domingo, 17 de marzo de 2019

SERIE NEGRA. Las distintas soledades de Ramos Padilla y Stornelli, de Horacio Verbitzky - 17/3/19

Como era de prever, un delegado del embajador Edward Prado respondió al juez federal Alejo Ramos Padilla que el espía Marcelo Sebastián D’Alessio “nunca ha tenido relación con ninguna agencia de los Estados Unidos, ni ha participado de actividad o programa alguno que involucre al gobierno de los Estados Unidos”.

Es la contestación de manual ante el desliz de cualquier agente caído en desgracia y sólo implica que no hay forma de suscitar la competencia originaria de la Corte Suprema de Justicia (que el artículo 117 de la Constitución le asegura en forma exclusiva cuando están involucrados representantes de una nación extranjera).
Esto explica también cómo la superpotencia puede reclutar personal de las características bufonescas de D’Alessio: es muy simple negarlo.

Mientras Ramos Padilla exponía sobre la causa en el Congreso, Prado recibía en la embajada a la ministra de Seguridad Patricia Bullrich; al fiscal a cargo de la Procuración General, Eduardo Casal; al encargado de terrorismo del Ministerio Público Juan Manuel Olima (que en la portada anterior del Cohete lució con orgullo una gorra de la DEA) y al encargado por la Corte Suprema de las escuchas telefónicas legales, Juan Rodríguez Ponte, “para compartir experiencias sobre el combate contra el crimen transnacional y el terrorismo”.



Gente espontánea

El Poder Ejecutivo decidió promover el juicio político de Ramos Padilla. Esto mide la hondura de la estocada recibida por la investigación.Podrá abrir la investigación en el Consejo de la Magistratura, designar un instructor y guardar la causa a la espera de que algún miembro del consolidado bloque opositor se vaya de viaje, para necesitar 8 en vez de 9 votos, que no los tiene. Cuesta imaginar a Miguel Pichetto o Graciela Camaño alineándose con Juan B. Mahiques y Pablo Tonelli para sancionar al juez que expuso la putrefacción del fuero federal. Por no hablar de los radicales. Esta vez el desmarque le toca a Juan Pablo Más Vélez.

Mientras, la causa sigue en disputa entre el titular del juzgado federal de Dolores y el serpentario de Comodoro Py, donde hizo punta en reclamarla Julián Ercolini, el esposo de María Julia Kenny, la ex secretaria del ministro Germán Garavano y actual encargada de prensa del fiscal interino a cargo de la Procuración General de la Nación, Eduardo Casal. Corrido de la relación con la Corte Suprema (donde apenas es el damo de compañía del jefe de gabinete Marcos Peña Braun, quien esta semana visitó a los supremos para hablar de plata, pero según juran todos, no de causas en trámite), Garavano se ha refugiado en el Ministerio Público, donde su palabra sí es escuchada.

Ercolini es el juez que liberó de reproche a los titulares del Grupo Clarín y del diario La Nación por el apoderamiento de Papel Prensa, lo cual le asegura una cobertura favorable vitalicia.

Casal recibió todos los elementos acopiados por Ramos Padilla y acordó con el fiscal Carlos Stornelli que el denunciado haría una “presentación espontánea”. Chas chas en la cola.Ramos Padilla volvió a llamar a indagatoria a Stornelli para el miércoles 20, luego de su faltazo inicial. Stornelli anuncia a quien quiera escucharlo que no concurrirá.

También podría reclamar la causa, pero hasta ahora no parece interesado en hacerlo, el juez federal Luis Rodríguez, quien ya procesó a D’Alessio y ahora citó a indagatoria al fiscal provincial de Mercedes Juan Ignacio Bidone, quien colaboró con D’Alessio en tareas de Inteligencia ilegal. Esa relación es añeja, se remonta al tiempo del triple crimen de General Rodríguez. 
Bidone se presentó a confesar que hacía intercambio ilegal de información con D’Alessio ante la fiscal Alejandra Mangano, la esposa del fisgón Rodríguez Ponte.
La familia judicial es más que una metáfora.

En uno de sus viajes con Etchebest, D’Alessio contó que Bidone le debía 840.000 pesos. Dijo que le había conseguido una mesa de dinero a Bidone para que depositara plata negra proveniente de una empresa de personal temporario, competidora de Manpower. Añadió que uno de sus cheques fue rechazado y que además compartían un negocio con el secretario de Seguridad Eugenio Burzaco. Consistía en pasarle a Bidone la nómina de presos en condiciones de hacer salidas transitorias, que podían ser contratados por una paga ínfima por aquella empresa. D’Alessio cobraría mil pesos por cabeza y los compartiría con Burzaco, dijo.
Por si alguien se interesa en verificarlo, la empresa es Handlung Group, presidida por Sergio Alejandro Selles. Tiene sede en Alicia Moreau de Justo 1960, 2° Piso, y presta servicios tan diversos como:

Búsqueda y selección de personal eventual o temporal.

Seguridad a personas y establecimientos. Escolta y protección, monitoreo por medios electrónicos y cualquier otro permitido.

Seguridad a transportes. Transporte, custodia y protección de cualquier objeto de traslado lícito, a excepción del transporte de caudales.

Seguridad en lugares públicos. Vigilancia y protección de personas y bienes en espectáculos públicos, locales bailables y otros eventos o reuniones análogas.

Seguridad Civil. Obtención de evidencias en cuestiones civiles o para incriminar o desincriminar a una persona siempre que exista una persecución penal en el ámbito de la justicia por la comisión de un delito y tales servicios sean contratados en virtud del interés legítimo en el proceso penal.

Capacitaciones. Selección, capacitación, organización y dictado de cursos, asesoramiento en seguridad y custodia de personas o bienes en cualquier entidad u organización permanente o transitoria de empresas y/o capitales.

Seguridad Integral. Auditoría, planeamiento, diseño, implementación y control de sistemas de seguridad y custodias integrales en organizaciones.

Asistencia Aérea. Para traslado de ejecutivos y relevamientos aerofotográficos.

Protección Vip. Destinada a dignatarios, funcionarios públicos del más alto nivel, diplomáticos, personalidades, empresarios o cualquier persona que necesite protección. Acciones preventivas con antelación suficiente a su manifestación, capacidad de observación, detección y disuasión.

Seguridad Electrónica. Destinado para anunciar y anticiparse a un problema que requiera que los elementos de seguridad actúen de manera preventiva. Una de las herramientas que provee la tecnología para una óptima gestión de la seguridad.

Monitoreo satelital a través de cámaras y drones I Sensores IOT. Control visual de entornos cerrados y abiertos. Seguimiento satelital para garantizar la continuidad y seguridad de los procesos. Sensores autónomos.

Transporte marítimo y aéreo. Gestiones nacionales e internacionales al alcance del cliente, permitiendo el pleno desarrollo en su actividad. Desde nuestros depósitos brindamos también paquetes cerrados que incluyen los servicios de estiba (carga o descarga de buques), acopio de mercaderías, fraccionado de productos a granel y transporte carretero o ferroviario desde origen, en caso de exportación; o a destino, en caso de importación. De esta forma nuestros clientes reciben un servicio integral que definimos “puerta cliente a buque” o viceversa “buque a puerta cliente” con procesos industriales intermedios tales como fraccionamiento, clasificación, zarandeo, limpiezas, etc., sumado al transporte terrestre
.

Además tiene una sede en Miami, Selles no está inscripto como empleador y presentó un escrito en la causa contra Lázaro Báez, que Clarín bautizó como Ruta del Dinero K. Entre sus clientes figuran grandes empresas internacionales, como Walmart, Easy, Jumbo, Falabella, Quilmes o Carrefour. Es seguro que la embajada también respondería que no tiene relación alguna con Selles.

Los clientes del amigo de D’Alessio. Desde changarines hasta drones.

Desde que recibió el 28 de enero la denuncia de Pedro Etchebest, Ramos Padilla desplegó una actividad jurisdiccional de vértigo, que le permitió adquirir un caudaloso paquete probatorio antes de que Stornelli y sus apoyos políticos en el gobierno nacional y en la corporación judicial pudieran articular una defensa efectiva. La contundencia de los elementos colectados y la crisis del gobierno fallido del Presidente Maurizio Macrì demoraron la adopción de un temperamento definido. Recién el viernes 15 decidieron promover el juicio político, más para mostrar actividad que con probabilidades de éxito.Ese mismo día, desde la Corte Suprema llamaron a Ramos Padilla, para concretar los tres contratos y un vehículo que el juez había solicitado. Ante una consulta para esta nota, desde la Corte dijeron que la solicitud será concedida. En cambio, el Consejo de la Magistratura no respondió aún al pedido de hardware y software que permitan acceder a la documentación secuestrada, en papel y en soporte magnético.

En soledad

La soledad del juez es patética: el Servicio Penitenciario Federal le respondió que no tenía combustible para trasladar a Dolores a un detenido que debía declarar. La asociación ilícita que integraba el incontinente verbal procesado por extorsión y por realizar operaciones ilegales de Inteligencia no hubiera podido funcionar sin la aquiescencia del gobierno nacional, de la Cámara Federal, de la Cámara de Casación Federal y de la propia Corte Suprema, que avalaron las tropelías de Stornelli y el doctor Glock. De esas mismas instancias depende que pueda desmantelarse.

Pero no sólo de ellas. Tanto el oficialismo como el Peornismo Conversable se negaron a apoyar la citación a Ramos Padilla para que expusiera sobre sus hallazgos ante la comisión bicameral de supervisión de los organismos de Inteligencia.

Entre los procesados están dos inorgánicos de la AFI, Aníbal Degastaldi y Ricardo Bogoliuk, quienes según D’Alessio le encomendaron investigar a Pedro Etchebest. Por ese desinterés, Ramos Padilla fue convocado a la Comisión de Libertad de Expresión, que preside el diputado kirchnerista Leopoldo Moreau.
El impacto fue tan fuerte y la crisis interna de Cambiemos es tan profunda, que el senador radical Juan Carlos Marino lo invitó para esta semana a la Comisión Bicameral de Control de los organismos de Inteligencia, que preside. Y no sólo a Ramos Padilla. También al amigo presidencial Gustavo Arribas. No puede descartarse que la presión oficial lo obligue a cancelar la cita.

Mientras, Stornelli raja los tamangos en los pasillos judiciales buscando un pecho fraterno. Pero le cuesta encontrarlo. Quienes lo apañaron en el zenit, como Martín Irurzun y Ricardo Lorenzetti, le escapan en el nadir.
El apestado comienza a sentir la indiferencia del mundo, que es sordo y es mudo, a presentir que no puede esperar una ayuda, ni una mano, ni un favor. Lo escuchan, pero sólo responden con monosílabos. No quieren arrojarlo a los lobos, pero preferirían que se corriera solo. La solidaridad llega al punto en que los avances de Ramos Padilla afecten al resto.
Primero la corporación, después el fuero y por último los hombres, es la consigna, quasi peronista.
¿Quién la hubiera previsto en el correcto radical Irurzun?

Cuentos de la oficina

El análisis provisorio de la documentación que por pedido del juez realizó la Comisión Bonaerense de la Memoria, presidida por el Premio Nobel de la Paz de 1980, Adolfo Pérez Esquivel, menciona una comunicación via WhatsApp de D’Alessio, posterior a la publicación de la denuncia de Etchebest, en la que dice: “Estoy destrozado. Me tendieron una trampa” y “me di cuenta tarde que este tipo era socio de Ricardo Bogoliuk, el hombre que me contrató para hacer la supuesta investigación. Perdí toda la credibilidad en tres días”.
Después también perdió la libertad y hoy nadie quiere reconocer que dormía en la misma cama con él.
El mismo virus infecta a Macrì, Stornelli y D’Alessio, sólo varían el periodo de incubación y las defensas de cada uno.

No es que se dio cuenta. Lo supo desde siempre.

Etchebest compartió una oficina en Puerto Madero con Bogoliuk y con el ahora también procesado Degastaldi, aunque su explicación sobre las razones y acerca de qué hacía cada uno allí son de aquellas que oscurecen, tan vagas que no soportan tres preguntas.
D’Alessio estaba en otro piso del mismo edificio y así se conocieron. En sus extensas conversaciones, ambos hacen referencia a un conflicto con “Aníbal” y “Ricardo”, en el que Etchebest habría apoyado a D’Alessio, quien dice que tuvo que traer tres millones de dólares de los Estados Unidos y promete vengarse.
No se referían a Aníbal Fernández ni a Ricardo Echegaray, contra quienes D’Alessio operó en otras causas.
Bogoliuk y Degastaldi son dos ex comisarios de la policía bonaerense reclutados por la AFI que, tal como la embajada con D’Alessio, si los ha visto no se acuerda. “La AFI no tiene inorgánicos”, llegó a responder.
Degastaldi fue discípulo del ex obispo castrense Victorio Bonamín, quien lo moldeó en su ideología reaccionaria.

 
Degastaldi, en los diarios de Bonamín.


Bogoliuk, en cambio, es considerado un profesional apto, que acompañó a Marcelo Fabián Saín en la creación de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, luego de que Carlos Arslanian lo separara de la Bonaerense por la clase de razones que todos conocen pero nadie puede probar y que dan lugar a largos recursos administrativos y judiciales.

Es ostensible que esta historia salió a luz por una lucha interna entre bandos de los servicios de informaciones, lo cual lejos de descalificarla incrementa su interés.
En la serie negra, con que la literatura y el cine pintaron la putrefacción del capitalismo en auge, no había ángeles. Tampoco los hay en su decadencia, en un punto remoto de la periferia del sistema.

Con membrete

Entre los materiales secuestrados en la casa de D’Alessio había dos informes con membrete de la embajada de los Estados Unidos y uno del órgano encargado de la cooperación internacional en el Ministerio de Defensa de Israel, “que contienen información pormenorizada de las personas blanco de las operaciones del imputado D’Alessio. Datos personales, fotografías tomadas mediante acciones en el campo, antecedentes penales, así como también el resultado del análisis de las interceptaciones telefónicas”, según el resumen de la CPM que Ramos Padilla llevó al Congreso.
Entre las fojas 27 y 40 (más de una quinta parte del informe) se presenta una operación de Inteligencia sobre empresas de Irán y Venezuela, en la línea del gobierno de Donald Trump. Parte de la operación tuvo lugar en el Uruguay sobre empresas que según D’Alessio constituirían una embajada paralela de la nación persa.

El 28 de diciembre de 2018, D’Alessio le escribe a Stornelli que “si Macrì o María Eugenia llega(n) a comprar el cemento o diesel que ofrecen con cobertura de empresas rusas, nos quitan el acuerdo del FMI. Te vas a ganar más que un premio. Mucho más!!”.

También se comunica con Stornelli respecto del directivo uruguayo de la petrolera venezolana, Gonzalo Brusa Doval, a quien se jacta de haber puesto en pánico, para entregarlo ya quebrado al operador judicial del Grupo Clarín, Daniel Santoro, y al propio Stornelli. “Si es lo que imagino, además del informe que tengo que armar para Maine y enviarlo por valija diplomática, está el factor argentino que seguro le vas a sacar mucho provecho”. Y agrega: “Mauro está al tanto vía Mario M, q hoy regresa”.
Sólo es posible conjeturar quién es Mauro, pero Mario M. es Mario Montoto, a quien D’Alessio le contó la operatoria como un triunfo para Macrí, que no se llama Mauro sino Maurizio.

Esto explica el nerviosismo con que el traficante de parafernalia bélica y de Inteligencia salió de su habitual mutismo para exponerse ante uno de los operadores del grupo en la televisión.

Las comunicaciones de Montoto con D’Alessio y con Stornelli dan cuenta de una trama internacional muy densa.
El 26 de enero, D’Alessio le informa a Montoto que resultó “perfecta la extracción de los 4 objetivos de la embajada”, le anuncia que volverá por 48 horas a Venezuela y le manda bendiciones para el “Sumo Pontifice si podés verlo”.
En sus charlas con Etchebest, D’Alessio dijo que Montoto había sido uno de los recaudadores que consiguió el dinero requerido para levantar la quiebra del banco del Vaticano, de modo que Jorge Bergoglio fuera electo Papa.
Pero aquí no se está floreando con un incauto; el diálogo es con el propio Montoto.





La enigmática frase final (“Si. Le voy a devolver a la mamá”) es un mexicanismo por lo apreté muy duro.Se refiere a un caso de 2016 en el que un grupo narco secuestró a un ingeniero en Totolapan. El pueblo respondió capturando a familiares de los secuestradores y la esposa del ingeniero dijo: “Así como me lo devuelva, le devuelvo a su mamá”.

Al día siguiente le informa a Montoto de la operación con el ex gerente de PDVSA, que será “un espaldarazo para Macri” y le dice que quiere que sea el primero en saberlo. Montoto lo felicita.
Cuando el fiscal le pide la cámara oculta para enchastrar al abogado José María Ubeira (quien fue defensor de Stornelli en una causa por los barrabravas de Boca), D’Alessio le responde que lo hará porque “Mario un día me dijo que te aprecia y eso para mí es más que una instrucción”. Stornelli no se contiene:

- Es mi hermano - dice.

Montoto, que preside la Cámara de Comercio Argentino Israelí, también es íntimo del doctor Glock, el mismo que en 2003 ordenó encarcelar a su antiguo jefe, al que llamaban Pepe cuando él era Pascualito.

Pesos pesado

Stornelli le envía a D’Alessio una nota publicada por el defensor de Julio De Vido, Maximiliano Rusconi en la que afirma que las declaraciones de los arrepentidos “fueron producidas por fuera de todos los extremos normativos que regulan el instituto. La prisión preventiva, de modo irregular y arbitrario, habría sido utilizada como elemento extorsivo para producir esas declaraciones. Esto fue confirmado incluso por defensas que denunciaron la utilización de la extorsión como método de ‘confesión’. Muchos ‘arrepentidos’ se arrepienten de ‘arrepentirse’ e incluso han formulado certificaciones ante escribanos dando cuenta que sus declaraciones fueron producto de un accionar ilícito tanto del Juzgado como del Ministerio Público Fiscal. Las declaraciones no fueron grabadas debidamente, por lo que no pueden ser corroboradas. Es más, el propio fiscal reconoció ante la prensa haber modificado las declaraciones, ocultando o no incluyendo información que se habría brindado en las audiencias”.


Rusconi concluye que “algunos de los funcionarios judiciales o del ministerio público que han posibilitado, impulsado, ejecutado, ideado, instigado y ordenado estos dislates violatorios de los derechos humanos más elementales, van a tener que explicar las razones por las cuales han hecho tanto daño al Estado de Derecho de nuestro país, a la convicción republicana de la sociedad y al cuerpo y las almas de aquellos que han recibido castigo penal injustamente”.

Stornelli interpreta que estaban planificando una operación en su contra, pero agrega que “tenemos una vacuna. La sota mostró los pies”.

La vacuna es la cámara oculta, no sólo contra Ubeira sino también contra Javier Landaburu. Según D’Alessio, Stornelli “le quería hacer un daño, en virtud de que tenía la voluntad de efectuar una presentación ante escribano público señalando que Stornelli había coaccionado y agredido verbalmente a Enrique Wagner y Paolo Rocca” en su despacho de la fiscalía.

El cuchillo se acerca al hueso: Rocca es el empresario más poderoso de la Argentina (y no sólo de la Argentina) y su constructora es uno de los objetivos del gobierno de Estados Unidos. Como dijo el embajador Prado ante el Senado de su país: en la Argentina trabajaría con abogados y jueces argentinos para enfrentar la corrupción, lo cual aumentará “las oportunidades para las empresas estadounidenses”.
No sólo Rocca es una ciudadela asediada (con causas por corrupción abiertas en la Argentina, Italia, Estados Unidos y Brasil). Ése es el problema de las empresas globales cuando se topan con una megapotencia.
Landaburu comparte el estudio con Ricardo Rosental, Alejandro Carrió, César Mayer y Santiago Feder.
En la causa de las encuadernaciones son los defensores del primo presidencial Angelo Calcaterra y de su gerente Sánchez Caballero.
Antes, defendieron a Maurizio Macrì cuando fue procesado por las escuchas ilegales y el espionaje como intendente de Buenos Aires.

Es un choque de pesos pesado.
A Stornelli, Ubeira no lo preocupa. A Landaburu le teme.
Otro de los pedidos de Stornelli a D’Alessio fue conocer todo sobre el piloto peruano de United Airlines Jorge Christian Castañón. En cinco días, D’Alessio le informa que no es piloto de United sino de una subsidiaria low cost de cabotaje, de modo que si viene a la Argentina no lo hace por su trabajo sino como bagayero. Le dice que lo constató con el Org Chart, es decir el organigrama de la compañía. Así como las actividades de Etchebest en Estados Unidos, la nómina de empleados en las aerolíneas estadounidenses no está al alcance de cualquiera, menos de un espía argento.

El Gran Bonete

Un jefe de la DEA en retiro dijo para esta nota que esa organización identifica y registra ante el país huésped a todos sus funcionarios, por lo que no cree que D’Alessio fuera, como decía, director regional de la DEA. Además no viven en los barrios cerrados, afirma.
Esto coincide con el aporte de un oficial de la policía argentina, quien agregó que tampoco el FBI emplea personal inorgánico.
Igual que los de la DEA, sus agentes tienen estado policial y, en principio son visibles, salvo acciones encubiertas, pero siempre bajo contralor judicial, al que tarde o temprano deben dar a conocer su pertenencia institucional. La embajada siempre entrega al país huésped la lista de los agentes en operaciones de cada una de estas fuerzas. Se conocen sus nombres, dónde viven en los Estados Unidos, cómo están integradas sus familias.

- ¿Si no es de la DEA ni del FBI, pero tiene fácil acceso a los registros secretos de Estados Unidos, a qué fuerza está afiliado D’Alessio? - es la pregunta.

- A la CIA, que sí trabaja con inorgánicos, que tienen prohibido revelar su pertenencia incluso a familiares y amigos. Además la sección inorgánicos de la CIA está en Maine.
La CIA interviene principalmente en casos políticos que afectan la seguridad nacional de los Estados Unidos. Y eso es, formalmente, una abierta intervención en política interna de la Argentina.

Allí no se llaman inorgánicos, sino core collectors, y forman parte del National Clandestine Service (NCS) de la CIA.

Espejismos

La cuestión del narcotráfico ha sido un pretexto histórico para el espionaje político y el control social, desde que Richard Nixon declaró la guerra contra las drogas hace casi medio siglo.

Durante la investigación para su libro Smoke and Mirrors: The War on Drugs and the Politics of Failure (Back Bay Books, 1997, podría traducirse por Espejismos.La guerra a la droga y la política del fracaso), el periodista Dan Baum consiguió entrevistar al principal consejero de Nixon en la adopción de esa política, John Ehrlichman.



Condenado por su participación en el espionaje a la sede del Partido Demócrata en el edificio Watergate, Ehrlichman le dijo en forma muy directa que los enemigos de Nixon eran “la izquierda que se oponía a la guerra [en Vietnam] y los negros [que luchaban por sus derechos civiles]. Sabíamos que no podíamos ilegalizar la oposición a la guerra o el ser negro, pero los quebraríamos si lográbamos que el público asociara a los hippies con la marihuana y a los negros con la heroína y luego las criminalizáramos. Eso nos permitiría interrumpir sus reuniones y vilipendiarlos día tras día en los noticieros de la noche. ¿Sabíamos que estábamos mintiendo sobre las drogas? Claro que lo sabíamos”. Suena familiar.



En la Argentina esa política fue importada por el ministro de Bienestar Social José López Rega.
El embajador de Estados Unidos, Robert Hill, firmó un convenio con López para la represión del tráfico de drogas, cobertura que se comenzaba a utilizar por entonces para las operaciones políticas encubiertas. López Rega reveló ante la prensa lo que debería haber guardado en reserva: que el combate contra las drogas formaba parte de un plan político, de lucha contra la subversión.

Cuatro décadas después, D’Alessio y sus socios, Rodrigo y Gustavo Manuel González, ambos citados ahora a indagatoria por Ramos Padilla, intervinieron en la operación para implicar al ex ministro Aníbal Fernández con la droga durante la campaña electoral de 2015, mientras el efector publicitario de D’Alessio instalaba desde Clarín la existencia de una cuenta fantasma de Máximo Kirchner y Nilda Garré y el fiscal Natalio A. Nisman, financiado por los fondos buitre y la derecha israelí, asociaba al kirchnerismo con Ahmadinejad, via Chávez.

El fiscal general de San Isidro, Julio Novo, renunció en 2015 cuando se aprobó someterlo a juicio político debido a las investigaciones del tenaz fiscal Luis Angelini, quien denunció que su superior había hecho todo lo posible para impedir que esclareciera el doble crimen de Unicenter (lo cual también conduciría a resolver el triple de General Rodríguez).
Cuando trascendió que agotados los recursos provinciales, Angelini podría llevar el caso a los tribunales federales, Bidone se presentó a sondearlo. A la Procuradora María Falbo le acuciaba saber que pasaría con su protegido Novo, y con ella misma. Novo está procesado, pero en libertad.

El primer fiscal de la causa Unicenter, Diego Grau, sindicó como autores a Víctor Hugo Ovejero Olmedo, Jorge Daniel Moreyra y Mario Martín López Magallanes. Ovejero propuso como defensor al abogado Gustavo Manuel Gonzalez, y Moreyra y López Magallanes a Rodrigo González. El fiscal Grau los rechazó porque ambos “mantenían con sus asistidos una relación que excedía el marco profesional según dan cuenta las transcripciones de las intervenciones telefónicas”.
Cuando Angelini solicitó el allanamiento del estudio de los González, ellos se enteraron, pero el allanamiento no fue aceptado por el juez Esteban Rossignoli.
Melisa Fernanda Rey (que era la secretaria privada de Novo, pero viajaba con él al exterior) mantuvo “reiteradas comunicaciones telefónicas” con el número del abogado Gustavo Manuel González pero también con el teléfono de la madre del abogado.López Magallanes “se encuentra ligado al triple crimen de General Rodríguez en tanto dueño de la firma Unifarma SA - su abogado es Rodrigo González - e Ibar Esteban Pérez Corradi - cuyo abogado es Carlos A. Broitman - se encuentra prófugo con pedido de captura”, agrega el fiscal federal Fernando Domínguez, que culminó la investigación de Angelini.

 
Rodrigo González

Junto con los González participó en toda la operación Marcelito D’Alessio, quien luego intervino en la negociación para la entrega de Pérez Corradi y de Marcelo Mallo, esta vez en sociedad con la ministra Bullrich.
En ambos casos se trataba de que justificaran las afirmaciones de Elisa Carrió, que incluso prestó su casa para que Jorge Lanata entrevistara a un buchón: “La efedrina es Aníbal y Kirchner”. 
Pero no sucedió. Pérez Corradi sólo mencionó como fuente a Sforza, uno de los muertos en General Rodríguez, y el peritaje descartó que en el triple crimen se hubiera utilizado el arma de Mallo, quien además estaba enfrentado con Aníbal.

Lo que se hereda no se roba

Entre los consultores cunde la impresión de que el nexo de D’Alessio con la embajada de Estados Unidos es hereditario.
La consultora D’Alessio Irol, ahora asociada con Sergio Berensztein, retiene desde hace décadas el mercado de las grandes empresas, en especial las estadounidenses, al estilo del Colegio de Abogados de la City de Buenos Aires. Sólo ellos tienen acceso para encuestar a los empresarios que asisten a los coloquios de IDEA.
Sus preguntas siguen con fidelidad la agenda del Consenso de Washington. También tienen a su disposición la base de datos de Google.

 
Eduardo Luis D’Alessio. De tal palo.

Viejos periodistas económicos señalan que Eduardo D’Alessio hizo carrera como jefe de prensa de la Bolsa de Valores en los ’90, cuando el Citibank y el Manufacturers Hannover organizaban las UTE para las privatizaciones, que se anunciaban en el New York Times.
Añaden que ya en tiempo de la Primera Alianza, estaba en contacto con Patricia Bullrich, una relación esencial para Marcelito, a quien de chico llamaban Tian.
La madre, en cambio, Nora Israelson, es hija de dos dirigentes del Partido Comunista: su apoderado, Carlos Israelson, quien fue defensor de presos políticos, y la odontóloga Paulina Flax.
La abuela materna, que crió a Marcelo, estaba preocupada porque el padre procuraba inclinarlo hacia la UCeDe.
No le salió el buen comunista que ella hubiera deseado.

LA FLOR AZUL, de Diego Arnedo Gallo.

Que solo me voy quedando,
mi viejo tunal.
Oyendo cantar al río
para el carnaval.


Me acompaña la esperanza
en la soledad.
Cuando silva el Huairamuyoj
por el salitral.

Árbol fuiste bien coposo,
pobre corazón.
Árbol que quedó sin hojas,
sin nidos, ni amor.

Dile, dile chacarera
a esa Flor Azul,
que de noche yo la busco
por la Cruz del Sur.

Esa pena enamorada,
pena sin cesar,
Buscando volverse copla
pa´ hacerme llorar.

Amalaya con la suerte
que a mi me ha tocao.
Cantar por cantar, cantando
sin ser escuchao.

Cuando recuerdo sus ojos
de dulce mirar,
me acomodo con mi perro
solito a pitar.

Dile, dile chacarera
a esa Flor Azul,
que de noche yo la busco
por la Cruz del Sur.

GUANUQUEANDO, de Ricardo Vilca y Graciela Volodarky

Verteros de labios quebrados,
zamponias y quenas sonando,
antiguo respiro en la boca,
besos, besos de mi raza.


Perdido en la noche del silencio,
la tarde que se hace distancia,
misterios que el tiempo descifra,
ése, ése es mi respiro.

Siento quenas que en el viento huyen,
trayendo amores y silencios de las peñas
que encierran el sol en su corazón.

Entre airampos de luna,
samponias que en el viento huyen.
En viaje, buscando el cielo
un cóndor va.

Como mi ser, resucitará, buscando la luz.
Siento quenas que en el viento huyen,
trayendo amores y silencios de las peñas,
que encierran el sol en su corazón.

lunes, 11 de marzo de 2019

HOY ME LEVANTÉ Y LLOVÍA, de Victoria Nasisi

Hoy me levanté y llovía.
Siempre llueve cuando hablo con mi abuelo. O cada vez que hablo con mi abuelo, llueve.
¿Quién sabrá decirme el orden de los factores para que no se altere el producto?
Qué lindo es hablarte, viejo.
Ver tu ceño fruncido cuando insisto en decirte que no me gusta comer pescado, justo a vos que tenías el Paraná chorreando desde tus ojos y los dorados en tus anzuelos, en tus manos, en tu horno a leña.
Reírme porque le transmití a Santi todos los versitos con malas palabras que vos me enseñaste - esos que provocaban el enojo de la abuela - y porque cada vez que los recitamos nos reímos mucho y nos acordamos de vos - es posible acordarse de personas que nunca vimos, Santi y vos me lo confirman -.
Reconocer - ante tus ojos achinados- que tenías razón, que el vino tinto y el tango nos gustan a todos ni bien crecemos un poco.
Contarte que también yo me dedico a inventar cuentos de espíritus malos, de cielos con mil estrellas y dos soles, de heroínas que todo lo pueden pero todo lo lloran, de abejas que se casan con avispas y de perros que se sacan la cola y la ponen en el perchero - cual sombreros - al entrar a las casas de sus amigos.
Que todavía envío - en barcos magníficamente construidos con papel de diario - cargamentos de migas de pan a los pececitos.
Que a veces me junto con amigos a jugar a la lotería - esa en la que me hacías trampa para que me enoje - al truco, para aprovechar a tirarle besos al que me gusta y a la escoba de quince - esa con la que me enseñaste a sumar -.
Que todavía le tengo miedo a la luz mala, a cruzar las vías del tren, al chupacabras, a los milicos, al chancho con cadenas, a las arañas, a la llorona y a las despedidas.
Hoy llovía. Hoy charlamos, abuelo.
¿Viste qué ricos mates aprendí a cebar..?
Sólo faltaban los buñuelos empapados con el azúcar que la abuela colocaba en un plato de loza, en el centro de la mesa, ahí, arriba del mantel de hule que era todo flores y todo amor.
Y como siempre, cumpliste tu promesa.
Después de la lluvia, vino el sol.
Como siempre, como siempre...

viernes, 1 de marzo de 2019

EL AVIADOR RUSO, de Arturo Pérez Reverte - 7/1/19

Irina y Evguenia Fominá, nieta y bisnieta, sabían que su abuelo había muerto en España durante la Guerra Civil, pero ignoraban dónde. Eso es lo que cuenta Yuri Korchagin, embajador de Rusia, ante un solomillo poco hecho y una botella de rioja, mientras cenamos en Lucio.
El embajador - que habla un español extraordinario - es un buen amigo con quien me une, entre otras cosas, una admiración sin límites por Augusto Ferrer-Dalmau, el formidable pintor de batallas español, que acaba de estar con las tropas rusas en Siria, trayéndose una veintena de bocetos para un cuadro que presentará en mayo en Moscú.
Augusto es el tercero en la mesa, y hablamos de cuadros, batallas y héroes olvidados.

El abuelo de Irinia y Evguenia, sigue contando Yuri, se llamaba Fiódor Dombrovsky y era piloto de combate, teniente de la 7.ª escuadrilla de la Unión Soviética, enviada en 1936 para ayudar a la República.
El aviador había venido a España dejando allá a un hijo de un año, que al hacerse mayor empezó a indagar sobre el paradero de su padre. Buscó sin éxito, y a su muerte sólo había podido establecer que murió en un combate aéreo.
Su hija y su nieta continuaron la búsqueda hasta averiguar que la escuadrilla soviética a la que había pertenecido el teniente Dombrovsky operó desde un pueblo toledano llamado Santa Cruz de la Zarza.
Allí estaban su base y el aeródromo.
Durante dos años, veinte rusos convivieron con los habitantes del pueblo, que los recuerdan bien. Sobre todo, porque prohibieron cualquier fusilamiento mientras estuvieran allí.
Incluso se conservan las casas donde habitaban, algunas fotos - dos se casaron con muchachas del pueblo - y, en el cementerio, la tumba de siete que murieron en diversos combates y cuyos cuerpos pudieron ser rescatados.
Uno de ellos era Dombrovsky.

Irina y Evguenia se pusieron en contacto con la embajada de Rusia en Madrid, pues querían visitar la tumba del abuelo.
Con la de los otros seis pilotos rusos, ésta se encuentra bajo una lápida memorial colocada allí después de que la embajada conociera el lugar gracias a un coronel español, cuya madre fue enfermera en el hospital local durante la guerra y que vio enterrar a los pilotos: En memoria de los aviadores soviéticos caídos en España durante la guerra civil de 1936-1939 y enterrados en este cementerio, dice la inscripción.
Fiódor Dombrovsky, se confirmó al fin, había sido herido el 6 de diciembre de 1936 en un combate aéreo sobre Talavera de la Reina; y aunque logró regresar a la base, murió de sus heridas al día siguiente.

Con ayuda de la embajada rusa y de la asociación española que recuerda y cuida las tumbas de los soldados de la División Azul muertos en Rusia, nos sigue contando Yuri, las dos mujeres viajaron a España, hasta el cementerio donde reposa el abuelo, y allí se celebró un modesto acto de homenaje que cobra especial significado en un pueblo como Santa Cruz de la Zarza, donde, en una lección de cordura y tolerancia - esto no lo dice Yuri, pero lo pienso yo -, coexisten con naturalidad el memorial de los pilotos rusos, el de los habitantes del pueblo que fueron asesinados por los franquistas y el de los que lo fueron por los republicanos.
Testimonios ecuánimes, en fin, del dolor y del horror, muy adecuados para los desmemoriados tiempos que corren.

Después de contarnos todo eso, Yuri se queda pensativo un momento.
Hay otra historia, comenta al fin, quizá más emotiva todavía.
Por casualidad, la embajada se enteró hace poco de la existencia de la tumba de otro piloto soviético, éste sin identificar: un aviador anónimo, uno de los 99 que murieron combatiendo en los cielos de España.
Lo habían enterrado en un pequeño campo cerca de Escalonilla, también en Toledo, sin nada que señalase el sitio; pero los lugareños lo conocían bien.
Así que al saberlo, unos cuantos rusos fueron allí, y con permiso del ayuntamiento pusieron un pequeño trípode de hierro con una estrella roja.

Dicho todo eso, Yuri Korchagin, embajador de Rusia, diplomático de carrera, duro tiburón curtido en su oficio, roza con los dedos su copa de vino, aún pensativo, y compruebo, asombrado, que una humedad insólita acaba de asomarle a los ojos.
«¿Y queréis saber lo mejor? –comenta de pronto–.
¿Os digo por qué todos conocían el lugar aunque nada lo señalaba?…
Porque, durante más de ochenta años, los campesinos que cultivaban el campo, sabiendo que allí estaba enterrado el aviador, cuidaron el contorno de la tumba sin arar nunca sobre ella, dejando intacto el pequeño rectángulo. Respetando el pequeño trocito de tierra española donde yacía un piloto ruso desconocido».

UN PRESIDENTE ENFERMO, de Horacio Dall Oglio - 1/3/19

¿Cuánto se ajusta a la realidad el discurso de Mauricio Macri en la apertura de sesiones en el Congreso?

Sólo hace falta escucharlo. Eso, y nada más.

Sin exámenes médicos ni psiquiátricos, sólo escucharlo, tan sólo eso para darse cuenta de que Macri está enfermo.

El paciente está complicado, y ante eso hay que admitirlo; es que su nervio de la Sensibilidad, su órgano de la Empatía, su facultad de Percibir la Realidad, todo está afectado gravemente por el cinismo.

El diagnóstico, pese a lo delicada de la situación, fue sencillo, y tiene que ver con que el paciente Macri, básicamente, desde hace tres años, vive en una "realidad paralela".

Su práctica diaria (y temeraria...) de inversión de la realidad, lo llevó a una disociación tal que, ahí donde todos vemos más personas que viven en situación de calle, o gente hurgando en basurales y containers, hambre, comedores que no dan abasto, desempleo, desindustrialización, listas de despidos como lo único que puede producirse en serie, vacaciones forzadas y una clase laburante disciplinada con palos y salarios indignos, el paciente ve un gobierno que empezó “por lo básico”, creando “las condiciones” necesarias “para avanzar”.


Ahí donde todos vemos jubilados y jubiladas que tienen que elegir entre remedios o comida; ahí donde todos vemos supermercados con sus góndolas repletas que no tienen quien les compre o negocios que cierran; ahí donde todos vemos pibes y pibas que no pueden ir a los clubes de barrio porque cierran debido a las boletas de electricidad impagables; ahí - el paciente - ve una Argentina que hoy “está mejor parada que en el 2015”.

Ahí donde todos vemos represión para acallar las disidencias y el no alineamiento a las políticas de ajuste y austeridad; ahí - el paciente - ve un país donde se “promueve la pluralidad de voces”.

Y ahí donde vemos pibes fusilados por la espalda, linchamientos "por las dudas", encubrimiento y avales a las Fuerzas de Seguridad para matar sin perjuicios (ni prejuicios); ahí -el paciente- ve "más seguridad para los argentinos".

El paciente está grave, lamentablemente grave; y de su aliento, de sus palabras vertidas con tanta impunidad, solo sale un hedor a muerte; no la suya, claro está, sino la de una inmensa mayoría de un pueblo que no tendrá nunca la posibilidad de blanquear millones de dólares de la evasión, ni tener cuentas en paraísos fiscales, y que padece todos los días - y cada vez más - hambre, mal nutrición, infelicidad, bronca, hastío, decepción, impotencia, marginalidad, desdicha, represión, depresión, desesperación, desesperanza, ira, pobreza, angustia, preocupación, tristeza y abismo.

En su afán por negar la dolencia, por hacernos creer que no tiene nada, por estirar la agonía, el paciente, enfermo de un futuro que nunca va a llegar, sigue enfermando a un país entero con sus disparatados (y desubicados) discursos, que narran - como si fueran fábulas - realidades paralelas.

Ese país que demorará años en recuperarse de esta enfermedad llamada Macrismo.

lunes, 11 de febrero de 2019

A GALOPAR, de Rafael Alberti y Paco Ibáñez

Las tierras, las tierras, las tierras de España,
las grandes, las solas, desiertas llanuras.
Galopa, caballo cuatralbo,
jinete del pueblo, al sol y a la luna.
¡A galopar, a galopar,
hasta enterrarlos en el mar!

A corazón suenan, resuenan, resuenan
las tierras de España, en las herraduras.
Galopa, jinete del pueblo,
caballo cuatralbo, caballo de espuma.

¡A galopar, a galopar,
hasta enterrarlos en el mar!

PALABRAS PARA JULIA, de José Agustín Goytisolo y Paco Ibáñez

Tú no puedes volver atrás,
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable,
interminable.

Te sentirás acorralada,
te sentirás perdida o sola,
tal vez querrás no haber nacido,
no haber nacido.

Pero tú siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti, pensando en ti
como ahora pienso.


La vida es bella ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amigos, tendrás amor,
tendrás amigos.

Un hombre solo, una mujer,
así tomados de uno en uno,
son como polvo, no son nada,
no son nada.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti, pensando en ti
como ahora pienso.


Otros esperan que resistas,
que les ayude tu alegría,
que les ayude tu canción
entre sus canciones.

Nunca te entregues ni te apartes,
junto al camino nunca digas
no puedo más, y aquí me quedo,
y aquí me quedo.

La vida es bella ya verás,
como a pesar de los pesares,
tendrás amigos, tendrás amor,
tendrás amigos.

No sé decirte nada más,
pero tú debes comprender
que yo aún estoy en el camino,
en el camino.

Y siempre siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti, pensando en ti
como ahora pienso.

ME LO DECÍA MI ABUELITO, de José Agustín Goytisolo y Paco Ibáñez

Me lo decía mi abuelito,
me lo decía mi papá,
me lo dijeron muchas veces
y lo olvidaba muchas más.


Trabaja niño no te pienses
que sin dinero vivirás.
Junta el esfuerzo y el ahorro
ábrete paso ya verás,
como la vida te depara
buenos momentos. Te alzarás
sobre los pobres y mezquinos
que no han sabido descollar.

Me lo decía mi abuelito,
me lo decía mi papá,
me lo dijeron muchas veces
y lo olvidaba muchas más.

La vida es lucha despiadada
nadie te ayuda, así no más,
y si tú solo no adelantas,
te irán dejando atrás, atrás.
¡Anda muchacho y dale duro!
La tierra toda, el sol y el mar,
son para aquellos que han sabido,
sentarse sobre los demás.

Me lo decía mi abuelito,
me lo decía mi papá,
me lo dijeron muchas veces
y lo he olvidado siempre más.

ÉRASE UNA VEZ o EL LOBITO BUENO, de José Agustín Goytisolo y Paco Ibáñez

Érase una vez
un lobito bueno,
al que maltrataban
todos los corderos.

Y había también
un príncipe malo,
una bruja hermosa,
y un pirata honrado.

Todas estas cosas
había una vez,
cuando yo soñaba
un mundo al revés.

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