lunes, 22 de noviembre de 2021

ES AL REVÉS, SANTORO, de Horacio Verbitzky - 21/11/2021

Una operación fallida del operador judicial de Clarín


El operador judicial del Grupo Clarín, Daniel Pedro Santoro, sostuvo que el ex ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, me bajaba línea para realizar operaciones contra el gobierno de Maurizio Macrì, pero el ejemplo que menciona demuestra exactamente lo contrario: el disgusto del funcionario por una nota en la que fui crítico de su gestión.
Ese golpe bajo es la mediocre respuesta de Santoro a la investigación que publiqué en El Cohete sobre su relación con el agente de inteligencia Marcelo Sebastián D’ Alessio, retratada en la ilustración de esta nota.

El artículo de Santoro, publicado en la edición de Clarín de ayer y que se replicará en las otras bocas de expendio del Grupo, se refiere a los chats del ex viceministro Roberto Baratta que fueron desencriptados por el Tribunal Oral Federal 8.
Allí menciona a quienes denomina «periodistas K», y afirma que De Vido «les bajaba línea».

Me menciona dos veces:
De Vido le pregunta a Baratta si su vocero, Horacio Mizrahi, me hizo llegar un mail referido a sobreprecios pagados por el gobierno de Macrì por la compra de combustibles.
En agosto de 2016, De Vido aconseja “fíjate la nota de verbitski hay un bóludo q escribe una nota adjunta q dice q no quisimos no supimos o no pudimos tener un análisis de costo de producción tal lo hacia ypf antes de su privatización.
Me gustaría contestar mandándole al perro primero nuestra respuesta”.

La consulta que hice al vocero Mizrahi forma parte de la rutina cotidiana de cualquier periodista que recaba información por los canales institucionales.

La nota que De Vido menciona se titula El DesPISte y fue publicada el domingo 21 de agosto de 2016 en el matutino Página/12.
No hay una nota adjunta ni un boludo que señale las limitaciones en la gestión energética de De Vido.
Se trata de un subtítulo de la única nota de esa edición.

Luego de entrevistar al especialista en temas energéticos de la Fundación Bariloche, Roberto Kozulj, soy yo quien afirma que el kirchnerismo no revirtió la oscuridad sobre los costos de producción que imperó desde la privatización de YPF, lo cual explica la dificultad del ministro de Macrì, Juan José Aranguren, para responder preguntas legislativas sobre costos.
Por si alguien tiene dudas, se reproduce aquí el párrafo pertinente:


Mi crítica a la gestión de De Vido, que Santoro tergiversa.

En las ediciones posteriores del matutino no hay ninguna respuesta de YPF, de Julio de Vido ni de su ministerio.

¿Esta burda tergiversación expresa la voluntad de mentir por una venganza personal o es apenas manifestación de la mediocridad profesional del autor..?

En su libro de 2005 Técnicas de investigación, Santoro explica cómo se realizan operaciones encubiertas entre periodistas, abogados, jueces o fiscales, de modo de lograr para las investigaciones periodísticas el aparente respaldo judicial que piden las empresas de medios.

Este es un típico caso de real malicia, que condenaría cualquier tribunal imparcial e independiente, un bien escaso cuando se trata del Grupo Clarín y de su ariete.

viernes, 19 de noviembre de 2021

EL CANTOR, de Eduardo Galeano



Cuando Alfredo Zitarrosa murió en Montevideo, su amigo Juceca subió con él hasta los portones del Paraíso, por no dejarlo solo en esos trámites.
Y cuando volvió, nos contó lo que había escuchado.

San Pedro preguntó nombre, edad, oficio.
- Cantor - dijo Alfredo.

El portero quiso saber: cantor de qué.
- Milongas - dijo Alfredo.

San Pedro no conocía.
Lo picó la curiosidad, y mandó:

- Cante -

Y Alfredo cantó.
Una milonga, dos, cien.
San Pedro quería que aquello no acabara nunca.
La voz de Alfredo, que tanto había hecho vibrar los suelos, estaba haciendo vibrar los cielos.

Entonces Dios, que andaba por ahí pastoreando nubes, paró la oreja.
Y ésa fue la única vez que Dios no supo quién era Dios.

lunes, 15 de noviembre de 2021

TE AMO PATRIA, de Juan Gelman


Yo no me voy a avergonzar de mis tristezas, mis nostalgias.

Extraño la callecita donde mataron a mi perro, y yo lloré junto a su muerte, y estoy pegado al empedrado con sangre donde mi perro se murió; existo todavía a partir de eso, existo de eso, soy eso, a nadie pediré permiso para tener nostalgia de eso.

¿Acaso soy otra cosa..?
Vinieron dictaduras militares, gobiernos civiles y nuevas dictaduras militares, me quitaron los libros, el pan, el hijo, desesperaron a mi madre, me echaron del país, asesinaron a mis hermanitos, a mis compañeros los torturaron, deshicieron, los rompieron.

Ninguno me sacó de la calle donde estoy llorando al lado de mi perro.
¿Qué dictadura militar podría hacerlo..?

¿Y qué militar hijo de puta me sacará del gran amor de esos crepúsculos de mayo, donde la ave ser se balancea ante la noche..?

No era perfecto mi país antes del golpe militar.
Pero era mi estar, las veces que temblé contra los muros del amor, las veces que fui niño, perro, hombre, las veces que quise, me quisieron.
Ningún general le va a sacar nada de eso al país, a la tierrita que regué con amor, poco o mucho, tierra que extraño y que me extraña, tierra que nada militar podrá enturbiarme o enturbiar.

Es justo que la extrañe.
Porque siempre nos quisimos así: ella pidiendo más de mí, yo de ella, dolidos ambos del dolor que el uno al otro hacía, y fuertes del amor que nos tenemos.

Te amo, Patria, y me amás.
En ese amor quemamos imperfecciones, vidas.

GALLINAS, del anarquista Rafael Barrett (Paraguay - 1910)

 


Mientras no poseí más que mi catre y mis libros, fui feliz.
Ahora poseo nueve gallinas y un gallo, y mi alma está perturbada.
La propiedad me ha hecho cruel.

Siempre que compraba una gallina la ataba dos días a un árbol, para imponerle mi domicilio, destruyendo en su memoria frágil el amor a su antigua residencia.

Remendé el cerco de mi patio, con el fin de evitar la evasión de mis aves, y la invasión de zorros de cuatro y dos pies.

Me aislé, fortifiqué la frontera, tracé una línea diabólica entre mi prójimo y yo.
Dividí la humanidad en dos categorías; yo, dueño de mis gallinas, y los demás que podían quitármelas.
Definí el delito.
El mundo se llenó para mí de presuntos ladrones, y por primera vez lancé del otro lado del cerco una mirada hostil.

Mi gallo era demasiado joven.
El gallo del vecino saltó el cerco y se puso a hacer la corte a mis gallinas y a amargar la existencia de mi gallo.
Despedí a pedradas al intruso, pero saltaban el cerco y aovaron en la casa del vecino.
Reclamé los huevos y mi vecino me aborreció.
Desde entonces vi su cara sobre el cerco, su mirada inquisidora y hostil, idéntica a la mía.

Sus pollos pasaban el cerco, y devoraban el maíz mojado que consagraba a los míos.
Los pollos ajenos me parecieron criminales.
Los perseguí, y cegado por la rabia maté a uno.
El vecino atribuyó una importancia enorme al atentado.
No quiso aceptar una indemnización pecuniaria.

Retiró gravemente el cadáver de su pollo, y en lugar de comérselo, se lo mostró a sus amigos, con lo cual empezó a circular por el pueblo la leyenda de mi brutalidad imperialista.
Tuve que reforzar el cerco, aumentar la vigilancia, elevar, en una palabra, mi presupuesto de guerra.
El vecino dispone de un perro decidido a todo; yo pienso adquirir un revólver.

¿Dónde está mi vieja tranquilidad..?
Estoy envenenado por la desconfianza y por el odio.
El espíritu del mal se ha apoderado de mí.

Antes era un hombre.
Ahora soy un propietario".

sábado, 13 de noviembre de 2021

CURSO ACELERADO DE AUTODEFENSA LEGAL, de Graziana Peñafort - 7/11/2021

No podemos permitir que funcionarios judiciales ejerzan sus atribuciones en defensa propia


Con fecha 10 de septiembre de 2021, la Procuración General de la Nación resolvió iniciar un sumario administrativo al doctor Carlos Stornelli, titular de la fiscalía nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 4.
¿El motivo..?
Lo señala la propia resolución MPF 245/21:
“Esa investigación tendrá por finalidad establecer si la intervención del doctor Carlos Ernesto Stornelli en las causas CFP 10456/2014 y 12255/2016 con los alcances descriptos, involucró un interés personal, y si de alguna manera se puso en duda su objetividad y ajenidad respecto de los hechos objeto de los expedientes indicados y de las personas involucradas en ellos".

"De comprobarse esa hipótesis, podría configurar una violación al deber genérico de observar buena conducta (art. 62, último párrafo, de la Ley 27148, art. 13 de la Ley 24946 y art. 2 del reglamento disciplinario aprobado por Res. PGN 2627/15), y las faltas graves de ‘ejecutar hechos o incurrir en omisiones que tengan como consecuencia (…) la obstaculización del trámite o del servicio de justicia’ y de ‘no excusarse dentro del tiempo que corresponda a sabiendas de que existen motivos para su apartamiento’ (art. 68, incis. g y h, de la Ley 27148, respectivamente)”.

Básicamente el sumario investiga si el fiscal Stornelli intentó apropiarse de un tramo de la causa de Dolores, en la que era imputado y hoy está procesado.
Específicamente se trató del tramo que refería a la causa “Gas Licuado”.

Veamos cómo empieza esta historia.
En la causa de Dolores se detuvo e investigó a un presunto espía, llamado Marcelo D’Alessio.
Dentro de la documentación que se encontró en su poder había documentación que refería a la causa “Gas Licuado”.
Causa en la que, como testigo espontáneo, D’Alessio se había presentado ante Stornelli a declarar, aportando además mucha documentación obtenida ilegalmente.
El fiscal de la causa GNL era precisamente Carlos Stornelli.
Esa declaración de D’Alessio era importante para resucitar la causa, que a esa altura ya contaba con un perito acusado de falso testimonio - David Cohen -, y ello había determinado la nulidad de los procesamientos dictados.

¿Y por qué querían resucitar la causa “Gas Licuado”..?
Porque Stornelli y Bonadío querían usarla para hacer el forum shopping que les permitió quedarse con la causa Cuadernos sin pasar por sorteo.

Cuando el juez de Dolores le pidió la causa “Gas Licuado”, Bonadío no se la envió y finalmente dictó una inhibitoria, para que la causa y el tramo referido a la participación de Marcelo D’Alessio quedasen en Comodoro Py.
Pero resulta que, al momento de que Bonadío dictó la inhibitoria, Stornelli ya estaba declarado como rebelde por el juez de Dolores e imputado de delitos varios, por los que finalmente sería procesado y hoy está al borde del juicio oral.

¿Puede un fiscal ser acusador y acusado en causas vinculadas..?
No, no puede.

Ya lo señaló el Consejo Asesor que analizó la cuestión del sumario a Stornelli y que consignó al respecto la resolución que lo ordena.
Se solicitó opinión al Consejo Evaluador, cuyos integrantes entendieron que "la integridad de la actuación del Ministerio Público Fiscal pudo haberse visto comprometida si, en el momento en el que el fiscal Stornelli participó en las discusiones sobre la competencia de distintos hechos, tuvo conocimiento de que se le atribuían éstos, parte de éstos u otros conexos que eran investigados en una de las jurisdicciones en disputa”.

Asimismo afirmaron que en términos de mesura y a los fines de evitar perjuicios en la tramitación del expediente, hubiese sido recomendable la excusación del fiscal.

Ante ello, convinieron en la necesidad de “llevar a cabo una investigación sumarial en la que se determine con exactitud todo lo relativo a las circunstancias temporales y de conocimiento por parte del fiscal de ambos expedientes, especialmente de aquel en que se encuentra imputado”.

Verán que Stornelli, en lugar de apartarse de la causa Gas Licuado, consintió el pedido de inhibitoria de Bonadío, cuyo resultado sería que el tramo que se investigaba en Dolores sobre la participación de D’Alessio en esa causa quedara bajo su control como fiscal.
Y fuese trasladada la investigación a Comodoro Py.
Y coincidente con los también coincidentes pedidos como acusados de D’Alessio y Stornelli para que la causa sobre maniobras de espionaje ilegal pasara de Dolores a Comodoro Py.
Y eso es precisamente lo que funda el sumario disciplinario a Stornelli.

No es la primera cuestión de esa naturaleza que atraviesa el fiscal. También en la causa Cuadernos, siendo fiscal en ella, Bonadío pidió el acceso a las escuchas ilegales del Penal de Ezeiza.
Escuchas que Stornelli presentaría como parte de su defensa. ¿Podía Stornelli ser fiscal en una causa en la que se requería prueba que Stornelli usaría para su defensa..?
No, no podía.

Detalles que a Comodoro Py les resultan intrascendentes… como la ley misma.

Y en el mismo lodo, todos manoseaos, dice el tango.
Porque este cruce de roles entre funcionarios judiciales que deciden en causas y que luego tienen que defender por aspectos vinculados a esas mismas causas se ha vuelto moneda frecuente.

Veamos un ejemplo bastante escandaloso.
En Lomas de Zamora se inició una causa donde se investiga un fenomenal plan sistemático de inteligencia ilegal.
En el marco de esa causa se secuestró el celular del secretario privado de Mauricio Macri, llamado Darío Nieto.
Macri, Nieto, Gustavo Arribas, Silvia Majdalani y los demás acusados de espiar de modo ilegal, así como la mayoría de los macristas espiados, solicitaron que la causa de Lomas de Zamora se traslade a Comodoro Py.
La misma curiosa coincidencia de la causa de Dolores, donde Stornelli y D’Alessio solicitaban lo mismo: que la causa vaya a Comodoro Py.

¿Quién intervino en el pedido de traslado..?
El camarista Mariano Borinsky.
Que entre otras cosas figura en el celular de Darío Nieto, secuestrado en esa misma causa.

La nota de Nieto que está en su celular dice: “Hablar con Borinsky. Tema denuncia administrativa y penal”.

Detalle no menor es que además Borinsky está denunciado por sus visitas frecuentes y no declaradas a la Quinta de Olivos y a la Casa Rosada.
Dicen Borinsky y Macri que solo se reunían a jugar al tenis.
Y tengo que señalar que, salvo que el torneo de tenis se llamase “denuncia administrativa y penal”, la anotación de Nieto da cuenta de que no solo practicaban un deporte.
Pero Borinsky intervino igual y resolvió que la causa donde está el celular que lo incrimina se traslade de Lomas de Zamora a Comodoro Py.
Y resolvió en dicha causa pese a la oposición expresa del Colegio Público de Abogados, entre otros.

El Colegio Publico de Abogados es parte en esa causa, porque desde el año 2019 reclama por las escuchas ilegales que se le hacían a los abogados y detenidos en el penal de Ezeiza.
Detalle que no hay que pasar por alto: esas escuchas del penal son las mismas que reclamó Bonadío para tener acceso a ellas y que presentó Stornelli para defenderse de la causa de Dolores.

Trasladada que fue la causa, Darío Nieto solicitó la nulidad del secuestro de su celular.
Dato de color que no hay que omitir: al momento de realizarse el secuestro, Darío Nieto se encerró en su auto y se puso frenéticamente a borrar mensajes.

Actualmente el tema de la nulidad está en la Cámara Federal, Sala 1.
¿Saben quiénes tienen que resolver sobre si existe o no nulidad..? Dos jueces.
Uno se llama Pablo Bertuzzi.
Designado a dedo por el macrismo como miembro de esa misma Cámara.
¿Adivinen si figura en el celular de Darío Nieto..?
¡¡¡Sí, señores!!! Acertaron.
Figura en el celular de Darío Nieto.

El otro juez que debe resolver se llama Mariano Llorens.
Uno de los tantos jueces que concurrieron a visitar a Macri a la Quinta de Olivos.
Y que se sepa, no destaca como tenista.

Ninguno de los dos jueces tuvo el decoro o el buen gusto de apartarse de la causa de Lomas de Zamora.
Y debieron hacerlo.
Ambos están impugnados.

El único juez de Comodoro Py que intentó apartarse fue Gustavo Hornos.
Hoy presidente de la Cámara de Casación Penal Federal. Alegó “motivos graves de decoro o delicadeza”.
Hornos fue otro de los visitantes frecuentes de Mauricio Macri, pero recién ahora se acordó de que debía apartarse.
Porque resolvió muchas causas sin contarles a sus colegas de la Casación sobre sus visitas.
Y cuando esas visitas tomaron estado público y sus colegas le reclamaron, señaló que tenía un trato amistoso con Macri.
Sus colegas no le permitieron apartarse en la causa en la que él reclamó poder hacerlo.

Pero si ustedes creen que estas barbaridades solo ocurren en Comodoro Py, tengo que desengañarlos.
La cabeza del Poder Judicial, que es la Corte de Suprema Injusticia de la Nación, tampoco tiene muy claro en qué causas debe intervenir y en qué causas no.

Hace pocos días el auto - votado vicepresidente de la Corte Suprema, Carlos Rosenkrantz, comunicó a sus colegas de la Corte que a partir de cierto día dejaría de excusarse en casos de clientes y personas que hubiesen requerido asistencia legal del estudio que tenía con el doctor Bouzat.
Señaló Rosenkrantz que habían pasado cinco años desde que asumió como miembro de la Corte Suprema y que consideraba que ya no debía excusarse más.

Dos detalles para marcar.
El primero de ellos fue lo que dijo Rosenkrantz cuando, luego de frustrada su llegada a la Corte por decreto de Mauricio Macri, tuvo que ir a la audiencia que ordena la Constitución ante el Senado de la Nación.
En esa audiencia se le preguntó específicamente sobre qué haría en esos casos.
La respuesta del Rosenkrantz de esos días fue contundente: "Respecto de los clientes que hube atendido, pero traen a la Corte casos diferentes a aquellos en los que yo participé, en algunos casos dependiendo de las circunstancias ofreceré mi excusación a mis compañeros de la Corte para que tomen decisiones al respecto y en algunos otros, más concretamente en el caso Clarín, me excusaré, porque creo que haya razones de decoro que así lo indiquen.
Aún cuando no dudo en modo alguno de la imparcialidad con la que puedo analizar los casos que se traigan ante los estrados del Tribunal".

Ratificó los mismos dichos hace un año, cuando denunciaba que existía una campaña de desprestigio respecto a él.
Declaró que "la promoción del juicio político también menciona imprecisamente presuntos conflictos de intereses que supuestamente me obligaban a excusarme en distintos casos.
Nunca intervine en una causa en la que tuviera obligación alguna de excusarme.
Desde que fui designado juez, me excusé en todas las causas en las que se configuraban las causales de excusación obligatoria.
Respecto de la excusación voluntaria, adopté como criterio excusarme o abstenerme de participar cuando consideré que mi participación en la causa podía generar dudas sobre mi imparcialidad en una persona razonable y, con ello, afectar la decisión que habría de adoptar la Corte".

El Rosenkrantz de esos días tenia claritas las causales de excusación, ¿no..?
Al menos más claritas de lo que las tiene ahora, que decidió no excusarse más.
Y esto se vincula con el segundo detalle a resaltar.
La ley en ningún momento establece plazo para las causales de excusación.
Ni cinco, ni diez ni 20 años. Simplemente no establece plazo.
Y si el doctor Rosenkrantz relee la Constitución, entenderá que como juez, aún de la Corte Suprema - ¿de pollo..? - no puede dictar leyes ni inventarse plazos que la ley no dispuso.

Lo único que puedo alegar en favor de Rosenkrantz es que al menos no pidió que las causas sobre sus no excusaciones vayan a Comodoro Py.

El que sí pidió que la causa en la que declaró el 3 de noviembre se vaya a Comodoro Py es Mauricio Macri.
Lo hizo antes de brindar la indagatoria en la causa que investiga el espionaje ilegal a los familiares de las víctimas del ARA San Juan.
En su primera concurrencia a indagatoria alegó no poder declarar por no haber sido relevado del Secreto de Inteligencia.
En su segunda concurrencia, donde sí declaró, Macri básicamente negó los hechos y por cierto no refirió a ningún secreto de inteligencia, según los que informan las crónicas periodísticas.
¿Para que necesitaba el relevamiento, entonces..?
¿Acaso para ganar tiempo y que la causa fuese remitida a Comodoro Py?

Añado que Mauricio Macri no necesitaba el relevamiento del secreto de inteligencia para declarar lo que declaró en la causa del ARA San Juan, ni tampoco lo necesitaba para tirar un micrófono de C5N a plena vista de toda la prensa.
Señaló que se había tratado de un acto reflejo y le pidió disculpas... ¡al micrófono..!
Con el pasar de los días Macri ha ido mutando su primera versión del acto reflejo a decir que el micrófono se le vino encima.
Pero voy a reiterar lo que dije en una nota anterior.
El problema de Macri es con la realidad, que acostumbra desmentirlo.
En este caso porque las imágenes las vimos todos, y se ve con claridad cómo se estira el ex Presidente para agarrar ese micrófono y tirarlo.

Escribí esta nota para poner evidencia algo que vengo viendo: que los imputados en diversas maniobras ilegales vinculadas a inteligencia ilegal insisten en que esas causas sean tramitadas en Comodoro Py.
Y también veo que las causas que investigan espionaje ilegal en juzgados que no son los de Comodoro Py avanzan.
Y también veo que en Comodoro Py las causas de espionaje, una vez que llegan allí, dejan de investigarse.
Y veo también, no sin cierto espanto, que en Comodoro Py los jueces que intervienen en las causas están directamente vinculados a esas causas y a su inmovilización.

Hay un problema severo en estas causas de Comodoro Py, y es que ponen a los zorros a custodiar el gallinero.
Y a nadie parece importarle.

Dice mi amigo Alejandro que el error es mío por esperar justicia de esos Tribunales.
Pero yo no creo que sea un error.
El espionaje ilegal es delito.
Y sus responsables tienen que ser investigados y sometidos a juicio cuando corresponde.
Porque no podemos acostumbrarnos a que el Estado se entrometa con nuestra intimidad, nuestra privacidad y nuestros derechos. Tampoco podemos permitir que los funcionarios judiciales ejerzan sus atribuciones legales en defensa propia y no en defensa de la ley. 

Porque voy a reiterarlo: el Estado de Derecho no admite la inteligencia ilegal sobre sus ciudadanos ni la búsqueda de impunidad de los funcionarios judiciales.

EL MAYOR SISTEMA ILEGAL DE ESCUCHAS, de Alejandra Dandan - 7/11/2021

Alejo Ramos Padilla declaró sobre las presiones que sufrió como juez de Dolores


Alejo Ramos Padilla

Alejo Ramos Padilla presentó una declaración escrita que se acopló a la causa de la Mesa Judicial, y es a la vez una denuncia fulminante.

Cuando la fiscalía le pregunta si sufrió presiones en el juzgado de Dolores, responde que a partir del allanamiento a la casa del espía Marcelo D’Alessio sufrió todo tipo de acciones ilegales y abusivas que articularon a los servicios de inteligencia con maniobras de forum shopping, denuncias penales, filtraciones de escuchas, juicios políticos, impugnaciones a sus concursos públicos, inicio de causas espejos, duplicadas o mellizas y hostigamientos mediáticos con distinta intensidad.

Describe la causa Puf como una operación que muestra el sistema de escuchas ilegales más grande del que se tenga memoria.

Y afirma que Mauricio Macri encabezó personalmente el proceso de su destitución con el impulso público del juicio político.

“El proceso fue iniciado públicamente por el entonces Presidente de la Nación, Mauricio Macri, y el ministro Germán Garavano”, sostuvo.

“Lo formalizó ante el Consejo de la Magistratura el secretario de Justicia y consejero Juan Bautista Mahiques, y la instrucción quedó a cargo de Pablo Tonelli”, precisó.

Agregó que además de analizar el expediente de Dolores, causas paralelas y mellizas iniciadas en Comodoro Py, “se juzgó mi concurrencia al Congreso para dar explicaciones por la causa”. 

Después de un año de investigación y análisis de todos los expedientes, dijo, “el 17 de junio de 2020, el Consejo desestimó la denuncia y señaló que no advertía ninguna inconducta como juez”.

Su caso quedó finalmente anexado a la investigación de la Mesa Judicial que la jueza María Eugenia Capuchetti delegó en el fiscal Picardi.
La causa también anexó al destituido camarista Eduardo Freiler. 

Picardi pidió medidas de prueba.
Y el abogado Alejandro Rúa, que representa a Alejandra Gils Carbó, envió copia de la declaración de Ramos Padilla al relator especial de la Organización de las Naciones Unidas sobre la Independencia de Magistrados y Abogados, Diego García Sayán, y a la relatora sobre el Derecho a la Privacidad, Ana Brian Nougrères.

También presentó copia en la causa de espionaje de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), en la cual reiteró un pedido de indagatoria a Elisa Carrió.
Esa causa está en zona de definición, a la espera de una inminente resolución de la Cámara Federal porteña, que debe confirmar o no los procesamientos de la Justicia de Lomas de Zamora.


Foto: Inés Ulanovsky. Instagram.

Ramos Padilla presentó el escrito el 4 de agosto, aún ante la fiscal Paloma Ochoa.
Antes de responder, aclaró que nada afectó su imparcialidad.
Y luego explica la Operación Puf en sus múltiples dimensiones.

Una causa judicial que, según sostiene, siempre fue una operación de pesca con forum shopping, convalidada por Comodoro Py en la que menciona a cada uno de los actores.

Dice así:
“Una operación basada en escuchas ilegales que obtuvo la AFI y entregó a dos funcionarios comprometidos con D’Alessio y con la investigación de Dolores: (Carlos) Stornelli y Carrió para encubrir el espionaje ilegal.
Una operación que sólo podía animarse a realizar un juez también comprometido e imputado en Dolores como Claudio Bonadío, que fue designado a cargo del expediente a través de una maniobra de forum shopping que convalidó Martín Irurzun, y que inició una excursión de pesca sin objeto procesal, sin prueba válida, con fiscales y jueces apartados y otros que actuaron con parcialidad y connivencia”.

Así sostiene que esa operación finalmente permitió “conocer el más grande e ilegal sistema de escuchas del que se tenga memoria en nuestro país para espiar ilegalmente a decenas de opositores políticos detenidos, sus familiares y sus abogados, lo que se prolongó durante meses”.

Cuando Ochoa le preguntó cómo se enteró de que iban a iniciarle juicio político, habló de Macri.
Dijo que lo supo cuando lo supo todo el mundo, por una entrevista de Luis Majul al entonces Presidente.
Macri anunció que avanzarían con el juicio.
Y advirtió: “Ya nos hizo varias”.

Ramos Padilla intentó contestar qué significaba eso.
En diciembre de 2015, falló contra la designación por decreto de los dos jueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación; más tarde se opuso a los cortes de servicios públicos para quienes no podían pagar el gas en el contexto del aumento de tarifas.

Pero dijo que, pese a esos antecedentes, todo se desencadenó tras el allanamiento a la casa de D’Alessio del 6 de febrero de 2016. “Todo empezó a partir del allanamiento al espía Marcelo D’Alessio, donde se secuestró material de inteligencia que daba cuenta de casi un centenar de operaciones ilegales entre 2016 y 2019, que involucraban a funcionarios públicos, miembros de los servicios de inteligencia, de la prensa, del Poder Judicial y del Ministerio Público Fiscal, entre otros estamentos”. 

Inmediatamente después y aun antes de que el juzgado pudiera ver la documentación que se había llevado, “los servicios de inteligencia y quienes se habían servido de la organización dieron inicio a una operación ilegal que se inició con la actividad delictiva de los propios servicios de inteligencia, a la que denominaron Operación Puf”.


Santoro y D’Alessio.

El caso Puf fue varias veces revisado.
La última investigación estuvo en manos de la fiscalía federal de Lomas de Zamora.
Hasta ahí quedó probado que la Dirección de Jurídicos de la AFI accedía a las escuchas de los detenidos de Ezeiza y desgrabó las conversaciones de detenidos, amigos y abogados que luego fueron presentadas por Carlos Stornelli y Elisa Carrió en dos denuncias judiciales.
Con esos diálogos, recortados, dijeron que Ramos Padilla participaba en un complot con los detenidos para derrumbar la causa Cuadernos.
La hipótesis desapareció cuando Dolores comenzó a mostrar evidencia sobre decenas de pruebas del espionaje.
Lo que ahora hace Ramos Padilla en esta declaración es contar algunos episodios que habían quedado fuera de escena.

Uno se refiere a las razones por las cuales las dos denuncias fueron presentadas en simultáneo.
El 6 de febrero, Ramos Padilla allanó la casa de D’Alessio; el 8 de febrero por la mañana, Stornelli presentó la primera denuncia en Comodoro Py con la transcripción de las escuchas.
Y ese mismo día, pero a la tarde, Mariana Zuvic y Paula Oliveto presentaron otra denuncia en nombre de Elisa Carrió, también en Comodoro Py.

¿Por qué dos denuncias?
Hasta ahora se sabía que era porque no querían que la causa quede en manos del primer juez sorteado.

Ramos Padilla agrega el dato de cómo jugó Martín Irurzun.
Dice:
“Como (con la primera denuncia) resultó sorteado un juez no permeable a sus intereses y a las prácticas del grupo a encubrir, ese mismo día a las 18.40, Mariana Zuvic y Paula Oliveto, en nombre de Carrió, presentaron una causa melliza, cuyo sorteo se encargó de atender directamente el presidente de la Cámara Federal porteña, Martín Irurzun, quien a partir de ese momento tendría especial participación para sostener esos procesos”.

Para asegurarse de que la segunda denuncia no se acumulara con la primera, “como hubiera sido lógico”, Irurzun excluyó al juez Rodríguez del sorteo porque supuestamente la nueva denuncia lo mencionaba.
La denuncia de las enviadas de Carrió sostenía que “el juez estaría relacionado con personajes de los servicios de inteligencia argentinos”.
La causa pasó así, y por sorteo, al juzgado de Bonadío.
Pero Bonadío también había sido mencionado en la denuncia: no sólo una vez, reprocha Ramos Padilla, “sino muchas veces y no tangencialmente”.
Bonadío era víctima directa del complot alegado porque llevaba la instrucción de "Cuadernos".
Pero no sólo no fue excluido, sino que fue favorecido en el sorteo.
“Con esa maniobra de forum shopping - describe el juez - se concretó el absurdo de que la presunta víctima del delito sea quien investigue a los responsables”.

Así, las investigaciones quedaron duplicadas.

La defensa recusó a Bonadío, pero Irurzun lo avaló.
Dice Ramos Padilla: 
“Fue el mismo Irurzun el que rechazó las recusaciones contra Bonadío mientras indicaba - insólitamente - que debía ser el propio magistrado de primera instancia el que, de algún modo, revisara su propia intervención en el caso”.

Finalmente, el presidente de la Cámara Federal porteña terminó apartándose de la causa: algo que el juez menciona como otro dato llamativo porque alegó ser víctima en Lomas de Zamora, cuando en realidad nunca lo fue.


Oliveto y Carrió.

Otro eje de la declaración fue el rol de la Cámara Federal en la etapa posterior.
Las causas quedaron divididas en dos: Puf 1 y Puf 2.

Rodríguez cerró la suya el 22 de agosto de 2019 por inexistencia de delito.
Bonadío mantuvo abierta la melliza, pero luego de su muerte, el juez Marcelo Martínez de Giorgi también la cerró por inexistencia de delito.
Stornelli apeló.
Y meteóricamente actuó la Cámara Federal porteña: en marzo de 2021, dice el juez, un día antes de que el juez Roberto Boico asuma en la Sala II luego de un concurso, se conformó una “Sala especial” para revocar la resolución de Martínez de Giorgi.
Los jueces Mariano Llorens y Leopoldo Bruglia de la Sala I, que habían sido recusados para intervenir en el caso, resolvieron “presurosamente” y por mayoría revocar el archivo.

Alejo Ramos Padilla no lo dice, pero esa reapertura era importante.
Lomas de Zamora estaba pidiendo la causa.
Martínez de Giorgi había aceptado y la reapertura lo impidió.
Y le permitió a Stornelli mantener una puerta abierta muy necesaria en una causa en la que no aparecía como acusado, sino como víctima y denunciante.

Otro punto de análisis es el rol de él y de Carrió.
Ramos Padilla sostiene una línea similar a la fiscalía de Lomas.
Pero donde los fiscales mencionaban a Carrió como consumidora, pensándola como posible testigo de la causa, Alejo Ramos Padilla la encuadra en la lógica de una imputación.
Y afirma que ella y Stornelli recibieron las transcripciones directamente desde la AFI: 
“El Área de Jurídicos de la AFI (…) en tan solo un día desgrabó las escuchas, las transcribió y las puso en manos de Carrió y de Stornelli”.

Y sostiene: 
“Esto es lo que en la doctrina se conoce como ‘bandeja de plata’: miembros de las agencias de inteligencia obtienen de manera irregular prueba y se la llevan a los funcionarios públicos, que luego dicen haberla recibido anónimamente y la incorporaran a la Justicia para blanquear esa información, obtenida de manera ilegal”.


En secreto. Tonelli y Carrió.

Otro eje es el “pasamanos”: cómo llegaron las transcripciones desde el juzgado de Bonadío al programa de Jorge Lanata.

Dice así: 
“El viernes 24 de mayo de 2019, sin que nadie lo hubiera pedido, Bonadío remitió (los audios) al consejero Pablo Tonelli, a cargo de la instrucción del juicio político que se llevaba en contra de Ramos Padilla, bajo la excusa de que podría ser de utilidad en el trámite del expediente 35/2015”.
Pero eso no era necesario: “El expediente ya contaba con las transcripciones y no hacían falta los audios”, explicó el juez.
“Tonelli recibió ese material y de manera urgente lo puso a disposición de sus colegas ese mismo día.
A los dos días, el domingo 26 de mayo, los audios de las conversaciones entre los presos salieron en el programa de Jorge Lanata a partir de una edición descontextualizada”.

El relato continúa.
Traza otras explicaciones.
Habla de la causa que Stornelli inició contra D’Alessio en Comodoro Py, un caso que quedó en el juzgado de Julián Ercolini, donde ambos pedían el cambio de territorialidad de Dolores a Py.
Ramos Padilla dice que, en ese momento, D’Alessio aún le mandaba mensajes a Stornelli para articular la defensa y sugiere que esa movida pudo estar coordinada con el objetivo de sacarle la causa.

Detalla: 
“El día 18 de febrero de 2019, Ercolini le pidió que se declare incompetente de forma urgente, lo que lo obligó a levantar el secreto de sumario.
En esa causa, además, Ercolini aceptó a la AFI como querellante, cuando tenía notoria vinculación con el espía D’Alessio.
Otro punto son los sorteos.
Bonadío tenía la causa Puf 2 melliza y sumó otra de los presos contra Stornelli y Carrió.
En una, ellos eran denunciantes. En la otra, acusados.
El juez dice: “No puedo dejar de señalar que esas dos denuncias fueron sorteadas y en ambas el bolillero eligió al juez Claudio Bonadío.
Las posibilidades matemáticas de quedar sorteado en las causas que justo le interesaban a Bonadío, Stornelli y Carrió eran de 1 en 1.584, que resulta de multiplicar 11 x 12 x 12, porque el juez Rodríguez había sido excluido del primer sorteo”.

Finalmente también habla de su juicio político.
Un día, el secretario del Consejo de la Magistratura recorrió 200 kilómetros hasta Dolores sólo para comunicarle que le habían iniciado la causa, aun cuando ni siquiera le facilitó las copias del expediente.
Habló de las 42 impugnaciones a su candidatura como juez electoral de la Provincia.
De planillas con contenidos iguales y de objeciones de asociaciones supuestamente no - partidarias que estaban vinculadas a Elisa Carrió.
Las denuncias recuperaban en clave de impugnación su paso en lesa humanidad y en el juzgado de Bahía Blanca.

Aguape

Aguape es una palabra guaraní que significa camalote, jacintos de agua, bora o lirio acuático: plantas flotantes de aguas estancadas que forman auténticas islas sobre las que crece vegetación y numerosas especies de animales.
En 2016, la Agencia Federal de Inteligencia le dio ese nombre a las escuchas que hacían por el caso Mario Segovia, el Rey de la Efedrina detenido en Ezeiza.
Se suponía que esperaba explosivos de Paraguay.

Bajo diversas excusas, las escuchas se extendieron hacia todos los detenidos del pabellón de causas sensibles hasta febrero de 2019. Parte de las desgrabaciones legales con el contenido del caso Segovia iban a la causa judicial con documentos encabezados con nombre de Aguape y el rótulo de Secreto.
La AFI era la única que tenía los audios y hacía las transcripciones. Los documentos que presentó Stornelli para comenzar la operación Puf no hablaban de Segovia, pero estaban rotulados como Aguape, una prueba de que salieron de la AFI.
Para el abogado Alejandro Rúa, todo esto también evidencia que Carrió se tomó el trabajo de sacar el nombre de lo que mandó a la Justicia y se tomó el trabajo de volver a escribir las transcripciones para que no se supiera de entrada que venían de la AFI.
Aguape, como el camalote guaraní, se convierte así en la superficie de una isla de aguas estancadas que nadie quería que se descubriera.

Aguape.

Las diversas defensas de Cambiemos dejaron a los espías y apelan a un mecanismo que se llama de inhibitoria.
Lo usaron en la causa de Lomas, en la del Proyecto Amba y ahora con el submarino San Juan.
El mecanismo consiste en presentarse en Comodoro Py para pedir la inhibitoria de un juez de otro territorio.
Suelen hacerlo luego de plantear incompetencias sin éxito en otras jurisdicciones.
A una fiscal esto le llamó la atención.
Es una rara manera de alterar la dinámica del juez natural con el socorro del edificio de Retiro.
Lo nuevo del mecanismo es que, por lo menos, tienen que dar la cara.
Antes lo hacían con operaciones como Puf: papeles anónimos de los servicios de inteligencia.

https://www.elcohetealaluna.com/el-mayor-sistema-ilegal-de-escuchas/

(dirección del documento con la desgrabación de las escuchas)


LA PESTE ELECTORAL, de Horacio Verbitzky - 7/11/2021


La Covid - 19 es también una peste electoral, para todos los oficialismos.
El de Estados Unidos es el primer caso en el que dos sucesivos gobiernos, de signo político opuesto, se contagian de esta peste en un lapso tan breve.
Así lo ratifican la amplia derrota del candidato demócrata a la gobernación de Virginia (donde Joe Biden venció por más de 10 puntos hace apenas un año) y la victoria por apenas dos puntos del candidato demócrata a la reelección como gobernador de Nueva Jersey, donde la vez anterior la diferencia fue de 16%.
Esto habla de un malestar general que no encuentra respuesta satisfactoria en ningún rincón del sistema político.
En diciembre de 2001, esa sensación llegó a un climax en la Argentina.
Muchos de quienes nacieron a partir de entonces decidirán el resultado de los comicios del próximo domingo.

Durante el año y medio largo de la pandemia, los extremos de la financiarización se agudizaron en Estados Unidos y en buena parte del mundo, las mayores fortunas crecieron como nunca y la inequidad se acentuó, pese a los planes de rescate y las transferencias directas de dinero depositado en las cuentas bancarias, mucho mayores allí que aquí.

Resistir las consecuencias de esta fase de la globalización, con sus componentes de inteligencia y militarización, es una buena respuesta principista, ya se trate del racismo y el sexismo, de la violencia policial, del rechazo y el maltrato a los migrantes y/ o los pueblos originarios, de la deslocalización de industrias y la precarización del empleo.
Pero si no se encuadran dentro del contexto general que las produce, la tarea se parecerá a juntar agua con la mano.
Muchas víctimas y ninguna conceptualización.
La casuística es necesaria, pero no suficiente.


Un estudio sobre las protestas registradas en un centenar de países, que cubren el 93% de la población mundial, concluye que el crecimiento de esas expresiones a partir de 2006 es tan pronunciado que configura un periodo comparable con los de 1848, 1917 y 1968, cuando se produjeron revoluciones que dejaron una huella profunda en la historia, ya fueran triunfantes o vencidas. 
“Hoy experimentamos otro periodo de creciente indignación y descontento, y algunas de las mayores protestas en la historia mundial”.

Aunque las protestas crecieron año tras año en todas las regiones del planeta, su prevalencia es mayor en los países de ingresos medios (1327 episodios) y altos (1122) que en los de bajos ingresos (121).

Una verdadera democracia, mejores empleos, servicios públicos, protección social, derechos civiles, justicia global y rechazo a las medidas de austeridad y a la corrupción son mencionadas entre los reclamos de esas protestas.
El estudio fue realizado en forma conjunta por la Fundación Socialdemócrata alemana Friedrich Ebert y Global Social Justice, de la Universidad neoyorquina de Columbia, con aportes de la londinense Oxfam.
Analiza 2809 protestas que según los autores se ajustaban a las metas de derechos humanos y de desarrollo aprobadas por las Naciones Unidas y exhorta a la dirigencia política a escuchar esos mensajes, aún cuando fueran comunicados en forma violenta.

Un anexo de más de 40 páginas incluye todas las protestas estudiadas, de las cuales 16 ocurrieron en la Argentina, que van desde las de 2006 contra la papelera sobre el río Uruguay y la contaminación de la minería, la demanda de Justicia por el asesinato del maestro Carlos Fuentealba, las de la Sociedad Rural contra las retenciones, los Qom por sus tierras ancestrales, los cacerolazos contra Cristina, las huelgas obreras en demanda de mejoras salariales, los mapuche contra Chevron, los movimientos sociales contra los ajustes de Macrì y las reformas previsional y educativa, hasta la huelga general de 2018 y la movilización de 2019, ambas contra el Fondo Monetario Internacional, contra la reunión del G20 en Buenos Aires en 2018 y contra la cuarentena en 2020.
Otra observación llamativa es el incremento de las protestas globales, que con 239 episodios se acercaron al 10% de la muestra.

No sólo se puede perder una elección.
También las orejas, como dijo Perón en su famoso discurso del 7 de agosto de 1945 en el Colegio Militar.


«Por no ceder un 30% lo van a perder todo, y además las orejas».

¿Radicalizar o moderar?

Las dos alas del oficialismo demócrata se acusan en forma recíproca del retroceso electoral: para los progresistas, que encarna el senador por el pequeño estado de Vermont, Bernie Sanders, la causa es el incumplimiento de las expectativas despertadas y las promesas hechas en 2020.
Para los conservadores, dominantes en los principales medios de comunicación, el problema son las ideas de izquierda que atraen a una élite ilustrada, pero rechaza la mayoría del electorado.
Durante las primarias del año pasado, Biden contó con el apoyo de quienes consideraban extremas las posiciones de Sanders, un judío de Brooklyn que se declara socialista y que en su juventud apoyó incluso a Fidel Castro y su revolución cubana.


Paul Klee. El equilibrista.

Pero con habilidades de equilibrista, Biden engarzó en la barra de contrapeso con que avanza sobre la cuerda floja algunas de las banderas de Sanders.
De otro modo no hubiera podido con el populismo desaforado de Donald Trump, cuya campaña se basó en el desprecio por la casta política (que allí se denomina Washington, a secas), de la que Biden es un arquetipo, con casi medio siglo consecutivo de cargos en la capital: 36 años en el Senado, donde presidió las comisiones de Justicia y de Relaciones Exteriores, y ocho como Vicepresidente.

Quienes analizan las características específicas de los dos estados que renovaron su Poder Ejecutivo en año impar no encuentran una explicación más plausible que el derrumbe de las expectativas de cambio colocadas en la presidencia de Biden, luego del agitado cuatrienio de Trump, quien fue el único Presidente tan poco querido como Biden a esta altura de su mandato, lo cual da para pensar que toda la escena política se desliza en un plano inclinado.

El Newyorker inquirió al encuestador demócrata de New Jersey Danny Franklin, por las razones del decepcionante resultado.
Franklin describió fuerzas poderosas que conspiran contra el partido en el gobierno en tiempos difíciles, y que exceden el escenario local.
Se trata de la confianza de que quienes ejercen el poder vayan a proteger a las personas, que en tiempos de crisis se vuelven conservadoras.
«Pensaban que quienes fueron elegidos en 2020 podrían protegerlas. Y si sienten que eso no ocurrió, se repliegan y se acobardan» .
Esto comprende al gobernador, al presidente, al Congreso, a las grandes instituciones.
La pregunta, pensando en la próxima elección, es «cómo persuadir de que las políticas y la visión del partido en el gobierno conducirán a una mayor seguridad y estabilidad».

Hace tres meses la mayoría de las encuestas mostraban un apoyo a Biden superior al 50%, algo que Trump no consiguió nunca durante todo su gobierno.
Además, 19 senadores republicanos votaron su plan de inversión en infraestructura.
Pero luego la Cámara Baja se negó a tratarlo, el Senado frenó el programa de ayuda a las familias y los índices de aprobación de Biden se desplomaron hasta el 40%.
Recién el viernes 5, Biden consiguió los votos necesarios para que los diputados aprobaran su plan de infraestructura vial, portuaria y de conectividad informática, por 1,2 billones de dólares (trillions).
Pero aún no ha logrado que se sancionen sus programas de ayuda a las familias, que ya debió rebajar de 3,5 billones (trillions) a la mitad. La revista de negocios The Economist lo ilustró con el Presidente hundido en un pozo negro.


The Economist: Biden en el pozo.

Sanders, quien preside la Comisión de Presupuesto del Senado, mostró a sus colegas en la Cámara una encuesta de Morning Consult/ Politico, según la cual el 41% de los votantes consideran su mayor esperanza que se sumen beneficios odontológicos y oftalmológicos a Medicare, una especie de PAMI atenuado.

Estas son las principales respuestas:



Los principales reclamos desatendidos.


Sinema y Manchin.

Pero presionado por la industria dental y los senadores demócratas Joe Manchin (un empresario del carbón, justamente de Virginia) y Kyrsten Sinema (de Arizona), Biden excluyó la atención odontológica y oftalmológica del plan.
“Debemos escuchar al pueblo e incluirla”, tronó Sanders.
También recordó que “los mismos remedios, fabricados por las mismas empresas, en las mismas plantas, cuestan mucho menos en Canadá, Europa, Australia y Japón, debido a la codicia de las grandes farmacéuticas.
Es hora de cortarla con eso”.

Por el contrario, Manchin concluyó que los resultados electorales aconsejan postergar cualquier definición sobre los proyectos de Biden.
Sinema fue hostigada por un grupo de mujeres, que la siguió hasta el baño de un lugar público para pedirle que votara la ley.
Y abundan los chistes con los apellidos de ambos, que se han combinado como Simanchin o Manchema.

La buena noticia que recibió el Presidente es que la última medición del Ministerio de Trabajo indicó que en octubre la economía creó medio millón de empleos y que la desocupación se redujo dos décimas, hasta 4,6%.

Pero Trump…

Usar el fracaso electoral para seguir discutiendo las mentiras de un desquiciado como Trump, que intentó negar la realidad para impulsar un golpe de Estado, es parte del problema del ala progresista de los demócratas.
Sin quererlo, fortalecen la ambición de Trump de una nueva candidatura en 2024.

No hay antecedentes de un ex mandatario que vuelva a presentarse. Pero la Constitución no lo prohíbe.
La costumbre iniciada por el primer Presidente establecía dos mandatos como máximo.
Pero Franklin Delano Roosevelt, que en la década de 1930 sacó al país de la peor crisis económica, obtuvo un tercer término en 1940, una vez que Hitler desató la guerra en Europa, y fue elegido para un cuarto en 1944.
Sólo cumplió tres meses de ese periodo, porque murió en ejercicio, en abril de 1945.
Esto derivó en la XXII Enmienda a la Constitución, vigente desde 1951, según la cual nadie podrá ser electo Presidente más de dos veces.

La Constitución argentina, importada de Estados Unidos a mediados del siglo XIX, en este punto prefirió un mandato presidencial único de seis años, igual que la Confederación sureña derrotada en la guerra civil, un paralelo histórico que va más allá del diseño institucional.
En Estados Unidos el sur agrario y esclavista fue derrotado por el norte industrial, algo que no existía en la Argentina.
La guerra al indio, que el Ejército realizó con la colaboración de la Iglesia Católica, lo hizo más difícil aún, porque suministró la mano de obra barata para industrias de plantación, como la azucarera.
Lincoln fue asesinado el viernes Santo de 1865, y su matador se refugió entre las tropas papales del Vaticano (1).

La reforma de 1949 contempló en su artículo 78 la reelección indefinida, por periodos de seis años.
Esto permitió que Juan D. Perón iniciara su segunda presidencia en 1952, pero tres años después fue derrocado por un golpe eclesiástico que consiguió con dificultad algún apoyo militar.
El Presidente de facto Pedro Aramburu derogó por decreto la Constitución de 1949 y restauró la vigencia del texto de 1860.

En 1994, el Pacto de Olivos entre el Presidente Carlos Menem y su predecesor Raúl Alfonsín, pasó al esquema de dos mandatos de cuatro años, pero fue menos restrictivo que la XXII Enmienda norteamericana: luego de un periodo intermedio un ex Presidente puede aspirar a un nuevo ciclo de ocho años, como lo intentó el propio Menem en 2003.


El Pacto de Olivos: Ríndete Raúl, estás rodeado.

Para evitar esa exposición, el kirchnerismo concibió la alternancia entre Néstor y Cristina, frustrada por la sorpresiva muerte del primer Presidente electo en el siglo XXI.
Cristina fue reelecta en 2011 y a partir de entonces reapareció la sucesión como el gran problema irresuelto de los sistemas republicanos y presidencialistas.

Biden y su partido Demócrata tienen una frágil mayoría de cuatro bancas en la Cámara de Diputados y, en un Senado dividido 50/50, dependen del voto de desempate de la Vicepresidenta Kamala Harris.
Ante la resistencia dentro de su propio partido al plan de apoyo a las familias, las alternativas eran eliminar programas o mantener todos por menos tiempo.
La segunda opción permitiría modificar la relación de fuerzas en el Congreso, que más adelante podría prorrogar esa transferencias directas o en servicios gratuitos por miles de dólares anuales, para millones de familias.

Una mayoría de votantes, incluyendo republicanos e indecisos, apoyan los programas de salud y educación, las rebajas impositivas para la clase media y su incremento sobre los ricos.
Pero la conducción republicana se opone y agita cuestiones en las que supone que los progresistas demócratas están a la izquierda de la opinión pública.

Esa ala demócrata:
  • Se opone a la deportación de inmigrantes y a las medidas represivas en las fronteras, que muchos estadounidenses apoyan.
  • Popularizó la consigna “desfinanciar a la policía”, pero muchos votantes se oponen a cualquier reducción del presupuesto policial.
  • Incluso Minneapolis, donde un policía blanco estranguló al joven negro George Floyd, rechazó en plebiscito por 56% modificar el nombre del Departamento de Policía por el de Secretaría de Seguridad Pública, una nueva institución que hubiera aplicado un enfoque de salud pública a la seguridad, incluyendo el envío de trabajadores de salud mental a ciertos llamados, mayor inversión en prevención de la violencia y que podría incluir policías en su personal, “de ser necesario”.
  • Rechaza toda restricción al aborto, pero muchos ciudadanos aprueban al menos alguna.


El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, va a votar.

De este modo, las medidas económicas de apoyo social favorecen a los demócratas, mientras los republicanos prefieren hablar de delito e inmigración u oponerse a que en escuelas y universidades se estudie la Teoría Crítica de la Raza, porque la consideran adoctrinamiento y no educación.
Los republicanos de Virginia pusieron el eje de su campaña en la denuncia de esta teoría, que no consiste en otra cosa que reconocer el racismo que durante siglos contaminó las relaciones sociales.
Pero no advirtieron a los votantes que no está vigente en ese estado.
Cuando el actor Jason Selvig, del programa Buenos Mentirosos, le pregunta a un ciudadano en qué consiste, confiesa que no tiene ni idea.
Pero igual se opone.
Le basta con saber que es cosa de negros.

Para el encuestador Sean Trendre (que es como decir José Tendencia), el resultado electoral tuvo menos que ver con la Teoría Crítica de la Raza que con la economía.
A su juicio, más que un tema en particular hay un desencanto general con el partido en el gobierno. 
“Ni la Covid-19 terminó ni la economía rebotó tan rápido como la gente esperaba. (…)
Si los republicanos ganan el año próximo será en virtud de no estar en el poder, más que de tener una agenda detrás de la cual el público se encolumne”.

Por si fuera poco, los republicanos han logrado una cómoda mayoría de 6 a 3 en la Corte Suprema de Justicia.
Los tres jueces designados en los cuatro años del último mandato republicano tienen 56, 54 y 46 años.
Son los más jóvenes del tribunal, que está a punto de restringir el derecho al aborto.
El cargo es vitalicio.

Mayor asistencia (a las urnas) no equivale a más votos

Estos comicios demolieron muchos supuestos.
Por ejemplo, que la mayor asistencia a las urnas favorece a los demócratas.
En 2017, votaron en Virginia 2,6 millones y ganaron los demócratas, que ahora perdieron pese a que el presentismo creció a 3,3 millones. En Nueva Jersey, el número de votantes también aumentó un 10% pero esta vez los demócratas ganaron por un pelo.
Los primeros estudios indican que en las comunas con predominio demócrata el porcentaje de votantes no aumentó más que un 10% respecto de 2017, mientras que en las de preferencia republicana trepó un 20 y hasta un 30%.
Lo que cambió es la valoración de la presidencia de Biden.

El gobernador demócrata de Nueva Jersey que esperaba una cómoda reelección, hizo campaña vinculando a su oponente republicano con Trump y jactándose de su propia gestión contra la pandemia, que incluyó un extenso cierre de las escuelas y el uso obligatorio de barbijos.
“Si ponés el acento en la raza, o en Trump, enfervorizás a los tuyos, pero también a los de enfrente”, señala un estratega demócrata citado por la revista New York (que compite con el New Yorker).
“El fantasma de Trump no alcanza”.
En cambio, los demócratas hubieran debido proponer una visión alternativa convincente. “Que su rival era reaccionario se sabía, pero ¿qué ofrecía el candidato demócrata a los votantes?”

Los demócratas siguieron la estrategia que en 2016 hizo perder a Hillary Clinton frente a Trump, y no la que Biden usó para batirlo en 2020, girando a la izquierda y haciendo eje en la economía.
En cambio, el candidato republicano tomó distancia de Trump.

Para Sarah Jones, de la revista New York, el partido Demócrata deberá admitir que Trump ya no está en el poder, comprender que la antipatía de los votantes hacia él no se extenderá para siempre a todo el partido Republicano y definir cuáles son sus políticas, aparte del antitrumpismo.
Una coalición de organizaciones progresistas advirtió que los demócratas deben “ofrecer a la gente algo por lo que votar, a riesgo de devenir aquello que estruendosamente reprueba”.

Según esa coalición, el candidato demócrata no tuvo un mensaje económico favorable a los trabajadores, aunque enfrentaba a un magnate de las finanzas.

En The Daily Beast, el estratega demócrata Max Burns escribió que hay un solo secreto para impedir una sangría partidaria el año próximo: “Hacer lo que los votantes dicen que quieren”.
Citó en ese sentido la encuesta de Vox / Data for Progress, según la cual el 71% de los votantes quieren aumentar impuestos a los más ricos y seis de cada diez apoyan el plan original de ayuda a las familias de 3,5 billones (trillions).
“Si los demócratas ignoran estos deseos expresados con tanta claridad, será a su propio riesgo”.

Benjamin Wallace - Wells escribe en el New Yorker que sin el temor a Trump, la coalición de Biden es frágil y podría dividirse entre demócratas con grado universitario por un lado y trabajadores por otro, o progresistas de una parte y moderados suburbanos de la otra.

No hay excepcionalidad que valga

Así como las personas son hijas tanto de quienes las procrearon como de su tiempo, las naciones deben tanto a su propia historia como al contexto mundial en que existen.
Esto no siempre es comprendido en la Argentina, que peca de excepcionalidad, ya que se precia de tener:
  • La avenida más larga.
  • La más ancha.
  • El mejor futbolista del mundo.
  • San Martín y el Che Guevara.
  • Una reina.
  • El primer Papa no euroasíatico.
  • El dulce de leche y la birome.
La globalización comenzó en 1492, pero desde los satélites e internet el mundo funciona 24/7/365, por lo que no debería asombrar que la escena política de Estados Unidos muestre contradicciones y dilemas fáciles de entender aquí.
Cualquier coincidencia con personas o circunstancias de la política argentina es pura casualidad.
¿No?

(1) Massimo Franco: Imperi paralleli.
Vaticano e Stati Uniti: due secoli di alleanza e conflitto.
1788 - Mondadori, Milán, 2005, p. 37.

lunes, 8 de noviembre de 2021

HUGO Y FACUNDO CONTE: LA CONTINUIDAD ES UN LEGADO, de Ariel Scher

El día que un equipo italiano contrató a su hijo - al que él había entrenado durante años - Hugo Conte, máximo símbolo de la generación que cambió la historia del vóley en Argentina, le dijo a su esposa: 
“Está hecho para esto. Ya puede volar alto y fuerte”.
Facundo Conte, el heredero, el chico que nació rodeado de voleibolistas y creció acariciando la medalla de bronce de su padre, completó ese vuelo esta madrugada en Tokio en un duelo gigante frente a Brasil.
Después del partido el hijo buscó al padre como cuando lo esperaba a la vuelta de los entrenamientos y se le prendió en un abrazo infinito.
Hasta llorar mucho y hasta llorar juntos.


Fotos: Télam / Ilustración: Luis Callegari

Luis Callegari sabe que esos tipos son dos pero son uno.
Uno.
Un tipo hecho de dos tipos que son un tipo: Facundo Conte y Hugo Conte.
O al revés.
O no importa. Qué importa.
Qué importa.

Luis Callegari, que es argentino, dibuja en Nuremberg, su rincón en Alemania, con sus manos de artista, a los dos tipos que son uno.
Y los dibuja como lo que son: hace un retrato impactante, hermoso, de un rostro que mitad es Facundo y mitad es Hugo, detalle por detalle de Facundo, detalle por detalle de Hugo, detalle por detalle en el que los dos son lo que son: hijo con papá, papá con hijo.
Los dos, uno.

Ese dibujo reluce en la página 66 del libro Pelota de Papel 4, publicado en junio del 2021,en el que Hugo Conte debutó como cuentista para narrar su vida en el voleibol o su vida en la vida, que, al cabo, resultan la misma vida, y en el que Facundo Conte debutó como prologuista, justo del cuento de su padre, para transparentar, una vez más, que si otros pibes ejercieron de pibes empujando autitos o muñecos, él creció acariciando la medalla olímpica que ganó Hugo.
El arte, qué maravilla.
Conmueve, deslumbra, desacomoda, asombra.
Y, de tanto en tanto, anticipa: Luis Callegari dibuja todo eso apenas unos meses antes de que Facundo Conte, que jamás dejará de preferir como juguete a la medalla de su padre, se cuelgue, también él, delante del mundo y delante de su padre, una medalla olímpica.

Acaso eso sucede, entre otras cosas, porque el deporte se parece seguido al arte y también conmueve, deslumbra, desacomoda, asombra.
Y anticipa.
Hugo Conte - manos de artista no para el dibujo y sí para el voleibol - se lo anticipó a Sonia, su compañera eterna, la mamá de Facundo, un día luminoso en Italia, después de ser él quien entrenara a Facundo dos años en Catania y uno en Bolonia, cuando uno de los equipos grandes del gran voley de ese país vino por su muchacho y lo contrató:
Listo. Está hecho para esto. Ya puede volar alto y fuerte..!

Además de manos de artista, Hugo Conte tiene manos de planisferio.
Caben rutas entre el extremo norte de su uña mayor y el sur de sus muñecas de deportista brillante.
Con esas manos se convirtió en un símbolo de la generación que trastocó la historia del vóleibol en la Argentina; con esas manos bloqueó, golpeó e inventó como integrante de la Selección que descolocó al planeta al salir tercera en el Mundial de 1982, con un Luna Park en ardores, y por supuesto que con esas manos efectuó una contribución enorme para que, en Seúl y en 1988, el equipo nacional escalara hasta el bronce olímpico luego de una serie de actuaciones extraordinarias y de una que, además de extraordinaria, se erigió en memoria entre las memorias, que fue la victoria en cinco sets y por la medalla frente a Brasil.

Artísticas y planisféricas, las manos de Hugo Conte no sólo sirvieron para recubrir magias de vóleibol desde que, muy joven, un magnetismo para el que aún no encuentra todos los argumentos, lo volcó rumbo a siempre en ese juego.
También fueron útiles esas manos, como las de tantísimos papás, para envolver las de Facundo, que nació en agosto de 1989, cuando Hugo acumulaba 26 almanaques, y que casi desde entonces lo acompañó partido por partido.

Con un papá atrapándolo en esas manos, brota bastante lógico que Facundo fuera entibiando manos de voleibol.
O con una mamá que jugaba muy bien a ese juego.
Pero hay más.
El crack que hizo temblar las falanges de italianos, estadounidenses, franceses, italianos, tunecinos y brasileños en una colección de partidos estremecedores durante los Juegos de Tokio, nació, literalmente, rodeado de voleibolistas.

En aquel agosto, los miembros de aquella generación marcadora de huellas celebraban el casamiento de uno de los suyos, también emblemático: Jon Uriarte.
Mientras la boda avanzaba, en una clínica de Buenos Aires las contracciones de Sonia coincidían en avanzar.
Los invitados, en consecuencia, fueron migrando de la fiesta de una pareja a la fiesta de un alumbramiento.
Allí andaban cuando Facundo pegó el primer bramido que adelantó la ancha variedad de bramidos que esparciría en los estadios.


A esa clínica se arrimó Waldo Kantor, maestro de creatividades desde su puesto de armador, un crack para el deporte que fuera, que se había topado una década antes con Hugo.
“Él tenía 16 años - evoca - y en el ambiente del voley ya se sabía que entre los cadetes de GEBA había un chico que se destacaba por su talento y por su altura.
Me citaron para la Selección Metropolitana juvenil.
Yo tenía 19.
También lo convocaron a Hugo.
Hicimos un solo entrenamiento, en el tercer piso de Ferro, y me miró saltar en una época en la que yo, además de levantar, atacaba.
Dijo ‘si este enano ataca así de fuerte, no puedo jugar’.
Y se fue.
Ese día lo vi por primera vez”.

Para fortuna de Kantor y del deporte en el que Argentina ahora apila dos bronces, Hugo no se distanció ni de la actividad ni del “enano” que lo había impactado con sus saltos.
Ambos cruzaron el mar para encandilar en Italia.
Durante las tres temporadas que compartieron en Módena, Facundo era un bebé o un poquito más que un bebé que, al costado de los pelotazos, no se fascinaba todavía con las intervenciones gloriosas de su viejo sino con las telas multiplicadas que enfundaban los dedos sabios de Waldo.
Acaso, tan chiquito, advertía qué futuro pretendía.
En un castellano con ecos tanos, miraba a su madre, requería vendajes para sus manitos y balbuceaba con cierto enigma: “uale walo”.
O sea: igual a Waldo.

La cuna hecha de voley resurge en cada episodio.
Los archivos de los Conte y de los Uriarte mantienen desempolvada una fotografía tomada en Padua.
Sobre un sillón marrón, Facundo goza de una mamadera con fervores parientes de los que le desencadenó la consagración sobre el suelo de Japón.
A su costado, apenas menor, Nicolás Uriarte, el hijo de Jon, armador que participó mucho y muy bien de la Selección en otros torneos, se aferra a otra mamadera nutriente.
Los archivos familiares añadieron casi tres décadas después otra postal en la que, ya no capturando mamaderas pero sí aferrando la bandera argentina, Facundo y Nicolás posan juntos luego de ser campeones en Polonia.

Uriarte padre enhebra una hipótesis: “Yo creo que el tejido afectivo y la historia en común que construyó aquel grupo fecundó en relaciones amistosas entre nuestros hijos y nuestras hijas. Como si hubiera quedado un colchón difícil de explicar pero sencillo de sentir que los une.
Como Hugo y yo competíamos en diferentes lugares, Facundo y Nicolás casi no se vieron durante años.
Cuando empezaron a jugar juntos en el club Ciudad, promediando la adolescencia, todo fue natural, como si hubieran jugado siempre”.

Irrefutable Uriarte: el deporte suele ser una invitación habitada por sorpresas, pero no es posible sin continuidades.
Cuando voces diversas se quejan por la ausencia de políticas deportivas en la Argentina, afirman a veces certezas hondas, a veces imprecisiones y a veces zancadillas, pero, en alguna medida, convergen en plantear la necesidad de cimentar recorridos, de no romper lo que justifica constituir un camino correcto.

Continuidades: hace mucho y hace nada, la máquina proveedora de jugadores para el alto rendimiento o para los rendimientos anónimos reside en los clubes, como enfatizó el entrenador nacional actual Marcelo Méndez, porque los clubes, maltratados y todo, conforman un espacio socializador como ninguno en el país: en épocas que van envejeciendo, allí se forjaron Conte, Kantor, Uriarte, muchos, muchas; en eras próximas, se modelaron las figuras que instalaron otros apellidos en el horizonte no sólo del voley.

Continuidades: el armador del más flamante de los bronces argentinos es Luciano De Cecco, santafesino, hijo de una jugadora de voleibol, parido en 1988, cuando el Conte y el Uriarte mayores llevaban a la cumbre olímpica a Argentina.

Continuidades: Conte es papá del Conte al que De Cecco habilitó con pases poéticos en la cita de Tokio y en muchas ocasiones previas; Uriarte es el entrenador que estrenó a De Cecco como jugador de la Selección adulta en el Mundial del 2006 en Japón.

Cada continuidad es un legado.
Pero no todos los legados se transfieren con ceremonias como las que articularon el pasaje de un Conte a otro Conte.
Quebrando la frontera de los cuarenta calendarios, Hugo resolvió soltar sus remates de despedida en el Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires donde había descubierto las luces de su deporte.
Entre el 2006 y el 2007, los compañeros del mejor de los voleibolistas argentinos fueron su sobrino Martín, Nicolás Uriarte y, claro, Facundo.

De entrenador, casi una familia, trabajaba Kantor: “Verlos entrenarse juntos era surrealista: el papá retirándose y el hijo empezando.
Ya ahí hacían gestos iguales.
Hugo nunca se entrenó tan bien como ese año, tan dedicado, tan atento al físico, tan puesta la cabeza.
Claro: era el faro de su hijo y de esos pibes.
Quería mostrar cómo entrenarse.
Ellos conocían a un genio, a un fenómeno, en su máximo punto de entrega”.
Acabaron campeones.

Testigos de pasados y de presentes confluyen en resaltar lo que generó tanta siembra.
Hugo Conte y Facundo Conte no agotan su cercanía en lo que concede la genética.
Algo más emerge en una capacidad para ser conductores desde la cancha, para transmitir positividad y agresividad deportiva o para cargarse el equipo al hombro, como se dice en los barrios.
Algo más aparece en las muecas técnicas que detectan los eruditos: el itinerario de algunos golpes, la parábola de algunos toques, el uso del bloqueo adversario con un sello calcado, las mañas para que la pelota desemboque en sonrisa propia y no ajena.
Algo más emociona y emociona: la polenta para gritar cada punto con las pupilas, con las venas, con el alma si es que hay alma, con todo lo que quepa en la voz.

Seguro que eso emociona en madrugadas argentinas despabiladas por un juego desembarcado en el país en 1912, ingresado en las competiciones internacionales en 1951.
Ese juego acaba de transcurrir el más famoso de sus partidos, el éxito contra una potencia como Brasil, en un tiempo extraño de estadios vacíos y de audiencias proliferadas en redes que reiteran los nombres de los jugadores a cada instante hasta provocar que señores y señoras embarbijados surquen el umbral de las panaderías y mencionen a Solé y a Lima, a Loser y a Palacios, a Poglajen y a Sánchez, a Ramos y a Méndez, a Danani y a Pereyra, a José Montesano que narra por la tevé con la herencia de los relatores populares y con la calidez de los que pronuncian algo que vale la pena, y a Conte padre, mutado en analista exacto y didáctico sin abandonar nunca su condición de padre.

Emociona eso del modo en que lo emociona en Nuremberg a Luis Callegari, que ya no dibuja a Conte y a Conte sino que disfruta luego de las ansiedades de seguir el triunfo en una ciudad lejana de los gimnasios argentos en los que esos medallistas aprendieron a exigir los codos y a prolongar los antebrazos.
“Leí a Hugo, un prócer del deporte argentino y mundial, en el cuento de Pelota de papel - confidencia - y me emocionó mucho el punto de vista de su carrera hasta su medalla y leí el prólogo de Facundo desde la medalla de su papá hacia su carrera.
La medalla está en el centro. Una inspiración para los dos.
Hugo cita a Maradona cuando habla de tener tatuada la bandera y, entonces, pensé en que lo que hacía funcionara como un tatuaje y apliqué puntos como en las técnicas del tatuaje.
La unión de las dos caras salió casi sin quererlo.
Son gente con una mirada noble, una mirada pasional, un sueño de un chico que miraba al padre como un superhéroe y un padre que miraba a su hijo detrás de un sueño, ambos vestidos con la camiseta número 7”.

Alguien interpretará que Callegari está develando por qué sus manos de artista conciben las dos caras de los Conte como una cara única o a los dos Conte como uno, como sólo uno.
De nuevo: el arte, qué maravilla.
En más de una dimensión, esa explicación no sólo decodifica a un cuadro que pronto ocupará una de las paredes del hogar de los Conte.
Además, tal vez permite entender por qué, en este momento, en vez de una medalla ya hay dos.


A Hugo lo que le pasa al clavar los párpados en el prólogo de Facundo se compendia en diez palabras encantadas dedicadas a su criatura.
Las oye, como de costumbre, Sonia:
Qué bueno: es alguien feliz con lo que eligió hacer..!

Mucha porción de la humanidad está enterada del resto.
En cuanto es posible, un ratito después del punto de cierre del duelo gigante frente a Brasil, Hugo fuga de su latitud de comentarista, usa los recuerdos físicos remanentes de sus días de atleta, gambetea cada límite y aplasta su calzado sobre la geografía inolvidable de la cancha de la hazaña y de la medalla.
Entonces, Facundo lo enfoca, acelera igual que cuando lo esperaba a la vuelta de los entrenamientos y se le prende como invariablemente necesitan prenderse los hijos a los padres tengan o no tengan una medalla.
Después, se abrazan hasta llorar mucho y hasta llorar juntos.

En una de esas, Facundo le avisa que la vida es así y llega la hora en la que se alteran los roles y le toca a Hugo jugar con una nueva medalla.
O por ahí conversan de largas esperanzas y, sobre todo, de que se quieren.

Qué importa, qué importa.
Otra vez son uno.
07/08/21.

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