lunes, 28 de febrero de 2022

EL ENCLAVE INGLÉS, de Marcos Rebasa - 13/2/2022

La soberanía que no se ejerce, a la larga se pierde


La mansión del inglés Joe Lewis en Lago Escondido, en Río Negro.

En la actualidad existen en el mundo alrededor de 200 enclaves con distintas características, algunos originados en la geografía, aunque la mayoría son resultado de conflictos de soberanía de mayor o menor envergadura, como consecuencia de guerras raciales o religiosas, de ambiciones imperiales por recursos o riquezas, o sencillamente por la codicia de usufructuar puntos estratégicos del planeta.

Los enclaves son territorios con determinadas características de ocupación y administración autónoma, a veces soberana, implantados, insertados en el medio de otro territorio soberano mayor.
A menudo el sector perdedor de un conflicto interno de un país o región queda ocupando su parte habitada del territorio y lucha por él logrando autonomía respecto de la nación ganadora o poderosa.
Puede quedar entonces dentro del mismo territorio ganador, o en su frontera.

La referencia viene a cuento del enclave que se viene desarrollando lenta pero persistentemente a la vera del lago Escondido, en la provincia de Río Negro.
No es el único enclave en proceso existente en el país, y en esa provincia, sin que hasta ahora se haya esgrimido esa categoría ante algún organismo nacional o internacional.
Sin embargo, en el caso aludido, como decimos, en proceso de cierta autonomía, o en la tolerancia que le otorga esa provincia a la práctica de un concreto autogobierno, se dan características del desarrollo que han tenido los enclaves en la historia.

Puesto que en muchos casos estos territorios enclavados surgen en tierras de frontera, por razones de oportunidad y supervivencia.
En algunas situaciones suponen ocupaciones de cierta permanencia sin perturbaciones reales y objetivas a su existencia, que con el tiempo son reconocidas por los Estados soberanos en cuyos territorios se establecen.
Pero también suele ocurrir que esas ocupaciones se conservan por la fuerza, y ello respalda al mismo tiempo su duración y sus eventuales derechos.
Esta última variedad es una especialidad del imperio inglés a través de los siglos y a lo largo del planeta.

No es el caso del lago Escondido hasta el presente, ya que no hay allí una población estable, permanente, con la voluntad de constituirse en un enclave.
A pesar de lo cual están dadas varias características de este tipo de ocupaciones: está en una importante extensión en la frontera con la vecina República de Chile; administra ese territorio con fuerzas de seguridad propias; ejerce la violencia en la conservación y uso de ese espacio contra todo aquel ajeno a su voluntad sin otra norma que ese deseo; no reconoce en los hechos las normas del Estado soberano en el cual se ha instalado, la Argentina, ni del provincial donde se asienta, el que ha sido contemplativo con varias irregularidades de esa situación, en el límite con la complicidad.

En la práctica concreta - tan inglesa - esa resistencia a las normas del Estado que le ha permitido la ocupación con estas características, no ha originado reproches efectivos a su autonomía de ningún tipo; y tampoco son claros los orígenes de esa ocupación, más bien nadan en una gran oscuridad, vecina cercana a la ilegalidad y pariente de la corrupción.

Sin embargo, este cúmulo de hechos comprobados no permitiría calificar a esas tierras como un enclave, más allá de la doctrina inglesa que asume territorio inglés a aquel en el cual se asiente y sea propietario un súbdito suyo en cualquier parte del mundo.
Doctrina que no puede admitirse en nuestro país, por lo menos en teoría, ya que la práctica indica otra cosa.

Estas distracciones sobre las características de este tipo de ocupaciones del territorio proviene de lo que ocurre a menudo en varias provincias de nuestra nación: son visibles las vallas que impiden el paso a particulares en caminos públicos de provincias cordilleranas en los accesos a explotaciones mineras, me ha ocurrido observarlos.
De la misma manera esos obstáculos se verifican repetidamente en costas de los mares argentinos, o en las de varios lagos cordilleranos, más allá de la normativa que prohíbe esas limitaciones.

Últimamente se ha puesto de moda en varias provincias argentinas adjudicar tierras fiscales de enormes magnitudes a corporaciones privadas, con fines de explotación comercial: con la característica común del ocultamiento público de esas transferencias, donde planea la oscuridad - con el alcance que le hemos dado en este escrito -.
Los valores de esas cesiones son irrisorios y sorprenden; no existe publicidad previa de los hechos ni se ha llamado a compulsa alguna, por si acaso alguien distinto del favorecido quisiera participar; si no están en la frontera del país, son tierras muy cercanas a ella, etc., etc.
Propietarios de varias naciones europeas, y también de nacionalidad china, compiten por esas extensiones territoriales.

Esta mención remite a la costumbre reiterada y mantenida hasta el presente por varias provincias de adjudicar las mejores tierras fiscales de nuestra cordillera y zonas cercanas, con sus riquezas de todo orden, a particulares y empresas, nacionales o extranjeras. por precios muy interesantes.
Casi siempre contraviniendo la ley de limitación de las superficies y de los titulares en operaciones de tierras con fronteras internacionales, lamentablemente cedida en su aplicación a las provincias, a pesar de ser una cuestión de eminente interés nacional, de soberanía.

Pero para no abundar en ejemplos irritantes, es bueno recordar que la palabra soberanía se afianza en su significado con la práctica de su ejercicio, y es hermana de la palabra dignidad.
Ninguna persona o país que no se hace respetar en su dignidad puede exigir a otros que la tengan.

El problema es que el reparto de jurisdicciones en el ejercicio de las leyes que regulan la soberanía territorial hace muy difícil la actividad en su defensa y permite que cada cual mire para el costado y señale a los otros obligados a ejercerla.
Lo cual ayuda a que los procesos de desarrollo de futuros enclaves se sumen en el territorio argentino, desmintiendo la existencia de un orden formal que supuestamente los impide.

Quizás sea hora de replantear la validez de las formas de ejercicio de la soberanía territorial, que naturalmente corresponde a la Nación, ya que las provincias sólo detentan autonomía, y ejercerla entonces como corresponde, retomando su ejercicio cuando así no se verifique, modificando la normativa existente si fuere necesario.

La soberanía que no se ejerce, a la larga se pierde.

FAR WEST, de Susana Lara - 13/2/2022

Grupo de choque privado en tierras públicas


La patota de Lewis en la costa del lago

Un grupo de choque de veinte jinetes y otros treinta a pie, todos con el rostro cubierto, atacó una marcha pacífica en tierras públicas de Río Negro, en inmediaciones del lago Soberanía, dentro del área natural protegida Río Azul - lago Escondido (Anprale).
El domingo 6 de febrero, la patota plantó una bandera argentina en la costa del Soberanía y en nombre de la patria impidió que la manifestación accediera por un camino público al lago Escondido, ubicado dentro de tierras propiedad de Tavistock Group del multimillonario Joseph Lewis.
Dos efectivos policiales también fueron denigrados y desconocidos como autoridad pública.
Nicolás Bernardo van Ditmar, directivo del grupo Lago Escondido y socio en varias firmas, estuvo al frente de la patota, según la denuncia penal realizada por un abogado de la Fundación Interactiva para Promover la Cultura del Agua (FIPCA), organizadora y convocante de la sexta marcha para exigir la reapertura del acceso público al Escondido por Tacuifí.
Al menos dos propietarios de establecimientos vecinos del paraje El Foyel y varios empleados de la empresa Hidden Lake SAU fueron identificados por los manifestantes, que el último viernes brindaban testimonio en juzgados de Bariloche.


Captura de pantalla: FIPCA.

Diez días antes, desde El Bolsón, un grupo de Veteranos de la Guerra por las Islas Malvinas liderado por el carapintada Aldo Rico llamó a “la unidad de los argentinos bajo una sola bandera” en defensa de la soberanía de todo el territorio nacional, que consideraron en riesgo por el reclamo territorial de los pueblos originarios.
El 21 de noviembre pasado, horas después del crimen de Elías Garay Cayicol en el paraje Cuesta del Ternero, a unos 15 kilómetros del centro de esa misma localidad, una patota de gauchos a caballo interrumpió el final de una fiesta hípica y atacó al galope a los manifestantes que repudiaban la violencia contra la Lof Quemquemtrew y temía por la vida de otro joven mapuche herido.

Esta escalada consolida la práctica de la violencia por mano propia en defensa de la propiedad privada de los capitales que avanzan en el control del territorio, permitido por el repliegue oportuno de las fuerzas estatales.
El grupo de choque actuó fuera del perímetro de la propiedad privada de Hidden Lake, una de las firmas con las que opera Tavistock en la Argentina.
En Cuesta del Ternero, dos contratistas de Esquel ejecutaron de un solo disparo a Garay, argumentando las pérdidas económicas que sufrían como consecuencia del asentamiento de una comunidad mapuche en el lugar donde explotaban una forestación quemada por incendios.


Junto a sus hermanos, van Ditmar era socio de la inmobiliaria de su padre hasta que creció con Lewis, a partir de los ’90.
En abril de 2011, a metros de la Casa de Gobierno de Río Negro, en Viedma, amenazó con defender la propiedad privada con el Winchester en la cintura, cuando realizó un acampe para impedir el proyecto de expropiación de la pista aérea de Lewis sobre un amplio frente marítimo.
En aquella oportunidad, un grupo de empleados de la firma, algunos a caballo, rodeó y golpeó a Omar Lehner, dirigente político que participaba del reclamo de reapertura del camino público e impulsaba la expropiación de la pista.

Miras recortadas

La provocación con el grupo de choque, además, enturbia el espacio social para analizar al menos dos procesos diferentes.
Por una parte, la dinámica de treinta años de Tavistock en el país, con acaparamiento de tierras en Río Negro, inserción en el mercado de los hidrocarburos y producción de energía, transporte aéreo y de infraestructura de puertos internacionales.
Por otra, estanca una reflexión colectiva sobre soberanía, territorio, patria, nación y símbolos nacionales, especialmente en una zona donde gente del pueblo mapuche - tehuelche y otros sectores sociales buscan consolidar otras cosmovisiones con nociones propias de territorio y bienes de la naturaleza, además de las banderas de autoidentificación.


Gustavo Bellido y Pablo Orllet son ex combatientes, presidente y secretario respectivamente del Centro de Veteranos de Malvinas Unidos de Merlo, provincia de Buenos Aires.
Fueron parte del grupo de veintidós manifestantes que fue interceptado por el grupo de choque en la costa del lago Soberanía cuando buscaban hacer el difícil camino de cuatro kilómetros hasta la costa del Escondido.
Caminaron desde el sur, cruzaron el Soberanía y los esperaba el grupo al desembarcar en cuatro kayaks.
Los manifestantes portaban banderas celestes y blancas; los atacantes también.
Al mediodía, durante cuatro horas, bajo los rayos del sol y sin vías de comunicación con los grupos de apoyo en el pueblo, intentaron hablar sin éxito.

Al regresar de la montaña, estuvieron de acuerdo en la necesidad de recordar que al interior del movimiento de los veteranos existen visiones no sólo diferentes y contradictorias, sino hasta excluyentes, como es el caso de quienes sostienen a ejecutores de crímenes de lesa humanidad por su condición de ex combatientes y quienes marchan junto a los organismos de derechos humanos.


Foto: Sebastián Miquel.

“Vayan de nuevo a Malvinas”, los increparon voces anónimas encapuchadas.
“Nosotros sí hacemos patria”, gritó alguien del grupo que comandaba van Ditmar desde el fondo.
Bellido (59 años) y Orllet (60) ya habían participado de la Quinta Marcha en febrero de 2020, cuando 52 manifestantes llegaron al lago y un grupo de ocho acampó frente a la residencia principal.

“La bandera y el himno se utilizan para cualquier cosa. Esta patota sacó la bandera para actuar como forajidos”, acordaron, conociendo que otros veteranos coparon las calles de El Bolsón para reforzar las políticas represivas y criminalizadoras.

“Hay muchos Lewis en la Argentina, mucha ausencia de soberanía”. 
“No me considero un héroe de Malvinas. Se puede ser un héroe por algo que se elige”, dijo Gustavo, entendiendo y respetando que la gente muchas veces los vea y sienta como tales.


Foto: Sebastián Miquel.

El Centro de Veteranos de Merlo usa, en su emblema, la imagen de las Islas Malvinas recortadas sobre una wiphala (bandera), símbolo de los pueblos andinos originarios.

Frente a la estrategia violenta del capital privado en acuerdo con los distintos poderes del Estado, algunos datos, unos pocos símbolos, pueden dar cuenta de posibilidades de diálogo contra - hegemónico en sociedades plurinacionales que todavía no se reconocen como tales.

CONCENTRACIÓN Y EXTRANJERIZACIÓN, de Horacio Rovelli - 13/2/2022

El capital privado, concentrado y extranjerizado, se radica básicamente en la propiedad de la tierra

¿Qué tienen en común los incendios devastadores que se generan en nuestro país motivados por cambios en el uso del suelo para la agricultura y el desarrollo inmobiliario, con que no se trate el proyecto de ley de Humedales, haciéndole perder su estado parlamentario..?

¿Que el empresario inglés Joseph Lewis, dueño de unas 12.000 hectáreas en Río Negro, desconociendo que todos los cursos de agua son de uso público como lo determina nuestra Constitución Nacional, no deje pasar al Lago Escondido a nadie que él no autorice y que el gobierno nacional, los legisladores y la Justicia lo vean por televisión..?

¿Que Gran Bretaña realice vuelos directos a Malvinas desde Uruguay, rompiendo los acuerdos de Madrid que obligan a que todos los vuelos a las islas salgan de territorio argentino..?

Todo lo relatado y más, con el plan propuesto por el FMI.

La respuesta: son lo mismo.

Se retroalimentan y fortalecen mutuamente en desmedro de nuestra soberanía e independencia económica, social y política.

En primer lugar según el Registro Nacional de Tierras Rurales, creado por Ley Nacional 26.737, aproximadamente 62 millones de hectáreas de la República Argentina (35% del territorio Nacional) figuran como propiedad de 1.250 terratenientes (0,1% de los propietarios privados).
No solamente son pocos “estancieros” sino que predominan capitales extranjeros y/o asociados a capitales extranjeros.
Esta proporción aumenta cuando nos referimos específicamente a la Patagonia donde los Benetton poseen 900.000 hectáreas; la familia Menéndez Behety unas 750.000 hectáreas; el grupo inglés Walbrook 600.000 hectáreas; los Pérez Companc 290.000 hectáreas; etc.
Y entre ellos Joseph Lewis, quien se apropia de montañas, bosques, lagos, ríos y glaciares, usurpando bienes públicos (1)

Lewis es un ciudadano inglés cuya fortuna según la revista Forbes se calcula en 5.300 millones de dólares, es una de las más grandes de Gran Bretaña y está entre las 300 personas más adineradas del mundo.
En la Argentina, además, es socio en Pampa Energía SA, de Black Rock y del grupo Mindlin (2)
Ello demuestra el poder económico que tiene y su influencia política correspondiente.

Por ejemplo, el Intendente del Bolsón, Bruno Pogliano, antes de asumir ese cargo en 2015, era el contador de la empresa Ladera SA que es presidida por el cuñado de Nicolás Van Ditmar, alter ego de Joseph Lewis; y la actual gobernadora, Arabela Carreras, oriunda de Bariloche, autorizó en septiembre 2021 a la firma Ladera SA, a lotear y urbanizar el cerro Perito Moreno, un área de alta montaña protegida por la ley de bosque nativo.

El capital privado, muy concentrado y extranjerizado, toma cada vez más dimensión, radicándose básicamente en la propiedad de la tierra para fines extractivos y de producción agrícola ganadera.
El modelo de desarrollo agropecuario imperante está centrado en el monopolio del acceso a las tierras más fértiles y basado en el desarrollo de agro negocios y pools de siembra, con fuerte dependencia de tecnología importada y control de las exportaciones por parte de monopolios extranjeros.
Este modelo agropecuario multiplica la contaminación ambiental y la degradación de las tierras, ha sido incapaz de generar empleo, reproduce la inseguridad alimentaria, aumenta la dependencia tecnológica, la concentración económica, con ello, la capacidad política que tiene un reducido sector empresarial para imponer sus intereses inmediatos sobre el conjunto de la sociedad y, su capacidad de internacionalizar los precios de los alimentos.
Esto, combinado con la presión a la suba del tipo de cambio, encarece el costo de vida con inflación anual que supera el 50% .
Este modelo de agronegocios se presenta como lógico al sistema, pero las demandas de los que se benefician con este tipo de desarrollo agropecuario y extractivo en condiciones en que la pobreza aqueja a más de un 40% de la población son desmesuradas.

El propio Poder Ejecutivo Nacional, que debería ejercer el control, propicia el Proyecto de Ley denominado “Régimen de Fomento al Desarrollo Agroindustrial, Federal, Inclusivo, Sustentable y Exportador” que consensuó con el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA ) para garantizar la estabilidad fiscal hasta 2025 (esto es, que no aumente la tasa de derechos de exportación - retenciones) a este sector, fuertemente extranjerizado con predominio de empresas transnacionales (ADM, Bunge, Cargill, Glencore; Louis Dreyfus, etc.) más grupos locales (Molinos Agro de Pérez Companc; ARCOR; Ledesma, Aceitera General Deheza; ACA; etc.).

Igual pasa con la producción y comercialización de la carne vacuna.
Unos 220.000 productores y 4.000 matarifes e industriales se concentran y cartelizan en el denominado “Consorcio ABC”, conformado por los primeros 16 frigoríficos exportadores que concentrarán el 66% de las ventas y, que, además, controla las ventas por Cuota Hilton y Cuota 481 a Europa.

Análogo trato reciben las empresas mineras (que tienen estabilidad fiscal por 30 años concedida por la ley 24.196/1993) y con el proyecto de ley del Poder Ejecutivo Nacional denominado de Promoción de Hidrocarburos que establece un Régimen de Promoción de Inversiones Hidrocarburíferas (RPIH), con una vigencia de 20 años.
Todas estas prebendas surgen de la prioridad otorgada por la actual gestión a los proyectos exportadores, como respuesta a la presión del endeudamiento externo para la generación de cada vez mayor superávit comercial, cuando el año pasado el superávit fue de 14.750 millones de dólares, en el año 2020 de12.528 millones de dólares y, sin embargo, las reservas internacionales del BCRA descendieron de diciembre 2019 a diciembre 2021 en 7.500 millones de dólares.

No es promoviendo las exportaciones que se solucionará nada.
Lo que se debe hacer es controlar al BCRA por la venta de divisas que realiza, dilapidando las reservas que por su Carta Orgánica debería preservar.
Como también debería preservar el valor de nuestro dinero.

No es a costa del erario público que se debe impulsar las exportaciones: no la necesitan, son sectores muy ricos con capacidad de inversión y financiamiento, ergo el gobierno los apuntala sustentado en un trabajo realizado en octubre 2020 por el Ministerio de Desarrollo Productivo que se denominó “El desarrollo productivo en la Argentina pos pandemia, hacia una visión compartida sobre el desarrollo económico de largo plazo y el cambio estructural”, donde afirma que el problema sería la falta de un Estado inteligente que, mediante políticas de fomento y mecanismos de coordinación, apuntale esta integración productiva traccionada centralmente por sectores con ventajas comparativas estáticas.

Nicolás Maquiavelo decía exactamente lo contrario: el Príncipe (El Estado) debía fortalecerse a costa de los poderosos y ponía como ejemplo a seguir al Rey Fernando de España, cuyas campañas militares fueron financiadas por los nobles y se fortaleció mientras los segundos se debilitaban.
Y es tan cierto lo afirmado por el florentino que el Rey Fernando II de España, a la que unificó e hizo grande como nunca antes y después de su gobierno lo fue, sostuvo “siempre fue mi fin hacer lo que he hecho y posponer mi particular interés por el bien y paz del reino y por sostener en paz esta heredad que yo, después de Dios, he hecho con mis manos, la cual, si yo tomara otro camino, fuera destruida para siempre”.

El rol del FMI

Sergio Chodos, representante argentino ante el FMI, sostiene claramente que el FMI no es una entelequia, que tiene intereses detrás.
También dijo que acordar con el FMI es acordar con los Estados Unidos, China y Europa.
Detrás de los Estados Unidos están las grandes empresas de ese origen como Cargill, Glencore, ADM, Bunge, Louis Dreyfus, pero también el HSBC, el Citi, IBM, Abbott, Dupont, Ford, General Motors, Procter & Gamble y, los fondos de cobertura, principalmente Black Rock y Franklin Templeton, los dos principales tenedores de títulos de deuda pública Argentina.

También Sergio Chodos sostuvo que va haber supervisión trimestral de la economía argentina por los técnicos del organismo internacional y que el capital de cada desembolso se paga en un período de entre cuatro años y medio y diez años, en 12 – doce - cuotas semestrales.
La última cuota se desembolsa a partir de la última revisión.
Está el desembolso inicial y después, a cada revisión, precede un desembolso.
El último desembolso como cuota de capital también es pagado con este esquema, en un plazo de diez años para cada desembolso.
Como los desembolsos no ocurren en el mismo momento, desde el primero al último hay dos años y medio.
Cada uno de esos desembolsos se repaga entre cuatro años y medio y diez, por ende nuestro país y siempre y cuando cumpla con las metas acordadas con esa institución, el último pago sería en septiembre de 2034.
¿Cuál es la razón por la que el FMI va a co - gobernar nuestro país como lo viene haciendo desde que desembarcó en junio de 2018..?
Ninguna válida.

La deuda y la fuga de capitales están demostradas en el Informe del BCRA denominado “Mercado de cambios, deuda y formación de activos externos, 2015 - 2019” publicado el 20 de mayo de 2020 y que está encabezado por la parte correspondiente del discurso presidencial de inauguración de las sesiones ordinarias de ese año.

“Todos hemos visto impávidos cómo los dólares que deberían haber financiado el desarrollo productivo acabaron fugándose del sistema financiero, llevándose los recursos y dejándonos la carga de la deuda.
Esas prácticas son absolutamente reñidas con cualquier idea de progreso.
Es la especulación más dañina que puede enfrentar una sociedad: endeudarse solo para el beneficio de los especuladores y del prestamista.
Debemos saber lo que pasó, quiénes permitieron que ello suceda y quiénes se beneficiaron con esas prácticas.
Necesitamos no hacernos los distraídos ante lo ocurrido, porque el riesgo que acarrea tal distracción es la concreción de un daño inmenso que deberían soportar varias generaciones de argentinos. Nunca más a un endeudamiento insostenible.
Nunca más a decisiones que se toman con ínfulas tecnocráticas de la noche a la mañana, y de espaldas al pueblo.
Nunca más a la puerta giratoria de dólares que ingresan por el endeudamiento y se fugan dejando tierra arrasada a su paso.”


Fue este medio el que dio a conocer las primeras 100 empresas que fugaron 24.679 millones de dólares y, otro listado con las 100 primeras personas que hicieron lo mismo.
Listados que ya de por sí son semi plena prueba y que debería hacer actuar de hecho a la AFIP, a la Comisión Bicameral de Seguimiento de la Deuda Pública y a la Justicia, dado que ninguna de esas empresas y personas presentaron en sus balances ganancias ni por la mitad del dinero con el que compraron dólares. Incluso hay incumplimiento de los bancos que les vendieron esos dólares violando la Ley 25.246 de “Encubrimiento y Lavado de Activos” del año 2000, que exige la procedencia de los fondos.
Nos decimos las mismas palabras del Presidente Alberto Fernández que encabeza el Informe de marras.

(1) Paradójicamente esas tierras eran de los Mapuches y, se convirtió en propiedad privada tras la campaña militar denominada “Conquista del Desierto” (1879).
A su vez cuando la compró Joseph Lewis en el año 1996, lo hizo por testaferros porque la Ley 12.913 creó en todo el territorio argentino zonas de seguridad destinadas a reforzar las previsiones territoriales que corresponden a espacios geográficos que presentan un valor estratégico para la defensa de la integridad territorial de la Nación.
La norma establece que ningún extranjero puede tener propiedades en zonas de frontera, excepto que esté casado con una argentina, tenga hijos argentinos y viva permanentemente en el lugar con un proyecto a desarrollar aquí, que obviamente, como lo demostró el Dr. Alejandro Olmos Gaona en la presentación que hizo ante la Justicia, no es el caso de la Sociedad HIDDEN LAKE S.A., cuyo principal accionista es Joseph Lewis.

(2) Fuentes: “Ese Ajeno Sur” (Ramón Minieri); “La Patagonia Vendida” (Gonzalo Sánchez); Federico Soria “Joseph Lewis y su testaferro, Nicolás Van Dittmar, usurpadores del lago escondido”

viernes, 25 de febrero de 2022

IMPERIOS COMBATIENTES, de Rafael Poch = 23/2/2022

Putin mueve ficha imperial

El presidente ruso afirma, durante un discurso a la nación, que Ucrania es un invento de los comunistas, convertido en ariete contra Rusia.

El martes 22 de febrero, el presidente ruso, Vladimir Putin, introdujo un nuevo elemento de presión en su pulso con Occidente al anunciar su decisión de reconocer las dos repúblicas rebeldes del este de Ucrania, Lugansk y Donetsk, y establecer acuerdos militares que permiten la presencia de tropas rusas en ellas.
A diferencia de la anexión de Crimea en 2014, este paso no es irreversible.
Parece pensado como un elemento más de negociación y presión. ¿Negociar qué..?

Se trata de todo lo que está contenido en los documentos que Moscú presentó el 17 de diciembre.
Sus tres principales puntos son:
  • renuncia a la ampliación de la OTAN a Ucrania, 
  • retirada de los sistemas de armas occidentales de su entorno geográfico y 
  • retirada de la OTAN a los límites anteriores a su ampliación al este.
Estos puntos son, evidentemente, un marco negociable, pero Washington y la OTAN no los han atendido.
Por eso Putin ha dado otra vuelta de tuerca.
Habla de “genocidio” y recrea escenarios de opereta inspirados en lo que la OTAN escenificó en Kosovo mientras bombardeaba Belgrado.

Mucho más significativo que el reconocimiento de las repúblicas rebeldes son los términos en los que Putin envuelve su reclamación: un discurso nacional - imperial ruso, incompatible con la soberanía e independencia de Ucrania.
Putin dice que Ucrania no existe como país, que es una construcción artificial del periodo comunista y que nunca ha tenido tradición estatal.
Es lo mismo que dice Israel de Palestina para justificar su abuso colonial.

El régimen ruso, un neoliberalismo oligárquico, no tiene nada atractivo que ofrecer al pueblo ucraniano.
Negar a un pueblo su derecho a la soberanía nacional con el argumento de que no la tuvo en el pasado es un despropósito.
Ese disparate confirma que las garantías de seguridad a Occidente (esa “seguridad europea integrada”) que Moscú estuvo pidiendo “educadamente” en los últimos treinta años, ahora se piden de forma brutal.

Esta Rusia enfadada, militarizada y dura, hacia dentro y fuera, es el producto de muchos procesos.
Los desastres del neoliberalismo en Rusia, la privatización en nombre de la “libertad de mercado”, la restauración violenta de su sistema autocrático aplaudida por Occidente en los noventa, y la expansión de la OTAN hacia sus fronteras tienen una relación directa con ello.
Quienes en su día saludaron y propiciaron todo aquello y hoy se escandalizan, deberían reflexionar y corregir el tiro.
¿Cómo hacerlo sin perder la cara..?
Una negociación como la que pide Moscú es la única manera de enderezar la situación y proteger a Ucrania.
Si no se hace, la brutalidad y el conflicto progresarán.

El mensaje de Putin a la población de Ucrania es desastroso.
Putin denuncia la injusticia social de la caótica cleptocracia oligárquica ucraniana e incluso el maltrato y represión de la oposición que las fuerzas nacionalistas - occidentalistas del gobierno de Kiev practican.
Pero ¿desde qué posición se denuncia todo eso..?
Las cosas no son mejores en Rusia, sino peores.
La simple realidad es que el régimen y el sistema ruso, un neoliberalismo oligárquico que gobierna sobre el nacionalismo ruso no tiene nada atractivo que ofrecer al pueblo ucraniano, ni siquiera a los enormes sectores que no se reconocen en la ideología nacionalista de Kiev.
Al revés, el discurso nacionalista ruso solo alimenta e incrementa el impulso nacionalista ucraniano antirruso, consolidándolo como ideología de Estado.

En la peor hipótesis, ese discurso ofrece vitaminas a la OTAN, organización en crisis que responde a intereses de Washington cada vez más contradictorios con los de la Unión Europea, en particular de su matriz germano - francesa.
Como con su intervención en Siria, Rusia está asumiendo muchos riesgos porque entiende que la OTAN no va a ir a la guerra por Ucrania, pero la desproporción de fuerzas es enorme y cualquier incidente puede hacer que la situación escape a todo control.

Entre 2013 y 2020 cerca de 3.000 maniobras y patrullas militares han colocado a fuerzas rusas y de la OTAN en peligrosa proximidad.
En unas maniobras realizadas en el mar Negro en 2020, un caza ruso se colocó a pocos metros de un bombardero americano B - 52 con capacidad nuclear.
Rodear militarmente a países como Rusia y China es la insensatez que Occidente practica desde hace años.

Los imperios descabalgados y venidos a menos son peligrosos.
Ese es el gran contexto de la actual psicología del nacionalismo ruso instalado en el Kremlin, más heredero de la autocracia quebrada en 1917 que del fantasma de la URSS, como demuestra el discurso de Putin.
Reducir el problema a Rusia, como hacen nuestros poco independientes “expertos” noratlánticos es un peligroso ejercicio de ignorancia histórica.

Antes de apearse de sus estatus coloniales y reconvertirlos en otras fórmulas imperiales de dominio más modernas, las potencias europeas cometieron crímenes enormes en el mundo.
Francia guerreó en Argelia y dejó allá un millón de muertos. En Indochina ocasionó 350.000.
Inglaterra saldó con un millón de muertos y 15 millones de desplazados la separación imperial de India y Pakistán.
En Kenia la descolonización ocasionó 300.000 muertos y millón y medio de recluidos.
Hasta la pequeña Holanda acaba de reconocer esta semana la factura de 100.000 muertos que causó en su guerra colonial de cuatro años en Indonesia.

Y ¿qué decir de Estados Unidos, gran patrón y principal responsable de la actual escalada militar en Europa y Asia..?
Su declive imperial lleva décadas arrastrando consigo una guerra eterna.
Desde el 11 de septiembre de 2001 ha ocasionado la destrucción de sociedades enteras, 38 millones de desplazados y 900.000 muertos, según un cómputo más bien benigno.
Rusia está pasando por estas patologías imperiales del declive y choca en ellas con sus competidores imperiales que le han acorralado en Europa.
Estamos ante un choque entre imperios en un momento dominado por el traslado de potencia global hacia Asia.
China reacciona con prudencia y buen sentido: “La OTAN debe adaptarse a las nuevas circunstancias, si continua ampliándose hacia el Este, ¿contribuirá eso a la paz y la estabilidad..?”, ha dicho su ministro de Exteriores, Wang Yi, en la conferencia de seguridad (atlantista) de Múnich, en la que el presidente ucraniano ha pedido armas, firmeza y revisar su condición de país libre de armas nucleares...

Estamos en los primeros movimientos de una partida que será larga y dramática. Los pronósticos son vanos.
Nos esperan más movimientos “fuertes” de Rusia y respuestas de sus adversarios reacios a negociar, pero la perspectiva general es mala.
La humanidad asiste a esta criminal pérdida de energías y tiempo.
Un tiempo del que no disponemos y que estamos malgastando como especie.

LA CREACIÓN DEL MUNDO, de Jorge Schussheim

Cuando en el principio Mauricio creó los cielos y la tierra, reinaba el caos y no había nada en ella.
Mauricio entonceS dijo: "Que haya luz", y hubo luz.

Al ver Mauricio que la luz era buena, le dijo a Aranguren que la separe de la oscuridad.
Así lo hizo, septuplicó las tarifas, llamó a la luz "Edenor" y a la oscuridad "Edesur".

Ese fue el primer día.

Entonces Mauricio dijo: "¡Que haya un firmamento que separe las aguas en dos partes!"
Así que Mauricio creó el firmamento y separó las aguas; las del Barrio Norte, Recoleta y Barrio Parque quedaron arriba del firmamento y la zona sur debajo.

Ese fue el segundo día.

Luego Mauricio dijo: "Que las aguas debajo del cielo se junten en un solo lugar, para que aparezca el suelo seco".
Así sucedió en todo el mundo excepto en la esquina de Blanco Encalada y Cabildo.
Mauricio llamó a este suelo seco "tierra" y a la puta inundación de siempre la llamó "mar".
Entonces Mauricio dijo: "Que la tierra se cubra de toda clase de plantas que den semillas".
Y así sucedió.
La tierra se llenó de soja y Mauricio vio que estaba muy bien esto que había hecho y le bajó las retenciones.

Ese fue el tercer día.

Después Mauricio dijo: "Que haya luces en el firmamento del cielo para poder así separar el día de la noche", e hizo dos grandes luces: la más grande para gobernar el día y la más pequeña para gobernar la noche, y las llamó TN y Canal 13.

Ese fue el cuarto día.

Entonces Mauricio dijo: "Que las aguas y la tierra se llenen de seres vivientes y haya aves volando en el firmamento sobre la tierra".
Así creó a las truchadas y a los gorilas y toda especie de bestias salvajes.

Ese fue el quinto día.

Luego Mauricio dijo: "Ahora hagamos al ser humano a mi imagen y semejanza, excepto a los gronchos".
Así que creó al ser humano a su imagen y semejanza,
Y creó a Horacio, a Michetti y a Vidal.
Y los bendijo diciendo: "Tengan muchos hijos para así poblar el mundo y ejercer control sobre él: sean jefes de los peces del mar, de las aves del cielo de toda criatura que se arrastra por el suelo".
Mauricio vio todo lo que había hecho, y que todo había quedado muy, pero muy bien.

Ese fue el sexto día, así que retomó sus vacaciones.

Y sigue en ellas.

jueves, 24 de febrero de 2022

PAROLE, de Santiago Varela - 2022

Las palabras son importantes.
Dicen cosas.

Una de esas palabras es “deuda”, que hoy se escucha en todos lados y en todo momento.

Si uno dice deuda está diciendo también que se trata de algo que se debe pagar, porque las deudas conllevan su pago.
Si una deuda se pudiera no pagar, y esto fuera aceptado, nadie prestaría y el sistema financiero mundial implosionaria estrepitosamente.

Por lo tanto debe pagarse, y para asegurarse esa conducta el país u organismo prestador usará todos los medios de coacción posible para que el deudor pague.
En otras épocas incluso se llegó a usar la fuerza militar para cobrar una deuda.
Hoy aprietan de otra manera, pero aprietan.

El tema es que si pagas, como se trata de un préstamo que incluye objetivos políticos y geopolíticos beneficiosos para el prestador, también aprietan.
Y aprietan y exigen tanto que no queda claro - por lo menos para mi - si los padecimientos del que no acuerda son mayores o menores que del que acuerda.
La experiencia histórica parecería decir que no, por las altas y notorias desdichas de los que aceptaron acordar.
Incluso esto se puede verificar en nuestra propia historia.

Pero retornemos al principio: las palabras.

Dijimos que decir deuda equivale a decir pago, apriete, ajuste.
Muy bien.
Pero en el caso de la deuda con el FMI firmada por el gobierno de Macri, ésta tuvo tantas irregularidades, tantas omisiones, tantas anormalidades, tantas violaciones a los reglamentos que rigen la actividad del Fondo como a nuestras propias leyes - la fuga es un ejemplo claro - que ese préstamo en realidad se convirtió en una verdadera estafa.
Un préstamo sobredimensionado donde el dinero nunca se supo donde estaba, donde el país jamás lo utilizó en sus presupuestos, ni tampoco quedó un centavo en su Banco Central, y el prestador sabía de esta situación, es un delito, una estafa.

Esa es la palabra.
Estafa.

Así como decir deuda es decir pago, decir estafa es decir fraude, pelea, intervención de la justicia.
Nadie en su sano juicio pagaría mansamente por una estafa al mismísimo estafador.
¡¡Incluso con punitorios..!!
No tiene sentido, es demasiado absurdo.

Por eso la palabra que se debe usar en los medios y en las redes no es deuda, sino estafa.
Decir estafa llama a la resistencia por algo que es absolutamente justo, convoca a la firmeza, invoca al desafío, apela a la defensa, aleja la entrega, obliga a señalar penalmente a los responsables, llama a buscar aliados y herramientas originales.

Creo que es importante usar las palabras adecuadas, porque las palabras, a veces, dicen cosas.

LOS SOSPECHOSOS DE SIEMPRE, de Julián Axat - 6/2/2022

Los trucos de la policía en las ruedas de reconocimiento de personas

Las películas repiten la escena una y otra vez: se hace pasar a la víctima o al testigo a una sala con un vidrio espejado donde, del otro lado, hay una fila de cuatro personas de similares características con un cartel numerado del uno al cuatro, entre las que se encuentra el sospechoso.
Previo a observar la formación, se le pide a la víctima o testigo que realice una descripción detallada de las características que recuerda del posible autor del delito.
Luego se le hace mirar la formación a través del vidrio a fin de que manifieste si entre las personas que se le exhiben está - o no - a quien antes describiera.
Si se encuentra presente, se le pide que diga en voz alta el número.
Entonces, se le hace dar un paso al frente al señalado.

La persona hasta entonces sospechada puede ser reconocida - o no - en la rueda. Todo dependerá de que el testigo tenga buena memoria y la reconozca entre los otros miembros de la fila.
Si efectivamente la reconoce, se confirmará la sospecha judicial, lo que implicará aumentar la prueba de cargo en su contra.
Si no la reconoce, o se equivoca de persona, no se confirmará la sospecha.
Lo que puede llevar a una falta de mérito, sobreseimiento y la libertad.

Un mediodía de octubre de 2012, P., de 17 años, había sido detenido por un robo a una peluquería de Villa Argüello.
Una persona había ingresado con un arma de fuego al comercio y a los gritos había trabado la puerta.
Pidió billeteras, celulares, recaudación y, en pocos segundos, salió corriendo.
Tras el llamado de rigor al 911, se brindaron las características del ladrón.
La Policía rastrilló la zona y no encontró a nadie similar.
Pero por el testimonio de identidad reservada que los inspectores habían recibido a escasa media hora de ocurrido el hecho, se pudo establecer que un adolescente de nombre P., con varias caídas policiales, “no sería ajeno al hecho, y moraría en una vivienda cercana”.
Eso bastó para que el fiscal y el juez ordenaran allanamientos y detenciones.

Por la tarde recibí un llamado donde me informaron que había sido designado defensor de P.
Lo visité en la comisaría y me explicó que no tenía nada que ver con el episodio, y que lo estaban implicando porque el comisario ya le había dicho que no se lo quería cruzar en la calle y que tarde o temprano lo iba a meter preso.

Si lo que me decía era verdad o mentira se iba a confrontar con la diligencia de reconocimiento de personas dispuesta por el fiscal para el día siguiente en la Dirección Departamental de Investigaciones Policiales, más conocida como la DDI de La Plata, en calle 61 entre 13 y 14.
Le expliqué a P. cómo iba a ser el acto de prueba y le dije que tenía que estar bien despierto, observar en detalle cada paso, y que no me iba a ver porque yo iba a estar controlando todo desde el otro lado del vidrio espejado.

Todo el tiempo ocurre un riesgo de desbalance de poder entre el abogado de pobres, su defendido y la fuerza del sistema.
Eso es algo difícil de controlar, requiere de un aprendizaje.
Si uno no está ducho en ciertas mañas, lo más probable es que alguien haga trampa y la rueda pase a estar cantada y de ese modo se selle el destino injusto de un inocente con causa armada.

Para “amañar” una rueda de reconocimiento se necesita:

1) Hacer que imputado y víctima se crucen en algún momento - en la comisaría, en el juzgado, en un traslado -, haciendo pasar ese cruce como meramente “casual”.
En ese caso la rueda pierde toda eficacia como acto de prueba imparcial, pues la víctima ya sabe a quién debería reconocer. 

2) Igual que en el supuesto anterior, pero exhibir una fotografía del sospechoso antes de ser realizada la rueda y exigirle al testigo que luego no cuente que vio esa imagen.
Como eso implica un posible falso testimonio por parte del testigo, un buen abogado debe interrogarlo a fondo, además de pedirle que trate de recordar y describir con sumo detalle la fisonomía de la persona que va a reconocer.

3) Conformar la rueda con gente distinta, con distintas características, de modo de poner en evidencia y resaltar las características del sospechoso.
Así, si de los cuatro componentes hay tres parecidos y uno distinto, todo queda a la vista para el testigo.
Si todos están bien vestidos y uno sucio y zaparrastroso, también salta a la vista.
Si tres tienen atados los cordones y a uno le faltan, se sabe quién está preso.
Si todos miran al frente erguidos y uno mira el piso con los hombros caídos, el gesto delata.

4) Que al ingresar el testigo a la sala donde se hace el reconocimiento, detrás de la mampara o la mirilla alguien le haga un gesto o indicación del número que tiene que elegir sin que el imputado o abogado defensor lo vea o se percate.

5) Que el abogado defensor no esté presente en la rueda, algo que muchas veces ocurre.
“Si el boga no está, el sistema se come al pibe de un bocado”, es mucho más que una simple frase de pasillo en Tribunales.

Tres años antes, en septiembre de 2009, me había tocado un caso complejo.
M. era un pibe al que le imputaban un abuso sexual gravemente ultrajante.
Fue un ataque rápido, en la calle, de noche.
La víctima no había podido observarlo bien.

La Policía había detenido a M. dos horas después a partir de las pocas características aportadas y a un kilómetro del lugar de los hechos.

Cuando asumí su defensa M. me dijo que era completamente inocente.
La rueda se llevó a cabo pocos días después, y el resultado fue positivo.
M. fue reconocido por la víctima, quien no dudó.
Estaba segura de que él había sido su atacante.

En aquella oportunidad, algo se me había pasado por alto.
Algún gesto o guiño para que la víctima lo marcara se me había escapado.
Y de eso me di cuenta recién cuando se hallaron restos de semen en las prendas de la víctima y se hizo el cotejo con el ADN de M.
El resultado fue negativo: su ADN no era compatible.
Contundente.
M. era inocente, pero había estado preso tres meses en un infierno.

Yo era un novato y esas triquiñuelas para “cantar una rueda” se me pasaban por alto.
Con el tiempo las fui aprendiendo, y las ruedas de reconocimiento se convirtieron en mi arte preferido.
Me convertí en alguien rápido y listo, al punto que a los policías no les gustaba mi presencia, ya que descubría sus manejos cuando su intención era engarronar a un pibe.

Llegué puntualmente a la rueda de reconocimiento de P. y me fui a ver inmediatamente a los testigos para asegurarme que estuvieran en cuartos separados entre sí y que no se cruzaran con el imputado, que debía llegar al lugar sin ser advertido y con el rostro tapado.

Todo imputado tiene derecho a llevar gente con cierto parecido físico para la conformación de la rueda.
Pese a que yo le había advertido a P. de la importancia de avisarle a su familia y amigos para que trajeran muchachos parecidos a él, se había despreocupado del tema y estaba desesperado porque la Policía había llevado a personas petisas, morochas y bastante morrudas, todo lo contrario de su estética: alto, flaco, desgarbado, de pelo teñido de rubio.
La rueda estaba cantada de antemano.

De inmediato llamé al fiscal que había delegado el acto en la DDI sin su presencia, y le exigí otra conformación.
Entonces salieron a buscar personas similares a P.
En estos casos, la Policía se convierte en un escuadrón de búsqueda.
A veces tardan bastante, otras son rápidos y saben dónde y cómo encontrarlas. Depende de las circunstancias.
Con la excusa de la obligación legal de todo ciudadano de colaborar con la justicia, muchas veces aprovechan esa mínima concesión para levantar gente al voleo por la calle sin brindar demasiadas explicaciones.

Así ocurrió.
Trajeron a dos poco parecidos, con pelo castaño claro, y a un rubio (no teñido como P.) al que reconocí al instante.
¡Mi amigo de la infancia..! ¡El Rafi..!, Rafael, a quien no veía desde hacía bastante tiempo.

La Plata y alrededores tienen una gran densidad poblacional y la Policía justo había elegido a una persona que yo conocía… 
“Me levantaron, Julián”, me dijo enojado Rafi, pidiéndome alguna explicación por esa demora que para él era un atropello.

Traté de calmarlo, y quedamos en hacer luego una denuncia.
No me quedaba claro si era producto del azar o la Policía estaba haciéndome alguna extraña jugada que no terminaba de entender.

P. estaba conforme con la fila: visto del otro lado de la mampara, esta vez se disimulaba un poco su presencia.
Al hacer pasar a los testigos de a uno, todos fueron señalando a Rafi como el autor del robo en la peluquería.
Lo hicieron hacer dar un paso al frente y su rostro desencajado miró el vidrio tratando de encontrar una explicación al asunto.

Cuando estábamos cerrando las actas con el resultado negativo de la rueda de reconocimiento, escuchamos el ruido de bombos en la puerta de la DDI.
Estaba la gente de la UOCRA reclamando la libertad de los otros dos jóvenes demorados, que habían traído casi de los pelos desde una obra en construcción.

- Tranquilo, Rafi, no vas a quedar en cana -, le dije, intentando calmar a mi amigo.

En cambio, P. estaba eufórico.
Ya sabía que esa tarde iba a recuperar la libertad.

* El autor es escritor y abogado.


CUANDO LA EXCEPCIÓN ES LA REGLA, de Jonatan Baldiviezo y María Eva Koutsovitis - 6/2/2022

El GCBA prepara más de 100 convenios urbanísticos y avanza en la privatización de la Costanera


La Ciudad de Buenos Aires está sufriendo la fragmentación de su planificación a causa de la acumulación de permisos inmobiliarios excepcionales

El 2 de diciembre de 2021, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires sancionó la ley 6477, que aprueba 10 convenios urbanísticos de los 15 firmados por el Ejecutivo porteño incluidos en el expediente 2195-J-2021.

Un convenio urbanístico es una excepción a la planificación urbana de la ciudad - específicamente, al Código Urbanístico -, otorgado a una empresa o particular para construir más allá de lo que la norma permite (en altura, metros cuadrados construidos y morfología) a cambio de una contraprestación de parte del proponente para compensar este permiso inmobiliario excepcional.

Se aprobaron convenios de construcción de torres con máximos de 54 y 85 metros de altura en barrios de casas bajas o al lado de propiedades patrimoniales.
Ese mismo día se aprobó el convenio urbanístico firmado entre el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA) y la empresa IRSA para construir un nuevo Puerto Madero denominado “Costa Urbana” con decenas de torres de 140 metros de altura en el predio de la ex Ciudad Deportiva de Boca Juniors, en la Costanera Sur.

De la lista de 118 convenios urbanísticos que aquí les presentamos, 114 surgen de la convocatoria a “Proyectos Urbanos Innovadores”, lanzada por el Gobierno de la Ciudad el 12 de enero de 2021. Pueden visualizarse en este Mapa.

El listado incluye 97 propuestas de convenios que ingresaron en la Secretaría de Desarrollo Urbano (SECDU), de los cuales alrededor de 30 ya están en avanzado estado de tramitación y en camino hacia la firma.
Debido a la falta de transparencia en este proceso, la existencia y contenido de los convenios sólo se conocen cuando llegan a la Legislatura, lo que no permite una participación de la ciudadanía en la evaluación de esas potenciales excepciones.

Asimismo, aunque la convocatoria incentivaba la construcción en el sur de la ciudad - por lo cual ofrecía alícuotas preferenciales para evaluar las contraprestaciones -, tan solo 12 propuestas se ubican en esa zona.
Pese a ese beneficio, los inversores buscaron oportunidades en barrios de mayor valor y desarrollo inmobiliario.
Más de la mitad (54%) de los convenios propuestos se ubican en un área delimitada por las avenidas Cabildo, Santa Fe y 9 de Julio hacia el Río de la Plata, que corresponde al 15% de la superficie de la ciudad.
Es el modelo de la Ciudad Ribereña, que captura las inmediaciones del entorno ribereño para los negocios inmobiliarios con pesadas consecuencias sociales y ambientales y priva del goce de los bienes comunes a la mayoría de la población.

En relación con los barrios más afectados, Núñez (6), Belgrano (17) y Palermo (33), reúnen el 48% de los convenios propuestos.
En estos barrios, con una fuerte identidad residencial y zonas tradicionales de casas bajas, el impacto de la concentración de excepciones podría significar una transformación irreparable de gran parte de su fisonomía.


Una de las propuestas en el barrio de Belgrano.


El megaemprendimiento Palmera Cañitas, sobre la calle Luis María Campos.



La fisonomía de Barrio Parque, también amenazada.

Hacia el interior de la ciudad, los inversores se volcaron principalmente a Chacarita, Colegiales, Villa Crespo, Villa Urquiza y Caballito, barrios sometidos a mucha presión de los desarrolladores inmobiliarios en el que se encuentran 21 propuestas.

En barrios de alto valor histórico y patrimonial como San Telmo, San Nicolás y La Boca, varias propuestas de convenios despiertan preocupación y requieren una atención particular.
En estas zonas, los colectivos y asociaciones vecinales se encuentran en alerta y movilización por la aplicación del Código Urbanístico aprobado en 2018, de por sí muy laxo en cuanto a las alturas permitidas.
Si nos guiamos por los convenios ya aprobados, la confirmación de las propuestas en trámite significará un importante agravamiento de la situación al autorizarse edificios de gran altura, en ocasiones situados al lado de edificios catalogados en zonas de protección histórica.
La construcción por encima del límite previsto por el Código Urbanístico acrecentará la presión sobre las infraestructuras y los servicios públicos y agudizará la carencia de espacios verdes públicos.


Convenio urbanístico en Parque Patricios.

Los convenios urbanísticos son autorizados siempre y cuando estén orientados a mejorar la calidad de vida o el ambiente urbano.
Es lo que dice el Plan Urbano Ambiental, la ley de mayor jerarquía en el ámbito del planeamiento y ordenamiento territorial de la ciudad. Sin embargo, no es la idea que alienta los convenios ya firmados por el Ejecutivo.

En la mayoría no se ofrece una mejora ambiental o en la planificación, sino una compensación económica con una lógica meramente recaudadora.
El CGBA espera obtener 200 millones de dólares con el conjunto de los convenios ingresados.
A cambio, se aprueban leyes a medida de empresarios con nombre y apellido con el objetivo de favorecer los negocios inmobiliarios.
Literalmente, los sectores inmobiliarios están comprando leyes de excepción en la Legislatura, es decir, privilegios.

Tampoco está garantizado que el valor recaudado en contraprestaciones se use a favor de un desarrollo más equitativo y sustentable de la ciudad, porque será destinado para negocios en el área central, para los cuales ya se aprobaron dos leyes.

La Ciudad de Buenos Aires está sufriendo la fragmentación de su planificación a través de la acumulación de excepciones.
Carecemos de un Código Ambiental y de un Plan Urbano Ambiental actualizado.
Tampoco se respeta el Código Urbanístico porque cada negocio inmobiliario que se impulsa y que no se adecúa a sus parámetros urbanísticos genera la modificación ad hoc de sus normas en la Legislatura.
La acumulación de excepciones tendrá relevantes impactos sociales y ambientales que sólo serán conocidos cuando se aprueben todos los convenios surgidos de la convocatoria o fuera de ella.
Así se cambia la planificación de la ciudad, sin información ni participación ni debate público, en un proceso cerrado que sólo se revela a medida que los convenios llegan en tandas a la Legislatura y se aprueban a ritmo express.

El sector inmobiliario mostró sus preferencias.
Todo indica que encontrará en el Ejecutivo porteño un aliado seguro y en la Legislatura la aprobación de la que ya nadie duda.
Para que esto no ocurra, será necesaria la movilización de la ciudadanía organizada en cada barrio, en colectivos y asociaciones, a fin de exigir toda la información relevante y resistir caso por caso la vulneración de derechos y el atropello que significa este manejo discrecional e ilegal de la ciudad al que asistimos todos los días.

Convenios urbanísticos en trámite en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Estado al 03/02/2022. Convenios firmados y remitidos a la Legislatura



Convenios en trámite en el Ejecutivo porteño


Convenios urbanísticos por barrio


La entrega del contorno ribereño

El 11 de febrero se realizará la audiencia pública convocada por el GCBA para tratar el Master Plan del Distrito Joven, cuyo tema central es conseguir la autorización para privatizar alrededor de 14 hectáreas de la Costanera Norte para boliches y locales gastronómicos de las más de 70 involucradas en el polígono.
Esto representa una superficie cuatro veces mayor a la que pretenden vender en el predio de Costa Salguero.

En 2018, el GCBA aprobó la ley 5.961, que autorizó a concesionar la Costanera Norte por 10 años.
Esta ley dividió en 5 sectores al Distrito Joven, definiendo en cada sector el porcentaje del suelo destinado a uso público o a ser concesionado.
En este marco, el GCBA presenta ahora una Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) del Master Plan correspondiente a este sector de la Costanera.
Sin embargo, de las 363 páginas que conforman la EIA no se desprende en qué consiste tal Master Plan.
Ni para las 14 hectáreas que el GCBA tiene previsto privatizar ni tampoco para el sector destinado a uso público.

El propio informe aclara que desconoce la totalidad de las obras a realizar, sus emplazamientos precisos y los usos que les darán los futuros concesionarios.
Sin embargo, llamativamente el estudio pondera positivamente (+180) los impactos del Master Plan.

También sorprende que el Plan de Movilidad, clave para un proyecto que pretende convocar jóvenes, se desarrolle en sólo tres páginas - de las cuales dos corresponden a imágenes - y que no exista ninguna referencia a los impactos que implica la ocupación del borde costero frente a las amenazas naturales que enfrenta la ciudad: el calentamiento y las inundaciones.

El GCBA sigue desbocado en su afán de entregar el contorno ribereño para explotaciones privadas. Todo esto se realiza en completa violación de la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires, que dispone que los “espacios que forman parte del contorno ribereño de la Ciudad son públicos y de libre acceso y circulación” (artículo 8) y que se debe instrumentar un proceso de ordenamiento territorial y ambiental participativo y permanente que promueva “la recuperación de las áreas costeras” y garantice “su uso común” (artículo 27).

La Costanera es la zona de sacrificio de lo público y el bien común porteño.
En menos de dos meses, el jefe de gobierno Horacio Rodríguez Larreta dio también estos pasos en ese camino:
  • Autorizó un nuevo Puerto Madero en la Costanera Sur, denominado Costa Urbana.
  • Aprobó una segunda ley para vender Costa Salguero para torres suntuosas.
  • Decidió prorrogar la concesión vencida de Telemetrix hasta que pueda vender el predio.
  • Realizó varias concesiones en el marco del Distrito Joven.
*Para inscribirse a la audiencia pública hay plazo hasta el 7 de febrero. Se debe enviar los datos al correo electrónico audienciaspublicas@buenosaires.gob.ar o comunicarse al 11-5326-8471 de lunes a viernes de 11 a 16 horas.

CLANES, DROGAS Y POLICÍAS, de Alberto Moya - 6/2/2022

El antecesor del narco que adulteró la cocaína en Puerta 8 estuvo vinculado con el ex jefe de Policía de Vidal


Mameluco Villalba, la ex bonaerense Vidal y su jefe de Policía, Pablo Bressi.

El antecesor del jefe narco que esta semana exageró la adulteración de cocaína en la villa Puerta 8 de San Martín estuvo vinculado con el jefe de Policía de María Eugenia Vidal.
Miguel Angel Mameluco Villalba fue señalado hace un lustro como protegido de Pablo Bressi, ex jefe de la Bonaerense denunciado por sus camaradas.

Desde diciembre de 2015, cuando el flamante ministro de Seguridad Cristian Ritondo se disponía a nombrar a Bressi, el ex gobernador Felipe Solá le advirtió que no lo hiciera.
Recibió como respuesta que era “un pedido de la Embajada de Estados Unidos”.
Así lo confirmó el ex canciller Solá a El Cohete: “Fue en la casa de un compañero testigo muy conocido”.

El pedido de la Embajada guarda lógica a partir de cierto vínculo con la Agencia Antinarcóticos de Estados Unidos. Solá recuerda que Bressi “era culto; tenía carisma; era descollante; un ex Halcón y mediador profesional en los secuestros extorsivos, pero tuvo una deshonestidad personal en un secuestro. La descubrimos con (Carlos) Arslanián y lo mandamos al último lugar de la fila. Después se fue a Estados Unidos. Ahí hizo cursos y se relacionó con la DEA”.

Mameluco

Villalba padre era conocido como el jefe de un clan familiar que tuvo detenido por homicidio a su hijo Iván Gabriel, acusado de la muerte de Jesús Porres, un empleado municipal de San Martín.
Otro hijo más chico, Alan Marcial, fue preso por narco.
También conoció la prisión Leandro, un hijo adoptivo.
Su cuñado, Alberto estuvo tras las rejas.
La esposa quedó con prisión domiciliaria para cuidar a dos hijos que no estaban vinculados al delito.
Mameluco tenía un cómplice ligado a la banda de los comisarios que retuvo secuestrado a Mauricio Macri, según los periodistas del programa Cámara del Crimen.

Detenido en 2001, tres años después fue condenado por narcotráfico y lavado de dinero. Salió en 2009.
Desde su agrupación Conciencia, hacia 2011 quiso ser intendente por el Peornismo Federal.
Se lo sindicó como presunto instigador del crimen de una nena de 11 años, Candela Sol Rodríguez, hacia agosto de 2011. Otra vez fue preso.
Se le unificaron causas y purga su condena de 23 años.

La vacante que dejó fue ocupada por Joaquín El Paisa Aquino, ahora detenido por la sospecha de que distribuyó la cocaína adulterada que causó la muerte de dos decenas de sus clientes más pobres.

La Policía

Cuando el Poder Judicial investigó la protección al narco Mameluco mandó a detener al oficial principal Gabriel Enano Cabral, de Narcotráfico San Isidro, con 18 años de servicio, acusado de ser el nexo con los directores de la Delegación policial de Narcotráfico en San Martín que recaudaban.
Corría 2015, un año electoral muy conflictivo porque se dirimía el cambio de rumbo de la política argentina, con intereses internacionales muy fuertes.
Cabral se escondió.

Cambiemos hizo campaña en la provincia de Buenos Aires montado en el discurso de que debían frenar a Aníbal Fernández, a quien sindicaban como protector de los narcos.

Bressi

Días antes del recambio de gobierno, hacia noviembre de 2015, el nombre de Bressi fue remitido por el fiscal Marcelo Martini a la Auditoría de Asuntos Internos en pos de determinar alguna posible participación en lo que la prensa denominará Sobregate: el hallazgo de 36 sobres con 155.000 pesos en la Jefatura policial de La Plata, que derivó en el desplazamiento de su titular Darío Camerini y de otros ocho jefes.

No obstante, Ritondo lo respaldó: “El comisario general Pablo Bressi es el hombre mejor preparado en lo que queremos, que es la lucha contra el narcotráfico”.
Al mismo tiempo, establecía una convivencia con dirigentes del gobierno saliente.
Así, mantuvo a Fernando Jantus, hombre del ex ministro Alejandro Granados, quien se llevó al ex jefe policial Hugo Matzkin a su Intendencia de Ezeiza, adonde también habría de recalar Jantus en menos de dos meses.
En el medio se dio la triple fuga de los condenados por crímenes en General Rodríguez.

Enero de 2016 terminó con la remoción de parte de la cúpula policial, incluidos varios comisarios generales que estaban cerca de retirarse: Claudio Marcelo Blanco, de la Superintendencia de Seguridad; Miguel Angel Maccario, de Seguridad de San Martín - Tres de Febrero; Oscar Eduardo Terminiello, de Seguridad Centro; Gabriel Alejandro Lamónico (Sur); Miguel Angel Alanís (Oeste); Claudio Alejandro López, director de Suministro, y Rubén Alberto Lobos, de Seguridad Vial.
A la vez se desplazó al jefe de la Delegación de Investigaciones Quilmes, Marcelo Di Rosa, y al jefe de Investigaciones de la Policía, comisario general Néstor Larrauri, sospechados de ayudar a los prófugos.

A full con Vidal

Hacia mayo, en una visita de Bressi a la Escuela de Policía local de San Martín, fue entrevistado por LaNoticiaWeb, donde se explayó sobre la política:

- Hasta el año pasado usted encabezaba el área de lucha contra el narcotráfico. ¿Vio algún cambio a partir de diciembre..?

- Totalmente. La Gobernadora ha sido explícita: la lucha contra el narcotráfico es total y en todos los frentes. No vamos a dejar que en ningún lugar el narcotráfico pueda llevar adelante su comercio.

- Durante 2015, una de las banderas de Cambiemos fue el narcotráfico y criticó la política del gobierno. Y usted encabezaba el área. ¿Qué sentía cuando escuchaba esas críticas..? ¿Eran justas..?

- Hablamos de cosas distintas. Yo, desde la función policial, cumplía con una tarea encomendada en esa tarea policial.
Las cuestiones políticas, más en campaña, no tienen nada que ver con la actuación policial.

- ¿Cree que la gente está más tranquila con una gobernadora como Vidal o más tranquila si el gobernador hubiera sido Aníbal Fernández..?

- Yo no estoy para evaluar si la gente puede opinar más o menos.
Yo sí estoy trabajando bajo la conducción de la Gobernadora y me siento más que satisfecho con los lineamientos políticos que nos está dando.

Cabral, policía heroico


A mediados de año, el prófugo policía Cabral habló con Fernanda Villosio y Pablo Berisso, de la revista Noticias, para decirles que “Bressi recibía plata de la recaudación ilegal”.
Cinco días después terminó su fuga.
Según su relato, durante el tiempo en que Bressi estuvo al frente de Narcotráfico “mi jefe todos los lunes iba a La Plata y le daba la recaudación a Bressi. Me lo contaba mi director, Okurzaty”. 

Roberto Adrián Okurzaty sería detenido junto a otros jefes como parte de la banda que respondía al fiscal de San Isidro, Claudio Scapolán, como relatara Alejandra Dandan en El Cohete.

De acuerdo a la declaración de Cabral, “en San Martín le cobran a varias villas: la 9 de Julio, la 18, la Cárcova, la Correa…
Cuando estuve, quise ir a allanar y me dijeron ‘no, a este no lo comulgues’, y si te dicen así es porque está agendado (…)
En San Miguel investigué a un político, lo encontramos con droga en la casa.
Y de felicitarnos, al año siguiente terminaron sumariándonos.
Quedó en la nada”.

Cabral había quedado en medio de un circuito de recaudación que tenía a Mameluco Villalba en la base y al inminente jefe policial en el extremo más alto.

Bressi fue denunciado por otros camaradas de un Sindicato de Policía de Buenos Aires (SiPoBA) que le achacaban echar a efectivos con licencia médica; ese mismo SiPoBA denunció a Ritondo por encubrir el Sobregate.

Entre ellos

También denunció a Bressi su par Marcelo Di Pasqua, quien con el cambio de gobierno había asumido la Jefatura de la Departamental 2 en Mar del Plata.
Hacia mayo de 2016, ascendido a comisario general, quedó a cargo de la Superintendencia de Seguridad.
Pero para octubre fue pasado a retiro junto a otros seis, sin razón aparente según él; aunque la Dirección de Asuntos Internos dirá que recibió una denuncia (número 105022830) que le endilga ser dueño de la mitad de la empresa de transporte Val San S.A., registrada durante 2013, que en sólo tres años se hizo de ocho camiones y maquinarias valuados en 9 millones de pesos, a medias con su sobrino Juan Carlos Di Pascua, también involucrado en una causa por narcotráfico.
La denuncia IPP 022342-16/00, por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero, recayó en la UFI-10 de Mar del Plata.

Sin embargo, a fin de aquel año el juez Luis Arias (contencioso administrativo 1 de La Plata) ordenó suspender los efectos de la Resolución 1640/2016 y reintegrarlo.
La gobernadora acató pero no le dio ninguna tarea.
Salió a los medios para explicar que la declaración jurada de bienes aparentaba un enriquecimiento ilícito y lo ligó al narcotráfico.

Di Pasqua contestó que eso era atribuible a Bressi.
“Desvió, encubrió y entorpeció investigaciones que estaban relacionadas con el narcotráfico en beneficio de una banda de Lomas de Zamora”, y denunció por escrito ante el Poder Judicial el 8 de febrero de 2017.
Al día siguiente, el fiscal platense Marcelo Romero desestimó la denuncia por considerarla una “vendetta personal”.

De todos modos, hacia mayo de 2017 Bressi renunció.

En octubre, Di Pasqua creyó que podía conseguir empleo; iba a ir como director de Tránsito Municipal de Mar del Plata con su amigo el intendente Carlos Arroyo (Cambiemos), pero desde Provincia se hizo saber que tal designación sería mal vista.
En diciembre pidió su pase a retiro de la Bonaerense, que no había sido resuelto aún en marzo de 2018 cuando fue atropellado en su moto por un conductor que se dio a la fuga y lo dejó tendido con una fractura de clavícula.
Nunca más se habló de esa interna.

A sueldo

Horas antes de la renuncia de Bressi había sido detenido el comisario Alberto Miranda, jefe de las plantas verificadoras policiales.
Luego de ordenar a sus subalternos que recaudaran 20.000 pesos cada uno, fue capturado en Villa Tesei con 189.000 pesos.
Se justificó en que era para pagar sueldos adicionales.

En ese rubro había un antecedente muy notorio: el encargado de manejar los pagos del sistema de Policías Adicionales (PolAd) y Compensación por Recargo de Servicios (Cores), Néstor Martín, jefe de la Superintendencia de Coordinación Operativa, llegó a ser el comisario general más rico de la Bonaerense con 101 propiedades descubiertas desde la AFIP, por lo que debió renunciar en octubre del 2016.

Hacia agosto de 2017, en General Rodríguez, fueron desplazados el subteniente Gonzalo Daniel Brito, responsable local de PolAd, y el comisario Fabio Rubén Cárdenas, por ocultar 70.000 pesos en su despacho, en un destacamento de Seguridad Vial en la Autopista del Oeste.

Hacia octubre, por el pago irregular de adicionales en Varela, pasaron a disponibilidad el jefe distrital, Adolfo Matos; el titular de la seccional 1ª, comisario Pedro González, y una policía administrativa, luego de que la fiscal Mariela Dongiovanni les secuestrara 700.000 pesos.

Cambia, nada cambia

Contemporáneo a la renuncia de Bressi en mayo de 2017, el gobierno bonaerense se apuró a difundir que desde el inicio de su gestión habían sumariado a 12.395 policías, apartado a 4.747 y encarcelado a 390.
Unos 900 eran investigados por enriquecimiento ilícito.
La mitad de aquellos procesos habían sido por corrupción y un 15% por violencia de género contra sus parejas.
En otros casos habían colaborado con los femicidas de Araceli Fulles, además de sumar algún encubrimiento por parte de funcionarios judiciales.

Todavía durante ese mes mayo, por orden del juez federal Federico Villena, cuatro comisarios en Llavallol eran buscados para ser detenidos por estar involucrados en la trata de personas y la venta de drogas.
No obstante, el cambio de jefe policial por Rubén Fabián Perroni no cambió nada en una fuerza con un problema de corrupción endémica.

Hacia octubre, cuatro efectivos quedaron presos por “robar ruedas” en Lomas del Millón, La Matanza, y por integrar una banda dedicada a las entraderas en villa La Cárcova, de San Martín.
Entre ellos, un subcomisario a cargo de la seccional y un suboficial de la Dirección de Investigaciones.
Se les secuestraron vehículos, 20 llantas y más de 100 cubiertas.

Otros casos pueden mover a risa, como el de un eventual policía que cambió 22.000 pesos por pedazos de papel para llenar dos sobres en la comisaría 14ª de Melchor Romero, la que había estado en manos del comisario Juan Verón, exonerado el año anterior por el Sobregate.

Hacia noviembre fueron detenidos en Adrogué dos policías que le cobraron 60.000 pesos a un comerciante a cambio de no armarle una causa.

Otro trío que extorsionaba a comerciantes, además de encubrir prostíbulos, cayó a fin de año.
Lo encabezaba el comisario inspector Damián Darío Lozano, titular de la Distrital Lomas de Zamora Norte.

En ese contexto, debió estar muy activo ante los medios el auditor general de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad bonaerense, Guillermo Berra, quien salió a explicar que “existe una lógica de corrupción en la fuerza policial”, que se aplicaba al 60% de sus investigaciones y por lo que había apartado a 3.635 efectivos.

En pos de controlar eso, la administración Vidal comunicó que terminaban el año con 2.100 intimaciones a 1.300 uniformados que no informaron su patrimonio a la Escribanía General de Gobierno. Así lo estipulaba el decreto de la gobernadora, obligatorio para la totalidad del personal enrolado en Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas.

Eso motivó la reflexión de un efectivo de alta graduación que deslizó ante El Cohete: “Es difícil tener autoridad para eso cuando no podés justificar la compra de tu departamento con un pago hecho por uno de tus proveedores de drogas farmacéuticas, ¿no..?”

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