miércoles, 27 de abril de 2022

LA CUESTIÓN DE FONDO, de Horacio Verbitzky - 17/4/2022

Las diferencias de criterio dentro del Frente de Todos acerca de la negociación con el Fondo Monetario Internacional deben medirse respecto del riesgo de que el neoliberalismo vuelva a la presidencia en 2023, ya sea con el segundo tiempo al que aspira Maurizio Macrì o detrás de otra candidatura.
El problema es que esto requeriría de un árbitro que controlara cómo se verifica en cada caso ese criterio de verdad, y en la coalición gobernante ese rol está vacante.

La cuestión de fondo que exacerba las contradicciones es cómo enfrentar el pago del crédito de 57.000 millones de dólares contraído por el ex Presidente Maurizio Macrì en 2018 (de los que sólo llegaron a desembolsarse 44.500 millones, cuando el Presidente electo Alberto Fernández pidió en octubre de 2019 que el Fondo Monetario Internacional no enviara las cuotas restantes porque equivaldría a tomar vino para curarse la borrachera).

Fernández y Martín Guzmán, entre otros, creen que el acuerdo que aún siguen discutiendo con el staff técnico del FMI permitirá mantener el crecimiento de la economía y su mejor distribución y, en consecuencia, debilitará la posibilidad de un cuarto ciclo neoliberal. Afirman que, por primera vez en dos tercios de siglo de tratos con el organismo, del que Juan D.Perón rehusó formar parte, el Fondo Monetario no condiciona el acuerdo con la Argentina a la realización de reformas estructurales, en las relaciones del trabajo ni en el sistema jubilatorio y que esto permitirá incrementar la inversión en obra pública, educación, ciencia y tecnología, por lo que niegan que pueda definirse como un ajuste.

Para la Vicepresidenta CFK y su hijo Máximo Kirchner, entre otros, eso no está garantizado, y en realidad el ajuste comenzó antes de que se firmara ningún documento, por la reducción excesiva del déficit fiscal y la subejecución del presupuesto, a lo que atribuyen el mediocre resultado en las elecciones de medio término, que temen ver repetido y agravado en las presidenciales del año próximo.


CFK y Máximo Kirchner.

Referencias estructurales

Sobre la base de que no habrá ajuste ni reformas estructurales y el compromiso de que el salario no seguirá cayendo frente a la inflación, Fernández incluso ha instalado el proyecto de un nuevo turno presidencial en 2023.
Pero el borrador de Memorándum de Política Económica y Financiera que circuló hace dos semanas menciona nada menos que 19 veces lo que el texto llama “referencia estructural”.
En la lógica del FMI esto es inobjetable, porque forma parte del instrumental en los acuerdos de Facilidades Extendidas, como el que solicita el gobierno argentino.

Esta es una síntesis de esas menciones:
  • Revalúos inmobiliarios.
  • Se evitarán amnistías fiscales.
  • Mejorar el cobro de impuestos y aranceles aduaneros.
  • Reducir los subsidios a la energía, para que las tarifas reflejen mejor los costos.
  • Fortalecer los esquemas de asistencia social a mujeres y niños.
  • Para liberar recursos mientras se protegen los ingresos reales de los jubilados y los trabajadores del sector público se racionalizarán otros gastos, como transferencias discrecionales a las provincias y empresas estatales. Se evaluarán los regímenes especiales previsionales y la prolongación voluntaria de la vida laboral.
  • Se mejorará la selección de proyectos de inversión.
  • En el presupuesto de 2023, el déficit primario será del 1,9 % del PIB.
  • Se fortalecerá el mercado de títulos públicos y letras del Tesoro en pesos.
  • Se publicarán presentaciones semestrales de relaciones con inversores.
  • El BCRA optimizará las políticas e instrumentos de esterilización.
  • Gradualmente eliminará los encajes no remunerados para los bancos pequeños.
  • Mejorará la coordinación entre BCRA, AFIP y Aduanas para detectar fraudes y modificar el régimen penal cambiario.
  • Tomando en cuenta factores específicos de la Argentina, como el alto grado de dolarización, se alentarán flujos de capital estables y sostenibles.
  • Se reducirán los instrumentos de esterilización y el déficit cuasi fiscal, mediante la disminución gradual del financiamiento monetario del presupuesto. Con la Primera Revisión del Programa por el FMI se publicará una estrategia para mejorar la posición financiera del BCRA.
  • Se publicará una Estrategia Nacional contra el lavado de dinero y la financiación del terrorismo.
  • En consulta con el FMI, se revisará la legislación respectiva.
  • También se auditarán los gastos realizados por la pandemia.
  • El programa se supervisará mediante revisiones trimestrales.
Muchos de estos puntos pueden leerse en apoyo a medidas que el gobierno desea tomar y que encuentran resistencia en los sectores dominantes, como la negativa de la Sociedad Rural al pago de retenciones, pese al crecimiento de la cosecha y el incremento de sus precios, o el revalúo inmobiliario al que son reacios los gobernadores.

El Presidente aclaró que los regímenes especiales en revisión serían los de diplomáticos y magistrados, pero desde el think tank conservador Cippec le recordaron que esa definición también abarca a docentes, investigadores científicos, trabajadores de Luz y Fuerza, trabajadores en tareas “arduas o riesgosas”, empleados públicos de provincias, personal de Fuerzas Armadas y de Seguridad y Pensiones no contributivas, entre otras.
Serían 170 regímenes, con el 40% de los beneficiarios actuales y un 55% del gasto total.
Es obvio que en las sucesivas revisiones, el FMI enfilará hacia allí y que sólo es una cuestión táctica dejarlo para más adelante.

Pero hay restricciones que surgen de otros puntos del borrador.
El programa macroeconómico prevé que el PIB crezca en un rango de 3,5 a 4,5% este año y converja en torno a 1¾ a 2¼% en los siguientes.
Esto cristalizaría la estructura social y las desigualdades previas.
Porque, además, el Memorándum propone asegurar que la masa salarial del sector público “crezca consistentemente con el crecimiento de la economía”.
Es decir, que no recupere lo perdido en el cuatrienio negro.
Si, debido a factores externos, los ingresos del sector público nacional fueren superiores a los programados, el gobierno se compromete a “reducir el déficit fiscal de forma acorde”.
Es decir, pagar más en vez de crecer más y distribuir mejor.

Por primera vez

Más allá de estas diferencias, esta será la primera vez que se cumpla con el artículo 75 de la Constitución, cuyo inciso 7 señala entre las atribuciones del Congreso “arreglar el pago de la deuda interior y exterior de la Nación”.

La obsesión antikirchnerista de un grupo opositor llevó a la Coalición Cívica Libertadora a proponer que, una vez más, la cuestión quedara en manos del Poder Ejecutivo, sin intervención del Parlamento.
Pero Fernández lo rechazó, porque está seguro de obtener el número necesario en ambas cámaras.
Da por descontado que las bancadas de JxC aprobarán lo que se les presente, con lo cual faltarían pocos votos para cumplir con la ley de sostenibilidad de la deuda pública, sancionada el 11 de febrero de 2021.
El Presidente en persona está llamando a funcionarios de La Cámpora para pedirles que no acompañen la posición de Máximo Kirchner quien, por su parte, no está haciendo proselitismo por la negativa o la abstención.

Sobre la actitud de la Vicepresidenta ha habido versiones contrapuestas en un arco tan amplio que va desde quienes aseveran que Máximo expresó las objeciones de su madre, hasta aquellos que le atribuyen una posición distinta a la del diputado, quien llegó a decirle al Presidente que él no estuvo de acuerdo cuando ella lo escogió como candidato a la presidencia.

El tema forma parte de los desajustes entre Presidente y Vice.
Él se lamenta de que lo dejan solo en un momento crucial.
Ella le aconseja que no se victimice y le recuerda que cuando le ofreció la candidatura, él se reservó la designación de todos y cada uno de quienes integran el gabinete económico.
Alberto señala que siempre supieron que el principal problema era la monstruosa deuda con el FMI contraída por Macrì.
Cristina cree que por eso mismo debió encararse de otra manera.
El Presidente afirma que el trato pudo cerrarse en marzo de 2021, pero que le plantearon que convendría esperar hasta las elecciones (no dice quién).
A ella la enfurece ese argumento.
Si se atiende a la descripción de los respectivos allegados, en un diálogo presencial ambos podrían decir casi al unísono: “Vos sabías cómo soy yo”.

Llegados a este punto, lo más arduo es la transición de lo que hubo de haber habido al universo de lo que hay.

Todos unidos perderemos

La semana última, la diputada Victoria Tolosa Paz intentó obtener una declaración explícita del Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires en respaldo del posible acuerdo.
Le respondió el propio Kirchner: dijo que no tenía inconveniente en que se sometiera a votación la propuesta. 
“Mejor no”, terció el ministro de Obras Públicas de la Nación, Gabriel Katopodis.


Tolosa y Kato, mejor no.

En La Plata, Alberto Fernández hizo un llamado a la unidad, que asoció con fortaleza, y advirtió contra la división, que es debilidad. Pero no escogió para eso un acto ecuménico: fue en el relanzamiento de una fracción de la Juventud Universitaria Peronista, amadrinada por Tolosa Paz y que confronta con La Cámpora.
También difieren las explicaciones acerca de la nueva postergación del anuncio, que no ocurriría antes sino después de la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso:

El gobierno y el FMI siguen discrepando acerca de la reducción de los subsidios energéticos, de modo que aún no se puede firmar nada.
El Poder Ejecutivo desistió de hacer nada el viernes 25, día del nacimiento de Néstor Kirchner, porque hubiera sido interpretado en forma negativa por Cristina, quien señala que Macrì anunció el acuerdo con Christine Lagarde el 20 de junio de 2018, aniversario de la muerte de Manuel Belgrano en que se celebra el Día de la Bandera.
No son de ninguna manera excluyentes.

El comienzo de las hostilidades armadas entre Rusia y Ucrania agrega complejidad a un cuadro de por sí difícil.
Por un lado, acentúa el costado geopolítico de la negociación con el Fondo, al que se refirió Guzmán el 5 de enero ante los gobernadores.
En cuanto estallaron las primeras bombas, aumentaron los precios de la tonelada de soja y del barril de petróleo.
Con la oleaginosa apuntando a los 650 dólares, los ingresos fiscales se incrementarán en forma sustancial, pero el barril de petróleo a más de 100 dólares engrosará la cuenta de importaciones y obligará a incrementar subsidios o tarifas, en vez de reducirlos como exige el Fondo.
También provocará un aumento global de la inflación, que no dejará de sentirse en la Argentina.
El borrador de Memorándum contempla que ante un empeoramiento de la situación mundial, se reverían las políticas "en consulta con el personal técnico del FMI".
Alberto se ha quejado ante el propietario de un medio que habló de co - gobierno, pero el texto no deja lugar a dudas.

En este punto, recrudecen los cuestionamientos del kirchnerismo por la demora en disponer la construcción del gasoducto que permitirá incrementar la producción de Vaca Muerta.
Podría ser mucho mayor si no fuera por la capacidad colmada de los ductos que conducen el gas hacia el norte, ya sea para exportar o para substituir importaciones más caras de Bolivia que, por otra parte, también tiene dificultades de abastecimiento y debe escoger entre enviar lo que le sobra a la Argentina o a Brasil.

Ese dilema tiene más de seis décadas.
Con lo que demoró la decisión, pese a que la contribución sobre las grandes fortunas aportó parte fundamental del financiamiento, este invierno la obra no estará disponible.
Tal vez el próximo.

Ni tanto ni tan poco

Dos personas muy allegadas al Presidente Alberto Fernández transmitieron versiones opuestas acerca del estado de sus relaciones con Martín Guzmán:
  • Son óptimas, no hay ningún conflicto.
  • Alberto está muy enojado desde que se dio cuenta de que se trata de un nuevo préstamo igual al de Macrì.
Ni tanto, ni tan poco.
En realidad, el Presidente le reprochó al ministro que recién el 5 de enero ante los gobernadores, hubiera especificado que lo que se negociaba era una refinanciación (como explicó Guzmán ese día, más plata del Fondo para pagarle al Fondo) y no una reprogramación de los vencimientos originales.

Esta es la reconstrucción del diálogo que sostuvieron entonces, con el aporte de distintas fuentes que escucharon las versiones de cada uno.

AF: Nunca habías dicho que era una refinanciación.

MG: Pero es obvio, se da por supuesto. El FMI no reestructura sus préstamos. Los refinancia.

AF: Obvio para vos. Yo soy abogado y recién me entero.

MG: Lo que importa es el saldo neto. Los pagos que no podíamos enfrentar comienzan a vencer en el próximo mandato presidencial.


Será obvio para vos, yo soy un abogado.

Ante una consulta del Cohete, fuentes del Ministerio de Economía dijeron algo similar y se comprometieron a precisar en qué momento previo Guzmán ya había expuesto que se trataba de un nuevo préstamo, tal como afirma el ministro.
Pero dos semanas después no lo habían hecho.
El primero en formular esa precisión fue el representante argentino en el directorio del FMI, Sergio Chodos, durante una entrevista radial en noviembre.
“El primero no, el único”, replican los críticos kirchneristas.

Otro factor de irritación fue la visita de Chodos a la Comisión Bicameral Permanente de Seguimiento y Control de la Gestión de Contratación y de Pago de la Deuda Exterior de la Nación.
Según Berco, Chodos “admitió que nunca le planteó abiertamente al staff del Fondo un plazo mayor a 10 años para la refinanciación, como reclamó CFK y como propuso el mismo Senado”.
Ante una consulta para esta nota, el Presidente dijo: “No sé qué hizo Chodos, pero eso se lo planteé yo personalmente a Kristalina Georgieva”.
En cualquier caso, la respuesta fue negativa.

No es la única aclaración presidencial.
En una conferencia en el Council of Americas, Ilan Goldfajn, el nuevo encargado del Fondo para Subamérica (que allí denominan “Hemisferio Occidental”) dijo que el acuerdo con la Argentina estaba próximo, destacó la importancia de las reformas estructurales y agregó: los trabajadores informales enfrentan una gran desprotección por la ausencia de leyes que los asistan y, por lo tanto, hay que “reducir el costo de contratar y despedir”.
“Comer y descomer”, como dijo el gerente de Techint al que Macrì designó secretario de empleo.
La amistad de Goldfajn con su compañero de estudios Federico Sturzenegger y con el coeditor de uno de sus libros, Eduardo Levy Yeyati, no es un dato tranquilizador.
“No habrá ninguna ley en ese sentido”, lo desmintió Alberto.

No es fácil determinar si una cosa es Fernández y otra distinta Guzmán. Y también se debate por qué el ministro recién mencionó la refinanciación el 5 de enero.
Las versiones más extremas llegan a mencionarlo como quintacolumna del Fondo Monetario.
Pero no es eso lo que piensa Cristina.

Guzmán cree que las condiciones internacionales se modificaron a partir de la retirada de las tropas estadounidenses de Afganistán, hace nueve meses.
Para Cristina eso ocurrió antes, apenas Biden tuvo que negociar con un sector republicano y con dos senadores demócratas remisos el apoyo a sus planes de inversión en infraestructura y asistencia social.
En cualquier caso, el gobierno demócrata cedió a los grandes inversores de Wall Street la línea a seguir por el FMI.
Esto incluyó la ofensiva contra Georgieva, bajo el cargo de favorecer a China en un índice sobre el clima de negocios en cada país, y el ministro no tuvo la lucidez o el coraje de denunciarlo en el momento en que ocurrió.


Georgieva y Guzmán. Los cambios que no se explicitaron.

Si no queda otra

No obstante, el Poder Ejecutivo terminó por aceptar el hecho consumado que le planteó Guzmán, y preparó un instructivo para defender ante críticos propios y ajenos el acuerdo que se procura. Sostiene que no había otro camino que la refinanciación y que esto no implica contraer un dólar más de deuda (aunque nada dice de los intereses que se sumarán a la cuenta, del 4,5% anual por tratarse de un “acceso excepcional”).
Aún con la sobretasa, están por debajo de los de mercado, replican los guzmanitas.

La hoja de ruta oficial añade que
  • mientras el préstamo que tomó Macrì alimentó la fuga por parte de empresas próximas a su gobierno, el que se gestiona ahora incrementaría las reservas del Banco Central (punto que el borrador del 12 de febrero sólo menciona en forma genérica y/ o referida al incremento de exportaciones).
  • Macrì se había comprometido a un repago rápido (casi 40.000 millones de dólares entre este año y el próximo), de imposible cumplimiento. La negociación en curso diferiría esos pagos, el primero para septiembre de 2026 y el último para mediados de 2034, con cuatro años de gracia para crecer y acumular reservas.
  • Mientras Macrì redujo el déficit eliminando nueve ministerios (entre ellos Salud, Trabajo y Ciencia), el actual gobierno podría incrementar el gasto en esos rubros y en obras públicas.
  • El gobierno anterior no redujo la inflación pese al drástico ajuste que practicó, y el actual disminuirá el déficit en forma paulatina, mientras la economía crece al 4% anual (este año sí, pero el Memorándum contempla una caída posterior a poco más de la mitad, de 1¾ a 2¼% en los años siguientes).
Los sacrificios a los que la Argentina se compromete están cuantificados con exactitud en el Memorándum para el FMI:
  • déficit fiscal sobre el PIB de 2,5% para este año, 1,9% para el próximo, 0,5% para 2024 y cero para 2025. Aún antes de firmar, el FMI ya objetó los cálculos oficiales y alegó que con los aumentos tarifarios en consideración el déficit será superior al 2,5%.
  • fuerte reducción del financiamiento por parte del BCRA que fue del 3,7% del PIB en 2021 y debería ser de apenas 1% para este año.
  • esto suma un ajuste de las cuentas públicas del 3,4% del PIB con respecto al año pasado.
En cambio, a sus ventajas se alude en forma vaga o genérica.

Las políticas del Fondo y sus efectos tienen un inquietante parecido con las sanciones contra la Federación Rusa.
Según la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von Leyden, "el primer pilar será financiero. Busca acabar con el crecimiento de Rusia, incrementar sus costes de financiación, aumentar la inflación e intensificar la salida de capitales”.
Y eso que Macrì no atacó a ningún país vecino.

El marco jurídico

Tampoco hay precisión acerca del marco jurídico del acuerdo.
En su exposición del 5 de enero, Guzmán explicó por primera vez todos los pasos a dar.
El Memorándum de Política Económica y Financiera es sólo uno de los documentos requeridos.
Los otros son el Memorándum Técnico de Entendimiento, que es donde parece haberse trabado la negociación, y finalmente la Carta de Intención.


Video de presidencia. Edición: Lucchino Della Maggiora

Lo que siempre se supo y tanto el ministro como Chodos dijeron muchas veces, es que “en la góndola del FMI sólo hay dos programas en oferta: el stand-by, que dura hasta tres años, para atender problemas de balanza de pagos de corto plazo, y el acuerdo de Facilidades Extendidas, de diez años, para casos de desequilibrios graves por problemas estructurales, que el Fondo ayuda a resolver”.
Pero en este caso, los 40.000 millones de dólares que la Argentina aún le debe al FMI por el préstamo a Macrì (del que ya se pagaron 4.500 millones) se pagarán con nuevos aportes del propio Fondo, en diez cuotas trimestrales iguales hasta julio de 2024.

Recién cumplido ese nuevo stand - by de acceso excepcional (porque supera con holgura el máximo que le correspondería al país según su capital en el Fondo) comenzaría el Acuerdo de Facilidades Extendidas.
Los primeros cuatro años son de gracia y los pagos van del quinto al décimo año, es decir desde 2028 hasta 2034.

Esto implica que la Argentina padecerá las revisiones trimestrales del Fondo durante los próximos 12 años.
Como explicó Guzmán a los gobernadores, las revisiones trimestrales incluyen un aspecto retrospectivo, sobre lo ya hecho, y otro prospectivo, acerca de la posibilidad de cumplir los compromisos en el futuro.


Ni Guzmán ignora que son demasiadas oportunidades para bajarle el pulgar a la Argentina.

sábado, 16 de abril de 2022

DE UNA "OPERACIÓN MILITAR ESPECIAL" A UNA "GUERRA TOTAL", de Christian Cirilli - 16/4/2022

Algunas reconsideraciones sobre el grave suceso de ayer, esto es, el hundimiento del crucero "Moksvá", el 𝑖𝑟𝑟𝑒𝑚𝑝𝑙𝑎𝑧𝑎𝑏𝑙𝑒 buque insignia de la Flota del Mar Negro.
Me he cansado de escuchar a diversos analistas occidentales que inmediatamente hacen foco en el hecho citado y sacan aristas conclusivas a diestra y siniestra enfatizando en que estamos en presencia de "un oso ruso con pies de barro" o en que "la moral de combate es bajísima y derrotista", o que "fracasó la industria armamentística rusa" o que "existe un grado de imprevisión inusitado" o (como dice Encarnación Ezcurra) "ñañaña...".

Muchos, creo, confunden sus sueños húmedos de una absoluta e incondicional derrota rusa, un fracaso de grandes proporciones, con el verdadero curso de una guerra, con sus marchas y contramarchas que, como dije ayer mismo y en tantas ocasiones, es entre la Federación Rusa y unas fuerzas armadas subsidiadas fuertemente por la OTAN, o sea Ucrania, con todo el apoyo logístico, político, financiero y material, especialmente en asuntos de inteligencia, que dicha organización anglo - estadounidense puede brindar.

Dicho esto, es importante acentuar que una guerra no es una cuestión simple de emprender, y exige no solamente el esfuerzo bélico de sus unidades combatientes, sino un intenso trabajo de coordinación en el frente político, de difusión propagandística, de seguridad interior, de disciplina social y de producción.
También, por supuesto, exige un aguda planificación, que tenga cierta flexibilidad ante los vaivenes operativos, y un grado supremo de entendimiento del contexto.

Por consiguiente, las guerras deben verse como procesos en marcha, que siempre terminan con un arreglo político, deseado o indeseado.

Durante ese proceso, se cometen infinidad de errores, imprevisiones y torpezas, como así también, impresionantes aciertos.
Existen también, burlas del destino, imponderables y hechos fortuitos, y el ambiente, casi siempre, está envuelto en dudas, incertidumbre y temor a fallar, puesto que se "juega" con recursos que, si son mal utilizados, "desaparecen" y cuesta tiempo reemplazarlos y organizarlos (recursos que por otra parte no son inextinguibles).

En este ámbito, las tomas de decisiones son sumamente arriesgadas, y usualmente, no tienen "segundas chances".
Lo que salió mal implica una destrucción.
Lo que salió bien, implica la supervivencia para la ronda subsiguiente.
La guerra es implacable con los errores y es indulgente con los aciertos.
Por ello, no solamente es importante la efectividad en el combate - esto es, el mayor grado de aciertos - sino la resistencia, dada por las reservas.

A eso apunta, por supuesto, la "guerra de desgaste" que intenta imponer Occidente con su marioneta cínica ucraniana Zelenski.
Una guerra de desgaste que agote las reservas humanas y materiales de Rusia, que ha elegido, como se ve, una guerra puramente convencional con ciertas "zonas vedadas", como por ejemplo, no atacar masivamente centros urbanos ni destruir apocalípticamente sus infraestructuras civiles.

El mismo Josep Borrell Fontelles, alto representante de los asuntos exteriores de la UE y Ursula Gertrud von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, han insistido en que "después del incidente de Bucha", o sea, el (muy posible) montaje ucraniano de civiles muertos diseminados por los caminos de esa ciudad, no hay lugar para negociaciones de paz y que "las guerras se ganan o pierden en el campo de batalla... y ésta se ganará allí".

Mientras lo decía, la UE anunciaba un fondo de € 500 millones para provisión de armas a los ucranianos, que se sumaban a los U$S 800 millones aprobados por el congreso estadounidense para el mismo fin.
En síntesis, volviendo al tema, el propósito de perpetuación de la guerra es algo ya evidente, declarativo e inocultable, lo cual cambia el estado de situación y la intensidad (siempre se puede ser más terrorífico) de las acciones militares.

Recordemos que Rusia...

1) Desde noviembre de 2021 intentó abrir canales de conversaciones con la Anglósfera para evitar la membresía de Ucrania en la OTAN, con la cual, se hubiese completado un cerco de bases misilísticas que afectaban su seguridad de manera dramática.
Para ello tuvo reuniones en Ginebra con la parte estadounidenses (que fracasaron) y en el marco de la OSCE (que fracasaron también)

2) Acercó dos propuestas o "borradores" a la OTAN y Estados Unidos con exigencias para un acuerdo mutuo 𝒅𝒆 𝒈𝒂𝒓𝒂𝒏𝒕𝒊́𝒂𝒔 𝒆𝒔𝒄𝒓𝒊𝒕𝒂𝒔, 𝒗𝒊𝒏𝒄𝒖𝒍𝒂𝒏𝒕𝒆𝒔 𝒚 𝒗𝒆𝒓𝒊𝒇𝒊𝒄𝒂𝒃𝒍𝒆𝒔 para reestructurar todo el esquema de seguridad europeo.
Fueron ignoradas.

3) Mientras negociaba, hubo una Revolución de Color en Kazajistán, aliado ruso y chino, y "vientre blando" de la frontera sur - asiática rusa, que fracasó gracias a la pronta intervención de las tropas aerotransportadas VDV en el marco de la OTSC.
Este enturbiamiento fue interpretado como una respuesta fáctica (y traicionera) de la voluntad occidental.

4) Asimismo, mientras negociaba, Ucrania recibía miles de toneladas de armamento pesado y táctico de los arsenales de la OTAN.

5) Mientras negociaba también, el día 18 de febrero, Ucrania atacó Donbás - esto ya ni se recuerda y 𝒏𝒂𝒅𝒊𝒆 lo menciona - con artillería pesada.

6) Y mientras negociaba, el día 19 de febrero, Zelenski hizo un discurso en el Congreso de Seguridad de Múnich, donde por primera vez no fue invitada Rusia (a pesar de tener un frente abierto con Occidente de alta peligrosidad) donde aseguraba que se saldría del Tratado de Budapest de 2004 que mantenía a Ucrania como "libre de armamento nuclear" y sugería que en el transcurso de dos años fabricaría sus propios vectores con ojivas nucleares.
En ese contexto, el día 22 se reconocieron las Repúblicas Populares "bajo fuego" de Donetsk y Lugansk, y el 24 se desató la "operación militar especial" con "objetivos limitados" de desnazificación y desmilitarización.

Vale decir: Rusia atacó preventivamente para negociar, no para obtener una victoria contundente sobre toda Ucrania, a la que, aún con todos esos furiosos antecedentes, siempre consideró un "país hermano" que iba por la senda equivocada.

Pero ahora las cosas han cambiado y mucho: se trata de una guerra total, explícitamente anunciada por las autoridades europeas, sobre las cuáles Rusia tenía ciertas esperanzas (aunque mínimas) de, al menos, mantener algún canal de diálogo en virtud de las relaciones económicas (energéticas fundamentalmente) que las unían/ unen.
Eso, obviamente, se refleja en el campo de batalla.

Primero, tras las negociaciones de Estambul que preanunciaban una leve distensión, en la forma de una retirada rusa de la zona de Kiev, sobrevino la (para mi y de acuerdo a la falta de pruebas concluyentes) PSYOPS de Bucha.

Días después, vino la asolada política en la ONU, con la suspensión de Rusia del Consejo de DDHH, con la complicidad impúdica de Argentina.

Acto seguido, el (muy fallido) bluff de Kramatorsk y el "misil ruso que era ucraniano" Tochka - U arrojado contra civiles (52 muertos). Después, la incursión de dos helicópteros artillados supuestamente ucranianos contra Belgórod, Rusia, destruyendo tanques de combustible.
Seguidamente, la instrucción de Zelenski a tropas especiales ucranianas para que realicen "actos de sabotaje" en todo el territorio ruso, en virtud de la ocasión.
Ayer mismo, el hundimiento del crucero Moskvá.

Y acá me detengo en este punto con algunas reflexiones:

1) Los ucranianos dicen que se trató de un ataque con sus misiles Neptune, subsónicos, de relativa poca carga explosiva y de relativo bajo alcance, mientras que los rusos dicen que fue una explosión accidental en un pañol de municiones.
Cualquiera sea al caso es bochornoso para el orgullo de la Armada y todo el pueblo ruso.

2) El hundimiento de un buque no determina en absoluto el curso de la guerra.
Sí es un golpe moral, como lo fueron los hundimientos de los buques británicos Sheffield, Coventry, Ardent, Atlantic Conveyor y Antelope... pero que no ganaron la guerra para la Argentina, porque siempre, son las "botas en el terreno" las que definen la cuestión y la capacidad de resistencia para seguir luchando.

3) Más allá de esta humillación, es importante aclarar que el ejército ruso, aún a costa de enormes bajas, las cuáles son indisimulables, ha hecho un buen trabajo, incluso, con "las manos atadas".

Transformó rápidamente a las fuerzas armadas ucranianas, curtidas, bien entrenadas e integradas, en una entidad fragmentada, diseminadas en partes aisladas, incapaces de apoyarse entre sí para una gran ofensiva, refugiadas tras los civiles en las ciudades.
Esto no es algo simple de lograr, exige movilidad, fuerza y un gran plan estratégico.
La evidencia de ello es que no hubo hasta ahora un solo contraataque ucraniano a nivel de ejércitos o grupos de ejércitos.
Los territorios tomados por Ucrania, usualmente, fueron tras las retiradas rusas.
Y todo ello, Rusia lo logró con una fuerza mucho menor cuantitativamente (una proporción de 1:3 en contra), en perfil de ataque (que requiere más intensidad porque la posición defensiva siempre es más ventajosa) y en territorio hostil, sin contar el inmenso caudal de dinero, armas y apoyo de inteligencia brindado por Estados Unidos y sus aliados europeos que jamás dejó de fluir.

4) Llama poderosamente la atención dos sucesos (para mi) conexos al hundimiento del Moskvá: 
(A) el bombardeo con misiles sobre Kiev a las pocas horas 
(B) la difusión y aseveración en la televisión rusa de estar en las postrimerías de una guerra total "contra la OTAN", sin miramientos, sin frenos y sin ataduras 
(C) el bombardeo indiscriminado del tipo "alfombra de bombas" lanzado por los Tupolev Tu - 22M3 sobre Azovstal, siendo ésta la primera vez que bombarderos pesados se involucran en el conflicto.

5) El punto 4) anterior implicaría que: 
(A) O hubo un sabotaje en el buque, coincidente con la orden de Zelenski de hacerlo 
(B) O realmente encajaron dos misilazos, sean Neptune o de otro tipo, gracias a los datos vertidos por las cada vez más presentes plataformas de inteligencia que pululan por todo el Mar Negro.

Se sabe, esto es información, que drones RQ - 4 Global Hawk estadounidenses merodearon a gran altura por la zona marítima cercana a Odessa, donde supuestamente fue impactado el Moksvá, y algunas fuentes hasta hablan de un ataque en enjambre con drones Bayraktar y baterías costeras.
Lo cierto es que, si fueron misiles antibuque Neptune lo que estallaron sobre el Moksvá, entonces su sistema de lucha contra incendios fue fallido, o su manejo del fuego fue improcedente o se generó un "efecto de simpatía" que afectó su pañol de municiones. Todo es posible aunque a ciencia cierta aún no se sabe nada.

6) Fuentes occidentales dijeron que el ataque con misiles a Kiev tuvo por objetivo la fábrica de misiles Neptune [Oficina de Diseño Estatal de Kiev "Luch"].
Esto me resulta totalmente inverosímil.
Resulta que los rusos cercaron Kiev con la misión de desmilitarizar ¿y nunca hicieron blanco sobre esa fábrica..?
Una de dos, o son muy estúpidos o contemplativos.
Esta "información", por el contrario, me estaría confirmando que "no" fue un ataque con misiles Neptune, cuya fábrica a estas alturas de la guerra debería haber sido destruida mucho antes.

Lo cierto es que me animo a decir que el hundimiento del Moksvá es un punto de inflexión en esta guerra.
No estamos ya ante una "operación militar especial" sino ante el surgimiento de una "guerra total".

Haya sido hundido por misiles o por un sabotaje, o incluso por una mina o un submarino furtivo atlantista, da lo mismo.
El hecho es que los rusos lo interpretan, junto a la "guerra sucia propagandística" y el "permiso para sabotear", como una eliminación de todo prurito y una licencia para aplicar toda su furia.

Esa "guerra total" no es ya contra Ucrania.
Es contra Occidente, y no fue deseada por Rusia, pero se salió de cauce.

El objetivo de Occidente no es un trato que aplaque y termine esta guerra.
Es, como dijo el monigote Borrel, la victoria occidental y la derrota incondicional rusa.
Eso cambia mucho las cosas a nivel percepción y de implementación.
Y si la cuestión gira sobre la supervivencia y las amenazas percibidas, la ecuación 𝒔𝒆 𝒏𝒖𝒄𝒍𝒆𝒂𝒓𝒊𝒛𝒂.

El hundimiento del Moksvá fue un tremendo cachetazo que despabila: los rusos por fin se dieron cuenta que, a pesar de las concesiones y las retiradas hechas por Rusia desde 1991 en adelante, y para ser puntuales, en esta guerra, donde siempre intentó negociar, incluso bajo el fragor de los combates, Occidente no se detendrá por sí mismo.

Como veo que siga esta guerra.... (es una presunción, una especulación...)

1) Una exterminación de los resistentes ucranianos en Donbás.

2) Convoyes de la OTAN ingresando a Ucrania bajo alguna excusa humanitaria (hay decenas posibles, desde un "ataque químico", nuevos "crímenes de guerra contra niños y ancianos", sabotajes "rusos" en algún lugar de Europa Occidental hasta un "plan de uso de armas nucleares tácticas descubierto por nuestras agencias de inteligencia").

3) A partir de allí, partición de aguas... o un furioso intercambio bélico con una sangría absoluta o un statu quo que delimite tres zonas (esto lo vengo diciendo hace rato), una Ucrania Occidental atlantista, una zona de amortiguación central y un "oriente" pro ruso o anexado a Rusia.

4) Si ocurre el intercambio bélico, se nucleariza.

5) Si ocurre el intercambio bélico, aún sin nuclearizarse (cosa que sería un milagro), la crisis económica resultante sería tremebunda, estaríamos ante el colapso del sistema económico internacional y la primera víctima sería la UE del infeliz soberbio de Borrell.

6) Probablemente, si Estados Unidos decide implicarse directamente con sus tropas, los rusos comprenderían que la jugada es exactamente a la realizada en la PGM y en la SGM, esto es, tardía, en un continente lejano, con fuerzas agotadas/ desgastadas del enemigo en pugna, y con un grado de energía mínimo para obtener el máximo beneficio.
Esa fue, justamente, la fórmula de su éxito económico - imperial mundial.
Así las cosas, Rusia posiblemente atacaría territorio estadounidense continental para evitar ese rédito y hacerles sentir el rigor de la guerra en su propia casa.
En fin.
Terminemos aquí con la especulación y volvamos a la realidad efectiva.

Lo único cierto hasta ahora es que Rusia montó una operación preventiva "prolija" durante los primeros 15 días de la "Operación Militar Especial" en respuesta a una amenaza percibida que no pudo desactivar en meses de negociaciones.

Fragmentó a los ucranianos y evitó lo máximo posible las víctimas civiles, no ingresando en las ciudades, excepto Jersón y Melitópol, en el sur.

Se procuró proteger a las repúblicas novorrusas del Donbás, mientras eliminaban lo máximo posible la estructura militar ucraniana para evitar contraataques.

Establecieron objetivos de fijación en Kiev para inmovilizar y evitar refuerzos, y se centraron en el caldero del Donbás y el corredor del Donetsk.
Pero fueron inocentes en apostar por una negociación de paz consensuada y así retirarse.

Ese es el gran problema con las guerras: cómo terminarlas.

Como objetivo de máxima, quizás hasta pensaron en que podrían forzar un arreglo de seguridad colectiva europea y hasta mundial. Pero no fue así.

Occidente se reagrupó y contraatacó con un furibundo bloque político - económico - propagandístico.
Fogoneó la guerra para perpetuarla.
Y ahora la está llevando a niveles superlativos.

Se está organizando incluso militarmente para una posible intervención, mientras usa a su alfil ucraniano para desgastar a Rusia antes de intervenir.

Ahora se está volviendo casi seguro que se necesitará una guerra de mayores proporciones y de mayor intensidad porque prácticamente no hay lugar para otra cosa que un resultado militar sin contemplaciones.

viernes, 15 de abril de 2022

QUE BUENO ES TENER AMIGOS QUE ESCRIBEN ESTAS COSAS, 15/4/2022


A mediados de los '90 ya aparecía en los textos académicos y políticos la monstruosa noción "sobrantes del mercado" o su versión más sofisticada "personas económicamente redundantes".
No era, en aquellos textos, un concepto neutro, sino un anatema.

Nadie lo usaba como una descripción aceptable sino todo lo contrario, como una muestra del cinismo caníbal de los promotores de la concentración neocon y sus heraldos.

Sin embargo, por el '96, tuve acceso a una grabación de un micro "seminario" muy cerrado que algunos banqueros y terratenientes de Brasil habían celebrado en tierra "gaúcha", hacia el oeste de Rio Grande do Sul, junto a la laguna artificial generada por una gran represa hidroeléctrica.
La grabación es auténtica e inobjetable.

En ella se escucha al anfitrión sugerir, con muchos eufemismos, que el asesinato o desaparición de niños muy pobres e "inviables" podría ser considerado un acto piadoso.

Si esas pobres "crianças" condenadas por nacimiento a no asistir a la escuela ni conseguir empleo no eran "descartadas" de modo temprano, crecerían como una legión de harapientos que, a cambio de nada, constituirán una pesada carga para los contribuyentes, ya fuera en alimentos, seguridad o cárcel, o la suma de todo eso.

Por esos tiempos, la policía militar de Sao Paulo visitaba a las familias de clase media alta para entrenarlas en el homicidio de ladrones y escaladores "en defensa propia".

Las instrucciones - que resumo de modo muy compacto - eran:
  1. Comprar un arma, como mínimo un .38 Taurus, una Glock .40 o, si tenían experiencia, una buena escopeta, y entrenarse en tiro con la tutoría gratuita de la PM.
  2. Ante la presencia de un intruso en la casa, simplemente disparar, pero siempre de frente.
  3. En lo posible apuntar de modo descendente hacia el abdomen para perforar la arteria mesentérica, un tiro infalible y letal.
  4. Consumada la "ejecución" comunicarse solo y exclusivamente con los teléfonos de los oficiales de la Policía Militar "En menos de media hora nosotros llegamos, limpiamos todo y no preguntamos nada" era la consigna.
Había - hay aún - diferentes tipos de escuadrones de la muerte.
En un extremo los ejércitos privados de los "coronéis" hacendados, dedicados a matar dirigentes campesinos, periodistas y hasta a algún competidor desleal.

En el otro - y en sociedad con los narcotraficantes - los masacradores de niños y pobres de los suburbios.
En los 70 y 80 decenas morían atropellados en las autopistas los fines de semana y no se abría ningún expediente, porque eran indocumentados.

Poco después, el 1º de enero de 2003 llegó Lula a la presidencia de Brasil y dio vuelta el país como un guante.
Hasta cierto punto dio vuelta al mundo al demostrar que otro camino de desarrollo es posible.
El gran triunfo, tanto político como intelectual, de Lula da Silva, fue demostrar que se podía ampliar la torta sin quitarle nada a nadie.
En el peor de los casos, unos pocos núcleos de especulación concentrada ganaron menos.

Pero los inviables accedieron a la educación, al empleo de calidad, y Brasil lideró los esfuerzos de reducción del hambre.

La única razón por la que estoy hablando de Brasil y no de otro lugar de América Latina o el mundo es por la historia del "seminario" de magnates con que inicio este relato.

El propósito es recordar que la codicia neocon es siempre genocida, sea por masacre o por goteo.

En el mundo no sobran personas, lo que SOBRAN son bienes y riquezas para satisfacer la necesidad de los más de 7000 millones de humanos, pero no alcanza para la codicia del 1 por ciento.
No lo digo yo, lo digo Mohandas Gandhi hace más de 70 años.

Los defensores de la retorcida e inmoral teoría de la "inviabilidad" de los desposeídos pululan por acá cerca, con sed de revancha. 

Algunos de ellos son tus "amigos" en facebook.
Los míos no.

jueves, 14 de abril de 2022

SIN JUSTICIA PARA EL CLIENTE DE ALBERTO, de Horacio Verbitzky - 10/4/2022

Absolvieron al ex presidente de la CNV por las torturas a empresarios en Campo de Mayo


Etchebarne explica su lucha contra la subversión

El Tribunal Oral Federal 5 absolvió en voto dividido al ex presidente de la Comisión Nacional de Valores, Juan Alfredo Etchebarne, por su rol en el secuestro e interrogatorios bajo torturas en Campo de Mayo en 1978 de 28 empresarios de Industrias Siderúrgicas Grassi y el Grupo Chavanne, que le habían comprado el Banco de Hurlingham a David Graiver.

Entre las víctimas estaba René Grassi, cuyo abogado defensor hasta el 10 de diciembre de 2019 fue Alberto Fernández, quien dejó el caso al asumir la presidencia.
Votaron por la absolución los jueces Daniel Obligado y Adriana Palliotti y se pronunció por la condena a Etchebarne el juez Adrián Grunberg.
Los tres condenaron por unanimidad a 10 años de prisión, al agente civil de inteligencia del Ejército Raúl Antonio Guglielminetti, quien ya está detenido por otra condena.
En cambio, Etchebarne llegó en libertad al juicio.

La fiscalía y las querellas habían pedido penas de entre 12 y 25 años de cárcel.
Eduardo Tavani, querellante por la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, dijo que la finalidad de los delitos fue apoderarse del banco y de las empresas como botín de guerra.
Los servicios de inteligencia y el Ejército fueron usados como mano de obra de José Alfredo Martínez de Hoz.

De Martínez de Hoz y el resto de los procesados, se encargó la biología: los generales Carlos Suárez Mason, Francisco Obdulio D’Alessandri y Raúl Gatica, el coronel Roberto Roualdes, el gendarme Víctor Rei murieron procesados por el juez federal Daniel Rafecas, quien sigue realizando una exhaustiva investigación sobre los crímenes cometidos bajo la conducción del Cuerpo I de Ejército, que va desglosando por campo clandestino de concentración.

Uno de los primeros juicios correspondientes a esa jurisdicción, conocido como circuito Camps, se realizó en La Plata y culminó hace diez años con la condena, entre otros, del comisario Miguel Etchecolatz, del cura Christian von Wernich y del ex ministro de Justicia de la dictadura Jaime Lamont Smart.
Entre los querellantes en aquel proceso estuvieron dos pares de hermanos: Héctor y Javier Timerman y Horacio y Augusto Rodríguez Larreta, por el secuestro de sus respectivos padres, el periodista Jacobo Timerman y el dirigente desarrollista y empresario petroquímico Horacio Rodríguez Larreta.
Rodríguez Larreta fue arrancado de su domicilio en la madrugada del 3 de abril de 1977 por Guglieminetti.
Los militares buscaban en PASA petroquímica dinero de los Graiver, que atribuían a Montoneros.
Rodríguez Larreta estuvo secuestrado una semana en el Pozo de Banfield.

Una siderúrgica menos

El proceso culminado esta semana, pero cuyos fundamentos aun no se conocieron, se circunscribe al campo clandestino que funcionó en la cárcel de encausados de la guarnición militar de Campo de Mayo y el caso central que se trata es el secuestro de un grupo de empresarios del Banco de Hurlingham y de Industrias Siderúrgicas Grassi.
La denominada lucha contra la subversión era un pretexto para la búsqueda del botín, que el grupo de tareas procuraba saquear, pero también para la consecución de logros más sofisticados.

Industrias Siderúrgicas Grassi era la tercera empresa mundial en el mercado de ferroaleaciones y la principal competidora de Acíndar, cuyo presidente fue Alfredo Martínez de Hoz hasta el golpe de marzo de 1976, y el general doctrinario de la guerra contrarrevolucionaria Alcides López Aufranc a partir de entonces.

Martínez de Hoz designó a otro ejecutivo de Acíndar, Juan Alfredo Etchebarne, al frente de la Comisión Nacional de Valores, y le asignó la misión de desbaratar Industrias Siderúrgicas Grassi.
El 31 de agosto de 1977, Etchebarne querelló ante el juez Rafael Sarmiento a los Grassi y a sus socios en la adquisición del Banco de Hurlingham, Juan y Marcelo Chavanne.
A los pocos días comenzaron a ser secuestrados todos sus directivos, pasaron maniatados por el Regimiento de Granaderos a Caballo y luego fueron depositados en celdas de 1,80 x 0,80 en Campo de Mayo, a oscuras y sin comer.
Entre asado y asado, el juez Sarmiento protocolizaba las actuaciones brutales del Cuerpo I, a cuya disposición estaban las víctimas, figura jurídica que ni los escribas de la dictadura se animaron a codificar.

Una vez que los empresarios fueron secuestrados por Guglielminetti y conducidos a Campo de Mayo, Etchebarne condujo los interrogatorios en el campo clandestino de concentración, mientras policías, gendarmes y militares los picaneaban.

La esposa de Marcelo Chavanne, Sara Duggan, embarazada de varios meses, fue sometida a violencia sexual durante su cautiverio. Lloró en la audiencia del juicio a las juntas al narrarlo, ocho años después.

También torturaron al abogado Raúl Aguirre Saravia, quien no lo denunció porque dijo que su clientela patronal no le daría trabajo a un penalista al que se llevaron preso.

Otro de quienes expusieron fue el general retirado Manuel Laprida, uno de los coroneles azules de 1962, que al año siguiente participó en el derrocamiento de Arturo Illia para entregar el mando al general Juan Carlos Onganía.
Cuando Laprida intercedió por su yerno, Isidoro de Carabassa, que fue uno de los secuestrados, su antiguo subordinado el general Roberto Viola le dijo que no podía hacer nada mi general, porque Suárez Mason intentaba con ese caso voltear a Jorge Videla.

Mientras se escuchaban los testimonios, los defensores de los ex comandantes se miraban, nerviosos.
Con esos testigos se identificaban.
“Me pudo pasar a mí. Estos no eran guerrilleros”, decían sus ceños fruncidos.

Industrias Siderúrgicas Grassi desapareció del mercado, para que Acíndar reinara sin competencia.
Al declarar ante el TOF 5, Etchebarne negó haber sido amigo de Martínez de Hoz, pero reconoció que por su invitación integró el directorio de Acíndar, la directa beneficiaria de la desaparición de su principal competidor.

Flaco con bigotazo

En esa sala de la Cámara Federal conocí a Fernández, tres años antes de que Néstor Kirchner fuera electo por primera vez intendente de Río Gallegos.
Era un pibe de 26 años, casi tan flaco como hoy es su hijo Tani, con un bigotazo que ya entonces parecía anacrónico, tal vez resabio de su paso por la JUP de Derecho.
Ese mismo año publicó el libro Juicio a la impunidad, junto con los periodistas Mona Moncalvillo y Manuel Martín.

En uno de sus capítulos cuentan que los funcionarios de la Comisión Nacional de Valores y del Banco Central “constituyeron la Gestapo argentina”, que suministraba las preguntas con las que los torturadores militares de Campo de Mayo interrogaban.
Etchebarne querelló a Fernández, quien me pidió que fuera su testigo.

Durante la audiencia expuse los métodos de tortura empleados en los campos de concentración de la dictadura, y mientras hablaba, la endeble silla del defensor de Etchebarne, Roberto Durrieu, se deshizo en pedazos bajo los 120 kilos de ese gigante de dos metros.

Al caer de espaldas volteó la mampara que dividía en dos un enorme ambiente antiguo, y quedó despatarrado en el despacho vecino. Junto con Esteban Righi, que era el abogado de Alberto Fernández, lo ayudamos a reincorporarse.
El canalla sonriente comentó:

- Eso pasa por las barbaridades que he tenido que escuchar aquí.

Righi y yo le contamos el episodio y los tres festejamos de buena gana este castigo adicional a los apologistas de la dictadura.

Etchebarne desistió de la querella contra Alberto, que no tenía destino, pero hoy puede celebrar su absolución, demostrativa de las dificultades para castigar al poder económico que movió la mano armada de los centuriones.

Tanto el fiscal Alejandro Alagia como la APDH apelarán la absolución ante la Cámara de Casación.

Al mismo tiempo, los jueces Gabriela Catalano y Abel Fleming, del Tribunal Oral Federal de Jujuy declararon que el deterioro cognitivo de Carlos Pedro Blaquier le impedía ser juzgado por los crímenes cometidos en el Ingenio Ledesma en la Noche del Apagón.

La tercera jueza, Alejandra Cataldi, votó por la repetición del peritaje, tal como pidieron las querellas y la fiscalía y que se comprobara si Blaquier participaba en la dirección de sus empresas.

Dos peritos de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación («impecables e implacables», según un militante que los conoce) coincidieron con el dictamen de los peritos de la Corte Suprema de Justicia.
La cuestión no es el peritaje realizado el 28 de marzo, sino las cuatro décadas largas transcurridas desde los hechos, que incluyeron leyes y decretos de impunidad, y la desidia judicial desde que se anularon esos obstáculos: ocho años perdieron la Cámara de Casación Penal y la Corte Suprema de Justicia sin pronunciarse desde que estuvieron en condiciones de hacerlo, con un hombre que ya tiene 94 años y la predecible declinación, que conduce a la impunidad de los poderosos por medio de la biología.

martes, 12 de abril de 2022

ERA EN ABRIL, de Jorge Fandermole

Sabes, hermano, lo triste que estoy.
Se me ha hecho vuelo de trinos y sangre la voz.
Se me ha hecho pedazos
mi sueño mejor.
Se ha muerto mi niño, mi niño, mi niño.
mi niño, hermano...

No pudo llenarse la boca de voz,
apenas vacío el vientre
de mi dulce amor.
Enorme y azul, la vida se le dio,
no pudo tomarla, no pudo tomarla,
de tan pequeño...

Yo le había hecho una blanca canción
del amor entre una nube
y un pez volador
Lo soñé corriendo abrigado en sudor.
Las mejillas llenas, las mejillas llenas
de sol y dulzor...

Era en abril el ritmo tibio
de mi chiquito que danzaba.
Dentro del vientre, un prado en flor
era su lecho y el ombligo y el ombligo,
el ombligo el sol...

No busques, hermano, el camino mejor
que ya tengo el alma muda
de pedirle a Dios.
¿Qué hacemos, ahora, mi dulzura y yo
Con dos pechos llenos, con dos pechos llenos
de leche y dolor?

Era en abril el ritmo tibio
de mi chiquito que danzaba.
Dentro del vientre un prado en flor.
Era su lecho y el ombligo y el ombligo,
el ombligo el sol...

Estamos pensando, sería mejor,
el marcharnos tres, el marcharnos tres
que quedarnos dos...

Era en abril el ritmo tibio
de mi chiquito que danzaba.
Dentro del vientre un prado en flor.
Era su lecho y el ombligo y el ombligo,
el ombligo el sol...

Juan Carlos Baglietto: Tiempos Difíciles (1982)

lunes, 11 de abril de 2022

EL AXIOMA DE JUEZ, de Horacio Verbitzky - 10/4/2022


Luego de las elecciones primarias del año pasado, el vencedor en la interna cambiante de Córdoba, Luis Juez, se reunió en la Bolsa de Comercio con un grupo de empresarios y profesionales interesados en la posibilidad de despedir trabajadores sin pagar indemnización.
Le preguntaron qué proyectos impulsaría desde el Senado.

- Miren muchachos. Les voy a ser absolutamente sincero. Nosotros no vamos a proponer nada.
Lo que vamos a hacer es no dejarlos gobernar.
Rechazarles todo lo que propongan -, respondió Juez.

La frase refleja una decisión política de la coalición cambiante, empecinada igual que sus mandantes económicos en convertir el año que resta para la apertura del proceso electoral en un vía crucis para el Presidente Alberto Fernández y su gobierno.
Eso es lo que la oposición ya hizo en 2010, con la mayoría obtenida en las elecciones legislativas del año anterior.

La única excepción a esta línea fue el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.
Eso se explica por el vínculo estrecho que mantienen con el organismo, por la conveniencia de equiparar a Fernández con Maurizio Macrì y por los cuestionamientos de la Vicepresidenta y del diputado Máximo Kirchner.
Contra ellos, a cualquier lado.

Pero en el resto, tanto las representaciones UceReístas como Cívico Libertadoras y Procaces se atienen al axioma Juez, lo cual se agrava por la paridad de fuerzas en ambas cámaras del Congreso, donde nadie tiene la mayoría.
Esto, que vale tanto para las cuestiones institucionales como económicas y sociales, requiere decisiones extraordinarias por parte del gobierno nacional y de las fuerzas políticas y sociales que lo llevaron allí, porque la oposición le negará el agua y la sal.

La asamblea realizada ayer en Rosario de funcionarios nacionales cuyo denominador común es la ausencia o escasez de inserción territorial, sugiere que desde el gobierno no lo comprenden y prefieren atribuir sus dificultades a los cuestionamientos internos, de cuyo contenido tampoco dan cuenta.
Uno de los expositores instó a recuperar la alegría de las peleas que el gobierno no da.
Otra usó la metáfora de Milton Friedman sobre el dinero lanzado desde un helicóptero.
Y una tercera, autora de un libro dedicado a denigrar a una compañera, consideró imperdonable mostrarle alguna división al pueblo.
Todo depende de quién y cuándo.

El Consejo

El jueves, el Senado dio media sanción al proyecto de ley que modifica la composición del Consejo de la Magistratura, pero no es obvio que la Cámara de Diputados vaya a confirmarla.
Los cambiantes insisten en que votarán en contra y no abundan los posibles aliados, pese al desmarque de la consejera - diputada Graciela Camaño respecto de Roberto Lavagna.
Mientras el ex ministro sostuvo que el presidente de la Corte debe encabezar también el Consejo, la legisladora coincide con el atajo oficial: el artículo 114 de la Constitución dice que lo integrarán representantes “de los jueces de todas las instancias”, lo cual incluye a la Corte, pero no que deba presidirlo, con lo cual tendría doble voto en caso de empate.

El propio presidente del bloque de diputados del FdT, Germán Martínez, dijo que le parecía difícil que esta semana la ley pudiera aprobarse.
Si el axioma de Juez prevalece y ninguna cámara logra imponer su criterio, recobraría vigencia una ley derogada hace 15 años, por la insólita decisión que adoptó la Corte Suprema el 16 de diciembre.
El trasfondo de ese fallo es la sorda disputa que la Corte mantiene por la administración de los recursos del Poder Judicial, desde que la Constitución se la atribuyó al Consejo, hace 28 años.

La bolsa y la vara

Nadie fue más claro en el debate que el senador salteño Juan Carlos Romero, quien cuestionó lisa y llanamente la cláusula constitucional que atribuye al Consejo no sólo la selección de los magistrados y la apertura del proceso de remoción, sino también la administración de los recursos y la ejecución del presupuesto de la administración de justicia, y las facultades disciplinarias sobre magistrados.
A su juicio, esa gaffe constitucional puede corregirse con la ley, poniendo en manos de la Corte la bolsa del presupuesto y la vara del castigo, base de un poder corporativo tan espurio como antidemocrático.

Desde que la Constitución creó el Consejo, en 1994, y la primera ley dispuso su conformación en 1997, la Corte Suprema se resistió a ceder ambas prerrogativas.
En eso coincidieron presidentes tan distintos como Julio Salvador Nazareno, Ricardo Lorenzetti y Horacio Rosatti.
El agravante para Rosatti es que firmó el fallo por el cual se beneficiaría con la presidencia del Consejo, ostensible conflicto de intereses del que hace caso omiso.


Nazareno, Lorenzetti, Rosatti. Nada cambia.

El proyecto que aprobó el jueves el Senado insiste, como la reforma de 2013, que los representantes de los cuerpos de elección popular en el Consejo no deben ser necesariamente abogados, y esta es otra faceta del conflicto de poderes con la Corte.
La Cámara Federal en lo Contencioso Administrativo declaró inconstitucional aquella cláusula, lo cual forzó en 2017 la renuncia al Consejo del senador sanjuanino Ruperto Godoy, quien no es abogado.
Los senadores peronistas eligieron para reemplazarlo a Mario Pais, pero Lorenzetti demoró su juramento las horas necesarias para que, con una mayoría obtenida mediante ese artificio, el Consejo suspendiera ese mismo día al camarista Eduardo Freiler, quien no ha cesado de reclamar su reincorporación.

Pese a descartar la ley vigente como infiel a la Constitución, la Corte dispuso que siguiera en vigencia por otros 120 días corridos, que vencen esta semana.
Ya fuera de toda razonabilidad constitucional convocó a sesiones extraordinarias al Congreso y lo intimó a sancionar una nueva ley.
Los actos que el Consejo dicte a partir del día 121, que es el próximo sábado, serán nulos, dijo la Corte.

Con este fallo desatinado, el tribunal que hoy conducen el ex intendente de Santa Fe, Horacio Rosatti, y el abogado de Clarín y La Nación, Carlos Fernando Rosenkrantz, quienes votaron por sí mismos como presidente y vice, se aventura en profundidad por la senda de la acción política, abierta durante la gestión del Ihering de Rafaela.
Este aporte judicial a la ofensiva de acoso y derribo contra el gobierno, al mismo tiempo que la oposición rechazaba en el Congreso el Presupuesto 2022, es inestimable.

En 2014, la Corte rechazó una solicitud de inconstitucionalidad de la misma ley.
La diferencia es que aquella la presentó el Colegio Público de Abogados de la Capital Federal, y ésta el Colegio de Abogados de la City de Buenos Aires, que agrupa a los mayores estudios porteños, cuyos clientes son las grandes empresas locales y, sobre todo, transnacionales.
Es decir, la rama jurídica de la AmCham.

Que el máximo tribunal diga blanco un día y negro otro, respecto de la vigencia de la misma ley, es una originalidad argentina que en otros lados no se consigue.

Quienes argumentaron acerca de la importancia para la democracia de que el tribunal se atenga a sus precedentes para robustecer la confianza pública en las instituciones fueron precisamente Rosatti, en su página de Internet, y Rosenkrantz, en la causa Schiffrin. Ambos tienen los codos lustrosos de tanto borrar lo que escribieron antes.

Igualdad o equilibrio

Como explicación de este cambio de jurisprudencia sobre la misma ley, la Corte afirma que en el recurso del Colegio Público, se pretendía una “representación igualitaria” de los diferentes estamentos contemplados en la Constitución, mientras que los abogados de la City reclaman por la supuesta “ausencia de equilibrio”.
La Corte tuvo seis años para pronunciarse de oficio y ni siquiera se siente obligada a explicar por qué eligió firmarlo recién en diciembre último.
El corazón de la política tiene razones que la razón del derecho no comprende.

El equilibrio, dice el fallo de diciembre, consiste en la imposibilidad de que alguno de los cuatro estamentos pueda llevar adelante acciones hegemónicas o controlar al Consejo por sí y sin necesidad de consensos con otros estamentos.

Tanto el Ministerio de Justicia cuanto la Procuración General alegaron en la causa que el equilibrio constitucional no se vulneraba, ya que los representantes de los órganos políticos “obedecerían a distintas afiliaciones partidarias e inclinaciones políticas”.
Para la Corte “es la mera posibilidad de que se verifiquen acciones hegemónicas entre los estamentos la que rompe el equilibrio constitucional”.
Es decir, no importa la realidad, sino una hipotética colusión entre adversarios políticos, que no se produjo ni una vez en 15 años.

Un Lorenzetti auténtico

En su disidencia parcial, Lorenzetti coincide en declarar la inconstitucionalidad por falta de equilibrio, pero rechaza que recobre vigencia la ley anterior, derogada hace 16 años, porque “implica arrogarse funciones legislativas, algo absolutamente incompatible con la función judicial”.
Claro que, en la década pasada, al declarar inconstitucionales las leyes de democratización de la justicia, Lorenzetti usó el argumento de “evitar el caos institucional o la eventual paralización de la administración de justicia”, para decretar la vigencia del “régimen anterior previsto en las leyes 24.937 y sus modificatorias 24.939 y 26.080”.
De este modo, la Corte asume el rol que en el derecho continental europeo tiene el Tribunal Constitucional y que en el ordenamiento argentino no existe.

El voto de Lorenzetti es risible también en otro aspecto: sostiene que numerosos integrantes de “los colegios de abogados”, así, en general, sin precisiones, defendieron los derechos humanos con “coraje y patriotismo” en tiempos del terrorismo de Estado.

Sin duda, hubo abogados que se destacaron en esa materia.
Pero extender esa idea al Colegio de la City de Buenos Aires es una broma de mal gusto.
En 1976, esa entidad sostuvo que las Fuerzas Armadas salvaron a la República.
En 1981, cuando Videla dejó el gobierno, destacó “la independencia con que han actuado los jueces” y sobre los juicios por Crímenes de Lesa Humanidad considera que son una “persecución política” basada “en la venganza”.

La Corte también dijo que todos los nuevos consejeros deben asumir al mismo tiempo.
¿Qué ocurriría si el Senado presidido por CFK, y la Cámara de Diputados que conduce Sergio Massa, no designaran antes de noviembre a los nuevos representantes de cada cámara en el Consejo de 20 miembros, un diputado ucerreista y un senador procaz..?
El tema volvería así al pantano judicial.
Dada la extravagancia a la que se lanzaron los cuatro jueces de la Corte Suprema, todo es posible.

El fondo para el Fondo

La oposición cambiante también se niega a votar la constitución de un fondo para pagar la deuda al FMI, con parte de los dólares fugados del país, que se estiman en un 80% del PIB de un año, alrededor de 400.000 millones de dólares.
En las audiencias que comenzaron la semana pasada en las comisiones del Senado, el evolucionado senador radical Martín Lousteau insistió en llamar blanqueo Daniel Muñoz al proyecto de ley del FdT, e intentó caracterizar como fuga el depósito en el exterior de los fondos que Santa Cruz cobró por regalías atrasadas cuando se privatizó YPF, y la compra de dólares que CFK depositó en una caja de seguridad durante el gobierno de Macrì.
En ambos casos se trataba de fondos declarados ante la AFIP, lo cual los diferencia del dinero objeto del proyecto de ley, que se refiere a recursos que evadieron las obligaciones con el fisco.

Horacio Rovelli ejemplificó con el caso de Arcor (una de las empresas que junto con el Grupo Clarín y Techint conducen la Asociación Empresarial AEA, el principal grupo de presión patronal).
Rovelli dijo que Arcor no declaró en sus balances ganancias que justificaran la cantidad de dólares que adquirió en el Mercado oficial de cambios.

Evasión y fuga

Fuentes de la AFIP que están trabajando en el tema afirman que al Mercado Único y Libre de Cambios sólo es posible acceder con dinero blanco, ya que los bancos y las financieras tienen la obligación de comprobar que el dinero que se utiliza no esté vinculado con el lavado de activos.
Cuando las corporaciones quieren fugar capitales, utilizan otros mecanismos, como los precios de transferencia, préstamos dentro de la misma compañía, triangulaciones.

Además, la pérdida contable en el balance de una empresa endeudada en el exterior con obligaciones negociables en dólares, puede obedecer a las diferencias de cambio por la variación del dólar año a año, y no al flujo de efectivo, que es lo que le permite comprar dólares.

Al monitoreo sobre el cumplimiento de las obligaciones tributarias, para determinar que quienes adquieren divisas lo hagan con fondos debidamente declarados en Bienes Personales (cuando se trata de personas humanas) y en Ganancias (en el caso de las empresas), se agrega el intercambio de información sobre colocaciones financieras de argentinos en el exterior, utilizando los mecanismos automáticos creados para ello por el G-20 y la OCDE.

Después de analizar más de 2.000 casos de 2016 y 2017 informados por esa vía, se identificaron 577 irregularidades que permitieron recaudar 770 millones de pesos en impuestos evadidos, apenas una gota en el océano.
Ahora se abrirán las investigaciones de 2018 y 2019.
Las fuentes concluyen que no es correcto equiparar fuga con evasión. Esto mide la dificultad que encontrará la posible nueva ley en su aplicación.
Está por verse la solidez de las expectativas puestas en la creación de la figura del colaborador, que sería premiado con uno de cada tres dólares que consiga hacerle pagar al evasor, y en el levantamiento del secreto fiscal.
Ese mecanismo funciona bien en Estados Unidos y en varios países europeos.

La justicia de pagar las deudas con recursos aportados por quienes fugan capitales y/o evaden impuestos es indiscutible, y a la oposición se le hará cuesta arriba aplicar al tema el axioma Juez.
Pero la factibilidad de recaudar de ese modo cifras congruentes con la magnitud de lo adeudado dista de ser evidente.

En la publicación del Consejo Atlántico, Martin Mühleisen, quien entre 2017 y 2020 fuera director de Política y Estrategia del FMI, se quejó por el escaso apoyo político que ha tenido en la Argentina un programa que considera “minimalista”, y porque el Fondo privilegiara la geopolítica sobre la economía.

En 2018, el Consejo Atlántico entregó a Maurizio Macrì el premio Ciudadano Global, por «su incansable esfuerzo por renovar el rol de la Argentina como un fundamental actor global».
Dos días antes, el FMI había extendido a 57.100 millones de dólares el préstamo a su gobierno.
Esta semana, Macrì divulgó su almuerzo con Donald Trump y luego dijo que había que estar listos «para el segundo tiempo del cambio».

Mühleisen expresa ahora el temor de que el nuevo préstamo otorgado al actual gobierno puede dar la impresión de que el dinero del FMI está disponible para curar los males financieros de cualquier país que lo demande con suficiente fuerza. 
"A diferencia de los países que recibieron financiamiento de emergencia al comenzar la crisis de Covid - 19, los problemas de la Argentina son en gran parte caseros.
Aun siendo miembro del G-20 su economía ha sido mal manejada durante décadas” y no se emprendieron “reformas cruciales que encaminaran al país en una trayectoria de crecimiento sustentable”.

El nuevo crédito es otra oportunidad perdida de mostrar que intenta apartarse de ese pasado, lo cual disminuye la capacidad del Fondo para convencer a gobiernos dubitativos de que emprendan las reformas necesarias, dice.
Sus conclusiones son inquietantes: “Aún no es demasiado tarde para que el directorio del FMI retome la iniciativa.
Durante la próxima revisión, un G-7 decidido podría presionar por un mínimo de reformas que mejoren las posibilidades de éxito del programa” y corrijan “un mal precedente antes de que el mundo enfrente una nueva recesión”.

Como se ve, no sólo el kirchnerismo está tensando los músculos al aproximarse la primera visita de revisión del FMI.
Observar a los sectores beneficiarios de la evasión y la fuga es la actitud política más correcta, lo cual no equivale a decir que la operación sobre ellos vaya a ser fácil y exitosa.


El capital circula. por Azul Blaseotto.

El parto de los montes

El encuentro de tres ministros del gobierno nacional con las cabezas del gremialismo empresarial y obrero no arrojó otro resultado que el anuncio del adelantamiento de paritarias (que debían comenzar en pocos días más) y de una canasta de productos esenciales a precios que se suponen razonables.
De este verdadero parto de los montes no participó el Secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, cuyas mediciones adelantan que el IPC de marzo superará el 6%, con picos superiores al 10% en harinas, derivados y cereales; en azúcar, dulces y golosinas; y con aumentos del 6,9% en hortalizas, 7,6% en carnes, 8,9% en frutas, y 15,2% en huevos.
Estos porcentajes descomunales están en línea con los índices internacionales que lleva la FAO: para marzo, midieron un incremento del 12,6%.

Al anunciar las cuatro canastas de alimentos y artículos esenciales, Feletti dijo que la inflación es responsabilidad del Ministerio de Economía, que debería “bajar líneas claras de política económica que reduzcan la volatilidad y preserven ingresos populares”.
De lo contrario “esto se va poner feo”.

A su juicio, dado el agudo conflicto entre bloques económicos por la disponibilidad de alimentos, energía e insumos difundidos, que espiralizó sus precios internacionales y desabasteció a los mercados, con una inflación de costos y precios internacionales que la guerra impulsó por encima del 10% en dólares y euros, la suba de precios internos no puede ser contenida con las tradicionales políticas de estabilización monetaria y fiscal, si no avanzan las regulaciones y el control estatal sobre la producción y los precios.
Esto se complica en la Argentina por el comportamiento monopólico de la oferta de bienes esenciales.

Si la inflación no puede ser enfrentada con políticas monetarias y fiscales restrictivas, menos aún intentando alcanzar las metas incluidas en el reciente acuerdo con el FMI votado en el Congreso. 

Lo que urge es un programa de estabilización del Sector Externo que proteja a la economía del marco turbulento que presenta el mundo, que debería incluir:
  • En el Sector Externo - Balance Comercial: derechos de exportación con alícuotas móviles según la fluctuación de los precios internacionales del trigo, el maíz, el girasol y la carne vacuna; y planificación de la importación de insumos críticos, como la soda solvay y el cartón corrugado, frente a la suba de los precios internacionales.
  • En el Sector externo - Cuenta Capital: renegociación del acuerdo con el FMI conforme el impacto de los precios internacionales sobre la economía real y las finanzas públicas.
  • Reestructuración de los plazos de pago y cambio en las pautas de monitoreo.
  • Puesta en vigencia del sistema de tributación de los capitales evadidos ilegalmente del circuito interno del país.
  • En la Economía Real: revisión de precios y costos de la cadena energética orientada a eliminar la fijación de valores en moneda extranjera en insumos producidos localmente.
  • Transparencia de los costos de producción de petróleo y gas.
  • Intervención estatal en la cadena de comercialización de alimentos eliminando eslabones innecesarios.
Desde Brasil, Guzmán le respondió que bajar la inflación es prioritario para el gobierno, pero sólo mencionó medidas de política monetaria y fiscal, como la reducción del déficit y de la emisión monetaria, en los términos pactados con el FMI.
Es decir, aquello que Feletti cuestiona por insuficiente.

El axioma Juez es una barrera que se erige frente al programa que insinúa Feletti.
Tanto Néstor Kirchner como Cristina confrontaron sin vacilaciones con las grandes empresas y con las cámaras patronales que se creían con derecho a fijar la política económica, ya se tratara de las tarifas de los servicios públicos, la planificación de la inversión o la estructura tributaria, incluyendo las retenciones a las exportaciones de hidrocarburos y cereales.
En su último reportaje, pocos meses antes de morir, Kirchner dijo que por sus limitaciones y carencias no supo hacer “miles de cosas” pero no admitió que hubiera otras que no pudo hacer.
“Cuando uno tiene la responsabilidad pública, sería una cobardía decir que no pude.
Hay cosas que no me animé a hacer, para no desestabilizar, para no profundizar, y que, gracias a Dios, Cristina las está haciendo”.

Han pasado doce años, pero los dilemas siguen siendo los mismos.
En Rosario no todos parecen haberse enterado.

sábado, 9 de abril de 2022

QUIEN QUIERA OÍR QUE OIGA, de Litto Nebbia

Cuando no recordamos lo que nos pasa,
nos puede suceder la misma cosa.

Son esas mismas cosas que nos marginan,
nos matan la memoria, nos quitan las ideas,
nos queman las palabras.

Si la historia la escriben los que ganan,
eso quiere decir que hay otra historia:
la verdadera historia,
quien quiera oír que oiga.

Nos queman las palabras, nos silencian,
y la voz de la gente se oirá siempre.

Inútil es matar,
la muerte prueba
que la vida existe...!

FORMULARIO DE CONTACTO

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

BUSCAR EN ESTE BLOG

SEGUIDORES

Próspera tendrá su calibana Por Rocco Carbone

En 1969 Gillo Pontecorvo – director de La batalla de Argel – estrenó Queimada , con Marlon Brando en el papel de William Walker, un “ingl...