miércoles, 23 de noviembre de 2022

HISTORIA DE UNA INF / AMIA, de Graciana Peñafort

Del atentado y el escandaloso encubrimiento al presente argentino

El lunes 18 de julio de 1994 a las 9.53 de la mañana estalló una bomba en la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), en lo que se considera el más brutal atentado que sufrieron civiles en nuestro país, luego del bombardeo de Plaza de Mayo ocurrido 16 de junio del ’55, al cual las crónicas oficiales - inexactas - le atribuyen 308 víctimas.
En el atentado de la AMIA murieron 85 personas.

Pocas horas después, “el primer ministro israelí Yitzhak Rabin propuso al gobierno argentino de Carlos Menem coordinar una interpretación unificada de lo sucedido, que conviniera a los intereses políticos de ambas administraciones". 
Así se desprende de un cable emitido por el embajador argentino en Israel José María Valentín Otegui, a las 2.50 horas del 19 de julio de 1994”.

Comenzó entonces una historia que lleva casi 25 años y que debería avergonzar al poder judicial argentino y a buena parte del poder político.

En enero del 2013, luego de 19 años sin avances sustanciales en la causa, la Argentina suscribió un Tratado de Entendimiento con Irán, para obtener finalmente la declaración de los iraníes imputados por el Poder Judicial argentino de haber participado en ese atentado, que a la fecha permanece sin resolver.
Dicho Memorándum fue aprobado por ley en el Congreso argentino.
Luego fue declarado inconstitucional.
El gobierno de Mauricio Macri no apeló la inconstitucionalidad y por lo tanto la misma quedó firme.
El Memorándum con Irán jamás entró en vigencia.

Esta es la historia de la infamante causa judicial que surgió a partir de la denuncia del fiscal Alberto Nisman, en la que acusó a Cristina Fernández de Kirchner, a Héctor Timerman y otros funcionarios y dirigentes sociales argentinos de haber utilizado ese Memorándum como herramienta para encubrir a los responsables del atentado.

Y esta es la segunda nota de una serie, donde intento contar la historia de la causa judicial que se inició con la denuncia de Nisman.
También es la historia de uno de los hombres que sufrieron esa causa en carne propia.
Se llamaba Héctor Timerman.
Junto con Alejandro Rúa, fuimos sus abogados en la causa.

Toda historia tiene un principio.
La de la causa que se iniciara con la denuncia de Alberto Nisman también.
Pero su inicio real no es la fecha de la denuncia del fiscal, 14 de enero de 2015, sino que debe rastrearse más de 21 años atrás.

Hay quienes aseguran que la fecha de inicio es el 17 de marzo de 1992, cuando la embajada de Israel en Argentina sufrió un atentado que significó la muerte de 22 personas y más de 200 heridos.
Otros sostendrán que se inició a las 9.53 del lunes 18 de julio de 1994, cuando estalló la bomba en la AMIA.
Yo creo que empezó el 19 de Julio de 1994, cuando el gobierno de Carlos Saúl Menem y el gobierno de Israel acordaron subordinar la verdad sobre el atentado a la AMIA a las necesidades políticas de ambos países.

Ese día y no otro, el gobierno argentino y el gobierno de Israel renunciaron a la verdad sobre AMIA.
La descartaron por incómoda.
Solo un grupo de hombres y mujeres, familiares de las víctimas, no formaron parte de esa negociación espuria de la Verdad.
También algunos pocos periodistas.
Y algunos abogados que siguieron exigiendo Verdad y Justicia.

La investigación del atentado a la AMIA estuvo y está surcada por cuestiones geopolíticas que suceden a miles de kilómetros de nuestro país.
En 1994 Israel estaba negociando junto con Siria y bajo el paraguas de Estados Unidos la paz en Medio Oriente.
Ello implicó para la investigación del atentado a la AMIA un primer cepo.

Unos dias antes del atentado, se detectó que un ciudadano argentino, pero de origen sirio, Alberto Kanoore Edul, podía estar vinculado con el atentado.
El Poder Judicial ordenó la intervención telefónica de sus llamadas y el allanamiento de sus propiedades.
Las medidas fracasaron porque alguien le avisó a Kanoore Edul.
Y las grabaciones de sus llamadas fueron borradas.
Esas medidas fueron bloqueadas por el aviso que Kanoore Edul recibió previo a los allanamientos y el borrado de las grabaciones.
De esos delitos fueron acusados los comisarios Jorge “Fino” Palacios y Carlos Castañeda.

Y acá aparece por primera vez en esta historia el nombre de alguien que vamos a volver a mencionar en más de una oportunidad: Claudio Bonadío, juez federal designado sin concurso por el menemismo a principio de los años ’90.

Cuenta Raúl Kollman: “Lo que se investigaba originalmente era que el comisario Palacios debía allanar domicilios de la familia de Alberto Kanoore Edul el 1º de agosto de 1994, pocos días después del atentado contra la AMIA.
La sospecha contra Kanoore venía porque ocho días antes del atentado llamó por teléfono a Carlos Telleldín, el armador de autos truchos que tuvo en su poder la camioneta que - según el Tribunal Oral - fue usada para cometer el atentado.
Pero, además, hubo un camión que dejó un volquete frente al edificio de la AMIA cinco minutos antes de la explosión.
En la hoja de ruta que tenía el chofer del camión figuraba que pasó por un predio de Kanoore Edul antes de dirigirse a la AMIA.
A esto se agrega que la empresa de volquetes tenía antecedentes de haber comprado Amonal, el material usado en el explosivo”.

“Más allá de la solidez de estas evidencias, lo cierto es que se ordenó el allanamiento a tres propiedades de Kanoore Edul.
En los procedimientos hubo todo tipo de irregularidades, lo que motivó la denuncia contra Palacios.
El jefe policial o alguien de su entorno registra dos llamados a celulares pertenecientes a Kanoore, lo que hace suponer que le avisaron del procedimiento.
En lugar de allanar a la mañana, se hizo mucho más tarde, cuando todos en la cuadra sabían que se estaba por tomar esa medida.
Se hizo un allanamiento, otros dos no se concretaron y prácticamente no se secuestró nada”.

“Durante aquella jornada del 1º de agosto, Kanoore Edul padre, conocido de Carlos Menem, se dirigió a la Casa Rosada y se entrevistó con el hermano del presidente, Munir.
Eso llevó a que sólo se hiciera uno de los tres allanamientos y que se suspendiera la intervención telefónica a los Edul.
Mientras a algunos imputados se le hicieron escuchas durante años, a los Edul se los dejó de escuchar al día siguiente”.

La investigación por el encubrimiento de la pista siria comenzó en el año 2000, cuando uno de los secretarios de Juan José Galeano, entonces juez que tenía a su cargo la investigación del atentado de la AMIA, contó ante la Comisión de investigación de AMIA del Congreso las irregularidades en las que había incurrido Galeano.
Claudio Lifschitz - tal era el nombre del secretario - señaló otras cosas ante la Bicameral: “que Muñir Menem, hermano del por entonces Presidente de la Nación, había llamado al juez Galeano para interiorizarse por la situación de Kanoore Edul”.
El relato de Lifschitz no solo significó finalmente la destitución de Galeano y el juicio oral que actualmente está sucediendo, sino que además implicó que la entonces senadora Cristina Fernandez de Kirchner suscribiese un informe en minoría como miembro de esa comisión, en la que señaló que “los resultados de la investigación a cargo del doctor Juan José Galeano (… ) presentan claroscuros y dudas cada vez más acentuadas acerca de la actuación del magistrado” y que “la causa cuenta con numerosos legajos, líneas de investigación y resultados de medidas de prueba, las que hasta el presente se instruyen en forma secreta y sin que la totalidad de las partes hayan podido acceder a su contenido”.

El 3 de diciembre de 2003 el juez Galeano fue apartado de la causa AMIA y en agosto del 2005 fue destituido como juez, considerándoselo responsable del pago de 400.000 dólares a Carlos Telledin para involucrar en la causa AMIA a la policía bonaerense.

Al juicio que se lleva a delante contra Galeano los abogados lo conocemos como “Encubrimiento 1” y tiene como coimputados a Carlos Menem, Eamon Mullen y José Barbaccia, dos de los tres fiscales que trabajaban con Galeano; el ex jefe del servicio de inteligencia, Hugo Anzorreguy; el ex jefe de la Unidad Antiterrorista de la Policía Federal, Jorge “Fino” Palacios; el reducidor de autos Carlos Telleldín, y al entonces presidente de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), Rubén Beraja. entre otros.

“A Beraja se lo acusa como partícipe secundario del delito de peculado: se considera que conocía y consintió el pago a Telleldín.
La AMIA / DAIA fueron parte del ocultamiento porque buscaron una orientación específica de las investigaciones y abandonaron a los familiares”, dijo a Infojus Noticias Jorge Elbaum, director ejecutivo de la DAIA entre 2007 y 2012.

La DAIA, querellante de la causa Encubrimiento 1, se abstuvo de acusar a Beraja. El gobierno de Mauricio Macri, por su parte, se abstuvo de sostener la acusación de los fiscales Eamon Mullen y José Barbaccia.

Al “Fino” Palacios lo volveremos a encontrar en esta historia.
En 2009 fue designado por Mauricio Macri, entonces jefe de gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, como jefe de la Policía Metropolitana. 
Me lo recomendaron en la Embajada de Estados Unidos”, declararía Macri para justificar su designación.
No duró mucho al frente de la policía de Macri.
También se lo volverían a cruzar dirigentes de la comunidad judía como Sergio Burstein, quien en el 2009 denunció al “Fino” Palacios como integrante de una estructura ilegal de escuchas que tenia a dirigentes de la comunidad judía y a familiares de las víctimas del atentado de la AMIA y a familiares de la familia Macri como blanco.

El fiscal de la causa “Escuchas” no solo procesó y detuvo a Palacios, sino que además procesó al entonces jefe de gobierno de la Ciudad: Mauricio Macri.
El fiscal de la causa “Escuchas” - curiosamente, o tal vez no tanto - era tercer fiscal de Galeano, que no quedó involucrado en la causa “Encubrimiento 1”.
Su nombre era Natalio Alberto Nisman.

Pero quiero que me acompañen de nuevo al año 2000.
Argentina se enfrentaba entonces a lo que sería la desoladora crisis del 2001.
Y la causa por el encubrimiento del atentado de la AMIA recaería en un viejo amigo, el doctor Claudio Bonadío.
Quien no investigó absolutamente nada.
Durante cinco años tuvo Bonadío la causa por encubrimiento sin mover ni un papel. Inmovilidad del expediente que denunciaron los familiares.
También lo recusaron Ribelli (ex comisario acusado por Telleldín) y el propio Telleldín.
Bonadio, acusado de encubrir el encubrimiento de AMIA, fue apartado de la causa.

Poco antes de que la Cámara apartara a Bonadío de la causa “Encubrimiento 1”, un fiscal “presentó una nueva denuncia porque uno de los policías que participó del allanamiento a Kanoore Edul, el principal Carlos Alberto Salomone, declaró que la firma en las actas no era la suya, que se la falsificaron”.

En lugar de sumar esa denuncia al expediente de la causa “Encubrimiento I”, que es lo que correspondía, Bonadío armó un expediente paralelo que no remitió al nuevo juzgado, cuando la Cámara lo aparto de la investigación por AMIA, sino que mantuvo la causa en su poder y la usó para requerir a la Fiscalía de AMIA información sobre la causa de la cual había sido apartado.

Muchos años después, en 2014, Antonio Horacio Stiuso, histórico responsable de contrainteligencia de la SIDE, denunciaría a Bonadío por haber creado una causa paralela con el objeto de acceder a información para asegurar la defensa del “Fino” Palacios en la causa “Encubrimiento I”.

El fiscal que presentó la denuncia por falsificación de la firma del policía y que consentiría por años la maniobra de la causa paralela que Bonadío no entregó al ser apartado de “Encubrimiento I” fue Alberto Nisman, que desde el 2004 había sido designado como fiscal de la causa AMIA, en una fiscalía especial que fue creada por Néstor Kirchner, entonces Presidente de la Argentina.

Sobre el apartamiento de Bonadío de la causa “Encubrimiento I”, relata Raúl Kollman: “La Cámara Federal le quitó el expediente el 17 de noviembre de 2005 porque consideró que el juez no había movido la causa ni un milímetro, beneficiando a su amigo Juan José Galeano y a quien fuera su jefe, el ex ministro del Interior Carlos Corach.
Una copia del fallo fue enviada al Consejo de la Magistratura para que resolviera si debía tomar medidas disciplinarias porque Bonadío no declaró que había sido asesor de Corach e integrante de su equipo durante cuatro años”.

José Manuel Ubeira, abogado del ex comisario Juan José Ribelli, había recusado a Bonadío justamente por esa razón: carecía de imparcialidad para investigar a su ex jefe Corach.
Pero el abogado cometió un pequeño error: en la recusación dijo que Bonadío estuvo con Corach en el Ministerio del Interior y el magistrado contestó que nunca trabajó en ese ministerio.
Lo que ocultó Bonadio es que fue, durante cuatro años, subsecretario general y secretario de Legales de Corach en la Secretaría Legal y Técnica. 
“Bonadio ocultó información - dice el fallo de la Cámara -, generando serias dudas sobre la corrección de la conducta del recusado, que ocultó los cargos que ocupó.
Por ello debe intervenir el Tribunal de Disciplina del Consejo de la Magistratura”.

Es necesario señalar que el sumario ante el consejo de la Magistratura no prosperó.
Dicen los pasillos del Consejo que quien trabajó fuertemente para evitar que dicha denuncia avanzara fue el eterno jefe de bloque del peronismo en el Senado de la Nación, en esos días fervoroso kirchnerista: el senador Miguel Ángel Pichetto.

Cuenta Irina Hauser que “Pichetto apareció con un dictamen de 115 páginas que promueve el archivo de las acusaciones contra Bonadío.
Intentó que fuera tratado en el momento, pero sus compañeros le pidieron una semana para leerlo.
El apuro se debe a que este mes cambiará la composición del cuerpo y ahora tiene algunos apoyos, como el de Jorge Yoma, garantizados.
En esta comisión, por lo general, los consejeros no acostumbran a hacer dictámenes en disidencia.
Otro rasgo que la diferencia del resto del Consejo, es que sus actuaciones son secretas”.

“La propuesta de Pichetto, a la que accedió Página/12, concluye que no es “una conducta reprochable” haberle impedido a la Unidad AMIA consultar la causa sobre las irregularidades.
Dice que la decisión estuvo “debidamente fundada” por el juez aunque reconoce explícitamente que la Cámara Federal la revocó.
Sobre la relación de Bonadío con Corach, lo defiende así: “Claramente planteó que su currículum era público y notorio, con lo cual no escondió nada”.
Sin embargo el juez nunca aclaró los puestos que ocupó junto al ex titular de Interior.
El dictamen agrega que “Corach no estuvo involucrado en la investigación de la AMIA hasta que el Tribunal Oral 3 introdujo la cuestión en septiembre de 2004”.
Eso, dice, fue después de que Bonadío fuera recusado.
Sin embargo, el ex funcionario figura en el expediente desde un principio.
Pichetto afirma, por último, que “no se advierte” que Bonadío haya “retardado el accionar judicial”.
La denuncia fue archivada.

Los denunciantes de Bonadío ante el Consejo de la Magistratura eran no sólo la Cámara Federal que había apartado a Bonadío, sino también la Unidad Especial AMIA que estaba a cargo de Alejandro Rúa.
El ministro de Justicia, de quien dependía la Unidad Especial AMIA, era el hoy ministro de la Corte Suprema Horacio Rosatti.
Designado miembro de la Corte “en comisión” por Mauricio Macri mediante un decreto de excepción aberrante - sistema que el propio Rosatti había cuestionado en sus libros de Derecho Constitucional -, finalmente Rosatti asumió, junto con Carlos Rosenkrantz, luego de cumplirse el trámite constitucional para la designación de un juez de la Corte.

A Alejandro Rúa lo volveremos a encontrar en esta historia, porque fuimos los abogados de Héctor Timerman en la causa que se iniciara con la denuncia de Nisman a raíz del Memorándum.
A Nisman ineludiblemente.
A Horacio Rosatti también lo reencontraremos más adelante.

Y desafortunada y atrozmente, sobre todo para Héctor Timerman, al juez Claudio Bonadío también lo encontraremos de nuevo en esta historia.

El lunes 18 de julio de 1994 a las 9.53 estalló una bomba en la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), en lo que es considerado el más brutal atentado que sufrieron civiles en nuestro país luego del bombardeo de Plaza de Mayo del ’55, al cual las crónicas oficiales —inexactas— le atribuyen 308 víctimas. En el atentado de la AMIA murieron 85 personas.

Pocas horas después, “el primer ministro israelí Yitzhak Rabin propuso al gobierno argentino de Carlos Menem coordinar una interpretación unificada de lo sucedido, que conviniera a los intereses políticos de ambas administraciones. Así se desprende de un cable emitido por el embajador argentino en Israel José María Valentín Otegui, a las 2.50 horas del 19 de julio de 1994” [1].

Comenzó entonces una historia que lleva casi 25 años y que debería avergonzar al Poder Judicial argentino y a buena parte del poder político.

En enero del 2013, luego de 19 años sin avances sustanciales en la causa AMIA, la Argentina suscribió un Tratado de Entendimiento con Irán, para obtener, finalmente la declaración de los iraníes imputados por el Poder Judicial argentino de haber participado en ese atentado, que a la fecha permanece sin resolver. Dicho Memorándum fue aprobado por ley en el congreso argentino. Luego fue declarado inconstitucional. El gobierno de Mauricio Macri no apeló la inconstitucionalidad y por lo tanto la misma quedó firme. El Memorándum con Irán, jamás entró en vigencia.

Esta es la historia de la infamante causa judicial que surgió a partir de la denuncia del fiscal Alberto Nisman, en la que acusó a Cristina Fernández de Kirchner, a Héctor Timerman y otros funcionarios y dirigentes sociales argentinos de haber utilizado ese Memorándum como herramienta para encubrir a los responsables del atentado.

Esta es la tercer nota de la serie, donde intento contar la historia de la causa judicial que se inició con la denuncia de Nisman. Y también es la historia de uno de los hombres que sufrieron esa causa en carne propia. Se llamaba Héctor Timerman. Junto con Alejandro Rúa, fuimos sus abogados en esa causa.

——————

Cuando el juez Juan José Galeano (foto) fue apartado de la investigación sobre el atentado de la AMIA, la causa recayó en el juez Canicoba Corral. Quiero detenerme en un episodio que sucedió durante la primer etapa de la investigación que [NO] instruyó Galeano.

Desde el 9 de agosto de 1994, unas semanas después del atentado, existieron órdenes de captura nacional e internacional siempre pendientes de concreción respecto de ciudadanos iraníes, “por existir sospecha de su participación en los hechos investigados” y “a efectos de recibirles declaración indagatoria”. El entonces juez Galeano había dado “por acreditada la responsabilidad en el atentado a la A.M.I.A./D.A.I.A. de elementos radicalizados de la República Islámica de Irán” y reclamó el libramiento de otras tantas órdenes de captura internacional de quienes aparecían involucrados.

El 21 de agosto de 2003, a los pocos meses de haber asumido la presidencia Néstor Kirchner, Interpol detuvo en Inglaterra a Hadi Soleimanpour, quien había sido el embajador de Irán en la Argentina desde 1991 y hasta 1994 y cuya orden de captura había sido requerida por Galeano. En septiembre de ese mismo año, Soleimanpour fue excarcelado y “en noviembre Gran Bretaña rechazó la solicitud de extradición a la Argentina… La falta de pruebas contundentes para acreditar la acusación que se le hace conspiró en contra del pedido del magistrado. La decisión de los británicos es inapelable –de hecho, el ex diplomático ya puede abandonar el Reino Unido y regresar, si así lo quiere, a Irán– y fue repudiada por la comunidad judía argentina”.

Mientras esto ocurría en Londres, en Buenos Aires el encargado de negocios de Irán le transmitió al canciller Bielsa que su país no aceptaba la mediación de un tercero por el atentado a la AMIA; sin embargo, ofreció realizar una reunión bilateral a agenda abierta. Bielsa aceptó y dijo que viajaría a Teherán cuando sus autoridades lo dispusiesen. La negativa británica de extraditar a Soleimanpour –que integraba una lista de una decena de iraníes pedidos por la Justicia argentina– no debe haber sorprendido ni a los querellantes en la causa AMIA ni tampoco a Galeano: desde el momento mismo en que el juez pidió a Gran Bretaña la extradición del ex embajador se supo que los elementos existentes para probar su condición de partícipe necesario del ataque a la mutual judía difícilmente fueran suficientes para que ese país diera curso favorable a la solicitud. El Ministerio de Relaciones Exteriores le había informado además al juez sobre una reunión mantenida en la embajada argentina en Londres, donde los británicos anticiparon que el pedido de extradición sería rechazado.

El argumento que dio el gobierno británico para negar la extradición de Soleimanpour a la Argentina fue precisamente que las pruebas enviadas por Galeano “no satisfacen” los requerimientos impuestos por la Justicia británica para disponer esa medida. “La resolución de los británicos es inapelable y, según explicó la abogada de la DAIA, Marta Nercellas, cierra la puerta a un eventual enjuiciamiento del ex diplomático en un tercer país, como proponía la Cancillería” [2].

En diciembre de ese mismo año, Galeano fue apartado de la causa sobre el atentado e Irán requirió a Interpol el levantamiento de las alertas rojas pesaban sobre los ciudadanos iraníes.

En el 2004, el Procurador General de la Nación sustituto, Eduardo Casal, dispuso mediante Resolución MP 84/04 la creación de “una Unidad Fiscal, para actuar de manera conjunta o alternativa con las fiscalías que correspondan, en la tramitación de la causa principal en la que se investiga el atentado… y en todas las demás causas que guarden relación con ese hecho, así como aquellas relacionadas con el encubrimiento u obstaculización de la Justicia de la que pueda surgir prueba conducente al mismo objetivo”. Y designó para integrarla al fiscal Nisman, junto con el fiscal correccional Marcelo Martínez Burgos.

El 4 de octubre el juez Canicoba Corral, nuevo juez del caso AMIA, recibió la notificación de Interpol respecto a la suspensión de las alertas rojas que habían sido establecidas en virtud del requerimiento del entonces juez Galeano.

Y en el año 2005 el Comité Ejecutivo y la Asamblea General votaron por la cancelación de las alertas rojas de AMIA.

En la misma época en que se tramitaba la cancelación de esas alertas rojas, la Argentina recibió una propuesta de Memorándum de parte de Iran en la que se proponia el siguiente texto:

“1.- Las partes aceptan que no ha existido ninguna acusación contra ciudadanos iraníes en relación con la Causa AMIA; no obstante ello, el proceso que sigue el Juez argentino a cargo de la investigación en lo que respecta a los ciudadanos iraníes fue ordenado con el mero fin de recopilar información”.

“2.- Las partes, reafirmando las normas del derecho y de la cortesía internacional, se abstendrán de efectuar cualquier tipo de inferencia criminal, tanto en forma directa como indirecta, o acusación contra la otra parte y sus funcionarios”.

“3.- Considerando el párrafo que antecede, las cartas rogatorias libradas por el Juez de la Argentina serán enmendadas de forma tal que no se formule ningún alegato o acusación, ya sea en forma explícita o implícita, contra el gobierno iraní y sus ciudadanos y, por consiguiente, tales exhortes carecerán por completo de cualquier tipo de acusación como estas”.

“4.- Tras la implementación de lo dispuesto en el párrafo 3, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán recibirá oficialmente las cartas rogatorias que, posteriormente, puedan ser remitidas por las Autoridades Argentinas pertinentes”.

“5.- La parte argentina, de conformidad con los preceptos consagrados tanto en su ley como en sus reglamentaciones nacionales, revocará cualquier orden de arresto librada por el Juez a cargo de la investigación contra los ciudadanos de la República Islámica de Irán”.

“6.- El Poder Judicial de la República Islámica de Irán dará respuesta a los exhortos, de acuerdo con lo dispuesto por la Ley Penal de la República Islámica de Irán”.

“7.- Teniendo en cuenta la importancia que tienen sus relaciones históricas y de larga data, las partes se comprometen a analizar la posibilidad de mejorar y promover la relación bilateral entre ellas en todos los aspectos”.

Demás está decir que semejante propuesta fue rechazada abiertamente por la Republica Argentina. Muchos años después, con toda la mala intención, algunos periodistas tratarían de confundir presentando esta propuesta como parte del Memorándum que finalmente suscribiría la Republica Argentina con Iran en el año 2013.

Luego de un prolijo trabajo de relevamiento de los expedientes judiciales, la Argentina requirió nuevamente a Interpol el libramiento de nuevas alertas rojas sobre ciudadanos iraníes acusados de haber participado en el atentado a la AMIA. El Comité Ejecutivo de Interpol se dispuso “la publicación de las notificaciones rojas respecto de Imád Fayez Moughnieh, Ali Fallahijan, Mohsen Rabbani, Ahmad Asghari, Ahmad Vahidi y Mohsen Rezai, y rechazar la solicitud de publicación de tales notificaciones respecto de Ali Rafsanjani, Ali Velayati y Hadi Soleimanpour”.

Irán se opuso a la solicitud argentina y el tema debió ser resuelto por la Asamblea General de Interpol. Esto es un antecedente relevante para la causa que se iniciaría con la denuncia de Alberto Nisman contra Cristina Fernández de Kirchner y contra Héctor Timerman, ya que la acusación del fiscal indicaría que el presunto encubrimiento incluía el levantamiento de las alertas rojas. Esa acusación omitiría por completo que las alertas rojas ordenadas por la Asamblea General de Interpol en el año 2007, solo podían ser revocadas por la propia Asamblea General de Interpol, toda vez que es el órgano máximo de Interpol.

La Argentina continúo reclamando en los foros internacionales la cooperación de Irán en materia judicial para poder tomar indagatoria a los acusados iraníes. y negándose a reunirse con Irán, sin que estuviese en la agenda de dicha reunión el tema AMIA.

Y en el año 2008, el reiterado pedido de la Argentina respecto a la causa AMIA tuvo su primera respuesta concreta. El 28 de enero de 2008 la Oficina de Asuntos Legales de la Secretaría General de Interpol comunicó a nuestra oficina local la propuesta de Teherán para la “realización de reuniones para discutir la futura cooperación en este tema” en la sede de esa Secretaría y solicitando saber la “disponibilidad” argentina “para participar de dichas reuniones”.

El entonces fiscal Alberto Nisman hizo saber en respuesta que “toda medida que implique una cooperación que tenga por objeto materializar y dar respuesta eficaz a los requerimientos formulados por la Justicia argentina, esta Unidad la recibe con beneplácito y la encuentra altamente constructiva”.









El 1º de abril de 2008, la diplomacia iraní “solicitó conocer la disponibilidad de la parte argentina para la constitución de un comité jurídico mixto que pudiera resolver las ambigüedades y malos entendidos que, en su opinión, rodean a la instrucción de la causa”. Que “en opinión del diplomático, tal comité podría trazar una suerte de hoja de ruta, o acordar un memorándum de entendimiento que permitiría avanzar concretamente en la resolución del caso”. Y además “esbozó la posibilidad de invitar al Sr. Juez de la causa o la Sra. Defensora Oficial de los ciudadano iraníes acusados a viajar a Irán para mantener contactos con las autoridades judiciales locales, si existiera interés en la parte argentina”.

A lo que el fiscal Nisman contestó que “en atención a lo expuesto por el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la Nación, en relación con la solicitud iraní de conocer ya sea la disponibilidad de la parte argentina para la constitución de un comité jurídico mixto, o bien el interés que la parte argentina pudiera tener en la posibilidad de que tanto el Sr. Juez de la causa como la Sra. Defensora Oficial de los ciudadanos iraníes imputados en autos sean invitados a viajar a la República Islámica de Irán para mantener contactos con la autoridades judiciales locales, líbrese oficio en el que se haga saber que, en el mismo sentido que ya fue comunicado al Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación a fs. 126.087, toda medida que implique una cooperación que tenga por finalidad materializar y dar respuesta eficaz a los requerimientos formulados por la Justicia argentina, esta Unidad Fiscal la recibe con beneplácito y la encuentra altamente constructiva”.







Nisman haría su denuncia en el año 2015 olvidando buena parte de esta historia. Pero el hecho de que Alberto Nisman omitiera esta parte de la historia no hizo que la historia dejara de estar escrita.




HISTORIA DE UNA INF/AMIA (4)

Continúa la historia de la infamante causa judicial que surgió a partir de la denuncia del fiscal Alberto Nisman

POR GRACIANA PEÑAFORT





El lunes 18 de julio de 1994 a las 9.53 estalló una bomba en la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), en lo que es considerado el más brutal atentado que sufrieron civiles en nuestro país luego del bombardeo de Plaza de Mayo del ’55, al cual las crónicas oficiales —inexactas— le atribuyen 308 víctimas. En el atentado de la AMIA murieron 85 personas.

Pocas horas después, “el primer ministro israelí Yitzhak Rabin propuso al gobierno argentino de Carlos Menem coordinar una interpretación unificada de lo sucedido, que conviniera a los intereses políticos de ambas administraciones. Así se desprende de un cable emitido por el embajador argentino en Israel José María Valentín Otegui, a las 2.50 horas del 19 de julio de 1994”.

Comenzó entonces una historia que lleva casi 25 años y que debería avergonzar al Poder Judicial argentino y a buena parte del poder político.

En enero del 2013, luego de 19 años sin avances sustanciales en la causa AMIA, la Argentina suscribió un Tratado de Entendimiento con Irán, para obtener, finalmente la declaración de los iraníes imputados por el Poder Judicial argentino de haber participado en ese atentado, que a la fecha permanece sin resolver. Dicho Memorándum fue aprobado por ley en el congreso argentino. Luego fue declarado inconstitucional. El gobierno de Mauricio Macri no apeló la inconstitucionalidad y por lo tanto la misma quedó firme. El Memorándum con Irán, jamás entró en vigencia.

Esta es la historia de la infamante causa judicial que surgió a partir de la denuncia del fiscal Alberto Nisman, en la que acusó a Cristina Fernández de Kirchner, a Héctor Timerman (foto principal) y otros funcionarios y dirigentes sociales argentinos de haber utilizado ese Memorándum como herramienta para encubrir a los responsables del atentado.

Esta es la cuarta nota de la serie, donde intento contar la historia de la causa judicial que se inició con la denuncia de Nisman. Y también es la historia de uno de los hombres que sufrieron esa causa en carne propia. Se llamaba Héctor Timerman. Junto con Alejandro Rúa, fuimos sus abogados en esa causa.

…………………………………..

A principios del año 2004, Irán habia propuesto a Néstor Kirchner reunirse en Caracas, Venezuela. Kirchner manifestó que sólo aceptaría la reunión si se incluía en ella el tema AMIA. Irán se negó a dicha condición y la reunión no se celebró.

Comenzó así lo que Héctor Timerman, que ese mismo año sería designado Cónsul Argentino en EE.UU., llamó siempre “el camino de la presión moral” y que consistía en una política exterior respecto a Irán en la que la Argentina no aceptaría negociación ni reuniones con Irán si no se incluía el tema AMIA. Textualmente escribió Héctor Timerman que dicha política implicaba además de la negativa a reunirse con Irán si este país no aceptaba tratar el tema AMIA, “denunciar en todos los foros posibles la falta de cooperación de Irán en un tema de terrorismo internacional contraviniendo las resoluciones de Naciones Unidas sobre cooperación judicial. Y al acotar las relaciones con Irán a la resolución pacífica de la controversia evitamos la encerrona en que se encuentra Malvinas”. Y agregó: “El camino de la presión moral fue muy criticado por Israel y Estados Unidos”.

Recordó Héctor Timerman alguna vez que durante una reunión, el canciller israelí le manifestó “que no había que hablar con Irán” y que “la influencia de Argentina daría impulso a otros países de la región a relacionarse con Irán”. Timerman le respondió que “como judío separaba muy bien los intereses de Israel, a los que respetaba y entendía, de los intereses comunitarios de los judíos argentinos”.

Néstor Kirchner, entonces Presidente, dijo en su discurso ante la 62° Asamblea General de las Naciones Unidas del año 2007: “El mundo enfrenta problemas. La única esperanza de que pueda resolverlos está en el respeto a la multilateralidad, la adhesión a las diversas normas locales, el respeto de todos los países a las normas y convenciones internacionales y, sobre todo, el pleno respeto a los derechos humanos”. Y agregó: “Estos principios compartidos por la inmensa mayoría del pueblo argentino orientan la acción del gobierno y son la base de las decisiones que la República Argentina toma del ámbito internacional”.

Fue en ese mismo discurso donde recordó que INTERPOL restableció las alertas rojas a seis imputados por el Poder Judicial argentino como particípes del atentado a la AMIA, y solicitó cooperación internacional para que la causa avanzara. Dijo Néstor Kirchner: “No puede tolerarse la acción de los responsables del terrorismo ni de quienes los auspicien, financien o protejan, sean estos personas o países”.

Y siguió: “La soberanía argentina fue víctima en dos oportunidades de ese accionar. En 1992 se atentó contra la Embajada de Israel, en 1994 contra la sede de la AMIA. Como consecuencia perdieron la vida 102 personas de nuestra comunidad, algunos de sus familiares nos acompañan hoy aquí. Estas víctimas igualadas por el terror a las de esta ciudad, a las de Madrid, a las de Londres, a las de Bali, a las de Estambul, y a las de tantos otros lugares, nos imponen el mandato moral de respetar sus memorias, comprometiendo nuestro esfuerzo para perseguir, encontrar y condenar a los culpables”.

“A pesar de las dificultades que la distancia temporal importa, ya que son hechos de hace 13 y 15 años atrás, y de las maniobras de encubrimiento que les sucedieron, no cesa ni cesará nuestro interés ni el apoyo a la Justicia para el esclarecimiento, manteniendo vivo el recuerdo del horror para que no se repita”.

“La Justicia argentina, en noviembre del año pasado, requirió colaboración internacional para la captura de nueve personas sospechadas de decidir y planificar el atentado perpetrado el 18 de julio del ’94 en la AMIA y el Comité Ejecutivo del INTERPOL, por unanimidad, recomendó la captura de seis ciudadanos iraníes y un ciudadano libanés involucrados en esta causa. Hacemos aquí un expreso llamamiento para que durante la sesión de la Asamblea General de INTERPOL, en noviembre de este año, se ratifique esa medida”.

“En este contexto, esperamos que la República Islámica de Irán, en el marco del Derecho Internacional aplicable, acepte y respete la jurisdicción de la Justicia argentina, y colabore eficazmente con los jueces argentinos para lograr el sometimiento a juicio de las personas imputadas en aquellos hechos. En tal sentido, quiero dejar sentado aquí, en la sede de las Naciones Unidas y ante el resto de los países del mundo, que hasta hoy, lamentablemente, la República Islámica de Irán no ha brindado toda la colaboración requerida por la Justicia argentina para el esclarecimiento de los hechos”.

“Apelamos al señor Secretario General y a todas las naciones del mundo que intercedan ante la República Islámica de Irán —concluyó— para que dé trámite a la rogatoria judicial. Ello lo hacemos para alcanzar el único objetivo que tenemos, lograr el esclarecimiento de los hechos y el juzgamiento a quienes resulten responsables de los mismos. El respeto a la memoria de nuestras 102 víctimas exige la realización del valor justicia. Estamos pidiendo que la República Islámica de Irán colabore en la aplicación de las normas del Derecho Internacional, para posibilitar arribar a la verdad, nada más pero tampoco nada menos”.

En el año 2008, y luego del restablecimiento de las alertas rojas de INTERPOL para los imputados por la causa AMIA, Irán había enviado los non papers solicitando reabrir las conversaciones sobre AMIA. El entonces fiscal de la causa AMIA, Alberto Nisman, se puso en contacto con Ronald Noble, Secretario General de INTERPOL, con el objeto de analizar los pasos a seguir, en una reunión que se realizaría en Lyon, Francia, luego que se celebrase la Asamblea General de INTERPOL.

Para ese entonces la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner se había pronunciado en la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York el 23 de septiembre de 2008, reclamando “aquí a la República Islámica de Irán que, por favor, en cumplimiento de normas del derecho internacional, acceda a que la justicia argentina pueda juzgar en juicios públicos, transparentes y con las garantías que da un sistema democrático, a aquellos ciudadanos que han sido acusados”.

Las comunicaciones diplomáticas continuaron, y así también las gestiones del Secretario General de Interpol. Figura en un comunicado oficial de INTERPOL del 14 de septiembre de 2009 que el fiscal Nisman dispuso agregar a sus actuaciones en la hoja 127.974: “En tanto el fiscal [Nisman] de Argentina como Irán han animado al Secretario General a actuar como mediador diplomático en un intento por ayudar a ambas partes para que cooperen en este asunto”. Y agregó: “El objetivo de INTERPOL es por tanto ayudar a salir del punto muerto en lo que respecta a la cooperación y hallar el modo tanto de que se obtengan pruebas como de que la investigación del atentado terrorista contra la AMIA y el enjuiciamiento de sus autores sigan adelante”.

A finales del 2009 Cristina Fernández de Kirchner reiteró la solicitud de cooperación internacional ante Naciones Unidas e INTERPOL exploró la posibilidad entre ambos países de que el juicio se realizara en un tercer Estado. De ello dio cuenta el propio Alberto Nisman en una nota fechada el 10 de Febrero de 2010 que también está en el expediente.

El 10 de marzo de 2010, INTERPOL informó en un comunicado oficial: “Representantes de Argentina y de Irán se reunieron por primera vez desde 2007 en la sede de INTERPOL. Esta iniciativa se encuadra en los contínuos esfuerzos que realiza la organización policial internacional para hacer avanzar el debate sobre el procedimiento judicial en relación con el atentado terrorista de 1994 contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), situada en el centro de Buenos Aires, que causó 85 muertos y cientos de heridos”.

“Aunque, al parecer, en dicho encuentro no se registraron avances significativos, INTERPOL mantiene su compromiso de tratar de resolver este conflicto entre dos de sus países miembros en relación con los cargos pendientes”.

En su denuncia, Nisman señala una reunión secreta entre Timerman y el canciller israelí. Dicha reunión, a la que se conoce como la reunión de Aleppo, fue denunciada por el periodista Pepe Eliaschev, quien aseguró hacer accedido a material de inteligencia que daba cuenta de la misma. Según dijo, en dicha reunión se acordó la impunidad de los iranies imputados. Eliaschev fue llamado a declarar y no aportó pruebas de sus dichos.







Mas allá del desconocimiento del periodista acerca de cómo funciona la diplomacia —entre otras cosas con reuniones secretas entre los países[1], sin que ello sea delito—, hay que señalar que la Reunión de Aleppo NO EXISTIÓ.

En enero de 2011 Timerman viajo a Aleppo, en Siria, donde se reunió con el Presidente sirio. Nunca tuvo un encuentro con el canciller iraní en Aleppo.

No hacía falta, porque para esa fecha, Timerman ya se había reunido con el canciller de Irán. En una reunión secreta que se realizó en un tercer país. Héctor Timerman se negó a revelar qué país había sido el anfitrión de dicha reunión, en el entendimiento de que revelar la identidad del país anfitrión comprometería seriamente las relaciones internacionales argentinas.

Timerman murió sin decir ante Tribunales cuál había sido el país anfitrión. Y como su abogada, yo siempre he deseado que sea ese país el que concurra al juicio y devele su identidad. Sólo por ver la cara de desconcierto de muchos. Y ver de qué se disfrazan entonces muchos de los que agraviaron públicamente a Héctor Timerman.

Por aquel entonces, las potencias del mundo negociaban secretamente el tratado para el uso pacífico de la energía nuclear. Tratado que se conocería como el “5 + 1” y que suscribirían Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido, Francia y Alemania, con Irán en el 2015. Por ello, que Irán prestase la cooperación judicial en el caso AMIA y que la Argentina dejase de hacer reclamos por la falta de dicha colaboración, era importante no sólo para la Argentina.

En la reunión con el canciller iraní, Timerman fue taxativo. La Argentina quería que los acusados fueran interrogados. Sin la declaración de los imputados, la causa AMIA estaba condenada a no resolverse. Y no aceptaría ninguna propuesta de parte de Irán que no incluyese la posibilidad real de que el juez argentino interrogase a los acusados.

En julio del año 2011, al tiempo de conmemorarse el 17° aniversario del atentado contra la sede de la AMIA, la Embajada argentina en Irán informó que el Ministerio de Relaciones Exteriores de ese país había publicado un comunicado oficial a través de la prensa manifestando su intención de colaborar en la resolución del caso del atentado. El representante argentino en Irán transmitió vía cable que: “El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, en ocasión del aniversario de la explosión de la AMIA en Argentina, condena cualquier atentado terrorista y declara su disposición para dialogar y cooperar con Argentina, para descubrir la verdad sobre el atentado”.

Héctor contó que habló profundamente el tema con la Presidenta Fernández de Kirchner y concluyeron que se seguiría con el “camino de la presión moral”, es decir no discutiendo con Irán hasta que se acordase la cooperación judicial para la causa AMIA y “no permitir que la Causa AMIA se convierta en un peón del tablero geoestratégico de ninguna potencia”.

De ello da cuenta el discurso de Fernández de Kirchner en la 66° Asamblea General de las Naciones Unidas, el día 22 de septiembre del año 2011”. La Presidenta dijo entonces: “El gobierno argentino ha recibido el día 16 de julio un mensaje de la Cancillería iraní que culmina expresando su intención de cooperar e iniciar un diálogo constructivo con la Argentina, para ayudar a llegar a la verdad en relación con el brutal atentado cometido contra la mutual israelita el 18 de julio de 1994”.

Que “el mensaje que se ha recibido de Irán, si bien significa un cambio de actitud del gobierno, no constituye en sí mismo una satisfacción a nuestros reclamos que, como lo he dicho con toda claridad, son los de justicia. Sin embargo, se trata de un ofrecimiento de diálogo que la Argentina no puede ni debe rechazar”.

Que “esta posición en modo alguno supone que la República Argentina deje de lado los requerimientos emanados de la Justicia nacional en relación con el juzgamiento de los presuntos responsables de cometer tal atentado”.

Y agregó CFK: “Creemos que ese diálogo debe ser constructivo, que debe ser un diálogo sincero y que debe tener resultados para poder ser creíble y, por lo tanto, no ser entendido simplemente como una maniobra dilatoria o distractiva”.

Pasó un año sin que Irán retomase el contacto con Argentina, hasta que durante las sesiones inaugurales de Naciones Unidas en 2012, la Misión Argentina ante dicho organismo recibió una notificación oficial de la Misión de la República Islámica de Irán solicitando una reunión bilateral entre ambos cancilleres esa misma semana.

La reunión se celebró de 27 de septiembre de 2012 entre Timerman y el Canciller iraní, Ali Salehi, en la sede de las Naciones Unidas. Dijo Timerman: “Volví a insistir que la Argentina, defensora irrestricta de los derechos humanos a partir de las violaciones durante la dictadura militar, inscribía el reclamo por AMIA dentro de ese principio. Le expliqué que había habido atentados no resueltos en muchos lugares del mundo pero que para nosotros es una herida que sólo la puede cerrar la justicia. Y acordamos mantener una serie de reuniones al nivel de cancilleres y otras a niveles más técnicos hasta encontrar una fórmula que cumpla con el ordenamiento judicial de ambos países y de la jurisprudencia internacional”.

A partir de dicha reunión se redactó este “Comunicado conjunto sobre la reunión de los cancilleres de la República Argentina y de la República Islámica de Irán”:

“Los Ministros de Relaciones Exteriores, Héctor Timerman y Ali Akbar Salehi, acompañados por el Vicecanciller argentino, Eduardo Zuain, y el Director General iraní para Asuntos Americanos, Reza Zabib, se reunieron en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York y decidieron continuar las negociaciones a través de los representantes legales de ambos ministerios en la sede de las Naciones Unidas en Ginebra, durante el próximo mes de octubre con el propósito de explorar un mecanismo legal que no esté en contradicción con los sistemas legales de Argentina e Irán, y también decidieron que este proceso no se interrumpirá hasta encontrar una solución mutuamente acordada para todos los asuntos, entre ambos gobiernos, sobre el Caso AMIA”.

Este memorándum de la Cancillería Argentina da cuenta de la reunión:







La primera de las reuniones acordadas se realizó en Ginebra, el 28 y 29 de octubre de 2012. Aquí su contenido:











La segunda reunión se realizó en Zurich, los días 27 y 28 de noviembre de 2012. Este fue su contenido:









A principios de enero del 2013, Timerman se reunió en Zurich con el canciller iraní. Elaboraron un borrador del acuerdo a suscribir. Volverían a reunirse el 22 de enero de ese año, también en Zurich para revisar el texto, sometido a consideración de ambos países. No hubo modificaciones.

Finalmente el 27 de enero de 2013, en Etiopía, se firmó el Memorándum de Entendimiento entre Argentina e Irán, que estaba destinado a permitir el avance de la causa AMIA.

Dijo Héctor que en uno de esos viajes de enero, pensó “que estábamos llegando a una decisión histórica en un caso tan trascendental en nuestra historia de derechos humanos”. También contó que era consciente de que “no era el final de la historia pero si la posibilidad de avanzar en el juicio si las pruebas del fiscal Nisman eran suficientes o valederas. El riesgo, sin embargo, era menor ante la posibilidad de avanzar en una causa que estaba paralizada”.

Lo que Héctor Timerman no sabía ese 27 de enero de 2013, cuando firmó el memorándum, es que en su afán de resolver el horror que significó el atentado a la AMIA, había desatado la tragedia que caería sobre él, de la mano de muchos de los mismos que en 1994 habían decidido encubrir el Atentado. Porque a veces la Historia es insoportablemente circular.









[1] La posibilidad de preservar la confidencialidad de las negociaciones de un tratado es un extremo que se encuentra previsto en el ordenamiento internacional. Que en ocasión de la redacción del Tratado de la Liga de las Naciones y posteriormente de la Carta de las Naciones Unidas, se debatieron mecanismos para regular la publicidad de las tratativas internacionales a fin de evitar la denominada “diplomacia secreta”. Y que en ambas oportunidades se decidió que la única limitación al secreto de tales tratativas se circunscribiría a su resultado, es decir al acuerdo alcanzado.

El artículo 102.1 de la Carta de las Naciones Unidas dispone que los tratados sean inscriptos en el registro, pero no así las negociaciones que condujeron al tratado, las que pueden mantenerse indefinidamente confidenciales si así fuera la voluntad de las partes.




HISTORIA DE UNA INF/AMIA (5)

Continúa la historia de la infamante causa judicial que surgió a partir de la denuncia del fiscal Alberto Nisman

POR GRACIANA PEÑAFORT





El lunes 18 de julio de 1994 a las 9.53 estalló una bomba en la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), en lo que es considerado el más brutal atentado que sufrieron civiles en nuestro país luego del bombardeo de Plaza de Mayo del ’55, al cual las crónicas oficiales —inexactas— le atribuyen 308 víctimas. En el atentado de la AMIA murieron 85 personas.

Pocas horas después, “el primer ministro israelí Yitzhak Rabin propuso al gobierno argentino de Carlos Menem coordinar una interpretación unificada de lo sucedido, que conviniera a los intereses políticos de ambas administraciones. Así se desprende de un cable emitido por el embajador argentino en Israel José María Valentín Otegui, a las 2.50 horas del 19 de julio de 1994”.







Comenzó entonces una historia que lleva casi 25 años y que debería avergonzar al Poder Judicial argentino y a buena parte del poder político.

En enero del 2013, luego de 19 años sin avances sustanciales en la causa AMIA, la Argentina suscribió un Tratado de Entendimiento con Irán, para obtener, finalmente la declaración de los iraníes imputados por el Poder Judicial argentino de haber participado en ese atentado, que a la fecha permanece sin resolver. Dicho Memorándum fue aprobado por ley en el congreso argentino. Luego fue declarado inconstitucional. El gobierno de Mauricio Macri no apeló la inconstitucionalidad y por lo tanto la misma quedó firme. El Memorándum con Irán, jamás entró en vigencia.

Esta es la historia de la infamante causa judicial que surgió a partir de la denuncia del fiscal Alberto Nisman, en la que acusó a Cristina Fernández de Kirchner, a Héctor Timerman (foto principal) y otros funcionarios y dirigentes sociales argentinos de haber utilizado ese Memorándum como herramienta para encubrir a los responsables del atentado.

Esta es la quinta nota de la serie, donde intento contar la historia de la causa judicial que se inició con la denuncia de Nisman. Y también es la historia de uno de los hombres que sufrieron esa causa en carne propia. Se llamaba Héctor Timerman. Junto con Alejandro Rúa, fuimos sus abogados en esa causa.

…………………………………..

El Memorándum con Irán se firmó el 27 de enero del año 2013. Y desató el infierno.

A decir verdad, las primeras llamas se habían presentado antes de su firma, en el contexto de las reuniones técnicas que se habían acordado para encontrar la solución a la controversia entre funcionarios argentinos e iraníes.

La controversia era —y continúa siendo— que la ley argentina exige que sean los funcionarios judiciales argentinos quienes interroguen a los imputados. Sin esa indagatoria la causa no puede avanzar. Por su parte, Irán no concede la extradición de sus ciudadanos. En 2012, la causa llevaba ya 18 años en punto muerto.

Los equipos técnicos de ambos países discutían cómo hacer posible la declaración de los imputados iraníes.

En dicho contexto, la AMIA y la DAIA solicitaron al fiscal Nisman que “toda vez que dichos acercamientos, o reuniones, podrían eventualmente llevar confusión a las autoridades de Interpol, encargadas de efectivizar las capturas ordenadas en el sumario… evalúe, a los efectos que pudiera corresponder, si deviene necesario hacer saber a las autoridades (locales e internacionales) de Interpol y de manera clara e inequívoca, que dichas capturas oportunamente ordenadas siguen plenamente vigentes y con todo su vigor”. También solicitaron que el fiscal evaluase si correspondía ratificar la plena vigencia de las alertas rojas.

Dijeron también que rechazaban “la AMIA, de la DAIA e incluso de un grupo mayoritario de Familiares de las Víctimas del atentado, la intención del Poder Ejecutivo Nacional, instrumentada a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, de procurar un acercamiento, negociación, acuerdo o como corresponda llamarlo, justamente con las autoridades de la República Islámica de Irán, país que, en todas y cada una de las resoluciones antes aludidas, ha sido sindicado como responsable último (a través de altos funcionarios de gobierno) de decidir, planificar y ejecutar el atentado”.

Hay que señalar que aun no estaba redactado el texto del Memorándum y tanto la AMIA como la DAIA reprochaban ya que la Argentina procurase un acercamiento, o acuerdo con Irán. Pese a que era esa la única forma de permitir el avance efectivo de la causa por el atentado a la AMIA.

También solicitaron que Nisman “libre oficio al Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto a fin de que informe —aún con carácter reservado si ello fuera estrictamente necesario— del trámite y resultado —aún parcial— de los encuentros mantenidos entre funcionarios de dicha dependencia y sus pares iraníes”.

Nisman denegó todos los pedidos de la DAIA y la AMIA, salvo el de solicitar a la Cancillería que informase sobre el avance del trabajo de los equipos técnicos.

La respuesta de la Cancillería llegó inmediatamente e informó que “embajadores de esta Cancillería integraron la delegación, junto con la Procuradora del Tesoro de la Nación, que mantuvo tres reuniones de trabajo con representantes de la República Islámica de Irán, en Ginebra”.

Y que “durante las mencionadas reuniones las delegaciones trabajaron en el propósito de explorar un mecanismo legal que no esté en contradicción con los sistemas legales de Argentina e Irán en los puntos fijados por los cancilleres de ambos países en el comunicado conjunto del 27 de septiembre de 2012, en los márgenes del 67° Periodo de Sesiones de la Asamblea General de la ONU”.

Por supuesto, se hizo “saber al Sr. Fiscal General que tratándose de un proceso de negociación diplomática entre Estados las partes han acordado mantener reserva de su contenido mientras dure el mismo”. Lo que fue tenido presente por el fiscal Nisman e informado a las querellas (hojas 132.822 y 132.823).

Luego de esa respuesta de Cancillería, la DAIA y la AMIA insistieron en que se le tomase “declaración testimonial a los funcionarios que, según esa información, habrían participado en las reuniones con los funcionarios iraníes”. Y el fiscal Nisman no concretó esa convocatoria, teniéndola presente.

¿Por qué la AMIA y la DAIA se oponían a las negociaciones para que los iraníes pudieran prestar declaración ante el juez argentino? Ambas asociaciones sabían perfectamente que era la única forma posible para que a causa AMIA avanzara.

Una respuesta posible a esa pregunta incomprensible la publicó no hace mucho Ricardo Ragendorfer en Tiempo Argentino. Allí relató una reunión ocurrida con posterioridad a la firma del Memorándum, pero que puede dar la clave para esa oposición prematura de la AMIA y la DAIA.

Relata Ragendorfer [1] que en esa reunión ocurrida en el año 2013 “Schlosser [presidente de la DAIA] había concurrido al despacho de Timerman en la Cancillería con el vicepresidente de la AMIA, Waldo Wolff (hoy diputado de PRO), y el entonces secretario general Knoblovits (foto principal). Al ministro de Relaciones Exteriores lo acompañaba el secretario de Culto, Guillermo Oliveri”.

“Los visitantes no creían que el acuerdo con Irán para interrogar allí a los presuntos responsables del atentado pudiera guiar la pesquisa hacia la verdad. También invocaron “impedimentos estratégicos” no debidamente aclarados. Y al respecto, Schlosser esgrimió un notable argumento: ‘Los muertos ya están muertos, Héctor; hay que pensar en los vivos'”.

“Wolff, a su vez, permanecía mudo, con los ojos clavados en el suelo”.

“Y Knoblovits, abogado de profesión, iba levantando temperatura. Hasta que, de pronto, saltó de su asiento, al grito de: ‘Si Canicoba Corral (el juez de la causa) va a Irán y le dicta a los acusados la falta de mérito porque la prueba no alcanza, ¿de qué nos disfrazamos?’. Y remató: ‘¡Eso sería inaceptable!'”.

“Schlosser entonces le ordenó con un parpadeo que se llamara a silencio. Wolff continuaba con los ojos clavados en el suelo”.

“¿Qué temía realmente Knoblovits? ¿Acaso no estaba convencido de la autoría iraní del atentado?”

“Tanto las circunstancias de esa reunión como el registro textual de los diálogos fueron confirmados a este diario por Oliveri.”

Quien escribe esta nota no sabe la respuesta. Pero no dejo de asombrarme cuando reviso hojas ya gastadas del expediente de la investigación del atentado de la AMIA y veo como tanto AMIA y DAIA se opusieron a lo que parecía el camino posible para encontrar la verdad en esa causa.

Pese a la oposición de ciertos sectores las negociaciones avanzaron. Y el Memorándum se firmó. También se firmó ese 27 de enero una nota dirigida a Interpol notificando la firma del Memorándum , en cumplimiento del Art. 7 de dicho instrumento que disponía: “Este acuerdo, luego de ser firmado, será remitido conjuntamente por ambos cancilleres al Secretario General de Interpol en cumplimiento a requisitos exigidos por Interpol con relación a este caso”.

En la nota enviada se agradecían los esfuerzos de Interpol “en diversas ocasiones en años pasados destinados a acercar a las delegaciones de nuestros países para resolver sus diferencias en vuestra organización con mutuo entendimiento y respeto”, informando que “ambos países han acordado que las cuestiones entre ellos sobre el caso AMIA serán resueltas a través de la cooperación internacional”.

No pasaría mucho tiempo sin que AMIA y DAIA señalasen esa nota como la evidencia de que la firma del Memorándum estaba destinada a permitir que se diesen de baja las alertas rojas de AMIA.

Ese señalamiento desconoce de modo brutal la notificación formal que hizo la Argentina a Interpol donde señaló que “actualmente, ese instrumento está siendo considerado por los órganos relevantes de uno y otro país a los efectos de su aprobación de conformidad con las Leyes respectivas, por lo que aún no se encuentra vigente”.

“Por otra parte, de acuerdo con las normas aplicables, cualquier cambio en los requerimientos de captura internacional oportunamente formulados a INTERPOL desde la Argentina en relación con los graves crímenes investigados en la causa AMIA, sólo podrá ser realizado por el juez argentino con competencia en dicha causa, Dr. Rodolfo Canicoba Corral, a cargo del juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 6 de esta ciudad. Es decir que la firma del Memorándum de Entendimiento, su eventual aprobación por parte de los órganos relevantes de ambos Estados y su futura entrada en vigor no producen cambio alguno en el procedimiento penal aplicable, ni en el status de los requerimientos de captura internacional arriba referido”. Esa nota la firmó Héctor Timerman.





La respuesta de Interpol llegó a la Argentina el 15 de marzo de 2013. En ella su Consejero Legal expresa que “la Oficina de Asuntos Jurídicos de la Secretaría General de INTERPOL manifiesta que dicho acuerdo no implica ningún tipo de cambio en el status de las notificaciones rojas publicadas en relación a los crímenes investigados en la causa AMIA. En este sentido, la Oficina de Asuntos Jurídicos considera que el referido acuerdo es un desarrollo positivo en el esclarecimiento de la causa”.







Pese a toda esta documentación, los necios y también los que estaban empujados por mezquinos intereses políticos insistieron en la acusación. Contra toda evidencia. Incluso contra los dichos taxativos de Interpol.

Relató Héctor Timerman acerca de los días posteriores a la firma de Memorándum: “Cuando terminé con la firma de la nota de comunicación a Interpol llamé a los presidentes de la AMIA y de la DAIA, quienes estaban sorprendidos y querían conocer más detalles. Quedamos en que los llamaba de la primera escala en mi viaje de retorno. Así ocurrió y quedamos en reunirnos con las Comisiones directivas de ambas instituciones y los familiares de las víctimas”.

“En la reunión noté que había una lógica preocupación por entender los alcances del Memorándum pero los percibí cautamente optimistas. Por el contrario, los dirigentes de la AMIA y la DAIA recién comenzaron a ceder a medida que transcurría la reunión y yo podía contestar las preguntas. Al final, dimos una conferencia de prensa junto a los familiares y la dirigencia de ambas instituciones”. (Que puede ser evaluada aquí: https://m.youtube.com/watch?v=YmtU26X0AIg)

“Al volver a mirar el video sigo pensando que ese día había un consenso en avanzar con el Memorándum”.

“A los pocos días Borger vino a verme a la Cancillería y me pidió que al menos le cambiemos el nombre a la “Comisión de la Verdad” y que la AMIA y los familiares pudiesen presenciar la indagatoria en Teherán. No recuerdo si había algún otro pedido. Le dije que yo no veía ningún problema, que lo consultaba con la Presidenta y lo volvía a llamar. Cristina me dio luz verde para hablar con los iraníes y negociar los pedidos de la AMIA. Debía ser un viernes porque ese día salió un comunicado de la AMIA rechazando el Memorándum en términos muy duros y diferentes a lo conversado con Borger en mi oficina”.

“Borger no me atendía y entonces llamé al director de la AJN que fue el difusor del comunicado y me contó que hubo una reunión de la dirigencia comunitaria con el Rabino Levin en la ieshivá de éste último y que el comunicado le llegó directamente desde la oficina del Rabino Levin y que ahora era shabat y nadie me iba a atender el teléfono. También me dijo que todo lo que salía de la oficina del Rabino Levín era intocable y debía publicarse tal cual era recibido en AJN”.

“Qué pasó en esos pocos días entre la reunión que mantuve en la AMIA y el comunicado rechazando el Memorándum es una incógnita”.

El 21 de febrero de 2013 la Cámara de Senadores le dio media sanción a la ley que aprobaba el Memorándum. El 27 de febrero se aprobó en la Cámara de Diputados.

Esta fue la portada del diario de mayor circulación nacional en la Argentina el 28 de febrero de 2013. Pobre Héctor Timerman, la infamia contra él había comenzado.










HISTORIA DE UNA INF/AMIA (6)

Continúa la historia de la infamante causa judicial que surgió a partir de la denuncia del fiscal Alberto Nisman

POR GRACIANA PEÑAFORT





El lunes 18 de julio de 1994 a las 9.53 estalló una bomba en la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), en lo que es considerado el más brutal atentado que sufrieron civiles en nuestro país luego del bombardeo de Plaza de Mayo del ’55, al cual las crónicas oficiales —inexactas— le atribuyen 308 víctimas. En el atentado de la AMIA murieron 85 personas.

Pocas horas después, “el primer ministro israelí Yitzhak Rabin propuso al gobierno argentino de Carlos Menem coordinar una interpretación unificada de lo sucedido, que conviniera a los intereses políticos de ambas administraciones. Así se desprende de un cable emitido por el embajador argentino en Israel José María Valentín Otegui, a las 2.50 horas del 19 de julio de 1994”.







Comenzó entonces una historia que lleva casi 25 años y que debería avergonzar al Poder Judicial argentino y a buena parte del poder político.

En enero del 2013, luego de 19 años sin avances sustanciales en la causa AMIA, la Argentina suscribió un Tratado de Entendimiento con Irán, para obtener, finalmente la declaración de los iraníes imputados por el Poder Judicial argentino de haber participado en ese atentado, que a la fecha permanece sin resolver. Dicho Memorándum fue aprobado por ley en el congreso argentino. Luego fue declarado inconstitucional. El gobierno de Mauricio Macri no apeló la inconstitucionalidad y por lo tanto la misma quedó firme. El Memorándum con Irán, jamás entró en vigencia.

Esta es la historia de la infamante causa judicial que surgió a partir de la denuncia del fiscal Alberto Nisman, en la que acusó a Cristina Fernández de Kirchner, a Héctor Timerman (foto principal) y otros funcionarios y dirigentes sociales argentinos de haber utilizado ese Memorándum como herramienta para encubrir a los responsables del atentado.

Esta es la sexta nota de la serie, donde intento contar la historia de la causa judicial que se inició con la denuncia de Nisman. Y también es la historia de uno de los hombres que sufrieron esa causa en carne propia. Se llamaba Héctor Timerman. Junto con Alejandro Rúa, fuimos sus abogados en esa causa.

———————————————

El 28 de febrero de 2013, se promulgó mediante ley 26.843 el Memorándum con Irán. Este fue su texto.









El 4 de abril de 2013, Pablo Reisman y Julio Schlosser —Vicepresidente 2° de la AMIA y Presidente de la DAIA, respectivamente— con el patrocinio letrado del doctor Miguel Bronfman, invocando su condición de víctimas del atentado aludido, como así también su calidad de querellantes en el marco de la causa en la que se investiga la comisión de ese ilícito, promovieron una acción de amparo contra dicho Memorándum.

La AMIA y la DAIA son las mismas organizaciones que en el juicio de encubrimiento del Atentado a la AMIA, NO querellan a Beraja —ex presidente de la DAIA— , y que diluyen la acusación contra el “Fino” Palacios y contra los fiscales Mullen y Barbaccia, a quienes tanto el Ministerio Publico Fiscal y los familiares de las victimas acusan de ser parte del encubrimiento infame que llevo adelante el ex juez Galeano, junto con Beraja y la SIDE menemista. Esas mismas organizaciones fueron a oponerse al Memorándum que permitiría, por primera vez en 19 años, que la causa por el atentado avanzara a través de la posibilidad de la toma de declaraciones a los iraníes imputados por el Poder Judicial argentino como responsables del atentado.

El amparo fue y vino entre el fuero Contencioso Administrativo y el fuero Penal Federal, hasta que la Corte Suprema dispuso el 15 de octubre de 2013 que el amparo debía resolverlo el fuero Penal Federal, mas específicamente el doctor Canicoba Corral, juez que entiende en la causa que investiga el atentado de la AMIA.

Alberto Nisman fue el fiscal de esa causa también y en noviembre de 2013 acompañó el pedido de inconstitucionalidad del Memorándum. Si bien Nisman cuestionó fuertemente su constitucionalidad, jamás señaló que hubiese un delito en su firma.

De esas épocas habla Ricardo Ragendorefer en la nota que conté el domingo pasado [2], en la que, en el marco de una reunión entre Timerman y Guillermo Oliveri, Secretario de Culto de Cancillería con Schlosser (entonces presidente de la DAIA,) Waldo Wolff (vicepresidente de la AMIA) y el secretario general Knoblovits. Cuenta Ragendorfer que “los visitantes no creían que el acuerdo con Irán para interrogar allí a los presuntos responsables del atentado pudiera guiar la pesquisa hacia la verdad. También invocaron ‘impedimentos estratégicos’ no debidamente aclarados. Al respecto, Schlosser esgrimió un notable argumento: ‘Los muertos ya están muertos, Héctor; hay que pensar en los vivos’.”

“Wolff, a su vez, permanecía mudo, con los ojos clavados en el suelo”.

“Y Knoblovits, abogado de profesión, iba levantando temperatura. Hasta que, de pronto, saltó de su asiento, al grito de: ‘Si Canicoba Corral (el juez de la causa) va a Irán y le dicta a los acusados la falta de mérito porque la prueba no alcanza, ¿de qué nos disfrazamos?’. Y remató: ‘¡Eso sería inaceptable!'”

“Sea cual fuese el origen de la oposición al memorándum de la AMIA y DAIA, la postura de varias organizaciones de familiares de víctimas del atentado fue diferente. Y cuando se conoció el dictamen de Nisman a favor de la inconstitucionalidad del memorándum, esas organizaciones de familiares cuestionaron fuertemente al fiscal”. [3]







Finalmente, el 4 de diciembre de 2013 Canicoba Corral declaró improcedente el amparo. Tanto la DAIA como la AMIA apelaron esa sentencia y dicha apelación fue resuelta por la Cámara de Apelaciones de Comodoro Py el 14 de mayo de 2014. Los jueces que resolvieron la inconstitucionalidad del memorándum fueron los doctores Eduardo G. Farah y Jorge L. Ballestero. Los volveremos a encontrar más adelante en esta historia.

Pero cabe recordar acá lo que dijo Ballesteros. Él mismo volvería un año después sobre esas palabras.













El Estado nacional apeló dicha inconstitucionalidad. Si bien la representación del Estado estaba en cabeza de los abogados del Ministerio de Justicia de la Nación, tanto la Procuración del Tesoro como Cancillería formaban parte de ese juicio e intervenían activamente.

El recurso de Casación presentado por el Estado Nacional fue concedido. El 10 de marzo de 2015 una resolución del entonces presidente de la Sala II de la Casación Federal dejó sin efecto una prueba que ya había sido concedida por esa misma Sala, señalando que “y en especial consideración a la celeridad que siempre reclama la atención de los derechos constitucionales comprometidos en el procedimiento de amparo, déjase sin efecto el pedido de informes a Naciones Unidas sobre el registro del Memorándum”. Es decir que aquella prueba que había sido considerada pertinente antes, de pronto ya no lo era y fue dejada súbitamente sin efecto por la Sala II de la Casación.

Esa misma resolución ordenaba que las partes presentaran sus informes el 31 de marzo de 2015. Y fijó fecha para sentencia el 8 de abril de 2015.

Para ese entonces Alberto Nisman ya había presentado su denuncia contra Cristina Fernández de Kirchner y Héctor Timerman y otros, el 14 de enero de 2015. Desatando un terremoto político e institucional de magnitudes siderales.

El 18 de enero Alberto Nisman fue hallado muerto de un balazo en la cabeza en el baño de su departamento de Puerto Madero.

El 26 de febrero, la denuncia de Alberto Nisman fue desestimada por el juez Daniel Rafecas.

El 31 de marzo de 2015 las partes presentaron sus informes. Pero la sentencia sobre la inconstitucionalidad del memorándum no se resolvió el 8 de abril como estaba previsto. Tampoco se resolvió el 22 de junio de 2015, que fue la fecha que fijó la Sala II de la Casación para la lectura de la sentencia.

Recién el 22 de diciembre de 2015 se resolvió la inconstitucionalidad del Memorándum. Y no fue por sentencia de la Sala II, sino porque luego del cambio de Gobierno, Germán Garavano, flamante Ministro de Justicia de Mauricio Macri , le ordenó a los abogados del Ministerio que desistieran del recurso de Casación del Estado Nacional.

Al haber desistido del recurso el Estado Nacional, en una resolución de solo 9 líneas la Sala II de la Casación consideró que quedaba firme la inconstitucionalidad dictada por su inferior, la Sala de Apelaciones.

Las crónicas de esos días de diciembre de 2015 cuentan que, amén del traumático cambio de gobierno ocurrido el 10, se vivieron horas de tensión entre los abogados del Ministerio de Justicia y el recién nombrado Ministro Garavano. Los abogados de planta del Ministerio le explicaron al ministro que el Estado Nacional tiene la obligación de apelar los fallos desfavorables. Y solo presentaron el desistimiento del recurso luego que Garavano firmase una instrucción escrita, en tal sentido, la cual consta en el expediente administrativo y fue presentada ante la Casación Penal.

Escribió Raúl Kollman sobre esa sentencia [4]: “En orden a que no existen otros recurrentes –dicen los jueces Juan Carlos Gemignani y Angela Ledesma–, en razón de las dificultades para integrar el tribunal, a fin de evitar mayores dilaciones y tratándose de un mero trámite que no requiere sustanciación, corresponde tener por desistido el recurso de Casación presentado por el Estado nacional. Con este párrafo breve y formal, Gemignani y Ledesma dejaron firme, de hecho, la inconstitucionalidad del acuerdo con Irán”.

Para la fecha del desistimiento de recurso del Estado Nacional, Héctor Timerman ya había sido operado de su cáncer hepático y los controles médicos señalaban entonces una favorable evolución de su salud.



martes, 22 de noviembre de 2022

LOS 11 PRINCIPIOS DE LA PROPAGANDA, según Josep Goebbels

Esto explica muchas cosas.
  • 1.- Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único Símbolo; Individualizar al adversario en un único enemigo.
  • 2.- Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo; Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.
  • 3.- Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”.
  • 4.- Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.
  • 5.- Principio de la vulgarización. “Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar”.
  • 6.- Principio de orquestación. “La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas”. De aquí viene también la famosa frase: “Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad”.
  • 7.- Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que cuando el adversario responda el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.
  • 8.- Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.
  • 9.- Principio de la silenciación. Acallar sobre las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.
  • 10.- Principio de la transfusión. Por regla general la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales; se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.
  • 11.- Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente que se piensa “como todo el mundo”, creando impresión de unanimidad.

martes, 8 de noviembre de 2022

CÓMO SERÍA LA HISTORIA DE AMÉRICA ESCRITA POR LOS INDÍGENAS, charla de José Saramago

José Saramago: ¿Cómo sería la historia de América escrita por los indígenas?

A propósito del derribamiento de la estatua del conquistador español Sebastián de Benalcázar, publicamos un fragmento del discurso “El lado oculto de la luna”, sobre la identidad iberoamericana, leído en 2007 el Encuentro Internacional Becas Líder en Cartagena, Colombia.


José Saramago, Premio Nobel de Literatura 1998, nació en 1922 en Portugal y murió el 18 de junio de 2010 en España.

El otro lado de la luna es el título de mi reflexión en voz alta.
Hemos visto un lado, la parte siempre visible, el continente rico y contradictorio en que estamos y que, a mi entender, necesita un nombre distinto del que le ha sido dado.
¿Por qué..?

Porque está la parte oculta, la parte que no aparece, al no ser denominada: esa es la importancia capital del nombre, que puede mostrar pero también ocultar.
Decir Iberoamérica es seguir ignorando la existencia de la cara oculta de este continente.
Me perturba mucho este asunto, no saben cómo…

¿Dónde están los indios..?
Los pueblos indígenas son también iberoamericanos..?

El guatemalteco que procede y se reivindica de una etnia anterior a la llegada de los pueblos ibéricos ¿es también iberoamericano..?
¿Y por qué, en un encuentro en que, entre otras cosas, se habla de la identidad iberoamericana, no se habla también de las otras identidades que conforman el continente..?
¿No tienen el mismo nivel cultural..?
¿O será que no tienen el mismo nivel económico..?
No sé si hay aquí indios, indígenas con conciencia clara de serlo.
No hablo del mestizaje, otro concepto que habría que revisar, que ha producido algunas salidas; no hablo de indios aculturados, con una situación económica razonable.
No hablo de ellos, hablo de los millones de hombres y mujeres que han sido y son ignorados sistemáticamente. Incluso no entiendo que no se hable de los pueblos indígenas en este encuentro, que ni la palabra indio haya salido hasta ahora, pese a estar donde estamos, que no es Bruselas.

¿Cuántos millones de indios quedan..?
A veces digo, no con autoritas, sino con cierto espíritu romántico, mejor dicho, con el espíritu característico del romanticismo, que los indios eran los dueños de la tierra. Cuando aquí llegó Colón y cuando a Brasil, a lo que después se llamó Brasil, llegó Pedro Álvares Cabral, encontraron gente y culturas, algunas de ellas muy avanzadas.
Había idiomas, había literatura, aunque en algunos casos solo se expresara oralmente, pero el cuento, aún no escrito, es ya una manifestación literaria.

¿Qué hemos hecho..? ¿Qué hacemos..?
O mejor, ¿qué pueden hacer ustedes..?
Como ven, yo no puedo hacer nada más que preguntar. Sorprendido, asombrado, perplejo.
¿Por qué se olvida, se ignora, a los indios, a los indios de Colombia, que están aquí, al lado de esta sala, en la puerta..?
A los de Guatemala, que son el 50% de la población.
A los de México, que son millones...
¿Qué harán con ellos, con esa gente..?
¿Seguirán habitando la cara oculta de la luna..?

Claro que la palabra mágica es integración.
Pero integrar cómo..?
Porque la palabra mágica no es suficiente para producir magia.
Y la integración, para ser auténtica, debe ser una inter-integración.
Yo me integro en ti y tú te integras en mí, pero no es en esto en lo que pensamos cuando decimos “integración”.

Seamos sinceros: si aplicamos la palabra, y el concepto que la palabra encierra, a los indios de América, de esta América, me gustaría saber qué integración estarían dispuestas a conceder las clases privilegiadas y dominantes, qué parte de los indígenas iban a reclamar como propias.
Me temo que ninguna, que integración significa que “ellos” se incorporen a los valores dominantes.
O sea, apuesto que no habrá integración, y lo sabéis, en el sentido de inter-actuación.
A los indios no les quedan más que dos alternativas: desaparecer y, por así decir, limpiar el terreno, que más o menos es la idea que tiene, por ejemplo, Israel con respecto a los palestinos, sencillamente espera que se acaben y está haciendo todo para que eso ocurra, que adopten los modos y las maneras hegemónicas.
De integración y de mestizaje, nada, simplemente drástica imposición, aunque sea hecha a través de sutiles maneras.

¿Por qué el indio se convirtió de dueño de la tierra en siervo de la tierra..?
¿Cómo la tierra pasó de unas manos a otras..?

Sabemos que los norteamericanos para resolver eso encerraron a los pieles rojas en reservas.
Que es otra forma de acabar con el problema, que antes se me escapó.
Aunque de alguna manera los indios de aquí, sus pueblos, donde ellos están, son reservas, reservas sin la grandeza que tuvieron otras reservas, para tener mano de obra barata, reservas para ser ignoradas.
Para nosotros todavía viven en lo que llamamos Edad Media, aunque ellos tendrán otra visión, porque la apreciación del tiempo en esas cabezas, en esas inteligencias y en esas sensibilidades, seguramente es distinta de la nuestra.
Para nosotros ellos creen que el tiempo está inmóvil, está detenido.
Quizá están contando sus víctimas o preguntándose cómo ha sido esto posible, qué tsunami los despojó de todo, tantas veces y para tantos, no solo de su identidad sino, incluso, del su propia autoestima.

La pregunta que os dirijo, como estudiosos aventajados, es ésta: cuántos millones de indios existen desde México hasta el sur del Sur..?
Cuántos mapuches, por ejemplo, sean de Argentina, sean de Chile..?
A los de Chile, parece que les queda menos del diez por ciento de su territorio histórico.
El resto les ha sido robado por grandes multinacionales.
Por ejemplo, tanto en Argentina como en Chile, Benetton es propietaria de territorios que son como países.
Los indios han sido saqueados y, ahora, a los que protestan, se les aplica una ley antiterrorista aprobada en Chile.
Hay personas que no pueden decir: «Esto es mío», y hay firmas, empresas, terratenientes que sí pueden afirmar, sin que les pase nada “Esto ahora es mío”.
Y si alguien pretende restituir la propiedad de la tierra, diciendo, «No, no era tuyo y ya tampoco lo será», si dicen: «Me lo robaste, quiero que me lo devuelvan», ésos serán acusados de alterar el orden y recaerá sobre ellos el peso de la ley.
No sobre los que se instalan en beneficio propio, con las leyes que ellos han declarado santas, o sea, las leyes del mercado.

Por supuesto, no propongo que ni las ciudades ni las regiones que fueron emblemáticas de los mapuches les sean devueltas a los descendientes, a los tataranietos de aquellos que vivían entonces aquí.
No es eso, ni se trata de eso, porque no es posible.
Sencillamente, lo que se debería hacer es buscar fórmulas de no dejarlos atrás y de no dar pretextos para situaciones terribles como las que viven, carnicerías tremendas contra los pobres, exterminios de pueblos sin que eso sea noticia.
Porque el indio no es noticia.
Uno abre un periódico cualquiera y una parte importante, aunque sea una minoría, no forma parte de la realidad que los medios retratan.

Es curioso que ahora que andamos preocupados con la protección de las minorías, incluso de las minorías políticas, y queremos que estén representadas en el parlamento para que la diversidad ideológica y política del país encuentre ahí su retrato, su radiografía, esta minoría mayoritaria que son los indios esté tan ausente de los medios.
De los indios no se habla, salvo para un suceso que mal se explica.
Y si no hablan ustedes, si no empiezan a hablar de los indios, se está haciendo algo muy grave, porque es considerar que una parte de la población no merece ni un esfuerzo para sacarla de la miseria, de la humillación a que ha sido empujada.

Recordad que esos pueblos llevan cinco siglos de humillación.
Les robaron sus idiomas, les robaron sus creencias, les robaron su tierra, les robaron sus dioses.
Les robaron todo, todo, todo, todo.

No tengamos ninguna ilusión: lo que ocurrió fue una extorsión, un robo montado con eficacia y acompañado de la imposición de una nueva religión que, casualmente, es una religión también de humillación, de negarse a sí mismo.

Hay algo de maquiavélico en todo este proceso que ya lleva, se arrastra, quinientos años.
Y, por favor, como ya somos mayores, no repitamos algo que sabemos que no es cierto, no hubo ningún encuentro de civilizaciones, los indios de ninguna parte se metieron en sus barcos, en sus canoas para cruzar el Atlántico y, por una casualidad extraordinaria, encontrarse en su ruta a Colón o a Álvarez Cabral.

Aquí llegaron las naos o las carabelas que traían, entre otros, a dos personajes importantísimos: el fraile y el soldado.
El fraile ponía el pie en tierra y decía: «Vuestros dioses son falsos. 
Yo traigo conmigo el verdadero Dios».
Olvidad por un momento el imperdonable pecado de orgullo que es decir: «Yo traigo conmigo el verdadero Dios», y que ha tenido como resultado una aculturación violenta, en todos los aspectos, aunque es cierto que los guatemaltecos, por lo menos, en un viaje que hice vi que hacen de las iglesias un uso que no es canónico, porque se sientan en el suelo, encienden unas velas en el suelo, no le dan ninguna importancia al altar, o a lo que pasa allí arriba, y es en el suelo dónde hacen sus rezos.

No sé qué están rezando. Todo esto debería merecer un enorme respeto.
Pero, decía, que llegaron el fraile y el soldado.
Y cuando el fraile decía “traigo al verdadero Dios”, el soldado ya estaba preparando el arma, y enarbolando la bandera de conquista.
Detrás, con menos aparato simbólico, estaba el recaudador y el mercader: ellos no se exponían, pero eran los que contaban los beneficios.
¿Dónde está el encuentro..?

Ocurre que hay descendientes de aquellas primeras civilizaciones.
Y ocurre que esos hombres y mujeres, dispersos e ignorados por los medios, pero con idiomas propios, con usos, con tradiciones, con ignorancia de cosas y con sabiduría de otras, pobres, humillados, muchas veces vencidos, otras no, esos hombres y mujeres también son americanos.
Así lo ha querido la historia, pero son americanos invisibles o por lo menos así me lo parece y, desde luego, en este encuentro no han aparecido como sujetos de nada, ni de su presente ni de su destino.

A mí me parece que hay que hacer algo, que no podemos ser habitantes de una especie de segundo país, porque se razona, entre nosotros, aquí, por lo que he oído, como si los becarios, y los invitados fuéramos de otra galaxia, como si todos los que estamos aquí fuéramos universitarios norteamericanos o europeos o de cualquier parte del mundo que no tiene una comunidad tan importante reducida a la condición de anécdota.
Se les ha olvidado el indio. Y eso es grave.

Es grave porque, si se nos olvida una vez, podemos corregirlo, pero si se olvida una vez y dos veces y tres veces, porque los indios han sido olvidados todos los días que empezaron en el 1500, hasta el día de hoy, entonces la caso va mal, muy mal, es como si no hubiéramos avanzado en derecho internacional, como si no se hubiera abolido la esclavitud, al menos legalmente.

Hace un tiempo que vengo diciendo, con algunas sonadas divergencia, que el futuro de América, de esta Nuestra América, o América del Sur dependía mucho de la emergencia de los pueblos indígenas.
De la emergencia de los pueblos, o sea, emerger desde el fondo y aparecer a la luz del sol.
Porque una América que recuperase su identidad primera en la figura de esos indios, de esas personas, sería seguramente distinta.
Porque puede ocurrir, y no es una acusación malvada, es una provocación como mucho, que ciertas clases que se consideran hegemónicas, ciertos comportamientos “líderes”, no sean más que copias de formatos europeos o norteamericanos.
Y no hay nada peor que ser copia de…

Está faltando el indio.
A lo mejor les asombra lo que este señor mayor, europeo, desde lo alto de la tribuna está diciendo.
Pues lo repito: está faltando el indio.
Y esto es terrible, es como si una clase social, una clase social ya integrada, un sector de la clase media, por ejemplo, fuera, por razones inexplicables, excluido, segregado de la comunidad nacional.
De producirse un hecho así enseguida se mostraría la protesta e indignación: «No puede ser», se diría.
Y con toda la razón.
Pero los indios están excluidos y segregados desde hace 500 años.

Tienen una oportunidad ahora, una doble oportunidad: ayudarlos a que se salven del exterminio, ayudarse a ustedes mismos a salvar su propia dignidad de ciudadanos que no transigen con la barbarie heredada.
Quizá la aportación de esta gente, en las distintas edades o grados de desarrollo, con sus valores, algunos tan interesantes, puedan realmente cambiar América.
Porque América necesita ser América y no dirigir su mirada a los países de Europa o a Estados Unidos, que siendo América, tiene otra tradición y otros valores.

Ustedes son otros, son distintos; no quieran ser idénticos a nadie más.
La identidad de América del Sur tiene que pasar por la aportación, por una recuperación del otro, del indio.
Aquí nunca se dijo que el mejor indio era el indio muerto, aunque se le matara.
No reivindicamos al otro por una moda literaria, no es el indigenismo y todo eso lo que nos mueve.
No, es el simple y urgente sentido de justicia y, quizá, la necesidad, que no sé si será compartida, de incorporar al otro a nuestras vidas.
Como personas puede ser que no se sienta esa necesidad, pero el continente americano del sur necesita esa sangre, necesita a esa gente para estar completo.
No se olviden.
Porque olvidarse una vez más de la cara que la luna ha querido ocultar sería una infamia y ya es hora de acabar con la infamia de cinco siglos de extorsión y de humillación.

Hay una escritora mexicana, Rosario Castellanos, que es imprescindible leer.
En estos países de América del Sur no han faltado escritores que han mirado al indio, al indígena, aunque eso, en el fondo, no actuara como revulsivo porque la sociedad encuentra siempre antídotos para las personas, intelectuales en este caso, que dicen cosas molestas para la conciencia de cada país.
Esta mujer, Rosario Castellanos, escribió libros interesantísimos.
Era de una familia rica, una de las grandes fortunas de Chiapas y de toda esa región oriental de México, pero ella, observadora, escribió un libro, una obra, sería mejor decir, en la que queda claro que la humillación a la que sometieron al indio, a lo largo del tiempo, ha sido una vergüenza.
Hablo, por ejemplo, de “Ciudad real”, un monumento literario y humanista, que recomiendo que lean.

La gente de San Cristóbal, o sea, de Ciudad Real, vivía sin darse cuenta de lo que estaba pasando, creía que ese era el orden natural de las cosas, la voluntad del Dios de todos, pero, como siempre ocurre, cuando se es Dios de todos, se es más Dios de unos que de otros.
Y era el Dios de los ricos, sobre todo y como siempre.

No quiero complicarle demasiado la vida a nadie, pero me gustaría que ésta fuera para una noche de insomnio.
Y me gustaría aún más que sobre el tema de la cuestión del nombre, que sea iberoamericano o no, en el fondo no tiene mucha importancia, aunque me parece que debe de merecer la atención de quienes aquí viven, me gustaría, decía, que se sienten juntos portugueses, españoles, hondureños, lo que sea, de todos los países que aquí están representados, para contestar a esta pregunta «¿Qué es lo que nos ha pasado que hemos olvidado al indio..?» y ojalá que se alcanzaran algunas conclusiones.
Y que ese debate se integre en la cotidianidad, ese debate o esa toma de conciencia, en la acción futura.

Quizá en el futuro, alguno de los líderes que hoy están en esta sala, aunque por el momento becarios, cuando llegue la ocasión, si llega, de ser realmente líderes políticos o empresarios, piense en esto que nos ocupa.
Supongo que ustedes trabajan para ser dirigentes en los dos mundos del poder, para ser empresarios o políticos, que son las dos carreras que están abiertas.
A los empresarios puede que no les importe mucho esta cosa del indio, pero si se dirigen hacia la política, si efectivamente tienen un escaño en los parlamentos de cada país, háganme el favor de corregir este desatino, esta injusticia.
Que no es una injusticia histórica, es un crimen histórico.

La historia siempre la escriben los vencedores.
Imaginen como sería la historia de América, de esta Nuestra América, escrita por los indígenas, por los indios ¿Cómo sería..?

Cinco siglos después quizá ya sea el momento de volver al sentido común.
O de imponerlo, frente a los intereses que no están llamados para ser árbitros de nada, después de haber sido parte abusiva de todo.

Es la hora de que veamos la luna en todo su esplendor.
No la tapen, por favor.

viernes, 21 de octubre de 2022

EL MAL MENOR, de Horacio Verbitzky - 16/10/2022


Diseño, Alejandro Ros. Animación, Silvia Canosa

El gobierno anunció con alivio que el Fondo Monetario Internacional había aprobado la segunda revisión del año de las metas comprometidas en el Acuerdo de Facilidades Extendidas por el que se refinanció la deuda de 44.500 millones de dólares contraída durante la gestión de Maurizio Macrì, y en consecuencia liberaría los 3.800 millones de dólares que el país debe pagarle al propio FMI.

Mientras el ministro de Economía Sergio Massa asistía a la asamblea conjunta del FMI y el Banco Mundial en Washington, la agencia oficial de noticias Telam celebró que, según el Fondo, el déficit fiscal de la Argentina, que en 2021 fue del 4,3% del Producto Interno Bruto, será este año del 3,5%, “cifra menor al promedio de todos los países de ingresos medios”, que se estima en 6,2%.

Y en 2023 será de 3,3%, es decir una escalera descendente, aun más pronunciada que las metas comprometidas en el programa de marzo con el FMI para este año y los dos próximos.
El acuerdo contemplaba alcanzar el déficit cero en 2025, pero los resultados que ahora anunció el FMI indican que ese año habrá un superávit del 0,5%, celebró Telam.
Este es un juego de suma cero: cuanto menor es el déficit, mayor será el sacrificio.
Más apropiada que la metáfora del escalón descendente del déficit puede ser la de los agujeros del cinturón.
Cada año, hay que ceñir uno más.

What are you saying..?

El informe del equipo técnico del FMI sobre la anuencia del organismo a la segunda revisión de este año tiene 109 fojas, de las cuales más de la mitad son anexos y apéndices.
El FMI sólo lo difundió en inglés, que no es el idioma oficial de la Argentina.
Funcionarios del equipo económico dicen que el Fondo nunca traduce esos informes en los que los técnicos opinan, no deciden.
Mejor que no se lea, se entienda ni se debata.


Si no se entiende, mejor.

Comienza con una declaración de la directora gerente Kristalina Georgieva, quien afirma que la agenda de reformas estructurales sigue siendo fundamental para manejar desafíos económicos muy arraigados.

Al referirse al contexto, el documento menciona la corrida cambiaria de julio que siguió a la renuncia de Mr. MaGoo, y encomia las duras medidas que adoptó el nuevo ministro Sergio Massa para aplicar el programa aprobado por el Fondo y alcanzar sus metas.
“Pero la situación sigue siendo frágil y los riesgos muy elevados”, y “es probable que se incrementen a medida que se aproximan las elecciones presidenciales”.

Esto se debe a “las constantes diferencias sobre la dirección de la política económica dentro de la coalición gobernante”.

Las fuertes medidas fiscales adoptadas permitieron reducir el crecimiento del gasto público, del 14% interanual en mayo al 7% en agosto.

Pero las reservas netas sólo son de 2.000 millones de dólares, lo cual es algo menos que un mes de importaciones, y las líquidas están “en terreno negativo”.

os créditos bancarios al sector privado son de apenas el 6,8% del PIB, mientras su exposición al sector público ha llegado a la mitad de todos los activos del sistema, principalmente en Leliqs.

El presupuesto 2023 enviado al Congreso, sigue diciendo el FMI, incluye un conjunto de políticas hasta lograr una reducción del déficit del 0,9% del PIB, por medio deReducción de subsidios (-0,5% del PIB) principalmente en el sector energético.
El esquema de segmentación tarifaria adoptado es mucho más amplio que el del anuncio previo;
  • Racionalización de la asistencia social (-0,7% del PIB), eliminando ayudas de emergencia, reduciendo la superposición de beneficios e incentivando el ingreso al mercado de trabajo formal. Con la colaboración de varias universidades se están evaluando los distintos programas, cuyas conclusiones se postergaron de diciembre para marzo;
  • Reducción de los salarios estatales, las transferencias a las provincias y empresas del Estado y la indexación de haberes previsionales. El Ministerio de Trabajo está estudiando opciones de reforma para fortalecer la equidad y sustentabilidad financiera del sistema.
EL FMI también reclama mejorar la capacidad exportadora de sectores estratégicos, como hidrocarburos, minería, agroindustria, automotriz, hidrógeno y biotecnologías.
Afirma que en reuniones con interesados relevantes e inversores internacionales se intensificó el trabajo para sancionar legislación y regulaciones que alienten la inversión y la exportación de esos sectores estratégicos, reduciendo las exigencias fiscales y regulatorias.

Un rubro poco atendido pero caudaloso es el de los intereses que la Argentina debe pagarle al organismo por la refinanciación gusmaniosa, crecientes con cada aumento de la tasa de interés que impone la Reserva Federal estadounidense, por razones de política interna que afectan a todo el mundo.
Un paper confidencial analiza este aspecto en términos técnicos contundentes:
  • Cuando comenzaron las negociaciones, la suma de los intereses, cargos y sobretasas implicaba unos 75 millones de dólares anuales.
  • Al firmarse el acuerdo, en marzo de este año, había ascendido a 142 millones.
  • Pero ahora llegan a un promedio anual de 762 millones, que representan un 41% de los costos totales del préstamo.
  • Con los tipos de interés vigentes a octubre, los cargos totales promedios del préstamo con el fondo ya representan 1800 millones de dólares, una cifra que equivale a más de 33 millones de Asignaciones Universales por Hijo.
Pero esto amaga ser peor.
Si los tipos de interés internacionales volviesen al promedio vigente entre 1975 y 2000 (por encima del 5% anual) la Argentina terminaría pagando 1.700 millones anuales en concepto de intereses que, más las sobretasas, sumarían 2.760 millones anuales, una cifra cercana al 1% del PIB anual.


Massa con la subdirectora del FMI. Cuestión de Gita.

Massa no ha permanecido pasivo ante esta situación.

https://www.youtube.com/watch?v=CmOjdMVpYK4&ab_channel=SergioMassa

Massa cree que conseguirá que el FMI excluya de la pauta fiscal el gasto extraordinario de la guerra que valuó en 5.000 millones de dólares, y confía en la ampliación de la base imponible por el acuerdo con Estados Unidos para conocer todas las cuentas allí de argentinos que no las declararon aquí.
Avala su optimismo que la Argentina sea uno de los pocos países que menciona en forma positiva la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, que el Presidente Joe Biden firmó el martes 12 de octubre.

Manos de tijera

Si estas expectativas no se cumplieran y si el presupuesto que contiene las exigencias del Fondo transitara sin complicaciones por el Congreso o si las superara con los mismos alineamientos de marzo, cuando la oposición cambiante votó el acuerdo con el FMI que motivó la renuncia de Máximo Kirchner a presidir el bloque oficialista de diputados, las nuevas ministras que salieron de la galera presidencial, como Victoria Tolosa Paz, la puntana Ayelén Mazzina y Raquel Kismer, a) Kelly Olmos, no portarán ni un pan bajo el brazo, ni una varita mágica ni un conejo, sino una tijera filosa, y la conflictividad social dejará de ser la menor desde que se lleva el registro, en 2006.

Desde diciembre de 2010, la Vicepresidenta CFK viene exigiendo la alineación de salarios y jubilaciones con precios, señalando la inconveniencia de que el crecimiento de la economía se lo lleven cuatro vivos y advirtiendo que con el castigo a la base social de la coalición se perderían las elecciones.
Todas sus predicciones se cumplieron, cuatro millones de votos desertaron de la boleta del FdT en las elecciones de medio término.

Cuando Mr. MaGoo apuñaló por la espalda al Presidente que lo había sostenido pese a los cuestionamientos del kirchnerismo, todos esos factores se agudizaron. Cristina apoyó entonces la designación de Sergio Massa como Ministro de Economía e incluso toleró la de su injuriante segundón, Gabriel Rubinstein, en una actitud que no condice con la imagen inflexible y cruel que se ha construido de ella.

Se resignó a optar como sector hegemónico del gobierno del Frente de Todos por los grupos económicos locales, que formaron parte del primer kirchnerismo, pero que desembarcaron cuando Cristina profundizó un giro nacional y popular.

La política que se está siguiendo desde entonces no es la de la Vicepresidenta, y permite que los críticos más triviales digan que Cristina apoya medidas más duras de las que aplicaba MaGoo.
Esto es ignorar que por el momento se trata de administrar las consecuencias de lo que se hizo y de lo que se dejó de hacer antes.
En eso residen la solidez y los límites de su respaldo a Massa.

The Economist lo dijo el jueves con otras palabras: ella “debe saber que Massa es lo único que se interpone entre la Argentina y el caos”.

En la hoja de ruta que le marcó el Fondo, su próxima escala debe ser en París, para cerrar la renegociación de la deuda con los gobiernos europeos que hace siete décadas formaron un club de países para prestarle a la dictadura de los militares Pedro Aramburu e Isaac Rojas.
En Washington, Massa avanzó en el acuerdo con el presidente del club de París y ministro de finanzas de Francia, Emmanuel Moulin.


Cuando regrese, tiene pendiente una reunión con Máximo, quien con alta probabilidad planteará algunos cambios en los acuerdos con el Fondo que honra el presupuesto, con ampliaciones por unos 400.000 millones de pesos.

Por lo pronto, la comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados recibió pedidos de audiencias de los médicos Daniel Gollán y Rossana Chahla, «para realizar un aporte desde la temática de Acción Social y Salud Pública»; de Marisa Uceda y Daniel Arroyo sobre las prestaciones sociales; de Blanca Osuna, acerca de la inversión en educación; y de Paola Vessvessian e Hilda Aguirre, respecto de los derechos de niños, niñas y adolescentes.

Massa responderá que tiene un plan para disponer de fondos adicionales en el año electoral y mencionará la propuesta de un gravamen sobre la renta inesperada, al que le pondrá otro nombre para ignorar a Mr. MaGoo, lo cual tiene lógica porque tanto su proyecto como el de su predecesor responden a una iniciativa del propio FMI.

En su discurso al cierre del coloquio de Idea, Alberto Fernández hizo una encendida defensa de su gestión, en insistente primera persona.
El tramo que mayor repercusión tuvo en los medios de comunicación (tal como el Presidente lo había previsto) incluyó una referencia elíptica pero indisimulable a sus predecesores.

Como el propio Alberto sabe, este crecimiento no se ha repartido en forma equitativa y ha dado lugar a propuestas divergentes de la CGT, que sólo admite aumentos acordados en paritarias, y Cristina, quien reclama un incremento de suma fija, que obraría como un piso para lo que cada gremio obtuviera en la negociación con las respectivas patronales y atenuaría la heterogeneidad salarial.

En cuanto asumió en diciembre de 2019 el actual gobierno concedió un aumento general de 3.000 pesos y otro de 4.000 a partir de febrero de 2020, cuyo efecto fue una recuperación del 9% del poder adquisitivo del salario de la mitad de los trabajadores privados registrados peor remunerados (lo que en estadística se llama la mediana de una población).
A partir de la pandemia, la brecha entre la mediana y el promedio se ensanchó, y la suma fija sería la manera de remediarlo.

Esta noche, el Centro de Economía Política distribuirá dos estudios sobre el tema. Respecto de la suma fija, proponen cuatro opciones de aumentos a partir de octubre, que van desde13.850 pesos, equivalentes a los 3.000 de diciembre de 2019, en octubre.
En este caso, la mediana seguiría 14,4% debajo del promedio de 2015; hasta
40.400 pesos, con lo cual se volvería al promedio salarial de 2015.

El achatamiento de la pirámide que temen algunos dirigentes sindicales es mínimo en comparación con el efecto benéfico general que tendría.
En tres gremios importantes, como Comercio, Sanidad y Alimentación, que están representados en la mesa chica de la CGT, la suma fija de 13.850 pesos, se observa que, en promedio, el diferencial de categorías sólo se reduciría en 9,5%.

Las dos preguntas

Ante este cuadro hay dos preguntas candentes que es inevitable hacerse:
¿Massa logrará estabilizar la situación..?, y, en tal caso,
¿Será posible reorientar la política económica en un sentido más favorable a los trabajadores..?
O dicho en otros términos: ¿Cristina podrá personificar una alternativa diferente, con viabilidad electoral..?

Massa prefiere la cautela.
Cuando Alberto se reunió con la mesa chica de la CGT y comenzó la discusión sobre el o los actos de mañana por el Día de la Lealtad, ni Cristina ni Massa fueron consultados.
“No me voy a aburrir con esas minucias. Tenemos quilombos más serios”, respondió el Ministro ante una consulta para esta nota.

- ¿Cuáles?

- La inflación, la distribución del ingreso, las reservas, la velocidad de rotación de los pesos.
Acá todos creen que el quilombo terminó.
Y sólo paramos el infarto.

Por supuesto, CFK no está dentro de ese “todos”.
No es ella quien niega los hechos evidentes, y sabe mejor que nadie que el gobierno pisa un terreno movedizo, lo cual incluyó la lapidación de su despacho en el Senado y un intento fallido de asesinarla.
Esta semana se confirmaron los vínculos económicos que El Cohete viene investigando desde agosto entre Jonathan Morel, el carpintero creador de Revolución Federal y de las horcas con que amenazó a Cristina y la familia de Nicolás y Luis Caputo.

Massa teme que se intente una nueva corrida en noviembre, antes de que comience el campeonato de fútbol en tierras árabes, y se prepara para resistirla, entre otras cosas con un plan de estabilización que incluya un acuerdo de precios y salarios hasta la finalización del verano.

Ante la segunda pregunta, la perspectiva de una reanudación de los experimentos sobre seres vivos del neoliberalismo hace aparecer al tricéfalo Frente de Todos como el mal menor.
Pero ninguna modificación en las relaciones de fuerza y en la orientación de las políticas provendrá sólo de los juegos de cúpulas y sus combinaciones electorales. 

Por eso es tan importante la movilización sobre la Plaza de Mayo, que mañana realizarán las fuerzas sindicales que resistieron al macrismo en su apogeo: la Corriente Sindical Federal y el Frente Sindical para el Modelo Nacional, ambas dentro de la CGT, y la CTA, a las que se suma el Partido Justicialista bonaerense que preside Máximo Kirchner.

Pablo Moyano lo fundamentó con precisión: 
«Más allá de las posibles diferencias vamos a defender a nuestro gobierno hasta el último día de su mandato, y más teniendo en cuenta que enfrente está este personaje siniestro que nos gobernó cuatro años y que provocó la profunda crisis que hoy sufren millones de argentinos».

Se refería, claro, al ex Presidente Maurizio Macrì, quien anunció la publicación de un libro.
Pero por la difusión que le dio a unas pocas páginas, parecería que su propósito no es vender el opúsculo que pergeñaron Hernán Iglesias Illa y Pablo Avelluto, sino encuadrar al precandidato presidencial de su fuerza, quien sólo puede confiar en milagros.


Algunas definiciones de Macrì:

“El gradualismo fue producto de nuestra debilidad y no de nuestra vocación. El próximo gobierno será más fuerte y su fortaleza requerirá que las reformas estructurales se sancionen en las primeras horas.
Debemos tener la valentía de terminar de inmediato con legislaciones obsoletas en materia laboral, sindical, previsional y fiscal”.

“La reducción drástica del gasto público deberá estar entre las medidas iniciales.
Cada Ministerio, cada área, cada repartición pública deberá impulsar todas las reducciones que sean necesarias de manera urgente e inmediata”.

“Nuestras industrias tienen que saber que su tiempo para ser competitivas está llegando a su fin.
El nuevo gobierno no estará en condiciones de seguir defendiendo el proteccionismo”.

“Existe una larga lista de empresas públicas que deberán pasar a ser gestionadas por el sector privado sin excepciones, o que deberán ser eliminadas”.

“En materia de políticas sociales, deberemos terminar para siempre con los extorsionadores de la paz social.
La intermediación parasitaria en materia de distribución de ayuda tiene que terminarse.
Por su parte, aquellos que reciban la ayuda solidaria del resto de los argentinos deberán saber que su duración en el tiempo será limitada. Deberán capacitarse para estar en condiciones de ingresar lo más rápido posible en el mercado laboral formal”.

“No existe ninguna posibilidad de que continuemos asistiendo al triste espectáculo de fuerzas de seguridad que no actúan.
Las calles son de todos los ciudadanos y todos tienen derecho a transitarlas.
El derecho de protesta debe encontrar un límite cuando perjudica a terceros”.

Esta sinceridad brutal sobre lo que se proponen hacer si la sociedad olvida quiénes son y qué hicieron cuando tuvieron la oportunidad, se combina con el insidioso cinismo que hizo posible que en 2015 amarillearan la Casa Rosada y que crean posible repetirlo, con frases como esta:

“Juntos por el Cambio debe volver al poder con el objetivo de construir un capitalismo verdadero en la Argentina.
Un lugar de oportunidades para emprender en un marco de estabilidad.
Con menos impuestos y con mejores servicios públicos.
Con un servicio de justicia independiente y profesional, alejado de los vaivenes de la política.
Con fuerzas de seguridad reconocidas y capacitadas, dedicadas a dar un combate sin cuartel contra el narcotráfico”.

Es decir, todo lo contrario de lo que hicieron cuando estuvieron al mando.

Cuando falta un año para las elecciones ya han comenzado a abrumar al Congreso con proyectos de ley contra derechos de los trabajadores y su representación gremial.
Por ejemplo: Martín Tetaz, María Eugenia Vidal, Hernán Lombardi, Graciela Ocaña, Rodrigo de Loredo, entre otros, reclaman el consentimiento expreso de los trabajadores no afiliados a un sindicato para que se les descuenten aportes para la organización sindical.

Ricardo López Murphy presentó otro sobre el mismo tema, que directamente suprime la contribución para los no afiliados.

Gerardo Milman, Cristian Ritondo, Waldo Wolff, Fernando Iglesias, entre otros, pidieron al Poder Ejecutivo la cancelación de la personería gremial de Camioneros.
Vidal, Ritondo, De Loredo, López Murphy, Tetaz, más Maximiliano Ferraro, Karina Banfi, Diego Santilli, Alejandro Finocchiaro, Paula Oliveto, entre otros, sólo admiten dos mandatos consecutivos de cuatro años para integrar la dirección de un sindicato de trabajadores.
También exigen una declaración jurada patrimonial.
No enviarla sería motivo de cancelación de la personería.

Alejandro Finocchiario, Soher El Zukaria, Vidal, Ritondo, Pablo Torello, Alfredo Schiavoni se proponen prohibir por ley el bloqueo de plantas como método de protesta sindical y penarlo con la pérdida de la personería gremial.

A ello, Carolina Losada, Guadalupe Tagliaferri, Luis P. Naidenoff y Alfredo V. Cornejo, entre otros, le agregan una pena de prisión de hasta seis años a quien impida, estorbe, entorpezca el normal funcionamiento de un establecimiento comercial o industrial o de servicios, bloqueando por cualquier medio el libre acceso y salida de personas y vehículos de dichas empresas o de otras empresas y de inhabilitación por un lapso doble si fuera dirigente sindical.

Se acercan a tildar de asociaciones ilícitas a los sindicatos de trabajadores, como ocurría un siglo atrás.
Una característica de estos proyectos (que no son los únicos) es su transversalidad: los firman representantes de todas las fuerzas de la coalición cambiante.
Hasta Rodríguez Larreta anunció en el coloquio de Idea que está trabajando con Gerardo Morales en «un proyecto de ley que baje la litigiosidad laboral. Hay que modernizar el sistema laboral, nos quedamos con sistemas laborales de hace décadas. Hay otro problema: hay mucha gente que hoy prefiere no tener un trabajo porque tiene un plan social».

No se preguntó, ni les preguntó a los empresarios que lo aplaudieron más que a nadie, cual será la causa de esa presunta preferencia.

La escalada

Si en vez de la economía se pone la mira en la política de seguridad, el cuadro se repite.
El ministro Aníbal Fernández respondió a las críticas de la ex ministra Elizabeth Gómez Alcorta por el operativo Mascardi.
“No sé por qué se fue, si no le gustó como actuamos, actuar hay que actuar”, dijo.
Su principal argumento fue que las fuerzas de seguridad actuaron a órdenes de una fiscal y una jueza federal. 

“Si se pretende que no le demos bola a la Constitución o a las leyes, es no saber vivir en forma republicana”.
Eso es una abierta falacia.
Si la jueza dispuso trasladar a las mujeres detenidas a 1.500 km de su residencia a las 3 de la madrugada, si ordenó que las requisaran varias veces y las desnudaran, si mandó que volaran esposadas, el Poder Ejecutivo no estaba obligado a convalidar esas violaciones groseras a los derechos humanos.
Hasta ahora no se ha visto ninguna resolución judicial que lo establezca.
Y tampoco fue iniciativa judicial la creación de un comando conjunto de fuerzas federales.


El vuelo de madrugada y esposadas, las requisas vejatorias no eran obligaciones del gobierno. (Foto Chino Leiva, Río Negro.)

Aníbal, que hasta se declaró parte de un pueblo originario, parece un profesor de Essex comparado con sus ex compañeros del peronismo tenebroso, hoy en Juntos por el Cambio, Patricia Bullrich y Miguel Pichetto.

Ambos reclamaron la enmienda de las leyes de defensa nacional y de seguridad interior, y el envío a Villa Mascardi de las Fuerzas Armadas.
Aquellas leyes, junto con la de Inteligencia Nacional, son el fundamento de una política de Estado para concretar en los hechos el Nunca Más de la democracia.

Fueron el producto de un acuerdo transpartidario y se sancionaron durante tres distintos gobiernos, todos anteriores al arribo del kirchnerismo, en tres décadas sucesivas: Raúl Alfonsín promulgó la de Defensa Nacional en 1988, Carlos Menem la de Seguridad Interior en 1992, y Fernando De la Rúa la de Inteligencia Nacional en 2001.

Durante su viaje a Neuquén, Alberto Fernández se reunió con representantes de organizaciones mapuche de la zona, que le reclamaron la libertad de las detenidas. El Presidente les planteó la continuidad del diálogo para la construcción multicultural.
Bullrich sostuvo que eran representantes de la RAM, una organización de cuya existencia no hay más que versiones y rumores y pidió que se la declare como un “grupo de violencia extrema terrorista”.

Las Fuerzas Armadas también deberían ser enviadas a Rosario, dijo.
Pichetto agregó a esta lectura tendenciosa lo que llamó una “revalorización de las Fuerzas Armadas”, cuestionó los bajos sueldos que percibe un general y pidió terminar con los juicios por Crímenes de Lesa Humanidad.

Macri no tardó en comunicar su adhesión al reclamo de intervención militar en seguridad interior, tal como intentó en su presidencia, con escaso eco en los cuarteles.
Luego de anunciar su pre-candidatura a la presidencia, Pichetto recibió en un restaurante de Puerto Madero a Eduardo Bolsonaro, el hijo del Presidente brasileño que se propone organizar una internacional de ultraderecha sobre las enseñanzas de Steve Bannon, en el mismo momento en que la comisión investigadora sobre el asalto al Congreso de Estados Unidos decidió citar al ex Presidente Donald Trump.

También el presidente UCeeReísta, Gerardo Morales, increpó al Presidente por su reunión con representantes mapuches, a quienes llamó delincuentes que deberían estar en la cárcel, y lo acusó de no utilizar dos armas de las que dispone: la Constitución y la ley.
Alberto Fernández le respondió que cumplir con la Constitución es respetar la independencia de poderes, cuando «alguna provincia de nuestra patria muestra ejemplos donde la Justicia ha quedado sometida al poder político.
Ha servido para estigmatizar personas, privarlas de su libertad desatendiendo las normas del debido proceso y eliminar del escenario político a opositores“.

Lo que ninguno dijo es qué actividad deberían realizar los militares ante un conflicto que no es armado ni compromete a potencias extranjeras.
Los países que involucraron a sus Fuerzas Armadas en la represión del narcotráfico, como México, están en una encerrona: no se ha reducido la actividad prohibida, pero se han naturalizado insoportables niveles de violencia en la sociedad y corrompido a las instituciones castrenses, que además están haciéndose cargo de funciones del sistema político, como la ejecución de la obra pública.

Estas manifestaciones encuadran dentro de lo que Facundo Manes llamó populismo institucional, para referirse a la manipulación de la Justicia durante la presidencia de Macrì.

Para ellos también

Los gobiernos populistas no sólo son el mal menor para los trabajadores y las clases medias.
También les permiten obtener mejores resultados a las grandes empresas.
Así lo atestigua un estudio del Centro de Economía Política (CEPA) que compara la rentabilidad de las 500 mayores empresas bajo los gobiernos de Kirchner, Cristina, Macrì y Fernández.
El centro de investigaciones que dirigen Julia Strada y Hernán Letcher también coteja el desempeño de esas empresas con los vaticinios que hicieron en los sucesivos coloquios de IDEA y que invariablemente fueron desmentidos por la realidad.

Estas son sus conclusiones:
La cúpula empresarial de las 500 más grandes de país facturó más en ventas y tuvo mayor rentabilidad durante el gobierno de CFK que durante el gobierno de Mauricio Macri.


La incidencia de los impuestos es baja en relación a las ventas.

El costo laboral no sufre grandes cambios en los últimos diez años.
Para el período 2012-2019 se mantiene en 14,8% sobre ventas para la cúpula de las 500, un porcentaje que difícilmente pueda constituir un impedimento a la actividad empresarial y a la contratación laboral.

El costo de despido es ínfimo.
El volumen de indemnizaciones sobre ventas se ubica en tan solo un 0,7% para el periodo 2016-2020.

Entre 2012 y hasta mediados de 2015 los empresarios consultados por el Coloquio de IDEA sostienen, en cerca del 50% de los casos, que la rentabilidad de sus empresas disminuiría en los meses venideros, bajo el gobierno de CFK.
Sólo el 20% indica que aumentará su rentabilidad y otro 30% que no habría cambios.

  • A la inversa, en octubre de 2015 y ante la posibilidad de cambio de gobierno con políticas afines a sus demandas, el 50% de los empresarios respondió que su rentabilidad aumentaría en meses próximos.
  • Más cerca en el tiempo, en octubre de 2019, volvieron a predominar las expectativas negativas: el 60% consideró que se reducirían sus ganancias, ante la inminente victoria del FDT y derrota electoral de Juntos por el Cambio.
Si uno observa los datos de desempeño empresarial, cada uno de los pronósticos reflejados en IDEA fue refutado por los números concretos.
Las principales 500 empresas de la Argentina ganaron, en promedio, entre 2012 y 2015, 21.063 millones de dólares anuales, mientras que entre 2016 y 2019 ganaron 16.035 millones de dólares.

Bajo gobiernos populares esperaron perder rentabilidad, pero en verdad ganaron. Bajo un gobierno de derecha - y con las políticas que se reclamaban en el Coloquio de IDEA - pronosticaron ganar más, pero en verdad sus ganancias fueron menores.

En 2019, con un nuevo cambio de signo político, las expectativas negativas sobre el Frente de Todos. Incluso y a pesar de la pandemia de 2020, los resultados de 2022 son más que abultados: se registra una mejora de rentabilidad en dólares entre 50 y 60% en 2022 respecto de 202 para una muestra compuesta por distintos casos (tales como Arcor, Aluar, Ledesma, La Anónima, Ternium o PAE).

ELEGÍA, de Miguel Hernández



En Orihuela, su pueblo y el mío, se me
ha muerto como del rayo, Ramón Sijé,
con quien tanto quería.

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas,
y órganos mi dolor sin instrumentos,
a las desalentadas amapolas
daré tu corazón por alimento.

Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler, me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo voy
de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano está rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes,
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero mirar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera,
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera
de angelicales ceras y labores.

Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas
y tu sangre se irá a cada lado,
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas,
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

UNA DERROTA DE LA CIVILIZACIÓN, de Eduardo Galeano.



Un día como hoy pero de 2002, cerraron sus puertas los ocho restoranes de McDonald’s en Bolivia.

Apenas cinco años había durado esta misión civilizadora.

Nadie la prohibió.
Simplemente ocurrió que los bolivianos le dieron la espalda, o mejor dicho: se negaron a darle la boca.

"Estos ingratos se negaron a reconocer el gesto de la empresa más exitosa del planeta, que desinteresadamente honraba al país con su presencia".

El "amor al atraso" impidió que Bolivia se pusiera al día con la comida chatarra y los vertiginosos ritmos de la vida moderna.

Las empanadas caseras derrotaron al progreso.

Los bolivianos siguen comiendo sin apuro, en lentas ceremonias, tozudamente apegados a los antiguos sabores nacidos en el fogón familiar.

Se ha ido, para nunca más volver, la empresa que en el mundo entero se dedica a dar felicidad a los niños, a echar a los trabajadores que se sindicalizan y a multiplicar a los gordos.

martes, 18 de octubre de 2022

Ni UNA MENOS, de Javier Margulis


La amiga que sueña un marido que la mantenga.
El pibe que escribe el reggaetton de moda.
La madre que educa machitos y princesas.
El jefe que escupe: es que está en día femenino.
La compañera que te dice: así no vas a conseguir novio.
La boluda que aclara: soy femenina, no feminista.
La mamá que la viste sólo de rosa, porque es nena.
El papá que compra muñecas y cocinitas y lavarropas a la nena, y pelotas y aviones y juegos de química al varón.
El novio que te revisa el teléfono y el facebook.
La mina que dice de otra mina que parece una puta con esa ropa.
La mamá que sueña un príncipe azul para yerno.
El papá que paga por sexo con nenas de la edad de su hija.
El novio que no coge con la novia por respeto y sale de putas después de acompañarla a casa.
Los compañeros profesionales que en vez de escucharte lo que tenés para decir en la reunión, te piden que sirvas el café o hagas el mate.
La marca de detergente que sólo te habla a vos, mujer.
El médico que te hace cesárea sin necesidad o el que te hace la episiotomía de rutina.
La enfermera que te grita: bancátela, bien que te gustó hacerlo o la que te ata a la camilla para parir.
El marido que te prohíbe trabajar, o el que te esconde los documentos y la plata, o el que te controla los ingresos y egresos.
La caricatura política diaria.
El chiste de mierda, las propagandas, Tinelli, la novela turca, los concursos de belleza.
El que te obliga a hacer algo en la cama que no deseás, el que se fija sólo en su placer.
El que te dice: ahora no me podés dejar así.
El que te humilla, el que te adjetiva, el que te menosprecia.
El que te caga a trompadas.
El que te aisla, te controla, te cela, te sigue.
El que me dijo el primer piropo grosero a los doce años.
El que me tocó contra mi voluntad en el boliche.
El compañero que te manda a barrer el piso del local del partido.
El compañero que no cuestiona sus privilegios.
El que recibe un cheque más gordo sólo por tener pene, y se calla y se lo guarda en el bolsillo.
El pelotudo que pregunta: y el día del varón, ¿eh..?
La mamá que obliga a la nena a levantar los platos sucios de sus hermanos varones.
La pelotuda que rápido vuelve a aclarar pero mirá que yo soy femenina, no feminista.
La que se burla de que no me pinto.
La que se burla de que vos no te depilás.
La que se burla de que no calzás tacones.
La que se ríe de que compro libros y no carteras.
El compañero que me mira las tetas...
Todos unidos frente al televisor, preguntándose:
¿¿¿Cómo puede ser que asesinaron a otra mina.???

domingo, 16 de octubre de 2022

PIDO SILENCIO, de Pablo Neruda

Pido silencio
Y solo quiero cinco cosas:

Una es el amor sin fin.
Lo segundo es ver el otoño.
Lo tercero es el grave invierno.
En cuarto lugar el verano.

La quinta son tus ojos,
no quiero ser sin que me mires;
yo cambio la primavera
porque tú me sigas mirando.

jueves, 13 de octubre de 2022

UN JUEZ INSOSPECHADO DE KIRCHNERISTA, ASESTÓ UN GOLPE AL CORAZÓN DEL DISCURSO REPUBLICANO DE JxC, de Gabriel Morini - 11/10/2022

Esmoris, un juez platense Graficó cómo se armó una causa con la participación de funcionarios, espías, empresarios y un juez. Los murmullos internos, el pase de facturas y el miedo a la marca indeleble.


Una decisión judicial, aparentemente marginal, echó sal en una herida que un sector del PRO sigue cargando como estigma y que trata de evitar - sin éxito - que se le impregne como parte constitutiva de su ADN: el armado de causas judiciales como atajo para desembarazarse de obstáculos políticos.

En la misma semana en la que el radical Facundo Manes rayó con ganas al expresidente Mauricio Macri acusándolo de haber practicado “populismo institucional” a través de operadores en la Justicia y espías, el sobreseimiento del polémico gremialista de la construcción platense Juan Pablo “Pata” Medina puso los nervios de punta a un sector de la coalición opositora.
Por varios motivos, fue una bala que traspasó el blindaje y que contenía implicancias que sólo fueron advertidas por un grupo reducido, en charlas reservadas.

Que este tipo de sentencias pudieran proyectarse a otros casos con similar hilo conductor unió un temor con otro: la sorpresa desde donde vino la estocada.

Un magistrado insospechado de ser kirchnerista plasmó en un escrito “APB” cómo durante el gobierno de Cambiemos se fraguaron pruebas, se espió, se conspiró y se construyó una causa penal con auxilio de funcionarios, empresarios, espías del más alto rango y con el protagonismo de un juez.

El juez Alejandro Esmoris, del Tribunal Oral Federal N° 2 de La Plata, no solo sobreseyó a Medina por asociación ilícita y extorsión porque consideró que no podía juzgarlo ya que la prueba en su contra se había contaminado, sino que dio por válidas todas las sospechas en torno a lo que trascendió como la mesa “Gestapo”, aquella reunión en el Banco Provincia de 2017 en la que el exministro de Trabajo de María Eugenia Vidal Marcelo Villegas convocó a diseñar una estrategia para voltear al “Pata”.

Esa reunión de la que participaban espías fue grabada por la misma AFI y, se sospecha, que esa grabación fue dejada para ser encontrada por la intervención que la terminó llevando a la justicia porque en una misma escena condensaba todas las acusaciones que el Frente de Todos le había hecho al macrismo uniendo indicios.
Aquí, los protagonistas revelaban su plan.
Una confesión tóxica que dejaba como un elogio al eufemismo de “populismo institucional” al que apeló Manes.

Esmoris tomó su causa y la atravesó con los hallazgos realizados por el juez Ernesto Kreplak.
El resultado: llamó a promover una denuncia en el Consejo de la Magistratura contra el otrora poderoso juez federal de Quilmes Luis Armella, señalándolo como el engranaje fundamental para darle una apariencia de legalidad a algo que fue un armado.
Esmoris se cuidó bien de no apelar al desgastado término de “Lawfare”.
Graficó un delito y lo hizo en clave jurídica, lo que multiplicó el impacto.

“Raro”.
Esa fue la primera reacción dentro de la trinchera cambiemista.
Mitad por el desconcierto respecto al magistrado a quien no le podían colgar un calificativo identitario. Y segundo, por la oportunidad en la que esa decisión los había sorprendido.

En primer lugar le pasaron el scanner al juez y a sus motivaciones; luego desguazaron el fallo; y por último buscaron una arremetida cauterizadora: pedirle el juicio político.
El encargado de anunciarlo fue el diputado Cristian Ritondo a través de sus redes. 

¿Impulsar un jury a un magistrado por sus sentencias..?
Eso pareciera no tener destino.
Todavía no se efectivizó pero Ritondo confirmó que lo hará.
¿Por qué una decisión de tamaño impacto la hizo en soledad (algo que el código le habilita) y no buscó que el pleno del tribunal genere un fallo con al menos dos firmas..?, es otra pregunta que se hacen.

De fondo, en el PRO afirman que existen motivos reales para cuestionar al juez. Señalan que tomó una investigación ajena, la introdujo a su expediente y consideró probadas cuestiones que todavía no se encuentran firmes, como los procesamientos.
Y, en el tramo más flojo de la defensa, que la prueba del video grabado por la AFI macrista se encuentra controvertida por haber sido ilegal su registro.
En términos legales se trata de un asunto atendible, el “fruto del árbol envenenado”.
Un video clandestino filmado por espías con destino incierto y sin ninguna orden legal.

Eso no quita que todo lo que se dijo no fuera desmentido por ninguno de los protagonistas ni que fue parte del mismo gobierno que integraron el que ordenó filmar la reunión en la que, inexplicablemente, se habían congregado funcionarios públicos, la cúpula de la AFI y empresarios para discutir un problema que, en todo caso, sería laboral y cuyos únicos beneficiarios serían los privados.
Eso nadie lo sabe explicar.

Digamos que su anulación es una estrategia de “último recurso”.
Desde la trinchera “amarilla” aguardan con ansias que la decisión de Esmoris llegue a la Cámara Federal de Casación Penal, a la sala que integran Guillermo Yacobucci, Carlos Mahiques y Ángela Ledesma.
Creen tener todas las fichas para revertirla.
Se tienen fe.

Esmoris, al hacer la introducción a su decisión, recordó que fue el mismo Villegas el que en su indagatoria apuntó a una reunión “acreditada” ocurrida el 4 de mayo de 2017 en la Casa Rosada en la que participaron “funcionarios del gobierno nacional”.

Esa génesis del operativo es el que encuentra reunido a Villegas con Mauricio Macri, Patricia Bullrich, Germán Garavano, Jorge Triaca, Guillermo Dietrich y el titular de la AFI Gustavo Arribas.

Solo en ese entendimiento se comprende como un gris funcionario provincial de la cartera laboral encabezó una cruzada que unía muchas áreas del Ejecutivo Nacional a las que no tendría acceso ni posibilidad de coordinación.
Y explica por qué las reuniones continuaron al día siguiente con encuentros entre el ministro de Trabajo y el senador provincial Juan Pablo Allan, Federico Salvai, el propio Ritondo.

Ese día la AFI activa sus propias averiguaciones en Migraciones y comienza a elaborar los informes que aparecerían de la mano de los “Super Mario Bros”, calificados en otro expediente como unos simples “cuentapropistas” por los imaginativos jueces de la Cámara Federal.

Los partes de los espías son del 9, 10, 12 y 18 de mayo, 15 de junio y 12 de septiembre de 2017 sobre Medina y su entorno.
Villegas habló con Silvia Majdalani para este tema, el 10/5.
En el medio, hubo llamados entre Juan Sebastián De Stéfano y el juez Armella. 

¿Qué hacía el director de Asuntos jurídicos de la AFI llamando al juez de Quilmes que se había hecho famoso una década atrás por el escándalo de contrataciones para la limpieza del Riachuelo..?
No tenía una original jurisdicción porque debió haber sido Kreplak el que investigue a Medina por los delitos que lo acusaban.
Sin embargo, algo que por un manto de piedad Esmoris omite, fue la Cámara Federal de La Plata la que validó que Armella se quedara con el caso y sus actuaciones posteriores.
Esos mismos camaristas fueron los que deshicieron lo que habían hecho antes respecto a Medina.
Y son, casualmente, los que deben validar los procesamientos dictados en el marco de la causa “Gestapo” contra Villegas y compañía.
Misterio.

El juez platense hizo mención a que el 22 de agosto de 2017 a la 11:27 Armella habló con Villegas por teléfono.
Ese mismo día, Armella “solicitó en forma solapada - agazapándola entre otras medidas que la Señora Fiscal había requerido para su dictamen - que el Ministerio de Trabajo envíe antecedentes, actuaciones administrativas o denuncias que pudieran involucrar a Medina”.

Eso fue justamente lo que se pactó en la reunión Gestapo como estrategia a seguir y el pedido hacia los empresarios presentes.
Luego, ellos mismos fueron llamados como testigos para corroborar lo que antedatadamente hicieron ingresar al expediente.
Un manual de armado de causas.

“No caben dudas a esta altura acerca de la relación que tuvieron los funcionarios que asistieron a la reunión realizada el 15 de junio de 2017 con la generación de las denuncias que involucraron criminalmente al imputado Medina, provocándose así la contaminación de aquella prueba que se estima dirimente para estos actuados”, disparó Esmoris.

“Cada contacto entablado entre el juez Armella y los funcionarios del Poder Ejecutivo Provincial en orden cronológico, se concretó en fecha cercana o idéntica a la jornada en que se resolvían cuestiones de relevancia”, afirmó el juez en su resolución.

Acababa de describir cómo una causa judicial contra un personaje, que también el kirchnerismo tuvo siempre en la mira por problemático, se había montado en base a prueba preconstituida, con testigos amañados y elementos de impulso que habían sido preacordados en una reunión ilegal, que involucraba a espías que mantenían contacto con un juez que adaptaba las decisiones del expediente inmediatamente luego de cortar el teléfono con la AFI o Villegas.

Y, en definitiva, que todo se originó en una reunión en Casa Rosada donde Macri fue el anfitrión.
Nunca antes se había dejado por escrito algo similar, a pesar de que esta modalidad atravesó múltiples causas con indicios similares.
Fue una excursión hacia lo más tenebroso de la corrupción institucional.

Todo este análisis pasó por debajo del radar del kirchnerismo que, o no comprendió las implicancias que comprueban lo que vienen denunciando, o pasó de aprovechar el desconcierto real que generó en filas adversarias.

Y eso que de quedar establecido que este caso fue así (algo que teme el macrismo y de ahí su reacción furibunda) la mácula de que entre 2015 - 2019 existió un Estado dedicado al espionaje y armado de causas para obtener rédito político sería indeleble.

martes, 27 de septiembre de 2022

ODIAN, de Diego Capusotto

Odian al pobre.
Odian al morocho.
Odian a la mucama y al albañil.
Odian al villero y al que vive en los suburbios.
Odian a los bolivianos y a los paraguayos.
Odian a los judíos.
Odian a los homosexuales y las diversidades.
Odian a las mujeres que marchan contra el machismo.
Odian a los marginados y excluidos del sistema que cobran planes sociales.
Odian al laburante que protesta en la calle porque lo dejan sin trabajo.
Odian a las mamás luchonas y sus bendiciones.
Odian a los pibes que estudian en la escuela pública.
Odian al docente que exige un salario digno.
Odian la voz popular cuando se manifiesta en voz alta.
Odian que cualquier otro irrumpa en su burbuja de privilegios, en su torre de marfil reservada para la élite, para los salvados de la patria, para quienes pretenden ser dueños de un país que detestan.
Aunque canten el himno a los gritos y se emocionen, lo detestan, porque detestan a las mayorías.
Aunque griten los goles de la selección, aprovechan el humor racista, xenófobo, de clase, para comunicarse, para sentirse parte de la minoría con el real linaje patriótico.
Vienen muy orgullosos de sus colegios privados de nombre anglosajón y tuitean con brutos errores de ortografía.
Se refugian en sus muy protegidos barrios privados y repiten el discurso de papá y su billetera forrada de timba financiera y evasiones millonarias, delincuentes de traje y corbata y estafas corporativas y muy patrióticas también.
Sueñan con un país uniformado, donde la policía defienda sus posesiones y aniquile a la masa morocha, pobre, excluida, arrojada en la banquina de la pobreza.
No disimulan su odio: están orgullosos de ese odio.
Ese odio los define.
Ese odio los deja dormir tranquilos.
Odian a todos, excepto a la minoría como ellos.
Viven de inocular su veneno y de crecer burlándose del otro, del diferente, del paria que nunca pisará su burbuja de privilegios.
Se creen dueños de un país que detestan.

FORMULARIO DE CONTACTO

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

BUSCAR EN ESTE BLOG

SEGUIDORES

Próspera tendrá su calibana Por Rocco Carbone

En 1969 Gillo Pontecorvo – director de La batalla de Argel – estrenó Queimada , con Marlon Brando en el papel de William Walker, un “ingl...