lunes, 13 de octubre de 2025

EL CANTOR CIEGO, de Horacio Verbitzky - 12/10/2025


Francisco Goya, El cantor ciego (c.1820).
Intervenido por Navaja. Animado por SilviaCanosa.

Alrededor de 1820 Francisco de Goya grabó al aguafuerte una imagen que tituló El cantor ciego
Más de un siglo después, Navaja la intervino y Silvia Canosa la animó, en la semana en que el Presidente Javier MIlei trató de olvidar sus pesares (y sobre todo de hacerlos olvidar) con un recital en el estadio que atormenta a los vecinos de Villa Crespo.
The Economist sugirió que el jefe supremo de los restos del Estado procuraba "recordar a sus seguidores, y quizás a sí mismo, que su presidencia alguna vez fue emocionante, incluso divertida".

Milei también presentó un libro que llamó La construcción del Milagro, que es como él llama a la recesión que impuso hace casi dos años, para reducir la inflación, que no obstante sigue por encima del 2% mensual, mientras la producción y el trabajo colapsaron.
Lo cierto es que Milei llega a las elecciones que define como cruciales, con una imagen negativa asociada a las palabras narco, incapaz y corrupción.

"Trump le dio veinte mil millones de dólares de nuestros contribuyentes a este idiota en la Argentina. En serio. Buscalo", exclamó el escritor Don Winslow en las redes antisociales, bajo la consigna Momentos de locura en la política Latinoamericana.


El post del novelista es una carta a los seguidores de Trump (Dear Maga) a quienes les dice: "¿No era Primero Estados Unidos? Todo lo que te vendieron es una mentira. MAGA es una mentira. Tu ideología es una mentira. Tu Dios Trump es un falso Dios. Es todo una gran mentira".

Los grandes bestsellers de este ex detective incluyen una trilogía sobre la penetración del narcotráfico en la política.
Winslow dijo hace cinco años en una entrevista con su colega argentina Gabriela Saidón que no cree que el problema de las drogas sea de los países productores, "mientras mandamos cerca de 60.000 millones de dólares por año a las organizaciones criminales para desestabilizar esos países y matar a su gente".
Uno de los diarios a la izquierda del espectro británico, The Guardian, escribió que Milei "se hace pasar por estrella de rock mientras la economía argentina se desploma. Su promesa de llevar a la Argentina a una nueva era de prosperidad naufraga entre conflictos económicos, escándalos internos y creciente descontento social".

La euforia maníaca

En otras notas de esta edición se analiza el acuerdo anunciado por el ministro de Economía Scott Bressent, un trader como Luis Caputo y Jose Luis Daza, que es su amigo: un swap de hasta 20.000 millones ue dólares y la compra de una suma no revelada de pesos por parte del Tesoro de Washington.
También tomar distancia de China y acordar con empresas estadounidenses la explotación del uranio, el litio, el cobre y los metales raros de la Argentina.
Los anuncios hechos hasta ahora no pasan de cartas de intención, como otras previas que no fueron más allá de esa etapa.

Aquí solamente dos observaciones de fuentes muy calificadas.
Ambas ponen en duda que la euforia maníaca del gobierno ante este nuevo salvataje mejore sus chances electorales.

The Economist, la revista económica más antigua y liberal del mundo: "Con cada publicación de Bessent en redes sociales, el peso y los bonos argentinos se tambalean".
Añade que "una derrota importante en las elecciones intermedias prácticamente pondría fin al programa radical de reforma económica de Milei. Las próximas semanas serán difíciles.
Los votantes consideran que el éxito de Milei en la reducción de la inflación es cosa del pasado.
Las acusaciones de corrupción y las fluctuaciones del peso dominan los titulares".



A juicio del premio Nobel de Economía Paul Klugman, Milei le agradecerá a Trump dentro de dos días, el salvataje de los fondos de cobertura estadounidenses que invirtieron en la Argentina cuando se impuso La Libertad Avanza.
Esto les permitirá retirarse a la chita callando con buena ganancia y dejando otra vez el tendal.
Krugman cita al portal The Overshoot, donde el economista Matthhew Klein asevera que el dinero del rescate se fugará de inmediato ya que los inversores locales y extranjeros aprovechan los intentos de sostener el peso para retirarse de Argentina.
Esta vez son amigos de Bessent, agrega y "una vez que vendan sus activos argentinos a precios inflados, el peso volverá a caer".
Lo que cierra el círculo es la mención de Krugman al "viejo amigo y ex colega" de Bessent, Rob Cirrone, cuyo fondo de cobertura Discovery Capital Management "apostó fuerte por Milei y compró más activos argentinos justo antes del anuncio de Bessent".

El 23 de mayo, Maia Jastreblansky reveló que Citrone llegó a la Argentina el 14 de abril, junto con su socio en Discovery Capital, Matt Dellorfano, y fue recibido en la Casa Rosada por el Presidente Milei.
Según la periodista, Citrone llegó en el avión Bombardier Global 5000, propiedad de Héctor Scaturice, un ex agente de inteligencia que hoy actúa como puente entre La Libertad Avanza y la Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC) de Estados Unidos.
Milei ordenó una foto con la motosierra en primer plano pero no hubo información oficial sobre los motivos del encuentro ni el temario tratado.


Citrone, de anteojos, sentado frente a Caputo.

Los crímenes inexplicados

La escala argentina del narcotráfico parece insignificante comparada con México. Pero el triple narcofemicidio, con torturas y descuartizamiento de las adolescentes Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez, es un llamado de atención sobre un fenómeno que multiplica los crímenes inexplicados, sobre todo de mujeres jóvenes e incluso niñas, como Candela Sol Rodríguez, o la desaparición de niños, como Loan Peña.
Pero también de varones jóvenes implicados en el tráfico (Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina), en 2008.
El narco tiene un Código Penal aún más escueto que el de Espert: un solo artículo y no dos.


Los libros de Winslow.

También explica las repentinas fortunas de algunos dirigentes políticos.
En agosto de 2021 publicamos aqují una investigación sobre el suntuoso piso de Figueroa Alcorta 3.410, frente al MALBA, que Diego Santilli le compró al ex secretario de obras públicas de Carlos Menem, Rodolfo Barra.
Durante tres años Barra estuvo en comisión en la Corte Suprema de Justicia para defender la política económica de Menem.
Luego pasó a ser asesor informal en asuntos legales de Santilli.
Es una pena que en sus programas de chimentos, su exposa, Nancy Pazos, no cuente ni el 10% de lo que comenta en privado.


Este es el piso frente al Malba, que se conoció cuando Santilli cambió su domicilio legal para presentarse como candidato en la provincia de Buenos Aires.
Allí, uno de los espías de la AFI le pidió una selfie a Diego Santilli cuando se lo cruzó en la puerta, para disimular la tarea que estaban realizando, porque, como dijo El Turco Jorge Saez, a Santilli “le había bajado el pulgar el uno, que para él era Macri; el Cinco, que era Gustavo Arribas; y la Ocho”, es decir Silvia Majdalani.
Así consta en la instrucción realizada por la fiscal federal de Lomas de Zamora, Cecilia Incardona.

Un documento que el espía Leandro Araque le envió a su compañero Facundo Melo se refiere a “un agente con muchísima llegada a su grupo familiar, conocido del Colorado, y que pasa información sobre sus movimientos privados".

La orden que recibieron los agentes fue investigar 
  • los nexos entre el Colorado y Hugo Moyano por la recolección de basura.
  • los gastos en efectivo de 1,5 millones de dólares durante 2018; incluyendo un viaje a Dubai junto a toda su familia y dos amigos en el cual habría gastado más de 250.000 dólares en efectivo.
  • movimientos de dinero por parte de la suegra del Colorado, que viajaría asiduamente a Estados Unidos a depositar dinero en una cuenta a nombre de ella.
  • la mudanza de esa señora desde Pompeya a un departamento en calle República Árabe Siria en el cual la AFI "habría entrado a infiltrar un agente en la empresa que hace el mantenimiento del edificio. Por eso se tendrían detalles del departamento”. El espionaje al domicilio donde vivían sus hijos es una de las recriminaciones que sí hizo Pazos en público.
En esos días, la inmobiliaria EXA Propiedades ofrecía un departamento de 365 metros cuadrados en el mismo edificio de Santilli, por 1.380.000 dólares.
Con 7 ambientes, chimenea y vigilancia las 24 horas del día, las expensas llegaban a los 700 dólares mensuales u 8.400 al año.

Esta semana, la Web El Disenso sostuvo que, en 2015, el vicejefe de gobierno porteño Santilli declaró una deuda hipotecaria de 550.000 dólares con Marcos Podestá, empresario proveedor del Estado desde varias empresas, entre ellas Río Varadero.
En la declaración jurada de 2016 esa deuda había desaparecido.
El sueldo anual de Santilli era de un millón de pesos al año, equivalentes a 66.000 dólares de entonces.
Si hubiera sido un faquir capaz de soportar hambre, sed, desnudez e inmovilidad para dedicar todos sus ingresos a esa deuda y sus expensas, le habría llevado diez años cancelarla.

En Río Varadero, Podestá era socio de Juan Carlos Loureiro, a quien la esposa de Sebastián Forza acusó judicialmente de haber amenazado de muerte a su marido si no pagaba la deuda que tenía por compras de efedrina.
Fue uno de los torturados y ejecutados en General Rodríguez.
La causa prescribió sin que se avanzara, por lo que el récord legal de Santilli está más limpio que el de Espert.
La fiscal, el juez federal y la Junta Electoral de la provincia de Buenos Aires rechazaron la pretensión de reimprimir 14,4 millones de boletas con el rostro de Espert, para colocar en su lugar el de Santilli, y/o el de la segunda en la lista, Karen Reichardt.
La Cámara Nacional Electoral cantó Colorado.
Pero no dijo nada sobre la reimpresión de las boletas, que costaría 15.000 millones de pesos, que mágicamente aparecerían en la contabilidad del gobierno que vive llorando miseria cuando se trata de cosas urgentes para personas vulnerables.

El archivo de quien sería segunda en la lista oficial en el principal distrito del país sólo contiene minucias.
Películas, programas de televisión y tapas de revistas para mostrar la cola, declaraciones contra negros, villeros, boquenses y homosexuales; insultos a Maradona y a Messi y, ahora que es aconsejable andar vestida, programas de rating cero en la televisión pública cuidando animalitos.
En cualquier momento aparece Durán Barba explicando que para debatir con Taiana es mejor que Santilli.
La novedad es que los candidatos son un problema menor en comparación con Milei.

La saga que concluyó con el apartamiento de José Luis Espert, que cada día dio una versión distinta, hasta concluir ahogado en llanto durante una entrevista en la cual su principal argumento fue que, como todo el mundo, tenía hijos y llevaba el apellido de su padre, fue un alivio para el gobierno, cuando las encuestas que el Mago del Kremlin le acercaba al Poder Ejecutivo ya indicaban una derrota por veinte puntos ante Jorge Taiana.
Lo mismo la súbita decisión de la Corte Suprema de Justicia de conceder la extradición de Fred Machado, solicitada por Estados Unidos hace casi cuatro años y las pocas horas que le llevó a Milei ordenar que se cumpliera.

La Ministra de Seguridad Patio Bullrich dejó de fingir demencia y admitió que conocía la incriminación estadounidense contra Machado y su financiamiento a Espert desde 2019.
Pretendió que lo guardó para sí porque era una comunicación secreta de Homeland Security.
Ahora que Cali necesita ayuda, revela aquel memorando que sindica a Machado como traficante para el cartel de Sinaloa (es decir el Chapo Guzmán), enumera la caída de aviones que llevaban 6.400 kilos de cocaína; el avión de South Aviation que Machado le alquiló en 2010 a los hermanos Juliá, que quisieron ingresar mil kilos a España; los vuelos con cocaína desde la Argentina hacia Perú, Guatemala, Colombia y Panamá.
Pero también dice lo que reveló El Cohete la semana pasada: la relación de Machado con Sergio Daniel Mastropietro, ejecutivo del grupo SOCMA, que compartía el domicilio con Macrì en Juez Tedín 2860.
"Mastropietro presidió Avian Líneas Aéreas S.A., continuadora de MacAir Jet, empresa aerocomercial del Grupo SOCMA”.
Como conclusión, el ministerio estadounidense afirma que dadas sus relaciones en negocios aeronáuticos con "grupos relacionados con el gobierno 2015-2019, se puede inferir que Machado pudo haber aprovechado su influencia para extender sus operaciones ilegales en nuestro país”.
Es decir, antes que Espert, Macrì.
Se entiende mejor por qué se acercan y se pelean como hermanos enemigos.

A la basura

El miércoles, la Cámara de Diputados autorizó casi por unanimidad el pedido del fiscal Fernando Domínguez y el juez Lino Mirabelli para allanar el domicilio y las oficinas de Espert, donde fueron secuestrados documentos, teléfonos y computadoras.
También fue allanada la casa de Río Negro en la que Fred Machado vivía con su mamá y sus perros, una vez que la remolona Corte Suprema de Justicia concedió su extradición.
Tal era la confianza de Machado en el tribunal, que recién cuando la policía llamó a su puerta se acordó de romper el contrato que había celebrado seis años antes con Espert.
Esta es una ratificación inapelable de la relación entre ambos y tal vez también una venganza de Machado porque Espert negaba la extensión y la profundidad del vínculo.
Pero daría la impresión de que no fue leído a fondo:
  • Quien contrata a Espert es un fantasma jurídico: no especifica qué tipo de persona jurídica es Minas del Pueblo, ni en qué jurisdicción está registrada.
  • El escribano que firma no da fe de su existencia.
  • Lo mismo ocurre con el domicilio mencionado, que no se sabe si es legal, social o real.
  • El escribano no dice haber verificado su existencia.
  • Machado figura como "Gerente General", pero no se menciona el documento legal que indique su designación.
  • En Guatemala la representación que se atribuye a Machado sólo sería válida si se formalizara en una escritura pública o un acta notarial, inscripta en el Registro Mercantil y en la Administración Tributaria.
  • Según el descargo de 6 minutos de video que Espert subió a las redes antisociales el jueves 2 a la medianoche, la persona con la cual contrató esa consultoría y representante legal de la sociedad anónima Minas del Pueblo no era Machado sino Romeo Iván Morales Pichilla.
  • Según el contrato tirado a la basura, al firmarlo Espert recibió 100.000 dólares, a cuenta de un millón, y otorgó recibo y formal carta de pago.
  • Pero la única firma certificada es la de José Luis Espert, no la de Federico Andrés Machado.
El condominio de Macrì

El Escribano que intervino en el contrato entre Machado y Espert fue Bernardo Mihura de Estrada.



Bernardo Mihura de Estrada, de saco claro.

Es el mismo escribano que en julio de 2017 actuó ante el Registro de la Propiedad de la provincia de Buenos Aires en la subdivisión entre los hermanos Gianfranco y Maurizio Macrì del condominio de 32,5 hectáreas donde se levanta la sede del club de golf y viviendas Buenos Aires Village, con una superficie edificada de 69.990 m2.
Su valuación fiscal entonces era de 122 millones de pesos y la de mercado de mil millones.
 Al cambio oficial equivalían a 68 millones de dólares; al blue, a 58.
Macrì nunca declaró ni la propiedad de esos terrenos ni lo que recibió por su venta. En enero de 2024, Milei nombró a Mihura Estrada como director del Registro de la Propiedad Inmueble del Ministerio de Justicia de la Nación, a cargo del defensor de narcos Mariano Cúneo Libarona.
Mihura era sobrino del varias veces secretario de Culto Católico, Santiago de Estrada de la Torre.

La nota donde conté esa historia integró una serie sobre la fortuna oculta de Macrì. Fue una de las últimas que pude publicar en Página/12.
Macrì dijo que desearía ponerme en un cohete a la luna y dos meses después Víctor Santa María intentó censurar otra nota de la misma serie, cosa que no acepté y emprendí esta navegación, hace ya ocho años.

No basta arrojar lastre

A medida que pasan las horas, queda más claro que no es suficiente con arrojar lastre.
La situación de Espert en relación con Machado es insostenible, la justicia argentina imputó al ex candidato por lavado de dinero, no es seguro que su renuncia como presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda y su pedido de licencia como diputado vayan a impedir que la Cámara lo expulse; uno de los fundadores de La Libertad Avanza afirma que además de Espert, Machado también se reunió con Milei.
La minuciosa investigación del fiscal Domínguez estableció que el dinero que recibió Espert, no provino de la minera fantasma de Guatemala, sino de la empresa texana Wright Brothers (por los hermanos Wilbur y Orville Wright, que en 1903 despegaron de la tierra durante 59 segundos históricos, en Carolina del Norte).


Los hermanos Wilbur y Orville Wright.




Esa empresa, dedicada a la compra-venta de aviones también pertenecía a Machado.
En la contabilidad clandestina de Machado que secuestró el fiscal de Texas Ernest González, la transferencia en favor de Espert incluye la sigla N28FM.
Esa es la matrícula de uno de los aviones que Espert usó como si fueran propios en 2019.
Ni la consultoría ni la mina aparecen.

Los mismos documentos del Bank of America en poder de la fiscalía de Texas indican que también dos aviones de la flota presidencial (Tango 01 y 04) "figuran en transacciones por US$ 2.650.000 en el fideicomiso radicado en Texas que está en el corazón de la investigación por presuntos narcotráfico y/o fraude, e involucra al argentino Federico Machado", según consignó Sebastián Lacunza en El Diario Ar.
Los pagos se realizaron en 2016, durante la presidencia de Maurizio Macrì.

No es la única aparición de Macrì en esta historia, ni la única complicación para Milei.
También figura en la simulada venta de su compañía MacAir a Avianca.
Además se vincula con Macrì Leonardo Scatturice, quien acaba de adquirir FlyBondi.
Parte de la "Revolución de los Aviones", Flybondi pertenecía a Richard Guy Gluzman, vicepresidente del Fondo de Inversiones Pegasus, propiedad del vicejefe de gabinete del macrismo, Mario Quintana.
Scatturice también posee AJS JET S.A. cuyo Director Suplente es el ex funcionario del macrismo Carlos Cobas.
Hay bonitas fotos de Scatturice junto a Rob Citrone junto al avión que los trajo para reunirse con Milei.
Todo parecía una fiesta.


Citrone, con zapatillas fluorescentes, Matt Dellorfano, Scatturice abrazado con Belén Arrieta.

El episodio de Espert con Machado sucede a las coimas del 3% que según el amigo presidencial Diego Spagnuolo cobraba Lule Menem por cuenta y orden de la Zarina, en la compra de medicamentos para la discapacidad.
Y antes de eso se había producido la criptoestafa $Libra.

La corrupción pasó a ocupar el primer lugar en las preocupaciones colectivas según todos los sondeos y se reflejó en la cobertura sobre los Hermanos Milei en la prensa internacional.
El 7 de septiembre el gobierno padeció un sacudón inesperado en las elecciones legislativas bonaerenses.
La brutalidad de las distintas policías contra jubilados y discapacitados y los vetos a las leyes de financiamiento de las universidades públicas y una moderada actualización de los ingresos previsionales provocaron una reacción del Congreso, que en el último mes se ha encarnizado en las derrotas al gobierno, ya sea en la aprobación de leyes que el Presidente quiso evitar, la anulación de decretos y el rechazo de vetos.

A partir de allí la bancada de diputados libertarios se convirtió en un manicomio.
Las diferencias de criterio sobre la conformación de las listas en el resto del país para las elecciones generales del 26 de octubre devinieron en acusaciones y odiosidad entre las líneas internas que responden a la Zarina y al Mago del Kremlin.
Por primera vez se avizora que los forzudos patriotas podrían incrementar su ventaja sobre los libertarios en Buenos Aires, lo cual redundaría en una victoria peronista en la suma de todo el país.
Aun así, el gobierno sigue singularizando al kirchnerismo como el enemigo a vencer, lo cual lejos de afectarlo lo favorece, porque el poder es un juego de suma cero.
Dentro de su incontenible logorrea, Milei se jactó ante uno de sus guacamayos mediáticos de haber sido el primer Presidente que decidió "meter presa" a CFK. Gran revelación, porque la Constitución le prohíbe "ejercer funciones judiciales, arrogarse el conocimiento de causas pendientes o restablecer las fenecidas".

Esta semana, la Cámara de Diputados avanzó en una de las direcciones que más desazón causan en el gobierno, al aprobar la interpelación a la Zarina, al jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y a los ministros de Economía, Luis Caputo, y de Salud, Mario Lugones.
Esta es la agenda legislativa y el respectivo temario:
  • Martes 14, a las 13. El jefe de Gabinete será interpelado por la decisión de no aplicar la ley de Emergencia en discapacidad, que Milei vetó y el Congreso sancionó por segunda vez con más de 2/3.

  • Miércoles 15, a las 12. Luis Caputo deberá responder por el endeudamiento con el FMI y el Tesoro de Estados Unidos.

  • Miércoles 15, a las 14, la Zarina y Lugones serán interrogados por las coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).
La expectativa y la duda residen en Caputo y en la hermana presidencial.

Pero también la justicia ha interrumpido la siesta luego de digerir los expedientes a su cargo.
El fiscal Eduardo Taiano aceleró con numerosos allanamientos y peritajes en la Ciudad y en la provincia de Buenos Aires, tanto en la causa Guantanamera cuanto en la de $Libra.
Ambas involucran a los hermanos presidenciales, una novedad que vale como pronóstico acerca del resultado de los comicios que tendrán lugar dentro de dos semanas.

Los Hermanos Milei hasta ahora no han podido hacer campaña, porque allí donde aparecen se produce una contramovilización tan agresiva como el Presidente ha sido de palabra y de hecho desde que asumió.
La estrategia de ocultar dónde y cuándo intentarían caminar unos metros entre la multitud no ha sido eficaz.
Aunque no haya una organización previa de la oposición, el repudio y el hostigamiento se genera en forma espontánea.
El último acto, en San Nicolás, lo hicieron a puertas cerradas, en una fábrica.

Los garantes

Para el gobierno de Estados Unidos y para buena parte del poder económico local, Macrì es el garante al que Milei debe recurrir de ahora en más.
El ex Presidente lo graficó con un tuit de su colaborador Fernando de Andreis que no deja dudas.


Amarillo contraataca, ahora como garante.

Krugman concluye así su análisis "¿Aprovechará Citrone el ‘puente financiero’ respaldado por los contribuyentes para retirar su dinero y huir?
Si no lo hace, sería un tonto, porque eso es lo que está haciendo el dinero inteligente.
La Argentina está quemando miles de millones de dólares en reservas para defender el peso mientras todos corren hacia la salida".

Es la película que ya vimos en 2001, luego del blindaje y el megacanje que tanto alegró a Fernando De la Rúa, y en 2018, cuando Macrì declaró su amor por Christine Lagarde.

viernes, 3 de octubre de 2025

CÓMO LOS SEÑORES DE LA TECNOLOGÍA Y LOS POPULISTAS CAMBIARON LAS REGLAS DEL PODER, de Giuliano Da Empoli - 27/9/2025

La ventaja de la indignación es que deja la conciencia tranquila, sin necesidad de más análisis.
Las palabras pronunciadas por Elon Musk en el mitin “Unite the Kingdom”, organizado este mes por el activista de extrema derecha Tommy Robinson, desataron una oleada de protestas entre los políticos.
Downing Street condenó al empresario tecnológico por utilizar un lenguaje “peligroso e incendiario”, después de que dijera a la multitud que “la violencia se acerca” y que “o contraatacas o mueres”.

El líder liberal demócrata Ed Davey pidió a las demás fuerzas políticas “dejar a un lado la lucha partidista” y unirse a él en la condena del llamamiento de Musk a disolver el Parlamento.

Incluso Peter Kyle, el ministro de Empresa que se había distinguido por su sumisa complacencia hacia los magnates tecnológicos, adoptó el tono del cónyuge traicionado, juzgando que los comentarios de Musk eran “un poco incomprensibles” y “totalmente inadecuados”.

Sin embargo, la conducta del jefe de Tesla dista mucho de ser incomprensible, y cualquiera que pensara que sus palabras - y su apoyo inquebrantable a movimientos de extrema derecha en todo el mundo, desde el brasileño Jair Bolsonaro hasta la AfD en Alemania - respondían únicamente a las excentricidades de un multimillonario nacido en Sudáfrica, cometería un error grave.

La verdad es que el enfoque de Musk revela algo más profundo, que va mucho más allá de las preferencias de un solo oligarca tecnológico, aunque sea extremadamente poderoso.

Hasta hace poco, las élites económicas, los financieros, los empresarios y los directivos de grandes compañías dependían de una clase política de tecnócratas - o aspirantes a tecnócratas - de derechas e izquierdas, moderados, razonables, casi indistinguibles entre sí, que gobernaban sus países sobre la base de principios de democracia liberal, de acuerdo con las reglas del mercado, a veces matizadas por consideraciones sociales.
Ese era el consenso de Davos.

Un lugar donde la política se reducía a una competición de presentaciones en PowerPoint, y lo más transgresor que se podía hacer era llevar un jersey negro de cuello alto en lugar de una camisa celeste durante la hora del cóctel.


El presidente Trump y la primera dama Melania en una cena en la Casa Blanca para ejecutivos tecnológicos este mes.

Entre los invitados estaban Mark Zuckerberg, CEO de Meta, y Bill Gates, fundador de Microsoft…
Hoy, sin embargo, ese acuerdo se ha roto.

Las nuevas élites tecnológicas - los Musk, Mark Zuckerberg y Sam Altman de este mundo - no tienen nada en común con los tecnócratas de Davos.
Su filosofía de vida no se basa en la gestión competente del orden existente sino, por el contrario, en un deseo irreprimible de lanzarlo todo por los aires.
El orden, la prudencia y el respeto por las reglas son un anatema para quienes se han hecho un nombre moviéndose rápido y rompiendo cosas, de acuerdo con el famoso primer lema de Facebook.
En este contexto, las palabras de Musk son solo la punta del iceberg y revelan algo mucho más profundo: una batalla entre élites de poder por el control del futuro.


Sam Altman, CEO de OpenAI, y Tim Cook, CEO de Apple.


Por su propia naturaleza y origen, los señores tecnológicos se asemejan más a los líderes nacional - populistas - los Trump, Milei, Bolsonaro y dirigentes de los movimientos de ultraderecha europeos - que a las clases políticas moderadas que han gobernado las democracias occidentales durante décadas. Como esos líderes, casi siempre son personajes excéntricos que han tenido que romper las reglas para abrirse camino.
Como ellos, desconfían de expertos y élites, de todos los que representan el viejo mundo y que podrían impedirles llevar adelante su visión.
Como ellos, sienten gusto por la acción y están convencidos de que pueden moldear la realidad según sus deseos: la viralidad prevalece sobre la verdad, y la velocidad está al servicio del más fuerte.
Como ellos, no sienten más que desprecio por políticos y burócratas: ven su debilidad y su hipocresía, y creen que su era está llegando a su fin.

La reelección de Donald Trump marcó un punto de inflexión, porque, desde entonces, los titanes tecnológicos se han sentido por fin lo bastante fuertes como para entrar en un conflicto abierto con las viejas élites.
Hasta ese momento, la convergencia entre líderes extremistas y tecnólogos había quedado oscurecida por el hecho de que estos últimos no se sentían aún poderosos como para desafiar abiertamente la supremacía del bloque de Davos.
Durante muchos años, los señores tecnológicos tuvieron que practicar la diplomacia, aunque ardían en deseos de imponer su superioridad sobre los dinosaurios de la política.
Antes de Musk estuvo Eric Schmidt, el antiguo director ejecutivo de Google, cuya ayuda para dirigir mensajes a los votantes en Estados electorales clave desempeñó un papel, en la reelección de Barack Obama en 2012, no menos importante que el que el magnate sudafricano jugó en la reelección de Trump el año pasado.
Solo que, a diferencia de Musk, Schmidt se mantuvo en gran medida entre bastidores.


Eric Schmidt, de Google, estrecha la mano de Barack Obama durante la campaña presidencial de este último en 2008.

Por su parte, los políticos moderados no supieron entender que, lejos de ser simplemente un proyecto empresarial, la irrupción de la tecnología digital estaba sentando las bases de una verdadera revolución política y, en última instancia, de un cambio de régimen.
He perdido la cuenta de las veces que, en mis días como asesor político, fui testigo de estos rituales de degradación.

En cualquier capital del mundo, la escena es siempre la misma.
El oligarca desciende de su jet privado, de mal humor por verse obligado a perder el tiempo con un jefe tribal, cuando podría emplearlo de forma más útil en alguna empresa poshumana.
Tras recibirlo con los honores de una visita de Estado, el político pasa la mayor parte de la reunión rogándole que conceda un centro de investigación o un laboratorio de desarrollo de IA, y acaba conformándose con un selfie apresurado a la salida.
Así, los nerds bonachones que a finales de la década de 1990 nos prometían un futuro de fraternidad universal han podido transformarse en aterradores molochs, embarcados en una guerra despiadada por la supremacía planetaria e intergaláctica, sin reglas ni contrapesos que limiten su desmesurado poder.
La pasividad escandalosa de la élite gobernante no bastará para garantizar su supervivencia.

Tras fingir respeto por su autoridad, los oligarcas tecnológicos han ido imponiendo gradualmente su dominio hasta disputar los últimos atributos de la soberanía de los gobernantes: la moneda y el monopolio de la fuerza.

Hoy no se trata de acusar a Schmidt de hipocresía cuando, en 2012, se presentó como un progresista demócrata de modales suaves.
Todavía hay varios magnates tecnológicos que se consideran así.
Pero está claro que, más allá de simpatías individuales, la convergencia entre magnates digitales y líderes nacional - populistas es estructural.
Ambos extraen su poder de la insurrección digital, y ninguno de los dos grupos está dispuesto a tolerar límites a su deseo de más: el viejo mundo y sus reglas son sus enemigos naturales, el blanco a destruir para que el nuevo mundo florezca.
Por supuesto, Trump y otros líderes populistas parecen haber surgido del pasado más que del futuro.
Estas figuras son imposibles de comprender si nos atenemos a la ciencia política de las últimas décadas, mientras que basta abrir un clásico latino, Tácito o Suetonio - o incluso una de las sátiras, Juvenal o Petronio - para encontrar personajes muy similares a los que dominan la escena política actual.
Son personajes acostumbrados a operar en un mundo sin límites, que extraen su fuerza de lo inesperado, lo inestable y lo belicoso.


Ejecutivos tecnológicos en la investidura de Donald Trump en Washington, en enero, entre ellos Mark Zuckerberg, Jeff Bezos, Sundar Pichai y Elon Musk.

Hoy, sin embargo, el resurgimiento de esos personajes premodernos se apoya en el ecosistema desarrollado por los tech bros.
Mientras la competencia política se daba en el mundo real, en plazas públicas y medios tradicionales, las costumbres y reglas de cada país determinaban sus límites; pero ahora que se ha trasladado a internet, el debate público se ha convertido en una jungla donde todo vale y las únicas reglas son las de las plataformas digitales.
Como resultado, el destino de nuestras democracias se juega cada vez más en una especie de Somalia digital, un Estado fallido del tamaño del planeta, sometido a la ley de los señores de la guerra digitales y sus milicias.

Es una lógica que los historiadores militares conocen desde hace mucho tiempo.
Hay fases de la historia en las que las técnicas defensivas avanzan más rápido que las ofensivas.
Son periodos en los que las guerras se vuelven más raras, porque el coste de la agresión es más alto que el de la defensa.
En otros momentos, sin embargo, son principalmente las tecnologías ofensivas las que se desarrollan.
Se trata de épocas sangrientas en las que las guerras se multiplican porque atacar resulta mucho más barato que defenderse.
En internet, una campaña de agresión o desinformación no cuesta nada, mientras que defenderse de ella es casi imposible.
Como resultado, nuestras repúblicas, nuestras democracias liberales grandes y pequeñas, corren el riesgo de ser arrasadas como las diminutas repúblicas italianas de principios del siglo XVI.

Y toman el centro del escenario personajes que parecen salidos de El príncipe de Maquiavelo para seguir sus enseñanzas.
En una situación de incertidumbre, cuando la legitimidad del poder es precaria y puede ser cuestionada en cualquier momento, quienes no actúan pueden estar seguros de que los cambios se producirán en su perjuicio.
Este enfoque resulta particularmente eficaz frente a una opinión pública cada vez más convencida de que el sistema está bloqueado y de que votar por un político u otro no marca ninguna diferencia.
Si en teología un milagro corresponde a la intervención directa de Dios, que se salta las reglas normales de la existencia en la Tierra para producir un acontecimiento extraordinario, la lógica de Trump y de otros líderes nacional - populistas es similar.

Romper las reglas - y muy a menudo las leyes - para incidir en los problemas que aquejan a sus votantes: esa es la promesa del milagro político.
De ahí la estrategia de Nayib Bukele en El Salvador de combatir a las pandillas criminales sustituyendo el código penal por un manual de tatuajes y encarcelando a 80.000 personas sin juicio.
De ahí la motosierra de Javier Milei en Argentina para combatir el despilfarro, y las medidas ilegales adoptadas por Trump para frenar la inmigración irregular o imponer sus aranceles aduaneros.

Está claro que la acción decisiva por sí sola no basta para producir el milagro del poder.
Debe ser también un acto temerario, porque ¿qué valor tendría una acción que simplemente respondiera de manera racional a una necesidad?
Sería poco más que el acto de un tecnócrata, uno de esos funcionarios grises y crueles que actúan en nombre de obligaciones superiores, proclamándose los únicos capaces de dominarlas.
La esencia del poder reside justamente en lo contrario.

Goethe cuenta la historia del viejo duque de Sajonia, un hombre original y obstinado, cuyos consejeros le instaban a reflexionar y meditar antes de tomar una decisión importante.
“No quiero ni reflexionar ni meditar”, responde, “pues si no, ¿para qué sería yo el duque de Sajonia?”.


Elon Musk levanta una motosierra que le entregó el presidente argentino Javier Milei, a la derecha, en la Conservative Political Action Conference en febrero.

La cúspide del poder no coincide tanto con la acción en sí como con la acción temeraria, la única capaz de producir el impacto en que se basa el poder del Príncipe.
Un entorno caótico exige decisiones trascendentales que capten la atención del público y dejen atónitos a los adversarios.
Lo que importa es el efecto.
Como bien dijo Milei: “¿Cuál es la diferencia entre un loco y un genio? ¡El éxito!”.
Este es el credo de los líderes populistas y de los tech bros, compartido hoy por la mayoría de los votantes que han dejado de considerar las reglas como una garantía de libertad y han empezado a verlas como una estafa gigantesca, por no decir una conspiración de las élites para oprimir al pueblo.

“Lo primero que hacemos es matar a todos los abogados”, dice Shakespeare.
O más bien, Dick the Butcher en Enrique VI, con el propósito de provocar una revuelta contra el gobierno del rey inglés.
Según Dick, los abogados son los esbirros del poder, desprovistos de moral y dispuestos a apoyar cualquier cosa.
No resuelven problemas, los crean; siempre tienen a mano una triquiñuela para complicar aún más los asuntos.
Se interesan por la forma, no por el fondo; hablan un lenguaje incomprensible con el único objetivo de engañar a los pobres y sin instrucción; al final, solo se preocupan por sus propios negocios.

Los líderes populistas se centran en el fondo, no en la forma.
Prometen resolver los problemas reales que la gente enfrenta en todas partes: la delincuencia, el miedo a la inmigración, el coste de la vida.
¿Y qué balbucean en respuesta sus adversarios, los liberales, progresistas y demócratas bienintencionados?
Reglas, la democracia en riesgo, protección de las minorías…

El año pasado, Janan Ganesh señaló en su columna del FT que desde 1980, entre todos los candidatos demócratas a la presidencia y vicepresidencia de Estados Unidos, Tim Walz, compañero de fórmula de Kamala Harris, fue el primero en no tener un título de derecho.
En ese mismo periodo, ninguno de los cuatro presidentes republicanos tenía formación jurídica: el primero, Ronald Reagan, era actor, y los otros tres, empresarios.
En Estados Unidos, los abogados solo tienen como rivales a los políticos como el grupo profesional más odiado.
¿Acaso sorprende, entonces, que el partido de los abogados fuera arrasado?

Una plataforma concebida enteramente por abogados, centrada en la defensa de los procedimientos democráticos y en el respeto de los derechos de las minorías, cuyo principal argumento consistía en las demandas contra el candidato republicano, fue barrida por las recriminaciones de los partidarios de Trump: inflación, inmigración ilegal, desprecio de clase.

En Europa, los tecnócratas que gobiernan las instituciones europeas y la mayoría de los países miembros de la Unión comparten la misma incomprensión ante la ofensiva a la que se enfrentan.
Prefieren fingir que el desafío de Trump se reduce a la negociación de unos cuantos acuerdos técnicos, antes que reconocer que el objetivo de Trump y de los tech bros es imponer un cambio de régimen también en este lado del Atlántico.
Los líderes populistas y los tech bros no comparten la misma visión del futuro - uno de los momentos más incómodos del discurso de Musk en el mitin de Tommy Robinson fue cuando invocó, con ojos brillantes, un porvenir de robots sacado de Star Trek.
El impulso de cambio de régimen une a figuras premodernas que parecen haber salido de los anales del Imperio romano tardío con conquistadores tecnológicos que ya miran hacia horizontes poshumanos.
La polémica en torno a las visas H-1B para trabajadores altamente cualificados en Estados Unidos es solo una de las incontables cuestiones que los dividen.

Lo que tienen en común, sin embargo, es tanto un enemigo como una estrategia: matar a todos los abogados.
Juntos, depredadores políticos y conquistadores digitales han decidido borrar a las viejas élites y sus reglas.
Si logran este objetivo, no solo serán arrasados los partidos de abogados y tecnócratas, sino también la democracia liberal tal como la hemos conocido hasta hoy.

* Sobre el autor

Giuliano da Empoli, ex alto consejero del primer ministro italiano Matteo Renzi, es autor de la novela El mago del Kremlin.
Su nuevo libro, La hora del depredador: encuentros con los autócratas y multimillonarios tecnológicos que están tomando el control del mundo, será publicado el próximo mes por Pushkin Press.

domingo, 21 de septiembre de 2025

SE ACABÓ LO QUE SE DABA, de Ricardo Aronskind - 21/9/2025

Despilfarro de dólares (prestados) para fingir estabilidad hasta las elecciones


Lo que estamos viviendo en estos últimos días no es un escenario nuevo sino repetido.
Ya vivimos el final de los otros experimentos neoliberales que también desembocaron en crisis cambiarias, bancarias y financieras, y que terminaron impactando fuertemente en la producción nacional, el empleo y el nivel de vida de las mayorías.

El desarrollo de la escena pública es hoy el mismo que en las otras oportunidades. Empezó en 2024 con un paseo triunfal de los nuevos líderes y sus ministros de economía, que se las sabían todas, que comprendían de verdad cómo se maneja la economía, y que ¡por fin! iban a meter a la Argentina en el verdadero sendero de la prosperidad capitalista.

Luego se empiezan a demorar los resultados positivos esperados, mientras los tiburones de la economía se abalanzan sobre todas las áreas de negocios disponibles, sin ninguna preocupación por el cuadro macroeconómico general.

Más tarde empiezan a observarse dificultades en diversas áreas productivas, indicadores sociales en deterioro y el comercio exterior en rojo.
Pero todo eso puede ocultarse, porque para su negación se cuenta con un formidable aparato comunicacional, la enorme simpatía del mundo de los negocios, y también con la “pobre inocencia de la gente”, citando a León Gieco.

Y finalmente se precipita la crisis en serio, imparable, objetiva, que por lo general es desatada por los actores más favorecidos de los esquemas neoliberales y los que más rápido pueden mover sus activos: los financistas, que deciden retirarse oportunamente de la plaza argentina, que ya ha sido debidamente explotada y endeudada.

Ese último tramo es tan vertiginoso que muchísimos actores (tanto pobres como ricos, tanto analfabetos como “doctores en finanzas”) son sorprendidos y terminan sin entender qué ha pasado.

De hecho, es lo que le ocurre reiteradamente a las masas argentinas, que vivieron la quiebra bancaria de 1980, la hiperinflación de 1989, el derrumbe de la convertibilidad en 2001-2002 o el descalabro macrista de 2018, sin entender nada de lo que había pasado.
La explicación general se la suministra la propia derecha autora serial de los descalabros económicos: “Es que es un país de mierda”.

Del principio de revelación, a principio de centrifugación

La velocidad del proceso político-económico argentino transforma en obsoletas las grandes noticias de ayer.
Cuando estábamos analizando el impacto de las coimas descubiertas sobre la cúpula gubernamental, el sorprendente resultado de las elecciones en la provincia de Buenos Aires nos suministró material cuyo análisis detallado requeriría semanas.
No las tuvimos porque la parálisis gubernamental llevó a nuevas interpretaciones sobre la forma en que se resolvería la crisis, y dio origen a diversos rumores, provenientes de la cúpula de poder en la sociedad, sobre eventuales escenarios de recambio parcial o total del gobierno.
Entre tanto, se sucedieron votaciones parlamentarias sorprendentemente positivas en materia de defensa de cuestiones sociales elementales.
Hubo movilizaciones masivas cuyo sentido no terminamos de evaluar, porque la centrifugadora financiera se activó a máxima potencia.

En los últimos tres días de esta semana, el Banco Central vendió 1.110 millones de dólares para evitar que la cotización del dólar superara la banda cambiaria y eventualmente se disparara, con el peligro de arrastrar consigo a los precios, a cinco semanas de las cruciales elecciones de octubre.

En Estados Unidos, las influyentes compañías de servicios financieros Barclay's, Morgan Stanley y J.P. Morgan se refirieron muy críticamente a la situación en la Argentina, desaconsejando las inversiones financieras en la plaza local.

Arrojar más de 1.000 millones de dólares a las fauces de una demanda en plena expansión equivale a despilfarrar fondos valiosísimos (prestados) para sostener una situación ficcional, cuya función es engañar al público fingiendo estabilidad antes de las elecciones.
Las autoridades económicas dilapidan el futuro de (¿todos?) los argentinos vendiendo lastimosamente una enorme cantidad de dólares prestados, que vamos a tener que devolverle a la “comunidad financiera internacional” durante mucho tiempo.

En el apuro por contener la situación, el gobierno implementó un “cepo” temporario para directivos de entidades financieras y sus familiares, para evitar que compren masivamente dólares.
Todos se conocen en ese ambiente.

El derrumbe económico es inocultable.
La caída del mercado de valores de Buenos Aires respecto a los registros de comienzos de año completó esta semana un 37%.
La acción de YPF, empresa que tiene futuro dado el tipo de actividad en la que se especializa, mostró esta semana, comparada con el comienzo del año, un nivel 45% inferior.
Lo mismo le ha ocurrido a numerosas empresas privadas en casi todos los rubros, que están viendo cómo sus patrimonios en dólares se evaporan a pasmosa velocidad.
Los líderes empresariales locales no han perdido oportunidad de apoyar ideológicamente modelos que los ponen al borde de la desaparición o de la absorción por grandes capitales externos.

La situación es de una explosividad inusitada: si el gobierno cumple con su promesa de vender todos los dólares que hagan falta en el segmento oficial mayorista, a 1.475 pesos, con la velocidad que empezaron a irse esta semana, amaga que el riesgo país –que ya superó los 1.400 puntos– siga subiendo, porque se evaporan los dólares para afrontar los compromisos externos.
Ese nivel (1.400) ya implica un país sin crédito externo accesible.
Es la reacción de los mercados financieros cuando visualizan que la Argentina no tendrá con qué cubrir los vencimientos de 8.000 millones de dólares que hay hasta el mes de enero.
La sombra del default sobrevuela al gobierno de los genios de la economía.

Si, en cambio, el gobierno no defendiera el valor de 1.475 para preservar las reservas, inmediatamente surgiría un dólar mucho más alto, que sería transformado en el valor “verdadero” de referencia para la fijación de precios por parte de las empresas productivas y para el campo.
El impacto inflacionario sería ostensible y se derrumbaría el único “mérito” de haber bajado la inflación.

Hablando de reservas, el gobierno computa 22.000 millones de dólares para afrontar la actual corrida, pero en el mercado estiman que no hay más de 6.000 disponibles.
Por las dudas, Milei viaja a Estados Unidos para obtener más fondos para seguir quemando en la hoguera especulativa.

Los depósitos en pesos en el sistema bancario ascienden aproximadamente al equivalente a 30.000 millones de dólares.
Es mejor para la salud del sistema bancario y del gobierno que los ahorristas no se contagien de la fiebre compradora, porque no habría con qué satisfacerla.

Caputo ha dicho que “hay dólares para todos”, pero los todos, como estamos viendo, son muchos.
No están solamente los acreedores externos en la cola, o la demanda interna por múltiples razones.
A las firmas multinacionales que operan en la Argentina el gobierno les prometió que desde el 1º de enero podrán dolarizar sus ganancias en el país y enviarlas al exterior.
Se estima un monto aproximado a los 8.000 millones de dólares que pretenderán comprar las firmas extranjeras.

Se derrumba por su propio peso esta tontería instalada por la derecha económica de que la administración racional de divisas (a la que llaman “cepo”) equivale a un antojo arbitrario para restringir la libertad económica.

Mentime y llamame Presupuesto


En un mensaje brevísimo, políticamente calculado, Milei presentó el invento de Presupuesto Nacional para 2026.

Es imposible reseñar todos los aspectos que tuvo el mensaje, y más aún los temas relevantes que ocultó. Uno de las cuestiones claves que no mencionó, porque sólo se centró en la obsesión por el equilibrio fiscal, es que se busca crear las condiciones legales para que el gobierno proceda a renegociar próximamente la enorme deuda externa, aceptando peores condiciones que las vigentes actualmente.

También se busca modificar leyes que apuntaban a ir mejorando tendencialmente el financiamiento de la educación pública y la investigación y desarrollo tecnológico, para abandonar esas metas.

De más está decir que todos los números incluidos son completamente irreales, porque se basan en supuestos ficticios sobre inflación, cotización del dólar, y montos de las partidas destinadas a distintas funciones.
Además, luego de presentado el Presupuesto Nacional, fue creado el Ministerio del Interior, que no fue considerado en las cuentas de la Ley de Leyes.
Eso implicará disponer de nuevos fondos para que esa dependencia pública pueda funcionar, que aún no fueron incluidos en los gastos de 2026.

En el mensaje, Milei intentó mostrarse moderado, aunque no pudo reprimir el delirio de considerar que en 30 años seremos primera potencia mundial.
Prometió mejoras ínfimas a sectores a los cuales les recortó sus ingresos en un 30 o 40% desde el comienzo de su gobierno, y se mostró dispuesto al diálogo para que los demás acuerden con sus metas.

El equilibrio fiscal que proclama hasta el hartazgo es al mismo tiempo un arma redistributiva, de los pobres hacia los ricos, y de achicamiento adicional del Estado, en la medida que los ingresos no alcancen a cubrir los gastos.
En ese sentido, continúa con la infatigable tarea de hacerle creer a la sociedad que no hay recursos, aunque algunos sectores (alimentación, prepagas, energéticas) concentren ingresos y ganancias históricas, gracias a las transferencias de ingresos que fuerza el gobierno con la excusa del equilibrio fiscal. Pero todo peso debe ahorrarse para pagar deuda externa e interna.

Días de coincidencias inesperadas

Cristina Fernández de Kirchner señaló en estos días elogiosamente un discurso dado en el Congreso Nacional por Nicolás Massot, quien no ha sido precisamente un amigo o aliado del kirchnerismo.
Se debió a que Massot, abordando temas de política exterior, criticó duramente el alineamiento argentino en la reciente votación en las Naciones Unidos, en relación a la situación catastrófica en la Franja de Gaza y en general a la paz en Medio Oriente.
Claro, el extremismo de Milei, su alineamiento impúdico con Trump y con Netanyahu, lo han llevado a adoptar posiciones completamente ajenas a un amplio espectro político nacional.
El empecinamiento reaccionario de Milei hizo que Massot y Cristina Kirchner puedan coincidir en lineamientos básicamente sensatos de la política exterior argentina.

En lo personal, nunca esperé coincidir con Jorge Fernández Díaz, furiosa pluma antikirchnerista de hace muchos años en la “tribuna de doctrina” del gran capital.
El día 14 de septiembre, en el marco de la declinación del entusiasmo por el mileísmo, La Nación publicó un artículo de su firma con el título “¿La culpa es del León o de quienes le dieron de comer?”

Dado que esa ha sido la postura invariable de esta columna, en la que hemos enfatizado la enorme responsabilidad que le corresponde al alto empresariado argentino en la entronización de un personaje y una política pública extremistas, abordé interesado la lectura del texto.

Entre otros párrafos, escribió Fernández Díaz: “(Milei) Mintió, eso sí, en un asunto esencial: la motosierra era originalmente para los privilegiados y no para los jubilados, los discapacitados, los médicos, los obreros, los albañiles, las empleadas domésticas, los menos favorecidos de la Argentina”.
Aparece ya un reconocimiento del carácter de clase de la política mileísta, violentamente antipopular.
Y un develamiento (que para los lectores del Cohete no es una novedad) de la patraña argumentativa referida a “la casta”.

Sigue la nota: “La ortodoxia, que con coraje ha criticado técnicamente al equipo libertario, pocas veces alertó a su vez sobre lo que significaba impulsar un modelo donde la producción era una palabra ‘socialista’ y el cuidado del consumo y del empleo, una superstición anacrónica.
Esta ‘nueva derecha’ confirmó así un viejo prejuicio con el que la izquierda hizo siempre miga provechosa: su presunto egoísmo congénito, su ceguera social”.

Como Fernández Díaz seguramente comprende, no es un “viejo prejuicio” de la izquierda, sino una realidad reiteradamente confirmada: la derecha local, la realmente existente, ha apoyado con entusiasmo el lumpenaje, la destrucción del Estado, las políticas de transferencia de riqueza hacia arriba, el saqueo financiero y la irresponsabilidad general en el manejo de la cosa pública de este gobierno.
La ortodoxia pareció ofenderse más por las formas y “los destratos personales” que por el contenido timbero y rentista de las políticas públicas mileístas.

Con muy buen tino se pregunta lo que nosotros les preguntamos a su vez a los votantes pobres de Milei: “¿Qué deberían hacer todos los damnificados: esperar diez años las grandes inversiones y mientras tanto votar al verdugo con alegría?”

“Hoy sus votantes más calificados le piden a ese mismo outsider desaprensivo y extravagante que gestione con veteranía y buen tino el Estado (al que vino a destruir) y se interese por la política (cuando les encantaba oír que le aburría).
Contrataron a un líder de la antipolítica y se asombran de que pierda elecciones en cadena y no logre consolidar una gobernabilidad parlamentaria”.
Aquí probablemente Fernández Díaz se refiera como “votantes calificados” a la gente de clase media alta que provino del PRO y votó a Milei como mal menor, frente a la “amenaza K”. (Que en realidad era ¡Massa!)
La palabra “contratar”, sin embargo, parece hacer referencia a los empresarios que lo financiaron, promovieron y entronizaron en la escena política.
Sí, fueron ellos los creadores de Milei.
Fueron ellos los que le dieron de comer al león.

“También alude el decálogo (F. Díaz se refiere a una serie de expresiones publicadas en X por Santiago Caputo) a un principio delirante que un sector del círculo rojo aplaudió y que habría estremecido a Sarmiento y a Alberdi: ‘El Estado no debe ser gestionado, sino desmantelado’”.

Aquí Fernández Díaz posa de ingenuo, ya que parece albergar la peregrina esperanza de que integrantes del “círculo rojo” tengan alguna mínima preocupación republicana por el destino del país.
Ya han demostrado reiteradamente, en las últimas décadas, que no la tienen. Los insistentes aplausos cerrados en diversos foros empresariales en estos larguísimos meses a quien destruye la salud pública, la educación, la cultura, la ciencia y la tecnología, los avances productivos nacionales y las áreas estratégicas del Estado, son la expresión contundente de ese desinterés de la elite por el destino del país y de sus compatriotas.

Advertencia

Ya se empieza a escuchar el retorcido argumento de la derecha hegemónica, que dice que el derrumbe del esquema de timba financiera mileísta tiene que ver con que “los mercados” y “los inversores” le tienen miedo a la vuelta de las “políticas populistas”.

Es tan fantasiosa esa apuesta interpretativa, tan alejada de la realidad económica, que su pregnancia sólo puede ser explicada en el terreno comunicacional y cultural, tan desatendido por los espacios populares.

Si se deja que estas falsedades prosperen, van a terminar siendo responsables del actual desastre precisamente aquellos que combatieron estas políticas económicas aberrantes desde el primer día, denunciando su carácter anti productivo, antipopular y antinacional.

Nuestra clase dominante es tan pobre de ideas y de proyecto, que sólo es capaz de acudir a la infantilización de la sociedad para que los cucos que ellos proponen sean creíbles y que la responsabilidad política de los poderes fácticos permanezca en las sombras.

La gran misión de la política popular es que esta vez se entienda mucho más que en las ocasiones anteriores lo que pasó realmente con los descalabros mileístas. No hace falta dar cursos masivos de macroeconomía o de finanzas.
Esto se puede entender perfectamente desde las nociones políticas más elementales.
Si es que se quiere politizar en serio a la sociedad y ofrecerle una explicación alternativa.

Es imprescindible que la mayoría entienda qué es lo que está pasando y lo que va a pasar de aquí en adelante en las próximas semanas antes de las elecciones, y en los próximos meses.

No sólo para identificar con precisión a los verdaderos causantes del desastre, que son los políticos del régimen (que no se limitan a los esperpentos de La Libertad Avanza y los acólitos de Macri) y sus mandantes del capital concentrado, sino en defensa propia: ¡basta de que los timberos y aventureros le echen la culpa de sus desaguisados a quienes nunca han tenido más que el 25% del poder!

“Lo peor ya pasó” es una frase que seguiremos escuchando, proveniente de los Presidentes de gobiernos calamitosos de la derecha, a menos que las grandes mayorías le saquen la ficha definitivamente a los poderes que nos conducen –reiteradamente– a estos derrumbes.

POMPAS DE JABÓN, de Horacio Verbitzky - 21/9/2025

Cada semana el gobierno bate un nuevo récord de derrotas parlamentarias, ya con 2/3 en contra, lo cual le impide gobernar con decretos y vetos y agrava su crisis interna.
Tampoco tiene buenas noticias de los tribunales, donde Fernando Cerimedo confirmó que Milei había sido informado de las coimas con drogas para discapacitados.
Su única esperanza está puesta en las elecciones generales del mes próximo, pero apenas como expresión de deseos.
No hay una sola consultora que haya dejado de registrar la fuerte caída en los índices de aprobación de su gobierno, el cuestionamiento a su política económica, el malestar por sus modos provocativos e insultantes y la corrupción, personificada en la Zarina.
Tanto en Washington cuanto en Buenos Aires, lo que se discute es qué debería ocurrir después de las elecciones.
Para el FMI, la Argentina no podrá eludir una devaluación que se estima en el 40% y superar el mayor ajuste fiscal de la historia, como dice el chistoso involuntario de Olivos.
Pero el ex presidente del Banco Central, Alejandro Vanoli, estima que debería ser con un dólar a 3.000 y ya mismo.
Si el termómetro son los mercados, en tres jornadas el Banco Central debió vender 1.100 millones de dólares y está gestionando un nuevo salvataje, esta vez del gobierno de Estados Unidos, porque de otro modo no podrá afrontar ni sus compromisos más próximos.
Pasado mañana, Milei podría hacerle el pedido directamente a Trump, con quien se verá en Nueva York.
En el gobierno se analiza la posibilidad de ofrecerle la presidencia provisional del Senado y algunos ministerios a los gobernadores simpáticos.
Pero cinco semanas son una eternidad.

La estupefacción

La magnitud del resultado de las elecciones bonaerenses del 7 de septiembre dejó estupefacto al gobierno, tal como ocurrió en las primarias de 2019 con el de Maurizio Macrì.
La provincia de Buenos Aires es un baluarte peronista sin parangón.
Pero un estudio cuidadoso de los resultados indica que no creció el peronismo, sino que se desinfló el antiperonismo, por razones que no se limitan a esa geografía.
Por ejemplo, la caída del gobierno nacional en las secciones de fuerte incidencia agropecuaria, obedecen a motivaciones que se repiten en distintos lugares del país, como Córdoba y Santa Fe.
Para entender estos resultados es imprescindible tomar en cuenta el sorprendente alcance nacional de la victoria de Milei hace dos años, sobre todo en provincias en las que carecía de estructura propia.
Cambió una vez más la dirección del viento político.
Y su intensidad.

Eso se manifiesta en la debilidad parlamentaria y territorial del gobierno.
Es una rara presidencia sin gobernadores ni intendentes y con una minúscula dotación legislativa, que cada semana produce nuevos episodios de su enfermedad autoinmune.
El más reciente fue el griterío entre Cristian Ritondo y Silvia Lospennato en la Cámara de Diputados.
"No voy a elegir entre lo malo y lo peor", dijo ella.
Pocos días antes, Maurizio Macrì le propuso a Milei armar un equipo de trabajo para “terminar con el kirchnerismo”.
Dos de sus integrantes eran Ritondo y Lospennato.

https://www.youtube.com/shorts/xF034-Yu8Ks

Ambos pasaron del peronismo al PRO, donde encarnan tendencias opuestas. Ritondo encabezó la migración que se echó en brazos de los Hermanos Milei, y ella por el contrario fue al tope de la lista de candidatos a la Legislatura porteña que los enfrentó.
En aquel momento parecía que Ritondo sintonizaba mejor el clima social, pero hoy también se evaporó la probabilidad de descontar una diferencia de casi 14 puntos.

Quince minutos de mesura

El mensaje presidencial de admisión de la derrota fue mesurado en su forma. Apenas 15 minutos, en los que reconoció errores, no usó palabrotas y prometió escuchar el mensaje de las urnas.
Pero reiteró que insistiría en la política económica que el voto cuestionó, de modo que en el fondo nada ha cambiado.
Los incrementos anunciados en salud y educación no compensan la pérdida sufrida en los dos ejercicios previos, y el proyecto de presupuesto para 2026 profundiza los recortes en obras y servicios fundamentales.
Incluso compromete la defensa nacional al poner en duda el reequipamiento de las Fuerzas Armadas, donde desde que asumió Milei se fueron 18.000 soldados, suboficiales y cuadros superiores.
El gobierno se jactó de haber adquirido la chatarra voladora de origen estadounidense F-16, descartada por Dinamarca, e inútil para disuadir a los ocupantes británicos de las Malvinas, en vez de los modernos sino-paquistaníes JF-17.
Pero los fondos para pagar esas adquisiciones han sido tachados en el presupuesto.

Además, ese proyecto se basa en números de fantasía, con proyecciones de cotización del dólar ya superadas y una inflación irrisoriamente baja, cuando la mayorista del mes pasado volvió a pasar del 3%, número que persigue a los Hermanos Milei.
En los sectores agropecuarios circuló la versión de que el gobierno le hizo saber a la Mesa de Enlace que los ingresos por retenciones se habían incluido para que cerraran las cuentas, pero que no se cobrarían.
El dólar tocó el número pasmoso de 1.500 y el riesgo país se le aproximó.
Los cálculos mágicos sobre el 17.000% de inflación que habría evitado merced al equilibrio fiscal estallan como pompas de jabón antes de tocar el suelo.
Con su sentido de la realidad intacto, Milei dijo que la baja de la tasa de interés y del riesgo país son "consecuencia natural" de su política económica.

Pero suben, tanto como la grandilocuencia de su discurso.
En un tramo que no obtuvo la atención que merece y que reiteró el viernes en Córdoba, dijo que con su política la Argentina podría "parecerse a países de altos ingresos en 10 años, en 20 años estaríamos entre los países más ricos del mundo y en 30 años estaríamos en el podio de las tres potencias mundiales".
En términos actuales, esto implicaría colocar al país por delante de la India, Brasil, Francia, Alemania, Gran Bretaña, Italia y Rusia.
Ni sonrisas arranca, en un Presidente que se atrevió a poner como modelo al Paraguay.
Analizar las incongruencias del proyecto de ley ocuparía toda esta edición, pero no vale la pena.

El gobierno no tiene la menor intención de cumplir sus metas, aunque ha comenzado a temer que la oposición pueda imponerle un texto distinto.
No hay forma de que sus garabatos infantiles sean coloreados por senadores y diputados de la vasta coalición que viene gritando su hartazgo ante las imposiciones autoritarias y las mentiras de un charlatán de feria, como se decía antes de que se inventaran los panelistas.
Por si alguien no lo tiene presente, en septiembre de 2025 sigue en vigencia el presupuesto de 2023, porque el gobierno prefirió manejarse mediante delegaciones autorizadas por el Congreso en leyes, decretos y decisiones administrativas.
Pero el motoquero calvo ya no puede manejar a piacere la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados.

Las reuniones de gabinete, la conformación de mesas política, económica e institucional, la designación de un nuevo/viejo Ministro del Interior, los encuentros del jefe de gabinete con gobernadores y las transferencias a varias provincias de aportes del Tesoro Nacional, no han conseguido salvar los vetos del Poder Ejecutivo a la emergencia pediátrica, el presupuesto de las universidades nacionales y las transferencias automáticas a las provincias.
Y todavía faltan las elecciones generales y la asunción del nuevo responsable de Subamérica en el Fondo Monetario Internacional, un inglés que lleva dos décadas rumiando rencor contra la Argentina.
No es la única novedad en el FMI: tras las huellas de Gita Gopinath también renunció Ceyla Pazarbasioglu, directora del Departamento de Estrategia, Política y Revisión.
En abril de este año, cuando se discutió la ampliación del crédito a la Argentina, Pazarbasioglu se excusó de firmarlo por su escepticismo sobre la "capacidad de repago" del país. Igual que su colega argentino, Donald Trump también enfrenta una declinación pronunciada de sus índices favorables.
Pero no tiene elecciones el mes próximo, sino a fines del año que viene.
Al mismo tiempo, la Universidad Torcuato Di Tella publicó que la probabilidad de que la Argentina entre en una abierta recesión era del 98,61% en la semana previa a la paliza electoral.
Ni un humorista diría que ahora es del 110%.

Disfraces

El jueves, mientras se reunía el Senado para asestarle otro cachetazo, afloró el verdadero Milei, quien inició el día con un post según el cual "en el Partido del Estado tenés a los kukas y a los antikukas que votan igual que los kukas pero disfrazados de republicanos.
Votar a cualquiera de las versiones del Partido del Estado es votar que tus hijos se vayan para Ezeiza".
Más urgido, porque la primera cabeza a rodar es la suya, el Ministro de Economía Luis Caputo dijo que el Congreso busca "romper el equilibrio fiscal", con el objeto de "voltear al Presidente que salvó al país de caer en la peor crisis de su historia".

Basta una recorrida por las señales de noticias por cable para entender que ésa es la línea discursiva que eligió el gobierno, y que sus guacamayos repiten sin matices.
Por supuesto la gran culpable es Cristina, cuya figura agrandan sin culpa ni temor.
Lo constata entre otras cosas la enorme movilización de ayer hacia su domicilio, al cumplirse 100 días de su proscripción y condena.
También se difundió el primer spot de campaña de Jorge Taiana.
Como corresponde a un hombre de consenso, el texto del ex ministro invita a reunir fuerzas para frenar a Milei, mientras la imagen muestra a Sergio Massa, Juan Grabois, Axel Kicillof y CFK.
La perspectiva es favorable. La contracara de la paralización del gobierno es el entusiasmo de la oposición, que incluso se manifiesta en giros conceptuales apreciables.
Kicillof, que en 2022 reclamó a la oposición que aprobara el acuerdo con el FMI, acaba de decirle a la agencia rusa RT que el Fondo prohíbe defender la producción y el trabajo nacionales y que hay que enfrentarlo.

https://www.youtube.com/watch?v=iigqButo79U

Una columnista que duerme con un ministro del Poder Ejecutivo anuncia cada noche en La Nación +, "me dijeron…", "escuché…", "según pude saber…" y otras fórmulas alternativas que trae por escrito.
Pero su perfecto desconocimiento de los mecanismos institucionales y los alineamientos políticos la lleva a conclusiones apresuradas.

Esta semana, un guacamayo que intervino en el montaje de los Cuadernos Fénix corrigió el entusiasmo de su colega por la posición que asumiría ante los vetos presidenciales el peronismo no kirchnerista.
Con una encantadora expresión de cansancio, replicó con un pronunciamiento categórico: "Hace veinte años que estoy buscando un peronista no kirchnerista y hasta ahora no lo pude encontrar. Son todos obedientes".
Ayer, también el futurismo de Kicillof invitó a participar en la manifestación vespertina en San José 1111.
Sería excesivo calificar esa actitud de obediente, porque además nadie lo obligó a esa decisión.
Sólo está en juego la naturaleza de las cosas.

Autoridad moral

En otra señal, dos columnistas abochornados sentenciaban que el kirchnerismo carece de autoridad moral para cuestionar los vetos rechazados en el Congreso. Para demostrarlo, eligieron leer a dúo una lista interminable de presuntos delitos cometidos por miembros de aquel gobierno.
Lo más notable es que les paga el oficialismo, no la oposición a la que exaltan con sus gestos y palabras.
El Presidente acudió a la misma técnica en la reunión de gabinete, donde habría dicho "estos chorros kirchneristas hablan del 3% y ellos se robaban el 30%".

A casi dos meses de la difusión de los audios de Diego Spagnuolo, el Presidente no lo denunció ante la Justicia como había prometido.
Tampoco lo hizo con su criptoasesor Hayden Davis.
Recién el viernes por la noche en el lanzamiento de su campaña electoral en Córdoba acudió a la inverosímil acusación de que los audios fueron elaborados con Inteligencia Artificial, de lo que responsabilizó a Jorge Rial ("un chimentero barato").
Ayer siguió su raid.
En una entrevista dijo que si Spagnuolo le hubiera dicho esas cosas, "le volaba la cabeza", y que sería tonto quedarse con el 3% cuando podría quedarse con el 100% (sic).
Con su clásico sentido de la oportunidad lo hizo cuando el levantamiento del secreto del sumario que instruye el fiscal Franco Picardi, por delegación del juez Sebastián Casanello, permitió confirmar que Spagnuolo le había contado las mismas cosas a otros compañeros de militancia y partidarios de Milei.
Fernando Cerimedo reiteró lo que había dicho en un par de entrevistas, lo cual priva de relevancia al origen de los audios:
Diego Spagnuolo le contó "en cuotas" de “corrupción” y “coimas” en Agencia Nacional de Discapacidad, que dirigía por designación de Milei.
La fuente fue una droguería que identificó a su competidora, la droguería Suizo-Argentina, como recolector de esos aportes ilegales.
Spagnuolo le dijo que lo habitual desde el gobierno de Maurizio Macrì era una coima del 5% sobre lo facturado, pero que subió al 8%.
Ese 3% de diferencia iba directo a la Casa Rosada.
El control de esa operación estaba a cargo de Eduardo Lule Menem.
El monto se acercaba a un millón de dólares mensuales.
Spagnuolo se quejaba porque su remuneración era muy baja y no podía quedarse con nada de aquel esquema, para el cual debía poner su firma.
También le contó que había puesto esos hechos en conocimiento de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y del Presidente Javier Milei, quien se indignó.

El testimonio de Cerimedo tiene gran valor, por su amistad previa con Spagnuolo y con Milei, y porque su esposa, la ingeniera química Natalia Basil, era en aquel momento Directora Nacional de Apoyos y Asignaciones Económicas de la ANDIS.


Cerimedo en campaña con Milei. Altri tempi.

Todos contra todos

Que alguien tan próximo al Poder Ejecutivo lo fulmine bajo juramento, indica que la tensión interna se ha puesto incandescente.
Uno de los bandos responde a la Zarina, e incluye a Sebastián Pareja y a los primos Martín y Lule Menem.
El otro, al consultor sin cargo Santiago Caputo, quien maneja un enjambre de expertos en redes antisociales y a sectores de inteligencia, oficial y clandestina.
La discrepancia se puso en evidencia durante la organización de La Libertad Avanza como partido nacional y la designación de las candidaturas para las distintas elecciones provinciales y nacional.

Aparte de las cuestiones personales hubo otras tácticas y estratégicas.
Caputo quería incluir en las listas a algunas figuras de sus fuerzas celestiales, como el médico santiagueño Daniel Parisini, y celebrar acuerdos en cada provincia con gobernadores e intendentes afines.
La Zarina vetó a los tuiteros, que habían elegido una iconografía con reminiscencia de los fasci di combattimento del siglo pasado en Italia, pero tampoco aceptó las negociaciones territoriales.
De ese modo, los libertarios armaron sus listas con leales desconocidos, que obtuvieron exiguos resultados en San Luis, Jujuy, Salta, Santa Fe, Misiones y Corrientes.
La única excepción fue Chaco, donde aceptaron ser socios minoritarios del radical Leandro Zdero.
El punto de inflexión fue la provincia de Buenos Aires.
Su padrón ronda el 40% del nacional y las secciones norte y sur del Conurbano, el 70% del total provincial, por lo cual su carácter de advertencia con proyección nacional es inocultable.

Con la Zarina a su lado, Milei desdeñó en Córdoba a El Gordo Dan, como si sólo fuera uno de sus millones de seguidores, de cuyas afirmaciones no es responsable.
También pidió las disculpas que el senador Luis Juez había exigido por los agravios de aquel influencer a su hija con parálisis cerebral.
Su discurso fue tan agresivo como de costumbre, maltrató al ex gobernador Schiaretti, quien le contestó que mentía con los números.
En el regreso de su lenguaje escatológico, gritó que los opositores (a quienes volvió a indiferenciar) lo atacaban porque "están cagados".
Consultado sobre ese discurso, Jaime Durán Barba dijo que Milei estaba escupiendo al cielo y le caía en la cara, una metáfora a tono con el personaje.
El principal responsable de la campaña triunfal de Macrì hace una década dijo que es "un discurso pensado en los otros políticos, a los que insulta y denigra, pero la gente común esta impactada por otras cosas.
En la Argentina hay un porcentaje muy importante que rechaza todo, alrededor del 60%.
La gente se cansó de todo. No es muy racional pero es así.
Y esa gente también votó a Milei".
Agregó que ganó en 2023 porque "transmitió sentimientos.
Se conmovía, lloraba y decía que había dejado de comer para darle comida a Conan.
Esas son las formas de la política moderna.
Pero hay una equivocación enorme en la sociedad argentina: creer que la política depende de la economía.
No son variables con una relación de causalidad”.
Añadió que "las elecciones se ganan con imágenes, y las de ahora son desastrosas. Hay un tipo gritando como loco. Él ganaba votos cuando se emocionaba por los perros y su vida. Era disruptivo y alegre”.
Durán Barba recalcó que el “98% de los argentinos cree que todos los políticos son corruptos, incluidos Milei y su hermana. […]
Por eso, al hablar así, el Presidente no se da cuenta de que está escupiendo al cielo y le está cayendo en la cara.
Si das un discurso contra la corrupción, la gente enseguida va a preguntarse por su hermanita.
Mi impresión es que desde el lado de Milei tienen ideas demasiado dogmáticas, se creen iluminados por Dios".

Lamelas o Salemal

En la recta final hacia los comicios nacionales, el Senado estadounidense confirmó la designación como embajador del empresario médico cubano Peter Lamelas, quien contribuyó con medio millón de dólares a la campaña presidencial de Trump. Según el documento oficial, distribuido por la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos el 22 de julio, Lamelas no dijo en su audiencia de confirmación nada que no se venga escuchando desde hace ocho años:
Ambos países comparten estrechos vínculos económicos, políticos y culturales.
La Argentina es un socio clave en el Hemisferio Occidental, vital para la estabilidad regional.
Priorizaré el enfoque de Estados Unidos Primero y trabajaré para alinear nuestros intereses con los de la Argentina.
Trabajaré para crear oportunidades para las empresas estadounidenses.
La cooperación en temas de seguridad, la lucha contra la corrupción y un clima favorable para nuestras empresas y sus inversiones, son cruciales.
Enfrentaré con firmeza la influencia maligna de potencias adversarias en la región, incluyendo regímenes autoritarios como los de Cuba, Venezuela, Nicaragua, China, Irán, y otros que busquen socavar la estabilidad, seguridad y libertad en la región.
Los recursos argentinos, como energía y minerales críticos, pueden beneficiar a ambas naciones.
Estados Unidos quiere que la Argentina sea su socio privilegiado cuando vuelva a abrirse a los mercados internacionales.
Reducir barreras comerciales y asegurar la transparencia del mercado está en nuestro interés estratégico.
Lo mismo para reforzar la seguridad, fortalecer la cooperación en ese rubro y compartir información para combatir el narcotráfico y el delito transnacional.

Las novedades estuvieron en el tramo de las preguntas y respuestas.
Según recordó el propio Lamelas en un caluroso agradecimiento, Ted Cruz fue el primero que reclamó sanciones de su país contra CFK, acusándola de corrupción. El secretario de Estado de Joe Biden, Antony Blinken, no hizo nada al respecto, pero su sucesor, Marco Rubio, firmó la prohibición de ingreso al país, extensiva a los hijos de la ex Presidenta, dijo.
Lamelas agregó que la prisión domiciliaria se debe a un favoritismo político y que trabajaría para que reciba el castigo que merece.
Se comprometió a apoyar a Milei en las elecciones de medio término y a lograr su reelección.
Además señaló que el kirchnerismo está a la izquierda del peronismo y que debe ser vigilado.
También atacó el carácter federal de la Constitución argentina, al calificar como un problema que existan 23 gobernadores, habilitados para negociar con China, y anunció que visitaría cada una de las provincias para impedirlo.

Es una lástima que no haya ningún testimonio gráfico de la expresión de los rostros de Lamelas, Ted Cruz y Marco Rubio la noche del 7 de septiembre, porque los resultados de esa jornada electoral dejaron esa ruta en un estado tan dañado como las políticas de Milei a la Administración de Vialidad Nacional.

El Ministro de Economía de Estados Unidos, Scott Bessent, había insinuado que, de ser necesario, antes de las elecciones podría haber un préstamo excepcional del Tesoro al latino diferente, similar al que Clinton puso a disposición de México. Pero esa convicción flaquea desde aquella noche, porque apostar una fortuna a un caballo al que ya se sabe perdedor es un riesgo excesivo.
Las calificadoras de riesgo y los fondos de inversión ya habían aconsejado olvidarse de la Argentina por un tiempo, de modo que el derrumbe de los bonos y acciones emitidos aquí no los tomaron por sorpresa.
No obstante, primero Caputo y después el propio Milei declararon que esa negociación está en curso y que recién se harán los anuncios cuando esté cerrada. La Nación no se privó de destacar que las ventas del viernes ingresaron al top ten de las mayores liquidaciones, desde la corrida del 25 de abril de 2018, de la que Macrì nunca se recuperó.
El Banco Central estaba entonces escapando de las manos de Federico Sturzenegger.

Una seguidilla de economistas afines al Presidente hacen fila para torpedear su política e incluso su persona. Su ex jefe de asesores, Carlos Rodríguez, tituló su análisis: "Los errores se pagan".
Dijo que no se puede manejar un país como una mesa de dinero, la Argentina está entrando en recesión justo en el periodo electoral. Ya está todo arruinado.
Miguel Kiguel le contestó que coincidía 100%, "lo vengo diciendo hace meses y nunca quisieron escuchar".
Su ex íntimo amigo Diego Giacomini opinó que Milei no tiene temple para enfrentar la crisis que desató: "Es un cagón".
El ex viceministro de Caputo, Joaquín Cottani, dijo que el trader que ocupa el ministerio le vendió al gobierno un esquema falso sobre la dolarización que Milei nunca entendió.
El amigo presidencial Juan De Pablo dijo que sólo Dios sabe si los dólares alcanzarán.
Sobre el anuncio de Caputo de que están trabajando para garantizar el pago de los vencimientos, De Pablo lo calificó de insensatez, propia de quien "se tomó un whisky a la mañana".
Agregó que "una cosa es pagar los intereses y otra es pagar los vencimientos.
Pedirnos esfuerzos a los argentinos para que desde nuestro bolsillo paguemos los vencimientos es no pensar".
Poco después, desde Córdoba, Milei reiteró la insensatez.

Chita la payasá

El economista democristiano Carlos Leyba, viceministro de José Gelbard en 1973, sostiene que el chileno José Luis Daza "es quien realmente conduce el ministerio de Economía, como consecuencia de la intervención que, sobre nuestro Tesoro, han impuesto las finanzas privadas de Nueva York".
Desde que asumió la presidencia, Milei anunció que pondría en vigencia la Ley Avellaneda: al precio del hambre y la sed de los argentinos, lo primero que se paga es la deuda externa, y recién después se discute qué hacer con lo que queda.
Pero tanto por razones estructurales como por su descomunal incompetencia, ése es uno de los tantos enunciados que no puede cumplir.
En primer lugar porque el endeudamiento, tanto público como de las empresas privadas, está fuera de escala con el raquítico ingreso de dólares genuinos para hacerles frente.
Pero además porque la reacción social en defensa de bienes públicos, como la salud y la educación, gratuitos y de calidad, es proporcional al daño causado por el gobierno y se multiplica en movilizaciones enormes en todo el país.

El mismo Leyba afirma que "Vaca Muerta, el cobre, el litio y tal vez, algún día, una baja mayor de la tasa de interés en Estados Unidos valorice las materias primas y entonces sufriremos de la enfermedad holandesa y la abundancia de dólares nos producirá otros problemas y otras soluciones. Pero para todo eso falta tiempo".
El presente "no tiene expectativa de quedar atrás y es un tiempo nublado que amenaza tormenta".
En las páginas del Cohete, Horacio Rovelli y otros columnistas sostienen semana tras semana que los grandes actores del capital financiero de Manhattan (BlackRock, Vanguard Group, Fidelity, Pimco, Franklin Templeton, Gramercy, Greylok), que propusieron a Luis Caputo, Santiago Bausili, Vladimir Werning, José Luis Daza y Pablo Quirno, planean apoderarse de los recursos naturales del país cuando ya no puedan pagarles ni siquiera los intereses de lo adeudado.

Hay fuertes indicios de que ese momento está próximo.
Con su lengua larga, Caputo afirma que tiene 22.000 millones de dólares de reservas para afrontar la demanda de dólares, pero esto no lo cree ni su esposa. "Hay dólares para todos", insistió el campeón.
Fuentes internas del Banco Central afirman que el miércoles no se vendieron 53 sino 200 millones, casi el doble el jueves y 678 millones el viernes (a 1.475 pesos). Encabezan la lista los bancos Galicia (211 millones), ICBC (73 millones), BBVA (58 millones) y Santander (53 millones).
En tres ruedas quemó 1.100 millones de dólares.
Esa progresión es insostenible.

De la primavera al verano

Las versiones sobre la salud mental del Presidente se han instalado en el debate político e incluso quienes anteponen la estabilidad institucional, como Leandro Santoro, no saben bien cómo defender a un gobierno al que también ellos consideran terminado.
Hasta ahora, la mejor protección del Presidente ha sido su Vice, Victoria Villarruel, no porque se lo proponga, sino por la conmoción que provocaría su ascenso al sillón de Videla.
Milei la acusó públicamente de traidora y dijo que si el gobierno volara, por las decisiones del Congreso, se quedaría ella "con los kirchneristas".
Pero la aversión de la Vicepresidenta al kirchnerismo es irreversible y muy superior a la de Milei, como cuenta la periodista Emilia Delfino en su biografía La generala. Fue Milei y no ella quien recibió financiamiento peronista para su campaña de 2023, cuando Sergio Tomás Massa pensaba que su adversario era el PRO y veía a Milei como el muleto que le restaría votos.
Esta afirmación es válida el Día de la Primavera de 2025.
Pero no es serio predecir qué ocurrirá cuando comience el verano.

viernes, 19 de septiembre de 2025

CUANDO, de Jorge Fandermole

Cuando te despiertes cada día
con el cuerpo de aire y ese olor
feliz del sueño manso de las lilas,
sin miedo al movimiento ni al dolor.

Cuando yo no tenga casi nada
de sangre en la garganta de papel,
ni un agrio pez nadando en la mirada,
ni quiera más amparo que la piel.

Van a ser los días esos barcos
de luz que una vez pude escribir,
y la alegría que hemos olvidado
volviendo por los huesos a subir.

Yo me alimento con una quimera
en que los ojos al sol verán brillar
los brazos de mi padre en las banderas.
Y una ceniza negra, y una ceniza negra,
y una ceniza negra que se va

Cuando me convenza que la suerte
me rige a la par que la pasión,
y no el temible arcángel de la muerte,
velando sobre el campo del reloj.

Si lo consumado y lo posible
tienen siempre la cara del horror.
En esta patria de lo inaccesible,
en este tiempo olvidado de dios.

Yo digo que mis ávidos amores
son fuertes y viven más que yo.
Son gigantes tenues como flores
que alientan este turbio corazón

Los alimento con una quimera,
en que los ojos al sol verán brillar.
Los brazos de mi padre en las banderas,
y una ceniza negra, y una ceniza negra,
y una ceniza negra que se va.

jueves, 28 de agosto de 2025

CUANDO ME VAYA, de Joan Manuel Serrat

Me iré despacio un amanecer
que el sol vendrá a buscarme temprano.
Me iré desnudo, como llegué.
Lo que me diste cabe en mi mano.

Mientras tú duermes deshilaré
en tuyo y mío lo que fue nuestro
y a golpes de uñas en la pared
dejaré escrito mi último verso.

Y a la grupa
del terral, mi chalupa
de blanca vela peinará el mar.
¿Qué soledad te vendrá a buscar…?
Cuando me vaya.
Cuando me vaya.

Luna tras luna, llamándome
bajarás donde el azul se rompe.
El viento te abrazará de pie
hurgando el vientre del horizonte.

Una sonrisa se esfumará
rozando el borde de los aleros.
Tu boca amarga preguntará
¿para quién brillan hoy los luceros?

Y las olas
sembrarán caracolas
arena y algas entre tus pies.
Los besarán y se irán después
hacia otra playa.
Cuando me vaya.

Me iré silbando aquella canción
que me cantaba cuando era un crío
un marinero lleno de ron
por si en verano sentía frío.

Me iré despacio y sé que quizás
te evoque triste doblando el faro.
Después la aldea quedará atrás,
después el día será más claro.

Y ese día
dulce melancolía,
has de arrugarte junto al hogar.
Sin una astilla para quemar.
Cuando me vaya.
Cuando me vaya.

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