jueves, 7 de enero de 2021

OTRO REGRESO DEL MENCHO, de Alfredo Hoffman - 27/12/2020

La foto de Eduardo Raúl Germano que robó el Ejército y restituyó la intervención de la AFI


Eduardo con dos amigos en un viaje de mochileros a Colón.

El Mencho tiene la costumbre de volver en diciembre.
Cuando terminaba 2014, la familia Germano recibió sus huesos, encontrados e identificados meses antes por el Equipo Argentino de Antropología Forense.
Tres días antes de Navidad, en una tarde calurosa, la gente rodeó un pequeño cajón cubierto con una bandera argentina en la plaza Alvear de Paraná.
Hubo música, poesía y palabras para recibirlo - despedirlo.

Este 2020, Eduardo Raúl Mencho Germano regresó otra vez y lo hizo en forma de una foto rescatada de un placard de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde se guardaban los registros de más de 500 militantes, hombres y mujeres, perseguidos por la última dictadura cívico militar.

Eduardo nació en Villaguay el 20 de febrero de 1958.
Era el mayor de cuatro hermanos, todos varones.
Cuando los Germano vivían en Paraná, siendo adolescente, comenzó su militancia.
A los 16 lo eligieron presidente del Centro de Estudiantes del colegio La Salle.
Poco después se integró a Montoneros.

Su hermano Gustavo, que es fotógrafo y vive en Barcelona desde hace dos décadas, conserva fotos de esa etapa de estudiante y militante.
Eduardo en la caja de un camión junto a dos amigos, Rody Basaldúa y Mono Ledesma, en un viaje de mochileros a Colón.
Eduardo junto Jocho Venturino, Pulpo Ijalba, Rody Basaldúa y Mono Ledesma, todos con los dedos en V durante un campamento de secundarios en Paso de la Arena, en 1975.
Y otras imágenes familiares y de viajes y de reuniones.
Pero Gustavo no tenía el retrato que estaba en ese álbum de la ex Secretaría de Inteligencia del Estado y que acaba de recibir este diciembre de 2020.
La foto restituida, gentileza de la familia Germano.

En septiembre último, la interventora de la AFI, Cristina Caamaño, dio a conocer el hallazgo del álbum en el placard.
El documento incluye una breve introducción donde se señala su finalidad:
“Servir de ayuda para la detección, identificación y posterior neutralización de personal y material utilizado con fines subversivos”.
La palabra “neutralización” funciona allí como eufemismo de asesinato o desaparición.

A continuación, está dividido en tres partes: una primera con retratos de personas calificadas como “delincuentes terroristas”, otra con imágenes de materiales y dispositivos presuntamente utilizados por esas personas y una tercera, que incluye la lista de nombres y alias de quienes aparecen en las primeras imágenes.
Hay también otros datos: una letra utilizada para identificar a qué organización pertenecían, número de documento, fuente de la información y un número de referencia en el apartado de fotografías. 

En total, el documento contiene una colección de 517 imágenes: 12 referidas a materiales, 362 tomadas a 338 hombres y 143 tomadas a 139 mujeres.

El álbum fue entregado en guarda al Archivo Nacional de la Memoria con el compromiso de que sea de consulta pública e insumo para la construcción de la memoria, la verdad y la justicia en nuestro país. Antes de eso, el Archivo restituye el material a las personas allí incluidas o a sus familiares.
Fue por eso que contactaron a Gustavo y le hicieron llegar el documento.

El listado de perseguidos empieza con los jefes de las organizaciones guerrilleras: Mario Firmenich, Roberto Perdía, Fernando Vaca Narvaja y otros.
En el número 258 dice: “Germano, Eduardo Raúl. (a) ‘Menchu’ (sic). MI 12.126.622” y al lado la letra M, referencia de Montoneros.

El retrato en cuestión es en realidad el recorte de una foto.
La familia estima que corresponde a cuando Eduardo estaba en tercer año de la escuela secundaria.
Se lo ve de saco y corbata, mirando a cámara con una media sonrisa.
Piensan que esa foto pudo haber sido retirada de la casa de los Germano durante un allanamiento que hubo durante la dictadura, entre septiembre y octubre de 1976, luego de la primera detención.

En agosto de 1976 Eduardo fue secuestrado durante nueve días en el centro clandestino de detención (CCD) del Escuadrón de Comunicaciones del Ejército en Paraná.
Una vez en libertad se trasladó a Rosario, donde vivió clandestinamente.
En ese momento fue allanada violentamente la vivienda familiar en la capital entrerriana.
Guillermo Germano, otro de los hermanos que falleció cuando era coordinador del Registro Único de la Verdad - en diciembre de 2009 - recordaba que del operativo participó Cosme Ignacio Marino Demonte, un oficial de la Policía Federal que le apuntó con un arma en la cabeza.
Demonte fue condenado por su responsabilidad en los casos de los detenidos desaparecidos Pedro Sobko y Victoria Coco Erbetta. Además de policía, era Personal Civil de Inteligencia que reportaba al Batallón 601.
En el allanamiento revolvieron toda la casa y se llevaron papeles y objetos.
Gustavo sostiene que allí fue que se llevaron esa fotografía, que no se encontraba en poder de la familia y ahora le fue restituida.

Poco después, el 17 de diciembre de 1976, cuando tenía 18 años, Eduardo fue secuestrado en Rosario por personal del Ejército Argentino y de la Policía de la Provincia de Santa Fe.
Fue torturado en el centro clandestino de detención conocido como “El Pozo” y asesinado en un simulacro de enfrentamiento montado por Agustín Feced, el jefe de Policía, en el barrio Fisherton.
Los represores hicieron estallar los cuerpos de Eduardo y de María Cristina Pagnanelli, quien también había sido detenida, dentro de un cilindro metálico.


Con compañeros, durante un campamento de secundarios en Paso de la Arena en 1975.

Los restos del Mencho fueron arrojados a una fosa del cementerio rosarino La Piedad. Era un NN.
Fueron identificados y restituidos a la familia en 2014.
En mayo de este año hubo sentencia para los responsables de su secuestro, asesinato y desaparición, en la causa Feced.

Un dato que llamó la atención fue que el álbum encontrado en la ex SIDE fue confeccionado no antes de 1979, según estima el Archivo Nacional de la Memoria, cuando Germano ya había sido detenido, asesinado y desaparecido.
“Si seguía siendo buscado en 1979 significa que posiblemente los del Servicio de Informaciones de Rosario no sabían a quién habían matado, o al menos no lo informaron”, dijo Gustavo Germano a 170 Escalones.

Desde el Archivo contactaron a Gustavo a través de la diputada nacional del Frente de Todos, Blanca Osuna, quien integra la Comisión Bicameral de Control y Seguimiento de Organismos de Inteligencia del Congreso de la Nación.
Al igual que otros entrerrianos como Mario Eduardo Menéndez, el sacerdote Jorge Oscar Adur - ambos desparecidos - y Jaime Dri, la propia Osuna también aparece en el listado, con el número 1102 y su correspondiente foto.

El Mencho volvió otro diciembre.
Esta vez fue en forma de foto.
Una foto que captura su rostro joven y lo congela en el tiempo.
Una foto que los genocidas arrebataron y que ahora el Estado restituye a modo de reparación.
Dicen que la memoria está en construcción permanente y este episodio lo confirma.

lunes, 4 de enero de 2021

SEGUROLA Y HABANA, de Graciana Peñafort - 3/1/2021

29 de noviembre de 2020: me tomó por sorpresa darme cuenta de cuánto lo quería al Diego.


No entiendo mucho de futbol.
A lo largo de mis casi 44 años amigos y parejas han tratado de explicarme qué es una posición adelantada.
Sigo sin poder detectar esa falta en un partido… y sigo sin entender por qué es una falta exactamente.
Confieso que he ido a la cancha a ver más recitales que partidos de fútbol.
Por eso me tomó por sorpresa darme cuenta de cuánto lo quería al Diego.

Siendo honesta, en casa no se ve fútbol…
No crecí con partidos los fines de semana y no recuerdo haber visto por ejemplo el Mundial del 86 y la primera que vez que escuché la palabra Maradona, fue en la escuela.
El primer Mundial que recuerdo es el de 1994, porque ya tenía 17 años y vi los partidos con mis amigos del secundario.
Del fútbol me enamoraron Fontanarrosa, Soriano, Sacheri, Galeano y la voz de Apo leyendo sus relatos.
El valor simbólico de los partidos, la épica un poco mágica que veo desde mi lógica que poco comprende del juego en sí mismo.
Y asumo que lo que me enamoró del Diego no fue su talento deportivo.
Me enamoró el Diego símbolo, su insolencia y también su humanidad.

Recuerdo con claridad la escena de “la tienen adentro”, del hombre que había tolerado el coro de opinadores cuestionándolo.
Y resulta que ganó y le salió de adentro la expresión.
Me conmovió entonces el hombre sitiado por los opinadores y el enojo y la descarga que poder decir eso y el alivio posterior que debe haber sentido al decirlo.
Por esos días yo estaba embarcada en el debate de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y entendía perfectamente la impotencia de tener que tolerar la crítica infundada y virulenta de los medios de comunicación.

Desde ese día y para siempre hice mío algo bellísimo que había escrito Osvaldo Soriano: 
“Maradona es el gran relato de este país.
Un gran relato que todavía no terminó.
Nosotros estamos viéndolo ahora en la inmediatez.
Porque lo que le pasa al sujeto de nuestro amor no puede sernos ajeno.
Por eso no cuenten conmigo para crucificar a Diego».

Cada vez que alguien criticaba a Maradona, incluso con fundamentos, yo repetía lo escrito por Soriano, como un mantra protector del sujeto de mi amor.

Y muchos años después Diego dijo a propósito de la constitucionalidad de la Ley, obtenida en la Corte: 
“A Clarín le salió un grano en la nariz; ahora tiene que acatar lo que dice el gobierno.
La repartija tiene que ser igual para todos y a mí eso no me lo va a cambiar nadie por más que mañana Clarín diga que soy el peor de la historia».

Siempre supimos que enfrentar a un grupo de medios de esa magnitud no iba a ser gratuito en la vida de nadie.
También supimos siempre que hay ciertas batallas que se ganan porque es importante militar la insolencia pacifica de pelear por aquello en lo que se cree.
Y lo que venga después, solo será lo que venga después…y que realmente a veces el después no importa tanto.

A la chica de clase media de una familia de intelectuales la conmovía hasta las tripas la historia del pibe de Fiorito que salió del barro en base a un talento extraordinario y una insolencia apabullante.
Me conmovía su desborde constante y, por absurdo que les suene, un poquito me identificaba.

¿Qué podía exigirle en términos morales al Diego, si en mi mundito infinitamente mas chico, mis amigos y yo misma hacíamos cosas parecidas?
Lo dijo perfectamente Galeano, cuando escribió: 
“Maradona se convirtió en una suerte de Dios sucio, el más humano de los dioses. Eso quizás explica la veneración universal que él conquistó, más que ningún otro jugador. Un Dios sucio que se nos parece: mujeriego, parlanchín, borrachín, tragón, irresponsable, mentiroso, fanfarrón”.

Creo que al pasar por alto las cosas que le cuestionaban a Maradona, pasábamos por alto las cosas que a nosotros mismos nos jodían de nosotros.
Una suerte de amnistía hacia el Diego, que derramaba clemencia hacia nosotros.

¿Quién no quiere ser Maradona?
¿Quién no quiere ser el más talentoso en lo suyo, y que el mundo nos perdone las cosas hasta horribles que tenemos y que no logramos vencer?
¿Quién no quiere redimirse mil veces de sí mismo?

Me emocionaba que Maradona media más o menos lo mismo que yo, y verlo parado ahí, petisito y con el pecho hinchado, enfrentando a personas e instituciones tremendamente poderosas, sin darse cuenta que la comparación de David y Goliat se quedaba chiquita.
Y en lugar de honda, ganaba de un zurdazo impresionante.

Fue en el 2016, cuando para los medios de comunicación ser kirchnerista era casi un delito en sí mismo, y cuando muchos trataban de ocultar sus fotos, Maradona se le plantó y dijo: “Cristinista hasta los huevos”.
Eso son pelotas y no macanas.

https://www.youtube.com/watch?v=6AisnH2reYw&ab_channel=Cbar989


Para gente como yo, que no dábamos abasto para defender compañeros perseguidos por un Poder Judicial sediento de sangre y humillación, ese pequeño hecho de rebeldía insolente significó un montón.

¿Quién no quiere poder decir lo que piensa y decirlo con brillantez y lenguaje de barrio?
¿Quién no quiere tener los amigos que te gustan, sean Fidel, Chávez, Maduro aunque muchísimos te critiquen?
Es como mi adorada Stella Calloni, ¿quién no quiere ver las revoluciones con sus propios ojos?

Todos tenemos amores inmensos como el amor de la Claudia, y tenemos amores vergonzantes y abrazos clandestinos para escapar de algo que no podríamos definir acabadamente.
Todos tenemos excesos, pecados y momentos que no actuamos bien. 
Y aquéllos en los que actuamos francamente mal.
Y tenemos arrepentimientos y cambios bruscos de dirección.
Y todos queremos que al final del tiempo, los que nos quisieron nos recuerden con comprensión y ternura.

Cuestionan el amor por el Diego en atención a sus defectos.
No sé ustedes, pero yo soy bastante imperfecta y he amado profundamente a personas imperfectas.
Joaquín Sabina dice que no quiere besar cicatrices, pero a decir verdad uno ama con cicatrices, propias y ajenas.
En lo personal, creo que el amor es saber que en la cicatriz también esta la piel de los que amamos.

A Maradona lo amamos desde nuestras cicatrices, como amamos su gol a los ingleses desde la herida de los muertos de Malvinas, y los cientos de colimbas que volvieron para descubrir que este país ingrato no podía amarlos  -ni cuidarlos - porque sus cicatrices provocaban repulsión en el país que los había enviado a esa guerra absurda.

Un poco pienso que a Diego lo amamos con su desmesura, como amamos los argentinos.
Y como amamos los peronistas, así, sin beneficio de inventario.
Porque no concluimos que la “Argentina es un país de mierda”, sino que reivindicamos hasta sus excesos, porque este es nuestro país posible.
Al que tenemos que defender con insolencia y parándonos de manos.

En algún lugar todos somos Maradona citando en la esquina de Habana y Segurola al adversario de turno.
Si viene y se anima.
Porque en algún lugar entre el pibe que percibió el hambre de su mamá y los que pelean por gambetear a los poderosos hay mucho en común.
Sobre todo, en común los adversarios. Y la insolencia de enfrentarlos.
Aunque digan que somos lo peor del mundo.
Sucios, feos y malos.
Villeros.

Maradona es el símbolo del amor que un pueblo, y también el amor por nosotros mismos, por nuestro país y por nuestras Dalmas y Gianinas y Janas y nuestros Dieguitos.
Nuestras Doñas Totas y nuestros Don Diegos.
El amor que despertó en este país al sur del mundo y que como el tango o la birome, recorrió el mundo.

El viejo Carlino, duende hermoso, peronista y borrachín, escribió una bella poesía sobre el “Mono” Gatica que termina diciendo

“Pero ardiendo siempre
como el viento de protagonista.
Y esa dramática alucinación
de querer vivir tuteándote con la vida.

Pero no importa, señores, 
maten la pasión, la calle,
Los gorriones populares.
¡Maten, maten maten!

Ahora ya no serás más José María:
serás un árbol, un tango.
El barrio enarbolado.
La eternidad, hermano
”.

Me acordé mucho de esa poesía cuando veía la represión policial sobre los nadie que iban a despedirte dolientes.
Porque los enemigos de lo popular odian el amor por seres imperfectos.
Como si el único amor válido fuese el amor que pontifica.

Pero por más que “maten la pasión, la calle” - o intenten hacerlo -, el amor es pasión, desmesura y piel ardiendo entre contradicciones. 

Diego, vos ya sos el barrio enarbolado, a lo largo y ancho del mundo.
Y la eternidad.

Aunque confieso que una parte de mí, está esperando que resucites en cualquier momento.

Desde acá, prometiendo ver todos tus partidos que no vi, a ver si aprendo algo de futbol, te dejo un abrazo de gol… con los dedos en V.

LA ‘NDRANGHETA DEL CONO SUR, de Rocco Carbone - 3/1/221

23 de febrero de 2020: sobre la mafia calabresa y la Argentina


El inicio del 2020 traía los ecos de fines de 2019, desde ese enorme 10 de diciembre.
A partir de ese instante empezó un ciclo esperanzador para la vida popular argentina y latinoamericana, pronto quebrado (las ironías del destino) por el inicio de un nuevo ciclo inclemente para la Argentina, América Latina y el mundo.

Entre 2015 y 2019 el campo popular luchó enérgicamente en contra de la experiencia gatomacrista.
Lo hicimos en la calle estruendosa por lo dramático, y también a través de la elaboración de una lengua popular - resistente que nombró lo que nos cruzaba las miradas, pero que no siempre entendíamos en su justa dimensión.

En una presentación de campaña que compartimos con la Checha Merchán y Vertbitsky en un gremio combativo de la ciudad de Córdoba, éste dijo una frase mínima, al pasar, que como varias frases dichas fugazmente, sintetizaba Destello y Energía.
“Y habrá que estudiar la semiosis y la forma de persignarse de Maurizio Macrì”, dijo mientras se ponía de pie a quitarse el saco y el auditorio aplaudía.

Me quedó esa imagen.
A principio del 2020 tuve que ir rajando a Calabria: se había muerto mi viejo, y pude volver a la Argentina porque la peste recién había llegado a Francia.
Volví y escribí sobre los persignes de Macrì en los Tedeum de 2017 y 2018 desentrañando los códigos secretos de la ‘Ndrangheta.
Esta nota es de febrero del 2020.
Nos recuerda un momento oscuro de la vida en común, pero también que habíamos ganado.

Hoy en la Argentina hay un macrismo sin Macrì, pero que igualmente atenta contra el vivir en común todos los días, desde Jujuy al Obelisco y más allá.
El 2021 es otro año electoral.
Y deberá de ser otro año, para un nuevo ciclo, de Luz y de Fuerza.

Con esta nota concluye la serie del académico calabrés Rocco Carbone sobre la ‘Ndrangheta y su proyección en la Argentina. Carbone revela el significado mafioso del gesto que Maurizio Macrì repite en lugar de persignarse y que todo el país comentó pero sin comprender qué implicaba.


El local

Es el lugar en el que operan la sociedad menor y la mayor.
Está integrado por varias ‘ndrine y debe tener al menos 49 afiliados.
Cada local tiene un jefe, que se llama capo locale o padrino.
Cuenta también un contador, que se ocupa de las finanzas.
Este gobierna la bacinella (literalmente: palangana; la caja).

Cuenta también con un crimine: el hombre que se ocupa de las actividades económicas del local.
Los locales son muy importantes porque sostienen la estructura ‘ndranghetista.
El local toma su nombre del pueblo, barrio, o del lugar en donde opera la estructura mafiosa.

Teóricamente, en cada local deberían coexistir la sociedad mayor junto con la menor (matones y “gente respetable”), pero esto no siempre acontece, es decir, puede existir una sola de ellas.
La sociedad mayor es conocida como Santa y sólo cuando en el local existe la Santa se suele hablar de onorata società, para establecer una diferencia con el local que contiene sólo la sociedad menor.
Para abrir un nuevo local hay que pedir permiso a la estructura ‘ndranghetista madre, ubicada en San Luca (provincia de Reggio Calabria), municipio en cuyo territorio está ubicada la iglesia de Polsi. 

El permiso se concede bautizando el nuevo local.
Ese acto se lleva a cabo enviando un emisario calabrés.
Una fórmula ritual posible para bautizar un local - pues hay distintas variantes - y formar la società es: 
“En nombre de nuestros tres viejos antepasados yo bautizo el local y formo la sociedad como bautizaban y formaban nuestros tres antepasados; si ellos bautizaban con hierros, cadenas, camisas de fuerza yo bautizo, y formo con hierros, cadenas y camisas de fuerza; si ellos bautizaban y formaban con flores de rosa y jazmines en la mano, yo bautizo y formo con flores de rosa y jazmines en la mano. Si antes este era un lugar de tránsito y de paseo, de este momento en adelante es un lugar sacrosanto e inviolable, cualquiera que lo viole será castigado con entre tres y cinco puñaladas en la columna vertebral; con palabras de humildad y bautizado el local y formada sociedad”.

Este extracto es la transcripción del siguiente documento:





El alfabeto secreto - en italiano - para descifrar este documento es:


La ‘ndrangheta se funda en una relación indeclinable - “de filiación”- entre una ‘ndrina de origen, de pertenencia, ubicada siempre en Calabria y las manifestaciones del crimen organizado calabrés en el mundo (sea donde fuere que funcione un local).
Antonino Belnome, un colaborador de justicia italiano, perteneciente a la famiglia Gallace - Novella de Guardavalle (provincia de Catanzaro), explicitó ese vínculo diciendo que “un local es fuerte cuando tiene su origen en Calabria, si no es como una balsa en mar abierto” (1).


El negocio

Por lo que concierne a los ámbitos propios de la ilegalidad, la estructura descripta hasta ahora, en parte, está puesta al servicio del contrabando de armas - un negocio interesantísimo puesto que al crimen organizado calabrés le permite interactuar con actores de Estados en guerra, con otros actores propios de Estados por los cuales transitan mercaderías ilegales, con servicios secretos de varios países -, del tráfico de personas y del contrabando internacional de droga.

De hecho, tal como señalé en Mafia capital (Buenos Aires, Luxemburg, 2019), hoy la ‘ndrangheta es el cartel europeo más potente que se ocupa del tráfico internacional de droga.
Esta llega a Italia desde Afganistán, Medio Oriente y América Latina, especialmente, Colombia.

En un artículo publicado en L’Espresso se proporcionan muchas precisiones acerca del tráfico internacional de droga.
Su fuente, entre otras, es la Direzione centrale antidroga y señala que a nivel global el tráfico internacional de cocaína permite recaudar al menos “300.000 millones de euros por año por una producción total de más o menos 2.000 toneladas”, esto es, 2 millones de kilos. 
“Según los cálculos de la Europol, la agencia de coordinación de las policías de los países de la Unión Europea, en 2018 llegaron a Europa 700 toneladas de cocaína, o sea, la mitad de lo que se exporta a EE.UU. La mayor parte del polvo blanco, más o menos dos tercios del total, llega desde Colombia”.

En este negocio juega en primera fila la organización criminal calabresa, que ha ubicado a sus representantes en los lugares de producción de droga a través de alianzas comerciales con bandas narcos o matrimonios entre familias.
En España “un kilo de droga puede tener un precio que varía entre los 38 y 40.000 euros’, explica una fuente del CITCO, la división en contra del crimen organizado del Ministerio del Interior de Madrid.
El costo de producción no llega a los 1.000 euros por kilo y en la venta minorista las dosis tienen un precio de al menos 50 euros por gramo.

En este sentido, no es difícil entender porqué el tráfico de cocaína es la principal actividad de organizaciones criminales como la ‘ndrangheta, que gracias a su potencia económica, de al menos 50.000 millones de ingresos anuales, se impuso como el interlocutor más confiable de los narcos sudamericanos […].
Las familias Pelle - Vottari, Romeo y Giorgi, todas originarias de San Luca, son capaces de coordinar la importación de toneladas de droga a través de los puertos de Amberes y Rotterdam”, además del puerto clásico calabrés de Gioia Tauro (2).

Complementariamente: en octubre de 2019 La Repubblica publicó un artículo con un título sugerente: 
“Palermo, ríos de cocaína de Argentina a Sicilia. Los mulos llegaban al aeropuerto de París”.
Rescato apenas dos pasajes: “Desde Argentina la droga llegaba en paquetes pequeños, escondida en el doble fondo de las valijas. Los mulos viajaban en avión hasta París, luego iban en tren o en auto hacia Palermo. Un mecanismo bien aceitado, que siguió durante meses”.
El texto se refiere a los vínculos entre la Argentina y Sicilia articulados por Cosa nostra, pero desde París, en auto o en tren, para llegar a Sicilia hay que pasar necesariamente por Calabria.

Dos: “Explica un investigador: ‘En la Argentina, un kilo de cocaína con un principio activo del 80%, esto es, de gran calidad, sale alrededor de 1.500 euros.
Ese kilo, luego de cortarlo químicamente, se transforma en cinco, y en el mercado de Palermo cada kilo sale no menos de 35.000 euros […].
Una dosis, de un cuarto de gramo, sale entre 50 y 100 euros, así que de los 1.500 euros invertidos al comienzo se llega a una ganancia que puede variar entre 200.000 y 400.000 euros por kilo» (3).

De esta parte del océano: en diciembre del año pasado, en Uruguay se incautaron casi cinco toneladas de cocaína contrabandeada como harina de soja.
El cargamento estaba ubicado en dos contenedores estacionados en el puerto de Montevideo.
Como destino tenían la capital de Togo y ese cargo fue valuado en “40 millones de dólares en el mercado local” y en “230 en el mercado europeo”.
Según Almendras: “Maniobras [de] estas características y de esta magnitud, obviamente no son operaciones aisladas de autoría individual, sino todo lo contrario, forman parte de una poderosa red de narcos y requieren el concurso de un muy bien aceitado aparato criminal, del cual no sería nada ajeno la ‘Ndrangheta, eventualmente en sociedad con otros carteles o grupos mafiosos operativos en el Río de la Plata” (4).

¿Y en la Argentina?
Una noticia fresca, en El Tribuno.
Hace unas semanas un jet privado que tenía como destino una isla caribeña hizo una escala (¿legal?) en Salta.
Antes de llegar a Cozumel fue interceptado por autoridades mexicanas.
En la aeronave se encontraron “800 kilos de cocaína, valuada en unos 12 millones de dólares”.

Además de Salta, parece que los pilotos hicieron otra escala en Chimoné, una localidad ubicada en el departamento de Cochabamba, en Bolivia, país en el que hay en curso uno de los golpes más aberrantes de la historia latinoamericana del siglo XXI.
El texto de El Tribuno enfatiza que se está tratando de establecer si “los pilotos bolivianos trabajaban para una organización internacional vinculada a la Ndrangheta” (5).
El caso en la Argentina está siendo investigado por Ricardo Toranzos, fiscal federal de Salta.


Cambiemos

El diario La Nación en plena época cambiemita, noviembre de 2018, publicó una nota muy informada: 
“Ndrangheta, la multinacional del crimen” (ya no es posible ubicarla en la página del diario).
El artículo mostraba nítidamente que los circuitos ‘ndranghetistas latinoamericanos pasaban por Colombia, Brasil, Bolivia, Perú.
Esto significa(ba) que en Argentina el crimen organizado, el crimen complejo no era un problema nacional, según la lectura sesgada que proponía esa tribuna de doctrina.

En diciembre de 2019, ya en el contexto del gobierno del Frente de Todos, el diario modifica su opinión y publica otra nota, también muy informada, de Elisabetta Piqué, corresponsal en Italia y el Vaticano. Ahí dice que la ‘ndrangheta es “una mafia ‘presente desde siempre en la Argentina’, país que fue meta de inmigración calabresa y hoy es zona de tránsito del narcotráfico”.
En otro pasaje extraordinario señala que “si se sigue a este paso, el poder económico de la ‘Ndrangheta se transformará en poder político” (6).

Pues bien, esto ya aconteció entre 2015 y 2019 pero los autores italianos a los cuales refiere la nota de Piqué - Gratteri y Nicaso, muy respetables por cierto - lo ignoran.
Por cierto, no debería hacerlo La Nación, pues El Cohete viene insistiendo de manera nada esporádica sobre este asunto.

Es consabido, Macrì es un empresario exitoso y como señalaba en la segunda entrega (de la semana pasada), se asume calabrés.
Luego de haber sido presidente de Boca, jefe de gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y presidente de la Argentina, ahora saltó a la Fundación de la FIFA.

Apostilla: la FIFA está conducida por Gianni Infantino, dirigente deportivo italiano, naturalizado suizo, y cuyo padre es originario de Reggio Calabria, la misma provincia de donde proviene la familia Macrì.
Además de la FIFA, el ex Presidente Macrì está diseñando otra fundación: la CEPLA (Cambiar es Posible en Latinoamérica).
Luego de cambiar Argentina, hay que exportar los magnos logros cambiemitas a todo el continente latinoamericano.
Ese salto de fundación en fundación es más bien la expresión descarnada de una internacional de las derechas.
El gobierno macrista definió un modelo de acción tendiente a la destrucción de la clase trabajadora mientras acumulaba ganancias de manera desorbitada (para sí, para la familia, para los amigos, para la clase).
Acumulación que hoy se especifica en una deuda monstruosa que pesa sobre el pueblo argentino.
Ese modelo empalmó con una modalidad peculiar del ejercicio del poder, que tiene un signo ‘ndranghetista.
Esta hipótesis, que he desarrollado en otros trabajos, ahora quiero sustentarla en la semiosis mafiosa, apoyándome en la manifestación de ciertos códigos secretos y - paradójicamente - visibles a los ojos de todos.

En un artículo publicado en el diario La Repubblica, en diciembre de 2017, se registran las informaciones proporcionadas a la justicia italiana por Francesco Galdi, un arrepentido que declaró en el proceso Minotauro bis que se llevó a cabo en Turín. 
“Francesco Galdi, licenciado, ex profesor, dice ser uno de ellos”.
O sea, un ‘ndranghetista y en lo específico un custodio de los códigos de la organización: un vangelista.

Dice haber ordenado y escrito las instrucciones relativas a los rituales: “Los boss Carmine Chirillo y Franco Giampà me encargaron escribir las reglas, yo era uno de los pocos custodios, habremos sido cuatro o cinco, teníamos que corregir las fórmulas y los rituales porque habían sido escritos con muchas faltas gramaticales. […] Me enseñaron reglas, signos convencionales para reconocerse recíprocamente, creados con el objetivo de evitar que las fuerzas del orden pudieran captar esos signos”.

Ya dije que todas las dotes que integran la cultura ‘ndranghetista encuentran un correlato en la religión católica y que la cúpula de la ‘ndrangheta se junta una vez por año en una iglesia que está ubicada en el pueblo de San Luca d’Aspromonte.
La parte más relevante que revela Galdi acerca de la dote de santista es esta:
“Existen frases, líneas convencionales, también signos como tocarse el mentón o rozarse la barbilla, es una manera de presentarse como santista porque recuerda a Garibaldi y Mazzini que tenían barba” (7). 

Las declaraciones de este arrepentido, más ampliadas, están registradas también en el estudio académico de Arcangelo Badolati, Santisti e ‘ndrine.
Narcos, massoni deviati e killer a contratto (Cosenza, Pellegrini Editore, 2018).
En ese texto se retoman otras declaraciones del propio Galdi: 
“Para declarar la ‘Santa’ […] se hace referencia a Giuseppe Mazzini, Giuseppe Garibaldi e Ferdinando La Marmora, todos masones […]. La señal de reconocimiento es tocarse el mentón” (p. 354).

En mayo de 2018 el entonces Presidente de la Nación asistió al Tedeum en la Catedral Metropolitana.
Según los medios y las redes hizo un papelón por su incapacidad de persignarse y aparecieron notas, memes, chistes, videos, etc.: pequeñas formas de la venganza del campo popular.
Pues bien, la hipótesis que me gustaría formular aquí es distinta.

Mientras el cura estaba leyendo el evangelio “según San Lucas” - en San Luca se ubica la iglesia de la Madonna di Polsi -, Macrì se tocaba el mentón luego de trazarse una línea sobre el pecho partiendo de la izquierda hacia la derecha, que - según Badolati (p. 354) - es la seña del Trequartino.
Detrás de Macrì estaba otro político que en vez de hacerse la señal de la cruz se tocaba también el mentón.

Pruebas:

https://www.youtube.com/watch?v=mPtGkL_qU8s&ab_channel=GinoViglianco

Una manifestación fenoménica es una manifestación, pero dos ya permiten adivinar una tendencia.
El año anterior, en 2017, en el Tedeum de la celebración de los 207 años de la Revolución de Mayo, en el video que está a continuación aparece de nuevo la misma señal de reconocimiento: tocarse el mentón.

https://www.youtube.com/watch?v=U21FS2S8uF8&ab_channel=H%C3%A9ctorFern%C3%A1ndez

Existe una frase célebre adjudicada a Schiller que dice: 
“No existe la casualidad, y lo que se nos presenta como azar surge de las fuentes más profundas”.

En la Argentina resta investigar sistemáticamente, a nivel político, social, científico, educativo, militante sobre esas fuentes profundas, pues parecen estar emparentadas con los sótanos de la democracia. Si es que no son lo mismo.

* Rocco Carbone, de la Universidad Nacional de General Sarmiento/ CONICET


(1)  “Operazione Itaca. I tentacolo dei Gallace sul comune di Badolato”, Corriere della Calabria, 


(2) Vittorio Malagutti y Francesca Sironi, “Italia ed Europa sommerse dalla cocaina. Questa è la vera invasiones, altro che migranti”, 

(8/11/2019).

(3) Salvo Palazzolo, “Palermo, fiumi di cocaina dall’Argentina in Sicilia. I corrieri arrivavano all’aeroporto di Parigi”, 

(1/10/2019).

(4) Jean Georges Almendras, “Seis toneladas de cocaína, hay cuatro personas imputadas por fiscalía uruguaya”,

(29/12/2019).

(5) “Vuelo narco: sospechan que el jet privado bajó en Chimoné”,

(4/2/2020).

(6) Elisabetta Piqué, “´Ndrangheta 2.0. La mafia calabresa, menos violenta, más invisible y mimetizada con la legalidad”, 

(16/12/2019).

(7) Ottavia Giustetti, “Anche la ‘ndrangheta ha la sua ‘Crusca’: ex prof arruolato per riscrivere le regole in bello stile”, 

(21/12/2017).


¿FELIZ AÑO NUEVO?, de Horacio Verbitzky - 3/1/2021


Pocas veces un fin de año legislativo tuvo la intensidad de 2020, el más atípico y menos previsible.
Si alguien dijo que lo previó, es sólo para arrancar sonrisas.

​El martes 29 de diciembre sesionaron las dos cámaras del Congreso. En Diputados, el proyecto con media sanción del Senado que modificó la fórmula de actualización previsional.
Del otro lado, el proyecto con media sanción de Diputados que puso fin a la clandestinidad y represión de la antiquísima práctica del aborto voluntario en las primeras 14 semanas de la preñez.


Verdolagas

La primera sesión comenzó a mediodía, y poco después de las diez de la noche había concluido.
Luego de festejar un resultado más cómodo de lo previsto (132 a 119, cuando el bloque del Frente de Todos sólo tiene 117 integrantes) el presidente de la Cámara, Sergio Tomás Massa, y el jefe de la bancada, Máximo Kirchner, se acercaron al recinto donde debatían los senadores.
Vestida de verde hasta los pies, Malena Galmarini se ubicó en un palco junto con su esposo, quien había jugado un rol activo para la aprobación en Diputados, “porque si no la petisa me cambia la cerradura de casa”.

Galmarini fue parte de la sororidad transversal o la transversalidad sorora (los machos hetero cis tenemos que aprender a escribir de nuevo, entre otras cosas) que, junto con Silvia Lospennato, Guadalupe Tagliaferri, Anabel Fernández Sagasti, Vilma Ibarra, Eli Gómez Alcorta, Carla Vizzotti, Brenda Austin, Carla Carrizo, Pamela Verasay, Nancy González y Dora Barrancos, hicieron posible que fuera ley.

Kirchner se acomodó en el palco más próximo, junto a Barrancos, Vizzotti, Gómez Alcorta e Ibarra.
Ya habían pasado las 4 de la mañana del miércoles 30, cuando el tablero con los resultados de la votación encendió los festejos: 38 a 29, una diferencia mucho más holgada de lo que se esperaba, porque esa confabulación femenil había conseguido esconder el juego y plantear un escenario de paridad, con el doble propósito de que nadie bajara la guardia hasta último momento y de desviar las presiones (a menudo muy violentas) sobre quienes aún no habían revelado el sentido de su voto.


El abrazo del oso

Otras notas de esta edición abordan distintos aspectos de lo sucedido: la ministra Gómez Alcorta se remonta a la Edad Media y al ejercicio del poder punitivo sobre los cuerpos femeninos; Lucía Cholakian Herrera relata los pormenores de la sesión y su eco en la calle, donde verdes y celestes fueron separados por un pulmón de 100 metros que impidió el contacto entre ambos bandos; y el biblista y cura en opción por los pobres Eduardo de la Serna analiza el rol nefasto del Episcopado católico, en este y en otros temas.

Ninguno de ellos aborda una cuestión, marginal pero no menor: el relajamiento de los cuidados para impedir la propagación de la peste. Dentro del recinto y en la calle, en la Ciudad Autónoma y en otras del país, la cercanía de los cuerpos y la efusividad de los festejos hacen temer por la magnitud del rebrote o de la segunda ola, con todas sus consecuencias.


Foto: Luis Angeletti.

La cuarentena y las medidas estrictas de aislamiento social fueron el frente de ataque elegido por la oposición para vulnerar a un gobierno cuyo manejo de la pandemia había merecido los márgenes de aprobación más altos desde la finalización de la última dictadura militar - empresarial - eclesiástica.
Entre mayo y septiembre, los banderazos impulsados por el ex Presidente Maurizio Macrì y la aspirante a sucederlo, Patricia Bullrich, aparentaron una fortaleza opositora y un aislamiento del gobierno.


Terraplanismo y diseño inteligente

Esta sensación fue amplificada por la repercusión mediática que, en algunos casos respondió a una inspiración ideológica, pero que en otros tributó a la lógica interna del sistema audiovisual realmente existente.

La televisión ama la estridencia y la pugnacidad, el insulto y, de ser posible, la violencia física.
Así disminuye el debate político al nivel del terraplanismo y el diseño inteligente, prearistotélico y antidarwinista, y no se resiste a las más disparatadas teorías conspirativas, dentro de lo posible con un matiz antisemita.

El gobierno parecía paralizado, porque su discurso sobre el cuidado lo inhibía de responder en el mismo terreno, frente a una presencia opositora cada vez más provocativa, que llegó a poner sitio a la residencia presidencial.


El contraataque

La respuesta provino del sindicalismo: la CTA, el Frente Sindical para el Modelo Nacional, la Corriente Federal, algunos movimientos sociales, es decir los sectores que en 2018 y 2019 habían sostenido la confrontación con el gobierno de la segunda alianza, colmando varias veces la ancha avenida 9 de julio.

La CGT, que había adherido a un documento programático del más reaccionario de los agrupamientos patronales, la Asociación Empresarial AEA, imaginó un atajo: una celebración Hi - Tech del 17 de octubre, con un programa que representaría a millones de personas como avatares en una plaza virtual.

Pero el sistema se colgó a la hora señalada y tanto Cristina como los camioneros de Pablo y Hugo Moyano rehusaron sumarse a esa imaginada ceremonia de la unidad en la sede de la calle Azopardo.
Camiones y colectivos recorrieron en caravana el centro de la ciudad, y a ellos se sumaron miles de coches particulares, que obraron como un golpe en la mesa, redimensionando los banderazos macristas.
Esto se repitió diez días después, en el décimo aniversario de la muerte de Néstor Kirchner, y el 17 de noviembre, en el Día de la Militancia Peronista y en apoyo al tratamiento en la Cámara de Diputados de la contribución extraordinaria a las mayores fortunas. 

Cuando terminaba noviembre, la muerte de Diego Maradona dio lugar a una concentración masiva de los más humildes del Conurbano, que marcharon hacia la Casa de Gobierno, esta vez a pie, cuerpo contra cuerpo.
El 10 de diciembre, verdes y celestes se repartieron las avenidas vecinas al Congreso, cuando los diputados trataron el aborto.

Estas expresiones populares dejaron a la vista la verdadera relación de fuerzas, agudizaron las contradicciones internas de Juntos por el Cambio y dieron paso a renovadas manifestaciones de unidad del Frente de Todos, con los actos de Alberto y Cristina, en la EXMA el 10 de diciembre, y en el estadio único de La Plata el 18.
Pero tampoco es posible desconocer la incidencia que tuvieron en la interrupción del descenso de la curva de contagios, cuya ominosa proyección ensombrece cualquier perspectiva futura.

Si a la sanción de ambas leyes se suman el comienzo de la vacunación contra la pandemia y el feliz desenlace de la huelga de los obreros aceiteros, el peor año terminó de la mejor manera para el movimiento popular.
Por primera vez en una misma acción la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Demotadores de Algodón y Afines; la Unión de Recibidores de Granos y Anexos y el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros de San Lorenzo, Santa Fe, pudieron doblarle el brazo al lobby exportador agroindustrial, que es el núcleo duro de la confrontación con el gobierno.
El resultado electoral podrá acentuar estas tendencias, acercando al gobierno a la mayoría propia en la Cámara de Diputados, donde la oposición pone en juego su mejor cosecha previa, la de 2017.


Acechanzas

Pero sería necio ignorar las acechanzas por las cuales no es inevitable que 2021 sea un feliz año nuevo.
Estas son tanto económicas como políticas, sociales, judiciales e internacionales.
Por ejemplo:
  • La escalada de los precios.
  • La presión por sustanciales incrementos en los servicios públicos.
  • Las negociaciones con el FMI.
  • La decisión judicial de devolver a la cárcel al ex Vicepresidente Amado Boudou.
  • La continuidad del hostigamiento tribunalicio contra Cristina.
  • Las provocativas decisiones del aún presidente de YPF, Guillermo Nielsen, contra la educación pública en el Conurbano.
Frente a los aumentos de precios de artículos de primera necesidad, se abren dos opciones: el control estatal estricto o la confianza en los mecanismos de mercado.
Hasta ahora el gobierno no ha definido una posición excluyente, pero los tiempos se acortan y la cuestión urge.
Los niveles de oligopolización de la producción, la distribución y la comercialización desaconsejan una visión ingenua del problema, lo cual no quiere decir que el control sea simple de instrumentar y sus consecuencias sólo positivas, como aprendió el país desde las campañas del primer peronismo contra lo que entonces se llamaba el agio y la especulación.

Tal como adelantó El Cohete hace una semana, el Ministro de agricultura Luis Basterra cumplió con el ultimátum presidencial y, al no llegar a un acuerdo con los productores de maíz, cerró hasta marzo las exportaciones, para que no flaquee el abastecimiento interno de un insumo básico de la cadena alimentaria.
Desde luego, esto ha puesto en pie de guerra a diversas cámaras patronales, que se preparan para duras confrontaciones al estilo de 2008.

Las tarifas de los servicios públicos son otro componente decisivo para el bolsillo popular y también escenario de una batalla entre las patronales y el Estado.
Todavía no está claro cómo incidirá en este contexto la anunciada venta de Edenor del grupo Mindlin - Pampa Energía, a un consorcio integrado por el epítome del transformismo argentino, José Luis Manzano, asociado con Daniel Vila y Mauricio Filiberti, el principal productor de cloro del país.
El gobierno negó haber intervenido en apoyo de la operación, como afirmó Clarín, pero el pago de 100 millones de dólares y la absorción de una deuda de la misma magnitud constituyen una ganga que bien podría aprovechar el Estado para controlar la principal distribuidora de energía, sin necesidad de expropiar.
La información que maneja el gobierno indica que desde la asunción de Macrì en diciembre de 2015, hasta abril de 2020, el grupo Pampa Energía y sus principales accionistas y directores transfirieron a cuentas propias en el exterior más de 1.100 millones de dólares. Sólo una parte de ellos puede considerarse fuga, pero de todos modos da una idea de la envergadura del negocio.

Las contradicciones internas están a la vista y reflejan cómo está conformada la coalición gobernante.
En la última semana del año viejo dos medidas de alta impopularidad fueron revisadas por el propio gobierno.
Una fue la venta de un predio de YPF que utilizaba la Universidad Nacional Arturo Jauretche en Florencio Varela.
Dispuesta por Nielsen, fue deshecha luego de la denuncia de la universidad, de la que se hizo eco la diputada kirchnerista Fernanda Vallejos.
Más llamativa fue la publicación de una edición extra del Boletín oficial, el 31 de diciembre, anulando el aumento del 7% a las empresas de medicina prepaga, que el propio gobierno había autorizado el día anterior.
La resolución consigna que fue adoptada por “expresa decisión” del Presidente Fernández, quien también había aprobado el aumento, complementario y acumulativo del admitido un mes atrás, por otro 10%.
Las empresas ya se habían quejado por el 10% del 1° de diciembre y por el 7% del 30 de diciembre.
Ahora vaticinan un colapso del sistema.


Lo que sí y lo que no

El gobierno piensa que en los próximos cien días podrá alcanzar un acuerdo con el FMI, por el que no debería realizar pagos durante lo que le resta de mandato.
Confía, además, en su capacidad para resistir las presiones por un ajuste laboral y previsional, para lo cual cuenta con una media palabra de la Directora Gerente, Kristalina Georgieva, y un respaldo social no desdeñable.
La deuda argentina con el Fondo es tan monstruosa (y fue concedida tan a contramano de las propias reglamentaciones del organismo) que asume vigencia el aforismo que postula que cuando se llega a esa magnitud el problema lo tiene el acreedor.

El único punto en el que no se admiten concesiones versa en torno de las medidas para enfrentar la corrupción y el lavado de dinero, por supuesto tal como se definen en el hemisferio norte.
Esto es así porque esa es la denominación que le han dado a las herramientas empleadas para intervenir contra las medidas que llaman populistas.
La asunción del Presidente Joe Biden, que debería producirse dentro de 17 días, no mejora el esquema.
Son justamente los demócratas, más vinculados que los republicanos con las grandes finanzas internacionales, quienes mejor expresan esa lógica.


De Boudou a Cristina

Que el 30 de diciembre cerca de la medianoche un juez ordenara el regreso a prisión de Boudou no puede desvincularse de este marco. El propio Boudou dijo que a partir del mes próximo la ofensiva judicial apuntará directamente a Cristina.
La posibilidad de que se ordene la detención de la Vicepresidenta debe descartarse.
No hay ninguna prueba seria en su contra y tampoco habría margen político para ensayar semejante jugada, cuyas consecuencias serían no positivas para quienes la intentaran, por decirlo con vaselina cuyana.
Pero, igual que en 2017, el plan es sentarla en el banquillo de los acusados mientras se desarrolla la campaña electoral.

Nunca se insistirá lo suficiente que la ofensiva judicial contra ella y los funcionarios de su gobierno no comenzó con Macrì sino mucho antes.
El poder financiero internacional decidió acabar con CFK a partir de 2013, con la firma del memorándum de entendimiento con Irán.
Ese es el sentido de la infundada denuncia del fiscal general Natalio A. Nisman, cuya información provenía de los servicios de Inteligencia de Estados Unidos e Israel, intermediados por la SIDE.
Nisman terminaba citado como fuente autorizada por los efectores de aquellos mismos servicios.

Su poder es tal, que llegaron a sentar en el Congreso de los Estados Unidos al premier israelí Biniamin Netanyahu, quien pronunció un explosivo discurso contra el Presidente Obama, quien procuraba una solución pacífica al conflicto con la república islámica.
Esto ocurrió en marzo de 2015, al mismo tiempo que aquí se procuraba implicar a Cristina en la muerte violenta de Nisman, con el aval del presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti.
Tampoco hay que olvidar que Sheldon Adelson, socio principal de Paul Singer en el fondo buitre NML Elliot, financió a Nisman en la Argentina, a Netanyahu en Israel y a Donald Trump en Estados Unidos.
Durante su primera visita a Israel, en 2014, Macrì anunció el pago al contado de todo lo que reclamaban los buitres, en caso de llegar al gobierno.


Un corte a la Corte

Cuando se reinicien las sesiones ordinarias del Congreso, Alberto Fernández espera enviar dos proyectos de ley: uno sobre el artículo 280 del Código Procesal Civil y Comercial, que la Corte emplea con la mayor discrecionalidad y sin fundamentarlo, para aceptar o rechazar recursos, como el de Amado Boudou.
Otro, creando un tribunal supremo (no intermedio, como se informó hasta ahora), cuya materia no sea constitucional sino de arbitrariedad, una idea de Fernández perfeccionada con el asesoramiento de Enrique Bacigalupo, quien conoce desde adentro el funcionamiento de esa institución en España, donde la integró, y en Alemania, donde obtuvo uno de sus doctorados.
En esos modelos, el litigante con una sentencia adversa debe escoger a qué tribunal dirigirse: uno por arbitrariedad, otro por inconstitucionalidad.
Y ambas son vías finales, sin apelación posible.


El barquichuelo de Infoemba y Clarín

El año terminó con una nueva operación desinformativa.
Infoemba y Clarín afirmaron que el buque patrullero USCGC Stone de clase Legend comenzará a operar en el Atlántico Sur, en asociación con la Argentina, Brasil, Guyana, Uruguay y Portugal para contrarrestar la pesca ilegal, como parte de la Operación Cruz del Sur, en conjunto con el Comando Sur, contra la penetración china.


En septiembre de 2020 la Guardia Costera de Estados Unidos publicó un documento de estrategia sobre el combate a la pesca ilegal, no regulada y no declarada, el último invento de su gobierno para justificar la intervención en asuntos internos de los países marítimos del mundo.
La Argentina es uno de los que poseen la costa más extensa.
Según la declaración estratégica del almirante Karl Schultz, esta “amenaza a la estabilidad geopolítica del mundo” exige el “esfuerzo global para proteger nuestro interés nacional”.

La Guardia Costera depende del Ministerio de Seguridad Nacional de su país y ofrece su liderazgo, según el modelo desarrollado en el último cuarto de siglo en el Atlántico Norte. 
“Pero no tendremos éxito solos”, por lo que buscan trabajar “con socios internacionales e intergubernamentales, en una coalición para confrontar con actividades coercitivas enemigas y afirmar nuestros compartidos valores pacíficos y humanitarios”.

El enfrentamiento contra esa pesca no es sólo una misión económica o de conservación “sino de importancia estratégica nacional” ya que organizaciones criminales suelen usar las mismas rutas comerciales, sitios de atraque y navíos para “traficar armas, migrantes, drogas y otros contrabandos”.
Schultz añade que la operación se realiza en forma cooperativa con el Comando Sur, según la habitual confusión entre Seguridad y Defensa, que la Argentina no acepta.

El buque acaba de salir del astillero y zarpó el 27 de diciembre desde la Florida.
Clarín adujo que “la patrulla estadounidense contará con un alto nivel de cooperación del gobierno de Alberto Fernández y su ministra de Seguridad, Sabina Frederic - quien maneja la Prefectura y por lo tanto sus vínculos -, en actividades que contrariamente se habían suspendido o habían mermado durante la gestión de la ex Presidenta Cristina Kirchner a raíz de los conflictos - hiper ideologizados - con Washington que habían afectado el intercambio en Defensa y Seguridad”.

El Ministerio de Relaciones Exteriores declaró que en sus intercambios y los del Ministerio de Seguridad con la embajada, no se habló “de las actividades que pueda o no tener prevista la mencionada nave” ni “de aquellas que pueda haber acordado llevar a cabo en el espacio de otros países sudamericanos”, que requerirían «una autorización especial del Congreso de la Nación”.

Por supuesto, ni Infoemba ni Clarín publicaron la declaración ni aclararon que el barquichuelo no patrulla las 200 millas de Zona Económica Exclusiva de la Argentina ni tiene autoridad alguna para hacerlo en aguas internacionales.
El uso del nombre «Operación Cruz del Sur» tiende a confundir con el que se utiliza en las acciones conjuntas con la armada chilena.


El objetivo obvio es traer la guerra con China a la milla 201.
Tampoco se hicieron eco de la lavada declaración que emitió la embajada a solicitud del gobierno nacional.
“Hemos discutido con la Cancillería y el Ministerio de Seguridad las posibilidades que abre una histórica visita a puerto de la nave de la Guardia Costera Stone a la Argentina durante la cual la Prefectura puede ofrecer una ceremonia de bienvenida a su contraparte, en ocasión de la conclusión de su viaje inaugural. Esperamos poder concluir la planificación logística y de salud pública para esa ocasión en las próximas semanas”, afirma. Ceremonial y protocolo y no más.

Los recelos entre ministerios locales favorecen este operativo de oscurecimiento con tinta de calamar.
Para el ministerio de Seguridad, hay que preguntarle a la Cancillería.
El de Relaciones Exteriores afirma que es un tema de Seguridad.
La presencia de embarcaciones chinas en la zona económica exclusiva se hace con aviso previo de tránsito a las autoridades argentinas.
En aguas internacionales la depredación de la biomasa se realiza con buques de España, Taiwan, Corea y Japón que, a veces, se cuelan adentro (mucho menos de lo que se piensa y dice, según la Cancillería).
Una medida del daño causado es el lamento español por el acuerdo post Brexit entre Europa y Gran Bretaña, que impedirá a sus buques seguir depredando el calamar en torno de las islas Malvinas, por valor de 180 millones de libras en 2019.
Pero agitar el peligro chino es más rentable políticamente.


Rumbo a las urnas

En Córdoba, la última semana de 2020 se anunció el acuerdo entre el delasotismo, liderado por el senador nacional Carlos Caserio, y el kirchnerismo, que en la provincia representan Gaby Estevez, Pablo Carro y el contador Eduardo Fernández, para enfrentar en las urnas al gobernador Juan Schiaretti, quien en 2015 y 2017 respaldó el proyecto presidencial de Macrì.
Al mismo tiempo, los intendentes peronistas de la provincia de Buenos Aires firmaron una declaración adhiriendo al reclamo presidencial para que en marzo se elija la nueva conducción partidaria: Alberto al frente del PJ nacional, Kirchner como presidente del PJ bonaerense.
Como era de prever el disgusto de Fernando Grey se diluyó en un refunfuño personal, sin consecuencias políticas.

Es posible que este realineamiento haya terminado de decidir al Hada Buena, quien no está dispuesta a enfrentar otra derrota, que sería el fin de su breve y fulgurante tránsito bonaerense.
Por eso decidió refugiarse en la Ciudad Autónoma, donde fue vicejefa de Macrì y aspira a suceder a Horacio Rodríguez Larreta en 2023.
Quien correría el riesgo en la provincia sería Martín Lousteau, si es que lograra prevalecer sobre Jorge Macrì y Diego Santilli.
Es improbable que Elisa Carrió accediera a participar en una interna con ellos, aunque podría decorar alguna de las eventuales listas. 

Con cualquier nombre, las chances de la segunda alianza son mínimas ante un peronismo unido.
Del encuentro de los intendentes con Alberto en José C. Paz participó incluso Sergio Massa, cuyo Frente Renovador no es parte del PJ, como tampoco lo es la Unidad Ciudadana creada por Cristina para la elección de 2017, donde, aun perdiendo, ganó.


Los sacristanes

Con buen conocimiento del paño el ministro Ginés González García y la ministra Gómez Alcorta anunciaron que se están preparando para librar las batallas próximas, para lograr la aplicación real de la ley que votó el Congreso, porque prevén todo tipo de obstrucciones. 

La primera provino de Salta, donde ya se presentó una solicitud de inconstitucionalidad, no de la ley, que aún no entró en vigencia, sino del Protocolo ILE, utilizado como mascarón de proa.
Entre los firmantes están la ex diputada del Frente Renovador María Cristina Fiore Viñuales, cuya especialidad son las cuestiones de seguridad y penitenciarias; Carlos Elbio Alderete, quien en 1989 integró una de las comisiones convocadas por Menem para apurar la privatización de los Servicios Eléctricos del Gran Buenos Aires (SEGBA); el comisario Miguel Armando Miranda y el ingeniero René Luis Castellón (cofundadores del partido Salta por la Vida y la Familia), y los legisladores provinciales del PRO, Pichona Moisés y Andrés Suriani .
Los patrocinan el ex secretario de obras públicas, y en comisión en la Corte Suprema de Justicia, Rodolfo Carlos Barra, hijo del comisario Antonio Barra, que propuso el ascenso de López Rega de cabo a comisario general; el camaleón Jorge Reinaldo Vanidossi; el voluntario de La Merced Vida y columnista de Infoemba, José Eduardo Durand Mendioroz y el consitucionalista del Colegio de Abogados de Buenos Aires City Alberto B. Bianchi.
No podía faltar un Sacristán: Estela Beatriz, una administrativista de la Universidad del Museo Social, capacitada en el United States Judiciary Training Program, del Federal Judicial Center de Washington.

Si no fuera por la aborrecida ideología de género debería llamarse Sacristana, como Dios manda.

CADA VEZ MÁS INDEFENSOS, CADA VEZ MÁS SOLOS, de Arturo Pérez Reverte - 4/1/2021

Entro en mi sucursal bancaria de toda la vida, que es una oficina pequeña situada en un barrio de Madrid - cada cual tiene sus lealtades - y veo a Manolo, el cajero, atendiendo en la ventanilla a una señora embarazada, a Pepe, el director, recibiendo en su minúsculo despacho a un matrimonio de cierta edad, y a Paco, el único empleado, explicándole a una abuela cómo recuperar un fondo de pensiones.
Me quedo de pie, pues no hay dónde sentarse, esperando turno mientras observo la paciencia con que los tres encargados de la oficina - en treinta años los han reducido de una docena a los tres de ahora - atienden a los vecinos; y cómo éstos, muchos de avanzada edad, se dirigen a ellos como si fueran de la familia, con una confianza enternecedora, seguros de que están recibiendo las mejores explicaciones y consejos posibles de aquellos a quienes confían sus ahorros, inquietudes y esperanzas.
Su humilde presente y su incierto futuro.

Miro alrededor y me pregunto cuánto va a durar.
Durante cuánto tiempo los vecinos del barrio, la gente trabajadora y de condición modesta, y sobre todo los de más edad, podrán todavía situarse ante esos tres rostros amables, conocidos, en los que confían para gestionar sus cuentas.
La rapacidad y codicia de las grandes firmas bancarias, su despiadada búsqueda ciega de beneficios a toda costa, lleva tiempo liquidando estas pequeñas sucursales, esos reductos donde la humanidad todavía es factor decisivo.
Donde el cliente encuentra un rostro, una conversación, un consejero y a veces un amigo.

Cada vez que se saluda con trompetazos la fusión de dos grandes entidades bancarias, la experiencia hace que te preguntes cuántas sucursales sacrificadas significa eso, cuántos empleados van a ir a la calle, cuántos abuelos se quedarán sin su Pepe, sin su Paco, sin su Manolo.
Cuántos clientes serán condenados a peregrinar a otra oficina lejana hasta que también ésa sea clausurada, al servicio de caja que ya cierra ¡a las 11,30 de la mañana! y pronto será inexistente, al frío cajero automático, a la comunicación bancaria que te informa de que en adelante no habrá más comunicaciones por correo, y avisa al pobre abuelete de que si no aprende a manejar claves, contraseñas y aplicaciones de un teléfono móvil de última generación, o si no tiene un nieto o un hijo que sepan moverse por Internet y se ocupen de eso, en adelante lo va a atender el banco de Rita la Cantaora.

Es asombroso el silencio cómplice de los medios informativos, incluso la sumisión de los clientes, ante la impunidad con que los bancos reducen gastos y procuran mantener intactos sus beneficios.
Siempre fue así, por supuesto; nunca una entidad bancaria buscó el bien de la humanidad.
Tales son las reglas, y se aceptan.
Pero la actual falta de pudor, el modo infame con que, pretextando facilitar el servicio, acorralan a quienes no tienen más remedio que confiarles su dinero, tiene cada vez menos límites.

En esta España donde el expolio sistemático por parte de Hacienda impide a un trabajador guardar en su casa el dinero que gana y pagar con él lo que desee, donde hasta sacar dinero de la propia cuenta bancaria y dárselo a un hijo se ve penalizado con impuestos, donde no sólo no cobra intereses el depositario, sino que pronto deberá pagarlos para que le ingresen la nómina, donde se obliga a usar tarjetas de crédito y operar vía Internet con el riesgo y la vulnerabilidad que eso implica, donde ningún banco se compromete a reembolsar el total de una cuenta corriente cuando todo se vaya al carajo, la indefensión de los usuarios es total y la impunidad de las entidades, absoluta.

Nadie les pone límites, nadie les para los pies, nadie los obliga a garantizar servicios elementales, atención razonablemente humana, seguridad operativa para quienes, privados de otra opción, se ven obligados a confiarles sus ahorros.
Tal es el triste presente, y todo indica que irá a más.
A peor.

Atados a una madeja de contraseñas, toques en móviles, aplicaciones que convierten en un calvario lo que antes se solventaba en una sucursal mediante un rato de espera, un papel y una firma, obligados a moverse por un mundo virtual que ni conocen ni les interesa conocer, millones de abuelos, y no tan abuelos, miran hoy desconcertados la pantalla de un teléfono móvil con las siglas de un banco a cuyos accionistas, gerentes y técnicos, ajenos a la realidad inmediata de la vida, les importan literalmente un carajo.

Y que, para más recochineo, te tutean en sus comunicaciones en plan compadre y oye, chaval, como si alguna vez hubieseis tomado copas juntos.
Los hijos de la grandísima puta

viernes, 1 de enero de 2021

OJALÁ, de Eduardo Galeano

Ojalá seamos dignos de la desesperada esperanza.

Ojalá podamos tener el coraje de estar solos y la valentía de arriesgarnos a estar juntos.

Ojalá podamos ser desobedientes, cada vez que recibimos órdenes que humillan nuestra conciencia o violan nuestro sentido común.

Ojalá podamos ser tan porfiados para seguir creyendo, contra toda evidencia, que la condición humana vale la pena.

Ojalá podamos ser capaces de seguir caminando los caminos del viento, a pesar de las caídas y las traiciones y las derrotas, porque la historia continúa, más allá de nosotros, y cuando ella dice adiós, está diciendo: hasta luego.

Ojalá podamos mantener viva la certeza de que es posible ser solidario y contemporáneo de todo aquel que viva animado por la voluntad de justicia , nazca donde nazca y viva cuando viva, porque no tienen fronteras los mapas del alma ni del tiempo.

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