viernes, 15 de mayo de 2026

MUJERES ENMASCARADAS, de Arturo Pérez Reverte - 7/5/2026

Vivimos tiempos de charlatanes y falsos profetas, entre palabras tan manoseadas que pierden el sentido original.
Libertad es una de ellas, sobre todo cuando se la utiliza, paradójicamente, para justificar la sumisión.

Ahí tenemos el debate siempre aplazado, siempre incómodo, sobre el burka y el niqab: prendas que cubren por completo el cuerpo y el rostro de algunas mujeres musulmanas - el hiyab es otra cosa, simple pañuelo en torno a la cabeza -.
Y que, según notables idiotas con voz pública, son expresión legítima de identidad y autonomía.

Pero eso es mentira.
Burka y niqab no son símbolos culturales, sino lamentables imposiciones religiosas - viví en países árabes tiempo de sobra para saberlo -: responden a una concepción masculina de la moral sexual donde el cuerpo de la mujer es motivo de tentación y debe taparse en favor del orden social.

Quienes defienden aquí su uso suelen apoyarse en argumentos básicos: si una mujer decide libremente llevarlas, ¿cómo prohibírselo?…
El problema es que la palabra decidir se mueve en terreno equívoco.
Porque a menudo la libertad depende del entorno; y una elección realizada bajo presión constante, marginación, violencia o imposición asumida desde la infancia, no es libre en absoluto.

El Islam extremo inculca a las mujeres, desde niñas, que su cuerpo despierta turbios instintos en los hombres, y que la virtud consiste en ser invisibles excepto en casa para el esposo y la familia.
Aquí la frontera entre convicción e imposición se vuelve difusa: portavoces del feminismo y la izquierda radical que denuncian el control del cuerpo femenino en otros ámbitos - presión estética, cosificación, explotación sexual -, sostienen que prohibir el burka o el niqab es un atentado contra la libertad de esas mujeres.

Pero el feminismo surgió, entre otras cosas, para cuestionar a quienes imponen cómo vestir, comportarse o mostrarse.
Defender esas prendas, por tanto, es admitir la desigualdad según la identidad

Algunas voces de la más imbécil supuesta izquierda española sostienen que una prohibición de estas prendas sería islamófoba y racista, confundiendo así la crítica a una práctica indigna con el rechazo a una religión o una comunidad.

Ninguna libertad es absoluta.
Europa no permite la mutilación genital femenina aunque haya quienes la defiendan como tradición, ni acepta el matrimonio forzado aunque se invoque la cultura.
El límite está en la dignidad y los derechos fundamentales de la persona.
Y ni el burka ni el niqab respetan eso.
Es cierto que en España el número de mujeres que los lleva todavía es reducido; pero también lo es que en Francia, Bélgica, norte de Italia, algunas zonas del Reino Unido o de Alemania, su uso va cada vez a más en comunidades donde las interpretaciones rigoristas del Islam ganan terreno.
Pensar que España es inmune a eso resulta ingenuo.

Un argumento habitual es que prohibir estas prendas en espacios públicos castiga a las mujeres, dejándolas más aisladas.
Eso esquiva la cuestión: qué mensaje transmite una sociedad cuando acepta que parte de ella viva cubierta, invisible, sometida a normas religiosas.

No es casual que, en países donde el burka o el niqab son obligatorios, las mujeres también tengan prohibido el acceso a la educación, el trabajo o la participación política.

Se da, por tanto, una evidente incongruencia en ciertos discursos feministas extremos: al mismo tiempo que reivindican la visibilidad de las mujeres, defienden su invisibilidad física.
En Europa, debido al auge del radicalismo religioso en la creciente - e irreversible - población musulmana, hay demasiadas mujeres atrapadas en estructuras de poder complejas, donde la presión no siempre es violencia explícita: miradas reprobadoras, defensa del honor, miedo a qué dirán el imán o los vecinos.
Además, cada una de esas prendas transmite un mensaje a las niñas que miran, musulmanas o no.
Les dice que es posible - y tal vez deseable - que la mujer se cubra mientras el hombre lleva el rostro descubierto.

Quienes rechazan una limitación legal argumentan que el Estado no debe decidir sobre la vestimenta.
En realidad el Estado ya regula aspectos de la indumentaria, por seguridad, por identificación, por neutralidad en determinados espacios.

La cuestión es con qué criterio hacerlo y para proteger qué valores.
Urge desmontar los argumentos de quienes, por miedo a coincidir con la derecha radical, sostienen lo insostenible: una postura, ésta, muy estúpida y muy española.

Pero desde cualquier punto de vista, el burka y el niqab son sumisión a una teocracia extrema, repugnante, oscura y siniestra; y decirlo en voz alta es simple higiene moral.
A Europa le costó siglos y sangre librarse de sacerdotes y tiranos, y es intolerable que nos los traigan de nuevo.

UN PISO EN PALOMERAS, de Arturo Pérez Reverte - 14/5/2026

Hay un subgénero cinematográfico - a estas alturas, género consagrado.. - que narra la redención inmobiliaria del urbanita desencantado de la vida.
Trama común: él, ejecutivo con barba de tres días, o ella, editora neoyorquina con trauma afectivo y agenda hasta las trancas, hereda, o se tropieza, con una casa en ruinas en algún lugar donde el tiempo quedó detenido porque así es la vida.
La Toscana, por supuesto.
O como alternativa, un viñedo francés o una casa portuguesa.
El patrón es fijo: protagonista roto, cansado, divorciado o traicionado, descubre que su vida anterior era una estafa piramidal emocional.
Y entonces aparece la casa.

No es una casa cualquiera, claro.
Está hecha polvo, pero tiene su puntito de glamour. 
Ruinas con encanto.
Y ahí viene el detalle: nadie en estas pelis es mensaka de Amazon o reponedora de Carrefour.
Siempre hay viruta, arquitecto bohemio, indígena simpático, cuadrilla de obreros salidos de un casting de perfume italiano.
Y, por supuesto, mucho tiempo para contemplar la puesta de sol con una copa de vino en la mano mientras se seca el yeso.

Y así, entre azulejos y buganvillas, el o la protagonista entienden que su vida anterior, la ciudad, el estrés, el tráfico, las cenas de compromiso, era un error.
Lo suyo es elegir baldosas, discutir con un albañil búlgaro que cita a Platón y, sobre todo, enamorarse.
Porque siempre hay amor, eso no falla.
Aparece en forma de vecino taciturno, viticultor melancólico, profesora local o cultivadora de tomates.
Al principio una y otro se caen mal, pero luego no.
Y entre andamios, espaguetis, fuagrás o bacalao, nace una pasión madura, serena, feliz hasta que llega la primera inspección de Hacienda.

Me extraña que el cine español no trabaje ese registro.
Imaginen lo que daría de sí una casa en Orejilla del Huevo: abogado madrileño que, tras heredar una casa en el pueblo de su abuela - once habitantes y un bar -, descubre el sentido de la vida mientras rehabilita la choza y se enamora de una pastora de cabras extremeña.
O mejor aún, que la vivienda la herede en la Euskadi profunda: caserío, lluvia, con el protagonista que buscando paz interior encuentra amigos entrañables, acogedores con los forasteros, junto a los que aprende que la verdadera felicidad consiste en cortar leña, recoger setas, rolex o lo que se tercie, decir todo el rato «aivá la hostia» y aplaudir a los heroicos gudaris y gudaras cuando el estado represor les permite volver a casa.

Tampoco estaría mal la versión andaluza: una casa en primera línea de playa de la desembocadura del Guadalquivir, donde mientras la protagonista - catedrática de Filosofía, solterona y con pocas ilusiones en la vida - rehabilita la vivienda con currantes rumanos a los que paga en negro, traba amistad con Mohamed, apuesto piloto de narcolanchas que la lleva a dar románticos paseos marítimos y a masacrar impunemente a guardias civiles mientras florece el amor.

Aunque otra bonita posibilidad es que la cosa transcurra en Cataluña: por ejemplo, que un funcionario del ayuntamiento de Murcia herede una masía en Lérida y acuda allí para venderla, pero acabe descubriendo que su verdadera vocación es hacer butifarra, bailar sardanas, votar a Junts y colocar cada Navidad un caganer en el belén de la iglesia del pueblo.

No todo deben ser variantes rurales, claro.
También una casa en lugares amontonados puede dar juego.
Imaginen que un empleado de banca de Orense hereda de un tío suyo un piso en Magaluf, corre como una flecha para librarse de él lo antes posible, pero una vez allí descubre que la felicidad consiste en respirar cada amanecer el aroma a vómitos y meados que asciende de la calle, y en observar regocijado cómo los anglosajones borrachos se estrellan cada noche al querer saltar, los hijoputas, de los balcones a la piscina, contabilizándolos con rayitas de tiza en la pared.

Objetarán ustedes que eso no es igual que la Toscana, Provenza o el Algarve.
Que no hay glamour en una gotera española, en el fontanero que no se encuentra, en discutir con funcionarios, en aprender utilísimas lenguas vernáculas para que te atiendan en el ayuntamiento.
Aun así, reconozco que me gustan esas películas: tienen mucho de mentira piadosa, de consuelo elegante.
Uno las ve y cree que todavía está a tiempo de comprar una casa en ruinas y descubrir, entre escombros y plantas trepadoras, una versión mejor de sí mismo. 

Me recuerdan aquel anuncio que oía mucho en la radio cuando era jovencito: 
Qué bonito es el amor cuando se quiere de veras
Qué bonito es el amor con un piso en Palomeras.

AGUAS ABAJO, de Horacio Verbitzky - 10/5/2026


Diseño, Alejandro Ros. Animación, Silvia canosa

La exacerbación del Presidente Javier Milei y el matiz depresivo que se insinúa en su hermana corren paralelos a la dificultad del jefe de gabinete Manuel Adorni por dejar en reposo la máquina de empeorarlo todo, sin por ello perder el tono de superioridad que vuelca contra quienes suponía que acudirían en su rescate.


Tricota.

La agresión de su amigo Marcelo Grandío contra la secretaria de la línea aérea privada en que los Adorni volaron a Punta del Este, porque se negó a destruir la documentación del viaje, está en línea con el maltrato habitual que el jefe de gabinete dedica a los periodistas en sus conferencias de prensa.
También con la declaración de las dos jubiladas que dijeron no conocer a Adorni y sin embargo le vendieron un departamento por el que sólo les entregó 30.000 dólares, y restan 70.000 en una hipoteca, que vencerá en noviembre.

El contratista Matías Tabar le facturó obras y servicios por 245.000 dólares, para remodelar otro departamento, que según Adorni le costó 120.000 dólares. Los fue cobrando en cuotas pero al contado y sin dejar registro.
Que la hipoteca otorgada por el vendedor triplique el efectivo entregado por el comprador, y que el gasto en las refacciones insuma el doble que la propiedad, son desproporciones inusuales, sobre todo si la deuda no está documentada, como afirman.
¿O tal vez proviene de un origen aún menos confesable?

Adorni llamó al contratista para condicionar su declaración pero Tabar lo rechazó, porque le habían advertido que, de mentir bajo juramento, podía terminar en la cárcel.
Es decir, amigos que sabían que la versión oficial era falsa.

El fiscal Gerardo Pollicita y el juez Ariel Lijo fueron escépticos desde el primer día con las afirmaciones del jefe de gabinete, pidieron todo tipo de documentos, levantaron el secreto fiscal y bancario del matrimonio Adorni, encararon la reconstrucción del patrimonio previo a su ingreso a la función pública, y examinan las variaciones patrimoniales antes y después de ese hito.
Pero recién llegarían a la indagatoria y eventual procesamiento luego de un peritaje contable del que surgiera una contradicción ostensible entre ingresos y gastos y/ o entre testimonios y documentos.
Todo depende de la calidad del dibujo.

La diligencia del fiscal y el juez guardan relación con la voluntad de Lijo de cobrarse la humillación a la que fue sometido con su candidatura a la Corte Suprema de Justicia, que no alcanzó los votos necesarios.

Lo que no está claro todavía es si Lijo persigue una simple venganza, o si su juego es más complejo: de ser así, cuando ya haya ceñido el nudo en torno del cuello de Adorni podrá negociar aflojarlo a cambio de su designación como Procurador General de la Nación, un cargo que también apetece el actual Ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques.

La secuencia descripta sugiere que el caso está atrancado en el barro, lo cual repercute sobre todo el gobierno.
Pocas cosas enfurecen más a Milei que una pregunta sobre las líneas internas en su gobierno.
Cuando terminó de entender que no podría evitarlas comenzó a responder que la diversidad de puntos de vista amplía el conocimiento.
Pero diversidad con balas dum dum no es la munición más adecuada para un diálogo cordial.
Hasta Tchouameni y Federico Valverde son más precavidos cuando discuten en el vestuario del Madrid.

Además, el lanzamiento de la criptomoneda y el consiguiente tironeo de alfombra le sirvieron a Milei como un curso rápido de carrera de obstáculos, equilibrando el Código Penal sobre la cabeza.
Si en esa causa, donde centenares de personas de distintos lugares del mundo perdieron en unos minutos centenares de millones de dólares, a nadie le tocaron un pelo pese a las filmaciones y grabaciones que documentan los hechos, no es tan irracional la empecinada defensa de Adorni por los Hermanos Milei.



¿Internas? Nada que ver, basuras.

Al fin y al cabo estamos en la Argentina, donde sobran los antecedentes.
Por ejemplo, en 1987, el Presidente Raúl Alfonsín despidió a su subsecretario de cultura, el médico y novelista cordobés Marcos Aguinis, porque el secretario, Carlos Gorostiza, le informó que Aguinis utilizaba el auto oficial para los menesteres domésticos de su esposa.
Aguinis me amenazó con un juicio, pero Gorostiza confirmó el episodio y Aguinis eligió otra venganza: puso a otro resentido en contacto con medios sedientos de escándalo, para que desacreditara a quien dio la noticia.
Nadie les creyó, como les ocurre hoy a los Hermanos Milei y su tropa.

Hoy un juramento

Patio Bullrich es quien dispara con más persistencia sobre Adorni, tanto en conversaciones privadas con el Presidente como en declaraciones públicas.
La última semana dijo que debía presentar ya mismo su declaración jurada de bienes.
Desde Estados Unidos, Milei dijo que Patio Bullrich espoileaba el acto de Adorni, una forma de ocultar que la senadora obligó a adelantar esa prueba.
Y el aludido recurrió a su mejor sonrisa para decir que Bullrich es "una fenómena".
¿De algún circo?

Desde el primer momento, Adorni se excusó en que tenía tiempo hasta el vencimiento del plazo para presentar la declaración jurada, a fin de julio.
Pero nunca intentó explicar cuál era la ventaja de esperar hasta el último día, con la fuerte erosión que el episodio atrae sobre todo el gobierno.
A 17 meses de la elección presidencial está por verse el efecto sobre el electorado que tendrá tanto estrépito y tal cantidad de dólares que circulan por donde no deben.

Una porción creciente de LLA ya dice sin reparos que la ofensiva bullrrichonista apunta directamente contra la Zarina.
Y él decodifica: si vienen por mi hermana, después vienen por mí.
Todo un razonamiento.
En la reunión de gabinete del viernes, con asistencia de Adorni, Milei refutó las observaciones, pero también los temores, de sus colaboradores: "No lo voy a liquidar por ganar una elección".
Esto indica que los secretos del vocero son más graves de lo que creemos.
Vamos a indagar en ellos, ya que por preservarlos no importa perder la elección.
¡Outsiders nunca más!

Ante los primeros episodios (ANDIS, Calvete, $Libra, los laboratorios medicinales), Milei confiaba en la aprobación a sus políticas por parte de los gobiernos y los grandes capitales del primer mundo
Lo decía irónicamente, con la frase "Fenómeno Barrial", que es como otras fuerzas políticas lo llamaban para tranquilizarse cuando comenzó a crecer en las encuestas.
La grabación sobre "el 3% es para Karina" comenzó a inquietarlo y la letra especial para la Guantamera inauguró una nueva etapa.

El 5 de mayo la revista de economía más antigua del mundo, The Economist, varió el enfoque y el tono hacia Milei.
Hasta entonces, todo era encomio.
Pero la semana pasada mutó hacia la advertencia, desde el título, Javier Milei está en serios problemas.
También dijo: La aprobación neta de Milei se ha desplomado recientemente. No llega a 30 puntos, la peor desde que llegó al gobierno.
Los escándalos de corrupción proliferan en una economía en dificultades.
Milei arremetió furioso contra periodistas…


Ya es tarde

Tal vez ahora Milei preferiría retornar al casillero de fenómeno barrial.
Pero ya es tarde.

La Argentina, y específicamente Milei, tienen un lugar prevaleciente en un nuevo plan de intervencionismo de Estados Unidos en la región, que Trump puso en práctica desde que regresó a la presidencia: sus amenazas a Panamá, Groenlandia y Canadá, a las que se sumó el secuestro de Nicolás Maduro de su residencia blindada en un cuartel de Caracas.
La guerra con Irán puede demorar los siguientes pasos e incluso frustrar el plan estadounidense, dado el poder militar persa, su solidez ideológica, el apoyo que le brindan China y Rusia y el temor de los países del golfo a la generalización de la guerra que agote sus recursos.
Si esto no ocurre así, o si Estados Unidos supera el obstáculo y apura los pasos siguientes, los próximos blancos designados son Colombia y México, con una escala posterior en Brasil, si es que Bolsonaro (jr) no recuperara el poder por medios más o menos legítimos en las próximas elecciones.
Y cuando Trump considere conveniente, prepararía el zarpazo contra Cuba, que apenas tiene combustible para unas pocas funciones vitales de su economía, pero que no tendría cómo poner al país en pie de combate para resistir a la superpotencia.

Ante semejante desigualdad, el desenlace depende del frente interno estadounidense.
El heroísmo de los cubanos ante la invasión en Bahía de los Cochinos en abril de 1961, y la resistencia de Vietnam hasta el retiro de Estados Unidos en 1975, levantaron un fuerte malestar al interior del país, en especial entre jóvenes y afro - estadounidenses, con Muhammad Ali como símbolo.
Sólo un tímido reflejo de eso se ha producido ahora con las guerras que Trump se atribuye terminar.
Esa locura tiene su lógica.
Sabe tan bien como el resto del mundo que el pueblo estadounidense puede ser indiferente a una guerra e incluso apoyarla, siempre que no implique que sus botas pisen el suelo, y desde aquellos conflictos del siglo pasado, la tecnología ha reemplazado el aporte humano, de modo que sólo haya bajas del otro bando.
La guerra con Irán sólo produjo 13 muertes estadounidenses.
La jactancia de Trump, quien dice que en La Habana lo harán Presidente de Cuba, su imagen como Cristo y disparates por el estilo, tienden a reforzar su convicción de que el mundo lo ama.



Trump reencarna en Castro, IA GPT.

Como parte de ese plan, la última semana la fiscalía federal de Wall Street, que la Argentina conoce bien, dictó orden de arresto y pidió la extradición del gobernador, del senador y de ocho funcionarios del Estado mexicano de Sinaloa, el del Chapo Guzmán.
Las denuncias contra Rubén Rocha Moya comenzaron durante la presidencia de Andrés Manuel López Obrador.
El secuestro de Maduro en Caracas anticipó la intención de Estados Unidos de detener a gobernantes en funciones.
La actual Presidenta Claudia Sheinbaum leyó en una de sus conferencias diarias la respuesta de México.
Declara su acatamiento al marco legal vigente, pero afirma que para su aplicación hacen falta pruebas, que aquí faltan, por lo cual no se concederá la extradición solicitada.
Este es uno de los momentos más difíciles en la siempre compleja relación de México con su vecino que en la guerra del siglo XIX le arrebató más de la mitad de su territorio.
Ese 55% de superficie comprende 2,1 millones de km2, en los actuales estados estadounidenses de Texas, California, Nevada, Utah y grandes partes de Arizona, Nuevo México, Wyoming, Colorado, Kansas y Oklahoma.

Desde los últimos días de abril las plataformas Diario Red / Canal Red América Latina, vinculadas al líder político español Pablo Iglesias, y Hondurasgate.ch, un sitio suizo creado ad hoc, está publicando 37 grabaciones y documentación asociada que incluyen una conversación entre el Presidente de Honduras, Nasry Asfura, y el ex Presidente Juan Orlando Hernández.
Asfura se impuso por un mínimo margen, con el explícito apoyo de Trump, denuncias de fraude y el indulto al ex Presidente Juan Orlando Hernández, quien cumplía una pena a 45 años de prisión por narcotráfico y que tendrá un rol central en el sabotaje y la desestabilización de los movimientos antiimperialistas.
Hernández cuenta en uno de los audios que Trump lo indultó, con dinero aportado por una junta de rabinos respaldada por Benjamín Netanyahu.
También le informa que se ha reunido con Milei, quien le prometió apoyo económico para montar una base de trolls, que serán operados desde Estados Unidos por técnicos aportados por Trump, para que no sea evidente que transmiten desde Honduras, donde están preparando una operación contra los ex Presidentes Mel Zelaya y Xiomara Castro.
El aporte sería de 350.000 dólares.

La Argentina, Estados Unidos y Honduras han mantenido una estrecha relación con sectores aliados y adversarios, desde tiempos de la dictadura argentina, cuando el Ejército entrenó a los contras en distintos países de Centroamérica, con apoyo del Ejército de Estados Unidos y la CIA, a espaldas del Presidente James Carter.
Mel Zelaya y Xiomara Castro han sido después de la guerra interna una pareja gobernante nacional y popular, como los Kirchner aquí.
Zelaya fue derrocado de la presidencia en 2009.
Cristina, que llevaba dos años de su primer mandato, exigió su restitución al poder y apoyó las movilizaciones encabezadas por Xiomara con el mismo fin.
Llegó a organizar su viaje para acompañar el intento de regreso de Zelaya, pero lo canceló por razones de seguridad.
En una cumbre del Mercosur y en la OEA Cristina señaló lo sucedido en Honduras como una regresión democrática e instó a no permitir la reaparición de los golpes en la región.
En 2013, Xiomara perdió la elección presidencial con Juan Orlando Hernández, con lo que también comenzaron a entrecruzarse los personajes de derecha y de izquierda (el zelayismo tiene puntos en común con el peronismo). Hernández fue reelecto en 2017 (42,9% vs 41,4%).

Acusado de fraude, Hernández enfrentó protestas masivas, encabezadas por Xiomara.
Hernández fue extraditado a Estados Unidos y condenado por narcotráfico y Xiomara llegó a la presidencia en 2022.
Uno de sus primeros anuncios al asumir fue que las familias más pobres no pagarían más de 150Kw mensuales de electricidad.

En 2026 la sucedió Asfura.
Lo primero que hizo fue volar a Mar-A-Lago para reunirse con Trump.
Y la semana pasada estuvo en el foro del Instituto Milken, que reúne a fondos de inversión, grandes empresarios, tecnócratas y operadores globales de influencia.
Su origen es turbio.
Lo creó Michael Milken, un especulador con bonos basura que en 1990 fue condenado a 10 años de prisión, pero sólo pasó 22 meses detenido.
Al ser indultado se dedicó a la filantropía para limpiar su imagen.
En 2020, Trump anuló las últimas consecuencias de su condena, porque sostenía que el castigo fue excesivo.

En su diálogo con Asfura, el ex Presidente Hernández se congratula por el excelente resultado de su encuentro con Milei.
Así se supo a qué había viajado esta vez el Presidente argentino.
Otros de los audios, que además de Asfura y Hernández incluyen a la Vicepresidenta María Antonieta Mejía, también revelan el ofrecimiento de una nueva base militar a Estados Unidos, un canal interoceánico para General Electric y legislación favorable a las empresas del mismo origen que trabajan en inteligencia artificial.
Con el aspecto de una killer de un filme de James Bond, la Vicepresidenta María Antonieta habla como una killer de una película de James Bond y postula asesinatos y represión para impedir el regreso al poder de los comunistas, pese a que dice que hicieron un buen gobierno.
Otra de las tareas es "meterle lo contrario en la cabeza a la gente".

La gangrena se extiende

Las peleas al interior del gobierno se multiplican.
La semana pasada renunció el presidente de la Obra Social del Ejército, general Sergio Maldonado, a quien reemplazó en forma transitoria el vicepresidente, general Oscar Domínguez.
El clima interno es denso.

La Obra Social tenía hace tres años un déficit de 18.000 millones de pesos, que en dos años se quintuplicó, llevó al relevo de dos sucesivos directores y a un cambio de estructura de funcionamiento y de nombre.
El año pasado un suboficial intentó suicidarse por falta de atención para un cáncer y para una infección en el cerebro, pero el disparo no afectó ningún órgano y sobrevivió.
Dejó una nota para el Presidente Milei y grabó un video, luego de lo cual reincidió, esta vez con éxito.


El vaciamiento de la Obra Social se produjo durante la gestión del ex ministro de Defensa Luis Petri, quien esta semana quedó involucrado en el escándalo de Adorni.
Uno de quienes objetaron la situación fue el general Carlos Alberto Presti, quien llegó a reemplazar a Petri, primer militar que ocupa el Ministerio de Defensa en más de medio siglo, pero ahora en actividad, cuando esa era una posición desde la que socavar las posiciones del secretario de guerra y del Comandante en jefe del Ejército.
La esposa de Petri, María Cristina Pérez, cuestionó en La Nación+ al jefe de gabinete y presentó un informe sobre sus gastos y movimientos.
Adorni le respondió desde el streaming de Fantino, quien hizo todo lo posible para que el jefe de gabinete no identificara de quién hablaba, más allá de su profesión.
Dijo que se sentía traicionado por ella y concluyó que ella y su esposo iban a viajar con él y con Angeletti, como parejas amigas.
Y después se horrorizó al aire.
Pérez respondió desde su noticiero que eran amigos, pero ella ante todo cumple su deber periodístico.
Se quejó de que se hubiera referido a ella pero no a Eduardo Feinmann, "que lo echó".
Y sentenció que "si hablás de traición, mucha gente que te votó y creyó también se siente traicionada".
Fin.

EL CASO NISMAN Y EL VERGONZOSO PROCESAMIENTO DE LA FISCAL FEIN, de Raúl Kollmann - 15/5/2026

DESESPERADOS POR SOSTENER,DÉSPUES DE 11 AÑOS, QUE AL FISCAL LO MATARON , COMODORO PY INVENTO EL ENCUBRIMIENTO UNA ACUSACIÒN TAN DISPARATADA COMO FLOJA DE PAPELES.

El tándem del fiscal Eduardo Taiano y el juez Julián Ercolini dispuso este martes el procesamiento de la fiscal (jubilada) Viviana Fein por el delito de encubrimiento agravado en el caso de la muerte de Alberto Nisman.

El magistrado le achaca centralmente no haber preservado la escena, pero al configurar el delito de encubrimiento está presumiendo una intencionalidad, que tuvo conocimiento y voluntad de tapar un supuesto delito - el homicidio del fiscal -, algo totalmente disparatado, más todavía cuando todo Comodoro Py, incluyendo el fiscal Taiano y el juez Ercolini, saben que Fein fue una funcionaria super - honesta que, además, ni siquiera era directa responsabilidad en algunas cuestiones técnicas de la preservación de la escena.

Por ejemplo, le imputan de no haber tomado la temperatura del baño donde apareció el cuerpo o que no detectó un ventiluz del aire acondicionado por donde podía haber entrado o salido una persona, algo que luego se comprobó que no ocurrió.

El procesamiento de Fein, transcurridos 11 años de la muerte de Nisman, exhibe la desesperación de Taiano - Ercolini por reafirmar la hipótesis del homicidio, de la que no encontraron ni una sola prueba en más de una década.

Por ejemplo, no obtuvieron ni el menor indicio de que alguien haya entrado o salido del complejo Le Parc, del departamento cerrado por dentro del piso 13 y menos todavía del baño.

No hay ni el menor rastro de una pelea o que algo haya cambiado de lugar, teniendo fotos del lugar de trabajo de Nisman del día anterior.

Pero como el caso sirve para la persecución política, se utiliza lo que sea - ahora la actuación de Fein - para seguir imputándole la muerte del fiscal a un ilusorio “comando iraní - venezolano - kirchnerista”.

La base del procesamiento dictado por Ercolini es la siguiente:

*Que Fein no preservó toda la escena sino únicamente el departamento. Debió evitar que las personas sigan circulando por el complejo Le Parc.

*Que tardó casi una hora y media en llegar. La realidad es que a la fiscal le avisaron a las 00.15 de un domingo y llego a las 1.40. Ella ni siquiera tenía obligación de ir y, según coincidieron varios funcionarios judiciales consultados por Página/12, no es irrazonable que a esa hora tardara ese tiempo para vestirse y trasladarse a Puerto Madero.

*Al llegar no adoptó medidas para revertir la situación de descontrol.
 
Cuando Fein llegó, ya hacía una hora que estaba el juez, que no dispuso ningún cambio de nada. Y habían transcurrido casi 4 horas desde que la madre de Nisman, Sara Garfunkel, lograra entrar al departamento después de aportar llaves de la puerta de servicio y que un cerrajero abriera esa misma puerta. La Prefectura tenía el control del lugar y se supone que tenía técnicamente el conocimiento de cómo se preserva una escena. También intervinieron peritos de la Policía Federal.

*Ingresó a la escena sin la ropa adecuada. No se recuerda un reproche similar a ningún fiscal.
A Fein le cuestionaron - estuvo 9 horas en el lugar - que se sentara en la cama.

*Permitió que circularan personas que carecían de roles asignados. Efectivamente fue un hecho muy conmocionante y había prefectos, policías y, por períodos breves, funcionarios de Seguridad.

*Permitió la manipulación de elementos probatorios sin la debida autorización. Hay referencias al arma, por ejemplo, que fue desactivada por un balístico de la Federal para evitar cualquier accidente y que corrió la sangre con el dedo para ver la numeración y tratar de rastrear la pistola rápidamente.
Se le achaca la responsabilidad a Fein.

*No recopiló ni advirtió la existencia de elementos de prueba esenciales. 
Lo que se puntualiza es que no detectó que había una especie de pasadizo del aire acondicionado que conectaba con la otra unidad del piso, alquilada por un ejecutivo de la empresa japonesa NEC.
Se comprobó luego que por ahí no salió ni entró nadie.

*En alguna parte de las 114 páginas del procesamiento se cuestionó a Fein porque no se tomó la temperatura del baño, algo que debían hacer o no hacer los técnicos de la Policía Federal que actuaron esa noche en el levantamiento del cuerpo, los rastros, las huellas.

Lo real es que el lugar esencial, el baño, se filmó y fotografió antes que ingresara cualquier persona y que todas las partes - incluyendo los peritos de la familia Nisman - usaron las manchas de sangre para sostener su hipótesis de homicidio. 

Lo mismo hizo la Gendarmería, el Cuerpo Médico Forense, la junta médica y la junta de criminalistas, la mayoría sosteniendo tácitamente que el fiscal se disparó a sí mismo.

Es más, los criminalistas dictaminaron que no había nadie en el baño en el momento del disparo.
Más allá de las conclusiones, no existieron cuestionamientos o sospechas de que se alteró la escena.

Lo más grave del texto de Ercolini es que describe el delito de la siguiente manera: “será reprimido con prisión de 6 meses a 3 años el que, tras la comisión de un delito ejecutado por otro, en el que no hubiera participado, ocultare, alterare o hiciere desaparecer los rastros, pruebas o instrumentos del delito." 
Todos los juristas consideran el encubrimiento como un delito doloso, intencional, o sea, borrar pruebas para tapar el delito anterior. 

“Conocimiento, voluntad, intención de beneficiar al que cometió el ilícito”, le explicó un jurista a este diario.
La realidad es que la fiscal Fein no buscó tapar nada e incluso su actuación ni siquiera fue cuestionada por el juez que estaba allí presente.

Transcurridos más de 11 años de aquel 18 de enero de 2015 la partitura es siempre la misma: utilizar cualquier caso para la política, aunque no aparezca ninguna prueba.
En esta ocasión apuntan - nuevamente - contra el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
Y, para eso, se lanzan contra una funcionaria, Fein, que toda la comunidad judicial considera, aun cuando le pudieran plantear discrepancias, una fiscal intachable que siempre actuó de manera honesta y hoy vive normalmente de su jubilación.

Fein, asistida por el abogado Lucio Simonetti, obviamente va a apelar la decisión de Ercolini.
Tendrá la palabra la Sala II de la Cámara Federal.

jueves, 7 de mayo de 2026

LA JUSTICIA PERDIÓ EL JUICIO (vergüenza de tener esta "justicia"), de Irina Hauser -

CAUSA CUADERNOS: VEINTISIETE “ARREPENTIDOS” RELATARON LAS COACCIONES SUFRIDAS PARA INVOLUCRAR A CRISTINA KIRCHNER

UNA PERSECUCIÓN POLÍTICA EJECUTADA CON APRIETES JUDICIALES

Nada menos que 27 de los “arrepentidos” en la causa Cuadernos denunciaron que fueron coaccionados por el fiscal Stornelli y el juez Bonadío para involucrar a Cristina Kirchner. Ante semejante despliegue en directo de la corrupción de Comodoro Py, el tribunal intenta salvar el juicio bloqueando la investigación de ese escándalo y hasta puso en veremos la transmisión en vivo de las audiencias.

El tribunal decidió no transmitir las audiencias luego de que en las últimas indagatorias se revelaran presiones del fiscal Carlos Stornelli y el exjuez Claudio Bonadio. Oscar Centeno y Ernesto Clarens, claves en sostener el caso, se negaron a declarar.

Arrepentidos que se arrepienten de haberse arrepentido.
Empresarios que ahora denuncian aprietes judiciales.
Están los que mintieron para no quedar presos y fueron liberados.
Pero también los que se negaron a decir lo que el fiscal y el juez pretendían y fueron a la cárcel.
Amenazas, robos, seguimientos y advertencias para “involucrar a De Vido y a Cristina”.
Hombres de la obra pública que blanquearon lo que era un secreto a voces: que fueron a escribanías a dejar asentadas las irregularidades.

Fueron 27, entre ex funcionarios y empresarios, los que relataron presiones sufridas dentro y fuera de tribunales cuando comenzaba la causa “Cuadernos”, y que en las últimas semanas durante las indagatorias destaparon esta olla en el juicio oral.
En paralelo, los principales arrepentidos - como el chofer Oscar Centeno y el financista Ernesto Clarens -, cuyos relatos sostienen la causa, optaron por no declarar, se negaron, o sea que no dijeron ni una palabra de lo que ya habían relatado al aceptar ser colaboradores o delatores siete años cuando acusaron a otros para salvarse.
Después de todo esto, el Tribunal Oral Federal 7 (TOF7) decidió que las audiencias no se transmitan más por Youtube desde el martes próximo, cuando comience el desfile de testigos.

La medida fue cuestionada por la defensa del ex subsecretario del Ministerio de Planificación, Roberto Baratta, a cargo de Marcos Aldazabal y Elizabeth Gómez Alcorta, y enseguida se sumaron otras.
Hasta la fiscal Fabiana León se alineó.
“Debe ser la primera vez que coincidimos en algo”, bromeaban los abogados.
Los jueces - Enrique Méndez Signori, Germán Castelli y Fernando Canero - tienen que decidir esta semana si dan marcha atrás o sostienen la nueva restricción.
Son tantas las anomalías que brotan a borbotones que los planteos de las defensas no cesan.
¿Por qué los arrepentidos pueden no declarar?
¿Cómo se defienden los acusados por ellos?
¿Qué otras pruebas hay?
¿Por qué no declaran los encargados de detenciones humillantes?
¿Y los escribanos que labraron actas del desaguisado que ocurría en Comodoro Py?
Si fuera por el sentido común, todo esto debería conmover el desarrollo del juicio. Habrá que ver si los jueces mantienen la tónica de seguir pateando las decisiones para el final, que podría ser en un año o dos.

Entre los primeros testimonios están citados el periodista de La Nación Diego Cabot, quien recibió las fotocopias de los cuadernos de Oscar Centeno que dieron origen al expediente, y más de un año después alguien le dio seis originales; la ex esposa de Centeno, Hilda Horovitz, quien durante la etapa de instrucción relató que sabía que el chofer escribía los cuadernos y que planeaba entregarlos (no sabe a quién) “en caso de que Baratta, al terminar la gestión en el Ministerio, no lo ubique en otro trabajo”; la ex secretaria de Néstor Kirchner Miriam Quiroga, famosa por haber instalado la leyenda de bolsos llevados a Olivos a Santa Cruz en una denuncia que fue cerrada por inexistencia de delito; el policía retirado Jorge Bacigalupo, quien guardó los cuadernos y les hizo enmiendas; y el arrepentido de “la ruta del dinero K” Leonardo Fariña.
Es solo el comienzo: serán más de 600.

SILENCIOS, MENTIRAS Y DENUNCIAS

En la lista de los arrepentidos que por ahora decidieron callar, Centeno y Clarens no fueron actores de reparto: los cuadernos del remisero, las listas del financista (de quienes dijo que le entregaban dinero que recaudaba) y sus relatos de 2018 ante el fallecido juez Claudio Bonadío y el fiscal Carlos Stornelli, determinaron la acusación contra una cadena de dueños y CEOs de la obra pública y funcionarios, que - a la vez - si no se arrepentían quedaban privados de la libertad.

Guardaron silencio también en el juicio ciertos empresarios que habían asumido el papel de imputados colaboradores: desde Angelo Calcaterra y su mano derecha Javier Sánchez Caballero (IECSA), Aldo Roggio (Grupo Roggio), Marcela Sztenberg (Equimac), Miguel Aznar (Vialco S.A y Decavial), Gerardo Cartellone, Gabriel Romero, Gabriel Losi hasta Patricio Gerbi, entre otros.

Otros empresarios introdujeron matices.
Juan Carlos De Goycochea, de la española Isolux, rectificó lo dicho como colaborador: reconoció pagos, pero dijo que eran aportes de campaña, que no habían sido 17 sino siete, y que Centeno le adjudica entregas en fechas en las que estaba de viaje.
Sobre el chofer, que había declarado en España, señaló: “Centeno dijo que no tenía idea de qué era Isolux, quién era, quiénes éramos, qué montos pagábamos y no conocía siquiera si los domicilios eran de Isolux”.

Carlos Mundin, el dueño de la constructora BTU, recordó que lo pasearon esposado ante periodistas a modo de “humillación”, aseguró que “jamás” entregó dinero “bajo ningún concepto” y que le ofrecieron arrepentirse pero no iba a mentir.

Gerardo Ferreyra, de Electroingeniería, uno de los pocos que ya había detallado los aprietes, volvió a compartir ese relato.
Le decían que su familia lo esperaba en el pasillo y si colaboraba se podía ir con ellos en libertad.
Cuando él preguntó “¿arrepentirme de qué?” la respuesta fue “de haber colaborado con estos mugrientos” (mientras señalaba a la Casa Rosada).
No aceptó y quedó más de un año preso.

La mayor sorpresa llegó en los relatos de empresarios, algunos arrepentidos, que admitieron que mintieron para no perder la libertad.
“Me vi obligado a reconocer pagos en una situación de coacción psicológica. Nunca, bajo ningún concepto entregué dinero.
Pero si no lo aceptaba, me detenían”, declaró Mario Rovella, dueño de la constructora Rovella - Carranza, una de las más grandes del país.
Rovella informó que el día previo a su declaración fue a una escribanía y dejó asentado que iba a mentir para mantener la libertad.

El dueño de Cleanosol Argentina, dedicada a la señalización de rutas, Oscar Sansiseña relató lo mismo: adelantó en una escribanía que mentiría en la declaración y aseguró que nunca pagó nada.

El director y gerente de la firma, Guillermo Escolar, hizo lo propio.
Daniel Pitón, de José Eleuterio Pitón S.A también dijo que armó un relato para evitar la cárcel. 
“A Clarens no le entregué ni un peso, ni a Clarens ni a nadie”, se despachó. 

Rodolfo Perales, de Perales Aguiar S.A, empresa de ingeniería vial y civil, fue breve y contundente: “Lo que dije de entregar dinero a Clarens, no fue. La declaración que hice fue por miedo de quedar detenido si no lo hacía”.

En algunos casos fueron los defensores de los empresarios quienes asumieron el relato.
El defensor de Carlos Wagner, extitular de la Cámara de la Construcción - cuyo relato como arrepentido llevó a otras detenciones - aseveró: “Wagner hubiera confesado que integraba la banda del Gordo Valor, Wagner hubiera confesado que hizo el túnel en su calidad de ingeniero para robar el Banco Río en Acassuso, el tema era gozar de la libertad”.

El letrado de Roggio, Jorge Valerga Aráoz (hijo) repasó que cuando Bonadío quería que dijera que había pagado retornos a cambio de subsidios para Metrovías, dijo dos veces que no había pagado nada. 
“¿Por qué no lo piensa?”, le aconsejó el juez en tono de amenaza. “El que avisa no traiciona”, agregó el juez.
El abogado dijo que sabían que si no decía lo que Bonadío quería escuchar, iban a detenerlo.

Cristóbal López y Fabián de Sousa - del Grupo Indalo - sorprendieron con un dato: fueron involucrados cuando Clarens, bajo amenaza de quedar detenido tras seis declaraciones, cambió su relato original, en el que había involucrado al Grupo Petersen en pagos ilegales que él recaudaba pero de pronto dijo que se había confundido una sigla: que no era PTC (Petersen, Thiele & Cruz de la familia Eskenazi) sino CPC, la constructora de Indalo.
López y De Sousa dicen que no conocen a Clarens y que el punto es que Bonadio era amigo de Sebastián Eskenazi.

LOS EX FUNCIONARIOS TAMBIÉN

Entre los exfuncionarios indagados, el exsecretario de Obras Públicas, José López, aseguró: “Nunca vi a Cristina Kirchner como organizadora o jefa de una asociación ilícita, tampoco lo vi en ese sentido a Julio de Vido”.

Hubo una indagatoria en particular, la de Juan Pablo Schiavi, ex secretario de Transporte, que evidenció el mecanismo con el que iban “cayendo” los funcionarios implicados, en base a lo que decían “arrepentidos” cuyos relatos al día de hoy no tienen evidencia que los respalden, con el problema agregado de que se niegan a declarar.
¿Vale la sola palabra de ellos?

Gabriel Romero, en su caso, declaró para evitar la cárcel que “había visto en los medios que Roggio manifestó en el marco de un acuerdo de colaboración que su empresa debía pagar a los funcionarios del gobierno anterior un 5% de los subsidios que cobraba. Esto es cierto, lo puedo confirmar”.
Schiavi explicó que no respondería preguntas si sus abogados no pueden interrogarle a Romero, pero se tomó un buen rato para refutar la acusación y explicar por qué es imposible que le endilguen asociación ilícita y cohecho.

El ex asesor legal de Planificación, Rafael Llorens, relató que Stornelli “me intentó hacer confesar cosas que no quería confesar ni que pensaba confesar y que tampoco habían pasado”.
A su esposa le hacían llegar mensajes para que se arrepintiera.
Estuvo ocho meses detenido.
En un día de visitas en la cárcel, que fue el 17 de octubre, a un amigo que había ido a verlo le robaron la camioneta en la puerta del penal, y esa misma tarde a su esposa se le metieron en su vehículo en Banfield y le quitaron solo el celular

Baratta contó que cuando estaban por detenerlo en un caso vinculado, conocido como GNL, lo pararon en la calle y le dijeron que la única forma de evitarlo “era que involucre a Julio De Vido y a Cristina Kirchner” y cuando lo arrestaron el propio Stornelli le dijo lo mismo a su esposa.

Oscar Thomas, ex director de Yacyretá, recordó que su abogado, José Manuel Ubeira, le reprodujo lo que Stornelli decía: “había sortijas para pocos”.
Él decidió afrontar la detención.

Más de un ex funcionario se vio en la situación de ponerse a explicar que tanto la fiscalía como la Unidad de Información Financiera ponen sospechas en cuestiones que son mecanismos habituales.
Nelson Periotti, extitular de la Dirección de Vialidad, lo señaló respecto de las redeterminaciones de precios, que son habituales en contextos inflacionarios y con insumos dolarizados.
Tampoco serían per se delictivos los pagos de certificados de obras y los llamados entre empresarios y funcionarios.

DILEMAS DEL JUICIO

El martes 14 de abril, ningún arrepentido quiso declarar.
Así, sobre las “confesiones” de 2018 de esos imputados colaboradores, ningún defensor puede preguntar.
“Hay imposibilidad de contrainterrogar” y así se “vulnera el derecho a defensa del señor Julio de Vido”, advirtieron los abogados del ex ministro de Planificación, Maximiliano Rusconi y Gabriel Palmeiro.
La mayoría de las defensas comparten la postura.

La del ex funcionario de Vialidad, Sandro Férgola, por caso, dijo que el silencio de los arrepentidos impide “otorgarle cualquier tipo de valoración” como prueba a su relato y que el acuerdo de colaboración “se tornaría estéril”.
¿El único apoyo documental son los cuadernos de Centeno y las listas de Clarens?
El reclamo es que el tribunal oral reconsidere el beneficio otorgado a los arrepentidos (hablan a cambio de una pena morigerada) si callan y no hay forma de verificar lo que dijeron, tal como exige la ley.

Junto con eso, dice Rusconi, “el devenir de las audiencias está llevando a un lugar insostenible la decisión de la fiscal de no investigar el contexto profundamente inmoral, antijurídico, violatorio del estado de derecho donde nació esta investigación”.
Por ahora, los pedidos de extraer testimonios para denunciar y que se investiguen los aprietes denunciados en las audiencias, fueron rechazados por los jueces, que dijeron que al final del juicio lo van a considerar.

MEDIDAS PEDIDAS

El martes último, Carlos Beraldi - abogado de CFK - hizo una extensa presentación ante el tribunal, donde recopila los casi 30 relatos de aprietes e irregularidades escuchados en las últimas semanas en el juicio.
Con eso pidió, con adhesión de otras defensas, una serie de medidas: la nómina de agentes del Servicio Penitenciario, Policía Federal y Gendarmería que participaron en traslados de los detenidos para que declaren; que testifiquen los escribanos que protocolizaron los relatos de empresarios que dejaron constancias de anomalías y coacción y que se rastree (vía Colegio de Escribanos) la posible intervención de otros escribanos; testimonios de familiares de Baratta y Llorens; se certifiquen causas contra el hijo de Bonadio (que explicaría la aparición de Sebastián Eskenazi respaldándolo con un mutuo) y que la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado (DAJuDeCO) informe contactos de Esquenazi y/o el Grupo Petersen con Bonadío.

lunes, 27 de abril de 2026

AYER EN LA INAUGURACIÓN DE LA FERIA DEL LIBRO 2026, de Gabriela Cabezón Cámara

Ayer en la inauguración de la Feria del Libro de Buenos Aires, la escritora Gabriela Cabezón Cámara dijo:

Sin agua no hay cóndores,
no hay vino,
no hay helados,
no hay flores que florezcan
ni patitos.

Sin agua no hay colores,
no hay vacaciones,
no hay frutillas para el postre
ni pelopinchos.

Sin agua no hay trabajo,
no hay mundiales,
no hay cultivos,
no hay fiestas para bailar
ni papanoeles.

Sin agua no hay cuentos,
no hay viajes,
no hay Perlongher,
no hay Lamborghinis,
no hay Libertad
Demitrópulos
ni mariposas.

Sin agua no hay poesía,
sin agua no hay fotosíntesis,
sin agua no hay vida
y libros tampoco.


LA LEY DE GLACIARES NO SE TOCA...!!

miércoles, 22 de abril de 2026

EL JUEZ BONADIO Y EL FISCAL STORNELLI APUNTADOS POR COACIÓN Y AMENAZAS EN LA CAUSA CUADERNOS: EL DRAMÁTICO RELATO DE LA MENTIRA PLANIFICADA, de Raúl Kollmann - 22/4/2026


Tres empresarios “arrepentidos” denunciaron en el Juicio Cuadernos que declararon ante Stornelli y Bonadio “bajo coacción” y que eran mentiras que tuvieron que decir para no ir presos.
Los tres dejaron constancia con escribanos antes de su “arrepentimiento”.
Insólitamente, los jueces bloquearon cualquier denuncia contra Stornelli, que sigue siendo fiscal.

El empresario Mario Rovella, declaró en el juicio Cuadernos.

“Me vi obligado a reconocer pagos en una situación de coacción psicológica.
Nunca, bajo ningún concepto entregué dinero.
Pero si no lo aceptaba, me detenían”.

La frase pertenece al empresario Mario Rovella, dueño de una de las constructoras más grandes del país, Rovella - Carranza.
Rovella contó que el día anterior a su declaración, en 2018, concurrió a una escribanía y dejó asentado que mentiría para mantener la libertad.
El dueño de otra empresa, Cleanosol Argentina, dedicada a la señalización de rutas, Oscar Sansiseña contó lo mismo: adelantó en una escribanía que mentiría en la declaración y aseguró que nunca pagó nada.
El director y gerente de la misma compañía Cleanosol, Guillermo Escolar, hizo lo propio, se presentó ante un escribano para dejar consignado que mentiría al día siguiente.
Pero, además contó cómo el juez Claudio Bonadío y el fiscal Carlos Stornelli hicieron desfilar a un empresario detenido, Hugo Dragonetti, con casco y chaleco antibalas, para intimidarlo y exhibirle que iría preso si no declaraba como pretendían el magistrado y el fiscal.
Ante semejantes declaraciones en la causa Cuadernos, este martes, los defensores pidieron que se extraiga testimonio por el delito de coacción para denunciar a Stornelli, ya que Bonadío falleció.
Los jueces, siguiendo el alineamiento con el macrismo y el mileísmo, patearon la pelota afuera: dijeron que lo resolverán al final de juicio.

No investigar la coacción

Se van sumando los empresarios que recurrieron a escribanías para consignar que mentirían en la indagatoria u otros que demuestran que ni siquiera estaban en Buenos Aires cuando los acusan de haber entregado dinero a Roberto Baratta, número 2 del Ministerio de Planificación, o a Ernesto Clarens, un financista que se presentó como un supuesto recaudador.
Los tres empresarios que declararon este martes ratificaron el clima de extorsión que crearon el fallecido Bonadío y el fiscal Stornelli, por lo que recurrieron a escribanos para dejar en claro que mentirían para que no los manden presos.
En su momento, hasta el reciente ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, dijo públicamente que le indicaría a su defendido - Sergio Taselli - que mienta para no ir preso.
Otro empresario, Gerardo Ferreyra, que se negó a arrepentirse, relató cómo Stornelli le decía que si se arrepentía dormiría en su casa, de lo contrario, en un calabozo.
A raíz de las declaraciones de Rovella, Sansiseña y Escolar, tres defensores, Maximiliano Rusconi, José Manuel Ubeira y Federico Paruolo pidieron que se extraiga copia para que un juez investigue el delito de coacción.
La fiscal Fabiana León, una de las funcionarias más alineadas con el macrismo en Comodoro Py, empezó a los gritos pidiendo que se rechace el pedido: “quieren encontrar un juez amigo” que, de comprobarse la coacción, golpearía toda la estructura de la causa Cuadernos.

Lo de encontrar un juez amigo en Comodoro Py pareció una humorada.

El Tribunal Oral 7 - Enrique Méndez Signori, Fernando Canero y Germán Castelli - debería tener la obligación de denunciar el delito de coacción del que hablaron Rovella, Sansiseña y Escolar, pero lo esquivaron de manera escandalosa: decidieron que lo resolverían recién al final del juicio.

Una manera de eludir cualquier investigación sobre las andanzas de Bonadío, fallecido, y Stornelli, aún fiscal.
Los magistrados ya vienen de otra maniobra insólita: los arrepentidos pueden negarse a declarar.
Por ejemplo, Centeno o Clarens, que se arrepintieron diciendo que tal y tal y tal les entregó dinero, evitan ser confrontados por las defensas, por ejemplo, de los empresarios que dicen ni siquiera haber estado en Buenos Aires los días de las supuestas entregas. El derecho de defensa quedó virtualmente arrasado.

Una declaración dramática

Mario Rovella arrancó contando cómo fue construyendo su compañía a partir del año 1985.

“Hicimos 152 obras en 17 provincias. Trabajamos con todos los organismos nacionales.
En 2010 se internacionalizó la empresa y conseguimos contratos con organismos multilaterales de crédito”.
La declaración parecía transcurrir con tranquilidad."

Pero, de pronto, Rovella rompió la monotonía: “quiero decir tres cuestiones sobre la imputación.
Van a advertir una contradicción entre lo que declaré en marzo de 2019 y lo que van a escuchar ahora.
Nunca, bajo ningún concepto le entregué dinero a Clarens.
Me vi obligado a reconocer pagos en una situación de coacción psicológica.
Si no aceptaba lo que Clarens le dijo a Stornelli, para acogerse él al beneficio del arrepentido, me detenían.
Pero nada de eso existió. Yo nunca entregué dinero.
Ni esa vez ni otra”.

Rovella siguió: “en el caso de nuestra empresa, hay una clara inconsistencia.
Se dice que en dos oportunidades, Rovella - Carranza y Paolini llevamos dinero.
En ese momento, no me preocupé, porque no había ninguna sociedad registrada con Paolini. Y nunca lo comprobaron.
En las fechas que se consignan no estuve en Buenos Aires.
Yo no realicé esos pagos a Clarens.
Pero se me presentaba un dilema.
Si no declaraba, me privaban de la libertad.
Si aceptaba, tenía que arrepentirme.
La solución que intentamos con mis abogados fue, el día 28 de febrero, fui a una escribanía y colocamos una nota, que era el escrito que iba a presentar en la indagatoria.
Más otra nota que decía que lo que yo allí consignaba no era veraz. Me remito a ese material como prueba.
Es cierto que conozco a Clarens desde 2009. Pero fue una relación puramente comercial.
Necesitábamos taxis aéreos para poder llegar a las obras y visitarlas.
Vialidad Nacional nunca nos benefició. Lo contrario.
Le iniciamos 19 juicios y nos debían 50 millones de dólares”.


Con casco y chaleco

El clima de intimidación fue descripto también por el dueño y el director de la empresa Cleanosol, una compañía muy tradicional y especializada en la señalización de rutas.
Oscar Sansiseña, de 85 años, el dueño de Cleanosol, hizo una declaración breve.

“Conocí a Clarens en el año 2001 a raíz de que intervino en un problema con la empresa Gotti Hermanos.
Me acusan en base a 4 llamadas con Clarens. Hay 2 llamadas que son de 35 segundos.
O sea, que llamó al conmutador y seguramente yo no estaba.
Hay una llamada de 2 minutos en la que, efectivamente, me pidió apoyo para la campaña electoral. Le dije que lo iba a pensar.
Y hay otra llamada de más de un minuto, también por aporte electoral. Nunca aportamos nada.

El director de Cleanosol, Guillermo Escolar, detalló todavía mejor el clima de apriete.

“Teníamos que declarar el 30 de agosto de 2018.
El 25 fue a declarar Gustavo Dalla Tea. Quedó detenido.
Al día siguiente, fue otro empresario y también quedó detenido.
Y el 27 exhibieron a otro empresario, Hugo Dragonetti, que ya estaba detenido, paseándolo con casco y chaleco antibalas.
Era evidente: si no declarábamos lo que ellos querían, nos dejarían presos.
Entonces, de la mano de nuestro abogado, Diego Olmedo, fuimos a un escribano a dejar constancia de que íbamos a mentir”.

Lo que quedó claro de las declaraciones es que no hubo entregas de dinero y, en todo caso, lo que se pedían eran aportes electorales.

Quien hacía los llamados, el financista Ernesto Clarens, se supone que hablaba “en nombre del gobierno”, pero tenía vínculo esencialmente con José López, el hombre que tiró los 9 millones de dólares en el convento de General Rodríguez.

Una investigación frustrada

Buena parte de los empresarios no declaran en el juicio porque prefieren no dar batalla, en la mayoría de los casos por razones de edad.
Los que sí declaran describen la coacción a la que fueron sometidos, algo que se hizo casi público con la famosa frase de Stornelli: “apúrense que no hay sortijas para todos”.

La causa misma arrancó con una maniobra escandalosa en la que Bonadío y Stornelli debieron mandar el expediente a sorteo, pero se quedaron con el expediente con el argumento disparatado de que era conexa con la compra de Gas Natural Licuado.

El siguiente paso fue quitarle el abogado al chofer Oscar Centeno, reemplazarlo por un defensor oficial, y presionarlo para que declare como arrepentido.

Centeno declaró que quemó los cuadernos, pero después aparecieron 6 de los 8 sin rastros de humo.
O sea mintió, algo que debería haberlo llevado a prisión.
Y, además, las pericias demostraron que hubo miles de tachaduras y cambios, además de fuertes sospechas de que los textos fueron dictados.
Las irregularidades se sucedieron y continúan en el juicio, gambeteando que se abra una causa aparte por coacción.
Al mismo tiempo, blindaron a los arrepentidos decisivos, impidiendo que las defensas les hagan preguntas.

Lo cierto es que las ilegalidades impidieron e impiden que se haga una buena investigación, sana y honesta, sobre la obra pública, los peajes, el transporte, los fondos electorales.
Todo el caso se convirtió, como ocurre con Comodoro Py habitualmente, en el uso del aparato judicial para la persecución política.

Es otra comedia dramática con el final anunciado de la condena ya firmada.

lunes, 20 de abril de 2026

COLAPSO EL GOBIERNO SE MUERDE LA COLA..!, de Sandra Russo - 20/4/2026

Desde que asumió Milei, y no en secreto, comenzó a ejecutarse una política sistemática de desmantelamiento de la estructura vital y productiva de este país.
Había que quitarle su alma, su estructura productiva, sus ritmos cotidianos, sus cimientos institucionales; había que deshacer consensos básicos y exhibir permanentemente la fuerza bruta para abortar protestas.
Milei fue acompañado desde el principio por lo peor de cada casa.
Ninguno de los gobernadores que le dieron aliento hasta ahora pueden hacerse los sorprendidos ni las víctimas.
Estaba todo a vista.

La destrucción del Estado argentino no debería ser una propuesta de campaña aceptable.
Está a la vista que la destrucción del Estado implica la destrucción de la sociedad argentina, del único soberano.

El jueves y de acuerdo al plan de Sturzenegger, el gobierno dejó sin efecto mil servicios del INTI, y en el mismo acto despidió a 140 trabajadores.
A partir de ahora, nadie en este país controlará los contenidos de los alimentos ni de las bebidas.
Nadie controlará el funcionamiento de los ascensores de los edificios.
Ni si el kilo de café o de fideos contiene un kilo o menos.


Echaron también a trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional.
Un paro del SMN la semana próxima obligará a cerrar los aeropuertos.
Son ellos los que dan los horarios a los controladores.

Ninguna de estas cuchilladas a la Argentina fue mostrada ni narrada como tal ni por el “periodismo profesional” ni por sus cómplices, que fueron llamados dos años “oposición amigable”, una fórmula retórica complaciente para los colaboracionistas del fascismo.

La megadevaluación con la que debutó Milei fue una molotov mental que nubló varios meses los ánimos mientras se iniciaba el peregrinaje hacia la miseria o la muerte de muchos que entonces no lo esperaban.
Todo esto, observado desde la verdadera oposición, fue siendo señalado a los gritos pero en el desierto.

No estoy siendo dramática.
Hablando de los préstamos obscenos a los privilegiados que le votan las leyes que no leen, Milei preguntó si murió alguien.
Sí, Milei, murió mucha gente, empezando por los ciento y pico de muertos por el fentanilo que se distribuyó mal por falta de controles estatales.
Tus políticas matan, y ustedes lo saben perfectamente porque por eso las aplican.
Tienen la muerte ajena objetivada, han transformado a los otros, incluso a sus electores, en objetos de baulera que si no están no lo lamenta nadie.

Milei haría bien, si vuelve a Israel como dice, en volver a llorar desencajado en el Muro de los lamentos, porque en el país que gobierna, este pobre país, empezó la etapa de lamentos que en un instante pasan a furia y a alteración.

Milei nos alteró la vida y nos puso en la mesa de saldos, tan luego él, el presidente outlet.
Nunca este pueblo tuvo menos ganas de vivir.
Su fotofobia hace que le moleste la luz.
Que gran metáfora.

Algunas de las áreas atacadas son estratégicas, como las universidades o Nucleoeléctrica, que contenía el proyecto nuclear Carem.
No voy a hacer listas, son interminables.
Otras áreas son de estricta necesidad de supervivencia de la población, como la salud pública.

Milei, Caputo y Sturzenegger, con su mamotrética ley de “hojarasca”, envaselinaron y encadenaron a la Argentina para dejarla en un estado de máxima y agónica vulnerabilidad.
Si el proceso de destrucción de esta nación no fue visibilizado a tiempo fue porque los grandes medios y el algoritmo fueron cómplices.
Ahora están descubriendo la pólvora.
Tarde, canallas.

Esta semana colapsó el PAMI.
Milei, cuando llegó, lo recibió en condiciones inmejorables.
Sin deuda, con superávit y con todos los afiliados recibiendo su medicación.
Daba prótesis, cubría estudios complicados.
Fue una de las áreas mejor manejadas del gobierno de Alberto Fernández.
En dos años lo estropeó. Lo destruyó como destruyó todo a su paso.
No sabe hacer otra cosa.

El estrépito que causó el descuento del 50 por ciento en las cápitas a los médicos de cabecera del PAMI, chocó este lunes contra la voluminosa información que hay sobre los múltiples hechos de corrupción desbocada que protagoniza la cúpula libertaria y sus colaboradores legislativos macristas y radicales, incluyendo a peronistas que nunca se privan de una dádiva.

Es demasiado. Todo junto no cuaja.
No hay manera de compatibilizar el sufrimiento popular con la brillante dentadura de factura reciente de la señora Adorni, y sus viajes de nuevos ricos ansiosos por el all inclusive.
La plata que no había estaba en Aruba.

Es mucho. Es deforme.
Es imposible que nos pidan que no gritemos cuando tropezamos con gente durmiendo en la calle, y al mismo tiempo sabemos que a chantas amigos de Milei el banco público le prestó millonadas a treinta años para su cuarta casa.
Es nauseabundo.

En este momento hay reuniones dirigentes de todo el peronismo y otros partidos.
Gente que nos parece creíble y gente en la que no confiamos nada.
Ahora el gobierno de Milei se muerde la cola.

Es imperioso entender que el primer consenso amplio que necesitamos como pueblo para tener una chance es un primer cerco de acuerdo para volver a la cordura y deshacer la mayoría repugnante que sostiene a Milei.

Lo demás se verá, pero sin ese paso, el juicio político es imposible.

lunes, 13 de abril de 2026

LA MUERTE DEL DERECHO INTERNACIONAL, de Rodolfo Terragno - 13/4/2026


La historia de la humanidad es una sucesión de guerras y crueldades.
Ahora ya ha perdido hasta heroicidad: son los misiles y los drones los que matan, los que diezman o extinguen poblaciones.
La agresión ya no necesita ser tripulada.

Después de la impía Segunda Guerra Mundial hubo una voluntad universal de encontrar un antídoto contra la vocación guerrera.
Nació así el derecho internacional, hecho de tratados y convenciones, bajo la tutela decenas de organizaciones internacionales.

Las actuales guerras del Cercano y Medio Oriente, irredentas e ilimitadas, tienen lugar en un mundo sin principios ni restricciones, con organismos internacionales impotentes.
Un antecedente no militar del presidente Donald Trump, que munido de aranceles declaró la guerra comercial de Estados Unidos contra el mundo, sin que nadie pudiera pararlo y la Organización Internacional de Comercio no supiera qué hacer.

Conviene repasar esa parte de la historia porque Trump, siempre explícito, demostró la inexistencia del derecho internacional y, en cierta medida, también del nacional.
Los fundamentos de Trump presentan a Estados Unidos como víctima (no beneficiario) del orden económico mundial.
Las medidas que toma en consecuencia no perfeccionan ese orden sino que lo anarquizan.

Es esta la historia de Trump y sus aranceles.
La Constitución norteamericana dice que el presidente no puede “regular el comercio con naciones extranjeras” (artículo I, Sección 8)
Sólo puede negociar tratados pero no aprobarlos. (Sección 8 y Artículo II, Sección 2).

El Presidente está autorizado, sí, a imponer aranceles por razones de seguridad nacional (Trade Expansion Act) pero bajo una pesada condición.
La norma dice textualmente: “Sin investigación previa que demuestre amenaza, el Presidente no puede imponer aranceles”.
Trump usó los aranceles (o la amenaza de imponerlos) como arma política, violando las leyes de su país .
Y lo hizo sin la investigación previa que requiere la norma

Un ejemplo de los aranceles que impuso y sus fundamentos:
  • Aranceles universal de 10%.”Otros países se han aprovechado de nosotros durante muchos, muchos años” El impuesto era para todos los países por igual, y aplicable a cualquier producto.
  • Arancel de 50% “Debido en parte a los insidiosos ataques de Brasil a las elecciones libres y a los derechos fundamentales de Libertad de Expresión”. Se refería a la inhabilitación de Jair Bolsonaro.
  • Ley de Expansión Comercial (Sección 232) autoriza a imponer aranceles o restricciones a las importaciones por motivos de seguridad nacional
Se requiere una investigación previa, normalmente realizada por el Departamento de Comercio.
La investigación evalúa si las importaciones amenazan la seguridad nacional.
Tras el informe, el presidente decide si aplicar aranceles y en qué nivel.

La ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional, autoriza al presidente a hacer frente a cualquier amenaza inusual y extraordinaria, que tenga su origen total o sustancialmente fuera de los Estados Unidos.
Esta ley fue invocada por Trump, pero no había una amenaza.

Por otra parte Trump presionó a la OTAN - “Nuestros contribuyentes han sido estafados durante más de 50 años” - y logró que cada miembro (menos España) se comprometiera a aportar 5% de su PIB (en vez del actual 2%).
Esto representará un menor costo a Estados Unidos, y mayor capacidad de compra en los países de la OTAN, de los cuales Estados Unidos es el primer proveedor de equipamiento militar y armas.

Las relaciones internacionales están dominadas por las potencias.
La Corte Penal Internacional está encargada de juzgar a los acusados de genocidio, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra y el crimen de agresión.
Es difícil que se juzgue a los actuales responsables de tales delitos.

Hay poderes políticos que afectan el funcionamiento de la organización.
En 2020 una orden ejecutiva de Trump impuso sanciones contra la Corte Penal Internacional y su fiscal jefe, Karim Khan.
La medida se adoptó como consecuencia de las órdenes de arresto emitidas por la CPI contra ciertos líderes de países en guerra.
Algunas de las sanciones eran: congelación de bienes y activos de la CPI , bloqueo de cuentas bancarias e inversiones de individuos ligados a la organización y prohibición a los norteamericanos de celebrar contratos o hacer donaciones a CP . La orden ejecutiva de Trump fue anulada en 2021 por su sucesor, Joe Biden.

El Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU sentencia: “Las violaciones de los derechos humanos se perpetúan por la falta de respuesta efectiva y la impunidad institucional".
En Europa, Cercano y Medio Oriente las indudables violaciones de los derechos humanos no deben quedar impunes.

Aunque el derecho internacional haya muerto, éticamente no se pueden ocultar los abusos que se dan en Asia, África y América Latina.

Amnistía Internacional, que monitorea las violaciones en todo el mundo, sostiene: “La violación de los derechos humanos - en cualquier lugar - es responsabilidad de todos”.

martes, 7 de abril de 2026

EL CHINO, EL NEGRO Y EL PEREJIL, de Arturo Pérez Reverte - 19/3/2026

Eran las nueve de la mañana y se me había antojado ese día hacer tabulé.
No un tabulé cualquiera, sino un tabulé de verdad: ligero, fresco, oriental.
El tabulé, además, me sabe a juventud. A Beirut.
A amigos que ya no veo.
A chicas, a aventuras, a tiempos para recordar.
A todo eso.
Así que salí de casa a buscar los ingredientes, pan y demás, y mochila a la espalda llegué al pueblo tras media hora por el camino verde que va a la ermita.
Afueras de Madrid, domingo por la mañana. Ni un alma por las calles.
Hasta el puesto de periódicos - ahora de chuches - estaba cerrado.
Pero el sitio al que yo iba estaba abierto, naturalmente.
Era la tienda del chino.

Pero ojo. No se trata de un chino cualquiera.
Este chino se llama Antonio y tiene una tienda de verdad.
Como perspicaz asiático que es - hasta en el nombre por el que pide lo llamemos lo demuestra - estudió su nicho de mercado y lo explota con precisión quirúrgica: productos frescos, verdura, fruta, pan recién hecho; y por supuesto, albahaca, tomillo y perejil, objeto principal de mi paseo.
Así que me dirigí al estante habitual.
No había perejil.
Antonio, mientras tanto, seguía viendo su programa favorito - en chino, por supuesto - en el móvil sin levantar la cabeza.
Cuando pregunté, me miró resignado y gritó hacia el fondo en sombras del local:
- ¡Abu!

Hasta entonces yo sólo había visto a Antonio y a su mujer, Carmen, también china. Entonces apareció Abu: pelo ensortijado, piel negra.
Más que negra, azul marino.

- Sube el perejil - ordenó Antonio sin levantar la cabeza del móvil.
Y Abu desapareció arrastrando los pies.
Al rato volvió con un manojo de perejil tamaño ramo de flores de funeral de Estado.

- No, Abu - dije con fraternal confianza -. Es mucho. Sólo necesito…

Antonio no me dio tiempo a terminar.
Arrebató el manojo a Abu, gritó como si se ciscara en Confucio algo ininteligible para mí - creo que también para Abu -, separó un poco y me lo dio.

- ¿Algo más?

El tono nos acojonaba a Abu y al arriba firmante.
Miré mis manos pecadoras.
Con guantes de plástico transparente, limpios y occidentales, había cogido unos tomates.

- Una barra de pan - dije, conciliador.

Antonio señaló el estante del pan y volvió a su móvil.
Abu me miraba como diciendo «no sabes con quién te la juegas, hermano; si yo te contara…».
Cogí barra, tomates, perejil, y fui a la caja, desde la que Carmen me había estado observando todo el rato con fríos ojos de francotirador serbio.
Saqué la tarjeta de crédito.

- Efetivo, pol favol.

Me sentía como Tintín en El Loto Azul.
Rebusqué en la mochila y encontré un billete de veinte euros.
Carmen lo miró al trasluz y me devolvió unas monedas como si estuviera controlándome el pasaporte en la aduana de Shanghái.
Y entonces, con la lucidez que da un manojo de perejil recién comprado, lo vi clarinete: Abu sigue donde siempre estuvo, cargando cajas, obedeciendo órdenes.
Antes fue el látigo, ahora la invisibilidad.
Es la mano de obra eterna.
Antonio y Carmen, en cambio, tocan otro registro.
No levantan la voz sino con los subalternos, no pierden tiempo en debates morales. Trabajan mucho, eficazmente, y lo hacen en silencio.
Controlan el dinero, la tecnología, la industria a pequeña y gran escala.
Fabrican lo que usamos, distribuyen lo que comemos, programan lo que miramos. Para hacerse dueños del pueblo, la ciudad o el mundo no necesitan retóricas chorras.
Les basta con la caja registradora, su cliente de las nueve de la mañana y, en cuanto pueden permitírselo, un Abu que les suba el perejil.

Y nosotros, o sea los de antes, a medio camino entre Abu por una parte y Antonio y Carmen por la otra, creyendo que vivimos en el Primer Mundo porque hay pan caliente y perejil fresco a las nueve de la mañana.
Ajenos a que el nuevo orden no es ideológico ni épico, sino operativo.
Que ya no mandan filósofos ni generales, sino quienes estudiaron el negocio y trabajan de verdad para controlarlo.
Y mientras tanto, Europa - antiguo árbitro del mundo - se deleita mirando su reflejo moral en el escaparate sin asumir que ya no manda, no produce y no decide.
Solo legisla para ella misma, mientras al resto del mundo, que se chotea con ganas, se la refanfinfla.

Y, bueno.
Cuando salgo a la calle con mi mochila, Abu, que está en la puerta fumando un cigarrillo, me mira y yo lo miro.
Y mientras él piensa «Ahora también os vais a enterar vosotros, cabrones», yo pienso que sí, en efecto.
Que ya nos estamos enterando.

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