jueves, 7 de marzo de 2024

MOSQUITOS, de Horacio Verbitzky - 25/2/2024


José Guadalupe Posada, intervenido por Navaja y animado por Silvia Canosa


La ilustración de esta nota se origina en un grabado del gran artista mexicano José Guadalupe Posada, que lo tituló "El mosquito americano".
Distintas versiones se difundieron entre 1906 y 1913.
El artista argentino que firma Navaja lo intervino y Silvia Canosa lo animó.
Lo elegimos porque describe bien la relación del gobierno con el sistema político.
Pero estos mosquitos no pican porque sí.

Los protagonistas

Una noche de verano, en una parrilla al aire libre en la Capital Federal, a la que llegamos por descarte luego de encontrar cerrado por vacaciones el lugar preferido.
Hace calor, pero ya cerca de la medianoche se vuelve tolerable.
Los dueños conocen por el nombre a varios de sus clientes.
Por momentos, mis prejuicios me hacen ver la concurrencia como una cita de la Unión de Promociones.
Cada presunto coronel acompañado por su correspondiente trilliza, ambos bien bronceados, algunos con una mini - trilliza, resignada a compartir la noche con pá y má.
Vestidos amplios y largos hasta el piso, con tajo hasta la cintura.
Sandalias tan doradas como anillos, aros y collares.

En el umbral de un edificio próximo, un vaguito sin remera ni calzado come algo de una bandeja de plástico.
Se acerca a la parrilla, tiende una botellita vacía y pide agua.
Lo sacan carpiendo de mala manera.

Los retirados del Cuerpo I y sus trillizas lo miran con desdén.
Yo le ofrezco la botella de agua de mi mesa y detecto la mirada solidaria de otro comensal. Uno entre decenas.
El vaguito agradece y vuelve a su umbral.
Al rato la escena se repite, pero esta vez el rechazo consiste en un empujón que lo tira al suelo.
No es difícil.
Debe tener unos 35 años y no pesa más de 60 kilos.
Descalzo y sin camisa, también le faltan varios dientes.
Pienso en el efecto corrosivo de la cocaína, que he visto en la hija de un amigo.

Las trillizas y sus acompañantes parecen indiferentes.
No puedo contenerme y le grito a los dueños que no le peguen.
Las miradas de reprobación se dirigen a mí.
Tomo la botella de vino para llenar las copas, pero tardo en soltarla porque pienso que se pudre todo.
Creo que cometí un error al intervenir.
Dos errores, porque no debería estar en esa vecindad.

¿Qué hacés, Nacho? -, pregunta inquieta una trilliza, que espera en la vereda que se desocupe una mesa.

Mejor vamos, porque sino, esto…- farfulla el hombre, canoso y fornido, de unos 70 años.
La promoción de Milani, calculo.

Diez minutos después el vaguito vuelve a la carga.
Los mozos lo frenan pero esta vez no le pegan.
Apenas puede tenerse en pie, pero los desafía:

Aguante Milei - dice.

Tiene un vocabulario más exiguo que Patio Bullrich. Sólo repite una y otra vez:
Aguante Milei.

En ese momento aparece de la nada alguien parecido al vaguito.
Más o menos la misma edad, morocho, también sin camisa, pero con buenas zapatillas y un pañuelo enrollado en la muñeca.
Grita una orden y empuja al vaguito, de la vereda a la calle.

Rajá de aquí.

Tardo en darme cuenta que es el cuidacoches de la parrilla.
No puedo seguir masticando mi solomillo, seco como una suela.
Terminamos el vino en silencio, no pedimos postre ni café, sólo la cuenta.
Es posible que los acompañantes de las trillizas no sean lo que imaginé, sino abogados o directivos de empresas.
Qué más da.
Igual nos vamos con una imagen lacerante de algunos de los protagonistas de este momento argentino.
Los que les dan coraje a los Hermanos Milei para seguir zumbando en torno de sus adversarios políticos.

Nido de ratas

Durante un acto libertario en Corrientes, el Presidente definió al Congreso de la Nación como un nido de ratas.
Esta definición representa un paso más allá en su escalada contra el sistema institucional que le permitió llegar a la posición que ocupa.

En una de las películas de Frank Capra contra la corrupción del sistema político de Estados Unidos en la década de 1930, James Stewart derrota a los malvados movilizando a la sociedad, en particular a los jóvenes.
Es lo que se proponen los Hermanos Milei, convencidos de que el 56% que los votó respalda cada una de sus medidas de gobierno.
Varios sondeos de opinión señalan que aunque el apoyo sigue siendo alto, ha declinado en todos los partidos del Gran Buenos Aires salvo tres del norte próspero.
Y sobre todo, que no hay aprobación para las medidas concretas del gobierno.

Tampoco el tiempo del que dispone es ilimitado. Todo lo contrario.
Un sondeo nacional online de la consultora Taquion indica que el 70% de una muestra de 1.621 casos no está dispuesto a esperar al gobierno más de un año para ver mejoras.
Peor aún: a más de la mitad de la muestra la paciencia apenas le duraría a lo sumo seis meses.
La recolección de datos terminó el último día de enero, de modo que en el mes aniversario de la Independencia se verá qué era la luz que asomaba al final del túnel.
Antes, habrá otras pruebas colectivas de fuerza.
La primera, el paro internacional del 8 de marzo, al que CTERA ya expresó su adhesión.
La segunda, el 24 de marzo, en el 48° aniversario del golpe de 1976.

Por lo pronto, Milei ya ha conseguido algo que ni Macrì pudo lograr: por primera vez, este año habrá una sola movilización, en la que se repudiará tanto aquella catástrofe que dividió como un tajo la historia argentina, como la emulación de sus políticas por parte de un gobierno que está dispuesto a ir más allá de lo que se permitieron Videla y Martínez de Hoz, temerosos de que sus medidas pudieran ser capitalizadas por el peronismo y las organizaciones político - militares.

El miércoles también pararán los sindicatos aeronáuticos de Aerolíneas Argentinas, APA, APLA y UPSA, en rechazo a una oferta salarial del 12% a cobrar recién en abril, que implica una pérdida de 70% de poder adquisitivo respecto de la inflación.


La unidad nacional en juego

El miércoles vence también el plazo que el gobernador macrista de Chubut, Ignacio Torres, le fijó al gobierno nacional para transferirle 13.500 millones de pesos "que le retuvo ilegalmente".
De lo contrario, cerrará la válvula que permite el envío del petróleo que se extrae en el Golfo de San Jorge.
Esto es un tercio de sus ingresos mensuales.
Brutal.
El gobierno respondió que la detracción corresponde a la cuota vencida de un préstamo contraído por el ex gobernador Mariano Arcioni, con garantía de la coparticipación.

El comunicado de la provincia que anunció la intimación es de una dureza sin precedentes: afirma que está en riesgo la "existencia misma de la República Argentina".
Lo firman también otros cinco gobernadores patagónicos de distintos partidos: el pampeano Sergio Ziliotto y su colega de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, ambos de Unión por la Patria, y los provinciales Rolando Figueroa (Neuquén), Claudio Vidal (Santa Cruz) y Alberto Weretilneck (Río Negro).
Pero luego se sumaron también los gobernadores patriotas Axel Kicillof (Buenos Aires), Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Ricardo Quintela (La Rioja); los otros nueve gobernadores de la UCR y el PRO: Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Leandroi Zdero (Chaco), Gustavo Valdés (Corrientes), Carlos Sadir (Jujuy), Alfredo Cornejo (Mendoza), Marcelo Orrego (San Juan), Claudio Poggi (San Luis) y hasta Jorge Macrì (Capital Federal) y el cordobesista indescifrable Martín Llaryora, que pasó del mejor amigo de Milei a su más vocal adversario.
La firma del primo inteligente de Macrì preanuncia el distanciamiento entre el ex presidente y el actual.

El documento de los gobernadores patagónicos se titula "Las provincias unidas del Sur", una referencia apenas velada a la denominación de la Nación Argentina antes de la unidad nacional: "Provincias Unidas del Río de la Plata", que aun tiene rango constitucional.
Merece ser leído en su totalidad.

No contiene insultos alla Milei, pero le atribuye "una acción criminal que persigue hacer sufrir a sus habitantes para forzar a su gobierno", que es "disolutoria del sistema federal ".
Torres reveló que durante la semana su decisión ya había sido comunicada a Caputo, a Maurizio Macrì, a Patio Bullrich y a las empresas que explotan yacimientos en la cuenca (Panamerican, de los Bulgheroni; Tecpetrol, de Paolo Rocca, YPF, Capex y Capsa).
"Que me metan preso, que me manden la Gendarmería", concluyó Torres.
Milei respondió que era una amenaza chavista y extorsiva, por parte de "degenerados fiscales", dijo que "Nachito" podía cortar el suministro de inmediato, y atenerse luego a las consecuencias judiciales.

Hasta el jefe del bloque libertario en la Cámara de Diputados, Oscar Zago, disintió con el calificativo presidencial al Congreso.
Por supuesto, lo hizo en el estilo extravagante que caracteriza a su fuerza: dijo que él no era una rata sino un hurón, cazador de ratas, y que en el Congreso no encontró ninguna.

El encono presidencial con el Poder Legislativo es comprensible: se encuentra en absoluta minoría en ambas cámaras, no consiguió que la de Diputados le aprobara la primera ley de su mandato y sólo mediante maniobras de dudosa constitucionalidad ha conseguido que mantenga precaria vigencia su primer decreto de necesidad y urgencia, que deroga 79 leyes y modifica 300 sobre una interminable lista de temas.

Mala Estrella

La Vicepresidenta Victoria Villarruel reunió por primera vez a la Comisión Bicameral de Trámite Legislativo, que eligió como presidente al senador riojano libertario Juan Carlos Pagotto y pasó a cuarto intermedio por una semana.
Los patriotas objetaron a los gritos la proporción de integrantes de la comisión, que dejó en minoría al bloque más numeroso en ambas cámaras.

El presidente de los diputados libertarios Oscar Zago explicitó la estrategia: "Que el decreto de necesidad y urgencia 70/23 nunca llegue al recinto".
Para ello tratarán en orden cronológico un centenar de decretos del Doctor Fernández, hasta llegar al de Milei, de a dos o cuatro por mes.
Pagotto fue repudiado por los organismos de derechos humanos por haber sido defensor de tres condenados por el asesinato de los sacerdotes Carlos Murias y Gabriel Longeville, entre ellos el comodoro integrista Luis Fernando Estrella, partícipe en uno de los alzamientos carapintada del ex coronel Mohamed Seineldín, en 1988.
La ley que regula el funcionamiento de la comisión le asigna diez días hábiles para tratar un DNU, que en este caso vencieron hace más de un mes.
Por eso, los patriotas reclaman que se trate directamente en el recinto, como también habilita la ley.

Los modos de Milei superan incluso lo usual durante los gobiernos de facto.
Una cosa es denunciar que algunos legisladores pretenden negociar su apoyo a cambio de beneficios para sus provincias o incluso personales, y otra considerarlos ratas.
Lo primero es típico de la negociación democrática, en un sistema concebido para reforzar los controles recíprocos, en el que hay que ganar varias elecciones seguidas para unificar posiciones entre los dos extremos de la Avenida de Mayo. Los Hermanos Milei se niegan a aceptarlo, invocando un mandato que consideran absoluto e imperativo.
Con las ratas no hay contemplaciones.
Haber constituido a los gobernadores de todos los signos políticos en un enemigo unificado es una proeza que nadie había logrado hasta ahora.
Hay que remontarse a los últimos meses de la dictadura y los primeros de Alfonsín para encontrar temores por la subsistencia de la Argentina como Nación.

No por casualidad, tanto La Nación cuanto Clarín, en sus artículos escritos y en sus pantallas, han calificado como "guerrilla" a los paros dispuestos por distintos gremios de trabajadores.
En los debates de la década de 1970, se instaló el pedido de exterminar como ratas a los militantes en organizaciones revolucionarias.

Ese lenguaje se reinstala en un contexto político y social por completo diferente. Entonces hubo organizaciones que también abrieron fuego contra sus oponentes, al principio para forzar una apertura electoral, y luego como parte de un proyecto ideológico distinto.
Ahora la única equivalencia válida es el atentado en que se intentó quitar la vida a la entonces Vicepresidenta CFK.

El precursor de la confusión entre sindicalismo combativo y lucha armada fue el presidente de la UCR, Ricardo Balbín, quien luego de la muerte de Perón llamó "guerrilla industrial" a los trabajadores y sus organizaciones que reclamaban por las condiciones laborales y los salarios en las empresas de Acindar y Techint.
Este fue el preludio a la violenta irrupción parapolicial en Villa Constitución y, poco después, al golpe de marzo de 1976, que revirtió todas las conquistas laborales de los años previos, como contó Victorio Paulón en su libro sobre el villazo.

Dale de comer al burro

Tanto Cristina en su último documento de trabajo, "Argentina en su tercera crisis de deuda" como CIFRA y FLACSO en su estudio sobre "La teoría del ciclo del eterno retorno. Los desafíos que enfrentan los sectores populares en la etapa actual", advierten que el fin último de los Hermanos Milei es la dolarización y el aumento del endeudamiento soberano en moneda dura.
Esto "implicará la clausura definitiva a la posibilidad de desarrollar nuestro país con inclusión social" (Cristina) y consumará "una profunda revancha social en contra del movimiento popular por parte de los sectores dominantes", poniéndole "punto final a la alternancia entre los gobiernos neoliberales y los nacionales y populares mediante la imposición de situaciones objetivas difícilmente removibles" (Eduardo Basualdo y Pablo Manzanelli).

La única corrección que el Presidente formula a este diagnóstico, es que no se propone decretar la muerte de la moneda nacional, sino ponerla en libre competencia con cualquier otra.
De este modo se lograría un efecto similar, pero sin temor a la declaración de inconstitucionalidad que anticipó el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Horacio Rosatti.

La visita de la subdirectora del FMI, Gita Gopinath, puso de relieve algunos puntos críticos que el gobierno prefiere minimizar.
En un comunicado de balance reconoció tanto lo que considera progresos como aquello que evalúa como dificultades.
Entre los primeros se cuenta el superávit fiscal que el gobierno se jacta de haber alcanzado en su primer mes de gestión.
Entre los segundos, su enorme costo social y su dudosa sustentabilidad política.
No por casualidad, Gopinath se despidió del Presidente y marchó al encuentro del hombre fuerte de la CGT, Gerardo Martínez.
La declaración de la economista indio - estadounidense reclamó "apoyar a los segmentos vulnerables de la población y preservar el valor real de la asistencia social y las pensiones, así como garantizar que la carga del ajuste no recaiga desproporcionadamente en las familias trabajadoras".
Agregó que el gobierno debería "trabajar de forma pragmática para conseguir apoyo social y político", como garantía de "la durabilidad y eficacia de las reformas".

Este conciso gráfico de CEPA explica el escepticismo de Gopinath:


Casi el 80% lo aportaron los jubilados, los trabajadores, las universidades, las provincias.
Lo que quiere decir el FMI es dale de comer al burro, que se te muere.

No hay Gita para dolarizar

Martínez es el representante ante los organismos internacionales de la CGT, que aprobó en forma explícita el contacto.
Según declaró luego, le dijo a la inspectora que el DNU de Milei (no aclaró si el primero o el que esta semana desreguló la competencia con las obras sociales sindicales de las organizaciones financieras que prestan servicios médicos) "puso en tela de juicio el contrato social del país.
Este ajuste a los cachetazos es riesgoso".
Agregó que "es necesario un acuerdo político, que genere confianza, seguridad jurídica para atraer inversiones”.
Reiteró lo que ya le había dicho a Guillermo Francos: que la CGT podría avalar incluso una reforma laboral "si fuera consensuada y no por decreto".

Martínez pidió al Fondo que mediara ante el gobierno de los Hermanos Milei dado que "sin diálogo, vamos a resistir.
En la Argentina no hay fuerza política que pueda resolver las cosas en soledad, es necesario que haya diálogo institucional".

Todo lo contrario: el vocero presidencial anunció una resolución que desenganchará los planes sociales del salario mínimo vital y móvil.
Desde 2020, el Potenciar Trabajo equivalía a la mitad del SMVM.

En diversos off the record con periodistas complacientes, Caputo reveló que habían pedido un nuevo desembolso al FMI, como garantía de la dolarización y de la eliminación de los tipos de cambio diferenciados, lo que en el distorsionado lenguaje político local se denomina el cepo cambiario.
Su aspiración de máxima es un nuevo endeudamiento de 15.000 millones de dólares, la de mínima de 5.000.

Caputo brinda definiciones políticas de enternecedora ingenuidad.
En una entrevista con Jonatan Goldfarb, que saltó de la pantalla de La Nación a la de Clarín, dijo que Milei era una estrella global, y que eso traería inversiones a la Argentina.
Su visión sigue siendo la de un mesadinerista, especializado en gestionar préstamos.

Una nota auspiciada por la cámara de empresas mineras en el diario que regentea otro dirigente de la CGT, reseña los seis proyectos de minería del cobre que podrían operar a corto y mediano plazo.
Admite que las primeras exportaciones podrían producirse en 2027, por apenas 300 millones de dólares, que superarían los 8.000 en 2035.
Además, la cosecha de soja y otros granos será muy inferior al cálculo optimista que prevaleció hasta hace poco y a precios 30% más bajos de lo que se esperaba.
La producción de petróleo y gas no convencional reducirá la factura de importaciones y, dentro de unos años, generará ingresos por exportaciones a Brasil, pero nada de eso ocurrirá en un plazo que coincida con las urgencias oficiales.

El proyecto de ley anunciado por Milei, que castigaría con cárcel a las autoridades del Banco Central e incluso al presidente que emita para financiar gastos del fisco, no será inmediato.
El propio Milei dijo que lo enviará al Congreso cuando esté "en condiciones de abrir el mercado y se pueda construir las bases del sistema de competencia de monedas, manteniendo el peso".
Si tal cosa ocurre alguna vez, todo dependerá de las relaciones de fuerza legislativas y de la opinión judicial, dada la dudosa constitucionalidad de ese uso del derecho penal como instrumento de política económica.

El último mito

Por último, es un mito que se haya limpiado la deuda en pesos del Banco Central.
Un trabajo del macro - economista Damián Pierri, investigador del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de Buenos Aires (IIEP, UBA-CONICET), que fue citado por un par de diarios económicos de Buenos Aires, sostiene que el balance del Banco Central no ha mejorado, como afirma el gobierno, sino todo lo contrario, si se considera no sólo la base monetaria más los pases, sino también lo que llama "la deuda latente del Central".
Se refiere a los seguros de liquidez que los bancos le exigieron a la autoridad monetaria para canjear sus pases del Banco Central por títulos del Tesoro.

Estos instrumentos, conocidos como puts, implican que el Central está obligado a recomprarles esos títulos a un precio predeterminado, cosa que ejecutarían si su cotización cayera.
Esto obligaría al Banco Central a emitir, alimentando una corrida hacia el dólar.
Pierri incluyó en su trabajo un gráfico impactante: desde que asumieron los Hermanos Milei, los pasivos remunerados se redujeron casi un 15%, pero si además se consideran los puts, aumentaron casi un 20%.


En un encuentro con hombres de negocios y economistas de la oposición, Gita había anticipado que el FMI no acompañaba la dolarización.
No obstante, el ministro de Relaciones Exteriores de Estados Unidos, Antony Blinken, dijo en la conferencia de prensa posterior a su entrevista con el Presidente que su país está dispuesto a ayudar a la Argentina en el FMI.
Aun así, se abstuvo de pronunciarse sobre la dolarización.

Lo más importante: Blinken sostuvo que veía "oportunidades extraordinarias en la Argentina, que tiene lo que el mundo necesita y nosotros queremos ser socios para ayudar a que pueda proveer de alimentos y energía al mundo”.
También mencionó "minerales críticos", en alusión al litio y el cobre.
Es lo mismo que había dicho en agosto de 2022, ante empresarios reunidos por el Council of Americas, la celadora de presidentes y ministros, Susan Segal, al sentenciar que la Argentina tiene energía y alimentos para el mundo, abundantes minerales, como litio y cobre, servicios, tecnología y cadenas de valor.
Luego de recibir ese apoyo, Milei voló a Washington para participar en una cumbre conservadora en la que no sólo se abrazó con Trump, sino que le deseó que volviera a ser presidente.
En su discurso ante una sala desierta, Milei dijo que su consigna de despertar leones lo estaba logrando en todo el mundo (sic).


El túnel termina en julio

La suma de restricciones económicas y políticas deriva en la necesidad de un ajuste aun mayor, lo cual a su vez explica las dudas del Fondo Monetario sobre la sustentabilidad de una política que mañana será sometida a una prueba de fuego, cuando el paro decretado por CTERA impida el inicio de las clases en buena parte del país.
El gobierno imagina que esto enfurecerá a los padres en contra de los docentes.
Lo mismo piensa del paro de trenes que cumplió la última semana La Fraternidad.
Por eso no solicitó la conciliación obligatoria, que hubiera impedido la medida y abierto un espacio de negociación.

La ex gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal considera que su principal error fue la confrontación abierta con los gremios docentes, simplificada como la pugna entre el Hada Buena y el Ogro Malo.
Un vocero de las grandes empresas lo definió en La Nación como "una puja por el desgaste".
También le atribuyó a "un dirigente peronista" esta síntesis: "El primer día de paro sin clases te quejás de Baradel, pero al quinto día te enojás con el Gobierno”.
Vidal lo aprendió.

LOS ONCE PRINCIPIOS DE LA PROPAGANDA, de Josef Goebbels

1.- Principio de simplificación y del enemigo único.
Adoptar una única idea, un único Símbolo; Individualizar al adversario en un único enemigo.

2.- Principio del método de contagio.
Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo; los adversarios han de constituirse en suma individualizada.

3.- Principio de la transposición.
Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque.
“Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”.

4.- Principio de la exageración y desfiguración.
Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.

5.- Principio de la vulgarización.
“Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida.
Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar.
La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar”.

6.- Principio de orquestación.
“La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas”. De aquí viene también la famosa frase: “Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad”.

7.- Principio de renovación.
Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que cuando el adversario responda el público esté ya interesado en otra cosa.
Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.

8.- Principio de la verosimilitud.
Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.

9.- Principio de la silenciación.
Acallar sobre las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.

10.- Principio de la transfusión.
Por regla general la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales; se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.

11.- Principio de la unanimidad.
Llegar a convencer a mucha gente que se piensa “como todo el mundo”, creando impresión de unanimidad.

lunes, 19 de febrero de 2024

EL CORAZÓN AL SUR, de Eladia Blázquez


Nací en un barrio donde el lujo fue un albur,
por eso tengo el corazón mirando al sur.
Mi viejo fue una abeja en la colmena,
las manos limpias, el alma buena…

Y en esa infancia, la templanza me forjó,
después la vida mil caminos me tendió,
y supe del magnate y del tahúr,
por eso tengo el corazón mirando al sur.

Mi barrio fue una planta de jazmín,
la sombra de mi vieja en el jardín,
la dulce fiesta de las cosas más sencillas
y la paz en la gramilla de cara al sol.

Mi barrio fue mi gente que no está,
las cosas que ya nunca volverán,
si desde el día en que me fui
con la emoción y con la cruz,
¡yo sé que tengo el corazón mirando al sur!

La geografía de mi barrio llevo en mí,
será por eso que del todo no me fui:
la esquina, el almacén, el piberío…
lo reconozco… son algo mío…

Ahora sé que la distancia no es real
y me descubro en ese punto
cardinal,
volviendo a la niñez desde la luz
teniendo siempre el corazón mirando al sur.

jueves, 15 de febrero de 2024

ESTÁN VERDES, de Horacio Verbitzky - 11/2/2024

Milei procura convertir la derrota en victoria modificando el resultado en la interpretación


Diseño, Alejandro Ros. Animación, Silvia Canosa

A ningún gobierno le gusta perder una elección y todos aguzan el ingenio para modificar los resultados en la interpretación, de modo de trocar la derrota en victoria y revelar la lógica profunda que el análisis superficial no percibió.
Lo hicieron casi todos los gobernantes del ciclo postdictatorial.
La originalidad de los Hermanos Milei es pretender que las uvas estaban verdes y festejar su fracaso: 
  • Raúl Alfonsín, pese a todo lo que no supimos, no quisimos o no pudimos hacer, la consolidación democrática luego de medio siglo de inestabilidad y golpismo, vale más que un tercer movimiento histórico o una elección ganada.
  • Carlos Menem, que en 1997 minimizó la derrota en la Capital Federal y puso en el otro platillo de la balanza la victoria menemista entre los 15.000 jujeños que votaron en el municipio de Perico.
  • Fernando De la Rúa, quien le quitó toda relevancia a la hecatombe electoral de 2001, alegando que él no había sido candidato y continuaba invicto. No hubo próxima elección para él.
  • CFK, quien en 2013 sumó los votos obtenidos por denominaciones diversas del mismo tronco peronista, para negarle gravedad a la derrota de Martín Insaurralde en la provincia de Buenos Aires. Sin embargo, ese resultado sepultó la fantasía de una nueva reforma constitucional que habilitara a la Presidenta un tercer mandato consecutivo, y encerró al oficialismo entre las opciones horrendas de Daniel Scioli y Floro Randazzo.
En cada caso, una elección legislativa prefiguró la presidencial posterior.
La única excepción fue 2009, porque dos años después Cristina fue reelecta con el mayor porcentaje en una primera vuelta presidencial.
Pero en el medio se registraron tres conmociones inesperadas:
  • Un crecimiento de 10 puntos de la economía, luego del desplome del año previo, debido a la crisis bancaria global desencadenada por el quiebre de Lehman Brothers. Esta reversión se debió en buena medida a las políticas activas implementadas por la Presidenta.
  • Los festejos populares por el Bicententario del primer gobierno autónomo del Río de la Plata, con millones de personas celebrando en las calles.
  • La muerte del ex Presidente Néstor Kirchner y precandidato a volver a serlo, el 27 de octubre de 2010.
El 25 de mayo de ese año también reabrió sus puertas el Teatro Colón.
En la cola para la función reinaugural, un periodista le preguntó a Carlos Reutemann si esa vez no consideraba la posibilidad de una candidatura presidencial.
El automovilista señaló a las calles aledañas, de las que llegaba el rumor de la fiesta, y respondió:
- ¿Usted no ve lo que está pasando en el país?

Texto y contexto

Este es el contexto en el que deben analizarse el porrazo que el gobierno de los Hermanos Milei recibió en la Cámara de Diputados y su reacción posterior.
Esta vez no fue en las urnas sino en una votación legislativa, a menos de dos meses de haber asumido el Poder Ejecutivo.
Las redes antisociales se inundaron con mensajes derogatorios contra gobernadores, diputados, senadores, líderes políticos, tildados de extorsionadores, coimeros, bestias, delincuentes, traidores, rapiñadores de bancas, enemigos de una mejor Argentina, a la que viven robándole.
A los radicales los llamaron "putitas del peronismo".

Esto hizo llorar a Rodrigo Pegame y llamame Marta de Loredo, insólito presidente de bloque del partido de Alem, Yrigoyen, Frondizi y Alfonsín quienes, si pudieran, se revolverían en sus tumbas.
El yerno de Oscar Aguad solo quería ayudar.
En forma más circunspecta, dijeron lo mismo los alfiles procaces Cristian Ritondo y Diego Santilli.

Más allá de esa respuesta visceral y de las peleas internas entre legisladores oficialistas que se arrojan culpas como puñales, con acusaciones de ignorancia, impericia, soberbia, hay una respuesta más elaborada, que corre por cuenta del Presidente y de su ministro de Economía, Luis Caputo.

El encargado de la deuda externa dijo que la derrota legislativa estaba prevista y que por eso habían retirado del proyecto el paquete fiscal.
Sin embargo, agregó, están logrando la meta del déficit cero.
Pero se abstuvo de explicar cómo era posible esa hazaña: se trata de la voracidad de la inflación, que cada mes reduce los desembolsos del Estado en un 20 ó 25% en términos reales, dado el congelamiento del presupuesto de 2023, cuyos valores nominales se mantienen invariados.
Esto fue evidente en el caso de las jubilaciones, los salarios estatales y otras prestaciones sociales.

Además, el avance de la inflación favorece el propósito de dolarizar la economía, que Milei ratificó desde Roma.

A esto se suma la decisión de no transferir a las provincias más que la coparticipación, que gotea en forma automática, y suspender las transferencias no automáticas (mal llamadas discrecionales, ya que dependen de leyes vigentes). Este círculo vicioso sólo puede agravarse mes a mes, cosa que consta en las preocupadas advertencias del FMI, más acostumbrado a lidiar con gobiernos que se resisten a los recortes exigidos desde Washington que a quienes se jactan de ser más duros (con su pueblo) de aquello que reclama la tecnocracia de la calle 19.
Esto sin contar con los efectos sociales, manifiestos en el reclamo de los 24 ministros de Educación por la falta de remisión de los fondos contemplados en las leyes del Fondo de Compensación Salarial Docente, Fondo Nacional de Incentivo Docente, Conectividad y Material Didáctico, Programas Educativos Nacionales y Fondo de Infraestructura. En cambio, según la Oficina de Presupuesto del Congreso, creció un 140% el pago de intereses de la deuda pública.

Caputo también silenció el impacto que el derrumbe de la ley tendrá sobre la posibilidad de incrementar los ingresos, por medio de la venta de la totalidad o de partes de las empresas públicas, que el Congreso le negó.
Esto acentúa el clásico argentino, que deja al gobierno a merced de los exportadores agropecuarios.

Lo único que aún se discute es la magnitud de la nueva devaluación que exigirán para liquidar la enorme cosecha de este año a partir del mes próximo, y en qué proporción se trasladará a los precios, dada la caída vertical de las ventas de alimentos y artículos de limpieza.
Sin necesidad de disimular el golpe, hicieron saber su disgusto la Asociación Empresarial (AEA), la cámara de empresas estadounidenses (AMCHAM) y hasta la Unión Industrial.

La lógica ministerial es despiadada, pero coherente.
El Presidente, en cambio, apeló sin nombrarla a la fábula de la zorra y las uvas.
Como reveló su asesor Santiago Caputo, los Hermanos Milei desde Israel ordenaron el reenvío del proyecto a comisiones, porque no estaban dispuestos a que lo destrozaran en el recinto.
Pero quedó flotando como duda si conocían el artículo 155 del reglamento de la Cámara de Diputados.
El ministro del Interior Guillermo Francos y el presidente del bloque libertario, Oscar Zago, se enteraron al aire, en entrevistas con la señal de noticias El Oficialismo+, de que así se caía la aprobación en general de la semana anterior y todo volvía al casillero uno.

Agotado el torrente de improperios, el Poder Ejecutivo difundió el análisis de una presunta consultora desconocida hasta entonces, en el que exalta la victoria del gobierno, al desenmascarar a quienes intentan poner palos en las ruedas de su marcha triunfal.
Esto permitiría a los libertarios imponerse en las elecciones legislativas de 2025 y obtener las mayorías que les permitan aplicar todo su programa.
Los mismos conceptos fueron reiterados por Milei, en una entrevista con una radio del Grupo Clarín: "La sociedad tiene claro quiénes son sus enemigos.
El proceso electoral lo irá depurando y en 2025 podremos tener un Congreso mucho más comprometido con la libertad.
Estos delincuentes son una máquina de impedir.
Eso fue positivo, dejó en evidencia los que engañan y estafan a la gente.
Como principio de revelación es fabuloso".
Además de su descalificación genérica, atendió específicamente a Rodríguez Larreta, Llaryora y Pullaro.

Esta alucinante referencia al larguísimo plazo de 2025 equivale a la confesión de que antes no habrá buenas noticias.
Una de las primeras amenazas de los Hermanos Milei fue convocar a una consulta popular sobre la ley Ómnibus, regulada por los artículos 39 y 40 de la Constitución Nacional.
Si la convoca el Presidente, ni el voto ni sus resultados son obligatorios.
En 2001, la ley 25.432 estableció que luego del decreto o la ley de convocatoria deberán pasar por lo menos 60 días hasta que se celebre la elección.
Esto llevaría la fecha posible a mayo, cuando los efectos de las medidas de ajuste ya hayan afectado al conjunto de la población.

Doble contra sencillo que no pasará de una reacción temperamental, sin consecuencias.
El gobierno que enfrentó un paro activo de todas las centrales a sus 45 días y cuyo principal proyecto legislativo fue derrotado en el Congreso a menos de 60 de asumir, no puede correr el riesgo de una consulta popular, ilusionándose con el 56% del balotaje, pero con el fantasma del 29% de la primera vuelta.
Más probable es que recurra al gobierno por decreto, si bien eso podría provocar una nueva colisión con el Congreso.
Por lo pronto los patriotas del Senado insisten en reclamar una sesión especial para tratar el DNU inicial de los Hermanos Milei, que confían en voltear.

Una manifestación menor pero significativa del desconcierto oficial fue la resurrección de Gerardo Milman, a quien el fuero federal se resiste a investigar por su rol en la tentativa de asesinato de CFK.
Luego de un año en la clandestinidad, el reclutador de chicas guapas presentó el proyecto de ley de consulta popular que supuso agradaría a los Hermanos Milei y/o a su representante en la tierra, Patio Bullrich.
Por decir lo menos, no se lo agradecieron.

Tampoco cosechó aplausos la manicura y pedicura Rocío Belén Bonacci con su proyecto de anulación de la ley de interrupción voluntaria del embarazo.
Por el contrario, Lilia Lemoine, Oscar Zago, Beltrán Benedit, María Fernanda Araujo y Manuel Quintar desmintieron haber firmado el engendro.
Hasta el vocero Manuel Adorni aclaró que la reversión del aborto no formaba parte de las prioridades de los Hermanos Milei.
Bonacci es hija de un ex carapintada partidario de Alejandro Biondini, que registró un partido para ofrecerlo al mejor postor, y de una mujer cabo del Ejército. Así consiguieron la banca para su hija, luego de ser rechazados por Agustín Rossi. "No sabía que había que pedir autorización para presentar un proyecto", respondió la chica ante una consulta en las redes antisociales.
Tal vez fue una ironía de quien se declara "hija del operativo dignidad".

Quién tuvo la culpa

Los medios afines al gobierno se ensañaron con Santiago Caputo, Zago, Martín Menem y Francos.
También adelantaron el alejamiento del interventor de la ANSES, Osvaldo Giordano, cuya esposa Alejandra Torres aportó uno de los votos en contra del proyecto oficial, y de la secretaria de minería, Flavia Royón, despedidos por comunicado de la oficina presidencial.

La señal de noticias por cable más estrepitosa en su aversión a los libertarios, insiste en que el resultado no puede atribuirse al kirchnerismo.
Curioso, dado que dos tercios de los votos que encallaron al ómnibus provinieron de los 98 diputados de Unión por la Patria, el único bloque que no se partió en pedazos.
Sin ellos, ni gobernadores preocupados por el pago de sueldos, ni radicales ofendidos por tanto destrato, ni el Rejuntado de saldos y retazos con esencia de Vainilla, ni los procaces que aun no se recuperan de la interna, hubieran podido nada en el recinto.
Que Cristina haya elegido el más bajo perfil no puede disimular que esa fue la roca contra la que se estrellaron los Hermanos Milei.

Algunos informadores eufóricos le atribuyeron a CFK conceptos laudatorios al coraje de Milei, con lo cual espantaron a ciertas almas cándidas.
La táctica seguida hasta ahora, de firmeza en el rechazo pero sin alharaca, de modo de que se expresen otras fuerzas, sociales, gremiales, empresariales y políticas, recuerda la que siguieron en Estados Unidos hace casi un siglo los legisladores republicanos para frustrar el intento de Franklin D. Roosevelt de copar la Corte Suprema de Justicia.
El tribunal se oponía en forma sistemática al programa de reformas económicas keynesianas del Presidente demócrata para salir de la gran depresión.
Roosevelt anunció que designaría un ministro adicional en la Corte por cada uno que cumpliera 70 años y no prefiriera retirarse.
En inferioridad numérica de 8 a 2 en el Congreso, los republicanos eligieron callar, lo cual permitió que se expresara la oposición dentro del propio partido Demócrata y en la prensa.
Días después, la Corte aprobó por 5 votos a 4 dos de las leyes laborales de Roosevelt, y al cabo de otro mes y medio renunció uno de los ministros que con mayor firmeza se habían opuesto al New Deal.
Esto volcó en contra a los senadores más dubitativos, al sumar a las objeciones doctrinarias su falta de necesidad política y llevó a Roosevelt a retirar el proyecto.

Rockstar a los saltos

La falta de previsión del gobierno hizo que el rechazo legislativo sorprendiera a los Hermanos Milei en su viaje autocelebratorio, hacia dos de los sitios del planeta consagrados a la adoración religiosa: Jerusalén y El Vaticano.
En un caso, por espontánea expresión de sus convicciones, avaladas por una torcida lectura del Antiguo Testamento y la Torá.
En el segundo, por la conveniencia de neutralizar a un antagonista peligroso, al que había ofendido como sólo Mussolini pudo haberlo hecho, cuando a sus 20 años y aún dentro del Partido Socialista, desafió a Dios a un combate público.
Se proclamó vencedor, luego de aguardar en vano ante una multitud el rayo que lo redujera a cenizas en caso de que existiera el creador del mundo.
Menos original, el Presidente argentino llamó al Papa "sorete mal cagado" y "representante del Maligno en la tierra".
Con regocijo apostólico, Bergoglio prepara el tirón de orejas que le dará mañana al rockstar de la campera de cuero.

La pasión israelense de los Hermanos Milei deja aislada a la Argentina en el concierto mundial, a la derecha de las posiciones de Estados Unidos y de Gran Bretaña, de creciente preocupación por las masacres de población civil palestina, que esta semana llagaron a las 90.000 bajas, entre personas muertas y heridas, con un altísimo porcentaje de mujeres y chicos.
Además, con el desplazamiento de 1,7 millones de personas que no tendrán adónde regresar cuando por fin se silencien las armas.
Una investigación del diario israelí Haaretz muestra con imágenes satelitales y fotografías la escala inaudita de esa devastación.

Al mismo tiempo que los Hermanos Milei, aterrizó en Israel el ministro estadounidense de Relaciones Exteriores, Anthony Blinken, en su séptimo viaje allí desde la masacre de Hamás del 7 de octubre.
Nadie puede dudar del compromiso de Estados Unidos con Israel, al que abastece de armas y recursos.
Pero aun así, el gobierno del Presidente Joe Biden presiona al primer ministro israelí Benjamín Netanyahu para que acuerde un cese al fuego, convenga el intercambio de prisioneros con Hamás y ratifique el compromiso con las resoluciones de las Naciones Unidas que siguen postulando la existencia de dos Estados, uno israelí y otro palestino, con capital compartida en la ciudad santa de Jerusalén.
Por las dudas, vale la pena consignar que Blinken es judío.

Milei aún no, pero su festejo con un grupo de rabinos ortodoxos en el Muro de los Lamentos tiene el aire de una provocación, que vuelve a poner a la Argentina en el centro de un conflicto ajeno y letal.

Lamentablemente no estaba allí Micky Vainilla, para preguntar de qué se ríen y aconsejar que no sean pelotudos.
La anunciada mudanza de la embajada argentina, de Tel Aviv a Jerusalén, no sólo contradice los acuerdos internacionales sancionados por las Naciones Unidas. Tampoco será posible sin el Congreso, ya que la ley 14.025, que en 1951 aprobó el establecimiento de relaciones diplomáticas y consulares con Israel, crea "la legación de la República Argentina en el Estado de Israel, con sede en Tel Aviv".
Sólo otra ley podría disponer la mudanza.
La división de poderes funciona mejor de lo que los Hermanos Milei querrían.
Y eso que todavía no tomó la palabra la mayoría peronista en la Corte Suprema de Justicia, cuyo presidente, Horacio Rosatti, tiene preparado el traje azul y los zapatos bien lustrados.

Milei puede mirarse en el espejo de Trump, cuya candidatura presidencial la Corte Suprema se inclina por permitir, pese a su involucramiento en la insurrección de enero de 2021.
Pero también en el de Bolsonaro, el ex Presidente de Brasil investigado por el mismo delito de Trump, quien la semana pasada fue requisado junto con los más altos mandos militares que formaron parte de su gobierno.


El general Heleno, uno de los militares bolsonaristas allanados.

La pesadilla

Entre quienes piensan que el gobierno no logrará sobreponerse a este fracaso inicial está el ex Presidente Maurizio Macrì, quien se propone recuperar la conducción del PRO y desde allí encabezar lo que llama un reseteo del gobierno. Algo similar sostuvo la ministra Bullrich, quien postula una nueva alianza entre libertarios y procaces, de la que excluye explícitamente a Horacio Rodríguez Larreta, a radicales y a lilitos.

Los Hermanos Milei ya rechazaron el primer intento macrista y se quedaron con los candidatos de PRO a Presidenta y Vice, sin acuerdos con el ex Presidente.
Desde Roma, Milei admitió como natural que se avance hacia un acuerdo con el PRO.
"Nos llevamos muy bien".
Aun si se concretara, el interbloque LLA - PRO no pasaría de 75 diputados, bien por detrás del centenar de patriotas.
De hecho, la semana pasada votaron unidos e igual no pudieron impedir la derrota.

En su primilingua de 200 palabras, Bullrich decretó la muerte de JxC, fustigó a su ex camarada Horacio Rodríguez Larreta y a quienes votaron "junto con el kirchnerismo para jorobar al gobierno" y preguntó: 
"¿Quieren que haya un recambio de gobierno ya?
Bueno, conmigo se van a encontrar.
Yo no me rindo, ni un minuto me rindo”.


La pesadilla, de Henry Fuseli, por Navaja.

Una incógnita es cómo se aplica esa metáfora bélica a las relaciones de su ministerio con la Justicia y con las organizaciones supranacionales, que cuestionan los protocolos de intervención de las fuerzas de seguridad.
El juez federal Sebastián Casanello le solicitó que la represión de la protesta social respete los límites impuestos por la Constitución Nacional y los estándares internacionales de protección de los derechos humanos.
Para el juez, "la libre circulación convive con el ejercicio de otras libertades y derechos civiles y políticos, como la libre expresión, asociación y reunión, y el derecho de peticionar - y, particularmente, criticar - a las autoridades", derechos que "tienen un valor especial dentro del sistema democrático y, al estar más cerca del nervio democrático de la Constitución, merecen especial protección".
El miércoles, convocó al Ministerio a una audiencia de hábeas corpus.

El jueves 8, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y su Relatoría Especial para la Libertad de Expresión (RELE) manifestaron "su profunda preocupación" ante el "uso desproporcionado de la fuerza pública contra personas manifestantes y periodistas en Argentina"; e instaron al Estado a "respetar el derecho a la libertad de expresión, reunión pacífica y labor periodística y garantizar la seguridad".
Ya habían dicho lo propio varios relatores de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

Con su habitual dificultad para controlar sus esfínteres verbales, Bullrich dijo que ante la oposición a algunos artículos de la ley del gobernador santafesino Maximiliano Pullaro, cuyos diputados “votaron contra el pueblo”, yo "mañana podría decir saco toda la Gendarmería de Rosario".
Como si al escuchar sus propias palabras hubiera advertido la enormidad que contenían, agregó: "Pero no voy a hacer eso".

Tal vez no como represalia, pero de hecho la dotación de gendarmes en Rosario se redujo a su mínima expresión, porque el gobierno consideró que tenía prioridad la represión de la protesta en torno del Congreso, donde había más cascarudos que gente.
Puede hacerlo porque la Argentina no tiene problemas graves de seguridad, como acaban de reconocer el Presidente salvadoreño, Nayib Bukele, y su ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro.

EL MUÑECO DE PLASTILINA, de Horacio Verbitzky - 4/2/2024


Diseño, Alejandro Ros, animación, Silvia Canosa

La Cámara de Diputados aprobó en general el proyecto de Ley Ómnibus de los Hermanos Milei, con 144 votos afirmativos contra 109 negativos.
Pero falta el tratamiento en particular de cada artículo, es decir los detalles en los que se esconde el Diablo, que quedarán para la semana próxima, a partir del martes.
Entre los principales temas pendientes está la pretendida derogación de la ley de fortalecimiento de la sostenibilidad de la deuda pública, que desde marzo de 2021 exige una ley especial del Congreso que autorice la emisión de títulos públicos en moneda extranjera y bajo legislación y jurisdicción extranjeras, toda operación de crédito público con el FMI, o la ampliación de los montos de esos programas, que no podrán destinarse a financiar gastos corrientes.

Además, se intenta eliminar la triple restricción de la ley de administración financiera, que sólo admite la reestructuración de una deuda si se reduce su monto, aumentan los plazos y disminuyen los intereses.
Tampoco es lo mismo decir que se abrirán a privatización 41 empresas estatales que 37 ó 26, según los cambios sucesivos; que la privatización será parcial o total; que cada una requerirá una ley del Congreso o que el Poder Ejecutivo hará lo que se le antoje.

La cámara está fragmentada en bloques de distinto origen y filiación, y la única mayoría por ahora segura es la que se congrega para derrotar a la primera minoría peronista, un remedo del Grupo Ahhh!, que Patio Bullrich ideó y condujo en 2010 y que desembocó en la reelección de CFK en 2011.
Como dijo el presidente del bloque de la UCR: Pegame y llamame Marta.

Para colmo, la falta de coordinación con el Senado augura que cuando un texto autenticado cruce al otro recinto del edificio, la danza se reanudará.
No es imposible que el Senado sepulte la creación de Diputados y es más probable que haya una segunda ronda en Diputados para sostener o declinar los cambios que introduzcan los padres y madres de la Patria.
Esto extendería el tratamiento del proyecto hasta marzo.
La ausencia de liderazgo es tan estridente, que Micky Vainilla, despeinado como nunca, debió asumir la conducción del oficialismo, para impedir que se levantara la sesión como reclamaba el kirchnerismo ante los fragores callejeros.

Miguel Pichetto, que con dos cuatros y un as de copas armó un bloque relevante de 23 miembros, reprochó la ausencia de representantes que defendieran las posturas del gobierno en el recinto.
Su fastidio alcanzó a algunos libertarios que coincidieron en sus críticas con la oposición, como Carolina Píparo, quien anticipó que no convalidaría la reestructuración de deuda sin intervención del Congreso, la privatización del Banco Nación, el remate de acciones del Frente de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES, o la anulación de la fórmula de ajuste previsional.
Pero la mayoría de los libertarios prefieren el silencio en el Congreso y la diatriba en las redes antisociales.
El reflejo oficialista de Pichetto no se deterioró en tres décadas.

Bastiones

Las transas con el Poder Ejecutivo no clarifican las posiciones, dada la multiplicidad de autoridades, formales y de facto, cuya injerencia ha hecho de una ley que pretende sentar las Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos un muñeco de plastilina, que cambia de forma y proporciones de acuerdo con los tironeos a los que es sometido.
Así sucede desde que salió del quirófano de Federico Sturzenegger, quien contó con la generosa colaboración de los estudios jurídicos y contables que prestan servicios a las principales empresas con negocios en el país.
Como dijo el pensador de Tandil Maurizio Macrì, todos aprueban el ajuste, "siempre que la mía esté", de modo que existe una alta disposición a conceder en puntos específicos, pero no en los mismos.
Cada cual tiene su bastión inexpugnable y por momentos se tirotean todos contra todos.

Antes de comenzar el debate en el Congreso, se supo que el dictamen a tratar había sido firmado en blanco, y que su contenido se negoció en el bar La Biela, que hizo famoso Adolfo Bioy Casares, y en el departamento aledaño del secretario parlamentario, Tomás Figueroa.
Son lugares complicados para quienes hicieron campaña política denunciando a los pituquitos de Recoleta.

Pero esta ostensible causal de nulidad pasó a ser un pecado menor, una vez que el oficialismo y los bloques empeñados en mantenerlo a flote lograron en forma holgada el quórum para sesionar.
El liquid paper y la borratina fueron empleados a repetición.
Los discursos en el recinto fueron una acumulación de disparates, carentes de la menor coherencia.

Por lo menos Luis Caputo tenía la investidura de Ministro de Economía cuando anunció que se amputaría del proyecto todo el paquete fiscal, al advertir que no pasaría.
Esto priva al Tesoro de diversas fuentes de ingresos y recuesta el compromiso de supresión del déficit sobre la eliminación de gastos.

También posee una designación formal como Ministro del Interior Guillermo Francos, quien negoció otras adendas y supresiones, como la coparticipación del Impuesto PAÍS que reclamaban los gobernadores y que vetaron los propios Hermanos Milei.
Otro que ostenta una representación formal es el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, quien aprende su ejercicio con lentitud.

Work in Progress

Pero la substitución del dictamen impreso que debía constar en el Orden del Día, por la imprecisa lectura a viva voz de Figueroa de los cambios acordados no se sabe por quién ni con quiénes, arrasó con los usos y costumbres parlamentarios. El dictamen siguió en construcción durante los tres días siguientes, a medida que distintos funcionarios del gobierno de los Hermanos Milei, incluyendo a los propios titulares de la marca, al vicejefe de Gabinete José Rolandi; al presidente del Banco Central, Santiago Bausili; a los secretarios de Finanzas y de Energía, Pablo Quirno y Eduardo Rodríguez Chirillo; al viceministro del Interior, Lisandro Catalán; al asesor Maximiliano Fariña, fueron negociando con gobernadores, diputados y empresarios enmiendas que aseguraran los votos esquivos para llegar a la media sanción.
No lo consiguieron ni el miércoles ni el jueves.
El reemplazo de la fórmula de actualización jubilatoria por bonos discrecionales, según la terminología que celebró el FMI, la delegación de facultades del Congreso al Presidente, la coparticipación de impuestos a las provincias y el descontrol de las privatizaciones, formaron parte de los últimos tironeos entre el gobierno y los colaboracionistas.

Mientras adentro se reiteraba este work in progress, una minoría intensa armada hasta los dientes agredió sin razón ni medida a jubilados, transeúntes y periodistas, cosidos a cartuchazos de caucho en las piernas, en la panza e incluso en la cabeza, a la altura de los ojos.
Esta no era una necesidad que surgiera de las relaciones de fuerza en las cercanías del Congreso, sino de la lógica del programa que intenta someter al pueblo argentino a un régimen de ignominia.
La idea es meter miedo y nadie la graficó mejor que el Presidente, en sus redes antisociales.
Para celebrar la media sanción del Congreso escribió: "Oíd mortales el grito sagrado, libertad, libertad, libertad", pero la imagen es la de una multitud con banderas argentinas ingresando a una jaula cuya puerta sostiene abierta un león.


Algunos de los agredidos tienen claro el enemigo.
Mientras las fuerzas federales saturaban el ambiente de gases, reclamaban la presencia de la CGT y acusaban a Máximo Kirchner por la designación de Daniel Scioli en el gabinete.


El Arlequín músico de Picasso, por Navaja.

En cambio, la CGT denunció la “absurda, injustificada y desproporcionada represión” sobre los manifestantes, entre ellos el dirigente mecánico y diputado nacional Mario Manrique, "salvajemente golpeado cuando intentaba interceder para apaciguar la grave situación”.
Para la conducción nacional de la CGT, el gobierno "está sembrando vientos sobre un pueblo necesitado de soluciones, no de delirios, ni de mentiras, ni de palos. Y si sigue insistiendo con estas políticas, más temprano que tarde necesariamente cosechará tempestades”.
Tempestades como las que un millón y medio de personas anunciaron el 24 de enero.

Un informe aterrador

En simultáneo, el Fondo Monetario Internacional aprobó la revisión del acuerdo descarrilado con el anterior gobierno y firmó el asiento contable por el que el deudor canceló la cuota vencida con el propio acreedor.
El informe del equipo técnico del organismo internacional aterra: corrigió las previsiones de desempeño de la economía para el año 2024 de +2,8% a -2,8%.
No es pura pérdida de los trabajadores; también las empresas de la construcción se declararon en crisis terminal.

Al mismo tiempo, el FMI advirtió sobre el riesgo de un nuevo salto cambiario con significativo traslado a precios, por razones ostensibles para quien quiera verlas: la tasa de devaluación del 2% mensual fijada por el gobierno devora en pocos meses la devaluación inicial del 114%.
Con humor involuntario, el FMI llama ancla cambiaria a ese mezquino deslizamiento, como si una inflación mensual del 25% fuera aceptable.
Batir récords de velocidad con el freno de mano a fondo no es para celebrar.
En una llamativa convivencia de datos con deseos, el staff report del Fondo presume que el país podrá renegociar con los bancos deudas por 57 billones de pesos que vencen este año.
Escaldado con la Argentina, el FMI celebra el anuncio de un superávit fiscal de 2 puntos del producto, pero levanta la guardia ante el impacto social de las medidas para lograrlo, como los aumentos de tarifas, en lo que define como "un contexto político y social complejo, con un Congreso fragmentado, caída del salario y alta pobreza”.
Al mismo tiempo, alerta contra el atraso cambiario.
Según el FMI la inflación de este año puede llegar al 250%.
La estanflación no es un subproducto impremeditado, sino parte esencial del plan.

El anexo escondido

Tal vez lo más importante del proyecto de ley esté escondido en el anexo III bautizado como RIGI, por Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones.
O no tan grandes, ya que basta con 250 millones de dólares para activar sus privilegios.
Dos informes de fuentes antagónicas explican en qué consiste.
Uno fue elaborado por el estuudio Marval, O´Farrell, Mairal, que atiende a muchas de las principales empresas extranjeras con intereses en la Argentina.

Los sectores incluidos en el RIGI son aquellos en los que han mostrado interés esas empresas, como especificaron el embajador de Estados Unidos, Marc Stanley y la Cámara Argentino Estadounidense (AMCHAM):
  • agroindustria
  • infraestructura
  • forestal
  • minería
  • gas y petróleo
  • energía
  • tecnología.
Podrán participar
  • sociedades anónimas, incluidas las SAU y las sociedades de responsabilidad limitada
  • sucursales establecidas por sociedades constituidas en el extranjero
  • las uniones transitorias y otros contratos asociativos
  • las sucursales dedicadas, es decir, aquellas sociedades que desarrollen una o más actividades que no forman parte del proyecto de inversión o posean uno o más activos no afectados al proyecto, siempre que cumplan con los requisitos establecidos en el RIGI.
Para el Observatorio de Coyuntura Internacional y Política Exterior, OCIPEX, se trata de un "nuevo estatuto legal del coloniaje", que concede:
  • Privilegios impositivos: reducción de impuestos a las ganancias, créditos y débitos; reducción de la alícuota de dividendos y utilidades; amortización acelerada de impuestos.
  • Posibilidad de comprar acciones o instalaciones de empresas existentes privadas y públicas (como ARSAT, YPF o ENARSA).
  • Eliminación de derechos de importación y exportación.
  • Libre exportación de lo producido en nuestro territorio y eliminación de cupos de abastecimiento del mercado interno (otro tanto plantea el capítulo petrolero de la ley).
  • Estabilidad normativa en materia tributaria, aduanera y cambiaria, por 30 años.
  • Libre disponibilidad de divisas generadas, sin restricciones del mercado de cambios.
  • Las controversias que surjan entre el Estado argentino y estas empresas serán solucionadas en tribunales extranjeros, como el CIADI.
En cambio, el RIGI no contiene incentivos a la industrialización: ni requisitos de inversión en Investigación y Desarrollo, con transferencia de tecnología; ni construcción de encadenamientos productivos y proveedores locales; ni referencia a la creación de empleo calificado y bien remunerado.
De este modo, los beneficiarios serán grandes empresas extranjeras como los grandes contratistas del Estado en sectores como la energía, profundizando una estructura productiva primarizada, concentrada y extranjerizada.

Estos privilegios son contradictorios con el objetivo de déficit cero que plantea el gobierno de los Hermanos Milei.
Al permitir la adquisición de cuotas, acciones y/ o participaciones societarias de hasta un 15%, alentará una nueva etapa de concentración y extranjerización del capital, tal como ha ocurrido en anteriores ciclos neoliberales.

En los '90, una porción importante del flujo de inversiones que ingresaron se destinaron a la compra de la capacidad productiva instalada de empresas públicas o privadas sin un necesario aporte de capital o de nuevas inversiones.
El proceso tuvo un fuerte sesgo desindustrializador, especulativo, extranjerizante, reprimarizante y llevó a un profundo deterioro del tejido productivo.

Como no está vedada la aplicación del RIGI al caso de privatizaciones parciales o totales, el Estado podría terminar subsidiando los procesos de venta de sus activos.

Según OCIPEX, los beneficios en términos de Comercio Exterior afectarán directamente al mercado interno, ya que las empresas favorecerán una inserción meramente extractivista, ya que la producción no podrá ser sujeta a cupos de exportación que garanticen el abastecimiento interno (esto complementa la derogación de la Ley de Abastecimiento comprendida en el DNU 70/2023).
Los alimentos, el combustible e insumos críticos para la industria podrían faltarle a los argentinos y argentinas.

Esto quita dos instrumentos esenciales para la política fiscal, de precios y de desarrollo: se perderían ingresos fiscales de sectores altamente competitivos, no se podrían desacoplar los precios locales del internacional y no hay cláusulas que garanticen el desarrollo de proveedores locales, transferencia tecnológica o compre nacional.

Una de las concesiones más gravosas radica en que los proyectos gozarán de estabilidad normativa en materia tributaria, aduanera y cambiaria, durante 30 años.
En este sentido, también prohíbe la creación de nuevos tributos o incremento de alícuotas a fin de incrementar la carga tributaria mediante aumento de tributos provinciales y/o municipales.
Esto ata de pies y manos a todos los niveles estatales para establecer tributos, más allá de que cambien la situación y las necesidades nacionales.

Si el objetivo es aumentar las reservas para dar estabilidad en el mercado de cambios el régimen empeora la situación, al no disponer, al menos en parte, de las divisas que generan estas inversiones.
Las concesiones en este aspecto son graves en términos de la renuncia del Estado argentino a la potestad de recaudar y controlar el mercado de cambios de una economía bimonetaria.

Por último, los derechos e incentivos del RIGI se consideran inversiones protegidas en el sentido previsto en los tratados de promoción y protección recíproca de inversiones y cualquier controversia podrá ser sometida a arbitraje, por tribunales situados en el extranjero, como el CIADI.

La historia reciente demuestra que es posible atraer la inversión extranjera sin ceder soberanía fiscal, de recursos y jurisdicción, como se observa en este gráfico: el período con más alto nivel de Inversión Extranjera Directa fue durante el segundo gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, con un promedio de 14.255 millones de dólares anuales, superior al que obtuvo Macrì.


Inversión extranjera directa 2003-2022, en millones de dólares
Fuente: OCIPEX sobre datos del Banco Central

También en el Brasil de Bolsonaro, la Inversión Extranjera Directa cayó desde 2019, a pesar de su discurso pro mercado.

De la planilla a la realidad

El tránsito de las planillas de Excel a la realidad no se da sin sobresaltos.
Cuando ya no le queda vestuario castrense por estrenar, el Ministro de Defensa, Luis Petri, no termina de poner fecha a la firma del decreto reglamentario de las leyes de defensa, seguridad interior e inteligencia nacional, que permitiría asignar a las Fuerzas Armadas algunas tareas de apoyo a las policías ante agresiones que no provengan de Estados extranjeros.
La distinción nítida entre defensa nacional y seguridad interior no está contenida en los decretos de 2006 y 2020 que los Hermanos Milei quisieran derogar, sino en las propias leyes, producto de acuerdos profundos elaborados a lo largo de las décadas post - dictatoriales.
Todas ellas establecen "la diferencia fundamental que separa a la defensa nacional de la seguridad interior" y explicitan las consecuencias de esa definición.


El muñeco de torta juega al cruce de los Andes, de Penitentes a Puente del Inca.

La ley de seguridad interior sólo contempla tres situaciones en las que las Fuerzas Armadas podrían intervenir fuera de su competencia primaria:
  • dentro de la propia “jurisdicción militar” en caso de una agresión armada.
  • prestando apoyo logístico a las operaciones de seguridad interior, a pedido del Comité de Crisis y por disposición del Ministerio de Defensa.
  • con unidades de combate, y previa declaración por el Congreso del estado de sitio, ante algún hecho excepcional que desborde al sistema de seguridad interior policial.
Aun así, este empleo subsidiario de las Fuerzas Armadas se considerará “excepcional” y no incidirá en la “doctrina, organización, equipamiento y capacitación de las Fuerzas Armadas”.
Es decir, los militares no son el médico que debe operar (según la amorosa metáfora de Horacio Jaunarena), sino los bomberos que vienen a rescatar a médico y paciente si un pirómano incendia el hospital.

Desde las filas castrenses no se ha manifestado el menor entusiasmo por la posibilidad de involucrarse en la seguridad interior y, en cualquier caso, se reclama la enmienda de las leyes que lo proscriben, algo políticamente imposible.
Pero, además, los militares fueron sorprendidos por el anuncio oficial de que no cobrarán las cuotas pendientes de la actualización salarial dispuesta por el anterior gobierno y que tendía a equiparar sus ingresos con los de las fuerzas de seguridad.
La explicación oficial es que se trató de anuncios políticos del ministro candidato Sergio Tomás Massa, para los cuales no había fondos presupuestados.
Pero los recursos estaban contemplados en el presupuesto nacional, que los Hermanos Milei decidieron retirar del Congreso, para manejarse este año con las cifras congeladas de 2023.

Si quienes integran las filas actuales de las fuerzas no comprenden la lógica de un gobierno que pretende emplearlos para la represión interior, pero mantiene sus salarios por debajo de los policiales, quienes formaron parte de ellas en el pasado están que trinan por la invariada situación de quienes han sido condenados por Crímenes de Lesa Humanidad.
Sus páginas de Internet rezuman amargura por la situación de "esos viejos que a nadie le importan".

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