jueves, 14 de enero de 2021

¿ES FANTÁSTICA ESTA FIESTA..?, de Horacio Verbitzky - 10/1/2021


Las restricciones horarias que el gobierno nacional propuso a los gobernadores de todo el país constituyen una tentativa regulatoria de emergencia ante el reaparecido riesgo de saturación de los servicios hospitalarios.
Pero no penetran en la dinámica social profunda que se expresa como una compulsión suicida, aquí pero también en otros lugares del mundo, de lo que tampoco parece haber plena conciencia en el país. 

El decreto presidencial terminó describiendo en qué condiciones epidemiológicas y de alto riesgo sanitario se justifica que cada provincia y municipio prioricen limitar la circulación nocturna al gusto y placer de sus respectivas autoridades.
Pero entretanto, el gobierno nacional pasó tres días anticipando medidas de dudosa viabilidad en el actual contexto político, social y económico, y analizando cómo eludir la expresión “toque de queda”.
No todo el mundo entendió bien qué significaba.

Este cuadro inquietante coincide con la tentativa de los intereses de las patronales agropecuarias de imponerse sobre las decisiones del poder político elegido por el voto popular, expresada en el lockout anunciado para mañana contra el cierre hasta marzo del registro de exportaciones de maíz.

A la medianoche del domingo 10 se firmó un acuerdo de largo plazo con el Consejo Agroindustrial, lo cual requirió una ronda de consultas con decenas de entidades que integran el Consejo, que apunta a desplazar a la Mesa de Enlace como representante del sector.
Los mayores propietarios representados en Confederaciones Rurales y la Sociedad Rural impulsaron la medida.
La Federación Agraria adhirió con un argumento frívolo expuesto por su presidente Carlos Achetoni: «Lo hacemos para llamar la atención».

Los cooperativistas de Coninagro declararon su oposición a cualquier regulación estatal pero decidieron no parar.


Luis Basterra, el mate de la paz, o al menos de la tregua

El acuerdo al que llegaron el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación y los representantes del Consejo Agroindustrial Argentino (CCA), incluidos representantes de Maizar, CIARA CEC, y de las producciones aviar entre otras, incluye el compromiso de los oferentes de abastecer al mercado con fluidez hasta el empalme con la campaña 20/21.
Esto fue aceptado por las cadenas productoras de alimentos de consumo que adquieren el maíz.
El Ministerio especificó que además de la provisión le preocupan los precios y su impacto sobre las distintas cadenas de transformación del cereal en proteína animal.
Para ello se convino un cronograma de trabajo, que comenzará el martes 12, con propuestas para desacoplar los precios internacionales de los domésticos.

Es decir, hay acuerdo y queda sin efecto la suspensión de los registros de exportaciones de maíz.
Pero aún no se establecieron sus términos exactos, y mientras se analicen las alternativas la Subsecretaría de Mercados realizará un monitoreo a fin de garantizar la disponibilidad para la demanda interna de maíz de la campaña 19/20 y las inscripciones no podrán superar las 30.000 toneladas diarias, salvo las especialidades Flint y las orgánicas NOP. 
De este modo, la retórica política y la polarización emocional no desplazaron a los hechos objetivos.

En 2008, se discutía la apropiación de la renta agraria, cosa que no está ahora sobre la mesa.
El simultáneo aumento de la producción, de los rindes por hectárea y del precio internacional de todos los cereales conforma un cuadro en el que sólo el encono ideológico obstaculiza un avenimiento.
El precio del maíz ronda los 200 dólares la tonelada y el de la soja pasó de los 500.
Las retenciones son hoy mucho más bajas que entonces, y el gobierno ha aplicado una política de segmentación según la cantidad de hectáreas de cada productor que debería desemblocarlos.
Para eso pagó compensaciones a los sojeros de 1.200 pesos por tonelada.
De los 38.000 beneficiarios de esa compensación, sólo tres renunciaron alegando que no era necesaria.
Dos de ellos no tenían producción en el año.
El tercero es Gabriel Delgado, el fallido interventor de Vicentin, quien ahora trabaja para un organismo internacional.
Los productores de carne están ganando más que nunca, el 100% en dólares.

El mejor representante de la intransigencia belicosa es el presidente de CRA, el ex diputado cambiemita entrerriano, Jorge Chemes.
En 2009, durante una asamblea con la que la SRA y CRA intentaban revivir el clima tumultuario del año anterior, el productor de la ciudad santafesina de Avellaneda, Daniel Stechina, dijo: 
“Esto no lo vamos a cambiar negociando.
En nuestra zona los productores están dispuestos a que esta porquería que está en el gobierno se vaya a patadas…
Hay muchos métodos psicológicos y de acción que se pueden implementar para destituir y hacer desaparecer a toda esta gente, porque no es una institución el problema, el problema es la gente que está dentro del Gobierno”.

Chemes asintió y sumó su propia gota de veneno: 
“Como en la guerra, hay que ir matando a los de la primera fila. Hay que barrer a la mayoría, a la mugre, para después sí empezar a remar… Hay que cortarles la mano a los Kirchner porque vienen por más”.


Jorge Chemes, en primer plano. A su lado, Carlos Achetoni, detrás Daniel Pellegrina y Carlos Iannizzotto

La forma en que esto se combina con las decisiones de algunas fuerzas políticas, que caracterizan los cuidados sanitarios como ataques a la libertad individual, lleva en sus consecuencias más extremas a episodios como los del miércoles en Estados Unidos, cuando una turba incitada por el presidente saliente Donald Trump tomó por asalto la sede legislativa de la principal potencia del mundo. La pregunta sin respuesta es si el país estará dispuesto a y en condiciones de dejar este rumbo de colisión antes de que sea tarde.


De farra

El gobierno nacional, los de las provincias y municipios emiten mensajes con recomendaciones sobre las medidas necesarias para obstaculizar la circulación comunitaria del virus.
Van desde las normas generales hasta las específicas para determinadas circunstancias y sectores de la población, y se expresa con distintas técnicas publicitarias.También son diversas las estrategias de intervención.

En San Isidro, el intendente Gustavo Posse monitorea en las redes antisociales las citas para las fiestas clandestinas.
Poco antes de la hora llega la policía y secuestra las bebidas y los equipos de audio, que son devueltos al día siguiente, sin mayor conflicto.
En el balneario de Claromecó, en el partido de Tres Arroyos, la policía acude cerca del amanecer, cuando los vecinos se quejan por el bullicio.
Hace pocos días fueron recibidos a golpes y pedradas por jóvenes que ya habían dado cuenta de toda la bebida.
Dos patrulleros resultaron destruidos y un policía herido.
A esto debe sumarse la detención de dos chicos que golpearon a los uniformados.

https://www.youtube.com/watch?v=eL7G45GdXVw&ab_channel=LaVozdelPuebloTresArroyos

Pero nadie parece prestar atención al contenido de los avisos comerciales con los que se bombardea al público masivo.
Por ejemplo, durante los partidos de River y Boca por la copa Comegol Libertadores se repitió con insistencia un spot de una marca de cerveza de la transnacional chilena CCU, basado en una canción pegadiza de Rafaella Carrá, Qué fantástica esta fiesta.

https://www.youtube.com/watch?v=WWNm3k_Ea0U&ab_channel=musictanok

La publicidad local reemplazó fiesta por fresca y modificó la coreografía original.
Un grupo de chicos y chicas sub 30 cantan, saltan y bailan en estrecho contacto.
Sólo uno luce un barbijo, que por supuesto se quita para apurar un trago.

https://www.youtube.com/watch?v=Pz0G26-Ilv4&ab_channel=DossierNet

¿Hace falta una investigación sociológica para saber que ese contenido tiene mayor penetración que las conferencias de prensa de gobernantes y ministros?
El mensaje de despreocupación y festejo es muy bien recibido por los jóvenes, que no terminan de sentir el problema como propio.
Y su solidaridad intergeneracional se ha debilitado en los diez meses transcurridos desde el primer encierro.

En diciembre, la premier alemana Angela Merkel anunció la suspensión de las actividades tradicionales de la fecha y en un tramo conmovedor de su mensaje dijo que no debía permitirse que por falta de cuidados la Navidad de 2020 fuera la última con los abuelos.
¿Qué pensás que ocurriría si Alberto hablara en cadena para decir lo mismo?


Sin aliento

Estados Unidos es la primera potencia mundial y Los Angeles su segunda ciudad más importante después de Nueva York.
Esta semana, Los Angeles agotó su provisión de oxígeno, por lo que se dispuso que las ambulancias sólo lo utilicen para los pacientes más graves, con baja saturación.
Pero al mismo tiempo, se ordenó que los pacientes con escasas posibilidades de supervivencia no fueran llevados a los hospitales, para evitar que colapsen.
Los tubos se acaban y las cañerías de provisión central de oxígeno se congelan por el uso continuado.
Varios hospitales se negaron a recibir ambulancias con pacientes, por falta de oxígeno para asistirlos.
La dirección de servicios médicos de emergencia ordenó instalar carpas en torno de los hospitales para la recepción transitoria de esos vehículos semimortuorios.
En el centro médico St. Mary, en Apple Valley, los pacientes ocupan hasta la playa de estacionamiento.
En el sur de California además de camas faltan respiradores y sitios en la morgue.

La metáfora de los especialistas es que no se trata de una ola sino de un tsunami.
El gobernador de California Gavin Newsom pidió auxilio al cuerpo de ingenieros del Ejército, para mejorar la infraestructura de provisión de oxígeno en siete hospitales antiguos.
Y equipos estatales de emergencia fueron dispuestos para recargar tubos de oxígeno en 42 unidades de apoyo médico.
El epidemiólogo de la Universidad de California Robert Kim - Farley Said dice que esos efectos se acumulan.
“Las camas de terapia intensiva se llenan. Se cancelan cirugías, se produce escasez crónica de personal de salud. La capacidad de atención se degrada”.

Con los resultados de las fiestas de Navidad y Año Nuevo aún por verse, el ritmo de vacunación es muy lento.
Los resultados pueden ser catastróficos.
Muchas personas presentan síntomas entre cinco y siete días después de la infección y son más contagiosos en las 40 horas previas a la instalación de los síntomas.
Eso significa que alguien que fue expuesto al virus en Navidad, puede haber estado en el pico de contagiosidad durante la fiesta de Año Nuevo o en el viaje de regreso a casa.

Arizona tiene la mayor tasa de hospitalizados con el virus de Estados Unidos y los directivos de hospitales acusan al gobierno estatal por haber ignorado hace un mes y medio sus ruegos de que reimpusiera medidas más duras para cortar la circulación.
Vaticinaban una catástrofe equivalente a “enfrentar un gran incendio de bosques sin ordenar la evacuación”.

En cambio, el gobierno estatal relajó las restricciones para comidas al aire libre y permitió reuniones de hasta 50 personas, el doble de lo que planteaban los médicos, y se rehusó a obligar al uso de barbijos y prohibir comidas bajo techo.
Sólo apeló a la responsabilidad personal, en un estado que recibe muchos visitantes del norte invernal en busca de calor.

Expertos en salud pública dicen que el desafío que enfrenta el país es similar al de la primavera pasada: ganar tiempo para achatar la curva y permitir a los hospitales que expandan su capacidad y cuiden a su personal hasta que avance la vacunación.
El gobierno había previsto vacunar a 20 millones de personas antes de fin de año, pero en la primera semana de 2021 no había pasado de cuatro millones y medio.


A ambos lados del canal

En el Reino Unido, el primer ministro Boris Johnson anunció que Inglaterra se sumó esta semana a la cuarentena estricta que ya habían dictado Gales, Irlanda del Norte y Escocia, porque las nuevas infecciones pasaron de 50.000 casos diarios durante una semana. Igual que en marzo y abril, vuelven a cerrarse las escuelas y ni siquiera se tomarán los exámenes.
Sólo se permitirá salir de la casa para realizar las compras esenciales, buscar asistencia médica y huir de violencia doméstica, dijo.
La nueva cuarentena se extenderá hasta mediados de febrero.
El Ministerio de Salud indicó que vuelve a regir el mayor nivel de alerta, por temor a que el sistema de salud sea desbordado en las próximas tres semanas.

También allí la principal esperanza es la vacunación, que Inglaterra empezó antes que nadie, hace un mes.
Pero hasta ahora sólo ha sido inmunizado un millón de personas, con las vacunas de Pfizer / BionTech y de Oxford / AstraZeneca.

Johnson se deshizo en elogios a «los milagros de la ciencia” (sic), pero agregó que por ahora solo resta quedarse en casa.
El cierre fue exigido, entre otros, por seis sindicatos docentes, que cuestionaron «la caótica reapertura de escuelas, con una tasa de infección tan alta”.
También el líder de la oposición laborista, Keir Starmer, le rogó a Johnson la adoptación de medidas más duras lo antes posible porque “el sistema escalonado no está funcionando”.

El cierre de las fronteras incluyó restricciones para el tren submarino de alta velocidad que une Londres con París en menos de tres horas. En Francia hasta esta semana sólo se habían vacunado 500 personas, en parte por la sobreabundancia de trámites burocráticos que deben cumplir los médicos, que son los únicos autorizados a aplicar el jeringazo, y en parte por la proliferación de teorías conspirativas.


Florian Cafiero

Menos del 40% de la población piensa vacunarse, y este bajo porcentaje incluye a pocos jóvenes, que no temen al contagio.
El sociólogo de la Sorbona Florian Cafiero, que trabaja en el Centro Nacional de Investigación Científica es coautor de tres trabajos sobre la desconfianza ante las vacunas, realizados en 2011, 2019 y 2020. En el de 2019, sobre las tensiones entre el conocimiento científico y los principios democráticos.
Cafiero y los cuatro coautores sostienen que si bien Francia logró impedir que se legitimaran los argumentos críticos contra las vacunas, esto ocurrió a expensas de una verdadera reflexión sobre la aceptabilidad de la vacunación obligatoria y no acalló las movilizaciones críticas en contra.

Para agilizar los trámites, los farmacéuticos están solicitando ser convocados para aplicar la vacuna en sus locales, aunque no tengan título médico.

En Suiza, más de 700 profesionales de la salud pidieron que se suspenda la aplicación de la vacuna de Pfizer/BioNTech, por el riesgo de su "ARN mensajero", cuyos “efectos secundarios a medio y largo plazo” son para ellos actualmente imprevisibles.
Recomiendan aguardar la inoculación de otras vacunas que llegarán al mercado, concebidas con técnicas tradicionales o menos inciertas. 
Al mismo tiempo trascendió que los laboratorios estadounidense y alemán exigirían que los gobiernos que compran su vacuna, asuman la responsabilidad por posibles consecuencias negativas.

El mismo tipo de dudas se extendería a la vacuna de Moderna - Lonza, que comenzaría a aplicarse en Suiza el mes próximo, y cuya técnica también es la del “ARN mensajero”.
Se prevé que más de 6 millones de personas serían vacunadas en Suiza con ambas fórmulas.
Además se adquirieron más de 5 millones de unidades de Astra - Zeneca, también de dos dosis por persona, pero con un adenovirus de chimpancé modificado.

Con 5.000 nuevos contagios y un centenar de muertos por día, sobre una población de apenas 8,5 millones, Suiza se considera en una situación de emergencia y ha extendido hasta febrero las severas restricciones a todo tipo de espectáculos y gastronomía.


Y por casa

Esta extensa reseña procura contextualizar la situación argentina y las medidas adoptadas por sus autoridades.
El sitio Worldometer, que proporciona estimaciones y estadísticas en tiempo real, actualiza cada día a la medianoche del meridiano de Greenwich los datos para cada país del mundo sobre población, gobierno, economía, sociedad, medios de comunicación, medio ambiente, alimentos, agua, energía y salud.​
Su principal limitación es que se alimenta con datos tomados de la web y en general de agencias oficiales de cada país, pero tampoco existe un panorama global más completo y confiable.
Es posible ordenar la lista de países según distintas variables, cliqueando en cada una de ellas.

Ese sitio no contiene un dogma en el que sea obligatorio creer, pero tiene la ventaja de la neutralidad respecto de nuestro país.
No lo editan ni el kirchnerismo ni la alianza Cambiemos sino un equipo internacional de desarrolladores, investigadores y voluntarios. Pertenece a la compañía de datos Dadax, registrada en la guarida fiscal de Delaware y forma parte del Real Time Statistics Project.

La conclusión es que la Argentina no es ni el mejor ni el peor alumno de la clase.
Si se toma el número total de casos, que es la primera columna que presenta, ocupa el 12° puesto, con 1.690.000 casos, y la misma posición le corresponde por sus 44.122 muertos.
Pero en el total de muertes por millón de habitantes, recién asoma en el 22° puesto; en cuanto a casos por millón de habitantes, desciende al puesto 33.
Cada cual puede hacer la prueba.

Ante el inquietante incremento de casos en pleno verano, el Poder Ejecutivo decretó razonables restricciones a la circulación de las personas que, en realidad, son el medio para limitar la circulación del virus.
Pero de inmediato, Juntos por el Cambio fulminó la decisión, que aún no se había firmado, en términos virulentos, con perdón de la palabra.

Su conducción nacional acusó al gobierno nacional de “restringir las libertades individuales” y atribuyó “el toque de queda que se pretende” al “fracaso de la política sanitaria y al intento oficial por montarse sobre acontecimientos populares que pretendieron convertir en eventos oficialistas”.

El fracaso y la negligencia en el manejo de la pandemia se descarga como “chivo expiatorio” sobre “los jóvenes, generando un nuevo enemigo imaginario”.
Lo que llaman “la cuarentena eterna”, lejos de solucionar el tema sanitario “se demostró ineficiente, autoritaria y con una inédita violación a los derechos humanos, con episodios oscuros y aún no dilucidados”.

También reprochó que no se haya cumplido la meta oficial de 10 millones de personas vacunadas para esta época, lo cual no coincide con la realidad: lo que Alberto dijo fue 5 millones en enero (que recién comienza) y 5 en febrero.
Los cambiemitas también reclamaron que se tratara en el Congreso el “toque de queda” que el gobierno no decretó; cuidar las fuentes de trabajo, levantar las medidas “restrictivas de la actividad agrícola, para tener divisas que ayuden a la recuperación económica”, frenar todo intento de “avanzar contra la Constitución, como se pretende hacer controlando a la prensa y atacando a las instituciones de la Justicia” (sic).

JxC concluye que “no permitirá un avance sobre las libertades, a partir de un inconcebible momento autoritario y arbitrario” y anuncia nuevas tentativas de judicialización.

Dos de las unidades subnacionales gobernadas por el cambiemismo y una por el neoliberalismo que no osa decir su nombre de Juan Schiaretti & Familia anunciaron que no seguirán las recomendaciones del gobierno nacional.
Un decreto con recomendaciones es bastante original.


Mujeres, dijo el penado alto

Hace apenas 10 días, el Senado convirtió en ley el proyecto de abolición de la clandestinidad del aborto.
La mayor cosecha de votos en ambas cámaras provino del oficialismo, en apoyo de un proyecto del Poder Ejecutivo (67,5% del bloque del Senado a favor) pero sin una minoría consistente de la oposición (44% de todo su bloque en el Senado) no se hubiera logrado la sanción.
La sororidad transversal o la transversalidad sorora a la que el Cohete se refirió hace una semana implica una feminización de la política que tiende a superar la polarización ciega y conectarse con los deseos y necesidades sociales por encima de la odiosidad reinante.
Por cierto que esto no se refiere a la política tradicional, que algunas mujeres como Elisa Carrió y Patricia Bullrich devalúan con un estilo tan varonil como el de Micky Vainilla o José Alperovich, sino al nuevo sujeto verde que desde hace cinco años está transformando el sistema político en forma tan irreversible como lo hicieron el peronismo en 1945 y el movimiento de derechos humanos en 1977, con una política de cuidado que se insinúa como posible paradigma programático en una amplia agenda de temas y con capacidad para plantarse con autoridad ante el conjunto social.

Que se concrete es, en cierta medida, una expresión de deseos, acicateada en parte por las imágenes del derrumbe del imperio [norte] americano que, según la publicación progresista Common Dreams, ha ingresado en una espantosa era Weimar (por el frágil gobierno democrático instalado en esa ciudad alemana al concluir la Primera Guerra Mundial y que colapsó en 1933 con el acceso electoral de Hitler y el partido nazi al gobierno).
Fueron tal vez los 15 años más creativos de la historia alemana, en el teatro, el cine, la plástica, pero su conclusión estremeció al mundo y aún lo intimida.

Si algo no puede decirse es que la toma del Congreso haya constituido una sorpresa. 
«La insurrección era predecible», afirmó la publicación Jacobin, que reseña los anuncios que formuló durante su larga incubación, a la que en otra nota de hoy se refiere Juan Gabriel Tokatlian.


Michigan en primavera

Tan predecible que ya había ocurrido el 1° de mayo de este año en la Legislatura de Michigan, invadida por una turba de centenares de hombres, muchos con armas largas, identificados como «Patriotas», que denunciaban como un ataque a la libertad la prolongación de la cuarentena iniciada el mes anterior por la gobernadora demócrata Gretchen Whitmer.

La policía se limitó a tomarles la temperatura.
Días después el FBI develó un complot para secuestrar a Whitmer y detuvo a seis de los conspiradores.

https://www.youtube.com/watch?v=zXXFf0Q2bcU&ab_channel=GuardianNews

Hasta los Simpson lo previeron, y no en un solo episodio.

https://twitter.com/i/status/1346965226751725570

https://www.youtube.com/watch?v=W8imsr2WmEg&ab_channel=MetalSonic7

Hace poco vaticinaron la guerra civil para el día de la prevista transmisión del mando.

https://twitter.com/i/status/1347191200508473347

La visión más impactante de los hechos está contenida en el video que sigue.
Es extenso, casi 40 minutos, y fue filmado por uno de los atacantes del Capitolio, quien declara ser neutral e interesarse sólo por documentar lo sucedido, cosa difícil de creer.
Ninguna cadena de televisión del mundo transmitió desde el centro de la horda.
Es una experiencia asombrosa de inmersión, casi como estar allí.

https://www.youtube.com/watch?v=PfiS8MsfSF4&ab_channel=JaydenX 

Entre las cosas perturbadoras que ocurrieron en esas horas vertiginosas está la decisión de Jack Dempsey y Mark Zuckerberg de bajar la cuenta de Donald Trump de Twitter, Facebook e Instagram por haber incitado a la ocupación del Capitolio a sus partidarios, a quienes una vez adentro pidió que se retiraran y les dijo que eran muy especiales, lo cual es indiscutible.
Tanto como él, que al día siguiente repudió lo sucedido y se comprometió contribuir a una transición pacífica, mientras seguía denunciando un fraude imaginario.

Han pasado los días en que se llamaba al presidente de los Estados Unidos el hombre más poderoso del mundo.
Hace mucho se sabe que no es así, pero Dempsey y Zuckerberg lo han hecho brutalmente explícito.
La Comisión Interamericana condenó el asalto al Capitolio pero nada dijo sobre la autoridad que esas plataformas se arrogaron para silenciar a Trump.

Las teorías conspirativas no se apaciguan, sino todo lo contrario.
La filmación en la que se ve a un grupo de policías abriendo las vallas para abrir paso a quienes ocuparían el Congreso ha dado lugar a tres interpretaciones excluyentes:
  • Prueba la complicidad del gobierno con la vandalización del Capítolio.
  • Eran muy pocos y no podían hacer nada contra una multitud.
  • Los que ingresaron eran izquierdistas disfrazados.
La confraternización policial con los ocupantes tuvo otras manifestaciones, como las selfies que se dejaron sacar junto a ellos, sin el menor esfuerzo por contenerlos, todo lo cual dará lugar ahora a interminables investigaciones.
Lo que nadie duda, y sobre todo los afroamericanos, es que la actitud fue muy distinta cada vez que intentó acercarse al edificio legislativo una movilización de Black Lives Matter.


Doble estándar

También gravísimo fue que la diputada demócrata Nancy Pelosi, se comunicara con el máximo jefe militar, general Mark Milley, «para evitar que un presidente inestable inicie hostilidades militares o acceda a los códigos de lanzamiento y ordene un ataque nuclear».
Pelosi tiene al menos un par de justificativos, uno formal, por la autoridad como presidenta de la Cámara de Representantes de la que está investida, y otro de fondo: el ostensible desequilibrio de Trump podría poner en riesgo la supervivencia del género humano.

Un profesor de una universidad norteamericana le envió a un colega argentino el que considera el mejor comentario en una línea sobre lo sucedido: 
“Due to travel restrictions, this year the United States had to organize the coup at home.” 

O, dicho en castellano:
«Debido a las restricciones para viajar, este año Estados Unidos tuvo que organizar el golpe en casa».

La transversalidad que las mujeres argentinas lograron organizar hace un mes y la barbarie descontrolada en Estados Unidos esta semana, son caminos alternativos.
Que cada cual piense cuál de estos senderos que se bifurcan prefiere seguir.
Y que medite sobre sus consecuencias.

martes, 12 de enero de 2021

AQUÉL GOL A LOS INGLESES, de Roberto Fontanarrosa - 7/4/2019

El escritor, dibujante y periodista argentino escribió este texto sobre el gol de Maradona a los ingleses en el estadio Azteca.


“Una milésima de segundo después, la geometría del conjunto ya ha cambiado.
El Negro Enrique, que estaba a su derecha, se escondió tras un rubio.
El Burru dejó de estar junto a la raya y los dos grandotes se le cierran ahora por el medio.
Su computadora de última generación le ordena sacar la lengua y girar con el pie zurdo sobre la bola para salir disparado hacia otro lado.
Lo hace así, y la pelota va tras él, magnetizada, como el papelito atraído por la energía estática de un plástico.
Ahora corre por la banda derecha, el pecho inflado, la pelota como si fuese una protuberancia natural de su tobillo izquierdo.
Y lo ve todo.

Lo ve a Jorge tranqueando largo por la izquierda, al grandote que le cierra el camino por la línea, a Bilardo que ha empezado a parpadear, incontrolable, allá en el banco y a cada uno de aquellos 120 mil espectadores del Azteca, incluyendo al que clama, feroz, porque lo bajen.
Ya tendrá su respuesta pública ese boludo.
Como la tuvo el pelado Gorbachov, que se largó a opinar más de la cuenta.

De pronto, tuerce el rumbo de carrera hacia la izquierda, hacia su pierna, dejando al grandote de cara a la tribuna.
Y decide allí, en el momento, que tendrá que cantarle la justa al Havelange, que ahora le gusta lo que no le gustaba ayer del loco Gatti.
A la izquierda, sigue Jorge en su carrera, pero Diego sabe que no se la va a dar desde aun antes de salir de su campo.
Lo sabe desde que salió de allá, Villa Soldati.

Ya cambió de nuevo la realidad virtual del juego y otro rubio acecha en la puerta de las 18, dispuesto a todo.
Diego amenaza con su perfil natural de zurdo, pero la roba cortita hacia la diestra y se mete de cabeza al área grande.
Habrá que contestarle muy duro también al rey Pelé, va pensando, en tanto atisba cómo el arquero se le viene encima como un tren eléctrico, tapando el arco.
Otra vez se largó el negro buchón a hablar pavadas, como también el Papa, sin ir más lejos.

Diego mide a Shilton y sabe todo.
Su computadora alberga en la memoria una jugada igual, allá en el Wembley, pero en dos baldosas en vez de treinta metros.
Aquella vez eligió el palo más largo y la bola, cruel, se le fue afuera.

Ahora, mientras recuerda el rostro demudado del sociólogo al que puso en su lugar alguna vez, hace ya mucho, en Catanzaro, opta por un nuevo enganche de zurda hacia su diestra, muy finito, para dejar atrás al guardapalos que pide perdón a gritos por haber invadido las Malvinas.
Y entonces, Diego, mientras cae sacudido por el trancazo postrer del último pirata, mientras imagina el rictus amargo de la Thatcher mirando la TV allá en su reino, le da a la pelota un empujón cordial con el empeine, bien rastrero, y le dice ‘metete allá’, entre las redes, antes de caer sintiendo el gusto verde del césped entre los labios.

Y es cuando muchos, casi todos, digamos todos, pensamos que no se equivocó nunca, pero nunca jamás, a lo largo de toda la jugada.”

Publicado en Página/30, el 30 de abril de 1996.

CONSULTORIO MÉDICO, anónimo.

- Hola, doctor.

- Buenos días, caballero, ¿qué lo trae por acá?

- No me ando sintiendo bien últimamente.

- ¿Qué le ocurre?

- Pues… estoy harto de sentirme pobre. Quiero sentirme rico y poderoso.

- Bueno, en ese caso puedo recetarle que trabaje duro por conquistar sus sueños, que nunca renuncie a sus metas, porque sólo quienes se obstinan en lograr sus objetivos en la vida, serán capaces de progresar día a día, paso a paso, convirtiendo cada escollo en una nueva oportunidad…

- No me boludee, doctor. Eso es autoayuda falopa para adiestrar y disciplinar socialmente a gente más pelotuda que el promedio. Yo busco otra cosa.

- Tiene razón, disculpe. En ese caso, si lo que usted quiere es riqueza y poder, deberá estafar a mucha gente, explotar a otro tanto, evadir impuestos, aliarse con personas y organizaciones siniestras, sacar ventaja de quien sea y cada vez que pueda, a cualquier costo y sin que medie ningún tipo de escrúpulo. Debe convertirse en una persona total, absoluta y amoralmente corrupta. No existe en todo el planeta nadie que sea realmente rico y poderoso que no haya recorrido este camino.

- Sí doctor, eso yo ya lo sé. Ocurre que, y para serle sincero, no tengo ni el talento ni la voluntad para embarcarme en semejante cuestión. Necesito algo más rápido, más inmediato, ¿me entiende?

- Mmm… sí, desde luego. Lo que usted quiere es algo así como un placebo, digamos.

- Algo así, sí.

- Bien, tengo algo que puede ayudarle. Tenga.

- ¿Qué es esto?

- Es un libro titulado 1000 frases para experimentar durante 5 o 6 segundos la euforia de ser un garca hijo de puta.

- ¿Y cómo funciona?

- Muy simple: primero, usted elige una frase del libro, y luego la dice en voz alta. El efecto es inmediato. Haga la prueba.

- A ver… deme un segundo que busco… Ya está, acá encontré una.

- Bien, dígala con voz fuerte y decidida.

- “Las negras se embarazan para cobrar planes del Estado”.

- ¿Y? ¿Qué tal?

- Pues… ¡Sí, funciona!

- ¿Qué sintió?

- Sentí durante unos segundos que yo era el dueño de una empresa que explotaba a sus obreros y que los sometía a jornadas largas y extenuantes y a condiciones laborales subhumanas, todo a cambio de un salario de mierda.

- Perfecto. Pruebe con otra.

- A ver… ésta: “El populismo es el cáncer de la democracia”.

- ¿Y bien?

- ¡Wow! ¡Me sentí como un economista liberal, de esos que le cobran una torta de guita a un grupo de empresarios imbéciles, a cambio de dictarles conferencias en las que básicamente les dice todas las forradas que quieren escuchar!

- Excelente. Vamos con una más.

- Ok… ésta de aquí: “A éste país hay que sacarlo adelante tra - ba - jan - do”.

- ¿Y funcionó?

- ¡Desde ya! Sentí durante un instante que era el dueño de miles de hectáreas de soja, y que les gritaba a mis peones, varios de ellos menores de edad y con los pulmones llenos de glifosato, para que trabajen más y más rápido. ¡Hasta me dieron ganas de blandir un látigo! Gracias doctor, era justo lo que buscaba.

- Pues me alegro.

- Ahora, tengo una duda… ¿Esto tiene alguna contraindicación, alguna clase de efecto colateral?

- Bueno, pues sí. Se recomienda llevar este tratamiento con suma cautela, ya que puede producir cierto grado de adicción en el paciente, y con ello el riesgo de que sufra delirios y alucinaciones.

- ¿Cómo es eso?

- El paciente, al proferir estas frases más veces de las que se recomienda por día, puede llegar a creer que realmente es un magnate millonario e inescrupuloso por un período más largo que el aconsejable. Luego, pasada la euforia y el frenesí, el retorno a la realidad suele ser un golpe demasiado duro para quien no está lo suficientemente preparado, ya que cae en la cuenta de que sigue siendo el mismo piojo resucitado de siempre, pero que se odia a sí mismo y a su clase social, o sea, a toda la gente que lo rodea a diario. Inclusive, hubo casos en los que el paciente quedó tildado para siempre, digamos.

- ¿Tildado?

- Claro. Hemos tenido casos de trabajadores humildes que terminaron hablando como si fuesen sus propios patrones de forma permanente. Imagínese, un simple empleado pidiendo que se flexibilicen las leyes laborales que lo protegen para “facilitar la llegada de inversiones extranjeras”, o un obrero fabril reclamando que se abran las importaciones “para que el mercado se vuelva más dinámico y creativo” … Una locura.

- Entiendo. Bien doctor, muchas gracias.

- No hay de qué. Y recuerde: vaya despacio con este tratamiento. No queremos que usted se termine convirtiendo en un fascista hijo de puta a tiempo completo.

- Mire doctor, yo la verdad que le agradezco sus consejos, pero si hay algo que no voy a tolerar es que un empleaducho estatal como usted, que vive del dinero de mis impuestos, me diga lo que tengo que hacer. Hasta nunca, negro de mierda.

LA BATALLA ES CULTURAL

lunes, 11 de enero de 2021

ECONOMÍA NACIONAL, de Pedro Peretti (Productor agrícola - Motor de Ideas)

"El gran triunfo cultural de la oligarquía terrateniente argentina es invisibilizar el latifundio" 

“La concentración de tierras en Argentina es bestial.
Y la necesidad de tierras para habitat y producción de alimentos es insoslayable.
Es necesario un instrumento de intervención del Estado en el mercado de tierras que las distribuya y garantice la seguridad y soberanía alimentaria”.


El 29 de octubre fue un día aciago para los que queremos una Argentina para todos, pero de los momentos difíciles hay que sacar conclusiones.
Los casos Guernica y Etchevehere pusieron sobre el tapete las dos puntas de un tema que no podemos seguir soslayando un minuto más en el debate público, como es el uso y tenencia de la tierra, sea rural o urbana.

Según el censo agrario de 2018 sólo el 0,06 % de la población de Santa Fe es dueña del 60% de la tierra productiva de esa provincia, y apenas 5678 personas que representan el 2,49% del total de los propietarios son dueños de 80.280.797 hectáreas de todas las tierras del país.
Como vemos, la concentración de tierras es impactante y bestial.

La existencia de tierras fiscales para este escriba no es más que un mito urbano y la que existe no mueve el amperímetro en cuanto a la cantidad.
El gran triunfo cultural de la oligarquía terrateniente argentina es invisibilizar el latifundio como si fuera algo inocuo y normal, cuando es una verdadera rémora feudal.

El monocultivo de soja con concentración de tierras y rentas es un expulsor neto de productores y destructor de mano de obra asalariada, por eso la Argentina a pesar de ser definido como un país agropecuario es uno de los tres más urbanizados del mundo.

Para empezar a revertir esta insostenible situación, el Estado debe crear algún instrumento de intervención pública en el mercado de la tierra, que sin expropiar (palabra prohibida en la Argentina de hoy) le permita comprar, parcelar y entregar tierra urbana y rural.

Esto no es nuevo en la historia argentina, ya en 1940 se creó el Consejo Agrario Nacional disuelto por la dictadura en 1980 y que cumplía esas funciones.
Nuestros vecinos uruguayos tienen el Instituto Nacional de Colonización Rural creado en 1948 y en perfecto funcionamiento hasta nuestros días.
Este maneja hoy unas 650.000 hectáreas en el país vecino, compra tierras y las distribuye entre pequeños productores, peones rurales, pastajeros, etc.

Con la característica - no menor - de que la entrega merced a un sistema de arrendamientos que lo pueden heredar de padres a hijos, con el objeto de que el beneficiario no la pueda enajenar transformándola en un negocio inmobiliario.
Esto es clave.
La tierra es un bien finito, hay la que hay, no se puede fabricar más, por eso hay que administrarla y distribuirla con equidad.

La Argentina debe recrear por ley un Instituto Autárquico de tierras (el nombre no interesa, si la función) con el fondeo de un porcentaje fijo de las retenciones e incorporarle todas las tierras fiscales que existan.
Este deberá encargarse - sin expropiar - de comprar, parcelar y entregar tierras con el fin de garantizar la soberanía y seguridad alimentaria de la Nación y el hábitat de sus habitantes.
Nadie debería poder acceder a más de una unidad económica, ni enajenar ni subarrendar lo recibido.

La clave de este tipo de instrumento está en su grado de capitalización, la obligación de su ejecución presupuestaria y la transparencia con que procede.
Sin recursos, se transforma en un ente meramente decorativo que sólo sirve para tranquilizar conciencias.
Y a nosotros no nos interesa salvar las formas sino resolver el problema.

No tengo dudas que, dadas las actuales circunstancias del país, es el instrumento más apto para generar nuevos productores agropecuarios, reconvertir a las franjas periurbanas a la agroecología, propiciar el consumo de cercanía y generar arraigo en el interior profundo, mitigando las migraciones rurales descontroladas…

¡Si se pudo, se puede!

Salud y cosechas.

LA GUERRA ES CONTRA EL ESTADO , de Alfredo Zaiat - 8/1/2021

Comenzó el 2021 pero, pese a la esperanza de la vacuna, el nuevo año sigue siendo una continuidad del 2020: la pandemia no terminó, las economías crujen y la situación sociolaboral continúa siendo crítica.
El principal legado de esta crisis inédita es que varios de los postulados del pensamiento económico convencional, presentado a la sociedad como verdades absolutas, se han desmoronado.
Sus promotores, en cambio, mantienen el mismo poder o acumulando uno mayor.

El postulado más evidente y que más desespera a la secta de economistas ortodoxos y voceros mediáticos es el papel indispensable del Estado, de la intervención pública y de la planificación central para ordenar el funcionamiento de la sociedad. La crisis del coronavirus lo dejó expuesto en forma contundente.

Esas tareas pueden hacerse mejor, más o menos o peor, sin embargo lo que no se puede ignorar es que resultan imprescindibles para evitar desastres económicos, sociales y sanitarios.

La campaña antisocial de la derecha contra las medidas de prevención y ahora contra las vacunas, coordinada por un dispositivo mediático dominante y sus satélites repetidores, no es solamente por una cuestión político - electoral.
La circulación de noticias falsas, análisis confusos, la distorsión del concepto de libertad y comentarios poniendo en duda la efectividad de las vacunas tienen el objetivo prioritario de limitar el rol del Estado en la economía y en la sociedad general.

Estos meses han demostrado que el Estado puede hacer mucho más de lo que voceros del poder aseguraban, que lo puede hacer bien y hasta muy bien y que lo que puede hacer podría implicar disminuir obscenos privilegios de unos pocos.
Lo puede hacer cobrando más y mejores impuestos, emitiendo moneda o deuda para fortalecer un sistema de salud desquiciado por el mercantilismo de las últimas décadas, e interviniendo en la organización social para amortiguar costos ineludibles de la crisis. 

La guerra declarada por la fuerza política - mediática de la derecha no tiene como objetivo principal provocar más contagios y muertes atentando contra la salud pública; estos son los daños colaterales de la batalla principal: condicionar la posibilidad de transformaciones de estructuras regresivas a través de la acción del Estado.


Desigualdad

El coronavirus dejó al descubierto las diferencias en el acceso a la prevención y cuidados sanitarios como a la capacidad de protección económica y laboral de la población.
Esta desigualdad se reflejó en la disposición de recursos entre países y al interior de cada uno. 

La forma que adquirirá la salida de la crisis también será otra muestra de esa desigualdad.
Ha transcurrido casi un año de pandemia y ha dejado como saldo provisorio las siguientes definiciones en el frente económico:
  • No hay coordinación ni cooperación a nivel global para atender la crisis económica más profunda de, por lo menos, los últimos 100 años.
  • El proteccionismo de los países más desarrollados está incrementando las tensiones comerciales.
  • Las economías registran derrumbes históricos mientras las bolsas anotan máximos en cotizaciones de acciones. Se destacan en ese rally alcista las empresas tecnológicas, que son las ganadoras de la pandemia.
  • La desigualdad económica y social entre países y al interior de cada uno ha quedado más expuesta, reflejando las profundas inequidades que se han acumulado durante décadas de globalización neoliberal.
  • El Estado pasó a ocupar una rol central en las sociedades diseñando una red de emergencia sanitaria y económica para proteger empresas y trabajadores, y así evitar un caos aún mayor.
Cuando este desastre termine, el discurso económico conservador afirmará que fue una crisis exógena, que su profundidad y velocidad de destrucción no tuvo nada que ver con el actual modo de producción y estructura social desigual.
La culpa será sólo de un virus.

No es así.
El shock devastador del covid - 19 fue mayor por la organización económica - social regresiva existente.
En la pospandemia, si no hay transformaciones, se replicarán y hasta con mayor intensidad, las desigualdades.


Recursos

Los economistas del FMI Vitor Gaspar, Paulo Medas, John Ralyea y Elif Ture escribieron que los países han tomado medidas enérgicas para amortiguar el golpe del coronavirus, hasta septiembre del año pasado, por un total de 12 billones de dólares a nivel mundial.

Señalan que "esos fondos han salvado vidas y medios de subsistencia.
Pero son costosos y, junto con las fuertes caídas de los ingresos fiscales debido a la recesión, han llevado la deuda pública mundial a un máximo histórico cercano al 100 por ciento del PIB".

Si bien la respuesta fiscal mundial a la crisis no ha tenido precedentes, las reacciones de los países han sido determinadas por su acceso al endeudamiento y su capacidad de emisión monetaria.

El documento del FMI Política fiscal para una crisis sin precedentes detalla que en las economías avanzadas y algunas economías de mercados emergentes, las compras de deuda pública por parte de las bancas centrales han ayudado a mantener las tasas de interés en mínimos históricos y respaldado el endeudamiento público.

En esas economías, la respuesta fiscal a la crisis ha sido masiva.
Sin embargo, en muchas economías de mercados emergentes y de bajos ingresos muy endeudadas, los gobiernos han tenido un espacio limitado para aumentar el endeudamiento y la emisión de moneda, lo que ha obstaculizado su capacidad para ampliar el apoyo a los más afectados por la crisis.

En el caso argentino, por el pesado legado del macrismo esos instrumentos de intervención estuvieron restringidos, lo que implicó un sobreesfuerzo del gobierno de Alberto Fernández para enfrentar la crisis.

El FMI calculó que el estímulo fiscal y monetario combinado en las economías desarrolladas fue equivalente al 20 por ciento del Producto Interno Bruto.
En cambio, los países de ingresos medios ese saldo fue del 6 al 7 por ciento del PIB, mientras que en los países pobres apenas pudieron hacer políticas expansivas equivalentes al 2 por ciento del PIB.

Esto ha dejado a estas últimas economías en una situación mucho más vulnerable a esta crisis, lo que incrementó los niveles de pobreza con la consiguiente fragilidad social.


Tendencias

El informe Más allá de la pandemia: reinventar los ecosistemas de emprendimiento del futuro, publicado por el Programa sobre emprendimiento e innovación en América Latina (PRODEM) junto a la Universidad Nacional de General Sarmiento, avanza en reflexionar sobre cómo será el mundo pospandémico.

Define la existencia de siete tendencias probables:
  • La recuperación económica llevará tiempo.
  • Aumentará la pobreza y la desigualdad social.
  • El papel de los Estados en la economía será más importante que en las últimas décadas.
  • La liquidez financiera será elevada y las tasas de interés bajas.
  • Los patrones de consumo y los hábitos de consumo cambiarán.
  • El cambio tecnológico será más rápido.
  • Se reconfigurarán las cadenas de valor mundiales.
Uno de los signos de estos tiempos está asociado con el aumento de la desigualdad, el desempleo, la pobreza y la polarización de las sociedades.
"Estos resultados negativos serán más fuerte en aquellos países donde las estructuras prepandémicas ya eran débiles", indica.

Es un escenario que exigirá una intervención más importante de los Estados, ya sea en forma directa en la promoción de la reestructuración y revitalización de la economía, como en la ampliación de la asistencia a los más afectados por la crisis.
Esa necesaria intervención quiere ser condicionada con la campaña antisocial de la derecha política y mediática.

Desde el inicio de la pandemia, los gobiernos lanzaron importantes planes de apoyo para las personas y empresas afectadas.
Sin embargo, la continuidad de estos esfuerzos en el mediano plazo y su impacto vendrá determinado, en gran medida, por la capacidad de cada país para implementar políticas fiscales expansivas en un contexto de mayor deuda pública.

La tendencia general hacia una mayor intervención pública estará limitada a las capacidades de cada país.
Aquí aparece, como quedó expuesto durante la pandemia, una relación desigual entre países desarrollados y en desarrollo.


Secretos

El exministro de Finanzas de Grecia Yanis Varoufakis escribió en Proyect Syndicate Los siete secretos de 2020, revelando las verdades sumergidas por el inmenso dispositivo de confusión de la derecha.

Varoufakis dice que se pensaba, con razón, que la globalización había derrotado a los gobiernos nacionales y, por lo tanto, éstos ya no tenían el control.
Pero la pandemia alteró todo.
De la noche a la mañana, los Estados pasaron a ocupar el centro de la escena para enfrentar la crisis.

A partir de ese nuevo cuadro de situación, Varoufakis ofrece las siguientes definiciones:
  • El primer secreto quedó expuesto: los gobiernos retienen un poder inexorable. Lo que se descubrió el año que acaba de culminar, es que los gobiernos habían optado por no ejercer sus enormes poderes para que aquellos a quienes la globalización había enriquecido pudieran ejercer los suyos.
  • La segunda verdad es una que muchos señalaban pero eran demasiados tímidos para gritarla: "el árbol del dinero es real". Los gobiernos que proclamaron la imposibilidad cada vez que se les pedía que construyeran un hospital o una escuela, de repente descubrieron que podrían emitir dinero para pagar los sueldos, nacionalizar ferrocarriles, hacerse cargo de aerolíneas, apoyar a fabricantes de automóviles e incluso apuntalar gimnasios y peluquerías. "Aquellos que normalmente protestan porque el dinero no crece en los árboles, que los gobiernos deben dejar que las fichas caigan donde puedan, se callaron", señaló Varoufakis.
  • El economista griego pone a su país como un caso perfecto de estudio de la tercera verdad revelada en este año: "la solvencia es una decisión política, al menos en el Occidente rico". Hoy, en medio de una pandemia que ha empeorado la situación económica, Grecia dejó de ser un problema de solvencia pese a que su deuda pública es 33.000 millones de euros más alta y los ingresos 13.000 millones de euros más bajos que en 2015.
  • El cuarto secreto es que la riqueza privada concentrada tiene muy poco que ver con el espíritu empresarial del capitalismo. Sus dueños se enriquecieron más mientras dormían. Esto fue así porque las bancas centrales inundaron el sistema financiero con una emisión extraordinaria de dinero que provocó que los precios de los activos y, por lo tanto, la riqueza de los multimillonarios subieran muy fuerte.
  • Con el desarrollo, las pruebas, la aprobación y el lanzamiento de las vacunas covid - 19 en tiempo récord gracias al financiamiento del sector público, se reveló un quinto secreto: la ciencia depende de la ayuda estatal. Varoufakis sentencia: "Si bien 2020 fue un año excepcional para los capitalistas, el capitalismo tradicional ya no existe". Explica que no es difícil observar que los capitalistas pueden expandirse mucho mejor con menos competencia. Este es el sexto secreto de 2020: liberadas de la competencia, compañías de plataformas colosales como Amazon obtuvieron impresionantes resultados "con la desaparición del capitalismo y su reemplazo por algo parecido al tecno - feudalismo".
  • El séptimo secreto que este año reveló representa un rayo de esperanza. Varoufakis afirma que "si bien nunca es fácil lograr un cambio radical, ahora está muy claro que todo podría ser diferente; ya no hay ninguna razón por la que debamos aceptar las cosas como son".

Otra lógica

El economista Daniel Susskind, autor de Un mundo sin trabajo, reflexionó que, a medida que ha pasado el tiempo en esta pandemia, también ha quedado claro que mucho de lo más angustioso de esta crisis no es nuevo.

"Los aumentos de las infecciones y muertes por el covid - 19 parecen reflejar las desigualdades económicas existentes", señaló.
Para agregar que los desajustes notables entre el valor social de lo que hacen los “trabajadores esenciales” y los bajos salarios que reciben, se derivan del conocido fracaso del mercado para valorar adecuadamente lo que realmente importa.

En ese sentido, fue notable como las principales bolsas occidentales alcanzaron récords mientras las variables macroeconómicas registraban desplomes históricos.

En general, los mercados financieros desde hace mucho tiempo han recompensado los resultados que aumentan la miseria.
Malas noticias para trabajadores de una empresa, como despidos planificados, suelen ser una buena noticia para sus accionistas.

Pero cuando esas malas noticias afectaban a la mayoría de los trabajadores simultáneamente, los mercados bursátiles siempre caían, debido a la expectativa razonable de que, cuando la población ajustara el ingreso, las ganancias y dividendos también disminuirían.

"Esa lógica del capitalismo no era agradable pero era comprensible", apunta Varoufakis, para sentenciar: "Ya no más. No existe una lógica capitalista" a lo que está sucediendo hoy en la economía global.


Triple crisis

La economista italiana Mariana Mazzucato profundiza ese análisis en La triple crisis del capitalismo, artículo publicado en la revista Nueva Sociedad, al precisar que existe:
  • Una crisis de salud inducida por una pandemia.
  • Una crisis económica global.
  • Una crisis climática que no puede ser abordada con la lógica de seguir haciendo "negocios como siempre" con el riesgo de profundizarla.
Mazzucato indica que esa tarea significa necesariamente la irrupción de Estados emprendedores que inviertan más en innovación en áreas como la inteligencia artificial, la salud pública, las energías renovables.

Esta crisis es un recordatorio de que se necesita Estados que sepan cómo negociar con las corporaciones, para que los beneficios de los paquetes fiscales y financieros de auxilio, que es dinero de toda la población, regresen en bienestar general.

La pandemia ha expuesto grandes falencias en las economías capitalistas occidentales.
Ahora que los Estados pasaron a ocupar un rol central, Mazzucato sugiere que "es la oportunidad de arreglar el sistema", porque "si no lo hacemos, no tendremos ninguna chance frente a la tercera gran crisis (la climática) y todas las otras que traerán aparejadas en las próximas décadas".

Las fake news, el atentado a la salud pública con las campañas de flexibilización y contra las vacunas, la bandera de la libertad para debilitar las políticas públicas, la persecución judicial y mediática a líderes populares y la impunidad de la derecha son armas de la guerra contra el Estado, como posible instrumento de transformación de un sistema que el coronavirus dejó sus miserias al desnudo.

EN COMPAÑÍA DE ASESINOS, de Arturo Pérez Reverte - 11/1/2021

Comí hace unos días con Raúl del Pozo, amigo y viejo camarada de aquel lugar legendario que fue Pueblo en los años 70; y como de costumbre, acabamos hablando del periódico, recordando lances y peripecias de esa redacción bohemia, irrepetible, donde se daban cita los mejores periodistas de España, los más brillantes y con menos escrúpulos que conocí en mi vida, capaces de sobornar, robar, mentir y vender a su madre a cambio de un gran reportaje, una exclusiva o una firma en primera página.

Allí me hice y allí nos hicimos muchos: Raúl, Julia Navarro, Tico Medina, José María García, Hermida y muchos otros.
Siempre que Raúl y yo nos juntamos, sale Pueblo a relucir, y también la eterna discusión sobre si la novela surrealista, cómica, disparatada, que por fin narre aquel lugar increíble debe hacerla él o debo hacerla yo; con lo que al cabo, y como siempre, la novela se queda sin escribir, pero pasamos un buen rato removiendo recuerdos fascinantes y maravillosas nostalgias.
Algunos de los cuales, por cierto, figuran en el estupendo libro No le des más whisky a la perrita, escrito por Jesús Úbeda y Julio Valdeón sobre la vida asombrosa del querido Raúl.

Esta vez hablamos de asesinos.
No de fuera, que también conocimos a unos cuantos, sino de dentro. Del periódico mismo.
Como digo, Pueblo era un patio de Monipodio que bullía de vida y personajes extravagantes; y algunos habrían dejado pálida la más atrevida película de José Luis Cuerda.

Teníamos de todo: chicas guapas, chicas listas, chicas que a la vez eran listas y guapas, sabios, estafadores, putas, pistoleros, genios, lesbianas, poetas, taurinos corruptos y sin corromper, homosexuales, filósofos, golfos, tahúres, proxenetas, borrachos, delincuentes habituales e incluso a dos asesinos.
Y no es una metáfora.

Hablo de un par de fulanos que se habían cargado a gente y se habían comido los correspondientes años de cárcel.
Esto se explica porque Pueblo era una legión extranjera donde cualquiera con talento era bien venido; y también porque nuestro compañero Julio Camarero había pasado una temporada de talego tras un consejo de guerra de los de entonces, y al salir trajo a un par de amigos hechos dentro.
Selectos.
Lo mejor de cada casa.

Los recuerdo como si los viera.
A los asesinos, digo.

Uno, al que llamaré Alberto, era un chico de buena familia muy pulcro y educado, siempre bien vestido, de los más amables que conocí nunca, que había estado traficando con armas para la OAS francesa y que, delatado a la policía por su novia, se lo agradeció con catorce puñaladas y tirándola por un barranco en un coche incendiado: una mala noche la tiene cualquiera.
Lo habían condenado a muerte; pero al ser hijo de un alto cargo franquista la condena quedó en treinta años, y a los ocho o diez se benefició de un indulto.

Tenía un hablar dulce, fumaba caros cigarrillos ingleses y parecía incapaz de matar una mosca.
Era muy culto, porque en la cárcel se había inflado a leer.
Y cuando los compañeros, que éramos todos unos hijos de puta, le preguntábamos qué opinaba de Crimen y castigo, hacía un aro de humo con el cigarrillo y nos respondía con mucha calma:
«Contexto, chicos. A Dostoievsky le faltaba contexto».

El otro asesino, al que llamaré Pepe, era un tipo maravilloso: feo, tartamudo, con el pelo cano y rizado y un bigote de traidor de película muda.
En los doce años que estuvimos juntos en la redacción nunca supe qué hacía allí, pues nunca firmó ni una necrológica.
Pero era un narrador cojonudo tomando copas en el bar de enfrente. Y además, sin complejos. 
«Cuéntanos cómo te cargaste a tu mujer y a tu hermano», le pedíamos cuando íbamos de alcohol hasta la línea de Plimsoll.
Y él, complaciente, muy serio, nos contaba.

Su hermano era paralítico y vivía en su casa; pero un día, al llegar, lo encontró en la silla de ruedas con los pantalones por las rodillas y la cuñada sentada encima.
Como su mujer sí podía andar, Pepe la llevó de la mano hasta la ventana y la tiró desde el cuarto piso.
Chof, hizo al llegar abajo.

Luego se situó detrás de la silla del hermano, como cuando los domingos lo paseaba por el Retiro, y lo condujo despacio hasta la puerta de la calle. 
«Te lo puedo explicar todo», decía el hermano.
«No hace falta, está clarísimo», respondía él.

«Pero déjame que te lo explique, hombre», insistía el hermano. «Que no, tranquilo. Te digo que no hace falta, de verdad», replicaba él.

Llegados al rellano, el hermano seguía argumentando: 
«Es un malentendido, Pepe. Que soy paralítico, coño».

Y Pepe, asintiendo amable, fraternal, lo dejó caer por las escaleras: veinticuatro peldaños con silla y todo.

Le salió a un año por peldaño, con el atenuante de arrebato pasional, y luego se vino a Pueblo.

Eran otros tiempos, claro.
Y otros periódicos.

jueves, 7 de enero de 2021

EL CABALLO DE CARTÓN, de arturo Pérez Reverte - 8/1/2021

Es uno de mis más antiguos y tristes recuerdos.

Tenía cinco años cuando lo vi en el escaparate de la juguetería junto al equipo de sheriff, el mecano, los juegos reunidos Geyper, el autobús de hojalata con pasajeros pintados en las ventanillas: juguetes que a menudo exigían complicidad y esfuerzo, y de los que no te despegabas hasta los reyes siguientes. Incluso para los niños afortunados - quince años después de la guerra civil no todos lo eran - había sólo uno o dos regalos por cabeza.
Y si te portabas mal, carbón.

Por lo demás, con imaginación, madera, alambre y latas vacías de conservas se improvisaban los mejores juguetes del mundo.
En aquel tiempo, a las criaturas todavía no nos habían vuelto los adultos pequeños gilipollas cibernéticos.
Todavía nos dejaban ser niños.

Los enanos varones leíamos Hazañas Bélicas, matábamos comanches feroces y utilizábamos porteadores negros en los safaris sin ningún complejo, mientras las niñas eran felices jugando con muñecas, cocinitas y cuentos de la colección Azucena.
Tal vez porque los adultos eran más socialmente incorrectos que ahora.
Y en algún caso, menos imbéciles. 

Pero les hablaba del caballo.
En esa época, para un crío de cinco años, un caballo de cartón suponía la gloria.
Aquél era un soberbio ejemplar con silla y bridas, las cuatro patas sobre un rectángulo de madera con ruedas; tan hermoso que me quedé pegado al cristal sin que mis abuelos, con quienes paseaba, lograran arrancarme de allí.
Me fascinaban sus ojos grandes y oscuros, la boca abierta de la que salía el bocado de madera y tela, la crin y la cola pintadas de un color más claro, los estribos cromados.
Era casi tan grande como los caballitos de la feria que cada Navidad se instalaba en el paseo del muelle, frente al puerto.
Parecía que era de verdad, y que me esperaba.
Cuando consiguieron alejarme del escaparate, corrí a casa y, con la letra experimental de quien llevaba un año haciendo palotes, escribí mi primera carta a los reyes magos.

Yo pertenecía al grupo de los niños con suerte: la madrugada del 6 de enero, el caballo apareció en el balcón.
Esa mañana, en la glorieta, monté mi caballo de cartón ante las miradas, que yo creía asombradas, de otros niños que jugaban con sus regalos: triciclos, patinetes, espadas medievales, cascos de marciano, cochecitos con muñeco dentro, o la modesta muñeca de trapo y la más modesta pistola de madera y hojalata con corcho atado con un hilo.
Ahora sé que algunas de esas miradas de niños y padres también eran tristes, pero eso entonces no podía imaginarlo; mi caballo era espléndido y en él cabalgaba yo, orgulloso, pistola de vaquero al cinto.
Ni cuando, en otros reyes, tuve mi primera caja de soldados, la espada metálica del Cisne Negro, el casco de sargento de marines, la cantimplora de plástico y la ametralladora Thompson, fui tan feliz como aquella mañana apretando las piernas en los flancos de mi hermoso caballo de cartón.

Sólo pude disfrutarlo un día.
Por la tarde jugué con él hasta el anochecer, en el balcón, y lo dejé allí, soñando con cabalgarlo de nuevo al día siguiente.
Pero aquella noche llovió a cántaros, nadie se acordó del pobre caballo, y por la mañana, cuando abrí los postigos, encontré un amasijo de cartón mojado.

Según me contaron más tarde, no lloré: estaba demasiado abrumado para eso.
Permanecí inmóvil mirando los restos durante un rato largo, y luego di media vuelta en silencio y volví a mi habitación, donde me tumbé boca abajo en la cama.
La verdad es que no recuerdo lágrimas, pero sí una angustiosa certeza de desolación, de desastre irrevocable, de tristeza infinita ante toda aquella felicidad arrebatada por el azar, por la mala suerte, por la imprevisión, por el Destino.

Después con los años, he tenido unas cosas y he perdido otras.
También, sin importar cuánto gane ahora o cuánto pierda, sé que perderé más, de golpe o poco a poco, hasta que un día acabe perdiéndolo todo.
No me hago ilusiones: ya sé que son las reglas.

Tengo canas en la barba y fantasmas en la memoria, he visto arder ciudades y bibliotecas, desvanecerse innumerables caballos de cartón propios y ajenos; y en cada ocasión me consoló el recuerdo de aquel despojo mojado.

Quizá, después de todo, el niño tuvo mucha suerte esa mañana del 7 de enero de 1956, cuando aprendió, demasiado pronto, que vivimos bajo la lluvia y que los caballos de cartón no son eternos.

LOS NEGOCIOS CRUZADOS ENTRE SANTA MARÍA, LARRETA, MAJDALANI Y EL ABOGADO DE CLARÍN, de Ari Lijalad - 7/1/2021

El presidente del PJ Capital se asoció con el jefe de Gobierno de CABA y candidato presidencial de Juntos por el Cambio y los principales perseguidores de Cristina, desde la AFI a los medios.



Hay varias sociedades donde quedan a la vista los intereses y negocios cruzados entre Víctor Santa María, presidente del PJ Capital y cabeza del Grupo Octubre de medios, el jefe de Gobierno porteño Horacio Rodriguez Larreta, la ex subdirectora de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) Silvia Majdalani e Ignacio Sáenz Valiente, uno de los abogados más importantes del Grupo Clarín.

Los vínculos entre Rodriguez Larreta, Majdalani y Clarín son más de los que se conocen pero no sorprenden.
Su punto en común es la persecución a ex funcionarios kirchneristas.
Pero el caso de Santa María es distinto, ya que es parte del Frente de Todos mientras cultiva relaciones con los hacedores del lawfare.
Una ambigüedad poco justificable, en la que se mezclan intereses políticos y millones de pesos.


El caso más evidente es que una sociedad que comparten la hermana de Rodríguez Larreta, la hija de Majdalani y el abogado de Clarín se quedó con la concesión de un hotel del sindicato que maneja Santa María a cambio de un canon irrisorio.

Santa María tiene trillizos, cuyos nombres se preservan.
Los tres trabajan en empresas vinculadas a Larreta, Majdalani o el abogado de Clarín.
Hay negocios cruzados en hoteles del sindicato y algunas fuentes señalan también la existencia de otros manejos inmobiliarios.
Como presidente del PJ porteño, Santa María aportó varios funcionarios de alto rango el Gobierno Nacional, desde cuyas carteras se transfieren varios centenares de millones al holding que comanda Héctor Magnetto y hasta se le da a Rodríguez Larreta poder de censura, como en el caso de los cuadernillos que imprimió el ministerio de Educación que tenían que pasar por los ojos del jefe de gobierno porteño antes de ir a las imprentas de Clarín.

Hace unos días El Cohete a la Luna reveló que en los medios del Grupo Octubre existe una lista negra de personas que no se pueden mencionar.
Entre ellas figuran Majdalani y Sáenz Valiente.
A Larreta no se lo puede silenciar, aunque sí proteger.


Otro hotel

Una de las sociedades donde quedan explícitos estos vínculos es Midas Hotel Management.

Santa María es secretario general del SUTERH como de FATERYH, la federación de encargados de edificios de todo el país.
Según consta en el Boletín Oficial, el 25 de septiembre de 2018 la federación le adjudicó a Midas Hotel Management la concesión de uso y explotación de un hotel sindical en Iguazú, Misiones, a cambio de un canon mensual de 150.000 pesos.
La suma es la que informaron pero sería extraño que fuera real, es un monto mínimo a cambio de un hotel en un destino turístico.

La sociedad fue creada el 19 de abril de 2018.
Los socios originales son Laura Jumerosky, cuyo nombre figura en una veintena de empresas, el médico José Eduardo Berteuris y Ximena Vallarino Alfaro Díaz Alberdi, media hermana de Rodríguez Larreta.
Al año, el 4 abril de 2019, designaron como presidenta de la sociedad a Agustina Olivero Majdalani, hija de la ex señora 8 de la AFI.
Como director titular quedó Sáenz Valiente, hombre de Clarín.
Para completar el círculo, en esa empresa trabaja una de las hijas de Santa María.

La firma Midas Hotel Management se hizo conocida cuando a los pocos días de cambiar su directorio recibió 5.439.511 pesos por contratación directa de parte del gobierno de Rodríguez Larreta para ser uno de los hoteles que alojara personas contagiadas de COVID-19.
O sea, el jefe de Gobierno porteño contrató directamente a la empresa de su media hermana comandada por la hija de Majdalani y un hombre de Clarín.
No es un dato menor que la hija de Majdalani también preside la Corporación Puerto Madero.

El 9 de septiembre Sáenz Valiente renunció a su cargo como director de la empresa, pero en la misma reunión la firma trasladó su sede social a Avenida Santa Fe 768, piso 6.
Es la dirección de JF&V Fiduciaria, sociedad de Sáenz Valiente desde donde articula otros negocios.


Todo Green

Green con distintas variantes es el nombre que llevan media docena de empresas todas con domicilio en Avenida Santa Fé 768, piso 5.
Es la dirección de JF&V FIDUCIARIA, empresa creada el 26 de agosto de 2018 por Sáenz Valiente, Juan Manuel Gallo y Federico Gallo.

Sáenz Valiente es uno de los socios del estudio fundado por José María Sáenz Valiente en 1912.
Comparte ese espacio con Damián Cassino, apodado “el colorado de Clarín”, que todavía sueña con el papelón que le hizo pasar Graciana Peñafort en la audiencia ente la Corte Suprema por la ley de Medios audiovisuales.

Según su presentación, Sáenz Valiente integra los directorios de “Telecom, GC Dominio (la firma que controla todo el holding Clarín) y Cablevisión Holdings”.

No es un personaje menor en el universo Magnetto.

El hijo varón de Santa María trabaja para Gallo, uno de los socios de la fiduciaria que tiene con Sáenz Valiente y el ex funcionario porteño hasta el 2014; la otra hija de Santa María en Green Genetics, una de las tantas firmas que maneja la fiduciaria del abogado de Clarín, y también figura contratada en el Consejo de la Magistratura porteño.

Así como Larreta contrató de forma directa al Midas Hotel Management para alojar personas con coronavirus también le compró 15.000 barbijos por 45 millones de pesos a Green Salud, uno de los tantos sellos de Sáenz Valiente.


Santa María crece y gana

Santa María tiene una larga tarjeta de presentación.
Además de comandar el sindicato y la federación de encargados de edificios figura como editor general del Grupo Octubre, es diputado ante el Parlasur, presidente del Club Barracas y presidente a su vez del PJ porteño.
En su declaración jurada dice poseer apenas un departamento de 100 metros cuadrados, un auto modelo 1996, una moto de 1956 y algunos ahorros en pesos.

El 2020 fue el año de Santa María.
Se quedó con Canal 9 en una operación vidriosa, de la que por ahora no se conocen más papeles que un fallo de la Justicia de la guarida fiscal que opera en Delaware, que dice que la persona que le vendió, Carlos Lorefice Lynch, no podía hacerlo ya que no era el dueño sino apenas un abogado del mexicano Remigio Ángel González González.
Santa María ya controla Canal 9 pero el caso sigue abierto y sumó un capítulo en Comodoro Py que está en manos de la jueza María Romilda Servini y el fiscal Guillermo Marijuán.
Se sospecha además que hay un negocio inmobiliario en armado con Rodríguez Larreta en las 2 manzanas que ocupa actualmente el canal.

Este año Santa María también sumó FM Aspen y creó un nuevo canal de noticias, IP.
Se sumaron a Página/12, la radio AM 750 y varias FM.

El Grupo Octubre se transformó en el grupo que logró el mayor crecimiento de su pauta publicitaria.
En los primeros 9 meses de 2020 recibió 245 millones de pesos, incluido Canal 9, contra 45 millones de todo 2019.

Según reveló Horacio Verbitsky en El Cohete a la Luna, durante el macrismo Santa María prohibió que se publicaran fotos de CFK y en la actualidad impuso listas negras de políticos a los que no se puede nombrar en sus medios.
Entre ellos Leandro Santoro, Claudio Ferreño, Eduardo Valdés y su hijo Juan Manuel, Matías Lammens y Gabriela Cerruti.
Algunos de ellos compiten con Santa María en la Capital.

Hace pocos días presentó en sociedad un frente junto a el ministro Nicolás Trotta (que lleva entregados 215 millones de pesos a Clarín para la impresión de cuadernillos), Victoria Donda, Gisela Marziotta, Facundo Moyano y Natalia De La Sota, entre otros.
Lo llamaron “En Común”.

Desde su equipo de prensa lo presentaron como “el albertismo de Capital”.
El presidente no le dio entidad.

En el Frente de todos conviven distintas vertientes y en algún lugar la frontera entre los peronistas y Juntos por el Cambio se vuelve porosa.

Esta revelación muestra que Santa María es el producto más acabado de esa indefinición.

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