viernes, 28 de agosto de 2020

NO VIMOS BASTANTES MUERTOS, de Arturo Pérez Reverte - 24/8/2020

Una de las lecciones que aprendí en los veintiún años que pasé pateando la geografía de las catástrofes, es que donde no hay foto, donde no hay imagen que mostrar, no hay reacción.

Si no enseñas, no conmueves; y además, la gente cree que el drama no va con ella, o que ocurre demasiado lejos como para preocuparse, o que eludir la realidad la pone a salvo.

Sobre eso y otras cosas relacionadas escribí hace tiempo una novela titulada El pintor de batallas, quizá la más personal y descarnada de cuantas he escrito en estos treinta años, pues tiene poco de ficción y mucho de realidad.
Recuerdos, remordimientos y fantasmas personales.

Ocurrió muchas veces cuando era reportero: la lucha diaria, crónica a crónica, telediario a telediario, entre los que estábamos allí, donde fuera, queriendo mostrar el horror para sacudir conciencias y provocar reacciones, y la censura de ciertos jefes empeñados en que no fuésemos demasiado explícitos en lo que mostrábamos.
Sangre, pero no demasiada.
Muertos, pero pocos y de lejos. No hiramos sensibilidades, decían. No seamos morbosos, etcétera.

No le estropeemos la negociación a Javier Solana, el pacificador de Europa, porque hoy le toca besarse en la boca con Radovan Karadžić.
Y aquellas maneras de hace tres o cuatro décadas condujeron a hoy, cuando sale un presentador o presentadora de telediario con cara muy seria, dice gravemente «les advertimos de que van a ver imágenes muy duras», y acto seguido, en una información sobre el zambombazo de Beirut, te enseñan una manchita de sangre en el suelo, una señora llorando y un par de féretros a lo lejos.
Los muy imbéciles.

Ha vuelto a ocurrir, y seguirá ocurriendo.

Durante los meses de pandemia que llevamos en el currículum, el horror ha galopado a lo largo y ancho del mundo, España incluida, y supongo que seguirá haciéndolo durante un tiempo más - el día que me alcance a mí se darán cuenta, porque escribiré en Twitter Váyanse todos a la mierda -.

Sin embargo, las imágenes cercanas de ese horror nos han sido cuidadosamente ahorradas por las autoridades encargadas de que durmamos bien por las noches, no nos angustiemos demasiado, no nos turben imágenes demasiado duras en los periódicos ni los telediarios, hasta el punto de que una fotografía de prensa que mostraba ataúdes fue muy criticada en las redes sociales, por desconsiderada y morbosa.
Y eso ya no fue el gobierno, sino el público soberano.

O sea, que no es sólo que el presidente Sánchez, el ministro de Sanidad y su fiable portavoz Simón nos hayan estado vendiendo por dosis una normalidad y una seguridad que no eran tales, sino que tenían mucha razón al hacerlo, pues lo que la peña deseaba oír era precisamente eso.
Que todo estaba bajo control y que era cosa de cuatro días.

Todo lo demás se quedó fuera: fotos que no hemos visto de los ancianos que morían solos en residencias, dolor de familias enterrando a familiares de los que no podían despedirse, rostros enfermos y agonizantes, lágrimas de esa vecina mía que en dos semanas perdió a su marido, a sus padres y se vio ella misma con su hija en un hospital.

Los cuerpos amontonados en las morgues, la desesperación, la angustia, la muerte de cerca y en directo.
Los resultados de la vida, en fin, cuando la naturaleza, que no tiene sentimientos, se muestra despiadada y mortal.

Todo eso nos lo han escamoteado, ocultado a petición propia; y en su lugar hemos tenido a docenas de políticos contándonos su puta vida en lugar de la verdad, empresarios perjudicados, médicos y enfermeras ensalzados como héroes pero al mismo tiempo amordazados para que no gritasen su horror y desesperación, viudas y huérfanos filmados de lejos para que las lágrimas no salpicasen la lente de la cámara ni se oyeran sus gritos de dolor o cólera.

Hemos aplicado a todo eso los filtros sociales de rigor, con el resultado de que cientos de miles de personas han creído que esto era un pequeño inconveniente que les ocurría a otros, pasajero y relativo.

Hemos olvidado, sobre todo, que el ser humano es un animal tan estúpido que ni mostrándole de cerca el horror, ni restregándole la cara por la sangre, es capaz de sentirse personalmente afectado. Hasta que le toca a él, claro.
Hasta que llaman a la puerta y aparece el cobrador del frac y uno pone cara de gilipollas mientras su mundo, sus seres queridos, su vida entera, se van a tomar por saco.

No nos han enseñado suficientes muertos.
Por eso todos estos meses de tragedia y dolor no han servido para un carajo.
Y aquí estamos.

Acabando agosto puestos de coronavirus hasta las trancas. Protestando porque no nos dejan bailar en las discotecas.

PARA QUÉ NECESITO UN REY, de Arturo Pérez Reverte - 17/8/2020

Hace tiempo que se levantó la veda, y con motivo.
El rey Juan Carlos I, que pilotó la Transición y frustró el golpe de Estado que pretendía liquidarla, a quien debemos un reconocimiento político indudable, se había ido hundiendo en un cenagal paralelo de impunidad y poca vergüenza, de trinque oculto y bragueta abierta, hasta el punto de acabar convirtiéndose en principal amenaza contra su propio legado.

Para quienes pretenden liquidar la monarquía, el personaje lo estaba poniendo fácil, pues los sueños húmedos de no pocos protagonistas de la actual política acarician la imagen de un monarca compareciente, no ante un juez, sino ante un parlamento, con ellos en la tribuna y señalando con el dedo.
Ejerciendo de acusadores públicos en plan Fouquier - Tinville con una guillotina simbólica al fondo, mientras sus papás y familiares los ven en directo por la tele y comentan: 
«Hay que ver lo alto que ha llegado mi Manolín, o mi Conchita, que le ponen la cara colorada a todo un rey».

Si he de ser sincero, dudo que la joven Leonor llegue a reinar algún día. Queda feo decirlo, pero es lo que pienso.
Supongo que habré dejado de fumar para entonces, así que tampoco me afecta gran cosa.
Pero el presente sí me afecta.
Vivo en España y espero seguir haciéndolo unos años más; por eso necesito que éste sea un lugar habitable.
No digo perfecto, sino habitable.
Pero cuando oigo la radio o pongo la tele y escucho a la infame chusma que desde el Gobierno o la oposición maneja los resortes de mi vida, no me gusta lo que hay, ni lo que viene.
Hay muchas cosas que ignoro; pero durante un tercio de mi vida viví en lugares peligrosos, y me precio de reconocer a un hijo de puta en cuanto lo veo.

Cuando me preguntan si soy monárquico o republicano suelo responder que lo que a mí me pone es una república romana con sus Cincinatos, sus Escipiones y sus Gracos, que tenía un nivel; o en su defecto, una república como la francesa, resultado de la que en 1789 cambió el mundo, hizo iguales a los ciudadanos, abolió privilegios gremiales, provinciales y de clase, e hizo posible que la bandera francesa ondee hoy en todas las escuelas y que, después de un atentado terrorista, en los estadios de fútbol se cante La Marsellesa.

Soy republicano, en fin, de la rama dura, jacobina cuando haga falta: ciudadanos libres, pero leña al mono cuando ponen en peligro la libertad.
Y lo de monarquías hereditarias, pues como que no.
Cuando pienso en Fernando VII, Isabel II o Alfonso XIII, se me quitan las ganas.
Pero estamos hablando de España, de ahora mismo. Y eso ya es otra cosa.

A ver si consigo explicarme.
Una república necesita un presidente culto, sabio, respetado por todos.
Un árbitro supremo cuya serenidad y talante lo sitúen por encima de luchas políticas, intereses y mezquindades humanas.
Pero díganme ustedes un político, hombre o mujer, que en España encaje en esa descripción.

Es más, ¿imaginan a ese árbitro supremo, esa autoridad absoluta, encarnados en Pedro Sánchez?
¿En Pablo Iglesias y su república plurinacional de la señorita Pepis?
¿En Mariano Rajoy y su obtusa y pasiva estupidez?
¿En ese payaso irresponsable y transatlántico llamado Rodríguez Zapatero, que desenterró una nueva guerra civil?
¿En la ridícula y embustera arrogancia de Aznar?
¿En un Felipe González al que ahora no se le cae de la boca la palabra España que mientras estuvo en el poder evitó siempre pronunciar?
¿En Rufián? ¿En Torra? ¿En Casado? ¿En Abascal?
¿En Irene Montero?

No sé ustedes; pero yo, que me hago viejo, necesito alguien por encima de todo eso.
Un cemento común, mecanismo unitario que mantenga el concierto de tierras y gentes tan complejas y peligrosas que llamamos España. 
Sobre todo, porque los ataques actuales a la monarquía no responden a una reflexión intelectual de pensadores serios, sino al viejo afán centrífugo de demoler un Estado a cambio de golferías particulares, chanchullos locales, demagogias idiotas y argumentos de asamblea de facultad.
¿Imaginan una Constitución redactada por Echenique, Otegui o Puigdemont?…

Pendiente de liberarse de la nefasta sombra de su padre, Felipe VI es un hombre sereno y formado, irreprochable hasta hoy, mucho más Grecia que Borbón.
Estoy convencido de que es una buena persona y un sujeto honrado, y nada hay hasta ahora que me induzca a pensar lo contrario.
Creo que es un buen tío, como solemos decir; y nadie que haya cambiado con él dos palabras afirmará lo contrario.
Ama a España y cree de verdad ser útil para preservarla en tiempos de tormenta.
Hace lo que puede y lo que le dejan hacer.

Y en mi opinión es el único dique que nos queda frente al disparate y el putiferio en que puede convertirse esto si nos descuidamos un poco más.
Se lo dije una vez: es usted un asunto de simple utilidad pública, señor. Que no es poco, tratándose de España.
La delgada línea roja.

Dije eso y sonrió como suele hacerlo, bondadoso y prudente.
Y todavía lo quise más por esa sonrisa.

miércoles, 26 de agosto de 2020

LOS RETOQUES DE LA HISTORIA DE DUHALDE, de Eduardo Jozami - 26/8/2020

Cada uno elige su tradición




El consenso social más fuerte que sustenta el régimen democrático en la Argentina es el Nunca Más.

Eduardo Duhalde no lo ignora, por lo tanto no puede haberse sorprendido por la casi unánime reacción que desaprobó sus explosivas declaraciones.
Es cierto que el lomense no fue nunca un entusiasta de las políticas de Memoria, Verdad y Justicia, que aprobó en su momento los indultos a los responsables del terrorismo de Estado y que había dado su visto bueno para que la Corte menemista convalidara definitivamente las leyes de impunidad, pero nada de todo esto autorizaba a imaginar la sorpresa que le obsequió a una sociedad a la que no le faltan razones para la angustia.

Vaticinando un golpe militar Duhalde no pudo citar en apoyo de su tesis más que el indetenible agravamiento de la crisis.
Algo fatalmente necesario que, de tan evidente, considera que no exige mayor fundamentación. Atribuyó la responsabilidad a todos por igual, pero ese discurso encubre un severo cuestionamiento al gobierno: cuando se afirma que marchamos hacia la catástrofe, obviamente se está golpeando a quien tiene la responsabilidad de la conducción.

¿Por qué este gesto de ruptura de parte de alguien que siempre se vanagloriaba de su diálogo con todos y lo citaba como prueba de un estilo político superior, propio de quienes ya libraron todas las peleas y ahora sólo están para dar consejos?

En verdad, esa pose de quien se pone por encima de los conflictos partidarios no es muy creíble si observamos que en los quince años pasados desde su derrota electoral ante el kirchnerismo, Duhalde no desperdició cuanta oportunidad se le ofreció de volver al ruedo, o a los medios por lo menos.
Así lo hizo cada vez que algún dirigente importante se alejaba de los gobiernos de Néstor y Cristina y, muy especialmente, con Mauricio Macri.

En consecuencia, tal vez sea más fácil entender los recientes exabruptos como un desquite, un rechazo a todo un sistema político que no ha tenido en cuenta los servicios que tan generosamente él ofreció.

Estos gestos en política suelen ocultar otro propósito. Quien está diciendo que los demás son incapaces de arreglar el país y que él conoce el camino adecuado, ¿no se está ofreciendo para sacarnos de la crisis?

En verdad, no importan tanto las razones de Duhalde ni las posibilidades reales de que obtenga algún rédito político.
Lo cierto es que en esos quince años de alejamiento, él se ha presentado, cada vez más, como una figura de consenso.
Para eso ha tenido que retocar un poco la historia.

Es comprensible que evoque la figura de Alfonsín con quien es cierto que hizo algunos acuerdos importantes, pero resulta una broma que hable de su amistad con De la Rúa luego de haber contribuído a desalojarlo del poder.

Que la movilización popular haya puesto de manifiesto la falta de sustento de ese gobierno no quita que el duhaldismo haya hecho también su contribución.

Por otra parte esa capacidad de sacar al país de la crisis, que Duhalde presenta como muestra principal de su capacidad de consensuar, obliga a una aclaración.

La devaluación que transfirió ingresos a los sectores concentrados y empobreció a muchos millones no puede ser un modelo para un gobierno peronista: difícilmente pueda compararse aquella experiencia con el modo como Alberto Fernandez priorizó a los sectores menos favorecidos para enfrentar la grave coyuntura actual.

Duhalde actuó con irresponsabilidad invocando un fantasma, el del golpe, que no deja de estar presente en una sociedad que aún hoy encuentra a diario las marcas de la dictadura, la violencia institucional, las políticas económicas que restauró recientemente el neoliberalismo, la desigualdad que creció en los últimos cuatro años.

Fue doblemente irresponsable porque para fundamentar sus afirmaciones recurrió a algunos hechos recientes que muestran la tendencia a una mayor presencia militar en la vida política, argumentando que, con sus antecedentes, Argentina no podía quedar fuera de este proceso.

No deja de ser alarmante este fenómeno que en Bolivia llegó hasta el golpe de estado, pero no hay razones que hagan pensar que ese es el camino a seguir por nuestro país.

Ningún sector de la sociedad apoyaría hoy un golpe y también es equivocado, además de perverso, sostener que existe una predisposición de las Fuerzas Armadas a desconocer la Constitución.

Al señalar que las declaraciones de Duhalde son “comentarios fuera de época”, el jefe de Estado Mayor Conjunto ratificó lo ya señalado por el presidente y el ministro de Defensa, cuando enfatizan que todos los oficiales hoy en actividad iniciaron su carrera luego de la asunción del gobierno democrático.

La reciente participación de efectivos militares en las tareas sociales para atención de la pandemia muestran hoy otra imagen y otra relación posible con las Fuerzas Armadas.

En nuestro país, los responsables del terrorismo de Estado fueron juzgados y condenados, y la gran mayoría de la sociedad reivindica esa política de Memoria, Verdad y Justicia que no han seguido otros países de la región.
Duhalde prefirió hablar de una “Argentina campeona de dictaduras”, negando la tradición del peronismo y de todas las corrientes democráticas del país.

Nosotros, orgullosos de una historia de lucha popular, reivindicamos la fortaleza de la Democracia en la que cree la gran mayoría de los argentinos.

domingo, 23 de agosto de 2020

LA CONSTRUCCIÓN DEL ODIO, de Mónica Peralta Ramos - 23/8/2020

La violencia en tanto construcción social, también puede ser deconstruida


La acción de imponer algo al otro sin su consentimiento, constituye un acto de violencia individual.
Esta acción despierta un complejo de sentimientos entre los que se destacan el miedo y el odio, siempre en reciproca compañía.
Esta forma de violencia está presente en la vida humana desde tiempos inmemoriales.
Las investigaciones arqueológicas muestran, sin embargo, que la violencia colectiva solo aparece cuando las comunidades humanas se vuelven sedentarias y transitan de una economía predatoria de la naturaleza a otra centrada en la producción.
Esta transición da lugar a estructuras sociales cada vez mas complejas.

Los seres humanos han llegado hasta nuestros días inmersos en estructuras de relaciones sociales entre las que se destacan las relaciones de poder.
Estas implican asimetría de control y de posesión de recursos de distinta índole: afectos, símbolos, información, bienes, dinero, etc.

En tanto relaciones asimétricas, las relaciones de poder están impregnadas de algún grado de violencia y engendran conflictos y formas de disciplinamiento social que varían a lo largo del tiempo y de las diferentes culturas.

La actual pandemia ha contribuido a desnudar algunos aspectos de la forma en que se construye el miedo / odio como forma de disciplinamiento social al interior de los Estados y en el plano geopolítico.

El drama que hoy vivimos se desarrolla en un escenario mundial inundado por los rugidos altisonantes de un grupo de monopolios y los lamentos de una población mundial fragmentada, dispersa y confinada a su intimidad.
Los primeros se apresuran a definir al mundo de la pos pandemia, la segunda en cambio se estremece agobiada por los obstáculos que le impiden acumular fuerza e incidir sobre las decisiones que se toman.

La incompatibilidad entre la concentración del poder económico y el funcionamiento democrático de las instituciones políticas se resuelve por estos días, con una creciente injerencia de un puñado de monopolios en la construcción de sentido en una civilización cuyos valores hacen agua por los cuatro costados.

La enorme concentración de los medios de comunicación los ha convertido en el “cuarto poder” del Estado.
Su incidencia sobre las decisiones políticas y sobre la formación de la opinión pública se independiza de todo control, sea este ejercido por los tres Poderes de los estados democráticos o por el pueblo a través del voto.

El uso de tecnologías complejas ha potenciado la capacidad que hoy tienen los medios de comunicación para imponer su agenda construyendo y falseando información, según sus intereses.
Esto constituye el eje de una dinámica del miedo y del odio frente a las diferencias raciales y de clase, que opera como mecanismo de contención del conflicto social dentro de los territorios nacionales.

Por estos días, nuestro país es un ejemplo de los extremos a los que puede llegar la manipulación mediática de la información para impedir una inclusión social que amenaza privilegios de poder establecidos.

Paralelamente, un puñado de monopolios que controlan las tecnologías de punta en informática y redes sociales, adquiere cada vez más importancia en el control social y en la manipulación de las opiniones.

Un pequeño grupo de monopolios tecnológicos, sin regulación efectiva que pueda restringir su accionar, controla a escala mundial innumerables fuentes esenciales de información, servicios y productos.
Así, discriminan quien accede a sus productos y en qué condiciones. Escogen la información que van a dar, cuándo y cómo la van a dar. Determinan los precios que se pagan, los clientes y los usuarios. Deciden además sobre los movimientos, acciones, percepciones, deseos y miedos, de centenares de millones de individuos.

El resultado es una enorme concentración del mercado, una brutal fragmentación de la información y de la población, y un mayor control sobre esta última sin que se dé cuenta o pueda hacer algo al respecto.
Todo esto asegura enormes ganancias y un poder que, en épocas de crisis sistémica, irrumpe a la luz del día.

Esto está ocurriendo en los Estados Unidos, centro del capitalismo global monopólico.
Allí, los conflictos geopolíticos, el enfrentamiento dentro de la élite dominante y la amenaza de un estallido social han llevado a los monopolios tecnológicos a posicionarse políticamente mostrando la hilacha de una construcción social del miedo / odio que busca contener los conflictos y reproducir la estructura de poder.

La violencia en tanto construcción social puede ser deconstruida.
Buena parte de su fuerza destructiva radica en su carácter subliminal. De ahí la importancia de volver consciente al fenómeno y las relaciones sociales que le dan origen.
Esto supone, entre otras cosas, una reflexión crítica y acciones concretas para descentralizar el poder en todos los niveles de la vida social e impulsar nuevas formas de representación y control ciudadano.


Monopolios y geopolítica en las elecciones

Esta semana la Convención del partido demócrata nominó a Joe Biden y Kamala Harris como candidatos a la Presidencia y Vicepresidencia de Estados Unidos. Al mismo tiempo, desnudó las tensiones que sacuden a una dirigencia demócrata muy cuestionada por las bases del partido, que responden a Bernie Sanders.

La dirigencia del partido asignó solo un minuto a la diputada Alexandria Ocasio - Cortez (AOC), principal dirigente de este sector progresista, para que exponga su nominación simbólica de Bernie Sanders a la Presidencia.
AOC lo aprovechó para promover la formación de un amplio movimiento de masas que pueda consagrar reformas “profundas y sistémicas” que reconozcan y superen las heridas de la injusticia racial y “la brutalidad de una economía que premia con enorme riqueza a unos pocos en detrimento de la estabilidad y bienestar de la mayoría”.

El tiempo asignado a AOC y el tenor de su alocución contrastó con los concedidos a numerosos y prominentes dirigentes de la derecha del partido republicano, ex funcionarios de los gobiernos de Bush, y fervientes partidarios del poder militar norteamericano, que este año apoyan al candidato demócrata.
Este sector considera que AOC no representa al partido demócrata (businessinsider.com 17.8 2020, zerohedge.com 17 y 18 2020, rollingstone.com 19 8 2020).
En la Convención, realizada virtualmente, todos los dirigentes demócratas centraron sus discursos en torno a la búsqueda de unidad en oposición a la figura de Trump.
Faltó delinear las políticas destinadas a aglutinar al electorado detrás de Biden (zerohedge.com 21 8 2020).

El clima político se ha caldeado por las acusaciones demócratas de posible fraude electoral manipulando la logística del Correo.
Al mismo tiempo, el bloqueo político de los demócratas a la renovación del estímulo económico busca afectar la reelección de Trump en un contexto de fuerte contraste social: mientras las 12 personas mas ricas del país aumentaron un 40% sus fortunas desde el inicio de la pandemia, el desempleo está en los niveles más altos desde que se lleva registro, un tercio de la población no llega a pagar sus gastos de alojamiento (créditos y alquileres) y, según el Bank of América, la mayoría de las familias deben recurrir al endeudamiento para satisfacer sus necesidades básicas (inequality.org 17 8 2020,zerohedge.com 14, 29/8 2020).

La ofensiva de Trump en torno a la represión de la protesta social, y su creciente agresividad contra China, parecen ser efectivas: la última encuesta de CNN muestra que ha logrado recortar sustancialmente la ventaja de Biden, disminuyéndola al 1% en los 15 estados que deciden la elección (zerohedge.com 17 8 2020).
Esta semana Trump profundizó esta ofensiva prohibiendo a la empresa china Huawei todo acceso a tecnología norteamericana ya sea directa o indirectamente.
Asimismo, conminó a universidades y empresas a deshacerse de activos financieros chinos, y advirtió sobre una posible prohibición al funcionamiento de corporaciones chinas en los mercados financieros norteamericanos (wsj.com 6 8 2020, bloombergquint.com 18 8 2020. Zerohedge.com 18 18).

El enfrentamiento entre los medios de comunicación enrolados en su mayoría en contra de Trump, y un poderoso medio que lo apoya continúa a la orden del día.
En un contexto de continuo despliegue de acusaciones de falsa información de un lado y del otro, esta semana Facebook eliminó más de 10.000 grupos, páginas y cuentas de Instagram asociadas a QAnon, un grupo conspirativo de meteórica trayectoria y miles de activistas que apoyan a Trump y lo considera víctima de fuerzas satánicas.
Facebook acusa a este grupo de “demostrar riesgos a la seguridad publica”.
Sin embargo, ha dejado intactas innumerables páginas y cuentas de partidarios de Antifa.
Esta organización, declarada terrorista por Trump, ha tenido activa participación en la promoción de tumultos armados y disturbios durante las protestas antiracistas a lo largo de los últimos dos meses (zerohedge.com 20 8 2020).


“Ya estamos soplando en la nuca del peronismo”

Así definía un alto dirigente radical de JxC al resultado de una semana signada por una ofensiva llevada adelante por sectores de la oposición contra la cuarentena y el proyecto oficial de reforma del sistema judicial (infobae.com 20 8 2020).

Mientras los contagios y muertes han roto todos los récords en el país y el sistema sanitario de Jujuy - gobernada por un dirigente de JxC - ha colapsado, los dirigentes de JxC se felicitan por el ruido metido con un banderazo que mandó un mensaje claro de impunidad política y de desestabilización por cualquier medio.

Esta movilización muestra el éxito de una construcción social del odio dirigida a sectores medios de la población perjudicados por las políticas del macrismo durante su gobierno y agobiados ahora por la situación económica.

Si bien el antiperonismo ha sido una constante en la vida política del país, su rabiosa movilización constituye un legado de las operaciones mediático judiciales del gobierno macrista y de un periodismo de guerra que sigue embarcado en un relato basado en noticias falsas, buscando así despertar el miedo y el odio hacia “los de abajo” y al peronismo que los representa.

Adjudicando a este último los graves delitos que ellos mismos han cometido y repitiendo los agravios hasta el cansancio, el periodismo de guerra ha logrado imponer un mensaje hipnótico que prende la iracundia de sectores sociales amenazados por la situación económica actual.
No es de extrañar que ahora JxC amenace con más de lo mismo, al tiempo que se acumulan pruebas contra Macri en la causa judicial sobre el espionaje clandestino de su gobierno y se discute la reforma judicial en el Senado.

Desde un inicio, el gobierno ha ignorado la necesidad de mostrar a la opinión publica el drama concreto de la pandemia y del hambre.
Este silencio ha favorecido la táctica macrista basada en un relato que invisibiliza el hambre, los muertos y los enfermos y despotrica contra la corrupción oficial y la falta de libertades: los dos fenómenos que sintetizan su propio reinado.

La falta de una política de comunicación oficial coexiste con un protagonismo en los medios que no ayuda al Presidente.
El ex senador Duhalde se ocupó de advertirle sibilinamente que descanse porque sino puede terminar como De la Rúa, “quien en los últimos meses era un boxeador que no respondía” (bae.com 19 8 2020).
Estos eventos coincidieron con presiones cambiarias que se multiplican desde el inicio de la cuarentena.

La versión oficial de que la reestructuración de la deuda externa pondrá un límite a la presión cambiaria contrasta con la persistencia de la especulación a través de distintas maniobras, entre otras: la sobrefacturación de importaciones (dólar barbijo) y las operaciones de 4500 “coleros virtuales” suspendidos recientemente por el BCRA.

Hacia principios de la semana los dólares ccl, mep, y blue se habían apreciado cerca de un 4% desde el anuncio de la reestructuración de la deuda externa. Hacia el jueves, la brecha cambiaria llegaba al nivel más alto de los últimos 3 meses.
Un total de 3000 millones de dólares salieron de las reservas del BCRA durante la cuarentena, acelerándose este proceso en los últimos tiempos.
Según algunas estimaciones, hoy las reservas sólo llegan a cubrir dos meses de importaciones (ámbito.com 18 8 2020, lpo.com 20 8 2020).

La volatilidad cambiaria sumada al aumento de los precios mayoristas en el último mes y al reciente aumento de las naftas anticipan una inflación que pegará de lleno sobre los sectores más vulnerables.
Sumado al aumento verificado en las usurpaciones de terrenos por parte de los movimientos sociales, y a la inscripción de casi medio millón de personas en el Registro de Actividades de la Economía Popular, esto muestra que las promesas de campaña constituyen un desafío prioritario en el presente.

LOS DEMONIOS, de Alejandra Dandán - 23/8/2020

La escalada narco en las instituciones del Estado
 


Sandra Arroyo Salgado procesó esta semana a dos funcionarios judiciales de San Isidro y a dos comisarios de la Departamental de Drogas Ilícitas de Quilmes y de San Isidro, entre otros once policías.
Fue el primer golpe de fuerza contra el fiscal de San Isidro Claudio Scapolán, imputado como jefe de una estructura mafiosa y extorsiva de narcocriminalidad, novedosa por sus alcances con redes de ilegalidad que tocan nervios del sistema institucional.

Los hechos ocurrieron entre 2013 y 2015, pero existe una serie de muertes alrededor del caso que extienden los límites hasta el presente.
Funcionarios aún en actividad.
Y una gruesa línea en las investigaciones que comienza a sistematizar información sobre estructuras de las Departamentales de Drogas Ilícitas de la Bonaerense, su relación con las fiscalías territoriales y las cuevas financieras como verdaderos sistemas bancarios que abonan la hipótesis de un tenebroso universo paralelo en otro de los sótanos de la democracia con capacidad de desestabilizar el sistema de cambio.

Esta es la envergadura de la investigación que lleva adelante el fiscal federal Fernando Domínguez.
La jueza federal de San Isidro recordó la historia en el procesamiento.
Y citó una denuncia anónima de junio de 2014, con elementos probados y otros descartados luego por dos fallos de un Tribunal Oral y la investigación de Domínguez, pero con una descripción de metodologías con capacidad de explicar un sistema.

“Los titulares de las DDI de Quilmes, Tigre o La Plata se comunican con el Fiscal Scapolán. […]
Sería el único Fiscal provincial con el que los policías de esas DDI concretarían hechos de robo, lo ponen al tanto de la situación, le dicen qué cantidad de droga o de dinero tienen posibilidad de robar y Scapolán les da el ok para actuar.
El Fiscal siempre se presenta en el lugar del hecho para observar que no haya cámaras y que no se den situaciones judiciales que los comprometan, con esto me refiero a que si cae alguna brigada policial no corrupta, el Fiscal estando a cargo, se ocupa de salvar la situación.
Con respecto a los testigos de actuación, siempre son amigos de los policías que van al sitio de los hechos o vecinos de esos mismos policías, la mayoría de las veces son personas con antecedentes, lo más probable es que para no repetirse en las causas, utilicen como en este caso […] DNI falsos o buenos (me refiero a DNI perdidos) pero que no les pertenecen.
La mitad de dinero se reparte entre la Jefatura de Policía y los policías intervinientes.
El otro 50 por ciento seria para la Fiscalía de Scapolán.
A su vez, Scapolán se encargaría de que cuando las causas pasen a la jurisdicción federal de San Isidro no tuvieran problemas”.

Las DDI aludidas tal vez sean, en realidad, las Departamentales de Drogas Ilícitas y no las Departamentales de Investigación de la Bonaerense.
Y Scapolán probablemente no sea el único fiscal con comandancia sobre las Departamentales de Drogas.
Pero el mecanismo es el que se comprobó en la causa.


Scapolán. Fuente: portal Kosovo.


El jury y sus partes

Arroyo Salgado también dijo que Scapolán no está detenido porque aún tiene fueros.
Y aún lo espera para la indagatoria.

El Jury fue pedido en noviembre de 2016 por Elisa Carrió. La denuncia recoge hechos denunciados ya en 2013 por Horacio Verbitsky.

Se remontan a la intervención en el encubrimiento al doble crimen de Unicenter de 2008 bajo la dependencia de su antiguo jefe, el fiscal general Julio Novo.
Describe su ascenso, el comienzo en la fiscalía en 2001 y el año 2006 cuando Scapolán quedó a cargo de la recién creada Unidad de Investigaciones Complejas de San Isidro, una área estratégica con competencia en temas de drogas pero también de fraudes a la administración pública, con poder de policía sobre el quehacer de los intendentes y funcionarios de los distritos de la jurisdicción: Vicente López, San Isidro, San Fernando y Tigre.

El pedido recuerda también la intervención en el robo a la casa de Sergio Massa en la campaña de 2013. Scapolán frenó la investigación de la investigación hecha por un juez de Tigre y el secretario de seguridad del municipio en la casa del Prefecto condenado como ladrón, archivó la denuncia de la esposa, persiguió y echó al fiscal Carlos Washington Palacios cuando insistió con irregularidades en las actas.
Siempre quedó la sospecha de que hubo más dinero en uno y otro escenario que no quedó escrito en las actas.

El Jury avanzó recién el año pasado. Se constituyó jurado. La denuncia se ratificó en agosto de 2019.
Pero en diciembre quedó paralizada porque el Ministerio Público de la Provincia pidió más elementos.
El texto incluía antecedentes del caso que ahora investiga Domínguez.
Los fallos del Tribunal Oral Federal 5 de San Martín que anularon dos procedimientos, absolvieron imputados y ordenaron investigar al fiscal en 2016.
Uno de los casos es eje de esta imputación, conocido como Leones Blancos, allí fraguaron un llamado al 911 para habilitar su competencia, usaron testigos falsos con documentos como los que describió el anónimo, pero además, según pudo probar ahora Domínguez, policías y fiscal robaron la mitad de un cargamento de una tonelada de cocaína.

Con estos elementos nuevos y el pedido de indagatoria, el Tribunal de Enjuiciamiento de La Plata hace dos semanas avanzó al volver a sortear el jurado. Compuesto por el presidente de la Corte Bonaerense, abogados de la matrícula y una representación legislativa de senadores y diputados, parte de ellos se había ido tras las elecciones de octubre.
La nueva composición de senadores y diputados sorteados plantea un punto de tensión: todos ellos son de Cambiemos.


El jurado.


El Tribunal ahora debe pedir el procesamiento a Arroyo Salgado. Y remitirlo al procurador Julio Conte Grand.
Si acepta los cargos, comenzaría el proceso.
Y el jurado debe suspender a Scapolán mientras sustancia el juicio.

Hoy Scapolán tiene dos abogados.
Felix Linfante, abogado del arquitecto Alberto Artemio Rossi, casado para 2016 con la hermana de Juliana Awada.
Y Marcelo Alejandro D’Angelo fue jefe del departamento de Legales de Cristian Ritondo, primero en la Legislatura porteña y luego en el ministerio de Seguridad Bonaerense.
En ese esquema también está Sergio Massa, quien pidió personalmente en C5N y en América 24 la publicación de notas difamatorias del investigador. Varios periodistas se negaron.


El eco

La semana pasada El Cohete denunció la campaña de difamación contra el fiscal investigador del caso, Fernando Domínguez.
Esta semana la mesa de organismos de derechos humanos integrada, entre otros, por Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y el CELS difundieron un comunicado de repudio al ataque y alertaron sobre el rol de los medios en campañas en las que actúan como usinas y propaladoras de noticias falsas.

“Repudiamos la persecución mediática desatada sobre el fiscal federal de San Isidro, doctor Fernando Domínguez”, señalaron.
“Los medios de comunicación se han hecho eco de una denuncia presentada en su contra por el Fiscal Claudio Scapolán”, que “optó por ejercer su defensa de manera mediática… sin desmentir las pruebas que obran en su contra, limitándose no solo a desprestigiar a un funcionario judicial probo y honesto, sino además a falsear los hechos, generando así y, al no ser chequeada la información, una distorsión de la verdad y desinformación en la ciudadanía”.


La banca

En el año 2015, la Policía de Seguridad Aeroportuaria conducida entonces por Germán Montenegro volcó en un informe datos de un matrimonio endeudado con una financiera.
La pareja fue subida a un vehículo, secuestrada, y conducida hasta una oficina de la calle Florida al 500 en el Microcentro porteño.
Los obligaron a sentarse ante una computadora, ingresar a la página de la AFIP, entrar al denominado Código de Oferta de Transferencia de Inmuebles y pasar la titularidad de la casa en la que vivían a cambio de la deuda.
La casa que estaba en la localidad de Banfield quedó en manos de un integrante de la ex SIDE, cohabitante de la cueva.

Durante los allanamientos subsecuentes, Montenegro recibió llamadas para contener la investigación, noto una desaceleración en el ímpetu de la justicia y fuentes periodísticas muy bien informadas le hicieron saber que había tocado un grupo con conexiones pesadas. En ese momento la banda cayó completa excepto el cabecilla.
Hubo indicios que indican que se escurrió en el último momento por un canal seguro que le garantizaron elementos vinculados a la entonces SIDE.
La cueva es hoy parte central de la investigación de Domínguez y de los mecanismos de la banda.
Era la financiera de Diego Xavier Guastini.


Florida 520, la financiera.


Guastini es la persona que en 2013 entregó a la banda de policías el dato del cargamento con una tonelada de cocaína.
Procesado en 2016 por lavado de dinero, comenzó a declarar como arrepentido en varias causas. Quienes lo escuchaban sabían que nunca decía lo que no quería.
Y cuando entregaba un dato era porque quería sacarse a alguien de encima.

En septiembre de 2018 habló del Operativo Leones Blancos, y el 10 de octubre de 2019 entregó el nombre del policía a quien le dio la información: Adrián Gustavo Baeta de Drogas Ilícitas de Quilmes.
Guastini vivía en Quilmes.
Diez días después de esa declaración murió acribillado por tres disparos a la luz del día, en una práctica de sicariato a la vuelta de la municipalidad.
Baeta lo custodiaba. También era su amigo. Y la última persona que lo vio.
Hoy está prófugo en la causa de San Isidro.

Guastini, rematado, 2019.

Guastini había construido en el Microcentro una financiera con una estructura integrada por agentes inorgánicos de la AFI, del Área 50 del Servicio Penitenciario Federal que además de suministrar bases de datos de detenidos y sus antecedentes, entrenaban a su custodia.
Tenía informantes de la Bonaerense como Baeta y hasta un ex juez federal de asesor.
Tenía clientes de todo pelaje, pero se especializó en los grandes carteles a quienes ofrecía una ingeniería financiera para inversiones, empresas y traslado de valijas con dinero hacia o desde el exterior.

Había montado una estructura de varios pisos que pueden pensarse con la lógica de la banca: tenía departamentos de seguridad, cobranza, riesgo e inversiones en un universo donde los arbolitos comenzaron a ser reemplazados por llamadores asociados a locales con fachadas de negocios.

En 2013, tenía la capacidad de cambiar a última hora de la tarde de un viernes de diciembre 750.000 euros por dólares, un movimiento de dinero del que no disponen ni siquiera las estructuras formales del sistema financiero.

En Leones Blancos, la banda de policías de Quilmes y Scapolán robaron 500 kilos de cocaína.
La llevaron a un depósito de Quilmes del policía Baeta con fachada de pelotero, luego trasladaron una parte del cargamento a Santa Clara del Mar y hoy se cree que otra parte salió del país hacia Europa a través de una salida en la costa propiedad de Guastini.

Por qué entregó el nombre de Baeta en ese contexto, aún no se sabe. Aunque una hipótesis indica que el policía quería quedarse con parte del negocio.
Otra vez, esta es la estructura detrás de la cual está Scapolán.


El depósito en el Pelotero.


El sistema

Otro de los datos que aparecen en la investigación son las Departamentales de Drogas Ilícitas de la Policía de la Provincia. Lo dice el anónimo.
Gran parte de los 50 imputados son policías de la Departamental de Drogas de Quilmes y de San Isidro.

Ellos transitaron por otros lugares.
Uno de los comisarios detenidos estaba ahora en la Departamental de Azul. Cuánto de esto está irradiado en otras Departamentales es aún un interrogante.

Pero la embestida que recibió Domínguez en estos días provino de abogados de otras organizaciones investigadas en la fiscalía en las que se cruzan todo tipo de instituciones del Estado, como nudo estructural de las relaciones tejidas por el narcotráfico.

Un caso llegó esta semana a Comodoro Py.
La denuncia la tiene el juez Sebastián Casanello.
Es un Policía retirado de la Federal de nombre Jorge Gustavo Albornoz, que trabajó en la Departamental de Investigaciones de Campana.
Domínguez pidió su detención en 2019 y la de un agente de la PFA que prestaba servicios en la División Anti - secuestros de San Isidro.
Albornoz está procesado, con causa elevada a juicio y detenido en Marcos Paz, porque pidió dinero a cambio de la entrega de los datos de un procedimiento.

El caso es uno de los expedientes más importantes de la fiscalía.
Se inició en Chaco y muestra la penetración en las cadenas de tráfico de la Policías Federal, Aduana, Prefectura, Servicio Penitenciario Federal, la Agencia Federal de Inteligencia, Gendarmería y la Dirección Nacional de Inteligencia del Ministerio de Seguridad de Patricia Bullrich.

Comenzó con una denuncia contra un juez federal, avanzó sólo después de dos años, llegó a San Isidro.
Domínguez allanó tres unidades penitenciarias en Entre Ríos y Corrientes desde donde los detenidos organizaban la logística de contrabandos desde Paraguay.
Volvió a allanar uno de los lugares porque, aún después de la primera intervención, seguían haciéndolo.
Siguió cargamentos que ingresaban al país con precinto de la Aduana, hizo escuchas directas pese a las cuales perdió el secuestro de una tonelada de droga ilegal porque la AFI filtró un dato a Gendarmería.
Y, cuando seis meses más tarde, lograba aproximarse a una cargamento, el operativo se frustró: Albornoz y el policía Iván Alejandro Morón vendieron los datos en Escobar.

El trabajo se hizo con la División Antisecuestro de San Isidro que estaba conducida por Mariano Valdés. Después de este caso, con los policías sumariados y la División disuelta, Valdés pasó como jefe de la Delegación de la PFA en Santa Fe, donde en septiembre de 2019 lo balearon cuando conducía un auto con un bolso con drogas sintéticas.


Mariano Valdes.


Domínguez buscó a Albornoz durante tres meses. Lo encontró atrás de una pared falsa en la casa.
La abogada del caso es Angela del Buono.
Defiende en otra causa a dos policías de la DDI de La Matanza, que fraguaron un procedimiento para quedarse con nueve kilos de cocaína.
Acá discute un testimonio a Domínguez.
El juzgado envió el caso a la fiscalía de Guillermo Marijúan para que evalúe competencia.
Los hechos ocurrieron en San Isidro y en Escobar. Además, como se dijo, están cerrados y elevados a juicio.
Pero aún así Scapolán puede abrigar esperanzas: Marijuán es amigo de Sergio Massa.


El leviatán

¿Alguien se da cuenta de que en esta estructura hay gente muerta, policías que portan armas y que esos mismos policías le sacan plata a las personas para no armarles causas porque tienen el aval de la Justicia?, pregunta un investigador.

¿A alguien puede importarle todo esto, si después aparece como principal defensor el presidente de la Cámara de Diputados que, además, está en la línea de sucesión presidencial?

ALTA GAMA, de Horacio Verbitzky - 23/8/2020



Las causas que instruyen en Lomas de Zamora los fiscales Santiago Eyherabide y Cecilia Incardona, y en Retiro el juez federal Sebastián Casanello, avanzan a buen ritmo y explican las actitudes expuestas por el ex Presidente Maurizio Macrì y su valida Patricia Bullrich, tanto como el fastidio de Horacio Rodríguez Larreta, Emilio Monzó, Nicolás Massot, Rogelio Frigerio, Diego Santilli y Cristian Ritondo, la rama peronoide del PRO.
En Lomas se investiga el espionaje ilegal por cuya responsabilidad los fiscales apuntan hacia Macrì.
En Retiro, el abuso de autoridad ejercido por Pablo Nocetti, entonces jefe de gabinete del Ministerio de Seguridad, en la represión que culminó con la muerte de Santiago Maldonado.


Rumbo a la marginalidad

Estas posiciones opuestas se reflejaron en las actitudes previa y posterior a la exhibición de autos de alta gama realizada en el Obelisco el lunes 17, el acto político más original en mucho tiempo.
Para el sector que ya no soporta a Macrì, del que también participa el Hada Buena, la exasperación de los convocados tironea a Cambiemos hacia la marginalidad política y le hace temer una peor derrota electoral el año próximo.
La proyección del universo que se manifestó el 17 de agosto proyecta sobre el conjunto del electorado una cifra exigua, más propia para figuras mediáticas como Javier Milei o José Luis Espert, que para una alianza que se pretenda competitiva a escala nacional.
Por eso, Horacio Rodríguez Larreta entendió que el destinatario de esa movida era él y no el gobierno.
El ataque a Rodríguez Larreta es una parte de la verdad, pero no toda.

Al mismo tiempo, el Grupo Clarín provocó la suba del dólar paralelo con compras por 2.400 millones de pesos ordenadas por Telecom, como reveló Ari Lijalad en El Destape.

La fulminante respuesta del gobierno cuya lentitud reprochaba Clarín fue declarar servicio público esencial todos los negocios del grupo salvo el diario y congelar sus tarifas por lo que queda del año.
Esto comprende telefonía fija y móvil, internet y televisión por cable, que además deberán ofrecer una prestación básica universal económica.

Por supuesto, la decisión estaba en avanzado estudio, pero no es casual ni cuándo se disparó ni que se haya marginado de la norma al ENACOM, en manos de un colaborador de Sergio Massa.

El decreto 690 habla de las tarifas de esos servicios, pero el interventor Claudio Ambrosini le dijo a Infoemba que son precios.
En realidad, el decreto utiliza ambos vocablos.
Massa cultiva la relación con Clarín como uno de sus grandes activos.
Como jefe de gabinete de Cristina, le ahorró 500 millones de dólares, posponiendo la obligación de soterrar los cables de Multicanal.

Y la portada de La Nación del viernes 20 mostró la partitura de una sinfonía concertante, donde varios solistas coinciden con la orquesta en el acoso y derribo del gobierno nacional:
  • El reaparecido Ernesto Sanz vaticina un próximo estallido y se jacta de que están “soplando en la nuca del peronismo”. Sanz es un personaje extraordinario, siempre tan formal y engolado, hasta que se le suelta la cadena y revela los secretos más tremendos (como la AUH que se va por la canaleta del juego y la droga, o la detención de Milagro Sala, sin la cual Gerardo Morales no podía gobernar). Mientras sus asociados hablan de república, libertad y transparencia, el mendocino describe en la forma más brutal la escena de una violación. Hay que agradecer su completa carencia de hipocresía.
  • Una columnista da por sentado el fracaso de Alberto y se pregunta si Cristina tiene un plan B.
  • Otro le hace eco: “Aferrado a Cristina, Alberto Fernández dejó pasar el ¿último? tren”.
  • Uno de los responsables de la redacción celebra que “el oficialismo se empeña en unir a la oposición”.
  • Sergio Berensztein (socio del padre del agente estadounidense Marcelo Sebastián D’Alessio en la consultora Irol D’Alessio) describe “una crisis terminal”.

La única verdad aparente entre todos estos deseos imaginarios es la del efecto que tuvo el paseo del 17 sobre otras fuerzas de la oposición.
Por ejemplo, los sub bloques de diputados que responden a Juan Schiaretti y Roberto Lavagna, anunciaron que no votarían la reforma judicial.
Pero no se comprometieron a retacear el quorum para comenzar la sesión, cuando el proyecto de ley llegue con la media sanción que el Senado se propone darle en la última semana de agosto.
Tampoco garantizan unanimidad.

Incluso, Alberto Fernández confía en que obtendrá los 2/3 para designar al Procurador General Daniel Rafecas, a quien le pidió que desmintiera la interesada versión de Infoemba, de que renunciaba a su postulación.
Es posible que los cambios en la Justicia no sean prioridad para los sectores sociales angustiados por la situación económica y los riesgos para la salud.
Pero esto vale tanto para el proyecto del oficialismo como para el boycott de la oposición.

La reivindicación del patriarcado, el anuncio de que la próxima será con sangre y las amenazas a periodistas que se vieron en la algarada del 17, con un marcado sesgo antisemita y un catálogo de planteos extravagantes (que la vacuna va a infectar a personas sanas, que el dióxido de cloro cura el Sars Cov 2, que los proyectos de ley buscan la impunidad para los supuestos delitos de Cristina que hasta ahora sólo se han probado en las pantallas de televisión y las tapas de algunos diarios) tampoco son pasión de multitudes.

Por eso, la jueza federal María Alejandra Biotti rechazó el amparo presentado por los camaristas Leopoldo Bruglia y Cacho Bertuzzi, y le quitó a los republicanos callejeros el argumento que más los enardecía: la presunta desobediencia del kirchnerismo en el Senado a una decisión judicial.

Biotti sostiene que como el Senado aún no se expidió, no hay agravio, de modo que el planteo es prematuro.
Pero su resolución va mucho más allá de este planteo formal.
También afirma, con citas de jurisprudencia de la Corte Suprema, que ser camarista o juez de un Tribunal Oral son jerarquías distintas, por lo cual para el traspaso es preciso el acuerdo del Senado.
Esto zanja la cuestión de fondo en favor del gobierno.
Al mismo tiempo, el ex presidente del Consejo de la Magistratura y camarista subrogante Luis María Cabral, sostuvo que no veía objeciones al proyecto de reforma.

El vidrio es atractivo pero peligroso, de digestión más difícil que un sapo, y no abundan en la judicatura los desorientados como Ricardo Lorenzetti, dispuestos a hacerse los locos ante un gobierno que quisieran débil pero temen fuerte.


Pararse de manos

Uno de los episodios que la AFI espió fue la posibilidad de que la ex gobernadora bonaerense tendiera un puente con Sergio Massa, Diego Bossio, Juan Urtubey y José De la Sota “y se le pare de manos a Macrì”, presentando su candidatura en vez de la del entonces Presidente o desdoblando las elecciones nacional y provincial de 2019 para no cargarlo como lastre.
El 28 de julio de 2018 el espía Leandro Araque le sugiere a su jefe, Alan Ruiz, chequear la información de que “el equipo de Vidal la estaría empujando a eso porque aparte no se pueden ni ver con el círculo íntimo de MM (Peña, Lopetegui, Quintana)”.

Eso no ocurrió entonces, pero no puede descartarse que vuelva a ser explorado en el futuro.

Para el gobierno el 17A fue un regalo inesperado, aunque los medios comerciales de sesgo político exageren la magnitud de una expresión modesta, sólo porque excedió la de los intentos previos de mayo, junio y julio.
Aparte de la dimensión, importa la técnica organizativa.
Los preparativos para el desfile motorizado revelan la misma mano que impulsó las movilizaciones contra la entonces Presidenta CFK a partir de 2013, con el asesoramiento de Steve Bannon y Cambridge Analytica y el financiamiento de la Fuerza de Tareas Argentina creada por el Fondo Elliot Management, de Paul Singer.
En algunos casos, se repite el mismo personal.

En 2013, los organizadores de los primeros caceroleos contra Cristina, Yamil Santoro y Luciano Bugallo, viajaron a Brasil con todos los gastos pagos por la Fuerza de Tareas Argentina, financiada por los fondos buitre.
Santoro era parte del partido de Patricia Bullrich, Unión por Todos, luego fundido en el PRO, y Bugallo de la Coalición Cívica Libertadora de Elisa Carrió.
Bugallo figura como uno de los organizadores del sistema de trolls de Marcos Peña Braun, en el informe preparado para Sergio Massa por la diputada barrionuevera Graciela Camaño en 2018.
Bugallo es diputado bonaerense y en enero de este año organizó los primeros tractorazos contra las retenciones.
Este es el aviso en las redes firmado por Campo+Ciudad, la organización formada por el diputado de PRO Luciano Bugallo.

https://youtu.be/eEroNVwyhkM

Bien en el estilo PRO, ese aviso con firma fue acompañado por otro anónimo, que se difundió con locuciones alternativas en inglés, francés y alemán y subtitulado en castellano, para sugerir que el mundo entero condena al gobierno de Alberto y Cristina.
Su contenido es tan burdo como los ataques de la trifecta, en los que se basa, pero delata una estructura tan costosa como coordinada, bien lejos de la pretendida espontaneidad.

https://youtu.be/tF6ysbPTSJ8


Figuritas repetidas

La diferencia es que entonces esos métodos no eran muy conocidos, el gobierno nacional llevaba más de una década con el inevitable desgaste de todo poder, la crisis económica internacional había detenido el crecimiento de los primeros años del kirchnerismo, los medios gozaban de mayor credibilidad y el cepo al dólar enfurecía a quienes consideran su adquisición un derecho humano cuya negación equivale a un crimen de Lesa Humanidad.

Entonces, la respuesta a la convocatoria fue masiva y hasta participó el actual Presidente, en los años de confusión en que deambulaba sin encontrar su sitio.
Esas movilizaciones contribuyeron a la corrosión del oficialismo que, aun así y con una candidatura presidencial en contradicción con el liderazgo político, se impuso en la primera vuelta electoral de 2015 y perdió por un margen minúsculo en el balotaje.

Ninguna de esas condiciones se repite hoy, salvo las restricciones a la fuga de divisas, pero es difícil atribuírselas al nuevo gobierno, que está juntando los pedazos de lo que rompió su predecesor.
El lunes, mientras sonaban las bocinas, el Presidente reunió al ministro de Economía Martín Guzmán con el presidente del Banco Central, Miguel Pesce, para coordinar las medidas regulatorias del manejo cambiario, que se incluirán en el proyecto de presupuesto nacional para 2021, una vez que se cierre el acuerdo con todos los acreedores privados en dólares, a fin de mes.

Bannon tampoco está en su mejor momento: fue detenido el jueves mientras navegaba en el yate Lady May, del milmillonario chino Guo Wengui.
Está acusado de defraudación y lavado de dinero a los centenares de miles de personas que aportaron 26 millones de dólares en una campaña de crowdfunding online denominada “Construimos el muro” (de separación entre Estados Unidos y México, prometido por Trump).
Eso es casi tanto como los 27,9 millones de dólares en que está tasado el yate de Guo Wengui, quien se exilió en Estados Unidos cuando el gobierno chino lo acusó también a él de sobornos, defraudación y lavado de dinero.

https://youtu.be/xBnalPY0J0I


Guo se declaró víctima de una persecución política. Pero no en Beijing sino en Nueva York.
La fiscal de Wall Street (distrito sur de Manhattan es su denominación oficial), Audrey Strauss, acusó a Bannon y los también activistas de ultraderecha Brian Kolfage, Andrew Badolato y Timothy Shea de tomar parte de los fondos para su uso personal.

En el caso de Bannon, se quedó con un millón de dólares.
Esa es la misma suma por la que el magnate chino lo contrató en 2018 y 2019 para implementar una serie de ataques contra el gobierno de su país, pero la mitad de lo que la Secretaría de Contenidos y Marcas de la CABA, dependiente de Marcos Peña Braun, le pagó a Cambridge Analytica entre 2010 y 2015, a través del publicista de Peña Braun, Joaquín Mollá, según afirmó Juan Cabandié durante un informe de Peña Braun en la Cámara de Diputados en 2018.

La fiscal Strauss ganó notoriedad mundial cuando encontró y detuvo a la fugitiva Ghislaine Maxwell, amante y cómplice de Jeffrey Epstein en la violación y explotación de adolescentes.
A Bannon le toca probar en carne propia el acoso y derribo en el que se especializó para organizar su internacional de ultra derecha.


Bannon y su apuesta argentina (Fotos CEDOC).


“Desde el Poder Ejecutivo Nacional”

El pedido de indagatorias para el ex secretario presidencial Darío Nieto y los ex mandamás de la AFI, Gustavo Arribas y Silvia Majdalani, junto con la ampliación de indagatoria de la ex encargada de documentación presidencial Susana Martinengo y otros 21 espías ya procesados, fue ratificado por el juez Juan Pablo Augé.
Describe una organización criminal construida “desde el Poder Ejecutivo Nacional”, en la que “nadie actuaba por cuenta propia”.

No procuraban ganancias individuales para los ejecutores directos, como puede suceder en casos de corrupción de contenido patrimonial, sino “posibles ventajas político partidarias y/o electorales de las máximas autoridades de la Nación”.
La información ilegal así obtenida la “compartían con funcionarios dependientes de la presidencia”, como Nieto y Martinengo.
No actuaban como un servicio de inteligencia democrático sino como un servicio secreto, “un Estado dentro del Estado” que no se ajusta “a ningún tipo de control legal ni democrático”.

Macrì no sólo está malparado ante la Justicia, sino también frente a quienes fueron sus colaboradores más próximos.
El legajo sobre Rodríguez Larreta da cuenta que la AFI no sólo se interesaba por sus “movimientos y vinculaciones políticas”.
Una de las preocupaciones de Macrì era la relación de Rodríguez Larreta y de su vicejefe Diego Santilli con Alfredo Coto y con Ramón Muerza, a quien el supermercadista apoyaba para desbancar en el Sindicato de Comercio y Servicios al secretario general Armando Oriente Cavalieri.
Con el respaldo de Macrì, El Gitano resistió el embate de su ex mano derecha aspirante al parricidio gremial.

No es esto lo que indignó a Rodríguez Larreta.
Cuando el primer juez de la causa, Federico Villena, le mostró su legajo, el alcalde porteño minimizó su contenido en declaraciones públicas, pero eso fue parte de su astucia política y su reserva personal.


Santilli, HRL, Palacios: lo que no se perdona


Allí figura un WhatsApp enviado por el Turco Jorge Sáez el 23 de abril de 2018 a un grupo de siete espías, en el que señaló que la entonces presidenta de la Comuna 9 de CABA, Analía Palacios, “mantendría una relación sentimental con Rodríguez Larreta y a través de este habría logrado que no fueran inspeccionados locales comerciales”.
El inspector de sábanas ajenas Jorge Rial llamó a Palacios “la comunera hot” en su portal Big Bang News.

No es menor la tirria con Macrì del vicejefe porteño, Diego Santilli, quien mantenía una relación de amistad con el abogado de Moyano, Daniel Llermanos, mientras la AFI presionaba al juez de garantías de Avellaneda, Luis Carzoglio, para que emitiera una orden de detención de Moyano y de su hijo Pablo, que el departamento jurídico de la agencia le entregó ya listo para firmar.
Por esta relación con Moyano, Santilli operaba para Muerza en la confrontación con Cavalieri, afirman los espías.

Los fiscales mencionan un documento que el espía Leandro Araque le envió a su compañero Facundo Melo, que se refiere a “un agente con muchísima llegada a su grupo familiar, conocido del Colorado, y que pasa información sobre sus movimientos privados.
La nueva orden que tienen los agentes es investigar los nexos entre el Colorado y Hugo (nexos personales y comerciales, ya que tendrían negocios en Ciudad con el tema de la recolección de basura).
Chequear una información referida a gastos en efectivo del Colorado (habrían sido aproximadamente 1,5 millones de dólares durante 2018; incluyendo un viaje a Dubai junto a toda su familia y dos amigos en el cual habría gastado más de 250.000 dólares en efectivo).
Chequear movimientos de dinero por parte de la suegra del Colorado, que viajaría asiduamente a EE.UU. a depositar dinero en una cuenta que tendría a nombre de ella (en los próximos días viajaría una comisión a corroborar la información). Respecto de la suegra, pasó de vivir en Pompeya a un departamento en calle República Árabe Siria en el cual la AFI habría entrado a infiltrar un agente en la empresa que hace el mantenimiento del edificio.
Por eso se tendrían detalles del departamento”. 

Esta es una de las excepciones a la norma general sobre la verticalidad de las decisiones: montados sobre el interés de Macrì en controlar las relaciones de Santilli con los Moyano, los agentes se proponían extorsionar a Santilli para sacarle dinero.

Esto era posible por la relación que el vicejefe de gobierno mantenía al menos con uno de los espías.

El 30 de diciembre de 2017 el agente Leandro Matta le envió dos mensajes a Jorge Sáez:

- Cecilia Moreau (la hija de Leopoldo) que está con Massa y tiene muy buena relación con el Coti Nosiglia es la que estaría negociando un acercamiento entre Massa y CFK -, decía el primero.

Y el segundo aclaraba:

- Me lo dijo el Colo el otro día.


Lina Gianetti y Analía Maiorana, en los ’90.


Además, Gustavo Arribas contrató a Martín Terra, el ex de la esposa de Santilli, la modelo Analía Maiorana, quien en los ’90 fue compañera de trabajo de quien entonces era la pareja de Arribas, la también modelo María Lina Gianetti.
Maiorana fue objeto de tareas de inteligencia, que incluyeron la infiltración del personal de servicio de la suegra del Colorado.

También aparecen en la causa información de la esposa de Emilio Monzó (Karen Sánchez) y fotos de la secretaria de Monzó (Chiara Comoretto), que se casó con Massot.
Hasta grabaron conversaciones de las hijas de Maiorana, menores de edad.
Si El Calabrés, como lo llaman algunos íntimos, ordenó seguir a su hermana Florencia (y a su pareja italiana, Salvatore Pica), ¿porque respetaría la vida privada de sus secuaces?


Un hombre Claver

El gobierno no descuida el frente internacional, en el que cree haber reunido la fuerza suficiente para frustrar el acceso de Mauricio Claver Carone a la presidencia del Banco Interamericano de Desarrollo.
Hijo de cubanos pero nacido en Miami, Claver fue postulado por Donald Trump para convertirse en el primer estadounidense al frente del banco regional.
Su intención es atraer el voto del exilio cubano y venezolano en Florida, uno de los Estados fluctuantes que podría definir la elección presidencial de noviembre.
Por la misma razón, Claver es el asesor de Seguridad Nacional de Trump para Subamérica y el Caribe.
En diciembre, protagonizó el primer desplante sufrido por Alberto Fernández como Presidente.
Claver Carone integraba la misión estadounidense a los actos de su investidura, pero se retiró en forma ostensible de la Asamblea Legislativa, cuando advirtió la presencia de un ministro del gobierno venezolano de Nicolás Maduro.

De acuerdo con el Presidente mexicano Andrés López Obrador, Fernández se propuso frustrar esa nominación al BID.
Se trata de una operación compleja, porque los votos son proporcionales al capital de cada país miembro en el banco, y Estados Unidos con sus aliados regionales, como Brasil y Colombia, cuenta con los necesarios para designarlo, en la asamblea virtual que se realizará el 12 y 13 de septiembre.
La alternativa es postergar la decisión hasta marzo, para lo cual sólo hace falta el 25% de los votos, y esperar que para entonces Trump ya no sea el Presidente ni Claver el candidato al BID.

Los demócratas, que esta semana consagraron la candidatura de Joe Biden, se oponen a que un gobierno saliente anide su cría en una institución multilateral, con un lustro de mandato.
Fernández y su canciller Felipe Solá ya consiguieron que Chile, Costa Rica y Uruguay apoyen la postergación propiciada por la Argentina y México.
Lo mismo hizo el jefe de Asuntos Exteriores y Política de Seguridad de la Unión Europea, el socialista catalán Josep Borrell, pero recién esta semana tal posición fue acordada también por los gobiernos de los distintos países europeos, como le comunicó el Presidente de España, Pedro Sánchez, a su colega argentino.
Quien más se resistió, pero terminó adhiriendo, fue la jefa de gobierno alemán, Angela Merkel.
Hasta Japón participaría de ese frente del rechazo.

Fernández en persona consiguió el cambio de posición del Presidente uruguayo Luis Lacalle Pou, que se contaba entre los apoyos de Claver Carone.
Durante una videoconferencia, El Cuquito intercedió ante Fernández por el dragado del compartido río Uruguay.
El Presidente argentino fue comprensivo, pero introdujo en la conversación el tema del BID.
El nuevo canciller uruguayo, Francisco Bustillo, quien fue embajador en Buenos Aires cuando Fernández era jefe de gabinete de Néstor Kirchner, apoyó la gestión. 

Bustillo recibió una llamada del operador político de Luis Almagro en la OEA, el empresario argentino Gustavo Cinosi, quien ha dejado de lado cualquier disimulo y actúa en forma abierta como agente del gobierno estadounidense.
Se presentó ante Pancho Bustillo como jefe de campaña de Claver Carone.
Lacalle Pou aprobó el rechazo de su ministro a esta presión.
Cinosi intentó entonces con Fernández.
Le dijo que junto con Mauricio (que en este caso no es Macrì) habían ayudado en la negociación de Martín Guzmán en la negociación con los tenedores de bonos argentinos.

- Eso no es cierto. Lo que ustedes hicieron fue operar para que el FMI le pagara la campaña electoral a Macrì, con una cuenta de 44.000 millones de dólares que ahora debe devolver la Argentina -, lo cortó Fernández.

No era un secreto: el propio Claver lo dijo durante un seminario realizado en Chile y difundido aquí por Infoemba: Trump apoyó esos desembolsos como una ayuda para la reelección de Macrì.
Igual no la obtuvo.
Macrì mismo se lo había anticipado a CNN: no fueron los mercados, que se habían cerrado para la Argentina, sino una decisión política de Trump.

El primer roce con Cinosi se produjo durante la visita del entonces Presidente electo a México.
La presencia de Cinosi en sus reuniones con Elliott Abrams y Claver Carone, quienes lo presentaron como un amigo de la Argentina que intentaba ayudar, fue un hecho consumado.
Fernández le advirtió que no sería admitido en futuras reuniones salvo que asumiera formalmente la representación de sus mandantes.
Es lo que hizo ahora, pero tampoco obtuvo lo que buscaba.

No habría que subestimar a Trump, quien acaba de firmar unas pocas rebajas arancelarias para productos europeos, mientras su ministro de Relaciones Exteriores Mike Pompeo, recorre los países del ex bloque comunista.
En Subamérica, el colombiano Iván Duque presiona al peruano Martín Vizcarra, quien tiene problemas con su Congreso.
A los países más pequeños de Centroamérica y el Caribe, los atrae con el programa Retorno a las Américas, asegurándoles que se mudarán allí las cadenas de valor que amenaza con retirar de Asia, y que contará con la ayuda de la Corporación para el Desarrollo Financiero, a la que se incorporarán esos países.

Al día de hoy, Biden sigue liderando las encuestas de intención de voto, pero la diferencia se ha estrechado, así como en Brasil el Presidente Jair Bolsonaro obtiene los índices más altos de adhesión de todo su mandato. Bannon estará preso, pero sus hechuras no se rinden.

Cualquiera sea el resultado de la elección presidencial, la Argentina ha demostrado que es posible negociar con los acreedores sin someterse a los designios políticos de Estados Unidos.

Es auspiciosa la coincidencia de este momento con el decreto regulatorio de los servicios públicos esenciales que presta el Grupo Clarín; con las novedades en la Secretaría de Energía, que con su nuevo titular Darío Martínez vuelve a depender ahora del Ministerio de Economía, y con la denuncia de la AFIP ante el juzgado federal de Reconquista contra Vicentín y sus directivos, por obtener 110 millones de pesos en reintegros por el IVA con facturación apócrifa.

Más allá de los problemas de gestión, el gobierno sigue teniendo claro a quiénes representa.

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