerdo privado con SpaceX, líder mundial de la industria aeroespacial.

Los éxitos aeroespaciales de Argentina se deben a organizaciones estatales. La excepción es Satellogic, una empresa privada de trascendencia internacional que cotiza en Nasdaq y tiene un valor de mercado 665 millones de dólares y ha llegado a acuerdos con Space X: la empresa de Elon Musk.

La firma argentina diseña, fabrica y opera una serie de satélites de observación llamados ÑuSat.
Son microsatélites de órbita baja, usados para tomar imágenes de alta resolución de la superficie terrestre.

Space X ha puesto en órbita 60 ÑuSat.

Esto le ha permitido a Satellogic disponer de una extensa superficie terrestre a fotografiar y producir constantes imágenes para agricultura, defensa, energía y control ambiental, que la empresa comercializa.
El objetivo de Satellogic es llegar a formar una constelación de 200 ÑuSat para fotografiar diariamente toda la superficie terrestre.

Invap y Satellogic en 2026

Entregó al Ejército Argentino y puso en servicio dos radares RPA-200M al Ejército Argentino.
El RPA-200M es un radar primario móvil tridimensional de largo alcance, diseñado y fabricado íntegramente por INVAP.
Sirve para vigilar el espacio aéreo.
Puede detectar una aeronave, calcular su distancia, dirección y altura y seguir simultáneamente numerosos objetivos.

ACR-300. Es un proyectado reactor nuclear, modular pequeño – SMR -, diseñado para producir aproximadamente 300 megavatios.
El proyecto es impulsado por Black River Technology, Inc., filial norteamericana de INVAP creada para facilitar la actividad comercial, contrataciones y asociaciones de INVAP en Estados Unidos.
Ya se terminó la etapa de ingeniería conceptual y está en marcha la ingeniería básica.
La inversión (1.200 millones de dólares) correrá por cuenta Meitner Enkergy, empresa de la cual Black River Technology es co-propietaria.

Satellogic ha vendido a Portugal en 18 millones de dólares dos satélites Mark V de observación terrestre de alta resolución.
Portugal los destinará a seguridad, defensa y vigilancia territorial.
Vendió un Ñu Sat en órbita a Australia, que lo rebautizó Continuum-1.
Es el primer satélite de resolución submétrica (es decir, capaz de distinguir objetos o detalles de menos de un metro sobre la superficie terrestre) que tiene Australia.

Creó un nuevo servicio (Aleph Observer) para vigilar diariamente lugares cruciales para defensa e infraestructura.

La experiencia con los reactores nucleares y satélites debería servir de modelo para la creación de otras nuevas industrias, de cuya creatividad y precisión hoy dependen el desarrollo económico y social.



martes, 7 de julio de 2026

NUESTRO AMO JUEGA A LA INTERNA, de Diego Valeriano - 1 / 7 / 2026

¿Sabés por qué juegan a la interna?
Porque pueden, porque tienen tiempo, porque no les importa, porque se cubren entre ellos.

¿Total qué les cambia?
Si llegar a fin de mes no es un tema.
No le deben doscientas lucas a Mercado Pago.
No tienen que esperar a que cierre la tarjeta para ir al súper, ni poner cinco palos para renovar el alquiler.
Juegan de lo al pedo que están, de lo resuelto que tienen lo urgente.

O por ahí juegan porque no entienden.
Por ahí es eso, que no entienden cómo la estamos pasando, lo que está pasando.
Cómo se nos escurre la guita de entre los dedos.
Capaz que no entienden porque no tienen amigos que hacen Uber cuando salen del laburo, ni sus hijos tienen amigos haciendo Rappi, ni sus vecinos parecen estar pasándola tan mal en ese barrio cerrado donde viven.
Ni hay hora pico cuando viajan en primera.
Por ahí su preocupación hoy por hoy es que no los agarre la cámara en Miami en el partido de la selección.
Si los para un movilero, ¿van a hablar de la interna?

Antes la militancia hablaba de bajar al barrio, una expresión por demás elitista, de casta, turista.
Pero ya ni eso.
Ni bajan, ni pasan, ni viven.
Ni saben.

Me acuerdo cuando una candidata se filmó hablando con Alberto el día que Cristina anunció su candidatura a presidente.
Decía que estaba en un barrio muy pobre y que podían no haber entendido, pero entendían y estaban contentos.
¿Dónde habrá quedado esa alegría?
Hoy es exactamente al revés.

Podríamos entender las internas, pero no las entendemos y no nos ponen contentos.
Aunque, en el fondo, sí las comprendemos, porque entendemos.
Están en otra.
Otro level.
Otra vida.
Otro flipper.
Otras conversaciones, otras operaciones, otros negocios.


¿Sabés por qué juegan a la interna?
Porque pueden, porque tienen tiempo, porque no les importa, porque se cubren entre ellos.
¿Total qué les cambia?
Si llegar a fin de mes no es un tema.
No le deben doscientas lucas a Mercado Pago

Voy de la cocina, luego al comedor, me muevo para aquí, me muevo para allá, ya pasaron treinta años de la muerte de Norma Plá.

Más del 80% de las familias argentinas vive con menos de un palo por mes.
¿Tan importante es que vaya a visitarla?
¿Tan importante es no ir?
Que si vengo que no voy, que si estoy que me pierdo.
Un depto, un nombre, una consigna.
No es ella, soy yo, pero es ella, son ellos
¿Sueñan los dirigentes con ovejas obedientes?

Todos somos, fuimos o vamos a ser Uber.
No entiendo, pero entiendo. Entiendo, pero aburren.
Uber, Rappi, DiDi, repartidores de Mercado Libre, revendedoras, barberos, manicuristas.
ATR 24/7 se debería llamar la agrupación de los no politizados.

Para entender la interna hay que tener tiempo libre, hay que tener fin de mes, hay que tener ganas.
Y ya casi que ganas no hay, porque no hay tiempo libre, porque no existe fin de mes.
De tanto que le gusta la inflación devalúan las palabras.

Moreno ataca a Kamchatka.
Villarruel le corta con menos diez a Adorni.
Berni y Santilli avanzan dos casilleros.
Patricia tira, porque le toca.
El conurbano como tablero de un T.E.G. invivible.

Una lógica de centro de estudiantes, una pyme que no para de cerrar sucursales desde que la maneja el hijo, unas familias funcionalmente disfuncionales.
Un complejo sistema de herencias, traiciones, internas y lealtades que nadie entiende, que a nadie le importa.
La militancia, el vacío, Bielsa, la hermana, el hijo, el primo, el Mundial.
Por suerte, está el Mundial.
Y la Selección que no juega internas.

EL MALENTENDIDO VIRTUOSO: APUNTES SOBRE LA SOCIEDAD MODIFICADA Y EL PERONISMO POSIBLE, de Santiago Stura - 3/7/2026

1. El péndulo de la frustración

El horizonte de 2027 ya resuena en el almanaque político y lo hace bajo el signo de una sospecha: llegar con la posibilidad de una nueva decepción colectiva.
No hablamos acá de los núcleos duros, de las tribus que habitan los márgenes de la polarización: ni el peronismo/ kirchnerismo, ni el antiperonismo visceral y conservador.
La llave de la próxima encrucijada electoral la tiene ese 35 o 40 por ciento fluctuante, una masa ondulante de ciudadanos que acumula más de una década de promesas rotas y frustraciones en serie.

En ese territorio difuso se cocina el sentido del país que viene.
Lo que ahí crece no es una opción ideológica clásica, sino un malestar espeso, una distancia que no para de ensancharse entre la vida cotidiana y las estructuras del Estado.
Es un divorcio que acumula desconfianza y fatiga.
Ante este paisaje de despolitización y repliegue, la pregunta por el peronismo vuelve a volverse analíticamente inevitable, pero no por nostalgia, sino por su virtud histórica más evidente: su capacidad de interpretar, representar y conectar con el pulso de su época.
En sus momentos más lúcidos, el peronismo no fue una doctrina abstracta, sino una estrategia de modulación, un conjunto de gestos capaces de sintonizar el drama del presente.

2. La doctrina Mostaza y el asado de los domingos

Conviene volver a 2003 para revisar el manual de operaciones ante las crisis de representación.
Mariana Moyano solía recordar una de las primeras directivas de Néstor Kirchner a su gabinete recién asumido: la política tenía que lograr que los domingos volviera a haber olor a asado en los barrios, que los vecinos ni se supieran los nombres de los ministros y, fundamentalmente, “romperle las pelotas lo menos posible a la gente”.
Había allí un mandato casi franciscano, pero sobre todo una genialidad en el tono.
En tiempos donde se suele confundir intensidad discursiva con compromiso militante, o radicalización de superficie con transformación estructural, aquel ejemplo reubica los términos.
La intensidad de la que hablaba Kirchner no medía el nivel de decibeles de las frases hechas, sino el registro de conversación que la política le proponía a una ciudadanía herida.
Era el paso a paso “a lo Mostaza Merlo”, una artesanía política diseñada para acortar la distancia con una sociedad que venía de eyectar el sistema con el grito del “que se vayan todos”.
Kirchner entendió que para reconstruir los puentes rotos primero había que dejar de aturdir.

¿Quién habla hoy por los endeudados de las aplicaciones de microcréditos?
¿Quién contiene la demanda silenciosa pero feroz de la salud mental en los jóvenes?
¿Dónde entran los mejoristas (de Semán), esos trabajadores precarizados de la formalidad y la informalidad que apuestan a la multiplicación del esfuerzo individual?


Viene a cuento otra coordenada estética y política de nuestro altar: la película Gatica, el mono, de Leonardo Favio.
En una escena fundamental, el protagonista suelta una definición que condensa un tratado de sociología política: “Yo nunca me metí en política, siempre fui peronista”.
La frase admite múltiples lecturas, pero ilumina la potencia monumental del peronismo para disputar el sentido común.
Esa sustancia esquiva que, por definición teórica, parece ser siempre propiedad de las derechas o de quienes dictan las reglas del juego económico, hubo tiempos en que fue habitada y moldeada por una identidad popular.
Ser peronista, para Gatica, no era un hecho de la cartelería partidaria ni de la orgánica; era la forma natural de estar en el mundo.

3. La sociedad modificada

El problema actual es que el mapa sobre el que se desplegaban verdades históricas ha volado por los aires.
Negar que este mundo profundamente desigual obedece a las dinámicas medulares de la fase actual del capitalismo - a una concentración de la riqueza inédita y a asimetrías estructurales - sería una torpeza analítica.
Pero igual de errado sería creer que ese proceso se desenvuelve de la misma forma que en el siglo XX, o que la sociedad no ha sido radicalmente modificada en sus trayectorias, sus vínculos y sus subjetividades.
Hoy habitamos un escenario cruzado por la aceleración digital, por nuevas formas de habitar el tiempo y la crisis de las instituciones tradicionales, que han perdido su autoridad cognitiva.
El lazo social está mediado por lógicas de inmediatez y brevedad que formatean el malestar.
En esa trama, la política tradicional opera por inercia: busca desesperadamente seguir siendo una máquina dadora de respuestas universales en un tiempo donde cambiaron casi todas las preguntas.
Por eso se vuelve urgente habitar ámbitos que ensayen diagnósticos sobre la sociedad que efectivamente tenemos y dejen de recitar consignas para la sociedad ideal que desearíamos tener.

4. El malentendido virtuoso

El desafío de la época no es sólo gestionar la escasez, sino encontrar las palabras.
Nombrar de nuevas formas desigualdades históricas.
Porque en el acto de renombrar no hay un mero ejercicio estético: es allí donde se ilumina la posibilidad de transformar con herramientas inéditas, abandonando esas narrativas gastadas que dejaron de morder sentido, de interpelar y de representar.
La sociedad argentina actual está fragmentada en demandas y malestares que ya no se aglutinan bajo el viejo orden salarial o sindical.

¿Dónde reside el capital y dónde el trabajo?
¿bajo qué formas?
¿sobre qué tiempo?,
¿cuál es el suelo moral que hace de escenario en estos tiempos?


La época le exige al peronismo un desplazamiento hacia su matriz más movimientista y polisémica, una plasticidad capaz de anudar los pedazos rotos de este presente.

¿Cómo se representa al sujeto del pluriempleo, al que está quemado, saturado, al que le falta el tiempo y vive cansado de correr?

Volver a representar implica, necesariamente, que el peronismo vuelva a sumergirse en ese “malentendido virtuoso” que lo caracterizó cuando estaba pulsional: esa capacidad de contener contradicciones internas en pos de un vector mayor, una síntesis superadora que no clausure las diferencias, sino que las cabalgue.

Donde deje de ser una búsqueda “saldar discusiones”, donde se pueda desburocratizar lo que lleva años burocratizado.
Solo desde ese descentramiento será posible ofrecerle a ese 40% flotante algo más que la administración de la decadencia.
Se trata, al fin y al cabo, de construir las condiciones para que volver a imaginar un horizonte común no sea el síntoma de una ingenuidad, sino el punto de partida de una reconstrucción.

jueves, 25 de junio de 2026

¿QUÉ PENSABAS....?, de Lili Morales


¿Qué pensabas, mientras te paseabas en aquel espacio recuperado para la vida, pero que toda tu familia como tantos otros cómplices civiles, convirtieron junto a los genocidas en la más acabada materialización del horror y el exterminio?

¿Estarías pergeñando qué rentable emprendimiento se podría llevar adelante, mientras mirabas los rincones donde quedaron ahogados los gritos de las parturientas, de los torturados hasta morir, de los que serían arrojados al mar?

¿Pensarías cómo privatizarlo para que fuera "gerenciado" por los que abogan por la "pacificación" de la sociedad, pretendiendo dar por finalizados los juicios a los asesinos?

¿Qué otra cosa que no sea faltar el respeto a nuestros 30.000 compañeros desaparecidos, podrías hacer durante esa visita, en ese lugar que mantiene viva la memoria colectiva a la que VOS y toda tu podrida estirpe enriquecida gracias al genocidio, ofende con su repulsiva presencia?

Nada tenías que hacer en este espacio que enaltece a los luchadores del campo popular

Nada tenias que hacer en ese sitio ganado por nuestras abuelas, nuestras madres, nuestros hijos y nuestros nietos, para honrar a nuestros compañeros. 

Nada tenías que hacer en ese predio en el que un hombre lleno de coraje se reconoció como parte de una generación diezmada y pidió perdón en nombre del Estado...

Tu presencia es un insulto.
Tu cínica presencia denigra semejante espacio. 
Tu presencia contrasta obscenamente con la dignidad y la valentía de los que ya no están. 

Nada tenías que hacer ahí. 
Nada...!!!

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