viernes, 7 de agosto de 2020

DON RAMÓN (La historia de una parábola de la inteligencia argenta), de Alejandra Dandán - 2/8/2020



Ramón Antonio María Ojeda es la persona que presentó en la causa AMIA al misterioso testigo iraní que acusó al supuesto terrorista Salman El Reda y que cobró por su dudoso testimonio con un pago del Banco Mayo, del entonces presidente de DAIA, Rubén Beraja. 
Ocurrió en septiembre de 1994.
Para entonces, Ramón era como D’Alessio.
No aparecía como abogado pero era un carapintada que presentaba testigos en la causa.

Lo habían desplazado del Ejército, pero había vuelto a ingresar al Estado como muchos de sus compañeros enmascarado como Personal de Inteligencia del Ejército.
Prestaba servicios para Gendarmería, aunque llegó al juzgado de parte de la SIDE.

La historia de Ramón no es conocida en la causa AMIA.
Surge de los papeles desclasificados sucesivamente por la SIDE, trabajados durante años en la Unidad Especial de Investigación Fiscal.

Uno de los archivos llamado Caso Trío contiene escuchas sobre testigos, como el Testigo A, pero también sobre quienes lo rodeaban.
Y cuenta lo que iba sucediendo fuera del expediente.

Ramón allí aparece no sólo como quien presentó al famoso Testigo A sino como parte de una estructura de espías más grande que hacía de todo: desde listados de los delegados de las empresas que iban a privatizarse hasta listas del Modín mientras punteaban minuciosamente los avances del caso AMIA.

Hoy Ramón es secretario de seguridad en San Antonio de Areco, un pueblo de la provincia de Buenos Aires donde ganó una lista de Cambiemos. Vive en el pueblo desde 1998.
Su historia cuenta todas estas historias.

Ramón llevó al pueblo de a poco a sus viejos amigos del Batallón 601.
Primero trabajaron para desgastar al antiguo intendente, Francisco Paco Durañona, con el fantasma de la inseguridad.
Y ahora son usina de los grupos anticuarentena.


¿Quién es Ramón?

Ramón nació en enero de 1952 en la localidad entrerriana de Villaguay.
Ingresó al Ejército. Y tuvo como primer destino la provincia de Córdoba.
Allí estuvo en el año 1976.
Una víctima del terrorismo de Estado lo menciona como quien trasladó a dos detenidos desde la Unidad Penal 1 hasta La Ribera, una cárcel de encausados militares trasformada en el primer centro clandestino de detención de la provincia desde fines de 1975.

Ojeda pertenecía al arma de Ingenieros. Hizo su especialización en Inteligencia.
En Córdoba, ya estaban otras dos personas importantes entonces, y en la futura historia de la AMIA: el suboficial del Ejército Raúl Pedro Telleldín y el capitán Héctor Pedro Vergez.

Según el fiscal Facundo Trotta, el padre de Carlos Telleldín llegó a Córdoba a fines de 1975, cuando comienza el despliegue de la estrategia represiva en la provincia.
Entre agosto y septiembre de 1975, el Destacamento 141 de Inteligencia militar y la D2 de Inteligencia de la Policía cordobesa donde estaba Telleldín convinieron operar bajo el nombre de Comando Libertadores de América, la versión sofisticada de la Triple A donde la conducción de policías fue reemplazada por la militar.

En diciembre de 1974, el esquema había sumado al capitán Vargas, Vegez o Vergez, como comenzaban a nombrar a quien aún es recordado por la ferocidad de las torturas.
Carlos Raimundo Moore, un prisionero, dijo que lo veía prácticamente todas las noches, siempre vestido de civil, en el D2, siempre con Terdellín, Telleldín ó Terdellín.

En noviembre de 2003, a Ojeda le preguntaron por Vergez.
Había sido convocado a declarar como testigo por el Tribunal Oral Federal 3 que seguía el debate a los policías de la bonaerense acusados por la explosión. 

Uno de los defensores le preguntó si conocía al torturador: Vergez había estado con el hijo de su amigo, le había ofrecido plata, Telleldín había acusado a los policías y ahora estaban en juicio.
Ojeda había hecho lo mismo con el Testigo A.
El iraní recibió dinero de la DAIA, acusó a Irán, a Hezbollah y El Reda.
El Testigo A dijo que El Reda había estado en Colombia.
Telleldín declaró haber vendido la camioneta a una persona con tono centroamericano.

«¿Usted conoció a Vergez?», preguntó el defensor oficial José Eduardo García como si todos fuesen parte de la misma trama.
Ojeda no entendió, repitió el nombre, luego dijo que lo conocía pero debió aclarar que había sido en sus años en la provincia de Córdoba.

- Al capitán Vergez, ¿lo conoce? —preguntó García.

- ¿Vergez? - preguntó Ojeda a su vez.

- Sí - dijo García.

- Sí, lo conozco, sí - dijo Ojeda.

- ¿Tuvo alguna conversación por esta causa?

- No, no - dijo él -, lo conozco porque el capitán Vergez estuvo destinado en Córdoba cuando yo estaba destinado en Córdoba y después lo veo en los medios.

Aquella comunidad de inteligencia integró a otro camarada, primero en el Comando Libertadores y luego en La Perla, era el teniente primero Ernesto Barreiro.
En 1987, la Cámara Federal de Córdoba ordenó su detención en los primeros avances de los juicios de lesa humanidad.
Barreiro, que ya era mayor de Inteligencia, fue confinado en el Regimiento de Infantería Aerotransportado 14, desde donde se inició el levantamiento que se extendió a Buenos Aires bajo la conducción del teniente coronel Aldo Rico.

En el juicio le preguntaron a Ojeda también sobre su inscripción en ese movimiento.
Ya estaba lejos su paso por Córdoba, pero la causa seguía una línea sobre un grupo de ex suboficiales carapintada que había estado en la zona de la AMIA a la hora del atentado.
Las preguntas se las hizo otro defensor oficial, en este caso Enrique Valle.
Quería saber sólo si Ojeda era o no era carapintada.

- Señor - preguntó Valle -, usted dijo que (al retirarse del Ejército continuó vinculado al ministerio de Defensa porque) era un enlace, porque había problemas con carapintadas, pero, ¿usted pertenecía a ese sector del Ejército?

- Sí, señor - dijo Ojeda.

- ¿Alguna relación tiene el cese de su estado activo con… con … el hecho de que fuera carapintada?

- Oficialmente, no.

- ¿Y de otra manera?

- Sería subjetivo de mi parte...


La Super Mario Bros, versión AMIA

Ojeda estuvo en el Ejército oficialmente hasta agosto de 1994. Pero en el juicio dijo que había estado hasta 1990.
También dijo que trabajaba en una consultoría de empresas.

Pero según los archivos no era así.
Ojeda permaneció en el Ejército oficialmente hasta agosto de 1994, es decir hasta después del atentado. Tenía el grado de mayor.

Salió del Ejército pero volvió a entrar por la puerta trasera: escondido con un alias como Personal Civil de Inteligencia, por eso integraba el Batallón 601.
Además estaba prestado a la comunidad de inteligencia de Gendarmería a través de una comisión. Manejaba un remise como cobertura.
Y la consultoría para la que trabajaba en realidad eran dos, vinculadas a todos esos mundos.

Por un lado estaba en una Agencia de Seguridad llamada Solucionar LTDA, donde trabajó con otras dos personas.
El Gato Jorge Julio Garay, también Personal Civil de Inteligencia del Ejército y con Martín Sanabria, retirado del Ejército y para entonces en la SIDE.
Los tres trabajaban, además, para una organización más grande de la que hasta ahora nada se sabía: un grupo de inteligencia como la Super Mario Bros pero con retirados y agentes de varias fuerzas.

La estructura estaba conducida por Horacio Raul Fenocchio, también Personal Civil de Inteligencia del Ejército y asesor del jefe de la Central.
Si bien Fenocchio era un PCI, pertenecía a un Programa que dependía de Inteligencia de Gendarmería.
Por eso también respondía a otra persona importante de la causa AMIA: Osvaldo Laborda, perito de la Corte para el atentado de la embajada de Israel y más tarde perito de parte por la DAIA en la AMIA.


Las cuevas

Dentro del Programa, Fenocchio dictaba un curso para el personal de inteligencia de GN.
Pero el Programa también le permitía realizar todo tipo de tareas de Inteligencia.

Entre diciembre de 1994 y septiembre de 1995, le pincharon el teléfono: las escuchas muestran que va dando órdenes a Ojeda, a Sanabria, a El Gato y a otros agentes de seguimientos a delegados, a la oposición de Osvaldo Mercuri, se infiltraban en espacios de Alfonsín, le avisaban al Turco Julián que Galeano le estaba apuntando, preparaban listas para el Modín o metían agentes de seguridad en una empresa para sacar datos de las licitaciones para la competencia.
Sin embargo, lo que más les interesaba era la AMIA.

En enero de 1995 estaban muy preocupados porque a Ojeda le habían intervenido el teléfono.
Fenocchio le avisó.
El 24 de febrero habla con un tal Carlos o Carlitos y le pide que se fije si él mismo tiene pinchado el teléfono:

- Porque Juanjo, el que tiene el tema de Pasteur - dice - me tiene fichado, por culpa del gordo pelotudo (Ojeda) y el Iraní.

Carlos o Carlitos era aparentemente Carlos Lorenzatti, un ex Policía Federal posteriormente condenado a perpetua por delitos de lesa humanidad en el Circuito ABO.

Un día le preguntó a él si tenía cerca al Turco “Simón”:
- El amigo este, Gale (Galeano) - dijo -, el que lleva el tema de las demoliciones, parece que le está apuntando.

Habla del iraní, aquel Testigo A llamado Majid Parvas. Estaban preocupados, se les había perdido.
El 18 de enero Fenocchio habla con otro agente, esta vez un tal Gordo.
Hablan de un programa de televisión en el que iba a estar el iraní, pero finalmente no salió.
Y también hablan de Ojeda: que no se comuniquen con él, dice, porque tiene todos los teléfonos pinchados.
Pero pese a todas las prevenciones, un día antes, el 17 de enero de 1995, Ojeda lo llamó.

Pasaron revista al “armado de la pista falsa de Telleldín”, dato que obviamente conocían.

Y en el archivo se lee lo siguiente:
HF con Ramón Ojeda, sobre el modo de ‘conseguir pertenencias telefónicas’.

Finalmente hablan del armado de la pista falsa de Telleldín: 
‘Se les está cayendo’, dicen.

El teléfono en el que habla Fenocchio es de una cueva: está ubicado en la calle Montes de Oca 188 en una oficina que pertenece a una supuesta empresa llamada Alasia SA.
Según los papeles, era una empresa de cobertura semejante a las que usaba la SIDE.
Alasia SA era el nombre verdadero del tal Gordo con el que hablaba Fenocchio: Ricardo Alasia.
Entre las conversaciones más habituales están las comunicaciones con Laborda.
Al comienzo, preocupado por las escuchas.

- Osvaldo (Laborda) me preguntó por vos - dice Fenocchio a uno de los agentes -.
No vaya a ser cosa que quedemos todos pegados.

Más adelante, también creen que Laborda tiene pinchado el teléfono.
Comentan que el Director Nacional de Gendarmería avisó que lo estaban “caminando” y que si “salimos en los diarios perdemos todos”.

Para mayo de 1995 están en otra cosa: trabajan en un informe que Laborda debía presentar.
En una conversación, Fenocchio lee y hace un punteo y Laborda dice que ya tiene que entregar el informe.
Según el archivo, parecería que Fenocchio estuviera buscando en los testimonios para avalar ese informe. Ambos tuvieron una relación larga.

Vuelven a aparecer juntos después: en otra empresa de cobertura denominada Taiger SRL, de tráfico de información y venta de antecedentes personales y/o de empresas que son Non Office Cover, es decir empresas no oficiales de servicios de inteligencia.

Nada de esto figura en los informes que la SIDE hizo sobre las escuchas del Caso Trío para la causa AMIA: nunca se habló de la intervención de Laborda, quien hizo un informe que demostraba que no había habido implosión en la AMIA, trabajaba en una empresa de cobertura de la inteligencia del Ejército y una vez retirado, fue contratado por Rubén Beraja como perito de parte.


La vuelta al pueblo

Mientras tanto, Ramón llegó al pueblo de Areco.
Ahora lamentablemente es una especie de héroe, dice un joven arequense.

Llegó cerca de 1998.
Compró una quinta alejada del centro del pueblo, crió conejos mientras iba hasta el helipuerto para irse a hacer trabajos de seguridad.
Luego contrató a un jefe de mantenimiento y para 2008 trasformó la quinta en emprendimiento turístico con granja ecológica, sector apícola y cabañas.
Ojeda se sumó al coro del colegio San Antonio.
Y entre 2009 y 2010, empezó a aparecer en los diarios como presidente de la Sociedad de emprendedores turísticos.

Muy movilizado por una inundación, en 2010 decía que el río ya no era atractivo porque crecía el turismo más tradicionalista.
En ese contexto, como buen militar del arma de Ingenieros, ofreció una solución a medida.
Suelen ser expertos en explosivos.
Bajo la hipótesis de guerra, se adelantan para liberar a los bombazos objetivos enemigos o preparan soluciones, caminos o puentes para abrir camino para la propia tropa.

En aquel momento, Ojeda dijo que debían sacar las compuertas que embalsan el agua del Río Areco en la zona del balneario municipal. Inundarlo todo.
Para hacerlo usó una palabra que muchos todavía recuerdan:
- Hay que volar las compuertas - expresó.


Presidente de la Asociación de Turismo.

A sus cabañas empezaron a llegar otros militares retirados, y algunos se fueron quedando.
Entre ellos, llegó el Gato Jorge Julio Garay. Uno de sus compañeros en las cuevas.

En 2011, los dos compraron una parte del fondo de comercio del bar más importante del pueblo, El Tokio, ubicado frente a la plaza central, al lado de la Iglesia y del viejo edificio del Consejo Deliberante.
Dicen también que años después hubo una discusión entre los socios, y Ojeda salió.


El Tokio.


Ojeda ganó popularidad en el coro, pero Garay eligió las radios. 
Venía de Lanús, había trabajado en seguridad del municipio con otro retirado que también llegó al pueblo.

Al comienzo le ofrecieron un esquema de seguridad al entonces intendente Durañona, pero Paco no aceptó. Garay paraba en el bar. Empezó a tomar contacto con la gente.
Se definía como cruzado de la lucha anti - drogas y ante quien quería oírlo reivindicaba la «lucha contra la subversión».
De a poco, dicen en el pueblo, apareció en un radio.
Lo sacaron. Luego apareció en otra.
Prendió.

Misteriosamente, durante los feriados de 2013 se produjeron una serie de robos en el pueblo, la gente todavía habla de la crisis de Semana Santa.
No lo dice por los autores, sino porque ocurrieron cuando Cristina Fernández estimulaba el mini - turismo como motorizador de actividad.
Con los robos, Garay ganó espacio.

Empezó a escribir una página llamada Areco Alerta, a salir en una FM y en redes sociales.
Paco descabezó a la comisaria, llevó a la Policía comunal, puso comisarios del pueblo.
Y eso disparó una batalla sin cuartel de Garay, dicen en Areco.

Para hacerla corta, Garay se sumó al partido vecinal Viva Areco, versión del macrismo local, ingresó a Juntos por el Cambio, apareció en los actos y fogonea fake news en modo troll contra Paco.
Todo termina en una marcha por justicia y un caso en la mesa de Mirtha Legrand.
Ese mismo año, Garay fue candidato a concejal, pero en Vicente López, por el Consenso Federal de Cleto Cobos.
Sacó el 0,6% de los votos.

En diciembre de 2019 Paco Durañona perdió las elecciones. Ganó el hijo de una de las familias propietarias de máquinas agrícolas.

Garay sigue activo, ahora celebra a Sergio Berni y agita las caravanas anti - cuarentena.
Ramón se llevó a un destacamento especial de policías para reforzar el pueblo. Y todo el mundo habla de una vecina a la que detuvo en la cuarentena porque caminó más de cinco cuadras.
Ah, y también se llevó a dos subordinados de la localidad de Capitán Sarmiento.

Claro, me olvidé: antes de ser secretario de seguridad de Areco fue secretario de seguridad del pueblo de al lado, Capitán Sarmiento, donde ahora gobierna Javier Iguacel.


20 de junio en San Antonio de Areco.

UN MUNDO HOSTIL, de Graciana Peñafort - 2/8/2020

Las leyes que rigen el Poder Judicial hay que pensarlas desde quien solicita el amparo judicial




Vivo en un mundo donde casi nada y casi nadie es lo que parece. Ni lo que se muestra.

Gente en la que confío me dice cosas poco agradables de otras personas en las que también confío.
Y luego esa gente en la que también confío me cuenta cosas feas de otros en los que confío.
Y así con muchos, casi con todos.
Incluso me pasa con gente que un día se odia entre sí y después aparece de la manito como si nunca se hubiese odiado.
Sin registro de lo que pasó y de lo que dijo.

Tal vez por eso, entre otras cosas, la banco tanto a Cristina Fernández de Kirchner. Porque no hace eso.
Cuando estuvo lejos de Alberto Fernández me lo dijo y cuando discutieron todo lo que tenían pendiente, también me lo dijo.
No se trató de un hecho mágico ni pretendió que hiciéramos de cuenta que nunca había sucedido el distanciamiento político y personal.

No es que me dé explicaciones de nada, no tiene porque ni yo lo pretendo - tampoco podría, por cierto -, pero valoro que me dice las cosas.
Porque así puedo entender.

Con todas las aristas que pueda tener, Cristina Fernández de Kirchner es una de las personas más consistentes que conocí en mi mundo donde casi nada ni nadie es lo que parece.

Mucha de esa consistencia se vio con claridad el día 2 de diciembre de 2019, cuando Cristina Fernández declaró como acusada ante el Tribunal Oral Federal N° 2 en el juicio que investiga el presunto direccionamiento de los contratos de obras públicas viales en Santa Cruz.

Hacía poco más de un mes, el 27 de octubre, Alberto Fernández y Cristina Fernández habían ganado las elecciones presidenciales en primera vuelta.
La regla no escrita de Comodoro Py establece que al poder político se lo trata bien… mientras dura.
Y que, a cambio de ese buen trato, el poder político no opina sobre lo que hacen o hicieron en Comodoro Py.

Durante la campaña, Alberto Fernández había cuestionado duramente el funcionamiento del Poder Judicial, y en particular el del Poder Judicial federal penal.
Había hablado de los juicios sin prueba, de las arbitrarias prisiones preventivas, de los jueces que persiguieron sin respetar el debido proceso ni el derecho a Defensa.

Ese 2 de diciembre, munida de la documentación, la Vicepresidente electa, durante casi cuatro horas, declaró y describió detalladamente no solo la ausencia de pruebas en el caso que la tenía como acusada, sino además la infinita cantidad de vulneraciones a sus garantías procesales que había padecido durante los últimos años.
Cristina hablando siempre es abrumadora, pero en esa oportunidad fue incluso más sorprendente la cara de estupor de los jueces, porque ahí estaba alguien que les estaba diciendo frente a frente que el gobierno recientemente electo no iba a aceptar el pacto espurio de impunidad que le había ofrecido Comodoro Py.

El fiscal de la causa, quien en esos días no dejaba de buscar cómo hablar con el nuevo gobierno, como contó Horacio Verbitsky, le preguntó a la Vicepresidenta si iba a contestar preguntas de las partes.
Flamígera, ella respondió:
“¿Preguntas? Preguntas van a tener que contestar ustedes”.

El 10 de diciembre de 2019, en su acto de asunción como Presidente, Alberto Fernández dijo ante la Asamblea Legislativa: 
"Sin una Justicia independiente del poder político, no hay república ni democracia.
Solo existe una corporación de jueces atentos a satisfacer el deseo del poderoso y a castigar sin razón a quienes lo enfrenten.
Hemos visto el deterioro judicial en los últimos años.
Hemos visto persecuciones indebidas y detenciones arbitrarias inducidas por los gobernantes y silenciadas por cierta complacencia mediática.
Por eso hoy vengo a manifestar frente a esta Asamblea y frente a todo el Pueblo Argentino, un contundente Nunca Más».

«Nunca Más a una Justicia contaminada por servicios de inteligencia, ‘operadores judiciales’, procedimientos oscuros y linchamientos mediáticos».

«Nunca Más a una Justicia que decide y persigue según los vientos políticos del poder de turno».

«Nunca Más a una Justicia que es utilizada para saldar discusiones políticas, ni a una política que judicializa los disensos para eliminar al adversario de turno».

«Lo digo con la firmeza de una decisión profunda: Nunca Más es nunca más”.

Esos eran los lineamientos de la Reforma Judicial que Alberto Fernández se comprometía a realizar ante toda la sociedad argentina.


Limpiar La Casa

Y rápidamente el Poder Ejecutivo comenzó con su realización.
Antes de que terminase diciembre, se dispuso la intervención de la Agencia Federal de Inteligencia y se puso a su frente a una ex fiscal de conducta intachable.
Los abogados nos sorprendimos cuando dejamos de ver a los operadores - y denunciadores seriales - caminado por los pasillos de Comodoro Py.

El análisis de la documentación que se encontró en la AFI luego de su intervención dio lugar a múltiples denuncias por la realización de espionaje ilegal durante el gobierno de Mauricio Macri.
Solo un juez, que a mi criterio es uno de los más valientes y mejores de la Argentina, se había animado a investigar las actividades ilegales de inteligencia del gobierno de Cambiemos, mientras gobernaba Cambiemos.
La investigación la llevó adelante el doctor Alejo Ramos Padilla, mientras era perseguido de modo ostensible y público por el gobierno de Cambiemos.

De esa investigación surgieron como operadores de los servicios de inteligencia, funcionarios de la AFI, periodistas reconocidos y miembros del Poder Judicial que compartían, amañaban y blanqueaban información proveniente de tareas de inteligencia ilegal.
Es por esa causa que el fiscal Carlos Stornelli, fiscal en la mediática causa conocida como “Cuadernos”, esta procesado.
El fiscal sigue siendo fiscal, entre otras cosas porque su procesamiento duerme el sueño de los injustos en la Cámara de Apelaciones de Mar del Plata.
Pero fue esa causa, en la ciudad de Dolores, la que delineó buena parte de lo que hoy se investiga en diversas causas sobre espionaje ilegal llevado a cabo por el gobierno de Cambiemos.

El espionaje sobre la propia Cristina Fernández y el Instituto Patria, la inteligencia ilegal y la persecución sobre sus funcionarios, la fabricación de pruebas falsas por parte de la AFI, el espionaje a las personas privadas de su libertad y las presiones gubernamentales del gobierno de Macri sobre el Poder Judicial.

Falta un capítulo, que supongo se abrirá en algún momento, y es la participación de servicios de inteligencia extranjeros en las maniobras de persecución.
La puerta la abrió Marcelo D’Alessio y su vinculación aun no del todo esclarecida con la DEA y la CIA.

Las investigaciones judiciales sobre espionaje ilegal y el dictado del Decreto 214/20 que limitó la participación de la AFI en investigaciones judiciales, empezaron a poner luz donde solo había basura y a ordenar de cara al futuro el funcionamiento y misiones de los servicios de inteligencia.


La colonización

Otra de las reformas judiciales que ya está sucediendo es la revisión de los traslados de jueces que hizo el gobierno de Cambiemos, a los fines de colonizar cargos estratégicos dentro del Poder Judicial.
Y quiero ser clara en esto: no todos los jueces trasladados fueron malos jueces.

No se trata de revisar su accionar como jueces.
Se trata de cumplir la Constitución que establece un trámite federal complejo para la designación de los jueces de la Nación.
Trámite en el que intervienen el Consejo de la Magistratura, el Poder Ejecutivo Nacional y el Senado de la Nación.

El Consejo de la Magistratura aprobó el jueves un dictamen en el que se informa de la situación de varios jueces trasladados y cuya designación en determinados cargos o juzgados no dio cumplimiento a los requisitos constitucionales.
Todo parece indicar que se revisarán esas designaciones y se someterán al trámite constitucional correspondiente.
Lo digo con honestidad, a algunos de esos jueces les tengo un enorme respeto y afecto y no me consta que hayan pagado un precio horrible por ese traslado.
Sólo de uno de ellos me consta en primera persona el precio que pagó, que como suele ser siempre en el Poder Judicial, no lo pagó el juez que obtuvo su traslado, sino un tercero que era juzgado por ese juez.
Lo pagó a la vista de todos y de un modo desvergonzado. No me lo contaron, yo estaba ahí.

También dentro de las reformas al Poder Judicial que ya están sucediendo pasan cosas en el Congreso, tales como la activación de la Comisión de Control y Seguimiento de las actividades de los Organismos de Inteligencia que finalmente está haciendo las investigaciones que debió haber hecho siempre y no hacía.
Además se puso en funcionamiento la Comisión Bicameral de Ministerio Publico.

Curiosidad cruel de los últimos días, se le pidieron desde la Comisión al fiscal interino Eduardo Casal una serie de informes sobre sus actividades como responsable del Ministerio Público.
Respondió que le resultaba imposible contestar, por falta de personal.
Esa misma semana se vio con toda claridad que a los fines de perseguir a la fiscal Gabriela Boquín, Casal no estaba taaan falto de personal, ya que el miércoles en horas tardías de la noche le comunicó a la fiscal el inicio de un sumario administrativo.

Dato de color, una de las denunciantes es la esposa de un juez ternado para ser camarista comercial.
La denunciante le dijo a la fiscal Boquín que quería ser trasladada lejos de la fiscalía, porque mientras trabajara con la fiscal de la causa Correo Argentino, que involucra a Mauricio Macri y a su familia en una fenomenal maniobra fraudulenta, corría riesgo la designación de su esposo como camarista, por parte del gobierno de Cambiemos.
En el sumario están acompañados los mensajes de la denunciante a la fiscal. Escenas de macrismo explícito.
Así funcionaban las cosas entonces.

Mientras tanto está pendiente en el Senado el tratamiento del pliego de Daniel Rafecas para su designación como Procurador.
Fue uno de los pocos jueces que conozco que no se dejó presionar y respetó derechos y garantías durante los cuatro años que gobernó Cambiemos.


La reforma

El miércoles 29 de julio de 2020 el Presidente de la Nación presentó la Reforma Judicial.
Los puntos destacados son la creación de una Justicia Federal Penal, la que será conformada por la fusión del fuero penal federal (12 juzgados) con el fuero Penal Económico (11 juzgados).
Jugada arriesgada, porque los abogados le tenemos poca confianza a ambos fueros.
Penal Cómico, solemos decirle a Penal Económico, para que se den una idea; y Comodoro Pus o Pro a Comodoro Py.

También se prevé la transformación de una de las dos secretarías de cada uno de los juzgados hoy existentes, en un nuevo juzgado. Lo cual dará lugar a un total de 46 juzgados con competencia penal federal.

El objetivo es desconcentrar el poder casi omnímodo de Comodoro Py y evitar su colonización por parte de los poderes políticos, económicos o mediáticos.
Ello además con la creación de nuevas fiscalías, defensorías y tribunales orales para los juicios.

En lo personal, me preocupa que no se modifique la Cámara de Casación Penal Federal, que es el órgano máximo de la Justicia Penal Federal y que por cierto fue, en algunas de sus salas, parte activa del Lawfare.
Jueces como Bonadio y fiscales como Stornelli no hubiese podido hacer lo que hicieron sin la colaboración de miembros de la Casación Penal Federal.

Un acierto sin dudas es el sistema de subrogancias de los nuevos juzgados, que será cubierto transitoriamente y por un plazo máximo de un año, sólo prorrogable por seis meses más, mediante un sistema en el que participarán la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional, que enviará la nómina de los potenciales subrogantes al Consejo de la Magistratura de la Nación para su evaluación y luego remitirá al Poder Ejecutivo los que aprueben la evaluación, para que este los designe, previo acuerdo del Senado.

El proyecto además establece la entrada en vigencia del Código Procesal Acusatorio en el plazo de dos años. Cosa que celebro con las tripas.

Desde el punto de vista operativo resulta entendible el plazo, ya que hay que crear la estructura para hacer posible el funcionamiento del sistema, pero me permito señalar que el Código acusatorio establece una serie de salvaguardas y garantías para los procesos penales que ya han estado suspendidas por mucho tiempo por decisión de Mauricio Macri y me pregunto si es razonable - y legal - seguir con garantías de raigambre constitucional en modo “pausa”.
Mi instinto de abogada defensora me grita que no.

Sin perjuicio de ello, celebro la incorporación de las reglas de actuación del sistema acusatorio, esas reglas que ordenan cosas tan básicas como que el Poder Judicial debe asegurar un trato equivalente con las partes, sus representantes y abogados, ejercer sus funciones libre de interferencias y denunciarlas cuando las sufre y no permitir el tráfico de influencias.
Pero además el incumplimiento de esas reglas será causal de mal desempeño.
Lo cual implica que los miembros del Poder Judicial podrán ser denunciados, e incluso removidos de sus cargos por incumplir dichas reglas.

Respecto a la Justicia Federal, el proyecto promueve la creación de 100 juzgados nuevos en lo penal, a los fines de concluir con los juzgados de competencias múltiples y demoras imperdonables.
Iniciativa que ya había tenido el proyecto de “Fortalecimiento de la Justicia” presentado por legisladores hoy opositores.

La competencia penal no federal, es decir la investigación y juzgamiento de los delitos no federales que se cometen en la ciudad de Buenos Aires y hoy tienen los juzgados nacionales, será transferida a la Ciudad, junto con los recursos necesarios por parte del Estado Nacional.

Mi corazón de administrativista gritó: ¡Viva Perón!, cuando leí que finalmente se unifican los fueros Contencioso Administrativo con Civil y Comercial.
Se acabó el forum shopping mas grosero de la historia, donde el poder económico siempre elige un juzgado de conveniencia a sus intereses.
Y espero que la unificación nos dé mejores jueces en fueros donde se discuten cuestiones importantes y que muchas veces pasan desapercibidas.
Y que les proporcione a jueces que parecen tener patrones entre el dinero y los servicios, la vocación de libertad e independencia que a veces algunos parecen olvidar.

Mas allá de todo, yo quiero agradecerle como abogada a Alberto Fernández y a Cristina Fernández de Kirchner la enorme esperanza que, creo, nos ha dado la posibilidad de discutir una reforma judicial.
No fui una entusiasta defensora de las leyes de democratización de la Justicia de Cristina Fernández, porque siendo buenas leyes, me pareció siempre que no iban al núcleo del problema.
Y una de ellas me parecía particularmente poco justa y he solicitado su inconstitucionalidad y la he obtenido en más de una oportunidad.
Porque a las leyes que rigen el funcionamiento del Poder Judicial hay que pensarlas siempre desde el lado de quien solicita el amparo judicial.
Como decía Scalabrini, las leyes hay pensarlas siempre a favor de los débiles, porque los fuertes no necesitan ley que los proteja. Ya la tienen.
Es su propia fuerza.

No veo en esta ley ninguna cláusula de impunidad para nadie.
Veo más garantías y búsqueda de desconcentrar el poder.
Veo un intento honesto de mejorar el servicio de justicia de este país.
Veo también un sector de la oposición política aferrado al sistema tan horrible que tenemos hoy en día.
Como si se le fuese la vida en ello; y pienso que tal vez se les va la impunidad en ello.
Veo que no quieren siquiera dar el debate, porque pretenden sostener un sistema que no imparte Justicia.
Un sistema injusto y sospechado por todos, incluso por quienes necesitan defenderlo y no pueden.
Negar el debate es negar la democracia.
Espero que reflexionen sobre ello.

A lo largo de los años de ejercicio profesional me ha tocado ganar y perder. Es parte de mi vida.
Aprendí que las victorias no deben quitarnos a los abogados ni la humildad ni la generosidad ni mucho menos restarnos humanidad e inteligencia.
Que las derrotas son parte de la vida.
Y que el único reclamo digno es el de Justicia.

Sólo hay una derrota que no he podido superar. Porque le costó la vida a un amigo que yo adoraba.
Y fue el Poder Judicial argentino el que, sin humanidad, ni compasión ni decencia ni mucho menos Justicia lo empujó a morirse, infamado en su buen nombre y quebrado de dolor.
Mi amigo se llamaba Héctor Timerman.
Antes de morirse me pidió que le prometiera que iba a reclamar Justicia.
Tengo la esperanza infinita de que esta reforma judicial que se presentó permita que el horror por el que el Poder Judicial argentino hizo transitar a Héctor Timerman y a su familia sea el primer paso para que lo que le hicieron a mi amigo no pase Nunca Más.
A Nadie Más.

EL DOLOR DE ROZITCHNER, (un poema para su hijo Alejandro)

El filósofo León Rozitchner murió en 2011, cuatro años antes de que su hijo y también filosofo Alejandro Rozitchner fuera públicamente conocido como asesor del presidente Maurizio Macrì.
Pero llegó a verlo como columnista de Mariano Grondona, luego de lo cual escribió este estremecedor poema, que quedó inédito hasta que la semana pasada se difundió en las redes sociales.
Sólo puedo decir que me consta su autenticidad.
 
Horacio Verbitsky.




I Mal de ojo

Miraba.
La mirada fija
en la escena temida.
El televisor me miraba
con su ojo de vidrio.
El televisor destellaba rayos asesinos.
Y yo lo miraba para darme cuenta de que era cierto
lo que ya sabía.
Mi mirada dolía,
la suya me quemaba.

No podía creer que era verdad
aunque me lo había contado,
y yo le había dicho suavemente:
te pasaste del lado de los asesinos.
La última escena,
miles la miraban.

Mi hijo su cuerpo y su mirada juntos,
con la de los asesinos.
Mi hijo a su diestra,
con afecto cálido y sonriente miraba al Conductor,
a su nuevo padre adoptivo,
putativo,
sabiendo que yo lo estaría mirando
con mis ojos en sus ojos,
esos mismos ojos que de niño miraban los míos.

Sabía que su madre lo estaría mirando.
Que sus amigos.
Que todos los que lo querían lo estarían mirando
azorados.
Que todos los asesinos lo estarían mirando
complacidos.

Y él se mostraba enfático y simpático.
Con Patti.
Con los perdularios.
Con las mujeres de los militares
que engendraban abortos,
hendidas gozosas por vergas,
que eyaculan sangre putrefacta.

Con la prostibularia señorita fina,
que había formado el Comité de Defensa de los Asesinos,
que defendían a los que habían aniquilado a mis amigos,
que también hubieran matado a su padre.

Pero era implacable con la buena izquierda,
que ponía la cara con tal de estar en la tele
junto al caradura que los invitaba,
y al que aborrecían.

Qué le habría pasado a mi hijo que yo amo tanto,
qué le habría pasado,
me decía.
Qué había pasado al hijo que su madre ama tanto.
Qué le había pasado,
le decía.

Sólo sé que de pronto
un lloro incontenible convulsivo
nubló mis ojos.
Un torrente de lava incandescente inesperada
arrasando todo,
ascendía
desde ese lago cálido de afecto
que lo acogió y lo amó,
desde que había nacido.

El desgarro penetró con la mirada
para clavar el aguijón y el acero del espanto
hasta lo más hondo que estalló de pronto.
Y el dolor me arrasó los ojos con lágrimas de fuego
desbordadas,
y me calcinó el ojo.
Me asesinó el ojo.
La carne vítrea y sutil del ojo derecho
se hizo astillas.
Añicos se hizo
por lo que había visto.

Y una llaga viva se abrió
para no cerrarse,
llaga viva que quema como agua viva marina,
humor acuoso doloroso.

Ya no veo como antes
pese a que el oculista me dijo:
qué extraño, no hay nada que lo explique.
Nunca vi nada semejante.
Que un ojo sano de pronto
haga una úlcera,
eso no figura en los libros de oftalmología.

Que raro
es el ojo humano.
Ahora
tengo cataratas en el corazón,
no siento nada.

II Mal au coeur

Me operé las cataratas de los ojos.
Quizás sean las del corazón
las que deba operarme.
Debo hacerme cirujano de mí mismo
para volver a sentir a mi hijo
más abajo todavía
de lo que veía antes,
sin comprender nada.

El corazón, ahora sí lo entiendo,
tiene sus amores que el ojo no entiende
cuando espía, aterrado, los espacios infinitos
del cosmos interno,
para los cuales estuvo ciego antes,
tan distinto a los espacios celestes de afuera
que a Pascal lo aterraban.

Pasar por la prueba del ciego Tiresias,
para ver más lejos
esa penumbra solitaria,
donde todo resplandece
de una luminosidad más sabia,
esa que antes se llamaba
la sabiduría del alma.

El corazón tiene una anatomía extraña
que tampoco coincide con los libros de cardiología
Debo hendir el escalpelo
de sangre hecha cristales,
como espinas agudas,
esas que defienden
el rosal del querer
de una canción antigua.

Debo clavarlas
más abajo todavía,
hasta que aparezca
lo que más duele,
el lugar inaudito e inescrito
de mis propias trampas.
Hasta encontrar en el mío
el corazón de su madre,
con quien lo había gestado,
allí donde ella sin juzgarlo lo ama.

Y el corazón de la mía,
para volver a sentir su amorosa confianza
allí donde el suyo
sigue vivo y palpitando,
confundido con el mío,
y que me dijo,
cuando me echaron del colegio
porque era mal alumno:
yo te querré siempre aunque seas una cucaracha.

¿Y si mi hijo se hace cucaracha
para defenderse
y defenderte?
¿y si mi hijo está solo en su combate
porque eligió hacerlo por “líneas interiores”
como táctica de guerra enamorada,
después de haber vivido el horror del genocidio,
cuando la izquierda
aceptó dar la vida
al grito de Perón o muerte,
y así la recibieron
y se la dieron a veces a sí mismos
pese a sentir, como Paco Urondo decía,
que la vida era lo más valioso que tenemos?

¿No será la suya una nueva táctica guerrera
para corroer al enemigo implacable,
residir adentro de sus propias entrañas,
las entrañas del monstruo,
allí donde Martí
residió sin comprender que la vida amenazada
implica no poner el pecho a una muerte anunciada?

Residir en las entrañas del monstruo es eso:
residir en las entrañas del monstruo,
como él lo está haciendo,
simplemente.

¿Y si el suyo fuese un duelo sabio y solitario,
estrategia implacable
del solo,
irremediablemente solo,
que por serlo debe correr el riesgo
de que su padre,
o quizás hasta su madre,
y sus amigos
dejen de quererlo?

¿Y si para lograrlo tuvo que hacerse un lugar entre los enemigos,
para metamorfosear tu apellido,
que es también el suyo,
y convertir en apellido bueno al apellido malo,
y salvarte la vida al mismo tiempo que pierde la suya
mientras sigue vivo?

¿Y si la amenaza la sintió tan profunda siendo tan niño
cuando tuvo que viajar a Caracas a vivir conmigo,
y tuvo que cargar con el peligro,
la desazón,
el miedo,
el terror,
por la vida de sus padres
y la suya,
cuando sólo tenía quince años,
cuando al mundo, en derrumbe pavoroso,
lo invadió la noche tenebrosa de un infierno
de balas, torturas y sangre?

Vos, su padre, eras –y sos– un hombre
como se dice “de izquierda”,
y no hay matices que salven
frente al horror cuando éste se desmadra
y barre y penetra hasta lo más hondo
de un sensible corazón
de niño,
herida sin sosiego,
incomprensible,
de quienes no sentíamos lo que él sí sentía
por nosotros,
y veía con su ojo y su corazón azorado
el terror desencadenado sobre el mundo
que le habíamos dado,
que a vos también te metía miedo
y disimulabas,
y te evadías del peligro por líneas exteriores
huyendo a Venezuela.

¿Cómo perdonarle a tus amigos,
que también fueron suyos,
que no advirtieran el peligro,
y que los padres hicieran oídos y vista sordos y ciegos
hacia sus propios hijos,
esos hijos,
como él era mío,
que los amaban tanto
como él nos amaba,
y creían en todo lo que sus padres decían?

Niños que también fueron aniquilados
por cumplir sus deseos oscuros e implacables,
que los llevaron,
hijos devotos,
a asumir la muerte que el amor a sus padres pedía,
en aras de la patria,
patria indiferente,
del Perón o muerte
estúpido y maligno,
al que se habían rendido
creyendo también ser héroes
como heroica era la figura
del guerrillero heroico,
que los desafiaba
para ver quien era
el más valiente.

¿No habrá conocido mi hijo, acaso
porque eran muy cercanos,
la ofrenda de esa hija enamorada,
que desde lo alto de su casa asediada
ofreció su cuerpo,
púber dolorosa,
su pecho abierto,
desafiante,
a las balas inmisericordes de los asesinos
para salvar su honra,
y ofrecerse como guerrillera heroica
para hacerse digna
del amor de su padre,
que la estaría mirando
orgulloso
como yo ahora miro a mi hijo,
defraudado,
sin comprender nada?

¿No querría mi hijo acercarse,
cuando vuelve a la Patria
a los hijos
huerfanitos,
hermanitos
aterrados,
confundidos
en una sociedad acobardada,
indiferente,
y por eso les enseñaba
una “filosofía para niños”?

¿No quería al escribir para los escolares
“Saquen una hoja”,
como dicen siempre las buenas maestras,
pero él para enseñarles
que saquen otra diferente
y escriban, pese a todo, lo que más les cante?

Todo tan distante e incomprensible
para la izquierda dura y empecinada,
quizás lo que mi hijo hace
sea lo más valiente
porque es invisible a los ojos
de los revolucionarios.

Un camino estrecho
que solamente él asume,
solo,
irremediablemente solo,
como corresponde,
en la soledad absoluta y solitaria,
coherencia sin testigos,
para ser coherente,
incomprendido,
repudiado
hasta por su propio padre.

Porque al fin de cuentas
me doy cuenta
lo he amado siempre,
y lo seguiré amando siempre
como mi madre decía que me amaba.

Pero recién ahora también lo comprendo
y lo llamo por teléfono
en esta tarde espesa y calurosa
para decirle,
así de pronto
y como si no pasara nada,
que lo quiero mucho,
y que nunca dejé
ni dejaré de amarlo.

Padre y Vida
contra el
Patria o Muerte
ahora que él también es padre.

León Rozitchner

miércoles, 5 de agosto de 2020

Gabriel García Marquez. Texto sobre las Mujeres Inteligentes.

A cuántos hombres he escuchado decir que desean a una mujer inteligente en sus vidas!..
Yo los animaría a que lo pensaran bien.

Las mujeres inteligentes toman decisiones por si mismas, tienen deseos propios y ponen límites.

Tú nunca serás el centro de su vida porque ésta gira en torno a ella misma.

Una mujer inteligente no va a dejarse manipular ni chantajear, ella no se traga culpas, asume responsabilidades.

Las mujeres inteligentes cuestionan, analizan, discuten, no se conforman, avanzan.

Esas mujeres tuvieron vida antes de ti y saben que la seguirán teniendo una vez que tu te hayas ido.

Ella está para avisar, no para pedir permiso.

Esas mujeres no buscan en la pareja a un líder a quien seguir, a un papá que les resuelva la vida, ni un hijo a quien rescatar.

Ellas no quieren seguirte ni marcarle el camino a nadie,
quieren caminar a tu lado.

Ella sabe que la vida libre de violencia es un derecho,
no un lujo ni un privilegio.

Ellas expresan enojo, tristeza, alegría y miedo por igual, porque saben que el miedo no las vuelve débiles de la misma forma en que el enojo no las vuelve "masculinas".

Esas dos emociones y las demás, todas en conjunto, la vuelven humana.
Y ya!

Una mujer inteligente es libre porque ha peleado por su libertad.
Pero no es víctima, es sobreviviente.

No trates de encadenarla porque ella sabrá como escapar.
Recuerda que ya lo ha hecho antes.

La mujer inteligente sabe que su valor no radica en la apariencia de su cuerpo ni en lo que haga con él.

Piénsalo dos veces antes de juzgarla por su edad, estatura, volumen o conducta sexual, porque esto es violencia emocional y ella lo sabe.

Así que... antes de abrir la boca para decir que deseas
a una mujer "inteligente" en tu vida, pregúntate si tú realmente estás hecho para encajar en la suya.

lunes, 3 de agosto de 2020

LOS LOCOS DEL MARTILLO, de Horacio Verbitzky - 2/8/2020



JxC se ha puesto en modo Grupo Aaaah… 
Como Luca, que no sabe qué quiere pero lo quiere ya, las distintas tribus de la etnia cambiemita no saben de qué se trata, pero se oponen, incluso a algunos cambios que ellas mismas propusieron y no concretaron cuando gobernaban, como la parte correspondiente a las provincias del pomposo programa Justicia 2020, engendrado por la alegre pareja Germán Garavano & Ricardo Gil Lavedra.
Empuñan el martillo y quieren romper todo.

Gozan de un incesante aliento mediático (o lo padecen, según se mire), cuyo grado de exasperación es asombroso.
El tono apocalíptico no difiere del que impera en Estados Unidos, donde el verdadero Donald Trump envía tropas federales a reprimir protestas pacíficas en los Estados que gobierna la oposición y propone posponer las elecciones de noviembre, en las que Joe Biden lo aventaja por 15 puntos en los sondeos.
En cambio, Alberto Fernández es rankeado por la revista Time junto con Angela Merkel entre los gobernantes del mundo que mejor han manejado la emergencia sanitaria, y para la ONU Mujeres y el PNUD, entre 195 países rastreados la Argentina es el que más medidas con perspectiva de género adoptó por la pandemia.

No será el mejor gobierno del mundo, pero tampoco el peor.
¿Por qué están tan enardecidos en su contra?


El mito de la impunidad

La reforma judicial, que Alberto Fernández prometió durante la campaña electoral y anunció al asumir la presidencia, ha sido maldecida y estigmatizada como búsqueda de impunidad para los delitos de los cuales CFK ha sido acusada, pero siguen huérfanos de pruebas que los confirmen.

Como dijo Cristina en su impresionante alegato ante el tribunal oral, de lo que se trata es de presentar a los líderes de un gobierno popular como chorros, para que nunca más nadie vuelva a animarse.

La convocatoria a golpear cacerolas, tocar la bocina y agitar banderas tuvo menos respuesta que nunca.
Fue tendencia en las redes, cosa bien fácil de lograr, pero pocos centenares de personas en las calles.

Antes de que el proyecto de ley y sus anexos llegaran a la cámara iniciadora, el Senado de la Nación, los anatemas estaban dictados e involucraban incluso aquellas decisiones aún no tomadas por el Poder Ejecutivo.
La palabra presidencial y el texto del proyecto no dejan dudas respecto de la continuidad de todas las causas ya iniciadas ante los mismos jueces que las tienen ahora, con lo cual ningún alivio podría esperar Cristina de esa reforma.
No la librará de Ercolini, como tampoco le hubiera quitado de encima a Bonadío, quien encontró la forma más perfecta de eludir el juicio político que merecía.

Un joven columnista de Clarín, modelo 2014, desarrolló esta petición de principio: el gobierno sabe que asociar “kirchnerismo” y “mejora de la calidad institucional” es imposible.
Por eso “resulta tan fácil encontrar intenciones no confesadas en la reforma”.
Si es Bayer es bueno, decía una vieja publicidad.
Si es Kirchner es malo, le hace eco este periodismo apropiado para una Justicia que dicta la condena antes de empezar el juicio.

Pero hasta un veterano como Carlos Pagni se obnubila y llega a considerar kirchnerista al abogado Andrés Gil Domínguez, que abogó en favor del Grupo Clarín ante la Corte Suprema en la famosa audiencia pública de 2013.
El pobre lo explicó despavorido, no sea que en la calle Tacuarí se hayan olvidado.

El repudio más estridente desde estas trincheras se dirige a la posible ampliación del número de miembros de la Corte, cosa que no está decidida y que tampoco representa garantía alguna para la Vicepresidenta.

Alberto Fernández ha dicho y repetido que no le parece necesario agrandar la mesa de la sala de acuerdos de la Corte, que ha tenido 9, 7 y ahora 5 asientos, con lo que alcanzan tres voluntades para formar mayoría.
El filoradical Gil Domínguez opina que deben ser 9, el zaffaroniano Gustavo Ferreyra, que con 5 está bien, según recordó Fernández.

Alberto Beraldi y Carlos Arslanian asesoraron en 2003 a Néstor Kirchner y Alberto Fernández en un proyecto de reforma judicial, cuando no tenían entre sus defendidos a ningún kirchnerista, agregó.
Otro discípulo de Zaffaroni, Alejandro Slokar, señaló que la vastedad de esta reforma es contradictoria con la puesta en práctica del sistema acusatorio, que deja las investigaciones en manos de los fiscales.
La sociedad argentina es mucho más diversa de lo que dejan entender los locos del martillo.

Al concluir las sesiones del Consejo Consultivo, el 18 de noviembre si se cumpliera el plazo estricto de 90 días, y su recomendación fuera distinta a lo que Fernández piensa, aún la decisión seguiría en sus manos.
En cualquier caso, el trámite legislativo para convertir el presunto proyecto de ampliación en ley insumiría el resto del año.
Para la selección de las nuevas figuras (las versiones circulantes hablan de entre 4 y 16 incorporaciones) habría que contar a partir del comienzo de las sesiones ordinarias del Congreso los 90 días que insume el proceso de transparencia para designarlas, que Néstor Kirchner consagró en el decreto 222/03.
Así se llegaría a junio, dos meses antes de las elecciones legislativas primarias y a cuatro de las generales.
El Senado debería darles su acuerdo por las 2/3 partes de sus miembros.

¿Alguien puede imaginar que en plena campaña electoral esto fuera posible?
Hasta el 10 de diciembre de 2021, la oposición tiene la posibilidad de bloquear tales designaciones.
Después, dependerá de las nuevas relaciones de fuerza.

El gobierno puede conseguir los 2/3, pero también puede ver menguada su actual mayoría, según sea el voto popular. En ningún caso tardaría menos de dos años en tener una nueva Corte en funcionamiento.
Y ya asomarían en el horizonte las elecciones presidenciales de 2023.

Es ostensible que las causas con que fue hostigada Cristina no se resolverán en la República Autónoma del Cuarto Piso.

Una opinión predominante entre quienes se inclinan por la ampliación es que la Corte debería dividirse en salas, por fuero.
El Presidente tampoco aprueba este criterio.
Si se dividiera en salas no podrían ser estables ni especializadas.
Deberían sortearse para cada caso, opina.

Aquellos que no están de acuerdo con el grado de beligerancia contra el gobierno, como el alcalde porteño Horacio Rodríguez Larreta, eligen callar.
Ya les llegará el momento cuando se desate el proceso electoral y haya que decidir sobre candidaturas.
¿Para qué apresurarse, cuando se ignora si Maurizio Macrì volverá al país y en qué condiciones?

Francia, hacia donde viajó con su familia, tiene la misma cantidad de infectados por el Sars Cov-2 que la Argentina, pero diez veces más muertos.
Rodríguez Larreta aportó uno de los datos más claros en la conferencia de prensa del viernes: cuando el índice de contagiosidad R baje de 1 (actualmente está en 1,03) la cantidad de casos comenzará a decrecer.
Es una verdad de Perogrullo, pero muy necesaria ante tanta incertidumbre.


El ex presidente en al avion, con esposa, hija, niñera y ex ministro Sica. en un viaje anterior, de 2017


En el mismo vuelo viajó también la presidenta del Superior Tribunal Porteño, y fallida candidata macrista a la Procuración General, Inés Weinberg de Roca.
Al llegar a París llamó a Buenos Aires para que todos supieran que fue una pura casualidad.
De allí siguió a Berlín, donde tiene familia.
Cuando trascendió que integraría el Consejo Consultivo, Macrì intentó disuadirla.
«Me arruinás», contó ella que le dijo.
Pero no la persuadió.

En una entrevista con La Nación, negó que detrás de la reforma hubiera una búsqueda de impunidad para Cristina y encomió la capacidad técnica de Beraldi. Cuanto mejor es un abogado, más importantes son sus clientes, dijo.


En el país de la libertad

La situación judicial de Macrì explica en parte el encono con que un sector de PRO enfrenta al gobierno.
Son demasiadas las causas que lo acechan, en distintos tribunales en los que es imposible encontrar un hilo conductor que los vincule con el actual gobierno.

Su primo inteligente, el alcalde de Vicente López, Jorge Macrì, le planteó al Presidente Fernández su preocupación por las causas del Correo y los peajes.
Pero también las del espionaje y el vaciamiento de Vicentin se han puesto al rojo vivo, a partir del secuestro del celular de su secretario Darío Nieto.

Como anticipó esta columna el domingo pasado, Nieto habría sido el intermediario para que los bancos públicos siguieran arrojando millones de dólares al barril sin fondo de Vicentin.

Cuando concluya el peritaje que el juez Juan Pablo Augé le pidió a la Gendarmería, podrán evaluarse mejor los alcances de esa intervención, conocida a través de filtraciones originadas en las decisiones que, antes de dejar la causa, tomó su ex juez, Federico Villena, el que secuestró el teléfono y ordenó su peritaje a la Policía Federal.
La duda es si podrán recuperarse los chats entre Macrì y su secretario, o no habrá más que las anotaciones que hacía Nieto como ayuda memoria antes de borrar los mensajes, que es lo que se conoció hasta ahora. Fuertes, pero indicios.

Por eso su defensa pidió que el contenido de su teléfono no salga de Lomas de Zamora, es decir que no pueda utilizarse en otras causas, para probar delitos cometidos por Macrì.
Eso sí que es transparencia.

Pero tampoco esto alcanza para entender las motivaciones más profundas de los sectores lanzados a la demolición a martillazos del gobierno nacional. Entre otras cosas, porque los riesgos penales que corren Macrì y su camarilla no se extienden al conjunto de la dirigencia política que lo acompañó en su triste paso por la política.
El viaje de Macrì a París puede leerse así como un nuevo capítulo en la lucha del hombre por la libertad.


La economía o la vida

La prolongación de la cuarentena en el AMBA, que Fernández anunció el viernes junto con Rodríguez Larreta y Axel Kicillof, aporta otros elementos a considerar.
El Presidente planteó desde marzo una alternativa simple: entre la vida y la economía, elijo la vida, dijo.
La contracara es Estados Unidos, donde Trump sostuvo en forma explícita lo contrario.
Los datos de la actividad económica difundidos esta semana, validan la posición del mandatario argentino en ese esquema binario: en el segundo trimestre de este año, el PIB de Estados Unidos cayó casi un 10% respecto del primer trimestre y un 33% en comparación con el segundo trimestre de 2019.
Es el mayor desplome desde la Segunda Guerra Mundial.

Pero en el mismo lapso, la facturación de Google, Amazon, Apple y Facebook creció casi el 20% y sus ganancias más del 13%.
En cualquier caso, el crash económico de la única superpotencia global, que comenzó la crisis con los mejores resultados económicos de su historia, es tan malo como el de la humilde Argentina, que venía de dos años catastróficos, dentro de una década mediocre.

Los datos oficiales argentinos para el segundo trimestre aún no están disponibles, pero institutos privados calculan para el segundo trimestre una caída interanual de 16,5%, y de 12% respecto del primer trimestre.
Esto no quiere decir que la economía argentina cae la mitad que la estadounidense, porque los sistemas de medición son distintos, lo que dificulta hacer un cotejo directo, pero sí indica que el problema no es la cuarentena, sino la enfermedad.
Aquí y allá.

La tapa del diario monárquico español ABC no requiere comentario.
Habla por sí misma:



La gravedad de la crisis económica no se puede desconocer y alcanza a los sectores más diversos.
La Brujita Juan Sebastián Verón, presidente de Estudiantes de La Plata, dijo que, si no vuelve el fútbol, los clubes sin derechos de televisación deberán «bajar la persiana».
Y la Red de Salas Teatrales de la Provincia de Buenos Aires sostuvo que más de cien salas independientes y autogestivas “estamos frente a una realidad desesperante con riesgo de cierre definitivo”.
Pero cargar este cuadro al gobierno es irracional.


El desconcierto

El desconcierto de una dirigencia cuyas consignas triviales se estrellan contra una realidad que ni controlan ni terminan de conocer, también alimenta esos estallidos, que llevan a personas normales a proferir exabruptos como el de Micky Vainilla, quien llamó Doctor Muerte al ministro bonaerense de Salud, Daniel Gollán.
Puede haber cálculo político en eso, ya que con gestos no menos brutales otras personas llegaron a la presidencia de Estados Unidos y de Brasil, pero mayor es la dosis de desvarío, como producto de la angustia y la impotencia.

Otros dirigentes cortados con el mismo molde, como Carlos Rückauf, aprovecharon el proyecto de reforma judicial para insistir con sus monotemáticas obsesiones.
Lo que habría que modificar es el sistema de enjuiciamiento penal, dijo, para que “de una vez por todas acabemos con este mecanismo que permite que los delincuentes entren por una puerta y salgan por otra, esa es la reforma judicial que me gustaría que se haga”.
Su compañero de correrías políticas, Eduardo Duhalde, el propio Vainilla, Graciela Fernández Meijide, Marcos Aguinis, Eduardo Menem, Patricia Bullrich, Alfredo Cornejo, Martín Lousteau, María Eugenia Vidal, José Octavio Bordón, Rogelio Frigerio, Emilio Monzó, Margarita Stolbizer, Ernesto Sanz, entre otros, firmaron una declaración en la que piden que se convoque a una mesa de diálogo, deponiendo mezquindades.
En tal caso, varios de ellos no tendrían qué aportar.

Los proyectos ya entraron al Senado y fueron distribuidos a las comisiones.
Quien quiera diálogo sabe dónde dirigirse.
No es una tribuna de doctrina, sino uno de los poderes del Estado.
¿No les gusta, porque allí está Cristina?
Como ella les dijo en una sesión reciente: no se resignan a que son minoría.


Prioridades

Uno de los argumentos más repetidos es que las prioridades de la sociedad no pasan por la reforma judicial, como si el gobierno no se ocupara de otra cosa.
Esta semana el Congreso avanzó en el tratamiento de la moratoria para todas las empresas en apuros, la suspensión de quiebras, la ampliación del presupuesto, la propuesta presentada por el Estado a los acreedores bajo ley argentina, la ley de teletrabajo.
Durante uno de esos debates, Máximo Kirchner señaló que la moratoria no hace discriminaciones ideológicas y comprende a las empresas del Grupo Clarín, cuyos medios no cesan de denunciar la ley como hecha a medida de Cristóbal López.
¿Qué responderían si se les planteara todos o ninguno?

En esa intervención, que no deja dudas sobre su crecimiento político, menciona una noticia que no tuvo la merecida repercusión: la minuta en la que el asesor de Trump y candidato a la presidencia del BID, Mauricio Claver Carone, revela que el megapréstamo del FMI a la Argentina obedeció a una decisión política de su gobierno, con el propósito de ayudar a Macrì en su intento reeleccionario.
También citó la opinión del responsable del fondo acreedor Greylock («no el Movimiento Evita, no la Cámpora, la Greylock», ironizó), para quien el pago a los fondos buitres en cuanto Macrì asumió, no obedeció a un fallo judicial sino a una decisión política.

Al referirse al teletrabajo, el abogado laboralista Mariano Recalde reseñó los vaticinios catastrofistas de las patronales argentinas ante cada avance de la legislación protectora de los trabajadores.
Su padre, el prócer de los laboralistas, Héctor Recalde, recordó en uno de sus libros la afinidad entre la oposición a la primera ley de franco dominical obligatorio (como viven en tugurios donde no se puede estar, van a ir a emborracharse a las tabernas) y la que, casi un siglo y medio después, encontró la Asignación Universal por Hijo (se va por la canaleta del juego y la droga).

Mariano enumeró:
  • la posición de la Unión Industrial cuando el Presidente radical Hipólito Yrigoyen promulgó la ley que instituyó la jornada laboral de ocho horas, en 1929: nuestra industria no podrá competir con la europea y deberá cerrar.
  • el rechazo a la ley de 1938 que estableció la indemnización por despido para los empleados de comercio. Para la UIA, esto produciría “el retraimiento de los capitales para ser invertidos en nuevas empresas”.
  • la objeción del diario La Prensa al salario mínimo, vital y móvil, y al aguinaldo, impuestos por Perón en 1945: plantean problemas económicos de imposible cumplimiento para las pymes.

Recalde concluyó que ni en 1929 ni en 1938, ni en 1945, “con las leyes laborales que se sancionaron, se dejó de crear empleo ni se fueron del país las inversiones, ni se produjeron ninguna de las catástrofes que presagiaban los grandes empresarios”.
Tampoco las 69 leyes laborales del kirchnerismo tuvieron ese resultado: en 2003, había 355.476 empresas que daban trabajo; en 2015, llegaron a 568.737.
Esas 213.000 empresas más que se crearon no tuvieron ningún impedimento porque los trabajadores tuvieran más y mejores derechos en sus puestos de trabajo.
“Después de 2015, no se sancionó ninguna ley laboral a favor de los trabajadores. Sin embargo, cerraron más de 24.500 empresas”.

En los doce años del kirchnerismo, a pesar de esas leyes, casi se duplicaron las exportaciones de la industria del conocimiento: de 3.510 millones de dólares en 2002, a 6.560, en 2015.
En 2019 habían caído a 6.458 millones de dólares.
“El problema para las empresas no está en los derechos de los trabajadores; sino en los tarifazos; la caída del consumo y la pérdida de ventas; la implementación de un modelo de especulación financiera y de alta tasa de interés, que hacía imposible sobrevivir y que afectó a todas las industrias”.


Con los trabajadores

El lunes 27 de julio, como había prometido, Fernández inauguró el plenario de delegados generales de la CTA.

En su mensaje de media hora se presentó “como un compañero de todos ustedes que ocasionalmente ocupa la presidencia”, reiteró su deseo de la unidad de los trabajadores (mencionó a Hugo Yasky, Héctor Daer, Hugo Moyano y Sergio Palazzo) y apoyó la propuesta de una mesa multisectorial entre la CTA, la CGT y distintas asociaciones de pequeñas y medianas empresas.
Dijo que habla con todos, pero sabe bien a quiénes representa.
“El primer compromiso lo tengo con los que nos votaron, que son ustedes”.
También expuso que un Estado inteligente debe regular en favor de los trabajadores.

Nada más lejos de las propuestas de la Unión Industrial (UIA) y de la Asociación de Empresarios (AEA, conducida por Héctor Magnetto y Paolo Rocca), que reclaman devaluación, subsidios, rebajas impositivas, allanamiento a las condiciones de los acreedores externos y desentendimiento del trabajo informal.
Fernández habló de un país donde todos estén incluidos y no donde algunos ganen mucho y muchos pierdan casi todo.


En Bergamo o en Campana, ilustración Federico Geller.

Cuando el Presidente terminó, el plenario continuó hasta bien entrada la tarde y aprobó un documento que además de definir la Multisectorial Nacional por la Producción y el Trabajo, declara la voluntad de participar en el Consejo Económico y Social e impulsar espacios análogos en las provincias y el apoyo a la propuesta oficial a los acreedores externos.

Además de la ampliación de la respuesta a la emergencia alimentaria y social, postula que el propuesto gravamen extraordinario a las grandes fortunas personales sea el punto de partida hacia una reforma del sistema tributario para que paguen más los que más tienen.
También plantea reformar la ley de entidades financieras, para regular su actividad y las tasas de interés en función del desarrollo industrial y sancionar la ley que la Constitución ordena desde 1957, de participación de los trabajadores en las utilidades de las empresas, incorporando el antecedente del convenio del SUTNA con Bridgestone.

El plenario reclamó sendas leyes de trabajadores de servicio de reparto a través de plataformas; de Comisiones Mixtas de Seguridad e Higiene; de reducción de la Jornada Laboral; de prevención, sanción y erradicación de la violencia por razones de género en el ámbito laboral; de acceso a internet como un derecho ciudadano en todo el territorio nacional; extensión de la prohibición de despidos hasta fin de año.

Además de convertir el IFE en una renta Nacional ciudadana, pidió políticas crediticias que favorezcan a las pymes y a la producción nacional y controlar al sector financiero para terminar con la fuga de capitales y la manipulación de precios de transferencia; impedir el aumento abusivo de los precios de los alimentos y de las tarifas energéticas, aumentar las alícuotas de los impuestos sobre los activos en el exterior para los grandes contribuyentes y avanzar en la producción estatal de bienes industriales.


Los pies sobre la tierra

Inserto en esta realidad, el gobierno podrá llevar adelante políticas populares sostenidas por su base social, más sólidas que las fantasías construidas en torno de la cerealera Vicentin, que chocaron contra una resistencia con la que nadie había contado, como si bastara con un vozarrón y una pantalla de televisión para derribar la previsible respuesta de los poderes fácticos.
El decreto que reconoce la imposibilidad de doblegarlos con palabras confirma las objeciones que aquí se plantearon desde el primer día, aguafiestas en medio del júbilo de las buenas intenciones o la épica de la derrota digna.
Tanto en el decreto rectificatorio como en declaraciones públicas, Alberto afirmó la inconveniencia de que el Estado comparta la responsabilidad de los directores (algo que sostuvo desde antes de asumir, cuando los Nardelli le pidieron auxilio) o ponga plata a fondo perdido.

También es claro el comunicado oficial sobre la negociación con los acreedores, que el martes 4 de agosto no logrará las suficientes adhesiones. Su último párrafo dice que para llegar a un acuerdo sostenible que no someta al pueblo a más sufrimientos y angustias, la propuesta del 6 de julio es la definitiva y representa el máximo y último esfuerzo que el país puede sostener.
«Nuestro país alienta a la comunidad de acreedores a aceptarla, sabiendo que de no ser así toda negociación futura será más compleja porque más difícil será la situación que enfrente Argentina».
Es decir, o aceptan o se confirma el default, y en el futuro sólo podrán cobrar menos de lo que hoy se ofrece.)

En los pocos días previos a la medida cautelar del juez local, los interventores pudieron copiar algunos de los libros societarios.
De allí surge que las deudas de Vicentin rondan los 1.500 millones de dólares, y sus activos no pasan de 600.
«Ni locos vamos a poner ese dinero para solucionarles los problemas a los Nardelli y Padoan», le dijo el Presidente en una comunicación previa a la firma del decreto a uno de los vocales impulsores de la patinada.

Su opción es autonomizar YPF Agro de la petrolera estatal y sobre esa base crear una empresa nueva que cumpla algunas de las funciones que en algún momento se pensaron para una Vicentin estatal.

Al mismo tiempo, el gobierno presionaría con las causas penales y, en el concurso, a través de los acreedores estatales para conocer el estado de las empresas (cuesta creer que hasta el día de hoy un juez parcial haya permitido que no presenten el balance), los negocios de los últimos años, la más que sospechosa venta de Renova.

El gobierno tuvo la flexibilidad necesaria para no empantanarse en una batalla sin destino.
Quedan tres años y medio del primer mandato presidencial para planificar, con tiempo y conocimientos por parte de especialistas, las imprescindibles reformas al comercio interno e internacional de granos, la producción de alimentos y la correcta liquidación de las exportaciones, asuntos demasiado serios para tratarlos a los trompicones.

Y sobre todo, con el anclaje social imprescindible, organizando el apoyo que ya en junio expresó la solicitada que firmaron los dirigentes de todas las centrales y agrupamientos sindicales, por primera vez juntos en varias décadas, que mostró un apoyo a la decisión del gobierno muy superior a la oposición del ridículo banderazo, en defensa de la propiedad privada (que los Nardelli y Padoan saquearon) y en contra de la cuarentena.

La base está.

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