viernes, 11 de junio de 2021

OTRA VEZ, TERRORISMO Y CORRUPCIÓN, de Horacio Verbitzky - 6/6/2021



Como ocurre cada dos años desde 2013, la infundada acusación de connivencia del Frente de Todos con el terrorismo y los cargos por presuntos actos de corrupción sobrevuelan la campaña electoral.

Antes de disiparse, por falta de sustancia, alimentan páginas y pantallas empeñadas en demoler al FdT y su jefatura.
Ese juego ya carece de sorpresa, y demasiadas cosas han cambiado desde 2013:
  • No está el fiscal general Natalio A. Nisman para impulsarla, como ocurrió con su denuncia contra la entonces Presidenta CFK.
  • Donald Trump falló en su intento reeleccionario,
  • Christine Lagarde cedió su sitio en el FMI a Kristalina Georgieva, cuya concepción de la coyuntura internacional es muy diferente,
  • Joe Biden presta oídos al ala izquierda del Partido Demócrata, y al propio judaísmo de Nueva York y California, cada vez menos ciego en su respaldo a cualquier política decidida en Israel.
  • Y allí mismo, acaba de finalizar el mandato del gobierno más extenso de su historia, encabezado por Benjamin Netanyahu, que en su retirada aún puede hacer mucho daño. El hundimiento del principal buque de guerra y el misterioso incendio de una refinería de petróleo de Irán acentúan esas sospechas, que el diario Haaretz parangona con la toma del Capitolio de Washington por una turba de ultraderecha el 6 de enero de este año.
  • El nuevo primer ministro Naftalí Bennet es un ex colaborador de Netanyahu, que rompió con él por derecha y no es menos intransigente respecto de los palestinos, aunque la debilidad de la coalición lo obligó a negociar con partidos de centro izquierda e incluso con el primer partido islámico que participa de un gobierno israelí.
Lo único invariable en ese cuadro es el penoso rol de los arietes de Juntos por el Cambio: la DAIA y la ex tantas cosas Patricia Bullrich.
En otras notas del Cohete de hoy, Alejandra Dandan y Jorge Elbaum complementan este informe.


Culto a la ignorancia

El gobierno nacional resistió con firmeza y mesura la presión combinada del gobierno de Israel y de la rama judía de Juntos por el Cambio por su voto en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, para que una comisión investigadora estudie las posibles violaciones a los derechos humanos cometidas “por todos los actores”, en Israel y en el Territorio Palestino ocupado, incluida Jerusalén oriental, según los términos de la comunicación oficial de la Cancillería a cargo de Felipe Solá.
Pese a esa explícita mención a “todos los actores”, tanto Israel como la rama judía de Juntos por el Cambio sostienen que la Argentina condena a Israel y no a “la organización terrorista Hamás”.

El canciller y el secretario de Culto, Guillermo Oliveri, participaron del encuentro del Presidente Alberto Fernández, quien invitó a conversar a la rama judía de Juntos por el Cambio, encabezada por Jorge Knoblovits, como si representara a algún culto reconocido por el Estado argentino.
Tanto no es así que, en diciembre de 2019, el gran rabino sefardí de la Argentina, Isaac Sacca, descalificó el intento de la DAIA y la AMIA de representar al judaísmo, que a su juicio no es una ideología sino una religión.
La identificación de su dirigencia con el gobierno del PRO y el rol de querellante contra Cristina quedaron así bajo un potente reflector desde el corazón de la propia colectividad judía argentina, por una de sus más altas autoridades religiosas.

Knoblovits sólo representa al club Hacoaj, donde se reúne la reducida pero ostentosa clase alta judía, de zapatillas con luz de giro y vacaciones en Miami.
Es como si el gobierno confundiera al Papa Francisco con el Chiqui Tapia.


Tapia y Knoblovits, dirigentes deportivos, no dignatarios religiosos.


Prestidigitación

Los propietarios del edificio demolido por un atentado con explosivos en 1994 se arrogan la representación de la comunidad judía en el país, cuando en realidad son la expresión de poco más de un centenar de organizaciones sociales, culturales, deportivas, que a su vez responden a los partidos políticos de Israel.
Sus autoridades son elegidas por el voto de los delegados de esas instituciones.
Knoblovits fue consagrado por 83 votos, contra 41 de Leonardo Jmelnitzky.
“Todos cuatro de copas, no representan nada”, dice un feligrés del rabino Sacca, que los conoce.

Durante el gobierno de Macrì se adquirieron buques de guerra y aparataje de seguridad e inteligencia en Israel, con la intermediación del traficante Mario Montoto, un ex montonero reconvertido en agente comercial israelí, íntimo de Bullrich, quien viajó varias veces a Tel Aviv en compañía de Waldo Wolff, vicepresidente de la DAIA reconvertido en diputado del PRO y lobbysta proisraelí.

Se presume que viven en la Argentina unos 300.000 judíos, a partir de respuestas censales sobre la religión del entrevistado, cuando el número de practicantes es reducido entre los judíos argentinos.
Es la mayor colectividad de Latinoamérica y la séptima del mundo.

Un estudio poblacional realizado en 2005 por la consultora Knack para la organización neoyorquina Joint Distribution Committee indicó que “el 61% de los judíos argentinos dejó de asistir o nunca asistió a una institución judía”.

Esta reverencia oficial ante una organización tan irrelevante ni siquiera puede justificarse hoy por la simpatía que pueda despertar en la judería estadounidense, que asume posiciones cada vez más críticas hacia el gobierno de Jerusalén.
Los mitos antisemitas sobre el poderío de los judíos sobrevuelan esta confusión.


Don Quejote

Las quejas del gobierno de Israel y de la rama judía de Juntos por el Cambio se produjeron al mismo tiempo, el lunes 31 de mayo.
En Jerusalén, el embajador argentino Sergio Urribarri escuchó el reclamo del Director General Adjunto de su Cancillería para América Latina y el Caribe, Modi Ephraim, según quien Israel considera inaceptable el apoyo argentino a una “resolución sesgada que ignora el terrorismo de Hamas y el disparo de 4.300 misiles contra los ciudadanos de Israel”.

Urribarri ratificó el voto argentino, su apoyo a la Alta Comisionada para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet (quien entiende que los bombardeos de Israel sobre población civil en Gaza pueden constituir crímenes de guerra) y sostuvo que “la única solución verdadera al conflicto se logrará con el surgimiento definitivo de un Estado palestino independiente, democrático, viable y territorialmente contiguo, que garantice el derecho de Israel a vivir en condiciones de paz y seguridad”.

Eso es exactamente lo que el gobierno israelí procura impedir desde 1947.

Ese proceso sistemático y violento junto con las características del régimen de apartheid que impide considerar a Israel una democracia fue narrado aquí con testimonios de líderes políticos y militares israelíes.

En la Casa Rosada, quien informó luego de la reunión fue el presidente de la rama judía de Juntos por el Cambio.
Dijo que la firma del comunicado “ha comprometido la convivencia en la Argentina”.
No es así.
En ningún otro país del mundo, árabes y judíos conviven con mayor naturalidad y respeto.
Hace tres lustros, durante el anterior diluvio de bombas israelíes sobre Gaza, miembros de ambas colectividades firmaron una declaración conjunta de repudio (entre ellos Gabriela Massuh, Juan Gelman, Leonardo Favio, Juan Falú y el autor de esta nota, quien también recibió un premio de la Federación de Entidades Árabes por su nota El Niño Gris).


El Memorando

Knoblovits fue secretario de la DAIA durante la presidencia de CFK.
Cuando se firmó el Memorando de Entendimiento con Irán, en 2013, el entonces presidente Julio Schlosser, el vicepresidente Waldo Wolff y Knoblovits recibieron la información del canciller Héctor Timerman antes de que se hiciera pública y elogiaron la decisión.
Pero luego de recibir una fuerte recriminación del gobierno de Israel, acudieron a la Justicia, que declaró inconstitucional ese instrumento.

En enero de 2015, la DAIA se alineó con la denuncia de Nisman sobre el encubrimiento a los culpables del atentado en que Cristina, su canciller Héctor Timerman, Carlos Zannini y Juan Martín Mena, entre otros, habrían incurrido con la firma del memorando.
A la semana siguiente de su presentación, Nisman apareció muerto, con un disparo en la sien efectuado con la pistola que le pidió prestada a su asesor informático Diego Lagomarsino, con quien compartía una cuenta secreta en un banco de Nueva York, con medio millón de dólares de origen desconocido, que Nisman no había declarado.

La DAIA y la AMIA nunca quisieron que el juez Rodolfo Canicoba Corral indagara a los ex funcionarios iraníes imputados.
Quien lo explicitó a los alaridos durante una reunión en la Cancillería fue Knoblovits.
“Si Canicoba viaja, tal vez tenga que declarar la falta de mérito de los acusados y eso es inaceptable”, gritó, consciente de la escasez de pruebas.

En su lugar, postulan el juicio en ausencia, de constitucionalidad más que dudosa.
Knoblovits se reunió entonces con el embajador de Estados Unidos, Noah Mamet, a quien le comunicó su preocupación por el populismo del gobierno, primer paso de una gira por Estados Unidos en la que vinculó a Cristina con un fantástico complot venezolano - iraní.
Nisman entregaba a la embajada copia de sus escritos judiciales, antes de presentarlos.

El diario cooperativo Tiempo Argentino recordó un episodio del siglo pasado, en el que Knoblovits fue filmado con una cámara oculta mientras negociaba con un testigo de la causa por el asesinato del fotógrafo José Luis Cabezas, un cambio en su declaración para perjudicar a Alfredo Yabrán.
No llegó a establecerse si Knoblovits ofreció o el testigo pidió plata para falsear la declaración, pero en cualquier caso esto muestra la calaña del operador del PRO en la colectividad judía.

El eje de la denuncia de Nisman fue que, con la firma del Memorando, el gobierno se proponía conseguir que Interpol levantara las alertas rojas que equivalen a un pedido de captura de los acusados.
Lo desmintió quien fue entonces el director de Interpol, el ex jefe del servicio secreto que cuida a los Presidentes de Estados Unidos, Ronald K. Noble, quien dijo que por el contrario, la preocupación del gobierno era que se mantuvieran.
Además, aclaró que solo el juez podía pedir su levantamiento. Impedir que Noble declarara en la causa se convirtió en un objetivo estratégico de la DAIA y de las otras ramas de Juntos por el Cambio.

La trágica muerte del fiscal, horas antes de la declaración que debía prestar en el Congreso, se convirtió en eje de la campaña electoral de 2015, comenzando con la marcha de los paraguas al cumplirse un mes del hallazgo, de la que participaron Bullrich y el candidato presidencial Maurizio Macrì.
Al mismo tiempo, Knoblovits acusó en una sinagoga de Miami a Cristina de haber motivado el “asesinato de Nisman”.

También participó en esa ciudad de actos con exiliados cubanos anticastristas.
Al inaugurar el año judicial 2016, el entonces presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, presentó un video en el que se afirmó que la muerte de Nisman era un crimen impune, cuando nada en la investigación judicial avalaba esa hipótesis.
Lorenzetti impulsó el surgimiento de una Asociación de Jueces Federales, que ha vuelto a la vida en estos días para auspiciar una conferencia suya, a quienes ofreció protección si avanzaban contra Cristina.


Las cuentas secretas

Los fondos buitre intimaron al gobierno argentino: o cobraban todo lo que pedían o acusarían a Cristina de connivencia con Irán.

Lo hicieron a través de una denominada Fuerza de Tareas Argentina, que colocó solicitadas en los principales diarios del mundo, financiadas por Paul Singer y por Sheldon Adelson, un potentado empresario del juego en Nevada, que bancó las campañas electorales de Netanyahu en Israel y de Donald Trump en Estados Unidos.

Desde un diario de su propiedad se transfirieron 280.000 dólares a otra cuenta secreta de Nisman, que se convirtió en el niño mimado de la derecha extrema de Estados Unidos, a la que aportó informes sobre células dormidas de organizaciones islámicas terroristas en Centroamérica, de la que en verdad solo conocía sus playas, que frecuentaba en compañía de jóvenes modelos, a quienes invitaba con los fondos que el gobierno le había asignado para la investigación, tal como denunció antes de su muerte la principal asociación de familiares de las víctimas del atentado, Memoria Activa.


La vida modelo de Nisman.

El juez Daniel Rafecas y los camaristas Jorge Ballestero y Eduardo Freiler cerraron la causa originada en su denuncia, por ausencia de delito.

Con el asesoramiento del juez de Casación Mariano Borinsky, la DAIA consiguió que la Cámara de Casación validara la reapertura del expediente, por medio de una causa gemela, a cargo del infaltable Doctor Glock.
Votaron esa decisión el propio Borinsky y otro asiduo visitante del ya Presidente Macrì, Gustavo Hornos.
El abogado y dirigente de la DAIA que presentó el recurso fue Santiago Kaplún, socio de Ramiro Rubinska, casado con Ingrid Meischenguiser, cuya hermana Evelyn es la esposa de Borinsky.

Cuando Cohen Sabban debió dejar la conducción de la DAIA, su reemplazante interino Alberto Indij despidió a Kaplún “por llevar a cabo iniciativas inconsultas», como una carta que leyó en audiencia pública ante la Cámara de Casación y que Clarín describió como “impactante y provocadora”.

Fabulaba que si Daniel Scioli y Carlos Zannini hubieran sido electos Presidente y Vice, la comisión de la verdad contemplada en el Memorándum terminaría de leer en Teherán el medio millón de fojas de la causa en 2026.
En octubre de 2017 fue electo Knoblovits, quien asumió en diciembre y dio nuevo impulso a la denuncia.

En 2018, los camaristas de apelaciones Martín Irurzun y Leopoldo Bruglia pusieron sus ladrillos en esa trabajosa construcción, al sostener que Nisman fue asesinado como consecuencia de su denuncia, en una resolución que no consigue ni siquiera describir cómo se habría cometido el presunto crimen.


La ensalada de Carrió y Bullrich

Por si la conexión iraní - cubano - venezolana denunciada por la imaginativa heroína radical Elisa Carrió no fuera suficiente, Patricia Bullrich denunció en 2016 y 2017 la existencia de una supuesta organización terrorista indígena, la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), de la que sólo pudo exhibir un revolver oxidado, destornilladores, serruchos y teléfonos celulares vintage.
Explicó que era financiada desde Londres.

El jefe de gabinete de Bullrich en Seguridad, Pablo Noceti, quien negoció la entrega de Ibar Pérez Corradi, en la fallida operación que intentó involucrar al ex ministro Aníbal Fernández en la trama del narcotráfico, encabezó el 31 de julio de 2017 en Bariloche una reunión con fuerzas policiales de Chubut y Río Negro para coordinar la persecución de la RAM.
Allí dijo que no era necesaria una orden judicial porque sus actividades consisten en delitos de flagrancia.
Al día siguiente, sin orden judicial, y bajo la supervisión de Noceti, fuerzas federales de Gendarmería irrumpieron en el lof Cushamen de Chubut y persiguieron hacia el río a las personas que huían, entre ellos el militante anarquista Santiago Maldonado, a quien no se volvió a ver con vida.
Dos semanas después fueron las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias, donde Juntos por el Cambio obtuvo una satisfactoria cosecha legislativa.

Entre las PASO y las elecciones Legislativas, el gobierno dio amplio eco a las declaraciones del ex viceministro de Obras Públicas de Julio de Vido, José López, quien el año anterior había sido detenido con más de 9 millones de dólares en bolsos que intentó dejar en un convento católico.
López intentó involucrar a CFK, pero no pudo suministrar ningún elemento de convicción.
Pocos días después de las elecciones fue detenido en un operativo espectacular Amado Boudou, sobre quien la prensa adicta al gobierno comenzó a disparar en cuanto asumió la vicepresidencia, para debilitar a Cristina y frustrar la hipótesis de que pudiera sucederla por un solo mandato de cuatro años en 2015.

Además, en noviembre fuerzas federales enviadas por Bullrich y Noceti mataron por la espalda al joven mapuche Rafael Nahuel y en diciembre el policía Luis Chocobar hizo lo mismo con un joven que huía luego de robar una cámara y apuñalar a un turista.
Macrì y Bullrich lo recibieron como un héroe y propusieron incluir en los códigos la presunción de inocencia de la policía en casos semejantes.

Un columnista del diario La Nación y de la radio del Grupo Clarín completó el razonamiento, pero aplicado al kirchnerismo: «Miente hasta que se demuestre lo contrario».

La semana pasada la justicia condenó a Chocobar por homicidio, en exceso del cumplimiento del deber, lo que motivó el repudio del ex Presidente y su ministra.



En cambio nada dijeron sobre el atentado explosivo contra un local político de La Cámpora en Bahía Blanca.
Su selectividad es impecable.


Los suboficiales

Aquellas operaciones también incluyeron la detención de empresarios próximos al ex Presidente Néstor Kirchner, como Lázaro Báez y Cristóbal López, el pocero de la Patagonia en busca de dinero enterrado en containers y la aparición de fotocopias de cuadernos escritos por el suboficial del Ejército Oscar Centeno, chofer de otro viceministro de De Vido, Roberto Baratta.

La intención fue, fórum shopping mediante, armar una causa fantástica para demostrar que el recién llegado ex gobernador de Santa Cruz les enseñó a los grandes constructores del país cómo debían organizar el deporte de las coimas con la obra pública, que practicaban por lo menos desde antes de que Néstor Kirchner llegara por primera vez a la intendencia de Río Gallegos.

Uno de los compañeros del suboficial Centeno en la Escuela de Ingenieros del Ejército en 1980 y 1981 fue su camarada Jorge Orlando Pacífico, según consta en el Libro Histórico de esa Escuela. Ambos compartieron destino en la sección Arsenales de la Compañía de Servicios de la Escuela.
Pacífico fue el denunciante de Boudou.
Dijo haber escuchado en un bar que el Vicepresidente estaba cometiendo un delito en la empresa Ciccone, pero no pudo identificar a nadie, porque estaba de espaldas (!!!).

Pacífico participó en el último alzamiento del ex coronel Mohamed Seineldín.
Centeno entregó los cuadernos a otro suboficial, éste de la Policía Federal, Jorge Bacigalupo, un declarado admirador del jefe de la Triple A, comisario Alberto Villar.
Él fue quien entregó los cuadernos al diario La Nación, cuyo redactor Diego Cabot combinó con el fiscal Carlos Stornelli, al margen de todos los procedimientos legales, la apertura de una causa en el juzgado del doctor Glock.

Al mismo tiempo, el gobierno de Macrì designó a Hezbollah como organización terrorista, y organizo en Buenos Aires una conferencia sobre… terrorismo internacional, a la que asistió el ministro de Relaciones Exteriores de Estados Unidos.
Durante sus sesiones se anunció que la Argentina, Brasil, Paraguay y Estados Unidos crearían un grupo antiterrorista para vigilar la Triple Frontera.

Durante esa visita a Buenos Aires, Mike Pompeo participó en el acto por los 25 años del atentado a la sede de la DAIA.
Estos fueron algunos de los favores con que Macrì retribuyó el apoyo de Trump para que el FMI le concediera el mayor préstamo de su historia a un solo país, con la finalidad declarada por ambos gobiernos, de asegurar la reelección de Cambiemos.
Por Estados Unidos lo dijo el ex delegado de Trump en el Fondo, Mauricio Claver - Carone.
Por la Argentina el propio Macrì, en un reportaje con CNN.


Vacunados

Esto no quiere decir que la adopción de una política independiente enturbie la relación con Washington, pese a la pretensión de la prensa comercial y la oposición chirriante.
Esas anteojeras les impiden comprender por qué Joe Biden incluyó a la Argentina entre los países que recibirán parte de los millones de vacunas que Estados Unidos decidió donar para pulir su imagen externa y contrarrestar los avances geopolíticos de China y Rusia.

También los sorprenderá que no obstaculice el acuerdo que el gobierno busca con el FMI.
El jefe de gabinete Santiago Cafiero, por lo general contenido, zamarreó a la oposición durante su visita al Congreso, cuando dijo que no parecían líderes políticos sino visitadores médicos (por su obsesiva insistencia en las vacunas de Pfizer).
Pocas veces se ha visto un lobby tan desenfrenado en favor de una marca comercial (que además impone condiciones que el Estado considera inaceptables) mientras se ningunea el enorme esfuerzo emprendido con éxito por el gobierno para asegurar un flujo creciente de dosis de todas las marcas de calidad disponibles en el mundo, algunas de las cuales comienzan a producirse en la Argentina y permitirán incluso exportarlas.

Los esfuerzos del ministro porteño de Salud, Bernaldo de Quirós, por introducir alguna racionalidad en la discusión acerca de las vacunas, son débiles reparos ante la catarata de golpes bajos de Bullrich y de otras damas de pro, como la contadora Graciela Ocaña y la santona Elisa Carrió, que insisten en llevar sus cuitas a Estados Unidos, porque no creen en el funcionamiento de las instituciones nacionales.

Es lo mismo que la oposición viene haciendo desde hace dos siglos, contra Rosas primero, contra Perón después.
Imaginan encontrar allí el eco del que aquí carecen con denuncias tan intrépidas como incomprobables acerca del pedido de retornos por la vacuna Pfizer.
Es posible cuestionar la tardía reacción del ex ministro Ginés González García, que subestimó la velocidad y la voracidad del virus. Pero no hay un solo elemento que avale una escandalosa denuncia de corrupción.
Por una sensata iniciativa de los diputados Massa y Kirchner, el martes el Congreso escuchará a los representantes de todos los laboratorios que negociaron acuerdos con la Argentina, donde la única irregularidad es que ninguno cumplió con los plazos de entrega contratados.
No hay país en el que no haya sucedido lo mismo.
El fenómeno es tan global como el virus.

El argumento de que la adquisición de vacunas de origen chino y ruso y que el pedido de investigación de los crímenes de Medio Oriente aisla a la Argentina del mundo es risible.
Apenas la despega de un bloque minúsculo pero poderoso, aquel que se alineó con Inglaterra durante la guerra de las Malvinas y que se opuso a las restricciones que la Asamblea General puso a los fondos buitre.

La preeminencia de aquellas señoras en el prime time de la telebasura política desasosiega a Horacio Rodríguez Larreta, que es el único dirigente opositor capaz de obstruir la marcha electoral del oficialismo, siempre que los propios no le mordisqueen los tobillos.


HRL y PB: dos en el subibaja.

El alcalde sabe tan bien como Alberto y Cristina que la unidad de su fuerza es condición sine qua non para sortear los comicios con buenas perspectivas, pero si preservarla implica conciliar con las posiciones de Bullrich, cada día más inclinada al lado Santiago Cúneo de la vida, el escrutinio será decepcionante.

Formada a la sombra de su cuñado, Rodolfo Galimberti, Bullrich muda de ideología y de aliados pero no de modos.
La política es para ella una carrera de autitos chocadores.
La relevancia mediática que alcance es inversamente proporcional a su aptitud electoral, noticia muy alentadora para el gobierno.

jueves, 10 de junio de 2021

CUENTITO, de Roberto Fontanarrosa

Un político que estaba en plena campaña, organizando mateadas, llegó a un pueblo del interior, se paró arriba de un cajón y comenzó su discurso:

- ¡Compatriotas, compañeros, camaradas! Nos encontramos aquí convocados, reunidos o arrejuntados, para debatir, tratar o discutir un tópico, tema o asunto trascendente, importante o de vida o muerte.
El tópico, tema o asunto que hoy nos convoca, reúne o arrejunta, es mi postulación, aspiración o candidatura a la Intendencia de este municipio.

De pronto una persona del público interrumpe, pide la palabra y le pregunta al candidato:

- ¿Por qué utiliza usted tres palabras para decir lo mismo?

Pues mire, caballero: la primera palabra es para las personas con un nivel cultural muy alto, como poetas, escritores, filósofos, etc.
La segunda es para personas con un nivel cultural medio, como usted y la mayoría de los que están aquí hoy.
Y la tercer palabra es para las personas que tienen un nivel cultural bajo como por ejemplo, ese borracho que está allí, tirado en la esquina.

De inmediato, el borracho, se levanta y le dice:

- Postulante, aspirante o candidato ... (hic) 

El hecho, circunstancia o razón de que me encuentre en un estado etílico, borracho o en pedo... (hic) no implica, significa, o quiere decir, que mi nivel cultural sea ínfimo, bajo o jodido. (hic). 
Y con todo el respeto, estima o cariño que usted se merece (hic), puede ir agrupando, reuniendo o arrejuntando. .. (hic), sus bártulos, efectos o cachivaches ... (hic) y encaminarse, dirigirse o irse, derechito: a la progenitora de sus días, a la madre que lo llevó en su seno, o a la puta que lo parió.

sábado, 5 de junio de 2021

LA TRIPLE A DE PICHETTO, de Alberto Moya - 30/5/2021

El Auditor General de la Nación y su vínculo con la extrema derecha

El 

Polaco Cipolat, Chicho Basile, Pino Solanas y Pichetto.

Esta semana, a 30 años del atentado a tiros contra Pino Solanas (y a días de los ataques a locales de La Cámpora, en el aniversario de su asunción presidencial), la revisión de la historia permitió hallar conexiones políticas con el presente.

La relación recorre este hilván: el cineasta que ingresó a las disputas partidarias con sus denuncias sobre los negociados en YPF fue baleado por quienes robaban nafta de oleoductos.
Esto fue admitido en sede judicial por uno de ellos, Norberto Cipolat, como ya relatara El Cohete.

El Polaco Cipolat había pasado desde la extrema derecha setentista a la democracia inaugurada en 1983 de la mano del simpatizante nazi Francisco Chicho Basile, quien habrá de ser prófugo del Poder Judicial por el robo de naftas.

Ahora Basile financia las oficinas de campaña donde se tejen los armados electorales del Auditor General de la Nación, Miguel Angel Pichetto.


La historia

Cuando Fernando Solanas murió, El Cohete recuperó la historia del episodio más traumático de su carrera: el atentado en el que le dispararon una docena de veces a sus piernas, el 22 de mayo de 1991.
En aquella edición de noviembre se reveló que uno de los pistoleros que aún vive está escondido en el camping del gremio de Municipales de Florencio Varela.

Durante los seis meses transcurridos nadie actuó en consecuencia, si bien la memoria persiste:

  • Este 22 de mayo, el canal estatal Cine.Ar emitió un resumen noticioso con un joven Juan Miceli como movilero, que muestra la primera salida de Solanas en camilla y panea a la movilización integrada, entre otros, por Luis Puenzo.
  • Fue Puenzo, titular del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales, quien en diciembre destacó: “Estoy en el INCAA porque colegas de mi generación me convencieron; sobre todo Pino, que recordó nuestro trabajo por la Ley de Cine”, según según escribió en El Cohete.
  • En el canal del INCAA, hacia febrero, a 85 años del nacimiento de Solanas, se programó una semana con sus películas, desde El viaje a Viaje a los pueblos fumigados, una denuncia contra los agrotóxicos.
  • En la misma semana, su hijo Flexa Correa Lópes inauguró en Balvanera un mural de Lucía Mingarro, quien priorizó el mensaje de “cuidado por la madre naturaleza”.
  • En coincidencia con el deceso de Carlos Menem se estrenó Solanas en filmación, acerca de cómo hizo la película El viaje, contemporánea al atentado. Este documental de Dolly Pussi y Enrique Muzio, con montaje de Mario Berardi y textos de Horacio González, puede ser visto en Puentes de Cine:

https://www.youtube.com/watch?v=TswAK0paQnw

En marzo el ministro Juan Cabandié, al celebrar la media sanción de La Ley de Educación Ambiental, recordó a Solanas por su “gran compromiso en esta causa”.
Donde lo olvidaron fue en la entrega de los Premios Oscar, a finales de abril, cuando en su sección In Memoriam la Academia recordó a otro argentino en lugar del realizador de 22 películas.
Por fin, en mayo, a 30 años del atentado, el INCAA proyectó El viaje, con entrevistas previas, un aporte que quedó disponible en Cine.ar Play toda la semana.

En ese material de 1991 (algunos rescatados de ese archivo único que es la filmoteca de los Di Chiara, en Varela) quedó registrado el destrato con que el menemista ministro de Interior se refiere al cineasta, a quien llama “Solano” en su intento por desmerecerlo:

https://www.youtube.com/watch?v=QnNXzQZEIp0&ab_channel=DiFilmDiFilm

El Polaco y Chicho

Con semejante despliegue de desidia en el nivel más alto del Estado, no extraña que la impunidad decantara.
Lo que sorprende es que persista.

Aquí ya se relató que, cuando cayeron presos por el robo en los caños de YPF, Norberto Cipolat admitió haber disparado contra Solanas junto a César Pino Enciso (fallecido en 2019).
Sigue conchabado en el sur del Conurbano, donde fuentes de El Cohete atestiguan:

“Al Polaco lo encontrás al lado del Polideportivo La Patriada, en el camping del Sindicato de Trabajadores Municipales de Varela.
Cuidaba el lugar y dormía sobre una camilla, que terminó por romper.
Cuando ahí había boliche bailable hacía de patovica.
Con lo que pasó a ganar, alquiló un garaje en el (barrio) San Jorge.
Recibió algo de plata y algunas cosas del encargado del camping.
Salía con varias mujeres para que lo mantuvieran; la última fue una obstetra del hospital que tenía buen coche, una buena casa de dos plantas, un solo hijo.
Con ella fue de vacaciones a Tandil; le usaba el auto; hasta que se le metió en la casa a convivir, pero nunca ponía un peso. Ahora que no hay boliche, él no tiene más ingreso como patovica; aunque siempre se sienta en las mesas de reuniones del gremio.
A la novia la llevó otra médica y un hombre a sentarse con (el juez de la Suprema Corte provincial Luis) Genoud y le dijeron que dejara a ese tipo porque era jodido, pero no le avisaron que era un asesino.
Ella no quería dejarlo pero al final se cansó de mantenerlo.
El Polaco no chupa, eso no, sólo fuma, pero siempre anda armado.
Siempre anda bien atildado, con su barbita candado, prolijo. Ahora está más gordo.
Y tiene una mirada… ni sonríe, ni habla; ni de sus hijos, tiene tres o cuatro.
Dice ‘no los quiero ver’, pero debe ser para no exponerlos. Después de la nota de ustedes se borró del Facebook.
La ex novia también se borró.
Luego de la separación, Genoud le ofreció custodia.
Ella se negó: ‘Soy una mujer libre; no quiero a nadie encima’.
Genoud no insistió; encima está aplacado un poco por el ascenso de (el juez Alejo) Ramos Padilla.
Aunque no sé qué espera para meter preso al Polaco, si lo que hizo no prescribe.
Luego del lío de La Tablada (1989) se borró de allá y apareció en Varela.
Acá lo conchabó Chicho Basile, que en el ‘83 consiguió que (José) González vendiera su candidatura a intendente por un departamento.
Era un tipo pobre, con muchos hijos.
Había ganado la interna del PJ para ser el primer intendente pero se bajó, le dejó el lugar a (Julio) Carpinetti y se mudó a un nuevo departamento, hermoso, en (el barrio) Don Orione.
El que lo apretó fue Chicho Basile.
Por eso después llegó a secretario de Gobierno”.

Basile duró poco en el cargo, despedido por Carpinetti, quien sería tiroteado, al igual que la casa de quien lo reemplazó en Gobierno.

Este hombre de las patotas de SMATA, que en la primera mitad de los ‘70 militaba con Felipe Romeo (ex director de la revista El Caudillo, cuyos primeros ejemplares se hicieron en Varela), sería vinculado a la desaparición de militantes: Melba Campodónico relató en el Juicio por la Verdad de 2004 cómo había sido trasladada a la tortura en el Batallón 601 de Ejército por Francisco Chicho Basile. Era su forma de aplicar “la purga”.

Una investigación que podría deparar sorpresas es la que lo ubique ahora - y desde hace décadas - como proveedor municipal en las áreas de obras y servicios públicos.


En el pichetismo

“Basile es el financista en las sombras de Pichetto”, dicen tres fuentes de Alternativa Republicana Federal (ARF).

Distanciado de él está el armador que daba la cara en la Tercera Sección Electoral, la que abarca el Conurbano sur, la más populosa del país.
Es Jorge Coassini, de Lanús, quien en julio de 2019, previo a la elección de recambio nacional, reunió una Mesa Político Sindical.
El mismo Coassini pasaría a ser, desde el 8 de diciembre de 2019, adjunto del Sindicato de Obreros y Empleados de Playas y Depósitos Fiscales de la Argentina.

Luego de la debacle electoral de la fórmula Mauricio Macri - Miguel Pichetto, el peronista fue convocado a un acto en Berisso por un empresario que le propuso organizar el anti albertismo desde el primer minuto.
Ese anfitrión fue Osvaldo Rodríguez Maggi, quien aún financia a ARF, al igual que Basile.

Uno de los primeros convocados fue el ex concejal de Avellaneda Martín Saraco Iglesias, nieto de Herminio, quien en junio de 2020 asumió la titularidad del nuevo partido Lealtad Republicana en su ciudad; con Coassini como presidente provincial.
Fue el antecedente de Alternativa Republicana Federal.

En tanto, Coassini, Basile y Maggi dejaban el armado de la Primera Sección al norteño ex intendente de Malvinas Argentinas Jesús Cariglino, quien articula allí con Joaquín de la Torre (ex intendente de San Miguel), donde prefieren el sello de Peronismo Republicano.

El trío más mentado del sur se reunía en la sede del Partido Renovador Federal de CABA con su presidente Lucas Jaszweski y con Adrián Menem.Coassini disfruta de mostrar una foto suya trepado a lo alto del Menemovil en los ‘90:


Las fotos son su debilidad: se las hace tomar junto a “referentes” de varios distritos, que después muestra como adherentes al proyecto de Pichetto.
No todos se quedan.

Hacia octubre, el sitio LetraP difundió los nombres de una Junta Promotora: Basile y Bárbara Vivero (de Varela), Coassini, Maggi y una tal Valeria Cáceres (de Berazategui, a la que Coassini y Vivero dicen desconocer, y el referente de esa ciudad, Marcelo Miguelez, ni se sabe quién es).

A quien sí todos referencian es al duhaldista Basile, de 70 años, quien dijo a LetraP: 
“Alternativa Republicana va a ser el eje convocante de todas las fuerzas que quieran venir.
Pichetto es el futuro.
Es una herramienta para incorporar gente joven.
Yo ya soy grande, no tengo intereses políticos, pero quiero ayudar a armar para que gente joven empiece a desandar la provincia (donde) no hay un mínimo respeto por la propiedad privada”, exclamó en los días de tomas de terrenos.

Las fuentes de El Cohete coinciden en que Basile pretende mantenerse lejos de toda candidatura para evitar que le refloten los antecedentes que ya publicara El Cohete.

“El ex concejal del FREJULI que encabezaba Herminio Iglesias, Basile, había mantenido vínculo con el hijo de (Ramón) Camps (ex jefe de la Policía Bonaerense en la dictadura), con quien protagonizaron atentados en Morón, por lo que tuvo pedido de captura librado por el juez Juan Ramos Padilla.
Hacia mayo de 1987 encontraron armas de guerra en su casa, por lo que se profugó dos años.
Tras el robo de naftas a YPF que devino en el estallido de un depósito en Dock Sud fue detenido junto con Cipolat.
En sus casas tenían documentos, mucha literatura nazi y patentes de autos municipales”.


Diario de Quilmes, 1987.

En busca de otros apoyos, en octubre se reunieron con los comandantes Sergio Vicario, secretario adjunto de Fly Bondi, y Marcos Sosa, secretario general de Jet Smart.

Para entonces, ya tenían oficinas en el Palacio Barolo (el Monumento Histórico Nacional concebido como mausoleo para Dante Alighieri en Av. de Mayo 1370).

¿Quién lo paga?
“Basile”, es la respuesta de fuentes que prefieren no unir sus nombres a ese apellido.
Chicho es un habitué que ha posado en muchas fotos durante reuniones allí.


Basile, el tercero desde la derecha, en fotos de septiembre y noviembre.




Entre los que aceptaron el convite del pichetismo, hay figuras conocidas, muy mediáticas, como Miguel Angel Toma, ex titular del Servicio de Inteligencia del Estado (SIDE), y caras menos transitadas.



Ramón Puerta, Toma, Basile, Coassini y Pichetto.


Tal el caso de Emiliano Alberto Brito Lima, quien supo estar muy cerca del gobierno de Cambiemos, en la Nación y la Provincia, y posee un apellido inolvidable desde que su antecesor Alberto condujera el Comando de Organización que participó de la masacre de Ezeiza, el antecedente más notorio del accionar de la Triple A.



Ex concejal Iglesias, nieto de Herminio.


Allí actuarían funcionarios de la Municipalidad comandada por Herminio Iglesias, cuyo nieto se sumó a este convite.


Coassini llevó a un Brito Lima.


Así lo haría también Ignacio Patti, uno de los cuatro hijos de Luis Abelardo, el subcomisario de Varela que actuara en la represión ilegal.


Patti, hijo.


Basile ya había sido candidato del Partido Unidad Federalista que armara el torturador Luis Patti:




La supuesta construcción conjunta se agrietó en diciembre cuando, en el Palacio, Coassini se agarró a trompadas contra un tal Fontán y eso significó la ruptura con Basile, cuyo sector pasó a ser llamado “Grupo Barolo”, integrado por Maggi y una vecina de Basile, la abogada Bárbara Vivero, de la comisión firmante de ARF, vistos como los dueños del sello.


Bárbara Vivero, una cara más presentable que la de su vecino Basile.


Una última pieza es Adrián Frías, quien viene del Frente Patriota conducido por el neonazi Alejandro Biondini.
Al cierre de esta nota, Frías se disculpó por no poder responder preguntas ya que se encontraba en un Zoom con el ex juez de Faltas Hugo Guerreño, referente del pichetismo en Quilmes.
Seguirá siendo de interés saber cómo combina su militancia derechista con su pertenencia a la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) Autónoma en Berazategui.


Frías, con remera de la CTA Autónoma, junto al poster de Biondini.
Ahora, con Pichetto.

CRÓNICAS QUE SABÍAMOS DE ANTEMANO, de Graciana Peñafort - 30/5/2021

Ciertas historias que hoy escandalizan venían siendo susurradas en los tribunales desde hace mucho


Gabriel García Márquez.

Siempre me impresionan los comienzos y los finales de los libros que me enamoran.
Pensé durante años que era una de mis tantas excentricidades, hasta que hace casi tres décadas cayo en mis manos una joyita llamada Rebeldes, sonadores y fugitivos, una compilación de notas y cuentos de Osvaldo Soriano: un libro naranja, con dos gatos negros dibujados en la tapa, publicado por Editora 12.

Lo recuerdo perfectamente porque llevo años tratando de robármelo de la biblioteca de mis padres en San Juan.
Temo que alguien me haya ganado de mano, porque la última vez que lo busqué con fines de lo más nobles pero levemente reñidos con la ley, no lo encontré.
Y sospecho que, con la fama de saqueadora de bibliotecas que mis padres me imputan, infamantes, como si fuese una saqueadora de tumbas, de todos modos me culparán a mí.
En mi casa familiar, respecto a la desaparición de libros no corre para mí la presunción de inocencia.
Sea o no sea yo la responsable, en los juicios sumarios sin pruebas a los que me someten, siempre se me encuentra culpable.

Mis hermanos gozan de completa impunidad a la hora de robar libros, sabiendo que me culparán a mí.
En mi defensa alegaré que suelo avisar qué me estoy llevando, porque sé la angustia que provoca buscar un libro y no encontrarlo. Pero mis progenitores saquean mi biblioteca sin avisar y luego debo viajar a San Juan a confiscar mis libros, que aparecen allí en como por arte de magia.
Mis padres niegan el hurto y cuando encuentro el libro en cuestión camuflado en sus bibliotecas y exhibo la prueba palmaria del acto criminal, dicen con fingida indiferencia: 
"Ah, debo haber olvidado que me lo llevé”.
Y siguen como si nada.

Cuando quiero un libro, debo pedirlo con insistencia hasta vencer la resistencia de mis padres. Tarea que me ha consumido años.
Fui derrotada por Los dragones del Edén, que mi madre no quiso entregar jamás y terminé comprando usado.
También por un bellísimo libro de historia sobre los reyes merovingios que realmente extraño.
Y por este libro de Osvaldo que temo encontraré en la biblioteca de mis hermanos.

El libro de Soriano es maravilloso.
Trae desde la formula de la Coca Cola hasta una historia de la que aprendí que, cuando estaba exiliado en Paris, Soriano tenia un gato al que le había puesto de nombre Negrovení.
El nombre que fantaseo ponerle a un gato el día que supere el duelo por Mila, la gata que estudió Derecho conmigo y que - sospecho - aprendió más que yo.
Como ven, no soy de duelos breves.

Como sea, en ese libro hay una nota sobre los comienzos de los libros.
Leerla fue sentir que había alguien en este mundo que compartía mis excentricidades.
Soriano sostenía que García Márquez era un gran escritor de inicios impactantes, esos primeros párrafos que impiden dejar el libro hasta no haberlo terminado.
Algo tan mágico como el amor.
No se explica, pero pasa y es maravilloso.

Soriano retomaba el inicio de Cien años de soledad: 
«Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquélla tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo».
Díganme si no es el inicio perfecto de un libro que es perfecto.

Amamos a Soriano y amamos de García Márquez.
Técnicamente bauticé a mi hermano Gabriel como Gabo, en su honor.
Pero de lo que hoy quiero hablar es de otro magnífico libro llamado Crónica de una muerte anunciada.
Tiene un inicio impresionante:
“El día en que lo iban a matar, Santiago Nasar se levantó a las 5.30 de la mañana para esperar el buque en que llegaba el obispo.
Había soñado que atravesaba un bosque de higuerones donde caía una llovizna tierna, y por un instante fue feliz en el sueño, pero al despertar se sintió por completo salpicado de cagada de pájaros. 
‘Siempre soñaba con árboles’, me dijo Plácida Linero, su madre, evocando 27 años después los pormenores de aquel lunes ingrato”.

Pero además la historia es tremenda en sí misma.
Un crimen de venganza donde todos sabemos quién mató a Santiago y todos saben que lo van a matar y nadie lo detiene.

En estos días no dejo de pensar en ese libro, a propósito de lo que surge de las investigaciones periodísticas y judiciales acerca de cómo funcionó el armado de causas y la persecución judicial en la Argentina reciente.

Una certeza que todos teníamos ya, en mayor o menor medida: Mauricio Macri acostumbra a espiar de modo ilegal.

Y durante sus gobiernos se acostumbró a concretar ese espionaje usando la estructura del Estado.
Espiar a víctimas, adversarios políticos y a su propia familia.

Lo hizo como jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires.
Y volvió a hacerlo como Presidente, tan predecible como que yo en la heladería pediré dulce de leche.
Nuevamente espió a victimas - por ejemplo los familiares de ARA San Juan - y a adversarios políticos, internos y externos a su espacio político, y a su familia.
Me permito una opinión: qué machirulo, espiar siempre a las hermanas.

La decisión de llevar adelante tareas de inteligencia ilegal debe haber sido el fundamento para designar al frente de la AFI (Agencia Federal de Inteligencia) a alguien con el mérito de ser su amigo personal.
“El Negro - Gustavo - Arribas es el mas pillo de mis amigos”, señaló Macri para fundar por qué designaba a alguien al frente de la AFI que no sabía nada de servicios de inteligencia.

Siempre me acuerdo de eso cuando escucho que Arribas declara en su defensa que todo el espionaje ilegal fue realizado sin su conocimiento.
Imagino entonces que Arribas formaba parte de la mesa judicial para, no sé, ¿hablar de futbol?.

Menos explicaciones tuvo que dar Macri sobre la designación de la Señora 8 (el segundo puesto de la AFI en importancia).
Quien fue nombrada en ese cargo fue Silvia Majdalani, ex diputada nacional.
Un periodista hizo una observación muy certera: Majdalani era diputada por el PRO, pero mucho antes de que ganara las elecciones presidenciales, la UCR resignó un lugar en la Comisión de Inteligencia del Congreso de la Nación para que Majdalani lo ocupara.

Mas que un favor al PRO, parece haber sido un favor a un viejo amigo de la casa: Antonio Stiusso.

Hoy ya son públicas las relaciones que unían a Majdalani con Stiusso, y también son públicas - aunque menos - las que unían a Majdalani con un sector del peronismo.

Hace pocos días Carlos Pagni publicó en La Nación una nota sobre uno de los hechos de espionaje - tan ilegal como absurdo - protagonizado por la AFI durante el gobierno de Macri.
Se trató de un mensaje mafioso que la AFI le puso a José Luis Vila, entonces funcionario del Ministerio de Defensa y - dicen quienes conocen la historia - ex radical devenido opositor a Stiusso.

En esa nota da cuenta de los diversos hechos que llevaron adelante espías de la AFI contra Vila.
Pero el último me pareció conmovedor.
Los espías le pusieron una bomba a José Luis Vila… en el domicilio equivocado.
Hacía ocho años que ya no vivía allí.

Creo que la anécdota es solo superada por el pollo detonado por Patricia Bullrich en el Alto Palermo Shopping.
Sospecho que cuando la receta de arepas con pollo habla de pollo desmechado, quien la escribió no sabía que Patricia lo haría usando dinamita.

Pero además de poner bombas en domicilios equivocados - es un milagro que los argentinos sigamos vivos teniendo estos espías -, la AFI conducida por Arribas y Majdalani hizo algunas cositas más.

Entre otras cosas montó un sistema de seguimiento y espionaje ilegal a los llamados presos K, ex funcionarios y empresarios detenidos en Ezeiza.

Lo que son las locas casualidades de la vida.
Cuando en el Instituto Patria detectaron un auto estacionado en las cercanías, hicieron la denuncia.
La AFI de Arribas y Majdalani se presentó ante el juez que investigaba dicha denuncia, que se llama Marcelo Martínez de Giorgi, señalando que hacían el seguimiento por estar autorizado por un juez de Lomas de Zamora, en base a una presunta amenaza terrorista.
El juez llamó por teléfono al juzgado de Lomas y constató telefónicamente los dichos de la AFI.
Y luego cerró la causa.
Mucho tiempo después se supo que la autorización judicial no autorizaba - valga la redundancia - las tareas de seguimiento ilegal que hacía la AFI.

De hecho hoy tanto Arribas y Majdalani están procesados por llevar adelante manipulaciones judiciales a los fines de encubrir sus tareas ilegales.
Pero las casualidades no concluyen allí.
La causa que se investigaba en Lomas de Zamora hace poco fue transferida a Comodoro Py, por pedido de funcionarios del macrismo. ¿Y adivinen qué juez va a continuar conociendo e investigando dicha causa?
El mismo que cerró la denuncia contra la AFI por el seguimiento ilegal.
A decir verdad, no dejo de sorprenderme con las casualidades de estos días.

También es curioso algo que señaló Leopoldo Moreau en la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara de Diputados, en oportunidad de discutir el proyecto de ley referido a Ministerio Publico.
Para llevar adelante las tareas de inteligencia ilegal, era necesario contar con la anuencia del Poder Judicial.
Ahí aparecen los jueces y fiscales que iban de visitantes pero jugaban como locales, como lo prueban las visitas deliberadamente ocultas por Macri de jueces y fiscales a la Casa Rosada y a la Quinta de Olivos, pasando por las llamadas de Fabián Rodríguez Simón y los convites de Patricia Bullrich a reuniones en el Ministerio de Seguridad que entonces conducía.

Pero a quien no controlaban era a la entonces Procuradora General, Alejandra Gils Carbó.
Y entonces hicieron todo lo posible para que renunciara.
Y debo decir que consiguieron su objetivo.
Porque Gils Carbo renunció.
Por eso tenemos el procurador interino más prologado de la historia: Eduardo Casal, que al igual que Gustavo Arribas, nada se enteró de lo que pasaba en el universo en el que vivía.
Entre otras cosas no se enteró de espionaje ilegal en las cárceles ni mucho menos de que uno de sus fiscales dilectos, Carlos Stornelli, también estaba involucrado en dichas tareas.

En la historia de la renuncia de Gils Carbó aparecen dos amigos vinculados, aun cuando debo decir que hoy no parecen ser tan amigos.
Uno de ellos es Fabian Pepín Rodríguez Simón.
Hoy conocido por ser el primer prófugo del macrismo, atento que la jueza Servini de Cubría ha solicitado ya su extradición.
Fue Pepín quien le hizo saber a Gils Carbó, a través del fiscal De Vedia, que tenía dos opciones: renunciar al cargo de procuradora o ir presa, tanto ella como sus hijas.

La denuncia por la cual amenazaban meterla presa la había realizado una empleada de la propia procuración, que curiosamente terminaría trabajando, pocos días después de realizar al denuncia, en el despacho de una gran - ¿ex? - amiga de Pepín, la entonces diputada María Elisa Avelina Carrió, mejor conocida como Lilita.

Debo ser justa, Carrió se ha mostrado como una amiga leal, aunque torpe.
Hace pocos días se presentó ante el juzgado que investiga la causa por la que está prófugo Pepín, pero no para defenderlo a él sino para contar de modo espontáneo que la información que ella manejaba habia sido proporcionada por Alberto Abad, a su pedido.
Como dije, Lilita es una amiga leal, pero torpe.
Al hacer eso lo hundió a Abad, que como ex número uno de la AFIP tiene prohibido violar el secreto Fiscal.
Elisa lo mandó literalmente al frente.

Algo similar a lo que le sucedió a Elisa en su defensa del fiscal Stornelli, cuando realizó su denuncia respecto a las escuchas ilegales que Stornelli pretendió usar para su defensa y refirió varias veces que ella conocía a la persona que se las había dado. Escuchas que, por cierto, hoy sabemos eran obtenidas de modo ilegal por la AFI de Arribas y Majdalani y que aun siendo legales, su difusión es un delito especialmente previsto en la Ley de Inteligencia. De nuevo en su afán de defensa, Elisa parece arruinarla siempre, porque concluye en el reconocimiento de delitos varios.

Algo similar ocurre con Patricia Bullrich.
Hace poco nos enteramos de que mantuvo ocultas reuniones varias con los espías, esos que Arribas dice que no conoce, con jueces y con fiscales.
Enorme investigación de El Destape, que sin duda tendrá su impacto en más de una causa judicial.

El armado de causas judiciales ya no genera asombro porque siempre que se investiga aparecen los mismos espías, los mismos jueces, los mismos fiscales, los mismos periodistas, los mismos operadores.
Noticia sería que apareciera alguien más que no esté ya mencionado en casos anteriores.
Todo lo que se está haciendo público hoy lo sabíamos de alguna forma, porque había sido susurrado en algún pasillo de algún tribunal.
Por eso estas historias se parecen mucho a una crónica anunciada.

A esta altura la única pregunta válida es qué vamos a hacer con todo esto que pasó, para que ya no pase más.
Porque si no, tampoco será un misterio el día de mañana, ya que volverá a suceder.

Como dijo Gabo en Cien años de soledad: 
“Entonces dio otro salto para anticiparse a las predicciones y averiguar la fecha y las circunstancias de su muerte.
Sin embargo, antes de llegar al verso final ya había comprendido que no saldría jamás de ese cuarto, pues estaba previsto que la ciudad de los espejos (o los espejismos) sería arrasada por el viento, y desterrada de la memoria de los hombres en el instante en que Aureliano Babilonia acabara de descifrar los pergaminos, y que todo lo escrito en ellos era irrepetible desde siempre y para siempre, porque las estirpes condenadas a cien años de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra”.

TOMARSE EN SERIO, de Ricardo Aroskind - 30/5/2021

El gobierno debe escuchar a las mayorías y no fingir normalidad, como pretenden sectores privilegiados


Las mayorías, que votaron a este gobierno, parecen desguarnecidas frente a las tropelías de los poderes fácticos.

El gobierno nacional había fijado como meta para este año la recuperación económica - que está en marcha - y una mejoría discreta en los muy deteriorados ingresos de la mayoría de la población.
Mientras la primera meta parece conseguible a pesar del renovado impacto de la pandemia - por los buenos resultados que se observan en la industria, la construcción, el agro y la producción hidrocarburífera -, la meta redistributiva está en entredicho por el poder de disciplinamiento que tienen los actores privados sobre el gobierno nacional.

La ecuación precios / salarios no favorece, por ahora, a la mayoría de trabajadores activos, pasivos y desempleados.
Por todas partes se alzan vallas para impedir la más mínima mejora redistributiva, a pesar de que en este punto no haya disidencias en el Frente de Todos.

Las presiones sistémicas apuntan hacia un modelo exportador, con un pobre mercado interno.
Así lo desean los diversos sectores exportadores y lo proponen los acreedores de la Argentina.
Apuntan a un crecimiento privatizado, que sólo favorezca a reducidos núcleos concentrados.

La inercia de la situación, si el Estado no interviene en forma adecuada, empuja en una mala dirección: están aumentando los precios internacionales de diversos bienes exportados por el país, generando fuertes presiones inflacionarias; las muy bajas reservas condicionan la estabilización del dólar, que por lo tanto es pasible de especulación de diversos actores, y además están las presiones del FMI, que - ahora con buenos modales y declaraciones de sensibilidad - reclama las mismas políticas fracasadas de siempre.


2021 no es 2019

La ley 27.541, llamada “Ley de solidaridad social y reactivación productiva en el marco de la emergencia pública”, promulgada el 23 de diciembre de 2019, establece en su título V, “Derechos de exportación”, un muy reducido margen para la suba de las retenciones a sectores agroexportadores: 33% como máximo a la soja y sólo 15% a otros productos agroindustriales cuyos precios internacionales han crecido fuertemente el año pasado.
Sin quererlo, se ha introducido una traba en la necesaria discrecionalidad que debe tener el Estado para implementar políticas públicas.
Dicho sea de paso, las actuales retenciones ni siquiera llegan a esos techos establecidos.

El cambio dramático de las condiciones internacionales ha hecho que la Ley de Solidaridad Social que apuntaba a proteger a los sectores más débiles, que ya eran muchos luego del desastre macrista, pueda convertirse en una ley de solidaridad con los que más ganan en la Argentina - no debido a sus méritos productivos sino a la mejora de la demanda en el escenario global - porque impide que se ajusten las cargas a las nuevas realidades externas y se proteja a la canasta básica de consumo.

Sin duda ha sido una mala idea fijar en una ley una situación económica (la de diciembre de 2019) que podía ser impactada por las variables coyunturas internacionales, y nos vuelve a recordar la conveniencia de fijar alícuotas variables, ligadas a las fluctuaciones de los precios internacionales, para dar mayor plasticidad a las regulaciones públicas.

Los problemas que el país enfrenta en relación a las exportaciones de carne y maíz, que impactan directo en el nivel de vida de la mayoría y en la calidad de su alimentación, no pueden estar supeditados a la aleatoriedad de los mercados globales y a los caprichos de los intereses sectoriales, cristalizados en leyes inamovibles.

El gobierno ha manifestado reiteradamente su voluntad de diálogo y acuerdo, ha mostrado su comprensión frente a la lógica de la rentabilidad empresaria, pero en cambio el sector privado no parece notar que hay una severa crisis en el país, agravada por una pandemia global.

La reacción de la Mesa de Enlace frente a una medida parcial y limitada del gobierno - el cierre de exportaciones de carne vacuna por un mes para negociar un acuerdo aceptable - habla de la desmesura ideológica que puebla desde hace años su discurso y de su abierto alineamiento político.
Ese discurso blindado e intransigente no parece ser afectado por las circunstancias locales ni internacionales.
Para este tipo de casos donde prevalecen actitudes antisociales existen leyes, como la Ley de Abastecimiento, cuya función específica es acotar y punir las prácticas delictivas de los sectores que atentan contra el bien común.

El gobierno es el responsable del conjunto social y no el representante exclusivo del capital, como le gustaría al alto empresariado. Saben los sectores privilegiados que el gobierno no responde al marco conceptual ultra privatista pero pretenden acotarlo mediante acciones de facto de forma tal que no pueda hacer otra cosa.

En este terreno, el de la inflación y los alimentos, se pueden estudiar estrategias que rebasen el estrecho margen que deja disponible el marco conceptual neoliberal.
Algunos sectores conocedores de la actividad productiva plantean si no será hora de comenzar con la producción y distribución pública - eventualmente asociada con cooperativas y sectores privados razonables - de un conjunto de bienes estratégicos.
La sociedad - no el Estado, no el gobierno - es la que está sometida a un chantaje constante de grupos de interés que carecen de una perspectiva nacional.


Mesa de enlace. Desmesura ideológica y abierto alineamiento político.
Foto Télam.

El movimiento popular no está muteado

Por momentos las mayorías populares parecen desprovistas de los instrumentos de análisis para comprender esta situación por la que atravesamos y darle la respuesta adecuada.

Mientras la derecha local, que ha sido protagonista de un fracaso monumental en su gestión de gobierno, vocifera incoherencias atacando de cualquier forma al gobierno nacional, desde el amplio espacio que respalda la gestión oficial no aparecen respuestas unívocas, claras y con tono vigoroso frente al vocinglerío derechista.

Probablemente haya en la coalición oficial algo de convicción, algo de estilo personal y algo de táctica política en esta actitud de baja densidad.
Lo cierto es que en muchas ocasiones las grandes mayorías quedan inermes frente a los más nimios intereses sectoriales reflejados prolijamente por los grandes medios.
Su voz no se escucha, y nadie llega a conocer una perspectiva de los problemas alternativa a la del poder económico.
Las mayorías, a pesar de haber votado a este gobierno, parecen desguarnecidas frente a las tropelías reales o discursivas de los poderes fácticos, representados por Juntos por el Cambio.

La difamación de la presidenta del principal núcleo opositor, en la cual desliza la acusación de coimero al Presidente de la Nación, superó todos los límites de la convivencia mínimamente civilizada. Llevó a que Fernández instruyera a sus abogados a iniciar las acciones judiciales pertinentes, pero no se generó una respuesta política a la altura de la desmesura violenta de los infundios.
El Frente de Todos, como organización cupular de las fuerzas políticas que convergen en este gobierno, no pareció mensurar la gravedad de los dichos, ni tampoco aprovechó la oportunidad para exhibir ante el público masivo la persistencia en la mendacidad de Patricia Bullrich y de su espacio político.

Sin embargo, cada tanto emergen desde la entrañas del amplio espacio popular visiones y posiciones que agregan algo de equilibrio en el debate público y que brindan orientación a amplios espacios carentes de una línea política que los organice y les ofrezca ejes de acción.

Es el caso de lo ocurrido con la proclama "Primero la salud y la vida, después la deuda", en la que un variado conjunto de personalidades propuso el 25 de mayo una serie de puntos para atender la difícil situación actual de las mayorías.
Se pide que se suspenda el pago de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y con el Club de París hasta tanto se supere la pandemia para atender las urgencias sanitarias de la población, así como una serie de medidas en relación con ese turbio episodio de endeudamiento extremo, para resguardar las condiciones mínimas de vida.

El imaginario raquítico que propone la derecha y su círculo cerrado de autoconvencimiento explican la reacción de sus principales diarios frente al documento, al que caracterizaron como una proclama kirchnerista.

Es parte de su forma de pensar, basada en dos criterios: 
1) La política es puro ego personal, pelea mezquina por el poder en sí.
En este caso, nuevamente, Cristina contra Alberto; 
2) En la política no existen causas nobles.
No existe tal cosa como el patriotismo o la sensibilidad humana.
El kirchnerismo sería la expresión de esas mentiras detrás de las cuales se esconden corruptos y aprovechadores.

Volviendo al tema de fondo, prolijamente eludido por la derecha, debe recordarse que a la Argentina, como país miembro del FMI, le correspondía recibir como máximo un préstamo cuyo tope eran aproximadamente 22.000 millones de dólares, pero sin embargo se le otorgaron 35.000 millones adicionales por decisión de la administración Trump - y el acompañamiento sumiso de otros países de Occidente -.
La desmesura del préstamo es tal que no hay posibilidad de pagarlo ni siquiera en las formas más prolongadas en el tiempo previstas por el organismo.
Fue una “ayuda” diseñada para atar permanentemente a nuestro país a la intervención de ese organismo, y para neutralizar toda política de cambio heterodoxo que se pueda plantear desde cualquier gobierno popular.

Lo novedoso es que la pandemia desnuda con total claridad la completa lejanía de ese organismo, y de sus numerosos voceros locales, de las necesidades imperiosas que plantea la realidad social argentina.
Una mala influencia para un gobierno que busca estar conectado a lo que ocurre en la sociedad.


La inequidad recibe un rechazo extendido

Es notable: los países que integran la Alianza del Pacífico, el club de los países latinoamericanos que tienen un tratado de libre comercio con Estados Unidos, están pasando por un momento de fuerte rechazo al modelo neoliberal predominante.

En México el Presidente Andrés Manuel López Obrador, quien fue capaz de derrotar a los partidos responsables de las políticas de empobrecimiento y dependencia de las últimas décadas, el PRI y el PAN, no cesa de predicar contra la corrupción y el neoliberalismo.

En Colombia estamos presenciando una valiente revuelta popular contra la última extralimitación del modelo neoliberal colombiano: aumentar aún más los impuestos a los sectores trabajadores.
Se da en el contexto de un país con una institucionalidad vaciada de todo contenido popular, y sostenida en una permanente violencia estatal y paraestatal.

En Perú, luego de décadas de neoliberalismo económico ejecutado por diversas formaciones políticas, aparentemente disímiles, apareció una candidatura que no estaba en los radares de la política convencional: la del profesor de izquierda Pedro Castillo, que está convocando para el ballotage presidencial, según la última encuesta, al 43% del electorado, frente a la hija de Alberto Fujimori, autoritario introductor del modelo neoliberal en Perú, que convoca a toda la derecha unida, por ahora con menos votos.

En Chile, lo que empezó siendo en 2019 una lucha “municipal” contra el aumento del transporte público permitió que emergiera la bronca social frente a un modelo de sociedad neoliberal muy arraigado y estable.
Las durísimas luchas entabladas en aquel momento, y los notables resultados de las recientes elecciones para gobernaciones y constituyentes, muestran un giro radical en la sociedad chilena hacia una agenda que ya no controla el pinochetismo residual, y que combina viejas y nuevas reivindicaciones de las mayorías populares.

Pero no sólo es el sur.
En el principal beneficiario de los tratados de libre comercio, Estados Unidos, la situación económica y social muestra un agravamiento considerable.
El nuevo escenario pandémico se refleja en un estudio efectuado por la consultora estratégica Mc Kinsey y la empresa investigadora de mercados Ipsos, que realizaron en esta primavera norteamericana una encuesta tomando una amplia muestra de 25.000 personas, consultándoles sobre su situación económica y las expectativas que poseen.
El informe dice lo siguiente: 
“Los norteamericanos señalan que su situación financiera se ha deteriorado durante el último año, y que en la actualidad sólo la mitad de quienes respondieron a la encuesta están en condiciones de cubrir sus necesidades de manutención por más de dos meses en el caso de perder el empleo.
Los resultados de nuestra encuesta también indicaron que la pandemia ha dañado el bienestar económico de varios grupos, exacerbando las inequidades que existían antes de la crisis”.

La realidad de las mayorías parece chocar crecientemente con las institucionalidades que no toman en serio las dificultades de la población.
Por diversas vías, de distintas formas, el disgusto social se expresa, aunque los sectores acomodados pretendan que nada ha pasado.

Lo que está ocurriendo en nuestra región debería ser, por si persistieran dudas, un poderoso indicador para la orientación gubernamental.
Se debe asumir, en el discurso y en la práctica, la situación de emergencia excepcional que nos atraviesa.

No estamos en épocas normales y probablemente durante un buen tiempo no lo estemos.
Fingir y actuar normalidad como pretenden las fuerzas privilegiadas y conservadoras no tiene sentido para un gobierno popular: se pretende que ayude poco y que transforme nada.

La brújula para una política exitosa en un momentos tan cruel, es escuchar los anhelos de las mayorías, cada vez más desamparadas por un modelo de concentración económica que debe ser removido.

DISPAREN CONTRA EL LENGUAJE, de Sandra Russo - 5/6/2021

El 1954, George Orwell escribió el artículo al que no paro de volver, porque más allá de su descripción de lo que él veía como la decadencia del idioma inglés, contenía un concepto madre, una idea fuerza para comprender un poco más tanto su época como ésta (ya entonces él como varios otros previeron la tendencia a la vigilancia permanente a través de dispositivos que serían consumidos como puentes a “la libertad”: así imaginó su Gran Hermano).

Esa idea fuerza es simple, y es la siguiente: toda decadencia cultural tiene una base económica, y lo primero sobre lo que se lanza el poder cuando está en plan de conquista es sobre el lenguaje.

Cierta actualización de la mirada de Orwell nos mostraría hoy cómo no una lengua, sino un conjunto de lenguas al mismo tiempo, son permanentemente fumigadas por el veneno degenerador del poder neoliberal en su caída, ya carcomido por la ideología del sinsentido, que enmascara el fetichismo del dinero.

Para lograr una verdadera colonización masiva, el poder del dinero y sus operadores han descubierto que, ya con los medios concentrados como sus adelantados, el objetivo hoy no es la desinformación, porque ése es objetivo cumplido, sino la incomunicación.

¿Cómo incomunicar a millones de personas que pueden seguir hablando en otros soportes o conectándose a distancia desde distintas latitudes?
Rompiendo las lenguas, mandándolas a todas juntas a una decadencia terminal.

¿Pero cómo lograr semejante operación simbólica, para lograr sus verdaderos fines, que son materiales?
Enloqueciendo el lenguaje a nivel global, e intentando en ese mismo movimiento varias cosas: el borramiento entre lo real y lo ficcional, el potenciamiento de la negación al dolor y la fobia al otro, la exacerbación narcisista, porque una comunicación rota deja a cada uno solo.
Y con todo esto: esfumando la razón de ser de la política.

Muchos nos reímos cuando vimos el video de la conductora de un canal de cable creer que William Shakespeare acababa de morir, o leyendo los tuits de una diputada que confundía la avenida Córdoba con su provincia del mismo nombre.
Pero muchos no se habrán reído porque nunca en su vida escucharon hablar de un tal Shakespeare, como la conductora, o porque aunque lean desmentidas explicaciones no comprenden lo que leen.

Nuestras sociedades han involucionado culturalmente en una medida difícil de precisar.

Cuando el presidente de un país no podía distinguir que el Día de la Independencia no era el Día de la Bandera, o cuando uno de sus funcionarios se jactaba de que “algo chiquito pero lindo” que habían hecho era borrar a los héroes nacionales de los billetes, no estaban solamente siendo cínicos o ignorantes: estaban llevando a cabo una operación cultural regresiva de grandes proporciones.

No lo planificaron: es una inercia.
El exhibicionismo de la ignorancia es un subproducto de la destrucción del lenguaje.

En los procesos decadentes, hay algo de efecto dominó que no requiere conciencia sino inercia.
No es que Macri finja ser una persona con grandes baches culturales: lo que está diciendo un hombre con mucho dinero y poder cuando exhibe su ignorancia es que la cultura no es necesaria ni un bien valorado en el reino del dinero.

En los panfletos que dejaron quienes pusieron la bomba en el local de La Cámpora de Bahía Blanca se leía línea tras línea la descomposición de la lengua, en tanto soporte del pensamiento.
No era un texto regido por ninguna lógica, como exigiría un panfleto del viejo fascismo: “por los jueces puestos a dedo y la falta de justicia” o “por los políticos cínicos y corruptos” precedían a la queja por la ley del aborto y por la educación sexual.

El mismo sinsentido del cartel de un manifestante del Obelisco: a “Terminemos con la tiranía” le seguía “Basta de anarquía”.

¿Qué discusión se podría dar con gente que se expresa de esa forma?
Hablan un nuevo lenguaje, el que han forjado las noticias falsas, el lawfare, los que desde las pantallas hacen acción psicológica o terrorismo sanitario: no es castellano.
Es un lenguaje sin sentido que replica palabras pero son a su vez significantes de significados impuestos por el cocoliche del sinsentido.

Hace poco leía que las plantas se comunican entre ellas en tres niveles de lenguaje y dos maneras: a través de moléculas que liberan a la atmósfera y a través de impulsos eléctricos que envían sus raíces.
Stefano Mancuso, neurobiólogo vegetal de la Universidad de Florencia, concluía que las plantas nunca dejan en enviar mensajes sobre posibles obstáculos a otras plantas, aunque no sean de su misma especie.
Por eso están aquí hace 5 millones de años, y por eso los “sapiens”, que aparecimos hace menos de medio millón de años, estamos preocupados por nuestra propia y posible extinción.
Nuestro cerebro, decía Mancuso, no es, desde el punto de vista evolutivo, una ventaja sino un inconveniente.

Nuestros lenguajes están rotos.
Hay que repararlos o inventar otros nuevos.

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